Reseña: Aeternitas «Haunted Minds» (WormHoleDeath 2020)

Gótico sinfónico alemán el de estos Aeternitas, fundados a finales del siglo pasado por Anja (teclados) y Alex Hunzinger (guitarra y coros). La formación se completa a día de escribirse esta reseña con Julia Marou (voz), Daniel T. Lentz (guitarra), Rick Corbett (bajo) y Frank Mölk (batería). “Haunted Minds”, sexto disco ya para los de Lübeck, cuenta con las colaboraciones de Glen Dover (Eidolon, Hollentor, ex King Diamond, ex-Megadeth) y Henning Basse (Hollentor, ex-Firewind, ex-Metalium, ex-Mayan…). Fue grabado y mezclado por el propio Alex Hunzinger en el SonoFactum – Studio Impressionen mientras que el master corrió a cargo de Darius Van Helfteren (Judas Priest, Epica, WarCry, Scorpions…) en Amsterdam Mastering. Añadir por último que el artwork del álbum vuelve a ser obra de su compatriota Kurt Wörsdörfer y que su salida al mercado llegaba el 20 de noviembre vía WormHoleDeath.

Destiny” arranca y de primeras no me atrapa. Sí que es un tema inicial bien compuesto y ejecutado, variado en ritmos y arreglos, fresco incluso en lo tonal, que cumple con creces el cometido abrir el disco y poner en antecedentes al oyente. Pero está llevado a término envuelto en un sonido, en especial en lo relativo a las guitarras, que no alcanza a brillar como debería. Un poco sí pero no. Arrecia la faceta más sinfónica de la banda en “Fountain Of Youth”, más pesada que su predecesora, muy contemporánea en cuanto a arreglos y bastante funcional. El acostumbrado doble juego vocal del género reluce y el sonido mejora de forma notable. Destaca por el ajetreo en que se envuelve su juguetón tercio final. “The Unforgivable Sin” prosigue en esa búsqueda de profundidad incorporando unas estrofas pesadas que contrarrestan el brillo desprendido por los estribillos. Clásico corte de ida y vuelta que constituye una de las entregas más limitadas en cuanto a duración y más predecibles en cuanto a escritura.

El prólogo de “The Birthmark” viene envuelto en un aire más cinemático que pronto da paso a unas estrofas donde Julia Marou deja alguna de las mejores líneas vocales de todo el trabajo. Vuelve a ser un tema híbrido y mestizo, que sin inventar la rueda ni perderse por desarrollos tan laberínticos como incomprensibles, huye de escrituras facilonas. La buena línea de batería de Mölk termina por redondear uno de los cortes más atractivos del sexto de los germanos. “Castles In The Air” trae cierto aire a lo viejos After Forever de los Sander Gommans, Floor Jansen, Luuk van Gerven y compañía. Igualmente bombástica y grandilocuente en lo ornamental, destaca no obstante por la contención que muestra la línea vocal de Marou, más moderada y quizá un tanto más pop que en entregas previas. Claro que si contenida es la línea vocal en “Castles In The Air”, más aún en los primeros compases de “Fallen Innocence”, medio tiempo creciente de andamiaje clásico donde reluce la buena labor de la dupla guitarrera gracias a unos arreglos orquestales más comedidos en la mezcla final. Notable.

The Ring”, con solo de Glen Drover y backing vocals de Henning Basse, no destaca por una escritura original ni rompedora pero por contra entrega tres minutos largos de metal fácilmente digerible que anticipó al disco allá por mediados de octubre. Más pomposa en su tercio final, pero un corte que no pasará a la historia por su frescura en cualquier caso.

Another Day” aprovecha para envolverse en tonos más hímnicos, que traen ecos de unos Nightwish post-Tarja y culmina con un estribillo un tanto frío. A su primer tercio le cuesta transmitir y conectar. Después adquiere arreglos más modernistas y con esa ganancia de las guitarras del puente central todo parece tomar la dirección correcta. Corte bicefálico donde los haya. “The Beautiful” parece más centrado. O, al menos, rima mejor con el resto del álbum. Y eso que su riff inicial, que por momentos parece alumbrado por Ben Moody (Evanescence) hace augurar lo peor. Es apenas un mal presagio pues pronto se entrega a un power metal sinfónico tan despreocupado como entretenido que da cobijo a las baterías más rápidas de todo el trabajo. Uno de los temas con los que mejor he conectado de todo el disco porque ya sabéis que la cabra siempre tira al monte.  

