Reseña: Dr. Nekro «El Diablo En Mí» (Autoproducción 2020)

Primera andadura en formato largo para estos rockeros de la siempre aguerrida cuenca langreana del Nalón. Dr. Nekro, son a día de escribirse esta reseña Alejandro Fanjul (bajo), Chencho Glenniac (batería), Mike Rodríguez (guitarra) y Celia Plata (voz). Los asturianos grabaron y masterizaron este “El Diablo En Mí” en el Kannibal Breakfast Studio bajo la atenta supervisión de David Fanjul. Todo el entramado audiovisual que les acompaña corre a cargo de Néstor Fernández.

Prólogo cinemático para arrancar con “Delirios” un álbum más de la incansable escena astur. Dr. Nekro despliegan aquí un rock sencillo, de guitarras nítidas, con un reconocible toque stoner y estrofas de lo más funcional. El sonido acompaña, Celia deja intuir lo más variopinto de su registro y a falta de una escritura más diversa, todo cumple de sobras con el cometido de anticipar el tono general del disco. “Fieras Salvajes” acelera el discurso, les emparenta con el metal más contemporáneo y ofrece, ahora sí, un peso compositivo mayor al que acompañan voces filtradas y un riff más “gordo” y juguetón. En su puente central erupciona la cara más arrastrada para lindar, aunque sea de forma lejana, con el doom, y aportar una mayor frescura en lo compositivo. El prólogo de “Monstruo Negro”, corte más extenso de este debut, arranca tenue, sudoroso y desértico, para más adelante consagrarse a la vertiente más rocosa y monolítica del cuarteto. La debutante Celia Plata se descuelga con una de las mejores líneas vocales de todo el trabajo y todo me transmite una vibración de lo más especial. Rock pesado, áspero, abigarrado, de escritura sencilla pero que cala con fuerza. Estupenda.

“El Mundo Debe Cambiar” recupera el vigor de comienzos del álbum entregándose a otro corte juguetón, de riffs cimentados en la ahora briosa batería de Glenniac. Un pildorazo de apenas tres minutos para que salga a relucir la cara más visceral de Dr. Nekro. En contraste, “Salvaje y Libre” vuelve a virar hacia terrenos más oscuros. Otra buena línea vocal de Celia Plata acompaña a un corte que llega a sorprender por lo marcial, casi mecánico, de algunos riffs presentes en las estrofas. Mike Rodríguez constriñe lo mejor de su repertorio y apenas echo en falta algo más de variedad en lo gramático para terminar de consolidar un tema realmente redondo. “El Diablo En Mí” que da nombre al álbum aún profundiza con mayor vehemencia en la vertiente desértica y asfixiante de los asturianos. Metal pesado pero cadencioso, serpenteante y sensual, construido sobre otro gran riff de Rodríguez.  Es cierto que en lo escritural resulta un tanto predecible, pero como reza el dicho, para hacer una tortilla hace falta romper algunos huevos.

Despojos” entrega más corta de este debut, le sirve a Celia Plata para desarrollar una línea vocal más aguerrida de lo que se termina beneficiando un corte a caballo entre lo monolítico de su primer tercio y lo más energético de su epílogo. Bien merecía una duración mayor. “Noche Oscura” y sus referencias cinéfilas, su escritura diversa y lo redondo de su base rítmica redundan en un corte de lo más apetecible, que lo mismo linda con el hard rock más pesado que con el stoner más recalcitrante.  De mis favoritas. “Mezkal”, que fuera el nombre original de la formación asturiana, concentra en apenas tres minutos la cara más animosa del cuarteto. Un buen solo de Mike Rodríguez apoya un buen puente y todo funciona aún a pesar de una escritura un tanto plana. Cierre para la versión de los daneses Volbeat “Heaven Nor Hell” de su “Beyond Hell/Above Heaven” de 2010. Respetuosa y fiel al espíritu de la original.

