Nuevo episodio de la serie de entrevistas por Edu Meier a rostros reconocibles de nuestra escena. En esta ocasión y continuando con la saga de fotógrafos asturianos el protagonista es Jorge López Novales, escritor, redactor para Diario De Un Metalhead y responsable del material gráfico en las últimas ediciones del concurso musical FestiAmas.
Edu: Así, para empezar. ¿Cómo empezaste a hacer fotografía de conciertos y qué te inspiró a especializarte en este género?
Jorge: Los heavys son muy dados a la militancia activa: fotógrafos, redactores, promotores… Hay algo que engancha y te va metiendo en el mundillo poco a poco. En mi caso, me gusta tanto retratar a alguien disfrutando en un escenario, como al público haciendo lo propio. Teniendo un carácter tímido (en serio), mi forma de relacionarme era hacer fotos. Aparte de que empecé a conocer gente normal con mis mismos gustos. No intentéis hablarme de futbol. A veces, se echa de menos ser un soldado raso en esto del metal. Disfrutar sin más de lo que suena, pero no creo que pudiera ya hacerlo.
No me considero fotógrafo. No me gusta considerarlo como un segundo trabajo; me daría una excesiva pereza. En su momento, no tuve más remedio que poner una marca de agua a mis fotos, y lo hice a regañadientes, cuando se empezaron a compartir fotos mías sin acreditar. También soy redactor, y en ocasiones combino las dos cosas. Al hacer fotos me resta cierta eficacia a la hora de escribir crónicas, al concentrarme sólo en lo que acontece en el escenario.
Pero vamos con la pregunta. A finales del año 2000 tenía cierto hábito de ir a conciertos. No de una manera muy regular, tampoco es que hubiera tantos conciertos en lo estrictamente heavy (o no era consciente de ello). En los años siguientes me decepcioné un poco con todo el asunto y dejé de moverme tanto. Digamos que he tenido algunos escarceos con la fotografía. Las primeras fotos que hice de un concierto, fueron en el concierto que hizo Avalanch en la Tizón en abril de 1999 (Gijón) en la presentación de su disco “Llanto De Un Héroe”. No fueron unas fotos al uso: apuntar y tirar de flash. Al revelarlas no quedaron tan mal. Supongo que esa cámara tuvo un mal final, porque no volví a utilizarla.
Mi primera cámara digital la compré en 2004 con mi primer sueldo. No era ninguna maravilla, pero algún concierto registré. Tendría que esperar a 2017, cuando fue la primera edición del Morgana Fest cuando compré una Canon 1300D de lo más básico animado por el bueno de Fredy Torres. Ahí empezó todo. Con perspectiva, lo podría llamar mi crisis de los cuarenta. Empecé a ir regularmente a conciertos. Tirando en automático era muy feliz, pero me procuraron unos años sin avances. De aquella, no tenía ni Facebook. Es más, la cuenta que utilizo ahora, es heredada de cuando mi mujer sacó su libro Olimpo del Metal. Origen, evolución y discografía del heavy metal en Asturias. 1980-2012, y que empezó a mover en 2014. Llegado el momento la renombre.
Empecé a trastear con las opciones manuales, consiguiendo alguna mejora. Trabajar con raw (con poca pérdida de calidad) era el paso lógico siguiente, y hacerlo con un mejor equipo también. Empecé a trastear con el brillo de las fotos, un poco con el color del propio visualizador de fotos. Y no sería hasta 2020 que empecé a trabajar seriamente con el Photoshop (todos tuvimos mucho tiempo). Nunca fui ordenado y soy incapaz de optimizar el uso de Lightroom. Es el momento en que empiezas a ver las costuras a la cámara y sabe qué puedes hacer con la luz que te ofrecen las salas. Recorrer salas a oscuras luego te ayuda a conseguir fotos más agradecidas en festivales y espacios más luminosos.
En 2019 empecé a trabajar en Diario de un Metalhead (Larry me hizo una oferta que no podía rechazar). Al principio quería salvar el metal, y las cosas me afectaban más. Era mucho más ingenuo que ahora. Ahora es evidente que no se puede salvar a todo el mundo; así que llega un momento en que uno debe escoger sus batallas; aparte de la agenda de cada uno. Ningún concierto es una pérdida de tiempo, es una excusa para avanzar. Y donde no llegue mi agenda estáis vosotros.