The Final Path” va en la onda de “The Ring” y otros temas planos del disco. Comandado esta vez por la voz de Alex Hunzinger en su registro limpio, tiene en este detalle su mayor nota disonante con el resto del trabajo. Escritura sencilla y buen funcionamiento en general. El cierre “My Haunted Mind” es la balada que “Fallen Innocence” no se atrevió a ser. Piano, tímidos arreglos de cuerda y la voz de Julia Marou. Para qué más.

Es un disco de bien alto que alcanzaría el notable si el sonido mejorase en líneas generales. Es verdad que a medida que pasan los minutos, quizá porque el oído se acostumbra, todo termina por casar, pero no me parece que este “Haunted Minds” pueda mirar de igual a igual a producciones como las que entregan a día de hoy bandas como Epica, Nightwish, Within Temptation y compañía. Al final y aunque tengas a van Helfteren masterizando tus canciones, supongo que no es lo mismo producir un disco de estas características bajo el paraguas de ese gigante inabarcable que es Nuclear Blast que hacerlo para una firma más pequeña como WormHoleDeath. Dicho sea con todo el cariño.

Hecha la salvedad, lo cierto es que estamos ante un disco al que los fans del gótico sinfónico le pueden sacar bastante jugo. Hay de todo. Cortes clásicos y directos, otros con una escritura más revoltosa y momentos cinemáticos y grandilocuentes en la mejor tradición del género y que contrastan con el intimismo del final o el paso más atemperado de “Fallen Innocence”. Un triunfo lastrado, pero un triunfo en cualquier caso.

Texto: David Naves

Obús en Asturias: Cartel Oficial

El sábado 27 de febrero del 2021 tendrá lugar a través de Franelrock Producciones y el Ayuntamiento de Mieres, la parada de Asturias de Obús como parte de la gira por teatros y auditorios «Vaya Dos Pares De Sinvergüenzas«.

Pese a contar con 430 butacas, el espacio escénico Mieres Centro Cultural tendrá un aforo muy limitado para mantener todas las medidas sanitarias y de seguridad, en el que será regreso a nuestros escenarios de la veterana formación madrileña. Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Wegow:

https://www.wegow.com/es-es/compra/obus-en-mieres-vaya-dos-pares-de-sinverguenzas

La banda pide que se apoye no solo a estos conciertos sino a toda la cultura en general. Son momentos muy duros para ella y  muchas familias viven detrás de una banda. El deber con la gente es seguir luchando con ellos y con vosotros. Nos toca adaptarnos a los tiempos que vivimos y para que podáis disfrutar tendremos entradas a un precio razonable y lo primordial, que todo sea de forma segura. No queremos que se apague el Obús y, hoy mas que nunca, deseamos junto a vosotros que “Estalle el Obús”. Fuerza, salud y ánimo amigos.

Reseña: David Minasian «The Sound Of Dreams» (Golden Robot Records 2020)

Reseñas como esta imponen respeto. No tanto porque el disco supere con gracia la barrera de los sesenta minutos como por el nivel de los músicos implicados. Sumergidos en esta hora y cuarto de rock reposado y tranquilo hay gente como PJ Olsson (voz del Alan Parsons Live Project), el Rock & Roll Hall of Famer Steve Hackett (Genesis), Justin Hayward y Julie Ragins (Moody Blues), Annie Haslam (Renaissance), Billy Sherwood (Yes) y Geof O’Keefe (Pentagram). Completan el line-up del disco Justin Minasian (guitarra, bajo, teclado), Alberto Parodi (teclado, percusión), Francesca Rapetti (flauta) y Kerry Chicoine (bajo). En palabras del propio David Minasian: “estos son los héroes con los que crecí. Co-escribir y grabar con ellos fue un sueño hecho realidad. Por lo tanto, el título del álbum (“The Sound Of Dreams”) no podría ser más exacto, porque así es como suenan los sueños hechos realidad”. El disco vio la luz el pasado 11 de septiembre vía Golden Robot Records.

