«Fetid» el nuevo disco de Barbarian Swords llegará en abril

«Fetid» el que será segundo álbum de los catalanes Barbarian Swords grabado con Javi Félez en Moontower Studios verá la luz a través de Base Record Production en LP, CD y cassette el 26 de abril y traerá consigo el retorno a su propuesta inicial típicamente black/doom.

01 Cherokee Firestorm
02 Six Feet Of Justice
03 Tancredus, Smash!!
04 Genocidal Theogony
05 Even Brave Men Fear Death
06 Not Even Light

Con portada obra de Juanjo Castellano (The Black Dahlia Murder, Unleashed, Skeletal Remains, Avulsed…), Uretra (Onirophagus) a la batería, Von Päx (voz), J. Pnzr (guitarra, bajo, teclados) y Steamroller (guitarra) han creado una nueva sinfonía de la enfermedad y los pensamientos malsanos.

Agenda: Cain’s Dinasty + Brutalfly en Oviedo

Nacidos en el 2006 en Alicante Cain’s Dinasty se definen como vampiric horror metal. Liderados por el vocalista Rubén Picazo, al que muchos recordarán por su impactante paso por la edición española de Got Talent España hace ahora 3 años, presentarán en Asturias su último trabajo de estudio «The Witch & The Martyr» editado en abril del 2022. La cita será el viernes 15 de marzo en el ovetense Gong Galaxy Club y contará con los thrashers locales Brutalfly como banda invitada.

Con apertura de puertas a las 20 horas, el precio de la entrada anticipada es de 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/cain-s-dinasty-brutalfly-sala-gong-oviedo

Reseña: Lépoka «Dios Está Borracho» (Autoproducción 2024)

Quinto y autoproducido álbum de los castellonenses Lèpoka, que muy gentilmente nos han hecho llegar en un precioso digipack de dos cuerpos, cuidadosamente diseñado y al que remata un no menos detallista libreto. Integran la banda a día de redactarse estas líneas Jaume en baterías, Carlos Zaph en bajo y bouzouki, Dionis y Popez en guitarras, Dani Nogués en voz y coros y Zarach en gaita y flautas. Con programación, teclados y guitarras adicionales de Tato Latorre, “Dios Está Borracho” se grabó durante doce meses en La Sucursal con Sinuhé Roldán ejerciendo como asistente de producción. La ilustración, diseño y maquetación corresponden al Daeria Joel Marco (Argion, Sylvania, Dünedain, Reino de Hades…) y la fotografía a Javier Bragado. En la calle desde el pasado 23 de febrero.

Dios Está Borracho” supone un arranque jovial en forma pero comprometido en fondo. Se podría decir que divertida en lo musical y consciente en lo lírico. También breve, ni siquiera tres minutos de un hard heavy metal de fuerte poso folk. Buena producción, capaz de amalgamar las distintas líneas sin mayores desequilibrios ni idas de tono, véase el breve pero cuidado puente central, para una primera piedra de toque sencilla, directa y al pie.

Más cerca del medio tiempo, “Brindo Por Verte” alimentará las comparaciones, supone uno que inevitables, con los Mägo de Oz más ligeros. Ha sido otra de las cartas de presentación del álbum y por ahí presume uno nace quizá ese tono más liviano. Vuelve a destacar la buena producción de la meticulosa grabación, llevada a cabo en La Sucursal y que abarcó doce meses nada menos. Destaca el solo de violín del puente, en especial por las cuidadas armonías que lo apoyan. Sencilla, elemental incluso desde el plano puramente gramático, intuyo habrá hecho las delicias de sus correligionarios. Servidor, según el día, echa en falta algo más de nervio.

Un nervio que sí tiene “Dónde Vas” toda vez alcanza estribillos. La letra, que centra sus miras en esa nueva tribu urbana empecinada en llamar “generación de cristal” a todo aquél que se atreva a discrepar con su reaccionaria forma de entender los tiempos que corren, me resulta una de las más acertadas de todo el nuevo álbum. Pero más allá de estas consideraciones y teniendo en cuenta el material que tengo entre manos, me parece el corte perfecto para ellos. Diversa tanto en lo rítmico como en lo tonal sin dejar de resultar pegadiza, dibujando siempre la sensación de que les dará buenos réditos sobre las tablas.

¿Dónde vas? No te molesta el sol de cara al caminar.