Está bien, es un debut. Tiene en su contra lo corto de su minutaje, aunque alguno y alguna habrá que agradezca no tener tiempo a aburrirse durante estos nueve cortes más la versión de Volbeat. Sea como fuere siento que hay ideas que bien merecían algo más de presencia y/o desarrollo. Porque diviso un amplio ramillete de ideas e influencias que se quedan a medias por lo reducido de la escritura. Y me da un poco de rabia. A favor tiene, eso sí, que la banda parece llegar ya con la lección bien aprendida, ofreciendo ya una personalidad y un sonido propio muy marcados, impropios de una banda debutante, y que deberían darnos indicios de por dónde van a ir los tiros en próximos trabajos. Que los habrá tal y como confirmaran ellos mismos en estas páginas meses atrás. Estaremos ojo avizor. 

Texto: David Naves

Necrológica: Nos han dejado en el 2020

Se acaba el año y nos vienen a la memoria un puñado de nombres que nos han dejado durante este 2020 que ya termina. Personas que con su musica han traído momentos agradables a las nuestras. Allá donde estén, descansen en paz, ya son inmortales. Siempre nos quedara su legado, por el que estaremos agradecidos eternamente.

  • Neil Peart (Rush)
  • Eddie Van Halen (Van Halen)
  • Brian Howe (Bad Company, Ted Nugent)
  • Paul Chapman (Ufo, Waysted)
  • Ken Hensley (Uriah Heep, Blackfoot)
  • Bob Kulick (Kiss, Meat Loaf, Michael Bolton)
  • Pete Way (Ufo, Waysted)
  • Martin Birch (Productor de Iron Maiden, Whitesnake, Deep Purple, etc.)
  • Frankie Banali (Quiet Riot, W.a.s.p.)
  • Keith Olsen (Productor de Foreigner, Bad Company, Scorpions, etc.)
  • Lee Kerslake (Uriah Heep, Ozzy Osbourne)
  • Jason Rainey (Sacred Reich)
  • Martín Rodríguez (Sangtraït)
  • Bill Rieflin (N.I.N., King Crimson, Ministry)
  • Lou Kouvaris (Riot)
  • Josep Payne (Nile, Divine Heresy)
  • Sean Reinert (Death, Cynic)
  •  Shawn Malone (Cynic)
  • Bruce Corbitt (Rigor Mortis, Warbeast)
  • Santtu Lonka (To Die For)
  • Reed Mullin (Corrosion Of Conformity)
  • Josh Pappe (D.R.I., Gang Green)
  • Sébastien Durand (Haeredium)
  • Arturo Huizar (Luzbel)
  • Steve Priest (Sweet)
  • Todd Nance (Widespread Panic)
  • Ron Heathman (Supersuckers, The Hangmen)
  • Peter Green (Fleetwood Mac)
  • Steve Holland (Molly Hatchet)
  • Little Richard

Reseña: Mournival «Puñales En La Espalda» (Valliniello Sound City 2020)

Debut en formato largo para estos hard rock-heavy de Mournival, fundados allá por 2013 y radicados en la asturiana y románica ciudad de Avilés. Ellos son el bajista y fundador Xavi Bluesman, la batería de Juan Carlos, la guitarra de Jorge y, finalmente, la voz de Alberto Menendez Larralde “Berto”. Este “Puñales En La Espalda” se grabó bajo la atenta supervisión de Miguel Herrero y Pedro Luis Álvarez en el Estudio ACME (Leather Boys, Edén, Adgar…).

Fuera De La Ley” enseguida asienta sus reales sobre un hard rock / heavy añejo y elemental. No hay estridencias tonales ni elementos exógenos de ningún tipo. Todo casa con la vertiente más canónica del género, introduciendo al oyente en el leit-motiv del disco desde el primer momento y fiándolo todo a su buen hacer como músicos. El sonido no escatima en desplegar cierta suciedad que le sienta muy bien a este armazón clásico y directo al mentón. “En El Punto De Partida” introduce un tono más rockero, así como un ritmo más atemperado, y un evidente viraje hacia el hard, que me trae a la mente a los Obús más primarios. Clásica y funcional, con un notable solo de guitarra en su tronco central.

Falso Equilibrio” le sirve a Berto para mostrar lo más aguerrido de su registro, en un corte más tendente al heavy clásico, de buenos riffs y melodías, apoyado en una escritura más diversa que el par de temas precedentes. Ganará en peso y/o pegada en un buen epílogo.  “Allí Estaré”, sin relación alguna con la homónima de sus paisanos Avalanch, pasa por ser la entrega más extensa del álbum, así como una de las más distintivas en cuanto a tono, notablemente más melancólico aquí. Adornada por una estupenda línea vocal y buenos destellos de Jorge a la guitarra, que se explayará a conciencia durante el solo final.

