Nueva entrega de las novedades del “merchan” de las bandas. En esta ocasión os presentamos los últimos productos de Black Sabbath, Powerwolf y Vhäldemar.
La legendaria banda británica nos presenta el diorama de su álbum debut, en esta ocasión acompañado por la figura de la misteriosa mujer que aparece en la portada del disco. Una caja de PVC transparente con las siguientes dimensiones, ancho 21 cm, alto 22,5 cm y 7,5 cm de profundo.
Por su parte los germanos Powerwolf lanzan un nuevo cáliz, dentro de la línea de productos litúrgicos de la banda. Una espectacular creación en resina sintética (poliresina) y acero inoxidable con las siguientes dimensiones, altura 19,5 cm, ancho 8,5 cm y 6,5 cm de diámetro para una capacidad de 150 ml.
Los vizcaínos Vhäldemar actualizan su «merchan» con la inclusíon de la edición japonesa de su último disco «Straight To Hell«, el parche del álbum y algunos packs muy interesantes.
Son tiempos dificiles para la música. Carestía de conciertos y restriciones de aforo han minado buena parte de los recursos de las bandas y no sólo de las locales. Toma nota y no te olvides consultar este apartado cuando no sepas que regalar/te.
Los valencianos Night Hearth presentan nuevos detalles de su próximo álbum de estudio «El Rincón Del Tiempo Y El Alma». La portada obradeArca Design es un reflejo fiel de un disco compuesto por 9 composiciones de heavy metal sinfónico elaboradas y orquestaciones cuidadas al mínimo detalle, grabadas en Fireworks Estudios con Enrique Mompó y Fernando Asensi a los controles.
01 A Través De La Luz 02 El Rincón Del Tiempo Y El Alma 03 Como Si No Hubiese Un Mañana 04 Bajo La Luz De La Luna 05 Lejos De Mi Tierra 06 Corazón A Fuego 07 Dentro De Mi Alma 08 Déjame 09 Anochecer
Su single de adelanto «Como Si No Hubiese Un Mañana» se estrenará el lunes 3 de mayo. Para disfrutar del álbum habrá que esperar al viernes 24 de septiembre.
Grabados en los años 213 y 2015 por Alberto Rionda en los estudios Sanctuarium acompañado por una formación de lujo compuesta por Isra Ramos (voz), Chez García (teclados), Rubén Lanuza (bajo) y Leo Duarte (batería), los discos cuentan con ilustraciones de Luis Royo. Reservas disponibles a través del siguiente enlace:
Con un proceso compositivo detrás que nos remonta hasta el año 2009, el disco que hoy nos ocupa tiene poco de convencional. La propia banda en sí responde a duras penas al concepto habitual dentro del rock y/o el metal al punto de que prefieren definirse como “orquesta”. Con los alemanes Haggard como mayor reflejo, esta orquesta italiana se compone de Luca Catalano (composición, voz, guitarras), Marco Catalano (composición, batería, voz), Alex Armuschio (composición, teclados, voz principal), Max Clara, Roberta Malerba y Elena Richetta (voces), Giuseppe Ferrante (bajo, contrabajo), Luca Marangoni (violín), Carlo Perillo (viola), Daniela Lorusso (cello), Cristiano Blasi (flauta), Chiara Marangoni (horns) y Wilma Collo (letras). Los italianos cuentan en su haber con los largos “From Ancient Times” (2006), “Children of Hùrin” (2007), “Lay of Leithian” (2009) y “The Lost Tales” (2013). Adornado con el arte de Felipe Machado (Vanden Plas, Blind Guardian, Axel Rudi Pell, Persuader, Lords of Black…), “War Of The Jewels” vio la luz en formatos CD y digital el 19 de marzo y, salvo catástrofe, hará lo propio en vinilo el 12 de junio vía Rockshots Records.
Ainur comentan: “War Of The Jewels” es el undécimo volumen de “La Historia de la Tierra Media”. En la mitología de Tolkien está la historia de las grandes guerras que surgieron después de la creación de los Silmarils por Fëanor. El tema principal son las grandes batallas de Beleriand, a excepción de Nirnaeth Arnoediad que tendrá gran espacio en nuestro próximo álbum. El personaje principal implícito es Fëanor, el más poderoso de los Elfos. Musicalmente, es un álbum temático como todos nuestros anteriores y futuros y reconocerás temas musicales que ya usamos en “From Ancient Times”, “Children of Hùrin” y “Lay of Leithian”; sin embargo, las atmósferas son más agresivas y poderosas que en el pasado porque los temas que hemos puesto en música esta vez necesitaban un soporte musical más poderoso”.