Cabe destacar además la faceta de Minasian como productor, director y escritor de películas con más de 150 créditos a sus espaldas y que le ha llevado a trabajar con gente como Mel Gibson o Martin Landau así como con leyendas de la talla de Elton John, The Moody Blues, Alan Parsons, Kris Kristofferson o Three Dog Night.

Sí, bueno, todo esto está muy bien pero ¿qué contiene el disco? Lo primero, un prólogo. Pero no un prólogo normal, uno que lleva por nombre “The Wind Of Heaven (Prologue)” y se va por encima de los ocho minutos. Cuenta con la colaboración de Justin Hayward en voces, teclados y guitarras así como con la flauta de Francesca Rapetti y las percusiones de Alberto Parodi. para construir un arranque tímido, ligeramente onírico, preñado de voces melódicas y apagadas. Irrumpe un piano conforme alcanzamos el puente central, así como unos tímidos rasgueos de guitarra. La tónica general se rompe, aunque sin alardes, cerca del final, dejando algunos detalles técnicos que anticipan momentos posteriores. Larguísima introducción, que exasperará a los más inquietos pero ya deja entrever el gusto por el detalle que ilumina a estas canciones.

All In”, lejos de romper con la calma del corte anterior, arranca tímida, casi temerosa, apoyada en pianos y orquestaciones de lo más leve para después dar paso a un lejano solo de guitarra que introduce a su paso arreglos orientales primero y sintes de aires floydianos más adelante, conforme nos acercamos al puente central. La instrumental “Faith Hope Love”, con Kerry Chicoine al bajo, engarza en una estructura in crescendo de balada clásica, buenas líneas de bajo, solos de guitarra elegantes y flauta. Funciona como anticipo de los tres movimientos que la suceden y que paso a comentaros a continuación:

The Sound Of Dreams (First Movement)”, con Sherwood al bajo, Hackett a la guitarra y Haslam a las voces, tiene su mayor atractivo, a mi parecer, en la participación del ex Genesis a las seis cuerdas. Se mueve en terrenos más cercanos al art-rock, con cierto aire a los noruegos Gazpacho y deja uno de los mejores solos del disco. Es un corte tranquilo, que transcurre entre los aires onírico-melódicos del prólogo y un rock, como digo, en cierta medida más contemporáneo.

The Sound of Dreams (Second Movement)”, la entrega más animada de esta primera parte del álbum dura apenas dos minutos. Y es una pena. Contrasta con el resto de temas precedentes y le da algo de vidilla, dejándome con ganas de más. Es una instrumental sencilla, bien construida, con buenos arreglos y solos galantes, pero me sabe a poco.

The Sound of Dreams (Third Movement)” viene para elevar el tono general del álbum.  Construida a mayor gloria del londinense Steve Hackett y apoyada sobre unos arreglos que le confieren todo el sabor añejo del sinfónico más elemental. Ni tiene línea vocal ni la necesita.

Salimos de la triada que da nombre al disco con esta “Road To Nothingness”, donde la calma y la paz reinan incontestables. Guitarras acústicas, voces tranquilas, y bonitos arreglos para un corte manso que recuerda a las propuestas más reposadas de Transatlantic y/o Neal Morse. Se electrifica en su puente central para que Justin Minasian deje un solo de guitarra y, si bien no sorprende en cuanto a escritura, sí lo hace en lo que a gusto por el detalle se refiere. Contenida y bien manejada. Me gusta.

Room With Dark Corners”, con la alaskeña Julie Ragins dejando una notable línea vocal (diría que mi favorita del disco) gana en punch con respecto al resto del álbum y constituye otra de las rupturas con el tono general del mismo. Trae, además, un buen duelo guitarra-teclado en el puente central y un último tercio que coquetea fugazmente con la psicodelia. Estupendo. La línea vocal que introduce “Hold Back The Rain” podrían haberla firmado Simon & Garfunkel sin problemas. ¿Influye quizá haber visto “El Graduado” hace unos días? Quizá. Aunque bonita y sugerente, no me entusiasma igual que cortes precedentes.

