Factoría Sound nos presenta la composición de su ciclo de conciertos para el segundo trimestre de 2026. El pistoletazo de salida lo pondrá el sábado 25 abril el cantautor británico Laurie Wright. Tras superar una grave adicción al alcohol y las drogas en 2019, ha relanzado su carrera a través de actuaciones callejeras (busking) y una intensa ética de trabajo DIY (hazlo tú mismo). Su música fusiona rock ‘n’ roll, punk, britpop y soul, con influencias de los primeros The Kinks y The Small Faces.
El viernes 8 de mayo llegará el turno para The Hangmen. La veterana banda de punk rock angelina liderada por Bryan Small que mantiene presente su particular sonido, el extraído de una batidora que contiene a los mejores Black Crowes, Tom Petty y pinceladas de country y que editaba en septiembre de 2023 su sexto álbum de estudio «Stories To Tell« a través de Acetate Records.
En el mes de mayo los protagonistas serán Cordovas. Desde Nashville y con el southern rock, el folk y el country como estandarte presentarán su reciente lanzamiento discográfico «Back To Life» editado en enero de este mismo año.
Saturna como representación de la escena estatal cerrara este segundo ciclo el viernes 5 de junio. Los de Barcelona desplegarán su hard rock setentero, crudo y visceral en la Factoría Cultural mientras confeccionan su sexto trabajo de estudio con vistas a su publicación a finales de año.
Los pucelanos Free City regresan a los escenarios astures inmersos en una mini gira de despedida al anunciar un próximo paréntesis indefinido tras 17 años de actividad. La cita con el combo punk/hardcore tendrá lugar en la ovetense Lata de Zinc el próximo sábado 7 de marzo.
Además de repasar su discografía presentarán su notable última obra de estudio «Ingravidez» publicada en 2024. La parada asturiana contará con Lïbre como banda invitada, formación que cuenta en sus filas con miembros de Mala Reputación, Misiva, Origen y Desakato.
Noche diferente a lo que estamos acostumbrados en H.M.B. la que disfrutamos el pasado sábado 28 de febrero. El itinerante Festival XXL Grunge Is Not Dead, orientado al recuerdo de las bandas más icónicas del grunge como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Alice In Chains y la licencia de incluir a los postreros Foo Fighters, se acercaba a la Acapulco de Gijón. Así que apostamos por palpar de primera mano la respuesta que ofrece el público a los eventos protagonizados por las habitualmente denostadas bandas tributo. No es la primera vez que tocamos el tema en la web, por esta página han pasado Ritual, Kiss Experience o Mártires del Rock & Roll en un contexto completamente diferente. Era el momento de captar hasta donde puede llegar un festival de estas características en una de las salas más activas de la región, y comparar su poder de convocatoria respecto a nombres del calibre de Vandenberg, Tim «Ripper» Owens o bandas de calado en la escena asturiana.
De primeras llama la atención la extensa cola que rodea la entrada a la sala. El plantel formado por The Rooster Projet para la encarnación de Alice In Chains, Black Hole Jam que doblarían esfuerzos en su interpretación de los temas más representativos de Soundgarden y Pearl Jam, unidos a Foo Fakers que darían vida a la banda de Dave Grohl y Radiobleach para rendir pleitesía a Nirvana, demostraron que el tirón entre los nostálgicos de las bandas nacidas en Seattle allá por los noventa era más que notable.
Abrió la velada The Rooster Project para retrotraernos a los Alice In Chains del malogrado Layne Staley. Da igual que las caracterizaciones de los integrantes de la banda no busquen mucha similitud con la formación original, el público solamente quiere volver a escuchar las canciones que marcaron la trayectoria de la banda más cercana al metal del movimiento grunge. Set corto el suyo que contó con la aprobación del respetable.
Black Hole Jam, acusaron varios problemas técnicos que arruinaron el ritmo de su actuación. Pausas que convirtieron su set dual que mutaba de Soudgarden a Pearl Jam según avanzaba su tiempo en una montaña rusa, evitando una conexión completa con el público prácticamente hasta su despedida con «Even Flow«.
La sala presentaba el aspecto que deseamos para los eventos que normalmente cubre un medio como este en la Acapulco y resto de locales del rango en Asturias. Una venta de tickets más que notable y un público que no dudaría a estas alturas del festival en bailar y corear los temas que han llevado a Foo Fighters a ser una de las grandes bandas de rock de este siglo. Se estaba labrando una clara victoria en nuestra comparativa.
El colofón a la noche lo pondrían Radiobleach y su recreación de Nirvana. Aquí pudimos ver la única caracterización de la velada. Un Kurt Cobain al que muchos agradecieron poses y gestos en una interpretación que buscó buen número de tangencias con el finado vocalista. La asistencia lo disfrutó sin filtro, una valla se fue al suelo, otras fueron maltratadas, pogos, incluso un «wall of death» para un público que llevó al climax su espíritu «grunchero».
