“While Passion Lasts” es el quinto trabajo ya para las huestes hard rockeras murcianas Hitten. La banda continúa así aquél magnífico “Triumph & Tragedy” de hace tres años con una formación que integra al italiano Alexx Panza en voces, Dani Meseguer y Johnny Lorca en guitarras y la base rítmica del bajista Satan y el batería Willy Medina. El quinteto, que tan buen sabor de boca dejara a su paso por el Rock Nalón de dos mil veintidós, ofrece esta vez nueve cortes más una introducción grabados en los Terror Twins Studios (bajos y guitarras por Marco Panzanaro), el Nebula Studio (voces) y finalmente los Aenima Studios (baterías por Pepe Marsilla). Las pistas resultantes serían posteriormente mezcladas en los Moontower Studios por el BalmogJavier Félez y masterizadas por el EclipseErik Mårtensson en los Mass Destruction Studios de su Suecia natal. Con arte de Marc Schoenbach y diseño de Monica Torasso y Dani Meseguer, el álbum vio la luz vía High Roller Recordsel pasado mes de noviembre.
Puede que la intro “Prelude To Passion” suene algo ajena a una banda como esta. Un tanto artificiosa y engolada. No obstante su pulso, literalmente hablando en este caso, nos conduce con prontitud y acecho al acostumbrado hard / heavy de los murcianos con renovadas energías. Es en el crescendo final cuando asoman las primeras guitarras y, al fin, se materializa una “While Passion Lasts” de inicio calmo, con Panza en tesituras amables que pronto tornarán a los tonos altos a los que nos tiene acostumbrados el turinés. Me agrada la construcción de estas estrofas. Ese crescendo tan clásico como bien resuelto, y la forma en que el bajo hace suyas las partes más calmas. Llegado el estribillo, el gancho de siempre parece seguir prendiendo con el ardor de antaño. La sección solista, primero heróica y después elegante, me resulta de lo más certera. También ese final más acendrado y metálico. Un arranque en la más pura tradición de la banda en particular y el hard en general.
Pero por si alguien echaba en falta algo más de nervio, “Blood From A Stone” viene para destapar a los Hitten más lindantes con el heavy metal de sus inicios. Una batería que gana peso y unas guitarras de una mayor gravedad colisionan en unas estrofas sencillas pero con un gancho de mil demonios. Composición directa y sin cortapisas. Firme Willy Medina con el doble bombo y otra melodía de voz, cortesía de Panza, con el buen gusto de siempre. Las buenas guitarras dobladas en el solo, el clásico riff en que se apoyan y ese patrón bombo caja tan recurrente y a la vez pegadizo. Corte además que pondrá de relieve el buen sonido que, en líneas generales, atraviesa a este nuevo trabajo. Particularmente llegada la hora de los distintos desarrollos solistas. Equilibrada, con gancho, gana una barbaridad con las sucesivas escuchas y desde luego da la razón a quien pensó en ella como anticipo de este nuevo álbum.
Y aunque en líneas generales “Mr. Know It All” no me funciona en la forma en que lo hacen sus dos predecesoras, sigue siendo una oferta en la que encuentro asideros suficientes a los que agarrarme. Empezando por el tono tan deslenguado y chulesco que le aporta la despreocupada línea de voz de Panza. También en lo bien que empasta la base rítmica aquí y lo sencillo pero ¿jovial? del estribillo. Pero en líneas generales observo una construcción más lineal y quizá al tema en su conjunto le pese su condición de single adelanto.
Más rocosa, rotunda y pesada, “Unholy Games” parece guiñar al bueno de Zakk Wylde con el inconfundible grosor del riff inicial. Acude raudo el estribillo a la cita y si bien este no me termina de enganchar del todo, sí que lo hace la mayor personalidad que exhibe ahora la banda. Apostados en las fronteras de su acostumbrado hard rock de raíces orgullosamente ochenteras pero a la vez caminando por una senda más apaciguada que termina por separar a este quinto corte del resto del tracklist. Medio tiempo construido con sumo cuidado y adornado con no poco gusto. Aquí la producción juega un papel importante, que no principal. Equilibrio es la palabra clave. Ahí, los arreglos suman sin opacar. De igual forma estupendo el solo (asumo que) de Lorca y la manera tan hábil en que pasa de la elegancia inicial a al pura floritura final. Estupenda no solo por lo diferente que resulta sino también por lo acertado de sus distintas ejecuciones.
“Dark Stalker” parece haber nacido con la intención de convertirse en abanderada de este nuevo “While Passion Lasts”. Ya no es su mayor duración, que también. Es la forma en que parte peras con ese tranquilo prólogo al piano para devolvernos a los Hitten más metálicos e intensos. Por ahí sorprende la tranquila línea de voz de Panza y la forma en que se contrapone al mayor nervio que transmiten tanto guitarras como base rítmica. Que conduce a un estribillo donde las tornas cambian y la menor intensidad contrasta con una línea de voz ahora poderosa por elevada. El juego de contrastes que proponen aquí funciona cual reloj suizo. También una sección solista que, a ratos, me recuerda a unos Iron Maiden de finales de los ochenta. Con mucho una de mis favoritas tanto por composición como por ejecuciones. Hábil, reconocible, potente y con gancho. Deseando desde ya que sea una fija en futuros setlists.
Así las cosas, “Truthful Lies” resulta mucho más acomodada. Tanto por composición como parece que también por intenciones. Llega incluso a bordear el AOR en estribillos. Siempre con un inspirado Panza al micro, y ejerciendo un gran contraste con su inmediata predecesora. Así la banda pone de relieve la cintura que posee aún manejándose siempre dentro de la férrea linde del hard heavy de corte melódico. Se eleva gracias a una certera sección solista pero es cierto que ha habido según qué escuchas al disco en que me ha costado llegar a conectar. El final en fade out, con el prometedor acelerón del epílogo perdiéndose finalmente entre la bruma, no ayuda precisamente a mejorar su nota final.