Para quienes vengan a “Dios Está Borracho” con ánimo de parranda, “Antes Del Amanecer” por sí sola podrá colmar sus ansias. Sin perder el foco lírico, imbrica su habitual heavy metal de melodías y arreglos más propios del lejano oeste, el inevitable banjo, eficaces a la hora de darle una personalidad muy especial a esta cuarta entrega, disociándola en cierto modo del resto del tracklist. Festiva y con un fuerte poso optimista soldado a cada acorde. Cien por cien Lèpoka.

A Las Calles” viene para dejar constancia de la faceta más nervuda de los castellonenses. Las guitarras ganan en gravedad, la base rítmica en presencia, apoyando una de las líricas más comprometidas de “Dios Está Borracho”. Pequeños guiños ska, Jaume percutiendo con firmeza, buenas melodías y arreglos, Dani Nogués en su versión más agria y un estupendo solo de guitarra como perfecto colofón. De mis favoritas, la cabra siempre tira al monte.

La Nit És Nostra”, donde cuentan con la inestimable ayuda de Adriá Salas (La Pegatina) y Artur Martínez (La Fúmiga), abandona el idioma de Cervantes para abrazar el catalá y mostrar, de nuevo, a unos Lèpoka en hábil equilibrio entre la rabia más acendrada de “A Las Calles” y su acostumbrado folk metal. Y he de decir que, barreras idiomáticas al margen, resulta una de las entregas más abiertamente pegadizas y por ahí memorables de todo el álbum. De esas que entran a la primera y anidan en tu subconsciente durante días.

Contando Al Andar”, con todo un José Andrea colaborando por ahí, entrega una letra regada de puro orgullo:

Donde hubo polvo, construiré montañas. No voy a echarme atrás

… y en efecto a ratos parece construida a medida del ex frontman de Mägo de Oz, que vuelve a exhibir aquí su característico registro, aquél que le llevó por escenarios de medio mundo. Es un medio tiempo al uso típico de Lèpoka. Cuidadoso en lo formal, en ningún modo sorprendente en lo que a construcción se refiere y donde echo en falta, quizá, un desarrollo algo más ambicioso. Como nota al pie, preciosa la localización donde se llevó a cabo la grabación del videoclip:

Me agrada la forma en que encaran “Un Año Más”. La diversidad que dibujan sus estrofas, amén de la manera en que engarzan los distintos estribillos. Y por ahí, la ágil línea de batería que traza Jaume tras los parches. Tejida con gusto, si bien desposeída quizá del gancho que poseen otras entregas de este quinto trabajo. Hábil en cualquier caso a la hora de jugar entre fiesta, nervio y candidez.

Claro que si la medida es la diversidad, puede ser “El Dorado” la que posea más cartas en este asunto. Conjuga, pienso que con pericia, a los Mägo de Oz más épicos, picotea más adelante con el reggae y fluye, esa es la palabra, hacia un estribillo que si bien un tanto atropellado, no podría ser más definitorio de la banda que lo ha parido. Construcción ágil, rodeada de buenos detalles en cuanto a producción y a buen seguro la que más peso ha adquirido con el correr de las escuchas, si bien vuelvo a sentir que al epílogo se le podría haber sacado algo mas de jugo.

La Misma Habitación” despide este “Dios Está Borracho” en tonos tranquilos, imbuida de una letra a ratos un tanto naif (después de todo, qué balada no lo es) pero donde caben igualmente pequeños gritos de corte antibelicista. No inventa la rueda el crescendo que acomete en su parte final, pero funciona. Eficaz para despedir este quinto álbum con un toque diferencial.

Ni mucho menos el disco más ambicioso que haya entrado por mis orejas últimamente y, sin embargo (o quizá por ello) una obra por la que siento un mayor apego que por aquél “El Baile De Los Caídos” de 2020. Breve, sí, poco más de media hora de música, pero ágil a la hora de amalgamar influencias diversas y teñir con ellas su habitual folk metal. Guiños ska, reggae, un banjo incluso y una banda que parece haber nacido tanto para divertir como para divertirse. Por ahí agradezco el compromiso de alguna de sus líricas primero y el buen trazo que exhiben cortes como “El Dorado” o el mayor nervio de “A Las Calles”. Por contra, siento que algunas canciones bien merecían desarrollos algo más ambiciosos. Con eso y con todo ¿agradará a los suyos? Quiero pensar que sí.