Ahora soy muy pesado con las redes sociales. Subo fotos sin parar, pero me obliga a trabajar editando fotos, la única manera de ver los defectos a gran tamaño. El feedback en las redes me ayuda a saber qué fotos tienen un poco más de repercusión. No ayuda mucho a mi “imagen” las famosas foto baños. Lo reconozco. Me divierte hacer ese tipo de fotos. Cuando deje de divertirme, en general, me quedaré en casa. Además, para mí forman parte del contexto, y tienen tanto valor como las que podría hacer de un escenario.
Edu: ¿Cuáles son los mayores desafíos que enfrentas al fotografiar conciertos, quitando los guardias de seguridad, y cómo los superas?
Jorge: Los fotógrafos buscan luz (el mayor desafío junto con el humo) y momentos únicos. ¿Otros desafíos? No llevarte a nadie por delante. Procuro ser educado en un foso, y mirar a los lados antes de moverme. Si todos se agrupan en el mismo extremo de un escenario, además de incómodo, es que están haciendo la misma foto. El público nunca es un desafío, por muy animado que esté un concierto. Nosotros somos el obstáculo que está en primera línea. ¿Guardias de seguridad? Si un concierto tiene alguna particularidad, se acuerda antes de un concierto. Son reglas sencillas.
Edu: ¿Hay algún concierto o artista en particular que haya dejado una marca en vuestro trabajo?
Jorge: Entre mis grandes influencias (suena demasiado pomposo) está Txen Yang y Maya C. Cañestro, unos todoterrenos de la fotografía. Saben exprimir la luz de cualquier sala sin perder un detalle. Ellos me dieron muy buenos consejos para avanzar. Incluso me han tenido que corregir sobre la marcha en algún concierto alguna barbaridad (agarrar un flash tapándolo mientras enfocaba o verme trastear con el visor de la cámara hasta quedarme con él en la mano). Luego está Iñigo Malvido, que sabe retratar como nadie las inclemencias de una sala o el devenir de un festival buscando el cuerpo a cuerpo con el público para conseguir la mejor foto. Y, por supuesto, Sergio Blanco, que apenas retoca sus fotos y sabe deificar cuando inmortaliza a los artistas. Puedes apreciar la grandeza en un gesto. También me gusta mirar perfiles de otros fotógrafos en redes sociales que han compartido noche conmigo en primera línea. Me gusta ver cómo afrontan lo mismos problemas que yo en salas oscuras o estudiar los planos por los que han optado. Si, hago espionaje industrial a José Ángel.
Edu: Finalmente. ¿Qué consejo daríais a aquellos que quisieran empezar a llevarse recuerdos en foto de los conciertos?
Jorge: No sé hasta qué punto son permisivas las salas, ahora, con las cámaras de gente no acreditada. Yo en su momento, nunca tuve un problema. No habría podido ni empezar. En cualquier marca un objetivo fijo de 50mm es lo más económico e interesante para empezar. Tirar siempre fotos en formato raw. Aunque no sepas trabajar correctamente con ellas, llegará un momento en que puedas hacerlo. Siempre es divertido editar fotos antiguas con un mínimo de calidad y que en aquel momento no había sabido ni por dónde empezar. Evitar flash en lo posible.
Edu: Gracias por compartir tu experiencia y conocimiento.
Si el festival lucense Valadouro Rock ya contaba con participación asturiana en su cartel, la fiesta de presentación que tendrá lugar el próximo sábado 17 de febrero no iba a ser menos, ya que tendrá a los avilesinos In-Sanityy Rock & Rockets, que acompañarán a los gallegos Chris Masuak& The Viveiro Wave Riders.
La cita de carácter gratuita tendrá lugar en el Pub Atalaya en Ferreira do Valadouro a partir de las 22:30 horas.
La ambiciosa 10ª edición del Karma Fest que se celebrará de nuevo en Pola de Laviana (Asturias) los días 27 y 28 de septiembre, desvela de una tacada 8 de las bandas participantes.