Sigo Luchando” recupera el tono de comienzo del álbum en un hard rock efectivo y directo. Berto vuelve a tonos más arrastrados y el riff se simplifica para que todo adquiera un mayor empaque. Notables guitarras dobladas camino del puente central y un final más pesado para conformar uno de los puntales del debut de los asturianos.“Por Encima De Ti” me recuerda a los Deep Purple del siempre reivindicable “Stormbringer” con esos aires más funkies que destila y que la sitúan como una de las propuestas más periféricas de todo “Puñales En La Espalda”. Aconsejo no perder ripio de la buena base rítmica de Xavi y Juan Carlos.

Reconduce “Solo En La Oscuridad” nuevamente hacia terrenos más reconocibles. Hard rock castizo, del de siempre, con otra buena línea vocal de Larralde. Resulta de lo más funcional en cuanto a estructura. Predecible si se quiere. Los disimulados coros y las buenas melodías de Jorge a la guitarra sus puntos más fuertes. “Tierra Sin Paz” amaga en su prólogo con tomar el camino de la balada tierna y calmada del álbum para después virar hacia un hard rock pesado y directo. Un corte que bien merecía algo más de desarrollo en el reloj, pero con el que empatizo en cualquier caso.

Asco” aún se acercará más a la zona roja del tacómetro para ofrecer un hard-heavy disfrutón y bien escrito, que sirve a Mournival para mostrar la cara más aguerrida de su, por otra parte, clásica propuesta. La instrumental final “Por Siempre” ahora sí en balada, es apenas un minuto y medio tranquilo y reposado que despide el disco con un sabor algo extraño.

Era el propio Xavi Bluesman quien, en una entrevista concedida a esta misma página, citaba a Barón Rojo como principal influencia a la hora de componer, pero lo cierto es que este “Puñales En La Espalda” transita por territorios eminentemente más hard rockeros. Sea como fuere, es un disco que se digiere con facilidad, que tiene toda la bisoñez que se espera de un debut y que, no obstante, exhibe un gusto más que correcto por la construcción de buenas melodías y paisajes sonoros. Queda en el debe encontrar una mayor resonancia que poder calificar de propia, redondear escrituras, afianzar registros, etcétera. El primer paso está dado. Ahora toca crecer.

Texto: David Naves

Nightwish: Nueva fecha en España para el 2021

Nightwish suma una fecha más a su paso por España en el 2021 con la confirmación de un concierto en Avilés (Asturias). El 2 de julio en el remodelado Pabellón de Exposiciones de La Magdalena, la banda sinfónica finesa compartirá escenario con la formación asturiana Last Days Of Eden.

Tras la impermeabilización de la cubierta completa y las obras de insonorización, a principios del 2021 el gobierno local adquirirá un soporte permanente de equipos acústicos por valor de 150.000 euros que culminará con la utilización del recinto ferial avilesino para albergar este concierto y posteriormente espectáculos de esta índole. También se aprovechó la obra para llevar a cabo la instalación de nuevos medios de evacuación que permitan mejorar la seguridad del público en los conciertos, hasta completar las necesidades para el aforo máximo de 6.000 personas.

Muy pronto más detalles sobre los puntos de venta anticipada, horarios y precios.

Actualización:

Seraina Telli (Ex-Burning Witches) estrena canción en solitario

Seraina Telli vocalista de la banda de metal suiza Burning Witches hasta junio del 2019 estrena «Remember You» su primera canción en solitario.

Un notable cambio de estilo en esta nueva andadura de la fundadora y ex vocalista de Burning Witches. Tras su primer proyecto en solitario Dead Venus y la interpreatción de reconocidos temas del pop y el rock, se adentra en una nueva etapa con la composición de este nuevo y sorprendente disco.

Ronnie Romero: Polémico comunicado

El músico de origen chileno y afincado en Madrid Ronnie Romero, vocalista de Lords Of Black, Rainbow, Vandenberg, Coreleoni o The Ferrymen, lanza el siguiente comunicado a través de sus redes sociales para mandar un mensaje de hartazgo sobre su situación musical en los últimos años.