Un arranque como el de “Hold Up The Night” te lo firma la pareja Matthias Jabs & Rudolf Schenker en cualquier día tonto. No es que el corte asuma por completo el ideario del escorpión germano pero uno no puede por menos que palpar y sentir la inevitable comparación entre unos y otros. Los chicos no parecen querer esconder sus influencias aquí y, de resultas de ello surge un corte tan agradable como previsible. El más escueto, de hecho, de todo el tracklist. Introducción al margen. Coros agradables y algún que otro riff de innegable peso y carisma salvan la fiesta en cualquier caso.
El riff en que apoyan “Where It All Begins” puede resultar algo recurrente. Ese clásico cabalgar a medio gas. Pero este es un medio tiempo orgulloso. De nuevo construido con cuidado y adornado por una vistosa y muy presente línea de bajo. Ni que decir tiene que Panza, acompañado en tareas vocales por Rox Robles, se encuentra como pez en el agua en estas aguas más remansadas, entregando una interpretación en la que vuelve a rebosar carisma y clase. El solo que sitúan en el mismo tronco central de la composición eleva igualmente a esta penúltima entrega funcionando en favor del corte al que adorna y no en virtud de un ego específico. El pequeño impulso que adquiere camino del epílogo culmina un corte que funciona en la más pura tradición del género.
“Crimetime” cierra “While Passion Lasts” mientras nos devuelve a los Hitten más heavies y trotones. Despreocupada pero sin perder de todo el foco, intensa sin llegar a lo amenazante. De solos tan nerviosos como electrizantes. En definitiva sencilla sobre el papel pero lo suficientemente bien resuelta como para sobreponerse a su trazo tan recurrente.
Es un álbum que pierde duración con respecto al estupendo “Triumph & Tragedy” y por ahí habrá quien piense que la banda ha estado desaprovechando el tiempo transcurrido desde noviembre de dos mil veintiuno. Nada más lejos. “While Passion Lasts” puede no ser aún el disco definitivo de Hitten, el que les transporte al reconocimiento del que ya gozan otras bandas de su misma generación, pero desde luego cortes como “Unholy Games”, “Blood From A Stone” o la que viene a dar título al álbum no deberían ser para nada desdeñadas. También la más diferente “Dark Stalker”, que abre un horizonte quien sabe si nuevo para ellos. Deseando verles de nuevo por estas frías tierras del norte.
Mucho ha acontecido alrededor de los de Puerto de Vega desde la publicación de “Climax” allá por octubre de 2022. Vencedores en la W.O.A. Metal Battle Spain 2023, segundos en la final en tierras alemanas, premio al artista revelación en la última edición de los Premios Amas y a buen seguro que la lista seguirá en el futuro. Mientras llega, tenemos en nuestras manos y oídos un “Venom” con el que intentarán refrendar las buenas sensaciones que ya nos dejó el debut. Laura Alfonso (voces), Abel y Borja Suárez (guitarras), Jorge Rodríguez (baterías) y Pau (bajo) vuelven a entregar un álbum de ocho temas, grabado en los Breakdown Studios con el Escuela De Odio, Sound Of Silence o Blast OpenNefta Vázquez (Beast Inside, Brutalfly, Burnt To Death…) a los controles. Gin Barbería (Absalem) hace coros, de Noelia Amieva las fotos y el propio Abel se ha encargado del diseño.
Los más impacientes ya conocíamos esta “Yell To The Sky”, estrenada a finales del pasado año, y que viene a ejercer de obligado puente entre el debut y este nuevo trabajo. Vuelven a darse cita las buenas melodías de guitarra que ya se adueñaran de “Climax” bajo el registro roto, más iracundo que nunca, de una Laura a la que la experiencia adquirida parece haberle proporcionado nuevas cotas de fuerza y gravedad. El corte se eleva en el puente central, comandado por unos riffs tan sencillos como funcionales, a los que revisten ese buen tino melódico que comentaba. El mismo brillo que alimenta, sin ir más lejos, al mismo “Travellers To Nowhere” de Legacy Of Brutality.
La labor de Nefta no podría ser más correcta de tanto en cuanto extrae lo mejor del quinteto sin querer erigirse en protagonista. Algo que salta a la vista, o mejor dicho al oído, a través de esta “Never Again”, donde de nuevo el buen gusto melódico de Borja y Abel se hará patente. Hay un solo, o más bien una serie de solos, adornando todo el tronco central. También un buen trabajo en lo que a construcción de coros se refiere. Laura más acompañada que nunca aquí, si bien siento que la letra se me queda algo rácana y, por tanto, repetitiva. Sea como fuere por ahí aprecio igualmente buenos cambios de ritmo y a unos Pau y Jorge del todo compactos y precisos.
Pero qué duda cabe que es un tema como “Your Doom” el que verdaderamente da la medida de una banda como esta. Partiendo de su elegante intro y apostando por la vena más melódica de la banda, quiebra de manera brusca hacia un metal nervudo, a puro doble bombo, donde las voces se multiplican y adivino a escuchar los registros de Gin y Abel acompañando a Laura en tareas vocales. Algo que amplifica, y de qué forma, el alcance de este tercer corte. También la repentina pesadez que precede a la inevitable ración solista. Muy elegante esta, en cierta rima con aquél prólogo, y que dará pie a un epílogo con Aneuma en su encarnación más nervuda. De mis favoritas de este “Venom”.
Bastan unos pocos acordes dentro de “Guide Them To The Light” para reconocer a la banda que está detrás de esta cuarta entrega, y que me recuerda a muchos momentos de “Castaway Of Chance” o “Fall Apart” del debut. La banda avanza aquí a medio gas, con un groove más marcado y una construcción clásica, edificada sobre los habituales contrapuntos entre estrofas y estribillos. El corte no obstante dará un giro en su tronco central, para acoger la ensalada solista sobre un heavy metal de formas muy clásicas. Ni mucho menos me desagrada pero a ratos siento que merecía algo más de desarrollo.