Quién mejor que Ted Nasmith, uno de los ilustradores de la obra de Tolkien más reconocidos del planeta, para narrar la introducción de un álbum como este. “Fate Disclosed” abre el disco en clave cinemática con la voz del diseñador canadiense introduciéndonos a su vez en una overtura, “Wars Of Beleriand”, que en palabras de la propia orquesta italiana sirve tanto para este álbum como para el par que están por venir en el futuro. Única instrumental de todo el trabajo, alberga ni más ni menos que catorce temas musicales, que representan a su vez pasado, presente y futuro. Curiosísima amalgama, que devanea entre Yes, King Crimson y The Flower Kings.
“Hell Of Iron”, descripción musical de la fortaleza del mal donde se esconde Melkor, resulta en un prog convenientemente actualizado en la forma, (especialmente en lo respectivo a afinaciones) pero eminentemente clásico en su fondo. La riqueza en arreglos que se deja notar ya desde las primeras notas, la buena escritura, el cuidadísimo aspecto vocal y la miríada de cambios de ritmo que atesora la convierten en una muy destacable primera entrega con verdadera enjundia del trabajo.
Es en “Wars Begin” donde ya la cosa se pone seria. Narra en lo temático “la paz ancestral que persistió en la Tierra Media antes de que llegara el mal” y trae aparejado uno de los prólogos más cristalinos (edulcorado dirán algunos) del álbum, de un preciosismo en sus líneas vocales de lo más evocador. También en cuanto a arreglos. Se endurecerá toda vez supere su delicado primer tercio para derivar hacia territorios más convencionales si bien habrá de permanecer siempre dentro de los preceptos habituales del género. Entre líneas de Hammond y una batería que adquiere nuevos bríos hasta su desembocadura en un epílogo nuevamente tranquilo y reposado. Estupenda.
“La primera matanza entre elfos pasa por ser uno de los momentos más oscuros de la mitología de Tolkien” y sirve como trasfondo a esta “Kinslaying (The First)”, que sorprende por la desnudez, incluso la extrañeza, que muestra en su prólogo, y que según sus palabras, “refleja la que se puede leer en los libros del profesor”. Tal discordancia irá yendo y viniendo a lo largo del desarrollo, a la par que engarzará con otra gran labor vocal y un progresivo ligero por lo general. Adquirirá cierta épica en un final que habrá de dejar otro gran despliegue vocal. En general menos diversa de lo que su duración hace intuir pero igualmente interesante.
“Grinding Ice” narra “el cruce de Helcaraxë, una frontera completamente helada entre la Tierra Media y las Tierras Eternas donde vivía Valar”. En su primera parte habla sobre “la decisión de los Elfos de emprender la heroica travesía del Grinding Ice”, y lo hace sobre una estructura juguetona, trufada de buenos cambios de ritmo y grandes arreglos. Atemperará después para circular sobre un medio tiempo mucho más convencional y que, salvo por pequeños detalles, resulta sorprendente en un álbum como este. Allí narrará “la trágica realización de las graves pérdidas sufridas por este intrépido pueblo” para culminar en un tercio final sinfónico y arrebatado donde se nos narrará “la hazaña lograda y cómo la venganza seguirá a la traición”. Estupendo solo de guitarra final para otro de los puntos álgidos de este “War Of The Jewels”.
Continuación natural de “Grinding Ice”, Ainur cuenta para esta séptima entrega con la siempre inestimable ayuda de ese mago de las teclas que es Derek Sherinian. El tema refiere en lo lírico a “la batalla que libraron los Elfos en las laderas del reino de Morgoth una vez que llegaron a la Tierra Media. Una batalla que fue librada en un tiempos tan pretéritos que aún no había salido ni sol ni luna”. La colaboración del teclista de Laguna Beach se traduce, curiosamente, en varios de los momentos más pesados de todo el trabajo. Si bien muestra una gramática más convencional que sus compañeras, tampoco me resulta un corte aburrido o fallido.