Estoy tan jodidamente cansado de este sucio mundo de la «música». Todo el mundo piensa que tiene derecho a decir qué hacer o cómo hacerlo. Todo el mundo piensa que tiene derecho a juzgarte. Nadie tiene la suficiente educación para ser educado o al menos hablarte como una “persona”. Todo el mundo quiere un pedazo de tu pastel y lo quieren GRATIS, porque si les dices tu precio se ofenden. Todo el mundo piensa que debería besarles la mano porque “te dan la oportunidad”. A nadie le importan tus sentimientos, tus pensamientos, tus sueños, tus planes … y luego, cuando no estás de acuerdo con ellos, eres un gilipollas … todo es tan injusto, pero de todos modos necesitas sonreír todo el tiempo, porque la funcion debe continuar. Todo el mundo te echará la culpa de todos modos, desde su sofá o desde su trono dorado … demasiada gente está más allá del bien y del mal … Me encantaría contar todas mis experiencias de los últimos 5 años “en el negocio”. Algunos de ustedes se sorprenderían mucho … De todos modos, el espectáculo debe continuar. Feliz Navidad.

Son momentos para la especulación, de lo que no hay duda es del buen hacer y la calidad del trabajo de Ronnie en todos los proyectos en los que ha participado a lo largo de los últimos años. No dudamos que seguirá adelante como el mismo indica, con tesón y el favor de un público deseoso de volver a disfrutar de su presencia en los escenarios.

Reseña: Aeternitas «Haunted Minds» (WormHoleDeath 2020)

Gótico sinfónico alemán el de estos Aeternitas, fundados a finales del siglo pasado por Anja (teclados) y Alex Hunzinger (guitarra y coros). La formación se completa a día de escribirse esta reseña con Julia Marou (voz), Daniel T. Lentz (guitarra), Rick Corbett (bajo) y Frank Mölk (batería). “Haunted Minds”, sexto disco ya para los de Lübeck, cuenta con las colaboraciones de Glen Dover (Eidolon, Hollentor, ex King Diamond, ex-Megadeth) y Henning Basse (Hollentor, ex-Firewind, ex-Metalium, ex-Mayan…). Fue grabado y mezclado por el propio Alex Hunzinger en el SonoFactum – Studio Impressionen mientras que el master corrió a cargo de Darius Van Helfteren (Judas Priest, Epica, WarCry, Scorpions…) en Amsterdam Mastering. Añadir por último que el artwork del álbum vuelve a ser obra de su compatriota Kurt Wörsdörfer y que su salida al mercado llegaba el 20 de noviembre vía WormHoleDeath.

Destiny” arranca y de primeras no me atrapa. Sí que es un tema inicial bien compuesto y ejecutado, variado en ritmos y arreglos, fresco incluso en lo tonal, que cumple con creces el cometido abrir el disco y poner en antecedentes al oyente. Pero está llevado a término envuelto en un sonido, en especial en lo relativo a las guitarras, que no alcanza a brillar como debería. Un poco sí pero no. Arrecia la faceta más sinfónica de la banda en “Fountain Of Youth”, más pesada que su predecesora, muy contemporánea en cuanto a arreglos y bastante funcional. El acostumbrado doble juego vocal del género reluce y el sonido mejora de forma notable. Destaca por el ajetreo en que se envuelve su juguetón tercio final. “The Unforgivable Sin” prosigue en esa búsqueda de profundidad incorporando unas estrofas pesadas que contrarrestan el brillo desprendido por los estribillos. Clásico corte de ida y vuelta que constituye una de las entregas más limitadas en cuanto a duración y más predecibles en cuanto a escritura.