La introducción de “Twin Flames At Twilight”, donde creo oír reminiscencias del “Asturias” de Isaac Albéniz, anticipa la canción más extensa del álbum. Superado el prólogo acústico, irrumpen los arreglos de viento y un ligero toque a los momentos más calmados de bandas como Yes o King Crimson. Vira de nuevo el rumbo para acomodar la voz y emerger en un pop-rock tranquilo pero pintón de voces aterciopeladas y precisos arreglos. Se endurece más tarde toda vez abandona las voces para entregar uno de los momentos más graves en cuanto a tono y ritmo de todo el disco. El largo puente central descubre la faceta más enrevesada de Minasian mientras oímos un solo que podría haber firmado el John Petrucci post-Ibanez. Recupera la calma tras el atracón del puente ofreciendo una bonita línea de guitarras dobladas para de nuevo volver a las estrofas. Con mucho mi canción favorita de “The Sound Of Dreams” por tono, complejidad y ejecución.

So Far From Home”, con PJ Olsson a las voces, retorna al tono general del álbum en una balada que tiene de bonita casi tanto como de predecible, donde el de Michigan deja otra gran línea vocal, es cierto, donde la escritura in crescendo incorpora un buen solo… pero donde nada sorprende.

The Wind Of Heaven (Epilogue)” cierra este segundo trabajo de David Minasian bordeando la barrera de los diez minutos. Cuenta de nuevo con el bajo de Billy Sherwood y la voz de Annie Haslam. Mi gran problema con él viene, precisamente, por la inclusión de la voz de la veteranísima vocalista de Bolton. No porque desafine o lo haga mal, que no lo hace, sino por cómo su voz está por momentos tan alta que engulle al resto de elementos presentes en la mezcla. Extraño, pues es el único momento del álbum en que ocurre. Más allá de este detalle, vuelve a emerger otro tema bien estructurado, con buenas subidas y un notable trabajo en cuanto a líneas de guitarra. El cadencioso solo de guitarra que anticipa al puente pasa por ser uno de mis favoritos del disco, de hecho. Buen cierre lastrado por ese fallo en la mezcla un tanto infantil.

No. El disco no es que sea la alegría de la huerta precisamente. Salvo ese geisser en mitad del mismo que supone “Twin Flames At Twilight ” y ciertos momentos desperdigados a lo largo del trabajo, “The Sound Of Dreams” es un disco que hace honor a su nombre moviéndose calmado, a veces apagado, por terrenos que llaman a la calma, el sosiego y la reflexión. Un disco de difícil encaje en estos tiempos veloces e implacables que nos ha tocado sufrir y padecer, pero que bien merece unas buenas escuchas que ayuden a desentrañar toda la música que alberga en su interior. Y bien merecía esta reseña. Si te la has leído entera, gracias por tanto. De verdad.

Texto: David Naves

Crummer: Primer adelanto de su álbum debut «DeathWards»

El combo asturiano Crummer estrena vídeo lírico para «Sack Of Bones» como primer adelanto de su álbum debut «Deathwards«. Verá la luz en el mes de marzo del próximo año a través del sello Pathologically Explicit Recordings.

Bajo la premisa » !Hecho por fans del Death Metal para fans del Death Metal! » el duo formado por Gonzalo «Lalo» González, bajista de Legacy Of Brutality y Abel Suárez, vocalista de Cathexia, deja claras sus intenciones en su puesta de largo para el 2021. Las diez canciones que componen esta opera prima han sido grabadas en los estudios Your Mix Online propiedad de Lalo González. A continuación podemos ver la portada y tracklist del álbum:

01 Funerarium Ritual
02 You Are Dead
03 The Silence Of Death
04 Echoes Among The Tombstones
05 Drowned In A Sea Of Solitude
06 The Chosen Ones
07 Deathwards Into Unlight
08 Sacks Of Bones ft. Borja Suárez (Legacy Of Brutality)
09 Iced Gardens Of Remembrance
10 Era Of Obscurity

Reseña: Lords Of Black «Alchemy Of Souls Part I» (Frontiers Records 2020)