“Spirit Of Fire” muestra a Fëanor contemplando su destino. “Sabía qué esperar pero decidió seguirlo y murió tratando de recuperar lo que era suyo por derecho. Se da cuenta de que nada puede destruir el mal que invade la Tierra Media y la voz magistral de Roberto Tiranti (Labÿrinth) subraya esta sensación”. Épica bien subrayada por coros apabullantes, en el fondo sigue siendo ésta una banda transalpina, y un gran desempeño de Tiranti como grandes baluartes de otro gran puntal del disco. “La primera parte de la canción se centra en el espíritu de fuego que arde en el más poderoso de los Elfos y el tema de la muerte llena la segunda parte”. De resultas de ello en su tronco central muda en balada más o menos convencional y clásica, por momentos preciosista, y siempre bien medida. Corte abiertamente bicéfalo, quizá un tanto descompensado y que quizá te agrade sólo a medias.
Introducción al margen, la canción más corta del álbum es esta “The Broidress”, que versa en lo lírico sobre “Miriel, la madre de Fëanor”. Uno de ellos cuenta “cómo murió al dar a luz a su hijo: literalmente consumida por él “porque la fuerza que habría alimentado la vida de muchos se ha ido a Fëanor”. Se dice que después del parto, Miriel se acostó a descansar y así permaneció por la eternidad porque su alma abandonó su cuerpo” y casi es más larga la explicación que la canción en sí. Extraña por otro lado, también tranquila y muy dada a refractar casi por completo con el resto del álbum, en especial por el uso de ese sinte de corte retrofutirista. Una buena previa al corte que se nos viene encima.
“The Great Battle (Or The War Of Wrath)”, guiña el ojo al primer álbum de la banda, (“War Of Wrath” era el penúltimo tema de aquél álbum), versa sobre “la guerra que pone fin a todos los eventos de la Primera Era en la mitología de Tolkien” y está divida en dos partes bien diferenciadas. Veamos:
“Passage” es la primera de ellas y “propone de una manera aún más completa la historia de Eärendil que viajó a Valinor y rezó a los Valar para que intervinieran contra Morgoth por todos y cada uno”. Se reconoce aquí el tema de Eärendil, presente ya en aquél debut de 2007. Dulce, tranquila, bien trazada e inequívocamente melancólica, pero he de decir que poco sorprendente a estas alturas de trabajo.
“Avenged”, que versará sobre “la sangrienta e interminable guerra contra todas las cosas malvadas encabezadas por el Señor Oscuro. Elfos, dragones, hombres, orcos, enanos, balrogs, águilas y lobos luchan en un clímax de sonidos y eventos hasta que el glorioso final en el que se recuperan las Joyas y el gran tema de Silmarils llena la escena”. Podría esperarse de esta segunda parte un desempeño más directo y menos rico en cuanto a intervalos rítmicos y tonales. Nada más lejos. La escritura que emerge en esta parte final guiña el ojo al progresivo más abiertamente exhibicionista y, por ahí, habrá a quien le resulte terroríficamente tediosa. Nunca llueve a gusto de todos, ni en la Tierra Media ni en ningún lado. Por contra, claro, si eres fan del género te faltará aplaudir con las orejas entre tanto ir y venir. Ainur han puesto aquí toda su sapiencia y esta segunda parte resulta toda una celebración. “La conclusión de la canción vuelve a proponer la profecía que pronunció Mandos al principio de todo lo que predecía el destino de las Joyas: ahora ve su cumplimiento final”. Brillante.
Para el final queda una “Apocalypse” donde la banda/orquesta quería “terminar un álbum épico como este con una canción igualmente épica. “Apocalypse” es la representación musical del hundimiento de Beleriand cuando los valles se levantaron y las colinas se pisotearon; y Sirion ya no existía”. Un final comedido en términos gramáticos pero reluciente en cuanto a voces y arreglos.
Podría decirse que Ainur han grabado el “Nightfall In The Middle Earth” del progresivo, de no ser porque las ambiciones del enorme combo italiano están puestas más allá de una única entrega. La suya me parece del todo ineludible para cualquier persona que se diga fanática del progresivo más añejo y recargado. En una cara de la moneda: la excelsa producción, la gran cantidad de cambios tonales, los notabilísimos desempeños técnicos, las no menos brillantes líneas vocales, el mar de arreglos y el par de buenas colaboraciones. Y en la otra, claro, que a poco que le tengas ojeriza a la obra del profesor, esto te resultará del todo intragable. O que se la tengas al propio género en sí, de tan dado como es a veces a ensimismarse en lo técnico, en la floritura eterna, en perderse en la más burda y tonta autocomplacencia. Creedme que no es el caso, aunque de todo hay. Que se dé bien.