El prólogo de “The Birthmark” viene envuelto en un aire más cinemático que pronto da paso a unas estrofas donde Julia Marou deja alguna de las mejores líneas vocales de todo el trabajo. Vuelve a ser un tema híbrido y mestizo, que sin inventar la rueda ni perderse por desarrollos tan laberínticos como incomprensibles, huye de escrituras facilonas. La buena línea de batería de Mölk termina por redondear uno de los cortes más atractivos del sexto de los germanos. “Castles In The Air” trae cierto aire a lo viejos After Forever de los Sander Gommans, Floor Jansen, Luuk van Gerven y compañía. Igualmente bombástica y grandilocuente en lo ornamental, destaca no obstante por la contención que muestra la línea vocal de Marou, más moderada y quizá un tanto más pop que en entregas previas. Claro que si contenida es la línea vocal en “Castles In The Air”, más aún en los primeros compases de “Fallen Innocence”, medio tiempo creciente de andamiaje clásico donde reluce la buena labor de la dupla guitarrera gracias a unos arreglos orquestales más comedidos en la mezcla final. Notable.

The Ring”, con solo de Glen Drover y backing vocals de Henning Basse, no destaca por una escritura original ni rompedora pero por contra entrega tres minutos largos de metal fácilmente digerible que anticipó al disco allá por mediados de octubre. Más pomposa en su tercio final, pero un corte que no pasará a la historia por su frescura en cualquier caso.

Another Day” aprovecha para envolverse en tonos más hímnicos, que traen ecos de unos Nightwish post-Tarja y culmina con un estribillo un tanto frío. A su primer tercio le cuesta transmitir y conectar. Después adquiere arreglos más modernistas y con esa ganancia de las guitarras del puente central todo parece tomar la dirección correcta. Corte bicefálico donde los haya. “The Beautiful” parece más centrado. O, al menos, rima mejor con el resto del álbum. Y eso que su riff inicial, que por momentos parece alumbrado por Ben Moody (Evanescence) hace augurar lo peor. Es apenas un mal presagio pues pronto se entrega a un power metal sinfónico tan despreocupado como entretenido que da cobijo a las baterías más rápidas de todo el trabajo. Uno de los temas con los que mejor he conectado de todo el disco porque ya sabéis que la cabra siempre tira al monte.  

The Final Path” va en la onda de “The Ring” y otros temas planos del disco. Comandado esta vez por la voz de Alex Hunzinger en su registro limpio, tiene en este detalle su mayor nota disonante con el resto del trabajo. Escritura sencilla y buen funcionamiento en general. El cierre “My Haunted Mind” es la balada que “Fallen Innocence” no se atrevió a ser. Piano, tímidos arreglos de cuerda y la voz de Julia Marou. Para qué más.

Es un disco de bien alto que alcanzaría el notable si el sonido mejorase en líneas generales. Es verdad que a medida que pasan los minutos, quizá porque el oído se acostumbra, todo termina por casar, pero no me parece que este “Haunted Minds” pueda mirar de igual a igual a producciones como las que entregan a día de hoy bandas como Epica, Nightwish, Within Temptation y compañía. Al final y aunque tengas a van Helfteren masterizando tus canciones, supongo que no es lo mismo producir un disco de estas características bajo el paraguas de ese gigante inabarcable que es Nuclear Blast que hacerlo para una firma más pequeña como WormHoleDeath. Dicho sea con todo el cariño.

Hecha la salvedad, lo cierto es que estamos ante un disco al que los fans del gótico sinfónico le pueden sacar bastante jugo. Hay de todo. Cortes clásicos y directos, otros con una escritura más revoltosa y momentos cinemáticos y grandilocuentes en la mejor tradición del género y que contrastan con el intimismo del final o el paso más atemperado de “Fallen Innocence”. Un triunfo lastrado, pero un triunfo en cualquier caso.

Texto: David Naves

Obús en Asturias: Cartel Oficial

El sábado 27 de febrero del 2021 tendrá lugar a través de Franelrock Producciones y el Ayuntamiento de Mieres, la parada de Asturias de Obús como parte de la gira por teatros y auditorios «Vaya Dos Pares De Sinvergüenzas«.

Pese a contar con 430 butacas, el espacio escénico Mieres Centro Cultural tendrá un aforo muy limitado para mantener todas las medidas sanitarias y de seguridad, en el que será regreso a nuestros escenarios de la veterana formación madrileña. Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Wegow:

https://www.wegow.com/es-es/compra/obus-en-mieres-vaya-dos-pares-de-sinverguenzas

La banda pide que se apoye no solo a estos conciertos sino a toda la cultura en general. Son momentos muy duros para ella y  muchas familias viven detrás de una banda. El deber con la gente es seguir luchando con ellos y con vosotros. Nos toca adaptarnos a los tiempos que vivimos y para que podáis disfrutar tendremos entradas a un precio razonable y lo primordial, que todo sea de forma segura. No queremos que se apague el Obús y, hoy mas que nunca, deseamos junto a vosotros que “Estalle el Obús”. Fuerza, salud y ánimo amigos.