No reconocí rostros asiduos a conciertos de nuestra escena, algún infante si que había (agradecer a esos papás y mamás que apuestan por dar una cultura musical de calidad a sus niños). Que esta oferta musical está orientada a una determinada audiencia, pues si, que la propuesta es económicamente más satisfactoria para las salas que un concierto al uso, probablemente también, que no entra dentro de tus gustos musicales, siempre muy respetable.
Recuerda que solo eres una de las múltiples variables de la ecuación y sin duda tendrás la última palabra. Quédate en casa, otros para bien o para mal, lo disfrutarán por ti.
Apenas 20 días para que la leyenda teutona RAGE, el «Martillo de Herne», recale en nuestros escenarios. Inmersos en la gira «A New World Rising Tour 2026» la apuesta del Lion Rock Fest y Z! On Tourdespacha sus himnos atemporales acompañados por la formación hard rock setentera ROOK ROAD y los postapocalípticos WASTELAND CLAN, liderados por la carismática Jessabell Blake.
17 de marzo –Razzmatazz 2 (Barcelona) Apertura 18 horas | RAGE 21 horas
18 de marzo –Sala López (Zaragoza) Apertura 18 horas | RAGE 20:30 horas
19 de marzo – Andén 56 (Burgos) Apertura 19 horas | RAGE 21:30 horas
20 de marzo – ReviLive (Madrid) Apertura 19 horas | RAGE 21:30 horas
21 de marzo – Santana (Bilbao) Apertura 19 horas | RAGE 21:30 horas
“Five Friends Floating”. Aitor, Bjorn, Hugo, Iñigo y Josu. Quaoar están de vuelta tras una década en barbecho. En sus propias palabras, este es su trabajo “más personal y elaborado”. Un álbum cuya grabación arrancó allá por 2020 en los estudios Tio Pete & Beardstudios Estudios por Borja Muro, Javier Peña y José Lastra. Unas labores que no finalizaron hasta el pasado 2025. Todo el diseño artístico es obra de Pasquale Mattia Gelorini.
“Dreamers. Dreaming” no podría haberse llamado de otro modo. En efecto hay un destilado casi onírico de su habitual rock alternativo. Un brillo cercano a ciertos momentos de los Pain Of Salvation más recientes. Además, como si de una buena película se tratase, prefiere sugerir a mostrar y que sea el oyente quien interprete por sí mismo. Ya va dando pistas, además, de la buena producción de la que hace gala todo “Five Friends Floating”, dejando la impresión de que estas canciones han sido pensadas y repensadas una vez tras otra. Que nada ha sido dejado al azar.
Para cuando emerge “In My Head” apenas hemos hecho un raspón en la superficie del álbum. Iñigo, y en particular sus (privilegiadas) cuerdas vocales, parecen en tanto o mejor estado de forma que cuando registraran aquél “Dreamers. Dreaming” (precisamente) hace ahora más de una década. El filo, esto es, las guitarras, siguen brillando en la conocida colisión entre post grunge y alternativo que les había venido definiendo. Se va más allá de los ocho minutos y, sin embargo, cuando arranca da la impresión de no tener un segundo que perder. Las estrofas riman con el espíritu más leve del primer corte. Por contra, los estribillos nos propulsan hacia la versión más acerada y vibrante de la banda. ¿Lo que más me agrada? La forma en que han construido los diversos engarces entre unas y otros. Hay un vértigo casi progresivo a veces. La labor de Hugo y Josu en guitarras, es estupenda. Las voces de ese puente central. Los riffs tan rotundos de después, así como el modo en que crepita el bajo de Aitor. Un corte de esos que bien merecen una pasada, dos, tres o las que sean hasta poder desentrañar cada uno de sus entresijos. Quizá merecía otro final que no ese agonizante fade out. Temazo de todas formas.
Bjorn marca el paso para una “Irrelevance” donde parece surgir el lado más grunge de los bilbaínos. Menos intrincada, más directa, conecta con un rock muy orgánico, con Iñigo, de nuevo, haciendo lo que quiere, cuando quiere, como quiere y donde le da la gana con su línea de voz. A su lado convive otra buena gama riffera de la pareja Hugo y Josu. Un corte algo más terrenal en estrofas pero con un fluir muy particular en estribillos. Por ahí, casi un negativo de la anterior “In My Head”. Estupendo el solo que habrá de anteceder al epílogo. De esos que uno tanto echa de menos en estos tiempos que corren. Nunca se conducen por el camino recto. Pero es que incluso cuando lo hacen, queda cierta sensación de disconformidad con el estándar pre establecido. Y es esto lo que les hace especiales. Que esa ambición por transgredir no termine por construir cortes contra intuitivos o sin alma. Más bien al contrario.