La actividad musical en el Castru Gargantá no cesa. Tercer evento desde su inauguración el pasado 20 de enero protagonizado en esta ocasión por la formación doom /sludge madrileña Septiembre Negro, desde Ponferrada el duo cosmic drome Gagarin y la formación local raw noise Affliction.
La cita es el sábado 10 de febrero a partir de las 18 horas. Con acceso libre que no gratuito, se abrirá una taquilla inversa para que en un ejercicio de responsabilidad del espectador este decida cuanto pagar.
HMB: Mike Stamper, alter ego del multiinstrumentista asturiano Aitor G. editaba el 19 de enero “Emerge From Error” el tercer episodio de la saga del error que iniciara el año 2016 con “Ended By Error” y continuara al año siguiente con “Extended By Error”. Algo más de 5 años después ve la luz este nuevo episodio por lo que la pregunta parece obligada. ¿Es solamente un dato anecdótico o es el resultado de los plazos establecidos?
Mike: Lo primero: Hola a todos, y agradeceros a vosotros a título personal por hacerme este huequecito en vuestra siempre acogedora casa.
Os detallo sobre esto. Aquellos dos primeros discos se compusieron prácticamente en paralelo durante algunos años (empezando en 2012, más o menos), con lo que se cerraba un ciclo compositivo con ellos dos. Al cerrarse dicho ciclo, se me abría un nuevo horizonte partiendo desde cero, y es por ello que han pasado algunos años de más respecto a ese “Extended By Error” que se cerró en noviembre del 2017. Tiendo además a no forzar el proceso creativo en exceso, dejando que las ideas y las melodías fluyan cuando deben hacerlo y que la inspiración encuentre su hueco naturalmente. Aproveché asimismo este cambio de periodo para adaptar mi forma de enfocar el sonido e introducir nuevos medios y técnicas de grabación, lo que supuso un salto cualitativo en la producción desde esos dos discos hasta el actual.
Soy consciente de que habrían pasado menos años de no ser por la pandemia mundial, que supuso, aparte de lo evidente, un periodo de cierta inestabilidad en varios focos. Sin embargo, siempre estuvo claro el foco conceptual de este tercer trabajo, que venía por darle un cierre digno a esa «saga del Error» otorgándole redención al protagonista.
Es por ello que intento afrontar los plazos con total naturalidad, si bien tengo esa tendencia de componer en paralelo siempre, e intentar equilibrar los repartos de los temas entre los trabajos que paralelamente esté cocinando. Y cuando suelto el primero de esa pareja de trabajos, analizo qué ha funcionado mejor y qué no para rematar esos detalles en el siguiente. Pasó con los dos primeros, y sé que pasará con “el mellizo” de Emerge From Error, que tengo planificado para más adelante. En esta ocasión en particular, decidí otorgar a Emerge From Error una duración superior a la de anteriores trabajos con dos propósitos: compensar no haber podido sacar este trabajo antes y, a la vez, dejar más hueco para incluir en ese cuarto trabajo futuribles ideas que puedan surgir en este periodo que ahora se abre.
HMB: Siendo lo que se denomina una “one man band” es implícito el titánico trabajo que hay detrás de cada disco. Composición, grabación, diseño gráfico, edición de vídeo, quehaceres personales y laborales, tu banda actual Unexpectance o aportar las pistas de bajo al disco debut de Argion por poner un ejemplo. ¿Qué es lo más difícil a la hora de afrontar la creación de un nuevo disco?
Mike: Es un proceso gigantesco en el que te puedes llegar a sentir muy solo, y de hecho, en mi caso, lo estuve, 😊. Puede incluso desbordarte si no lo afrontas estructurándolo de forma escalonada y con las percepciones adecuadas. Y digo lo de las percepciones porque hay que vencer una serie de sesgos que suelen darse cuando afrontas estos procesos: bien un tremendo síndrome del impostor que puede autoinvalidarte totalmente y hacerte pensar que tus ideas no valen nada, o bien todo lo contrario, haciéndote creer que ese riff que tienes entre manos es el mejor riff del universo. Hay que intentar verse desde fuera, abrazar la objetividad y encontrar un equilibrio, reconociendo humildemente lo que te limita y bloquea cuanto antes, pues puede ser un muro en alguna fase del proceso. Y una vez desarrollas la costumbre de afrontar esta especie de duelo, es mucho más llevadero de lo que puede parecer.