La formación de hard rock melódico Torque estrena «Emma» como segundo sencillo de su álbum debut “The Deep Between Two Souls“. El espectacular estreno de la banda leonesa veía la luz el pasado 19 de febrero a través del sello The Fish Factory con la producción y masterizado de Alfredo Arold en los vigueses Arold Music Studios.
Diez temas compuestos por Pedro Torque (voz), salvo “We Are One” obra de Ion Andrés (guitarra), que sirven como carta de presentación de una banda que se maneja como pez en el agua entre el hard rock, el aor y los sonidos melódicos. El disco cuenta con las colaboraciones de Phillip Meier, vocalista de la banda suiza Fire Rose y Paloma Gómez, voz de los también leoneses Death Bringer. Muchísimas gracias por la dedicatoria Miriam, esperamos veros muy pronto por Asturias.
Disponible a través del siguiente enlace a la tienda de The Fish Factory.
01 Alpha 02 Among Us 03 Phi 04 Supreme Vampire 05 Morte Negra * 06 Horizon 07 The Sign * 08 Psi 09 Übermensch * 10 Omega
* (Exclusivo en formato CD)
Próximamente la banda anunciará la fecha oficial de salida e inicio de la reserva del nuevo trabajo. A continuación podemos ver un pequeño fragmento de «Phi«, uno de los temas que aparecerá en las versiones de CD y vinilo.
Nacida en el 2001, la formación granadina Absolom publicaba en el año 2005 su único trabajo, la demo «Nuevo Camino» y que se mantendría activa hasta el año 2009, anuncia su regreso. Coincidiendo con su salida de Azrael, el batería y miembro fundador de Absolom Manuel Arquellada “Maolo” tras una reunión con el bajista Antonio Ortiz (Saedín) arrancan de nuevo el proyectojunto a Juan Manuel Urbano a la guitarra y José Varela a la voz, ambos miembros fundadores deZanarkand.
El grupo se encuentra terminando ya el primer tema de esta nueva etapa “Ascensión”, con el que prometen no dejarán indiferente a nadie. El nuevo logo de la banda es obra del diseñador José Antonio Vives autor de trabajos para Lujuria, Ankhara, Herética, etc. El marketing digital correrá a cargo de Manuel Martínez de MMP Producciones.
Death melódico desde Gotemburgo. Conviene aclarar género y procedencia pues no es la única banda del país nórdico en operar bajo el nombre de Mara. La formación que hoy nos ocupa opera a día de escribirse estas líneas con Erik Blechingberg (batería), Tony McWilliams (bajo), Anton Holm (guitarra) y Dennis Olsson-Yaouzis (guitarra y voz). Formados en 2012, debutarían dos años más tarde con el Ep “Usurpers To The Crown”, al que siguió el minidirecto “Live At Sticky Fingers” en 2019. Tras firmar el pasado enero por el sello italiano WormHoleDeath, la banda entrega por fin su primer largo “Djävulstoner”, el cual está en la calle desde el 12 de marzo.
Ni tan siquiera un minuto alcanza a marcar en el reloj “The Pinetrees Wail Her Name”, la modesta y tranquila introducción que habrá de llevarnos hasta el primer tema con verdadera enjundia del álbum, “Under A Bleeding Moon”, que pronto decanta sus tornas sonoras por un metal orgánico y sin ornamentos. La voz de Olsson-Yaouzis en sus diferentes registros sobresale en exceso a veces, pero si por algo destaca esta “primera” entrega del álbum es por lo diverso de su escritura. Un corte que le está guiñando el ojo a At The Gates primero y a Opeth después. Todo queda en casa. La promo que acompañaba al disco hablaba de que la banda había puesto especial empeño a la hora de construir canciones con “estructuras innovadoras” y algo de eso hay en este “Under A Bleeding Moon”. Distrae la calma del prólogo en “Heaven Shall Burn”, que pronto habrá de virar hacia un metal a medio gas coronado por el siempre gritón registro de Olsson-Yaouzis. Existe aquí una mayor querencia por los riffs de sabor añejo, casi maidenescos, firmemente apoyados sobre una estructura más sólida que la del tema precedente. También más predecible. Más exhibicionista, en lo técnico y en lo gramático, durante su estupendo tercio final, resuelto con un más que apreciable buen gusto por los gotemburgueses. “Unconquered Prince” irrumpe tranquila y melódica. Olsson-Yaouzis aprovecha para mostrar su registro más limpio en unas estrofas con cierto aire a Manilla Road en gran contraste con unos estribillos más poderosos tanto en guitarras como en la propia voz de Dennis. Pero lo más interesante está después de un puente central, casi onírico, y el baile estructural al que precede. Atrevida y diversa, de mis favoritas del debut de los suecos.