La más pequeña “Oblivion” podría parecer, a priori, la más elemental de estas seis entregas. Y lo parece hasta que irrumpen las primeras estrofas. Ese tono de nuevo onírico, que arrulla sin adormecer, arrojando al oyente hacia los Quaoar más alternativos. Y de ahí, a la más enfocada hacia el puro derroche técnico. Toda la sección solista de ese tronco central, tanto en lo referente al trabajo de guitarra como a la base rítmica en que se apoya (ojo a la línea de batería de Bjorn) me parecen estupendas. También el epílogo, por escueto que este sea. Menos es más, que decía aquél.
El tema título “Five Friends Floating” puede ser lo más auto referencial que esta banda haya registrado jamás. Salta a la vista con solo echar un ojo al aspecto lírico. En lo musical, particularmente en su largo prólogo, se sitúa en un páramo indeterminado, a medio camino entre los Nirvana más tranquilos y los Porcupine Tree pre “In Absentia”. Desde ahí construyen un corte de una fortísima (e irresistible) personalidad. Dejando bien claro, y no sé cuántas veces van ya si hablamos de ellos, cuán libres se sienten al enfrentarse al temido papel en blanco. Inigo vuela altísimo en esta quinta entrega. Su desgarro en el epílogo pone la piel de gallina. Alrededor suyo, Hugo y Josu dan una lección en versatilidad. La producción y mezcla es de un equilibrio casi total. Nada falta ni sobra. El solo final, quebrado de forma casi dramática, se me antoja la guinda perfecta. Otra de mis favoritas y merecida carta de presentación del álbum al que da nombre.
Para el cierre queda “As Above, So Below (New House, pt. 1)”, construida desde el arranque más timorato, en cuanto a garra, de todo el álbum. Pero que el prólogo sea un pequeño oasis de calma no implica que este último corte le falte colmillo. Al contrario. Llegan en calma los primeros versos de Iñigo, de nuevo en ese tono cristalino y onírico que ha ido yendo y viniendo a lo largo del disco. Después esas primeras estrofas se acompañan de hábiles (y muy pintones) dibujos de guitarra. Ahí me agrada la construcción de esas estrofas primero, el modo en que las guitarras se doblan después. El nombre de Porcupine Tree vuelve a ratos a mi subconsciente. El bajo de Aitor ruge aquí como nunca. Es otra composición laberíntica donde, sin embargo, la banda da la sensación de estar del todo cómoda. Algo que, presumo, no debe de ser nada fácil. El epílogo, ahí donde aflora el feeling con ese deje más melancólico, y el modo en que Iñigo va interpretando esos últimos versos, es sencillamente magnífico. Me parece de lo mejor que hayan registrado los chicos jamás. Esperando ya esa pt. 2…
El disco no llega siquiera a los cuarenta minutos y, sin embargo, cuántas y cuan buenas ideas caben aquí dentro. Lo dejaron cuando pensaba que eran uno de los secretos mejor guardados de nuestro rock and roll y han vuelto dando razones a quienes creíamos en ellos. “Five Friends Floating” parece seguir allí mismo donde lo dejara su anterior obra, dando la impresión de que, para ellos, hay todo un mundo por explorar ahí fuera. El sentimiento bulle y late como nunca. De manera muy marcada, de hecho, en ese último epílogo. Obra desgarrada a la par que onírica, tan arrimada a la cotidianidad del ser humano como a sus sueños y anhelos. Equilibrada y concisa, cocinada a fuego lento y donde queda la sensación de que Quaoar se encuentran en mejor forma que nunca. Qué bueno que volvisteis.
Route Resurrection nos trae la triple despedida de Megadeth de nuestros escenarios. La icónica formación capitaneada por Dave Mustaine pondrá punto final a una trayectoria intachable tras 43 años como referencia del thrash metal mundial con 3 conciertos en los que estarán acompañados por The Cost en el Roig Arena de Valencia y Angelus Apatrida más Crisix en A Coruña y Bilbao.
La gira mundial calificada como «The Farewell Tour» servirá además como presentación de su notable última obra de estudio recién publicada y que pondrá el broche de oro a una discografía legendaria.
Con claras influencias de Extremoduro, Barricada, Platero y Tú o los mismos Marea, la joven formación nacida en Berriozar cuenta con componentes que apenas pasan los 20 años.
El ciclo de conciertos orquestado por Factoría Sound nos ofrece el próximo 6 de marzo el debut en los escenarios asturianos de la formación zaragozana Montana Stomp. Liderados por la vocalista Susana Colt a partir de las 21 horas presentarán en la FactoríaCultural avilesina su nuevo disco «The Horse And The Hill«.