Si bien, hay fases que son especialmente tediosas y poco atractivas, especialmente la de marketing y promoción, que, además, en estos tiempos, es terriblemente ingrata en cuanto al potencial alcance y visibilidad que puedes tener como artista underground y con un nicho musical tan específico. Tiene una parte muy buena, que es la gente a la que descubres o que te descubre gracias a ello.
La elaboración de materiales gráficos, sean imágenes o vídeos, me es realmente grata, y suelo ponerle mucho foco cuando ya tengo casi cerrada la parte estrictamente musical. Me parece muy importante este punto hoy día, y es parte del marketing anteriormente mencionado, porque actualmente define en gran parte la percepción que puede tenerse de un artista desde fuera. Si bien, debe siempre ir acorde y coherente con la música que hay detrás. Vemos a menudo desproporciones en este aspecto dejando la peor parte para la música, y eso es algo que en mi opinión no debería suceder jamás. Si en un proyecto musical se está más pendiente de selfies o de hacer constantes brindis al sol que de intentar hacer buena música, es que algo está yendo terriblemente mal. Todo debe estar al servicio de la música y nunca al revés.
La creación musical en sí es de largo lo mejor y lo más satisfactorio del proceso. Tanto composición como grabación. Muy costosa en cuanto a tiempo, que te requiere muchísimo, pero es un tiempo que agradeces dedicar y en el que te mueve la ilusión de alcanzar algún día el resultado final. Cuando llegas finalmente a ese punto experimentas una gran satisfacción de haber conseguido llevar las ideas al punto que querías. Además, desde que ves nacer una idea hasta que se ve plasmada en un tema, pueden llegar a pasar muchos años, y eso implica una evolución. Una idea puede ser una simple melodía que se te ocurrió en el momento menos oportuno, mientras hacías la compra, mientras trabajabas… y puede quedarse almacenada en un audio cantado en tu móvil hasta que un día lo desempolvas para desarrollarla. Hay ideas que recuerdas sin necesidad de almacenarlas, y te mueve el ansia de crear algo con ellas.
Por poneros un ejemplo de este tipo de ideas, hay un par de temas de Emerge From Error cuyas melodías llevaban rondándome la cabeza unos años. Surgieron en 2015/16, y supe en el instante que eran ideas que podrían destacar frente al resto. Hubo intentos de desarrollo que no terminaron de convencerme, y esa dificultad hizo que apuntasen más hacia el cuarto disco que hacia este tercero. Sin embargo, este año, en un momento bastante casual, conseguí resolver ambos puzles e incorporarlas a “Emerge From Error”. Son “Winterpark” y “Song Of Empowerment”. Así funcionan las cosas con la creatividad, y por ello digo de no forzarla en exceso. Me habría arrepentido de no haberlas metido en el disco, porque son quizá dos de los temas más importantes que compuse en mi vida.
HMB: Recordemos al lector que la trilogía de error son discos conceptuales instrumentales sobre los errores, las consecuencias, su confrontación y finalmente redención. Ante la ausencia de letras que nos sirvan de hilo conductor, ¿de qué recursos te sirves para tener al oyente enganchado al disco?
Mike: Aun siendo plenamente consciente de la dificultad de moldear una historia desde lo puramente musical ante esa ausencia de letras, hay una pretensión de que la música vaya íntimamente relacionada con la evolución conceptual del disco. En este último trabajo, “Emerge From Error”, la progresión de las emociones por las que pasa el protagonista tiene una traducción musical que se aprecia principalmente en que existe una dureza y cierta maldad en los primeros temas que va progresivamente deshaciéndose a medida que el disco avanza, en pro de abrazar cada vez más el lado melódico y esperanzador de su cierre. La música y los arreglos contribuyen importantemente a promover este entendimiento. Por su lado, los títulos de las canciones también tienen cierto juego sutil con aquello a lo que el tema pretende enfocar conceptualmente, manteniendo además ciertas analogías con terminología que proviene del mundo informático.