Aneuma nunca habían sonado tan pesados ni tampoco tan atmosféricos como lo hacen en esta “Frozen”, otra de las composiciones capitales de este nuevo trabajo. Por lo diferente que resulta a todo cuanto hayan hecho antes, por ese poso más melancólico que a ratos la atraviesa y finalmente por ese bien trenzado crescendo que la recorre. Esos riffs más pesados dejan la sensación de que funcionarán como un reloj en directo, los solos puede que se encuentren entre los mejores que hayan grabado nunca y, si he de ponerle un pero, al epílogo se le podría haber añadido alguna pulsación más. Con eso y con todo otra de mis favoritas.
“Chain Reaction” ofrece una versión más sencilla desde el plano gramático, que compensan con un estribillo repleto de gancho, de los que entran a la primera, y que lleva todas las de ganar de cara a un nuevo e hipotético videoclip. Es su fórmula de siempre, contraponer el agrio registro de Laura a las buenas melodías de Borja y Abel, y de ahí que la cosa funcione así de bien. Habrá quien eche en falta algo más de riesgo, sí, pero cabe recordar que el disco venía precisamente del corte más diferente de todo el tracklist.
Hablando de contrastes, los que salen a relucir a través de “Circles Of Fire”. Un corte a ratos pesado pero cuya estructura no podría estar más ligada al metal de los ochenta. Su riff es pegadizo como pocos dentro de “Venom”. Asimismo sus estrofas, más desnudas ahora, vienen no obstante acentuadas por el bajo de Pau. Siento que es un corte más llamativo en lo tonal que en lo gramático, pero aún así disfruto del ambiente más diferente en el que la banda se instala aquí. Junto con “Frozen” lo más diferente de este segundo álbum.
Cierran con el tema título “Venom”, una pieza de heavy metal clásico y voz rota donde aprecio un interesante juego entre canales y docenas de solos y melodías que deberían hacer las delicias de todo buen fan del género. Pero más allá de pequeños trucos de producción, la encuentro una composición compacta y diversa, con su habitual buen pulso melódico, la gravedad de registros y, en definitiva, todas las aristas que a día de hoy definen a una banda como esta.
Recuerdo que “Climax” me gustó en su día a pesar de que se me desinflaba conforme transcurría por lo que vendría a ser su cara B, que es algo que no sucede en este “Venom”. La banda parece ahora más seria y decidida, afianzando la propuesta inicial pero sin miedo a explorar nuevos territorios, pienso especialmente en “Frozen” pero también en “Circles Of Fire”, sin que estos alcancen a distraer del todo el foco. Porque cuando juegan a ser los Aneuma que ya conocíamos salen igualmente triunfadores, véase la riqueza de “Your Doom”, otro de los grandes aciertos de este nuevo trabajo. Puede que a “Never Again” le pese su condición de single, no obstante el resultado global viene a situarse, pienso yo, un par de escalones por encima del debut. Era lo que muchos les pedían y es lo que han hecho. Texto: David Naves
«Fetid» el que será segundo álbum de los catalanes Barbarian Swords grabado con Javi Félez en Moontower Studios verá la luz a través de Base Record Production enLP, CD y cassette el 26 de abril y traerá consigo el retorno a su propuesta inicial típicamente black/doom.
01 Cherokee Firestorm 02 Six Feet Of Justice 03 Tancredus, Smash!! 04 Genocidal Theogony 05 Even Brave Men Fear Death 06 Not Even Light
Con portada obra de Juanjo Castellano (The Black Dahlia Murder, Unleashed, Skeletal Remains, Avulsed…), Uretra (Onirophagus) a la batería, Von Päx (voz), J. Pnzr (guitarra, bajo, teclados) y Steamroller (guitarra) han creado una nueva sinfonía de la enfermedad y los pensamientos malsanos.
Nacidos en el 2006 en Alicante Cain’s Dinasty se definen como vampiric horror metal. Liderados por el vocalista Rubén Picazo, al que muchos recordarán por su impactante paso por la edición española de Got Talent España hace ahora 3 años, presentarán en Asturias su último trabajo de estudio «The Witch & The Martyr» editado en abril del 2022. La cita será el viernes 15 de marzo en el ovetense Gong Galaxy Club y contará con los thrashers locales Brutalfly como banda invitada.
Quinto y autoproducido álbum de los castellonenses Lèpoka, que muy gentilmente nos han hecho llegar en un precioso digipack de dos cuerpos, cuidadosamente diseñado y al que remata un no menos detallista libreto. Integran la banda a día de redactarse estas líneas Jaume en baterías, Carlos Zaph en bajo y bouzouki, Dionis y Popez en guitarras, Dani Nogués en voz y coros y Zarach en gaita y flautas. Con programación, teclados y guitarras adicionales de Tato Latorre, “Dios Está Borracho” se grabó durante doce meses en La Sucursal con Sinuhé Roldán ejerciendo como asistente de producción. La ilustración, diseño y maquetación corresponden al DaeriaJoel Marco (Argion, Sylvania, Dünedain, Reino de Hades…) y la fotografía a Javier Bragado. En la calle desde el pasado 23 de febrero.
“Dios Está Borracho” supone un arranque jovial en forma pero comprometido en fondo. Se podría decir que divertida en lo musical y consciente en lo lírico. También breve, ni siquiera tres minutos de un hard heavy metal de fuerte poso folk. Buena producción, capaz de amalgamar las distintas líneas sin mayores desequilibrios ni idas de tono, véase el breve pero cuidado puente central, para una primera piedra de toque sencilla, directa y al pie.
Más cerca del medio tiempo, “Brindo Por Verte” alimentará las comparaciones, supone uno que inevitables, con los Mägo de Oz más ligeros. Ha sido otra de las cartas de presentación del álbum y por ahí presume uno nace quizá ese tono más liviano. Vuelve a destacar la buena producción de la meticulosa grabación, llevada a cabo en La Sucursal y que abarcó doce meses nada menos. Destaca el solo de violín del puente, en especial por las cuidadas armonías que lo apoyan. Sencilla, elemental incluso desde el plano puramente gramático, intuyo habrá hecho las delicias de sus correligionarios. Servidor, según el día, echa en falta algo más de nervio.