Animales en directo siempre al galope de potentes melodías ofrecerán un viaje por el southern rock americano, el british blues, el hard rock setentero y country con sabor a bourbon.
Entradas y abonos disponibles en la Casa de Cultura de Avilés, en la red de cajeros Unicaja y el siguiente enlace: https://uniticket.janto.es/
Tras el anuncio del retorno de IRON MAIDEN a Viveiro y las conformaciones de LIMP BIZKIT y MARILYN MANSON como cabezas de cartel, el Resurrection Fest 2026 anuncia 64 nuevas bandas para una entrega que promete pasar con letras de oro a la historia del festival gallego.
Entre las nuevas incorporaciones al plantel destacan nombres como SABATON, A DAY TO REMEMBER que pisarán Viveiro por primera vez para ofrecer su único concierto en España en el 2026, ANTHRAX, MASTODON y TESTAMENT, nombres de referencia del metal internacional.
La escena estatal estará representada por ANGELUS APATRIDA y HAMLET. El metalcore por los británicos BLEED FROM WITHIN, PRESIDENT, una de las bandas más enigmáticas del post-hardcore moderno sin olvidar estilos más sosegados como el hard rock de BLUES PILLS.
El black y el death metal también tendrán su cuota de protagonismo en Viveiro. Los noruegos BORKNAGAR aportarán atmósferas épicas y potencia, CASKETS deathcore técnico, la joven formación de metalcore DYING WISH riffs explosivos, los portugueses GAEREA, su aclamado black metal atmosférico, FAETOOTH hooks y grandes dosis de energía en su traslación al directo, DOGMA su personal fusión de death y thrash metal, SELF DECEPTION metalcore moderno cargado de melodía y fuerza y ANNISOKAY como hibridar post-hardcore y metalcore.
Fieles a su apuesta por las nuevas tendencias el festival apuesta por la electrónica experimental de THE BROWNING, el hardcore melódico de THE CALLOUS DAOBYS, con ritmos agresivos y sintetizadores de PSYCHONAUT, el harcore innovador de ISCREAM NEVER GROUND, punk y ska de gran carga social con AUTHORITY ZERO, deathcore melódico con THE FUNERAL PORTRAIT y la gran puesta en escena de los estadounidenses LIONHEART.
La escena alternativaestará presente para garantizar una oferta musical diversa y fresca. Destacan WITCH CLUB SATAN, metal oscuro y teatral, THE PRETTY WILD, rock visceral y actitud punk, A.A. WILLIAMS, fusión de post-rock y soul oscuro, HARM’S WAY, hardcore extremo de riffs pesados; BURNING WITCHES, banda femenina de power metal, END IT, hardcore británico intenso; DISTANT, metal atmosférico y experimental; LAST TRAIN, rock alternativo con energía melódica; THE SCRATCH, hardcore melódico con guitarras afiladas; IMMORTAL DISFIGUREMENT, death metal técnico; RETURN TO DUST, sludge y hardcore pesado; HULDER, folk metal con raíces nórdicas; TSS, hardcore melódico contemporáneo; BELVEDERE, punk hardcore clásico canadiense; GRIDIRON, metalcore potente; ROSALIE CUNNINGHAM, rock alternativo melódico; BLOOD COMMAND ofreceran un show que virará del punk desgarrado al post-hardcore; FRONTIERER, metalcore agresivo; INITIATE, deathcore progresivo; CICLONAUTAS, rock español; THE GEMS, banda femenina de hard rock; HAND OF JUNO, metalcore británico intenso; VULVARINE, banda austriaca de hard rock ; GOD COMPLEX, hardcore abrasivo; BLOOD VULTURE, metal extremo; THE FAMILY MEN, punk y hardcore de gran energía; CWFEN, metalcore emergente; FUET!, rock alternativo español; LAMPR3A, metal experimental; ANEUMA, death metal meódico desde Asturias; NOT YET, punk alternativo; TODOMAL, hardcore progresivo; CARDIAC, metalcore rápido y técnico; STELLVRIS, death metal melódico; MOURIR, black metal atmosférico; HER ANXIETY, metal moderno emocional de pasajes electrónicos; CROWDED, punk melódico; y OKKULTIST, black/thrash metal alemán.
Un espectacular plantel de bandas que se suman al puñado de confirmaciones que protagonizaron la rampa de salida de la edición 2026. Nombres del calibre de Trivium, Cavalera Conspiracy, P.O.D., Blood Incantation, Converge, The Rasmus, Imminence, Thrown, Caliban, House Of Protection, Feuerschwanz, Man With A Mission, Get The Shot o The Vintage Caravan.