Sin embargo, todos sabemos que independientemente de la historia o mensaje que un álbum quiera transmitir, el oyente tiende a llevar los temas a su terreno y aplicarlos a sus circunstancias personales. Al menos, practiqué ese ejercicio toda mi vida con mis álbumes favoritos, porque, al final, las canciones nos evocan emociones y apelan a sensaciones muy específicas o recuerdos que alguna vez vivimos. Mis álbumes están enfocados también a eso, a que cada cual encuentre su interpretación personal más allá de la “línea argumental oficial”.
En respuesta también a esos recursos para mantener al oyente enganchado, podría decir que, en general, los temas pretenden mantener cierta variedad estructural desde lo musical para fomentar que la experiencia de escuchar el disco sea grata y nunca aburrida, y que al mismo tiempo se perciban como coherentes entre sí e hijos del mismo padre. Esa variedad surge de forma natural y no condiciona la composición por intentar buscarla, con lo que el orden en que se presentan los temas en el disco termina siendo el factor decisivo para garantizar esa escucha progresiva que puede engancharte. Le doy mucha vuelta al orden de las canciones con este fin, porque puede marcar muchísimo la diferencia entre un disco que te aburre o uno que te atrapa.
HMB: “Dominion Of Error” y “Winterpark” fueron los singles de adelanto. ¿Qué querías transmitir de cada uno como presentación del disco?
La intención fue la de mostrar dos de las diferentes caras que podía ofrecer este álbum. Fue una elección difícil, pues todos los temas tienen un significado detrás de interés, y a su vez, muchos podrían haber sido candidatos para single. Estos dos mantenían dos facetas interesantes, que a su vez van consecutivas en el álbum final, motivo por el que me resultó interesante elegirlos y presentarlos en dicho orden.
“Dominion Of Error” refleja un aura maléfica, la que conlleva bajar allá donde el Error se extiende y confrontar sus causas en su propio terreno, donde su poderoso influjo puede volver a volcar al protagonista con más fuerza. Pero nuestro protagonista está convencido de que debe someterle de una vez por todas, y nada le parará los pies.
“Winterpark” representa el recuerdo del hogar, entendiendo este como el lugar donde el protagonista tiene su corazón, donde puede volver a ser él mismo, y que le otorga esa fuerza que le mueve a seguir luchando. Todo héroe debe volver a casa cuando vence a su mal particular, con la satisfacción del éxito en su gesta y con el consecuente aprendizaje que ello conlleva. Que se titule así no es casualidad, pues hace referencia a uno de los lugares más significativos para mí, que es el Parque de Invierno de Oviedo.
HMB: Devin Townsend afirma que necesita vivir una experiencia para poder componer música sobre ella. ¿Existe alguna similitud con tu forma de crear música? ¿Has sufrido en tus propias carnes los errores en los que basas tu obra o de donde tomaste la inspiración para crearla?
Mike: Tengo que darle la razón al bueno de Devin, al que coincide que admiro profundamente como artista. El hilo conductor conceptual sobre el Error y que materializó estos discos tiene su base en una serie de sucesos que viví. Asimismo, esas historias sirvieron de inspiración para componer la gran mayoría de mi música desde que mi proyecto se volvió instrumental en estos tres álbumes. Tuve que aferrarme momentáneamente a viejas emociones para poder llevar adelante lo que pretendía expresar con algunos temas. Lo viví asimismo como un ejercicio de autoterapia con el que intentar comprenderlas mejor, y con ello lograr entenderme mejor a mí mismo y desarrollar cierta autocompasión, por lo que fue doblemente enriquecedor. Podría decirse que evolucioné junto con estos temas. ¿Por qué no hacer unos discos sobre el proceso completo de los errores mientras tú mismo te vas entendiendo y redimiendo?
HMB: Han pasado 14 años de la ópera prima como Mike Stamper, tiempo en el que además has formado parte de distintas bandas de diversos estilos musicales como Unexpectance, Gajes Del Oficio, Black Devil, Preventive Suicide, No Sense Within… Con el amplio espectro de sonidos que ofrece “Emerge From Error”. ¿Cuánto de esas bandas está presente en el disco?