Un nervio que sí tiene “Dónde Vas” toda vez alcanza estribillos. La letra, que centra sus miras en esa nueva tribu urbana empecinada en llamar “generación de cristal” a todo aquél que se atreva a discrepar con su reaccionaria forma de entender los tiempos que corren, me resulta una de las más acertadas de todo el nuevo álbum. Pero más allá de estas consideraciones y teniendo en cuenta el material que tengo entre manos, me parece el corte perfecto para ellos. Diversa tanto en lo rítmico como en lo tonal sin dejar de resultar pegadiza, dibujando siempre la sensación de que les dará buenos réditos sobre las tablas.
¿Dónde vas? No te molesta el sol de cara al caminar.
Para quienes vengan a “Dios Está Borracho” con ánimo de parranda, “Antes Del Amanecer” por sí sola podrá colmar sus ansias. Sin perder el foco lírico, imbrica su habitual heavy metal de melodías y arreglos más propios del lejano oeste, el inevitable banjo, eficaces a la hora de darle una personalidad muy especial a esta cuarta entrega, disociándola en cierto modo del resto del tracklist. Festiva y con un fuerte poso optimista soldado a cada acorde. Cien por cien Lèpoka.
“A Las Calles” viene para dejar constancia de la faceta más nervuda de los castellonenses. Las guitarras ganan en gravedad, la base rítmica en presencia, apoyando una de las líricas más comprometidas de “Dios Está Borracho”. Pequeños guiños ska, Jaume percutiendo con firmeza, buenas melodías y arreglos, Dani Nogués en su versión más agria y un estupendo solo de guitarra como perfecto colofón. De mis favoritas, la cabra siempre tira al monte.
“La Nit És Nostra”, donde cuentan con la inestimable ayuda de Adriá Salas (La Pegatina) y Artur Martínez (La Fúmiga), abandona el idioma de Cervantes para abrazar el catalá y mostrar, de nuevo, a unos Lèpoka en hábil equilibrio entre la rabia más acendrada de “A Las Calles” y su acostumbrado folk metal. Y he de decir que, barreras idiomáticas al margen, resulta una de las entregas más abiertamente pegadizas y por ahí memorables de todo el álbum. De esas que entran a la primera y anidan en tu subconsciente durante días.
“Contando Al Andar”, con todo un José Andrea colaborando por ahí, entrega una letra regada de puro orgullo:
Donde hubo polvo, construiré montañas. No voy a echarme atrás
… y en efecto a ratos parece construida a medida del ex frontman de Mägo de Oz, que vuelve a exhibir aquí su característico registro, aquél que le llevó por escenarios de medio mundo. Es un medio tiempo al uso típico de Lèpoka. Cuidadoso en lo formal, en ningún modo sorprendente en lo que a construcción se refiere y donde echo en falta, quizá, un desarrollo algo más ambicioso. Como nota al pie, preciosa la localización donde se llevó a cabo la grabación del videoclip:
Me agrada la forma en que encaran “Un Año Más”. La diversidad que dibujan sus estrofas, amén de la manera en que engarzan los distintos estribillos. Y por ahí, la ágil línea de batería que traza Jaume tras los parches. Tejida con gusto, si bien desposeída quizá del gancho que poseen otras entregas de este quinto trabajo. Hábil en cualquier caso a la hora de jugar entre fiesta, nervio y candidez.
Claro que si la medida es la diversidad, puede ser “El Dorado” la que posea más cartas en este asunto. Conjuga, pienso que con pericia, a los Mägo de Oz más épicos, picotea más adelante con el reggae y fluye, esa es la palabra, hacia un estribillo que si bien un tanto atropellado, no podría ser más definitorio de la banda que lo ha parido. Construcción ágil, rodeada de buenos detalles en cuanto a producción y a buen seguro la que más peso ha adquirido con el correr de las escuchas, si bien vuelvo a sentir que al epílogo se le podría haber sacado algo mas de jugo.
“La Misma Habitación” despide este “Dios Está Borracho” en tonos tranquilos, imbuida de una letra a ratos un tanto naif (después de todo, qué balada no lo es) pero donde caben igualmente pequeños gritos de corte antibelicista. No inventa la rueda el crescendo que acomete en su parte final, pero funciona. Eficaz para despedir este quinto álbum con un toque diferencial.
Ni mucho menos el disco más ambicioso que haya entrado por mis orejas últimamente y, sin embargo (o quizá por ello) una obra por la que siento un mayor apego que por aquél “El Baile De Los Caídos” de 2020. Breve, sí, poco más de media hora de música, pero ágil a la hora de amalgamar influencias diversas y teñir con ellas su habitual folk metal. Guiños ska, reggae, un banjo incluso y una banda que parece haber nacido tanto para divertir como para divertirse. Por ahí agradezco el compromiso de alguna de sus líricas primero y el buen trazo que exhiben cortes como “El Dorado” o el mayor nervio de “A Las Calles”. Por contra, siento que algunas canciones bien merecían desarrollos algo más ambiciosos. Con eso y con todo ¿agradará a los suyos? Quiero pensar que sí.
Empezar reconociendo que no somos muy de punk rock por estos lares me parecía lo correcto. Quien mucho aprieta, ya saben. Pero hete aquí que la buena gente de Polemika nos ha hecho llegar una copia física de su más reciente Ep, este “Santa Estupidez”, y qué menos que dedicarle unas escuchas primero y unas palabras después. Viene en un elegantísimo digipack de dos cuerpos, blanco nuclear, con un cuidado diseño pero donde echo a faltar algo más de información. La propia formación de la banda, que integra gente de Chabacanos, Inntermezzo o Pripyat, no viene por ningún lado. ¿Despiste o una forma de priorizar el mensaje sobre el mensajero? Grabado en ZL Audio, consta de cinco cortes, entre ellos su primera incursión en asturianu, junto a dos entregas recuperadas de aquél “Fuerzas De Flaqueza” de 2019.
