La formación cordobesa de hard rock Sacramento anuncia su retorno a la actividad a través del siguiente video para disfrute de los numerosos seguidores cosechados en su corta trayectoria.
Un sorprendente retorno tras dos grandes discos «A Sangre Y Fuego» y «Horizonte De Eventos» publicados en los años 2014 y 2015, que les colocaban como una de las formaciones con mayor proyección de la escena estatal. La sorpresa llegaba en mayo del 2017 con su disolución tras la salida de Manuel Escudero de la banda.
Nacidos allá por el año 1993, lo que les sitúa como una de las primerísimas bandas en practicar death melódico dentro de nuestras fronteras, Dormanth debutarían en el terreno largo con “Valley Of Dreams” (Arise Records) en 1995 para desaparecer como banda al año siguiente, no sin antes autoeditar el Ep “Voice Of The Soul… Under The Tears Of Sun”. Volverían en 2015 para ya al año siguiente alumbrar “Winter Comes” (Base Record Production). “IX Sins” (Necromance Records) vería la luz en 2018 y el Ep “Abyss” en el 2019. Ahora nos llega este “Complete Downfall” (Xtreem Music) con producción del Vhäldemar Pedro J. Monge (In Thousand Lakes, Rise To Fall, Incursed…) y arte de The Blind Gallery. La banda se compone a día de hoy por el batería y miembro original Javi Martínez a quien acompañan Isma Fernández (bajo), Miguel Angel Richart Jiménez (guitarra) y Óscar Del Val (voz, bajo y guitarra).
Tonos alternos y buenas líneas de guitarra para la inicial “Dreamcatcher”, donde destaca la voz del In Thousand Lakes Óscar Del Val. Corte primario en cuanto a escritura, de sonido sólido y batería incansable, que nos introduce de lleno en el tono triste y melancólico que marca a fuego la música del combo vasco. Acompaña un sonido quizá un pelín comprimido en ciertas fases pero que no lastra el resultado final en ningún caso. “Fire”, uno de los cortes más reducidos de este cuarto de los bilbaínos, se apoya en riffs más tímidamente más luminosos que el tema inicial, si bien reconduce a tonos dominantes toda vez alcanza las estrofas. Bien apoyada por la incansable labor de Javi Martínez a los bombos y notable gracias al buen solo de guitarra durante el puente central. “Tragicomic Day”, adelanto del disco allá por finales del mes de octubre, se empapa de ritmos más pesados, llega a flirtear con el metal y deja buenas sensaciones en general. En especial gracias a la línea vocal de Óscar, una de mis favoritas de todo el álbum.
“Beyond The Gates” constituye una de las entregas más directas del disco, amén de una las más diferenciales en cuanto a tono, mucho menos alicaído. Preñada de varios de los mejores riffs del disco, menos triste y mucho más cortante. Sin sorprenderme en cuanto a estructura, insufla otro aire al disco y lo eleva de forma notoria. “Odyssey In Time” vuelve al tono predominante ya desde el prólogo, envuelto en unas guitarras dobladas que pronto dan paso a una estrofa muy en la línea de comienzos del disco. Otra de las ofertas cortas del mismo, pródiga en buenas melodías (de guitarra y voz) pero con la que empatizo solo a ratos. “The Origin” en cambio es uno de los temas más ricos en cuanto a escritura de todo el disco. Arranca con un riff plegado al doom más primario, que se diseminará después a lo largo de sus cuatro minutos de, por otro lado, un melodeath de lo más diverso y juguetón. Otro de los cortes donde el disco respira y huye de andamiajes predecibles y tediosos.
“Dark Times For The God’s Creation” vuelve a percutir con gracia, alargando propuestas del tema anterior pero dentro de una estructura más lineal y primaria. No importa porque el buen hacer de la dupla Angel Richart & Óscar Del Val entrega algunas de las mejores melodías de todo el conjunto de canciones. Quizá algo corta en cuanto a duración (3:53) pero un tema destacable en cualquier caso. Le sigue la pequeña “-273° K” que nos introducirá en el trío final de temas. El primero de los tres, “Brainstorm”, recupera en parte el tono de “Tragicomic Day” así como un ritmo más pausado que da pie a un buen despliegue melódico, lastrado quizá por lo exiguo de la propuesta en cuanto a duración. Conecto con ese riff pesado y esos paisajes apesadumbrados, pero me deja con ganas de más.