Reseña: David Minasian «The Sound Of Dreams» (Golden Robot Records 2020)

Reseñas como esta imponen respeto. No tanto porque el disco supere con gracia la barrera de los sesenta minutos como por el nivel de los músicos implicados. Sumergidos en esta hora y cuarto de rock reposado y tranquilo hay gente como PJ Olsson (voz del Alan Parsons Live Project), el Rock & Roll Hall of Famer Steve Hackett (Genesis), Justin Hayward y Julie Ragins (Moody Blues), Annie Haslam (Renaissance), Billy Sherwood (Yes) y Geof O’Keefe (Pentagram). Completan el line-up del disco Justin Minasian (guitarra, bajo, teclado), Alberto Parodi (teclado, percusión), Francesca Rapetti (flauta) y Kerry Chicoine (bajo). En palabras del propio David Minasian: “estos son los héroes con los que crecí. Co-escribir y grabar con ellos fue un sueño hecho realidad. Por lo tanto, el título del álbum (“The Sound Of Dreams”) no podría ser más exacto, porque así es como suenan los sueños hechos realidad”. El disco vio la luz el pasado 11 de septiembre vía Golden Robot Records.

Cabe destacar además la faceta de Minasian como productor, director y escritor de películas con más de 150 créditos a sus espaldas y que le ha llevado a trabajar con gente como Mel Gibson o Martin Landau así como con leyendas de la talla de Elton John, The Moody Blues, Alan Parsons, Kris Kristofferson o Three Dog Night.

Sí, bueno, todo esto está muy bien pero ¿qué contiene el disco? Lo primero, un prólogo. Pero no un prólogo normal, uno que lleva por nombre “The Wind Of Heaven (Prologue)” y se va por encima de los ocho minutos. Cuenta con la colaboración de Justin Hayward en voces, teclados y guitarras así como con la flauta de Francesca Rapetti y las percusiones de Alberto Parodi. para construir un arranque tímido, ligeramente onírico, preñado de voces melódicas y apagadas. Irrumpe un piano conforme alcanzamos el puente central, así como unos tímidos rasgueos de guitarra. La tónica general se rompe, aunque sin alardes, cerca del final, dejando algunos detalles técnicos que anticipan momentos posteriores. Larguísima introducción, que exasperará a los más inquietos pero ya deja entrever el gusto por el detalle que ilumina a estas canciones.

All In”, lejos de romper con la calma del corte anterior, arranca tímida, casi temerosa, apoyada en pianos y orquestaciones de lo más leve para después dar paso a un lejano solo de guitarra que introduce a su paso arreglos orientales primero y sintes de aires floydianos más adelante, conforme nos acercamos al puente central. La instrumental “Faith Hope Love”, con Kerry Chicoine al bajo, engarza en una estructura in crescendo de balada clásica, buenas líneas de bajo, solos de guitarra elegantes y flauta. Funciona como anticipo de los tres movimientos que la suceden y que paso a comentaros a continuación:

The Sound Of Dreams (First Movement)”, con Sherwood al bajo, Hackett a la guitarra y Haslam a las voces, tiene su mayor atractivo, a mi parecer, en la participación del ex Genesis a las seis cuerdas. Se mueve en terrenos más cercanos al art-rock, con cierto aire a los noruegos Gazpacho y deja uno de los mejores solos del disco. Es un corte tranquilo, que transcurre entre los aires onírico-melódicos del prólogo y un rock, como digo, en cierta medida más contemporáneo.

The Sound of Dreams (Second Movement)”, la entrega más animada de esta primera parte del álbum dura apenas dos minutos. Y es una pena. Contrasta con el resto de temas precedentes y le da algo de vidilla, dejándome con ganas de más. Es una instrumental sencilla, bien construida, con buenos arreglos y solos galantes, pero me sabe a poco.