“Bailarte El Agua”, corte que recuperan ahora y que a su vez inauguraba el “Fuerzas De Flaqueza”, arranca de nuevo con buen tiento melódico lo que no deja de ser un punk de vibraciones clásicas y pulso ágil. Una composición que me recuerda a aquellos años de juventud en que alternaba a Boikot y La Polla con Metallica, Judas Priest y Koma ejerciendo de puente entre ambos mundos. “A tu edad yo también era punk”, se podría decir. Al final servidor terminó derivando más hacia el cuero y la melena que la cresta y los imperdibles y de ahí que mis referentes, a día de hoy, sigan siendo del todo clásicos. Pero da la impresión que los de Polemika no lo son menos. Ejerciendo la nostalgia sin olvidar el año en que nos encontramos. Un arranque que no me desagrada en absoluto.
El segundo de lo temas recuperados es este “El Sonido De Las Bombas”, no veremos el día en que letras como esta pasen a la irrelevancia, hace por aumentar el rango sonoro de este “Santa estupidez”. De hecho y aunque sea de forma leve, a ratos parecen lindar terrenos más propios del grunge. Lo que sigue a esas primeras estrofas es un punk encolerizado, con quizá la línea de batería más ágil de todo el Ep. Buenos cambios de ritmo, me agrada la forma en que engarzan las distintas estrofas pero quizá eche en falta un poco más de nervio en sus distintas líneas de voz.
Es fácil poner a los pies de los caballos la letra de una “Santa Estupidez” que centra sus miras en las redes sociales. La inevitable crítica contra los comportamientos que estas exacerban frente a la ya imperante obligación, como banda, de estar presente en ellas porque, de lo contrario, no existes. Hemos vendido nuestras almas al algoritmo, como bien apunta la letra, y lo peor es que no parece quedar más alternativa. Es quizá por esa frustrante inevitabilidad que el corte dibuje una cierta sensación de abatimiento. De melancolía incluso.
Por ahí “Repunante” resulta más elemental, más cercana a un punk primario y seminal. Destaca, claro, esa letra en asturianu. En lo personal agradezco el mayor nervio que Polemika desarrollan aquí. También esos coros que acentúan cada estribillo y como la línea de voz despliega aquella mala leche que reclamé para “El Sonido De Las Bombas”.
“Buen Suceso” sorprende en su deriva hacia un rock más elegante. Mala Reputación es un nombre que vuelve a mi memoria con cada nueva escucha. Pero también Marea o, en menor medida, Extremoduro. Lo cierto es que empata con “El Sonido De Las Bombas” al revelarse como el corte más diferente de “Santa Estupidez” mientras deja muestras de una mayor ambición en aspecto puramente gramáticos. Desde luego sigue encerrando mucho punk en sus entrañas, esos riffs más acelerados de los estribillos, y cierra el Ep quién sabe si mostrando el camino a seguir por estos remozados Polemika de cara a futuros trabajos.
Insisto en reconocer que no es una banda que facture el tipo de música que más acostumbro a escuchar a día de hoy. Pero por ahí quedan pequeños escarceos fuera de su rango de acción que no hacen sino contribuir a una mejor digestión para el oído mas profano. Los más asiduos al género quizá echen en falta algo más de músculo, así como un sonido algo más redondo, pero a buen seguro encontrarán más de un asidero al que agarrarse.
PD: Aprovechando la ocasión, no quería cerrar esta modesta reseña sin lanzar un llamado a todo buen fan del punk e invitarle a sumarse a la Brigada, pues presumo no será este el último trabajo de punk que nos llegue (como tampoco ha sido el primero) y bien haríamos en hacerlos pasar por oídos mejor entrenados que el de servidor.
Bajo el nombre de «Beyond The Veil» verá la luz en el mes de julio el tercer álbum de estudio de Totengott, primero con la discográfica Hammerheart Records, hogar de bandas como Master, Trouble, Entrails, Ereb Altor, Blind Illusion, Phlebotomized o Sear Bliss.
Calificados por su nuevo sello como los hijos bastardos de Celtic Frost, el próximo trabajo del combo asturiano ofrecerá un nuevo episodio dentro de la guía espiritual escrita por Tom G. Warrior. La grabación navegará por dicho modelo aportando ecos a Voivod, Bathory, Winter, Conan u Obituary y nuevos detalles para crear una nueva obra inquietante y oscura. «Beyond The Veil» será el resultado de más de cuatro años de trabajo para elevar el sonido de la banda a un nuevo nivel y verá la luz a través del histórico sello que ayudó a dar forma al metal extremo durante casi 30 años.
HMB: Mike Stamper, alter ego del multiinstrumentista asturiano Aitor G. editaba el 19 de enero “Emerge From Error” el tercer episodio de la saga del error que iniciara el año 2016 con “Ended By Error” y continuara al año siguiente con “Extended By Error”. Algo más de 5 años después ve la luz este nuevo episodio por lo que la pregunta parece obligada. ¿Es solamente un dato anecdótico o es el resultado de los plazos establecidos?
Mike: Lo primero: Hola a todos, y agradeceros a vosotros a título personal por hacerme este huequecito en vuestra siempre acogedora casa.
Os detallo sobre esto. Aquellos dos primeros discos se compusieron prácticamente en paralelo durante algunos años (empezando en 2012, más o menos), con lo que se cerraba un ciclo compositivo con ellos dos. Al cerrarse dicho ciclo, se me abría un nuevo horizonte partiendo desde cero, y es por ello que han pasado algunos años de más respecto a ese “Extended By Error” que se cerró en noviembre del 2017. Tiendo además a no forzar el proceso creativo en exceso, dejando que las ideas y las melodías fluyan cuando deben hacerlo y que la inspiración encuentre su hueco naturalmente. Aproveché asimismo este cambio de periodo para adaptar mi forma de enfocar el sonido e introducir nuevos medios y técnicas de grabación, lo que supuso un salto cualitativo en la producción desde esos dos discos hasta el actual.
Soy consciente de que habrían pasado menos años de no ser por la pandemia mundial, que supuso, aparte de lo evidente, un periodo de cierta inestabilidad en varios focos. Sin embargo, siempre estuvo claro el foco conceptual de este tercer trabajo, que venía por darle un cierre digno a esa «saga del Error» otorgándole redención al protagonista.