Cuarto disco ya para el proyecto comandado por el guitarrista salmantino Tony Hernando junto al retornado vocalista chileno Ronnie Romero. Les acompañan el ex Kaothic Dani Criado al bajo y el belga Jo Nunez (Firewind, ex-Kamelot, ex-Nightrage, ex-Marty Friedman) a la batería. Grabado y producido por el propio músico castellanoleonés junto a Mike Sanz, quien se encargó de grabar las voces de Ray Alder en el último (y nuevamente estupendo disco) de Fates Warning “Long Day Good Night”. “Alchemy Of Souls Part I” contó para el master con Roland Grapow (Masterplan, ex Helloween) y arte de Felipe Machado Franco (Astral Doors, Axel Rudi Pell, Blind Guardian, Vanden Plas, Magnus Karlsson’s Free Fall…). A la venta desde el 6 de noviembre vía Frontiers Records, Irond Records y Ward Records.

Uno de los adelantos del disco sirve también como abrelatas del mismo. “Dying To Live Again”, estrenada allá por el mes de septiembre, irrumpe briosa, melódica y potente. Sin sorpresas, sin debilidades. Ronnie Romero pronto exhibe esos galones que le han llevado a formar parte de unos tales Rainbow desde su vuelta a la actividad en 2015. Canónico y bien ejecutado, coronado por la primera gran exhibición técnica por parte de Hernando de las muchas que están por venir. El sonido cumple con las expectativas emergiendo sin problemas fuerza y nitidez.

Into The Black” reduce las costuras (tema final al margen, es el más corto del disco) y aplana los riffs para adoptar un tono más pesado que el tema inicial que se rebaja toda vez irrumpen las leves estrofas con Romero al mando. Acompañan extraños arreglos de origen electrónico y en líneas generales el tema transita por terrenos igualmente melódicos pero más sumergidos que el tema abertura. Hernando deja un solo fulgurante y todo retorna a su ser con los últimos estribillos.

Deliverance Lost” se nos aparece más próxima al power metal europeo más contemporáneo, con una riquísima línea de batería de Nunez y la voz de Romero visitando tonos altos sin mayores problemas. Su escritura, que la lleva a los cinco minutos largos, está preñada de notables y bien escogidos cambios de ritmo, destacables exhibiciones técnicas de Hernando y uno de mis tercios finales favoritos de todo el disco. “Sacrifice” gana en arreglos para rebajar el tono previo y transitar hacia terrenos más hard rockeros donde no cuesta encontrar ecos de otros guitarristas como Magnus Karlsson o el propio Roland Grapow. Sencilla, clásica y elemental.

Brightest Star” arranca más pesada para tornarse melódica después y convivir a medio camino entre unos Europe de la segunda etapa junto a ecos de Rainbow y el hard rock más clásico. Es uno de los temas más distintivos de todo el álbum, donde además las habilidades técnicas de los integrantes están puestas al servicio del resultado final. Y no al revés. “Closer To Your Fall” se adhiere al canon dominante del disco, resultando a su pesar más predecible pero en ningún caso desdeñable. El solo de Hernando en el puente central opacará cualquier crítica y la buena línea vocal de Ronnie terminará por redondear la oferta final. Piano para introducir “Shadows Kill Twice” donde pronto Tony Hernando sienta sus reales para construir uno de los prólogos más bonitos del disco. Es un tema que toda vez supera su elegante puesta en escena transita de nuevo hacia un metal trufado de doble bombo, de tono ligeramente más amenazante que sus compañeras de tracklist y que se revela como uno de los cortes más redondos de todo el disco. Nunez percute incansable, el bajo de Dani Criado gana peso en la mezcla y todo fluye hasta que emerge un puente central retorcido y pesado con el que empatizo en gran medida. Guitarras dobladas, buenas melodías y una composición de altos vuelos. Estupenda.

Elegante cabalgada la que se abre paso en los primeros envites de “Disease In Disguise”, que cede protagonismo a unas estrofas donde Romero declama una de las letras más oscuras de todo el álbum. Es un tema que me engancha menos por estructura, pero del que aprecio el contraste que supone con la tónica general del disco. Claro que si hablamos de contrastes, puede que sea “Tides Of Blood” la que se lleve la palma. Cadenciosa y sexy, como si Whitesnake hubiesen surgido ahora y no en 1978 con Dio a las voces. O Jeff Scott Soto. O cualquier otro cantante melódico de registro aguardentoso que se os ocurra. Muy bien construida y mejor ejecutada. Me engancha, me gusta.