“Rået” es apenas una introducción, de nuevo tranquila y acústica, que nos introducirá en un tronco del álbum ocupado por las entregas más extensas del mismo. La primera de ellas es esta “Skärseldens Stråkar”, que porta en su prólogo uno de mis riffs favoritos de todo “Djävulstoner”. De una épica teñida de melancolía que pasa por ser uno de los momentos más personales de todo el trabajo. Son casi nueve minutos de composición y a fe mía que los de Gotemburgo se las han arreglado para sacar a relucir lo mejor de ellos en este aspecto. Y como nunca llueve a gusto de todos, pues habrá quien pida algo más de cohesión entre las partes, incluso de coherencia. Pero desde luego que si te gustan los cortes diversos en escritura y tono, lo disfrutarás en gran medida. Toda una declaración de intenciones el hecho de que “Born To Die”, que va más allá de los nueve minutos, fuese la encargada de presentar el álbum en sociedad allá por los últimos días de enero. Nada de anticipar con el clásico corte facilón de tres minutos y medio. Aquí hemos venido a jugar. Es por ahí que uno entiende la peculiar idiosincrasia de una banda como esta. Es un corte, además, dado a jugar con el tono imperante de “Djävulstoner”. Tendente a glutinar buena parte del ideario habitual de la banda sueca: riffs clásicos, aquella melancolía del tema previo, los interludios remansados, la diversidad estructural de los temas iniciales y, acompañando, algunos de los momentos más álgidos en lo que a despliegue técnico se refiere. Magnífica.
El tema título de este “Djävulstoner” resulta en una balada clásica, semiacústica, bien construida y que no deja de sorprender a estas alturas del álbum. Y si bien la voz de Olsson-Yaouzis en su registro más limpio no alcanza a ser todo lo redonda que sería deseable, los coros que irrumpen en su tercio final y esa serie de riffs a contrapúa, casi un trasunto de post-black a lo HFTS, terminan por salvar el resultado final. La penúltima “Violence Is My Heir” no iba a escaparse precisamente del buen hacer de la banda a la hora de componer. Al contrario. Sin llegar a parecerme tan redonda como otras de sus compañeras de duración similar, sí que aprecio detalles de calidad como el riff que acompaña a las estrofas o los buenos solos de guitarra previos al epílogo. El cierre, porque tiene que haber un final, es para la pequeña “Märkliga Musa”.
“Djävulstoner” alcanza altas cotas en lo que a construcción de canciones se refiere. Y aunque eche en falta algo más de velocidad en ciertos momentos, no puedo decir que me haya decepcionado en aspectos compositivos. Al contrario. El pdf que adjuntaban desde WormHoleDeath hace promesas que la banda cumple sobradamente, lo cual no deja de ser buena señal. Es cierto que es una gramática que, por otra parte, no logra esconder ciertas carencias en lo técnico/ejecutivo. Demonios, después de todo no deja de ser un debut. Si andas buscando un melodeath, en cierta manera exógeno al género, este debut de Mara puede ser para ti.
Los próximos conciertos deNocturniacontarán con Kike Fuentes (Dramah, Bitátora, Epicurea) a la voz tras la salida de Alberto Sÿmon hace escasas fechas de la banda toledana.
Pinto y Vitoria-Gasteiz, los días 1 y 8 de mayo darán continuidad a la exitosa gira promocional de «La Tempestad«, el último disco de Nocturnia publicado en septiembre del 2019 a través de Duque Producciones. Compartirán escenario con la formación gallega ECO que presentará su nuevo disco «Los Años del Silencio«, que verá la luz el próximo viernes 23 de abril.
Entradas anticipadas para Pinto disponibles exclusivamente a través de Wegow. Para el concierto de Vitoria se pueden adquirir a través de la plataforma online Woutick.