Es por ello que intento afrontar los plazos con total naturalidad, si bien tengo esa tendencia de componer en paralelo siempre, e intentar equilibrar los repartos de los temas entre los trabajos que paralelamente esté cocinando. Y cuando suelto el primero de esa pareja de trabajos, analizo qué ha funcionado mejor y qué no para rematar esos detalles en el siguiente. Pasó con los dos primeros, y sé que pasará con “el mellizo” de Emerge From Error, que tengo planificado para más adelante. En esta ocasión en particular, decidí otorgar a Emerge From Error una duración superior a la de anteriores trabajos con dos propósitos: compensar no haber podido sacar este trabajo antes y, a la vez, dejar más hueco para incluir en ese cuarto trabajo futuribles ideas que puedan surgir en este periodo que ahora se abre.
HMB: Siendo lo que se denomina una “one man band” es implícito el titánico trabajo que hay detrás de cada disco. Composición, grabación, diseño gráfico, edición de vídeo, quehaceres personales y laborales, tu banda actual Unexpectance o aportar las pistas de bajo al disco debut de Argion por poner un ejemplo. ¿Qué es lo más difícil a la hora de afrontar la creación de un nuevo disco?
Mike: Es un proceso gigantesco en el que te puedes llegar a sentir muy solo, y de hecho, en mi caso, lo estuve, 😊. Puede incluso desbordarte si no lo afrontas estructurándolo de forma escalonada y con las percepciones adecuadas. Y digo lo de las percepciones porque hay que vencer una serie de sesgos que suelen darse cuando afrontas estos procesos: bien un tremendo síndrome del impostor que puede autoinvalidarte totalmente y hacerte pensar que tus ideas no valen nada, o bien todo lo contrario, haciéndote creer que ese riff que tienes entre manos es el mejor riff del universo. Hay que intentar verse desde fuera, abrazar la objetividad y encontrar un equilibrio, reconociendo humildemente lo que te limita y bloquea cuanto antes, pues puede ser un muro en alguna fase del proceso. Y una vez desarrollas la costumbre de afrontar esta especie de duelo, es mucho más llevadero de lo que puede parecer.
Si bien, hay fases que son especialmente tediosas y poco atractivas, especialmente la de marketing y promoción, que, además, en estos tiempos, es terriblemente ingrata en cuanto al potencial alcance y visibilidad que puedes tener como artista underground y con un nicho musical tan específico. Tiene una parte muy buena, que es la gente a la que descubres o que te descubre gracias a ello.
La elaboración de materiales gráficos, sean imágenes o vídeos, me es realmente grata, y suelo ponerle mucho foco cuando ya tengo casi cerrada la parte estrictamente musical. Me parece muy importante este punto hoy día, y es parte del marketing anteriormente mencionado, porque actualmente define en gran parte la percepción que puede tenerse de un artista desde fuera. Si bien, debe siempre ir acorde y coherente con la música que hay detrás. Vemos a menudo desproporciones en este aspecto dejando la peor parte para la música, y eso es algo que en mi opinión no debería suceder jamás. Si en un proyecto musical se está más pendiente de selfies o de hacer constantes brindis al sol que de intentar hacer buena música, es que algo está yendo terriblemente mal. Todo debe estar al servicio de la música y nunca al revés.
La creación musical en sí es de largo lo mejor y lo más satisfactorio del proceso. Tanto composición como grabación. Muy costosa en cuanto a tiempo, que te requiere muchísimo, pero es un tiempo que agradeces dedicar y en el que te mueve la ilusión de alcanzar algún día el resultado final. Cuando llegas finalmente a ese punto experimentas una gran satisfacción de haber conseguido llevar las ideas al punto que querías. Además, desde que ves nacer una idea hasta que se ve plasmada en un tema, pueden llegar a pasar muchos años, y eso implica una evolución. Una idea puede ser una simple melodía que se te ocurrió en el momento menos oportuno, mientras hacías la compra, mientras trabajabas… y puede quedarse almacenada en un audio cantado en tu móvil hasta que un día lo desempolvas para desarrollarla. Hay ideas que recuerdas sin necesidad de almacenarlas, y te mueve el ansia de crear algo con ellas.
Por poneros un ejemplo de este tipo de ideas, hay un par de temas de Emerge From Error cuyas melodías llevaban rondándome la cabeza unos años. Surgieron en 2015/16, y supe en el instante que eran ideas que podrían destacar frente al resto. Hubo intentos de desarrollo que no terminaron de convencerme, y esa dificultad hizo que apuntasen más hacia el cuarto disco que hacia este tercero. Sin embargo, este año, en un momento bastante casual, conseguí resolver ambos puzles e incorporarlas a “Emerge From Error”. Son “Winterpark” y “Song Of Empowerment”. Así funcionan las cosas con la creatividad, y por ello digo de no forzarla en exceso. Me habría arrepentido de no haberlas metido en el disco, porque son quizá dos de los temas más importantes que compuse en mi vida.
HMB: Recordemos al lector que la trilogía de error son discos conceptuales instrumentales sobre los errores, las consecuencias, su confrontación y finalmente redención. Ante la ausencia de letras que nos sirvan de hilo conductor, ¿de qué recursos te sirves para tener al oyente enganchado al disco?
Mike: Aun siendo plenamente consciente de la dificultad de moldear una historia desde lo puramente musical ante esa ausencia de letras, hay una pretensión de que la música vaya íntimamente relacionada con la evolución conceptual del disco. En este último trabajo, “Emerge From Error”, la progresión de las emociones por las que pasa el protagonista tiene una traducción musical que se aprecia principalmente en que existe una dureza y cierta maldad en los primeros temas que va progresivamente deshaciéndose a medida que el disco avanza, en pro de abrazar cada vez más el lado melódico y esperanzador de su cierre. La música y los arreglos contribuyen importantemente a promover este entendimiento. Por su lado, los títulos de las canciones también tienen cierto juego sutil con aquello a lo que el tema pretende enfocar conceptualmente, manteniendo además ciertas analogías con terminología que proviene del mundo informático.