Alchemy Of Souls” subirá hasta los diez minutos desde el arranque acústico de Hernando. Toda vez supera el desnudo prólogo se sumerge en un interesante crescendo que corona en un estribillo a voz en grito marca de la casa. Sorprende la pesadez que llega a ofrecer dentro del contexto general del disco, y si bien posee alguna transición un tanto brusca, no puedo decir que me aburra con este largo tema final. Tony Hernando, astuto cual zorro, se ha guardado para este tema postrero uno de los mejores solos del álbum así como Ronnie varios de sus gritos más desgarrados. Entre notable y sobresaliente pese a ciertos detalles. El cierre final es para la reposada “You Came To Me”, donde apenas un piano y unos sencillos arreglos de cuerda acompañan a Romero en un desarrollo sencillo y modesto.

Elegancia, contundencia y grandes interpretaciones. Todo aquello que se le presupone a unos músicos como los presentes, aderezado por un gusto exquisito a la hora de componer y con el apoyo de un sello especializado, precisamente, en ofrecer cantidad y calidad dentro de los confines del metal melódico europeo. Un disco que epatará a los fans del género casi con la misma fuerza con la que repelerá a quienes anden buscando propuestas menos complacientes o canónicas.

Pandemias al margen, y ahora que nos acercamos ya al fin de fiesta de este terrorífico 2020, no se puede decir que haya sido un mal año para los fans del metal más elegante. Discos como “We Are the Night” de Magnus Karlsson’s Free Fall, “Divided by Darkness” de Spirit Adrift o ya dentro de terrenos más progresivos “MMXX” de Sons Of Apollo o el recentísimo “Long Day Good Night” de Fates Warning dan fe de ello. Y aún está por ver y escuchar qué nos deparará lo nuevo de Vanden Plas. No está pero que nada mal.

Texto: David Naves

Resurrection Fest 2021: Cartel por días

Del 2 al 5 de junio del 2021 tendrá lugar la 15+1 edición del festival gallego Resurrection Fest que acaba de desvelar su cartel por días. Con algunos inevitables cambios, el grueso del plantel repite la cita programada originalmente para el 2020 en Viveiro.

Con las novedades de Sabaton como cabezas de la fiesta de presentación el día 2 de junio, el regreso de Bullet For My Valentine 5 años después de su último concierto en el festival, la formación black metal de culto Emperor, Rise of the Northstar y Spiritbox se completa un cartel de nuevo espectacular que retoma la escencia del festival. De nuevo habrá una nutrida representación de la escena asturiana con la participaci´on de Sound Of Silence, Totengott, Green Desert Water, Onza, Me Fritos And The Gimme Cheetos y Skontra.

Reseña: Acid Mess «Sangre De Otros Mundos» (Spinda Records 2020)

Cinco años han tardado los ovetenses de Acid Mess en volver al ruedo. La banda, a la que se ha unido ahora Juan Villamil en sintes y teclados, se completa con Borja Vázquez al bajo y voces, Antonio Tamargo en batería y coros y finalmente Miguel Ruiz a la guitarra y voces. Cuenta con las colaboraciones de Sergio Pevida (percusión y palmas) y de la dupla Aurora Salazar y Débola Hernández (voces en “Salvaje historia” y quejíos en “El reflejo de su piel”). “Sangre De Otros Mundos” se grabó en el Ovni Estudio (Llanera, Asturias) por Pablo Martínez. Mezclado y masterizado por el propio cuarteto astur en compañía también de Pablo Martinez, contó con masterización de Quique Sanchís (Green Desert Mastering) y arte de Héctor Castañón (Ossobüko). Spinda Records lo puso en circulación el pasado seis de noviembre.

Engaña “El Reflejo De Su Piel” no ya con ese título sino también con ese arranque brumoso y relajado. Voz aterciopelada, ritmos livianos y ni rastro de la tormenta que se desatará a continuación. Porque lo que surge tras ese largo prólogo es la cara más árida y energizada del ahora cuarteto asturiano, con tímidas palmas de fondo pero a voz en grito y sin concesiones. Todo se elevará hasta alcanzar el buen solo de guitarra de Miguel Ruiz y tornar de nuevo a territorios más calmados donde irrumpirán las voces de Aurora Salazar y Débola Hernández. El sonido, a la altura y capaz de aportar dureza sin perder de vista la necesaria nitidez, termina de redondear el conjunto. Estupendo inicio.