“Crystal Bone” es otro de los temas grandes del disco en cuanto a diversidad se refiere. La más extrema en cuanto a bpm, gracias a las estrofas más impetuosas de todo el álbum, que contrastan en gran medida con un estribillo más apagado pero insuflado de muy buenas melodías. Notable y diferencial. “Bloody Scars”, corte más largo de todo “Complete Downfall” concluye el nuevo festín de los bilbaínos recuperando tonos de comienzo del disco, disperso aquí en su primer tercio sobre ritmos más densos e incluso cadenciosos. Esto es Dormanth y no los viejos Anathema, pero algo me dice que unos arreglos de cuerda engarzando estrofas le habrían venido como anillo al dedo. En cualquier caso es un final que resalta sobre temas precedentes, en especial con ese último tercio donde emerge la cara más atmosférica de la banda y con el que simpatizo en gran medida.
“Complete Downfall” es un disco, ante todo, canónico. No ha lugar para arreglos orquestales ortopédicos, voces operísticas chirriantes o breakdowns supurando grooves inconexos. Sólo puro y auténtico melodeath en la mejor tradición del género. Adolece, eso sí, de un par de cortes o tres demasiado elementales pero se maneja bien en la entrega de ritmos y melodías. Especialmente en cortes como “The Origin”, “Crystal Bone” o la final “Bloody Scars”. Los fans del género en su versión más pura harían bien en darle una oportunidad cuando vea la luz el 15 de diciembre.
Debut de esta banda de sucio y añejo rock ‘n’ roll de la capital del Principado. Ellos son David en voces, Iván en guitarras, Fran al bajo y Mariano tras la batería. Grabado en los Ovni Estudios de Bonielles (Llanera) con Dani Sevillano (Darna, WarCry, Kirlo) a los mandos y lanzado vía autoedición.
Rompe el hielo la homónima “Endless Road”, que pronto se destapa como una digna semblanza de todo aquello que hizo grandes a los australianos AC/DC, aunque más por ritmo y estructuras que por tono, algo más meditabundo en este primer tema del debut de los astures. Dani Sevillano saca el debido brillo a la composición y todo transcurre sin alardes exógenos de ningún tipo. Puro rock and roll para bien o para mal. “Hot Mess” pronto muestra una línea vocal más vivaracha, así como cierto distanciamiento con la banda de los hermanos Young y una mayor vitalidad en líneas generales. Destacan los buenos guiños de Iván a las seis cuerdas y una escritura más estirada y juguetona. “Wrong Side Of The Tracks” se adentra sin remilgos dentro del boogie rock y se adorna con el registro a lo Bon Scott de David y, en primer término, resulta tan predecible como disfrutable.
Balada de aires clásicos y concisos, “Before Sunrise” explora la cara más melancólica e introspectiva de Oxide para conformar un corte de estructura sencilla pero resultona, con el acostumbrado crescendo camino del epílogo sumado al buen hacer de Iván a las seis cuerdas. Te engancha aunque la veas venir. Con cowbelly todo, “Alice Wonderland” pronto recupera la cara más vitalista de la banda, acompañada por una mayor visceralidad en su línea vocal y encauzando toda su rabia en un epílogo iracundo y desmelenado. “P.O.V.” trae un riff que me retrotrae a los mejores Skid Row. Aunque Oxide están lejos aquí de mostrarse tan explosivos y gritones en su faceta vocal como acostumbra la banda de New Jersey, lo cierto es que se trata de un corte que empata en sensualidad con los desvergonzados contoneos de un Sebastian Bach en edad de merecer. Rompe la tónica general del disco y lo hace para bien.