Sin embargo, todos sabemos que independientemente de la historia o mensaje que un álbum quiera transmitir, el oyente tiende a llevar los temas a su terreno y aplicarlos a sus circunstancias personales. Al menos, practiqué ese ejercicio toda mi vida con mis álbumes favoritos, porque, al final, las canciones nos evocan emociones y apelan a sensaciones muy específicas o recuerdos que alguna vez vivimos. Mis álbumes están enfocados también a eso, a que cada cual encuentre su interpretación personal más allá de la “línea argumental oficial”.
En respuesta también a esos recursos para mantener al oyente enganchado, podría decir que, en general, los temas pretenden mantener cierta variedad estructural desde lo musical para fomentar que la experiencia de escuchar el disco sea grata y nunca aburrida, y que al mismo tiempo se perciban como coherentes entre sí e hijos del mismo padre. Esa variedad surge de forma natural y no condiciona la composición por intentar buscarla, con lo que el orden en que se presentan los temas en el disco termina siendo el factor decisivo para garantizar esa escucha progresiva que puede engancharte. Le doy mucha vuelta al orden de las canciones con este fin, porque puede marcar muchísimo la diferencia entre un disco que te aburre o uno que te atrapa.
HMB: “Dominion Of Error” y “Winterpark” fueron los singles de adelanto. ¿Qué querías transmitir de cada uno como presentación del disco?
La intención fue la de mostrar dos de las diferentes caras que podía ofrecer este álbum. Fue una elección difícil, pues todos los temas tienen un significado detrás de interés, y a su vez, muchos podrían haber sido candidatos para single. Estos dos mantenían dos facetas interesantes, que a su vez van consecutivas en el álbum final, motivo por el que me resultó interesante elegirlos y presentarlos en dicho orden.
“Dominion Of Error” refleja un aura maléfica, la que conlleva bajar allá donde el Error se extiende y confrontar sus causas en su propio terreno, donde su poderoso influjo puede volver a volcar al protagonista con más fuerza. Pero nuestro protagonista está convencido de que debe someterle de una vez por todas, y nada le parará los pies.
“Winterpark” representa el recuerdo del hogar, entendiendo este como el lugar donde el protagonista tiene su corazón, donde puede volver a ser él mismo, y que le otorga esa fuerza que le mueve a seguir luchando. Todo héroe debe volver a casa cuando vence a su mal particular, con la satisfacción del éxito en su gesta y con el consecuente aprendizaje que ello conlleva. Que se titule así no es casualidad, pues hace referencia a uno de los lugares más significativos para mí, que es el Parque de Invierno de Oviedo.
HMB: Devin Townsend afirma que necesita vivir una experiencia para poder componer música sobre ella. ¿Existe alguna similitud con tu forma de crear música? ¿Has sufrido en tus propias carnes los errores en los que basas tu obra o de donde tomaste la inspiración para crearla?
Mike: Tengo que darle la razón al bueno de Devin, al que coincide que admiro profundamente como artista. El hilo conductor conceptual sobre el Error y que materializó estos discos tiene su base en una serie de sucesos que viví. Asimismo, esas historias sirvieron de inspiración para componer la gran mayoría de mi música desde que mi proyecto se volvió instrumental en estos tres álbumes. Tuve que aferrarme momentáneamente a viejas emociones para poder llevar adelante lo que pretendía expresar con algunos temas. Lo viví asimismo como un ejercicio de autoterapia con el que intentar comprenderlas mejor, y con ello lograr entenderme mejor a mí mismo y desarrollar cierta autocompasión, por lo que fue doblemente enriquecedor. Podría decirse que evolucioné junto con estos temas. ¿Por qué no hacer unos discos sobre el proceso completo de los errores mientras tú mismo te vas entendiendo y redimiendo?
HMB: Han pasado 14 años de la ópera prima como Mike Stamper, tiempo en el que además has formado parte de distintas bandas de diversos estilos musicales como Unexpectance, Gajes Del Oficio, Black Devil, Preventive Suicide, No Sense Within… Con el amplio espectro de sonidos que ofrece “Emerge From Error”. ¿Cuánto de esas bandas está presente en el disco?
Mike: Diría que muchísimo. Son bandas totalmente diferentes entre sí y, gracias a esa diversidad, cada cual me aportó un aprendizaje musical con un foco específico en diferentes formas de hacer y de ver la música. Todas ellas, entremezcladas, dieron lugar a este disco (y, de igual manera, a los anteriores). Lo aprendido con esas bandas trazó el camino que me trajo hasta este punto. Y en cierto modo, el trabajo aquí desarrollado también se reflejará en esas y otras bandas (ahora mismo, en Unexpectance y en otros proyectos venideros).
HMB: Has publicado este trabajo bajo tu propio sello discográfico Stampcore Records y grabado de nuevo en tu propio estudio. Una gran carta de presentación para editar material fuera de la marca Mike Stamper. ¿Has realizado ya o tenido alguna oferta para editar material de otros músicos o bandas?
Mike: Mi idea de retomar mi sello no solo es la de publicar mis propios trabajos de forma independiente de ahora en adelante, sino también la de otorgar apoyo a proyectos amigos en todos los aspectos en los que buenamente pueda hacerlo (promoción, diseños de cartelería, producción… etc). En el pasado, realicé trabajos de producción para varias bandas asturianas entre 2009 y 2014, como por ejemplo, la ya extinta Between The Lines, a quienes produje su primer EP, o Archaeopteryx Ultraavantgarda, a quienes también produje su primer LP y apoyé posteriormente para unas fechas en directo como bajista. Por aquel entonces, tuve que cesar esos servicios por falta de tiempo, pero mi idea es retomarlo a una escala más llevadera. Ya he iniciado algunas conversaciones para proporcionar apoyo a algunos artistas underground cercanos de proyectos bastante similares al mío.
HMB: ¿Te planteas realizar una presentación en directo de “Emerge From Error” o actualmente no lo ves viable?