De arranque brioso, “Fuego Al Templo” se adentra en territorios más rockeros dentro de una escritura algo más lineal en disonancia con el tema previo. Es un corte con cierto aire de urgencia, apoyado en riffs que enlazan estrofas jugueteando con el progresivo. Un viraje hacia sonidos más retorcidos que se confirma con la eclosión instrumental del tercio final. De lo más exhibicionista de todo el disco.

Hechicera” es el corte más largo de todo “Sangre De Otros Mundos”. De arranque reposado, donde acompañan las clásicas teclas de Villamil al tiempo que apoyan un andamiaje psicodelico y espacial. Gana peso después mientras vuelve a mostrar un riff de raíz progresiva para retornar a la calma y aportar una buena línea vocal. A la base rítmica se unen las percusiones de Pevida y todo carbura a buen nivel durante el largo primer tercio. Calmada y melancólica en su puente central, guarda para su epílogo lo mejor de Miguel Ruiz a las seis cuerdas. Corte más canónico de todo el álbum y que bien podría tener su mayor eco en “Brahamanda” del precedente “II”.

Convendría no dejarse llevar demasiado por el ensoñador arranque de “Futuro Sin Color”, pues toda vez éste desparece, regresará la cara más vitaminada de Acid Mess. Un riff gordo apoya una voz que se mueve ahora en tonos más propios del punk para acompañar a un tema que ejerce gran contraste tonal con el resto del álbum. Sorprende también la deriva jazzera que toma en su largo tronco central, apoyada de nuevo por la percusión de Pevida y una estupenda base rítmica. Ojo al final directo y desarrapado.

En lo compositivo “Salvaje Historia” quizá no resulte tan fresca como sus compañeras de tracklist. Se beneficia no obstante de las voces de la dupla Aurora Salazar y Débola Hernández junto con el indudable toque sureño que aportan en este quinto corte del álbum. Un tema que me engancha más por lo anecdótico. “Hijos Del Sol” es de nuevo directa, recupera la actitud punkera de “Futuro Sin Color” al tiempo que trasluce unos sintes en bucle que te atrapan y no te sueltan. Palabra que llevo días con esto en la cabeza. Un corte que disfruto más con el corazón que con la cabeza.

La final “Infierno Gris” ofrece un arranque reposado y poliédrico, preñado de sonoridades evocadoras, donde retumban ecos de King Crimson y que sirve para que irrumpa otra estupenda línea vocal. Alternante y bien construida, sin olvidar el fuzz ni tampoco la faceta más calma de Acid Mess. Un irreprochable final.

Gran paso adelante el de Acid Mess. El necesario para olvidar el lustro transcurrido desde su anterior “II”. El gran fuerte del álbum, a mi modo de ver, es cómo logra colisionar toda una amalgama de influencias con una cohesión y una coherencia aplastantes. Ni es un disco fácil ni lo pretende. Culebrea entre el ácido, el progresivo, la psicodelia e incluso el flamenco y lo hace sin perder un ápice de interés, sin abandonarse a la previsibilidad y sin entregarse al conformismo. Un disco que asustará a snobs, apabullará a puristas y enamorará al resto.

Texto: David Naves

Magik: Nuevo proyecto de Manolo Arias y Giles Ramírez

Fruto de 30 años de amistad y la pasada cuarentena debida a la alerta sanitaria nace Magik, el nuevo proyecto musical del guitarrista y productor Manolo Arias (Ñu, Niagara, Atlas, Barón Rojo, Iguana Tango, etc.) y el vocalista británico Giles Keith Ramírez (H.O.T., Ghost). 

Bajo el título de “Covers In Isolation” publicarán una versión al mes para dar su particular visión a temas clásicos de los años 60 y 70 siempre bajo una visión personal y adaptándolos a su estilo musical. La primera canción que nos presentan es “Listen To The Music”, tema incluido en el segundo álbum de la banda californiana The Doobie Brothers, “Toulouse Street” publicado en el año 1972.