“Madeleine” brilla con luz propia. Su tranquilo inicio resulta de lo más transversal. Podría venir firmado por John Fogerty, Neil Young, Santana, Slash y tantos otros sin problemas. Medio tiempo estiloso, donde la voz retorna a terrenos más apesadumbrados y que nos introduce en la segunda mitad del disco con armónica, piano y la sensación agradable que dejan las cosas bien hechas. El bajo de Fran adorna el elegante arranque de “When Hearts Break”. Si hay un tema lento dentro de “Endless Road” que refulge por encima del resto, creo que se trata de este sin ningún género de dudas. Brilla con una base rítmica que ha ganado peso en la mezcla, una escritura más rica y un tono que se desliga del canon del disco para adentrarse en terrenos de un clasicismo de lo más refrescante. Estupenda. “Temptress Reborn” vuelve a los estándares de comienzo del álbum a lomos de un riff de pura escuela Young sobre el que se desarrolla otra no brillante pero sí buena línea vocal. Sin encontrarle defectos mayores dignos de mención ni tampoco errores de bulto, es verdad que tampoco consigo empatizar del todo.
No pasa nada porque “Home” vuelve a reengancharme al disco. No se aleja para nada del mencionado canon principal del álbum, es verdad, pero posee un riff con el que, por alguna razón, conecto en gran medida. Es fresca, directa y rebosa vitalidad por sus cuatro costados. Y aún lo es más con la mayor prestancia que desarrolla durante el puente central. Sería un single estupendo. “Never Alone” es una tierna balada de guitarras prístinas que rebaja la algarabía precedente echando el freno de mano justo antes del final. “Oscuro Rincón” vira al castellano para cerrar el disco con el tacómetro en zona roja. Un cierre vitaminado, hímnico y alegre en la más pura tradición del hard / heavy patrio de los años ochenta que pintará una sonrisa en la cara a más de uno. Te la sabes, pero la disfrutas.
Puro rock sin cortar. No vas a exigirle a estos chicos que traten de reinventar la rueda como si de unos Imperial Triumphant (fuera) o unos Obsidian Kingdom (dentro) se tratase. La propuesta queda meridianamente clara desde los primeros acordes del tema homónimo y sólo queda huir o rendirse. Buen racimo de influencias y varios cortes entre muy buenos y notables en un disco de una honestidad a prueba de bombas. Es un año para estar más que contentos con la escena rockera astur. Acid Mess por un lado, Leather Boys por otro y ahora Oxide han parido discos dispares entre sí pero que, dentro de su propio imaginario y a su manera, funcionan más que bien. Es verdad que a este “Endless Road” le veo carencias a la hora de mostrar una mayor personalidad, pero para eso es un debut. Tiempo habrá de crecer y establecerse.
Tras anunciar el pasado mes de octubre el paso a fase 4 de su cáncer de pulmón, Ronnie Atkins, vocalista de Pretty Maids y Nordic Union, se centraba en la creación de «One Shot» su primer disco en solitario del que ahora nos presenta «Real» el primer tema de adelanto.
A través de Frontiers Music verá la luz el 12 de marzo del próximo 2021 un álbum calificado por el propio Atkins como todo un reto personal ante una delicada situación que afronta con el respaldo de su familia y amigos. Sabedor que la gira promocional de “Under The Madness”, el último trabajo de Pretty Maids, no será posible debido a la situación sanitaria actual, el músico danés afronta este álbum en solitario como una gran oportunidad de dejar plasmadas un montón de ideas en forma de canciones junto a su compañero y productor Chris Laney.
01 Real 02 Scorpio 03 One Shot 04 Subjugated 05 Frequency Of Love 06 Before The Rise Of An Empire 07 Miles Away 08 Picture Yourself 09 I Prophesize 10 One By One 11 When Dreams Are Not Enough
Las mezclas del disco han corrido a cargo de Jacob Hansen, que contará con un extenso elenco de músicos invitados como Allan Sørensen, Morten Sandager, Pontus Egberg, Pontus Norgren, Kee Marcello, Oliver Hartmann, John Berg, Anders Ringman, Linnea Vikström Egg, y Björn Strid.
La formación gallega ECOestrena el vídeo lírico «Éxodo» como segundo adelanto de “Los Años Del Silencio” su álbum de regreso 13 años después del lanzamiento de «Réplica«, su álbum debut.
El tema cuenta con la colaboración a los teclados de Manuel Ramil (Adventus, Warcry, Avalanch, Alderaan), además de ser el productor del álbum. «Éxodo» nos muestra la personalidad de la banda, capaz de adentrarse en estilos más diversos del metal y mantener su sello inconfundible con un Roberto Espinosa explorando nuevos registros en su voz como nunca ántes habíamos oído. La formación compuesta en la actualidad por Roberto Espinosa (Voz), Fran Rodríguez (guitarra), Pablo Espido (batería) y Javier Tejido al bajo, publicará el nuevo trabajo finalmente en el mes de abril debido a la actual crisis sanitaria.