Mike: Diría que muchísimo. Son bandas totalmente diferentes entre sí y, gracias a esa diversidad, cada cual me aportó un aprendizaje musical con un foco específico en diferentes formas de hacer y de ver la música. Todas ellas, entremezcladas, dieron lugar a este disco (y, de igual manera, a los anteriores). Lo aprendido con esas bandas trazó el camino que me trajo hasta este punto. Y en cierto modo, el trabajo aquí desarrollado también se reflejará en esas y otras bandas (ahora mismo, en Unexpectance y en otros proyectos venideros).
HMB: Has publicado este trabajo bajo tu propio sello discográfico Stampcore Records y grabado de nuevo en tu propio estudio. Una gran carta de presentación para editar material fuera de la marca Mike Stamper. ¿Has realizado ya o tenido alguna oferta para editar material de otros músicos o bandas?
Mike: Mi idea de retomar mi sello no solo es la de publicar mis propios trabajos de forma independiente de ahora en adelante, sino también la de otorgar apoyo a proyectos amigos en todos los aspectos en los que buenamente pueda hacerlo (promoción, diseños de cartelería, producción… etc). En el pasado, realicé trabajos de producción para varias bandas asturianas entre 2009 y 2014, como por ejemplo, la ya extinta Between The Lines, a quienes produje su primer EP, o Archaeopteryx Ultraavantgarda, a quienes también produje su primer LP y apoyé posteriormente para unas fechas en directo como bajista. Por aquel entonces, tuve que cesar esos servicios por falta de tiempo, pero mi idea es retomarlo a una escala más llevadera. Ya he iniciado algunas conversaciones para proporcionar apoyo a algunos artistas underground cercanos de proyectos bastante similares al mío.
HMB: ¿Te planteas realizar una presentación en directo de “Emerge From Error” o actualmente no lo ves viable?
Mike: No os voy a negar que me encantaría poder llevarlo a cabo algún día. Esta pregunta es recurrente con estos discos y siempre vengo a decir lo mismo. Me encantaría, pero no lo veo viable como tal porque sé que tendría una buena cantidad de dificultades logísticas que procedo a detallaros. Por un lado, utilizo guitarras en muy diferentes afinaciones para los temas, que bien es cierto que esto es simplificable a día de hoy llevando un único instrumento por músico y una pieza de hardware que transponga la afinación para cada tema (algo que, por ejemplo, hacemos Unexpectance en nuestros directos). Asimismo, habría que tirar de bastante apoyo de samples de refuerzo para no terminar montando una banda con cuatro guitarristas, al haber tantas melodías de guitarra simultáneas y complementarias (que esto también podría simplificarse). Si bien, tampoco tendría claro del todo con quién constituir la banda principal. Además, con las diferentes colaboraciones, habría que sincronizar muchas agendas, y eso si quieres ir muy por el libro.
En definitiva, un maravilloso lío. Pero sí, desde luego que fantaseo con poder llevarlo al directo alguna vez, e incluso tengo claro qué temas funcionarían mejor o serían más “llevables”. Ojalá fuera sencillo, de verdad. Sin embargo, realizar adaptaciones de mis temas para otros proyectos y con su particular punto de vista y contexto, es algo que, ya se hizo (si escucháis “Guerra Interior” de Unexpectance e “Innerwar (Out Of Bounds)” de mi álbum “Extended By Error” entenderéis a qué me refiero) y se seguirá haciendo, con lo que ese es mi consuelo.
HMB: ¿Y una edición física del álbum o la saga?
Mike: Existe edición física en CD de los dos discos anteriores. Se realizó una tirada muy limitada de la que quedan muy poquitos ejemplares. Con “Emerge From Error” será similar, y avisaré cuando estén disponibles. Siempre me gusta hacerla para aquella gente que quiera coleccionarlos o que aún usa el formato CD, que, aunque esté en decadencia por cómo funcionan las dinámicas digitales, considero que es muy importante que no desaparezca. Es la materialización tangible que demuestra que una obra musical existe.
HMB: Sería un lujazo ver esas colaboraciones en vivo. De nuevo has tirado de amigos y gente cercana como Cristian Iglesias, Dmitry Stalingrado, Nathan Cifuentes y Andrés García que repiten, lo que suponemos que hacen las cosas más fáciles. En Heavy Metal Brigade siempre nos gusta presumir del talento que alberga esta tierra nuestra y esta es una buena muestra. ¿Cómo definirías en una frase a cada uno en las colaboraciones?