Mike: No os voy a negar que me encantaría poder llevarlo a cabo algún día. Esta pregunta es recurrente con estos discos y siempre vengo a decir lo mismo. Me encantaría, pero no lo veo viable como tal porque sé que tendría una buena cantidad de dificultades logísticas que procedo a detallaros. Por un lado, utilizo guitarras en muy diferentes afinaciones para los temas, que bien es cierto que esto es simplificable a día de hoy llevando un único instrumento por músico y una pieza de hardware que transponga la afinación para cada tema (algo que, por ejemplo, hacemos Unexpectance en nuestros directos). Asimismo, habría que tirar de bastante apoyo de samples de refuerzo para no terminar montando una banda con cuatro guitarristas, al haber tantas melodías de guitarra simultáneas y complementarias (que esto también podría simplificarse). Si bien, tampoco tendría claro del todo con quién constituir la banda principal. Además, con las diferentes colaboraciones, habría que sincronizar muchas agendas, y eso si quieres ir muy por el libro.
En definitiva, un maravilloso lío. Pero sí, desde luego que fantaseo con poder llevarlo al directo alguna vez, e incluso tengo claro qué temas funcionarían mejor o serían más “llevables”. Ojalá fuera sencillo, de verdad. Sin embargo, realizar adaptaciones de mis temas para otros proyectos y con su particular punto de vista y contexto, es algo que, ya se hizo (si escucháis “Guerra Interior” de Unexpectance e “Innerwar (Out Of Bounds)” de mi álbum “Extended By Error” entenderéis a qué me refiero) y se seguirá haciendo, con lo que ese es mi consuelo.
HMB: ¿Y una edición física del álbum o la saga?
Mike: Existe edición física en CD de los dos discos anteriores. Se realizó una tirada muy limitada de la que quedan muy poquitos ejemplares. Con “Emerge From Error” será similar, y avisaré cuando estén disponibles. Siempre me gusta hacerla para aquella gente que quiera coleccionarlos o que aún usa el formato CD, que, aunque esté en decadencia por cómo funcionan las dinámicas digitales, considero que es muy importante que no desaparezca. Es la materialización tangible que demuestra que una obra musical existe.
HMB: Sería un lujazo ver esas colaboraciones en vivo. De nuevo has tirado de amigos y gente cercana como Cristian Iglesias, Dmitry Stalingrado, Nathan Cifuentes y Andrés García que repiten, lo que suponemos que hacen las cosas más fáciles. En Heavy Metal Brigade siempre nos gusta presumir del talento que alberga esta tierra nuestra y esta es una buena muestra. ¿Cómo definirías en una frase a cada uno en las colaboraciones?
Mike: Soy consciente también de que hay mucho talento en nuestra región con el que me encantaría poder contar, y con quienes me gustaría hablar para próximos trabajos. Suelo proponer colaboración a guitarristas que ya de antemano admiro, y poco a poco voy abriendo este abanico a nuevas colaboraciones.
Respecto a los colaboradores actuales, de Cristian diría que tiene un grandísimo gusto y finísima expresividad con todos los matices que tienen sus siempre melódicos solos. Estuvo muy cercano al proyecto estos años y fue conociendo y opinando sobre versiones primitivas de varios de los temas, y tuve siempre muchas ganas de que pudiera participar.
Nathan me parece ultra técnico, y con una soltura e influencias exquisitas. Se toma cada colaboración como un reto personal para probar sus maravillosas habilidades, y nunca decepciona, abordándolo con gran profesionalidad. Siempre se adapta increíblemente a los temas que le propongo y es muy gustoso trabajar con él.
Dmitry lleva varios años impresionándome por su gran velocidad y desenvoltura en diferentes contextos. Sus trabajos en Soldier y en Sound Of Silence ya me parecían increíbles y, como colofón, tuve placer de compartir escenario con él en Kirlo. Diría de él que es super veloz y frenético.
Andrés es ya un viejo amigo musical y siempre consideré que su trabajo era increíble. Al poco de conocernos intentamos formar una banda juntos con unos temas que él compuso para la que no llegamos a completar formación, y siempre lamenté no haberlo conseguido. Mi consuelo de querer trabajar junto a él se materializa en sus magníficas colaboraciones. Está presente en mis tres discos y me encantaría seguir poder contando con él en los siguientes. Diré de él que sabe darle a los temas el remate perfecto con sus épicas melodías así como con su impoluta ejecución.
HMB: Tal y como comenta David Naves en el análisis que ha realizado del disco, este alberga una variedad sonora de los más variopinta, recordando en varios pasajes a bandas como Cynic, TesseracT, Meshuggah, Vildhjarta, Leprous o los andorranos Persefone. ¿Qué escuchas actualmente y qué banda recomendarías a los que han disfrutado con “Emerge From Error”?
Mike: Últimamente, el tiempo que tuve para descubrir nueva música lo enfoqué en artistas generalmente instrumentales, tanto de rock como de metal, con influencias muy variadas. Artistas como Haunted Shores, Mendel, Shades Of Black, Polyphia, Ola Englund, Nick Johnston, Plini, Unprocessed, Andy James, Keith Merrow… por citar unos cuantos, pero hay muchos más. Fuera de ese ámbito, terrenos más progresivos con Meshuggah, TesseracT, Periphery, Devin TownsendProject, Ihsahn… Tambien tengo la cabeza también metida en bandas deathcore o groove como Jinjer, Whitechapel, Thy Art Is Murder, Shadow Of Intent o Lorna Shore, por poner más ejemplos. Ando escuchando música diversa de manera un tanto desordenada para intentar pillar influencias que me gusten desde varios frentes. De todo ese mejunje, algo de eso se queda bailando por el subconsciente al ponerme a componer. Muy recomendables todas ellas en su estilo.
HMB: Tenemos por costumbre que la despedida corra a cargo del protagonista de la entrevista. Por nuestra parte agradecerte enormemente la confianza puesta en Heavy Metal Brigade para la difusión de tu trabajo y esfuerzo, además de felicitarte por un fantástico disco. Las últimas palabras corren a tu cargo.
Mike: Me queda daros las gracias de nuevo por vuestro tiempo y por vuestro constante apoyo a proyectos como el mío, y, desde aquí, invitar a todos aquellos amantes de la música instrumental y del metal a que le den una oportunidad a “Emerge From Error”. Fue construido con mucho mimo y pensado para ofrecer épicos y muy intensos momentos musicales. Prometo que no os defraudará ni os aburrirá, 😊