A través de Santo Grial Producciones ve la luz en estas fechas la reedición del histórico álbum en vivo de Los Suaves «29 Años, 9 Meses y un Día«. Una tirada limitada a 500 copias que incluye como bonus, dos canciones inéditas en CD, grabadas durante el concierto especial «La Reunión» dentro del Festival Derrame Rock celebrado en Ourense en el año 2013.
CD 1:
Preparados para el R’n’R Cuando los Sueños Se Van San Francisco Express Palabras para Julia ¡Adiós Adiós! Judas Esa Noche Te Perdí Malas Noticias Frío Como una Llave Dulce Castigo No Puedo Dejar el Rock Dile Siempre Que No Estoy Luis y Su Mujer Pobre Jugador Miénteme Viejo Se Alza el Trueno Viajando al fin de la noche (La Reunión 2013)
CD 2:
Ourense Bosnia ¿Sabes? ¡Phil Lynott Murió! Ese Día Piensa en Mí Maldita Sea Mi Suerte Si Pudiera Mi Casa Dolores Se Llamaba Lola Pardao Corre Conejo Corre O Afiador – el Afilador 29 Años, 9 Meses y 1 Día Nena te voy a dejar (La Reunión 2013)
Diez años después, coincidiendo con 40º aniversario de la banda, vuelve al mercado un lanzamiento, descatalogado hasta ahora en el mercado, que conserva el mismo formato original de lujo, es decir, el DVD con el concierto íntegro más un libro de 48 páginas con fotos del directo y una selección de fotos privadas e inéditas del archivo personal de la banda.
El guitarrista alemán Michael Schenker estrena «After The Rain» como segundo single de adelanto de su nuevo disco de estudio «Immortal«, que verá la luz el 29 de enero a través del sello Nuclear Blast.
01 Drilled To Kill 02 Don’t Die On Me Now 03 Knight Of The Dead 04 After The Rain 05 Devil’s Daughter 06 Sail The Darkness 07 The Queen Of Thorns And Roses 08 Come On Over 09 Sangria Morte 10 In Search Of The Peace Of Mind
El nuevo trabajo que celebra los 50 años de trayectoria musical del maestro de las 6 cuerdas cuenta con la participación de Ronnie Romero, Ralf Scheepers, Joe Lynn Turner y Michael Voss a las voces, Barry Sparks al bajo, Steve Mann como guitarra y teclados además de Bodo Schopf, Simon Phillips y Brian Tichy a la batería.
Tras el aplazamiento de sus fechas en nuestros escenarios para el 2020 debido a la situación sanitaria derivada del covid-19, se confirma su retorno en octubre del 2021 a Barcelona y Madrid.
Tras el anuncio de su regreso en el pasado mes de noviembre, la dupla formada por Alberto Rionda e Isra Ramos desvela los próximos conciertos de Alquimia en formato acústico.
La primera parada será durante los actos de la XXIII edición del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo “Alejandro Blanco (Espina)” que se celebrará en Oviedo. Con entrada gratuita, las reservas están disponibles a través del siguiente enlace:
El sábado 26 de diciembre en la Sala Universo Rock de Pinto (Madrid) tendrá lugar la segunda fecha confirmada. Con aforo limitado a 100 personas, la preventa ya está disponible en la plataforma online WEGOW.
Al día siguiente se realizará la retransmisión del concierto en streaming a través de DXSTREAMING. Las entradas para verlo se adquieren a través de la web de la propia plataforma, tanto para España como para América.
Esto salió en abril pero ha sido ahora cuando Violence In The Veins se han decidido a mandárnoslo y quién soy yo para hacerles el feo. Además se trata de un debut, lo que tan a menudo prende la mecha de mi interés. Este cuarteto griego de psychedelic progressive rock que responde al nombre de Mather lo forman a día de escribirse esto Sakis Froutas (batería), MoonLoop (sintes y voz), Leon (bajo y voz) y John Dust (guitarra y voz). Grabado en el Noisebox Studio y producido, mezclado y masterizado por Sakis Bastas (Asphodel, Celéne, ShadowGrin).