Mike: Soy consciente también de que hay mucho talento en nuestra región con el que me encantaría poder contar, y con quienes me gustaría hablar para próximos trabajos. Suelo proponer colaboración a guitarristas que ya de antemano admiro, y poco a poco voy abriendo este abanico a nuevas colaboraciones.
Respecto a los colaboradores actuales, de Cristian diría que tiene un grandísimo gusto y finísima expresividad con todos los matices que tienen sus siempre melódicos solos. Estuvo muy cercano al proyecto estos años y fue conociendo y opinando sobre versiones primitivas de varios de los temas, y tuve siempre muchas ganas de que pudiera participar.
Nathan me parece ultra técnico, y con una soltura e influencias exquisitas. Se toma cada colaboración como un reto personal para probar sus maravillosas habilidades, y nunca decepciona, abordándolo con gran profesionalidad. Siempre se adapta increíblemente a los temas que le propongo y es muy gustoso trabajar con él.
Dmitry lleva varios años impresionándome por su gran velocidad y desenvoltura en diferentes contextos. Sus trabajos en Soldier y en Sound Of Silence ya me parecían increíbles y, como colofón, tuve placer de compartir escenario con él en Kirlo. Diría de él que es super veloz y frenético.
Andrés es ya un viejo amigo musical y siempre consideré que su trabajo era increíble. Al poco de conocernos intentamos formar una banda juntos con unos temas que él compuso para la que no llegamos a completar formación, y siempre lamenté no haberlo conseguido. Mi consuelo de querer trabajar junto a él se materializa en sus magníficas colaboraciones. Está presente en mis tres discos y me encantaría seguir poder contando con él en los siguientes. Diré de él que sabe darle a los temas el remate perfecto con sus épicas melodías así como con su impoluta ejecución.
HMB: Tal y como comenta David Naves en el análisis que ha realizado del disco, este alberga una variedad sonora de los más variopinta, recordando en varios pasajes a bandas como Cynic, TesseracT, Meshuggah, Vildhjarta, Leprous o los andorranos Persefone. ¿Qué escuchas actualmente y qué banda recomendarías a los que han disfrutado con “Emerge From Error”?
Mike: Últimamente, el tiempo que tuve para descubrir nueva música lo enfoqué en artistas generalmente instrumentales, tanto de rock como de metal, con influencias muy variadas. Artistas como Haunted Shores, Mendel, Shades Of Black, Polyphia, Ola Englund, Nick Johnston, Plini, Unprocessed, Andy James, Keith Merrow… por citar unos cuantos, pero hay muchos más. Fuera de ese ámbito, terrenos más progresivos con Meshuggah, TesseracT, Periphery, Devin TownsendProject, Ihsahn… Tambien tengo la cabeza también metida en bandas deathcore o groove como Jinjer, Whitechapel, Thy Art Is Murder, Shadow Of Intent o Lorna Shore, por poner más ejemplos. Ando escuchando música diversa de manera un tanto desordenada para intentar pillar influencias que me gusten desde varios frentes. De todo ese mejunje, algo de eso se queda bailando por el subconsciente al ponerme a componer. Muy recomendables todas ellas en su estilo.
HMB: Tenemos por costumbre que la despedida corra a cargo del protagonista de la entrevista. Por nuestra parte agradecerte enormemente la confianza puesta en Heavy Metal Brigade para la difusión de tu trabajo y esfuerzo, además de felicitarte por un fantástico disco. Las últimas palabras corren a tu cargo.
Mike: Me queda daros las gracias de nuevo por vuestro tiempo y por vuestro constante apoyo a proyectos como el mío, y, desde aquí, invitar a todos aquellos amantes de la música instrumental y del metal a que le den una oportunidad a “Emerge From Error”. Fue construido con mucho mimo y pensado para ofrecer épicos y muy intensos momentos musicales. Prometo que no os defraudará ni os aburrirá, 😊
Repaso gráfico a la presentación de unos renovados Ofensivos en la 1ª edición del festival Monorock celebrada el viernes 2 de febrero en el Teatro El Llar de Corvera.
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