The Sound of Dreams (Third Movement)” viene para elevar el tono general del álbum.  Construida a mayor gloria del londinense Steve Hackett y apoyada sobre unos arreglos que le confieren todo el sabor añejo del sinfónico más elemental. Ni tiene línea vocal ni la necesita.

Salimos de la triada que da nombre al disco con esta “Road To Nothingness”, donde la calma y la paz reinan incontestables. Guitarras acústicas, voces tranquilas, y bonitos arreglos para un corte manso que recuerda a las propuestas más reposadas de Transatlantic y/o Neal Morse. Se electrifica en su puente central para que Justin Minasian deje un solo de guitarra y, si bien no sorprende en cuanto a escritura, sí lo hace en lo que a gusto por el detalle se refiere. Contenida y bien manejada. Me gusta.

Room With Dark Corners”, con la alaskeña Julie Ragins dejando una notable línea vocal (diría que mi favorita del disco) gana en punch con respecto al resto del álbum y constituye otra de las rupturas con el tono general del mismo. Trae, además, un buen duelo guitarra-teclado en el puente central y un último tercio que coquetea fugazmente con la psicodelia. Estupendo. La línea vocal que introduce “Hold Back The Rain” podrían haberla firmado Simon & Garfunkel sin problemas. ¿Influye quizá haber visto “El Graduado” hace unos días? Quizá. Aunque bonita y sugerente, no me entusiasma igual que cortes precedentes.

La introducción de “Twin Flames At Twilight”, donde creo oír reminiscencias del “Asturias” de Isaac Albéniz, anticipa la canción más extensa del álbum. Superado el prólogo acústico, irrumpen los arreglos de viento y un ligero toque a los momentos más calmados de bandas como Yes o King Crimson. Vira de nuevo el rumbo para acomodar la voz y emerger en un pop-rock tranquilo pero pintón de voces aterciopeladas y precisos arreglos. Se endurece más tarde toda vez abandona las voces para entregar uno de los momentos más graves en cuanto a tono y ritmo de todo el disco. El largo puente central descubre la faceta más enrevesada de Minasian mientras oímos un solo que podría haber firmado el John Petrucci post-Ibanez. Recupera la calma tras el atracón del puente ofreciendo una bonita línea de guitarras dobladas para de nuevo volver a las estrofas. Con mucho mi canción favorita de “The Sound Of Dreams” por tono, complejidad y ejecución.

So Far From Home”, con PJ Olsson a las voces, retorna al tono general del álbum en una balada que tiene de bonita casi tanto como de predecible, donde el de Michigan deja otra gran línea vocal, es cierto, donde la escritura in crescendo incorpora un buen solo… pero donde nada sorprende.

The Wind Of Heaven (Epilogue)” cierra este segundo trabajo de David Minasian bordeando la barrera de los diez minutos. Cuenta de nuevo con el bajo de Billy Sherwood y la voz de Annie Haslam. Mi gran problema con él viene, precisamente, por la inclusión de la voz de la veteranísima vocalista de Bolton. No porque desafine o lo haga mal, que no lo hace, sino por cómo su voz está por momentos tan alta que engulle al resto de elementos presentes en la mezcla. Extraño, pues es el único momento del álbum en que ocurre. Más allá de este detalle, vuelve a emerger otro tema bien estructurado, con buenas subidas y un notable trabajo en cuanto a líneas de guitarra. El cadencioso solo de guitarra que anticipa al puente pasa por ser uno de mis favoritos del disco, de hecho. Buen cierre lastrado por ese fallo en la mezcla un tanto infantil.

No. El disco no es que sea la alegría de la huerta precisamente. Salvo ese geisser en mitad del mismo que supone “Twin Flames At Twilight ” y ciertos momentos desperdigados a lo largo del trabajo, “The Sound Of Dreams” es un disco que hace honor a su nombre moviéndose calmado, a veces apagado, por terrenos que llaman a la calma, el sosiego y la reflexión. Un disco de difícil encaje en estos tiempos veloces e implacables que nos ha tocado sufrir y padecer, pero que bien merece unas buenas escuchas que ayuden a desentrañar toda la música que alberga en su interior. Y bien merecía esta reseña. Si te la has leído entera, gracias por tanto. De verdad.

Texto: David Naves