Tras la breve introducción que resulta ser “On”, atmosférica, oscura y por momentos algo floydiana, surge el primer tema con verdadera enjundia, “Recoil”, que emerge como un remedo entre los Riverside más apagados y ambientes deudores de la psicodelia más canónica. Irrumpe la voz quejumbrosa y el tema se acompasa, casi se arrastra, por las procelosas aguas del prog más incipiente. Crece de manera notable al alcanzar el estribillo y dejar por el camino ciertos toques de fuzz y psicodelia bien comandados por la estupenda guitarra (en tono con el toque justo de reverberación pero también en ejecución) de John Dust. La producción no es ni catastrófica ni sobresaliente. Empasta bien los elementos presentes y juguetea con los volúmenes casi a lo largo de todo el trabajo como iremos viendo.
“A Night To Remember, A Day To Forget” arranca de entre sus guitarras acústicas cierto aire a los Porcupine Tree pre “In Absentia”. Si bien luego conduce hacia terrenos más animosos durante los primeros compases de sus más de nueve minutos. Voces filtradas, buenos detalles de Dust a la guitarra y una composición que gana en profundidad con respecto al tema previo son las patas en que se apoya un largo y notable primer tercio. El largo puente central se hunde en una calma tensa donde la melodiosa voz precede a uno de los mejores desarrollos instrumentales de todo el álbum. Tranquilo, atmosférico, relajado, casi ensoñador, pero en ningún casi cursi o relamido. Luego, claro, conforme alcanzamos el tercio final, vuelven la electricidad y la intensidad previas, y todo luce a gran nivel. Destacable.
Quizá no tena nada que ver, pero hay algo en la escueta “Give In” que me recuerda a The Doors. Sea como fuere, es un tema calmado, desnudo, de voz susurrante, guitarras ligeras y marcadísimo tono triste y melancólico. Conduce hacia “Sympathy For The Gods”, de inicio igualmente tranquilo, que construye un crescendo roto abruptamente para incluir otro acercamiento al jazz primero y todo un andamiaje instrumental después. Menos redondo en lo técnico que “A Night To Remember… “ pero en ningún caso aburrido.
Empatizo en gran medida con ese arranque calmado pero tenso y oscuro de “Co-Lapse”. Tema más largo del disco, yéndose más allá de los trece minutos, vuelve a recordar a Pink Floyd en primera instancia, en especial por los tímidos sintetizadores que incorpora, sin que la influencia torne en plagio en ningún caso. Tras la calma de su inicio alterna poderosas arrancadas con breves paseos por la calma y el sosiego. La escritura denota mucho mimo, también la interpretación, también en el aspecto vocal, el cual adquiere aquí una mayor más presencia, brillo y fuerza. El bajo gana terreno durante el puente central para apoyar un breve acercamiento a territorios más funkies y pasa a adentrarse en un tercio final de gran riqueza y que aglutina buena parte de las sonoridades del disco.
El arranque de “Engine” parece construido a mayor gloria del bajo de Leon, quien vuelve a elevarse en la mezcla para dar mayor empaque al cierre instrumental del disco. Rock ahora sí puramente masturbatorio, bien construido no obstante, con un cariz enrabietado en su puente central y más atmosférico en su epílogo.
Sin los miedos habituales de la primera vez, convencidos de lo que hacen y con una fe ciega en sus habilidades técnicas. Lo que a otros les puede llevar toda una carrera, esto es, encontrar aquello tan manido y comentado del sonido propio, a Mather le ha bastado con un debut. Abraza este una escritura que trasluce un mimo solo superado por el buen trabajo a la hora de plasmar su idea en canciones. “This Is The Underground” ni inventa la pólvora ni lo pretende, pero resulta por momentos sobresaliente como carta de presentación. En definitiva un trabajo oscuro, por momentos casi desesperanzado, pero lejos del sopor así como de la autocomplacencia (salvo el onanismo de “Engine”) y piedra de toque a seguir por fans de bandas tan dispares como Antimatter (con quienes han compartido escenario en el pasado), los Alternative 4 de Duncan Patterson, Pink Floyd, Marillion..