Texto: David Naves

Reseña: Polemika «Santa Estupidez» (Autoproducción 2023)

Empezar reconociendo que no somos muy de punk rock por estos lares me parecía lo correcto. Quien mucho aprieta, ya saben. Pero hete aquí que la buena gente de Polemika nos ha hecho llegar una copia física de su más reciente Ep, este “Santa Estupidez”, y qué menos que dedicarle unas escuchas primero y unas palabras después. Viene en un elegantísimo digipack de dos cuerpos, blanco nuclear, con un cuidado diseño pero donde echo a faltar algo más de información. La propia formación de la banda, que integra gente de Chabacanos, Inntermezzo o Pripyat, no viene por ningún lado. ¿Despiste o una forma de priorizar el mensaje sobre el mensajero? Grabado en ZL Audio, consta de cinco cortes, entre ellos su primera incursión en asturianu, junto a dos entregas recuperadas de aquél “Fuerzas De Flaqueza” de 2019.

Bailarte El Agua”, corte que recuperan ahora y que a su vez inauguraba el “Fuerzas De Flaqueza”, arranca de nuevo con buen tiento melódico lo que no deja de ser un punk de vibraciones clásicas y pulso ágil. Una composición que me recuerda a aquellos años de juventud en que alternaba a Boikot y La Polla con Metallica, Judas Priest y Koma ejerciendo de puente entre ambos mundos. “A tu edad yo también era punk”, se podría decir. Al final servidor terminó derivando más hacia el cuero y la melena que la cresta y los imperdibles y de ahí que mis referentes, a día de hoy, sigan siendo del todo clásicos. Pero da la impresión que los de Polemika no lo son menos. Ejerciendo la nostalgia sin olvidar el año en que nos encontramos. Un arranque que no me desagrada en absoluto.

El segundo de lo temas recuperados es este “El Sonido De Las Bombas”, no veremos el día en que letras como esta pasen a la irrelevancia, hace por aumentar el rango sonoro de este “Santa estupidez”. De hecho y aunque sea de forma leve, a ratos parecen lindar terrenos más propios del grunge. Lo que sigue a esas primeras estrofas es un punk encolerizado, con quizá la línea de batería más ágil de todo el Ep. Buenos cambios de ritmo, me agrada la forma en que engarzan las distintas estrofas pero quizá eche en falta un poco más de nervio en sus distintas líneas de voz.

Es fácil poner a los pies de los caballos la letra de una “Santa Estupidez” que centra sus miras en las redes sociales. La inevitable crítica contra los comportamientos que estas exacerban frente a la ya imperante obligación, como banda, de estar presente en ellas porque, de lo contrario, no existes. Hemos vendido nuestras almas al algoritmo, como bien apunta la letra, y lo peor es que no parece quedar más alternativa. Es quizá por esa frustrante inevitabilidad que el corte dibuje una cierta sensación de abatimiento. De melancolía incluso.

Por ahí “Repunante” resulta más elemental, más cercana a un punk primario y seminal. Destaca, claro, esa letra en asturianu. En lo personal agradezco el mayor nervio que Polemika desarrollan aquí. También esos coros que acentúan cada estribillo y como la línea de voz despliega aquella mala leche que reclamé para “El Sonido De Las Bombas”.

Buen Suceso” sorprende en su deriva hacia un rock más elegante. Mala Reputación es un nombre que vuelve a mi memoria con cada nueva escucha. Pero también Marea o, en menor medida, Extremoduro. Lo cierto es que empata con “El Sonido De Las Bombas” al revelarse como el corte más diferente de “Santa Estupidez” mientras deja muestras de una mayor ambición en aspecto puramente gramáticos. Desde luego sigue encerrando mucho punk en sus entrañas, esos riffs más acelerados de los estribillos, y cierra el Ep quién sabe si mostrando el camino a seguir por estos remozados Polemika de cara a futuros trabajos.

Insisto en reconocer que no es una banda que facture el tipo de música que más acostumbro a escuchar a día de hoy. Pero por ahí quedan pequeños escarceos fuera de su rango de acción que no hacen sino contribuir a una mejor digestión para el oído mas profano. Los más asiduos al género quizá echen en falta algo más de músculo, así como un sonido algo más redondo, pero a buen seguro encontrarán más de un asidero al que agarrarse.

PD: Aprovechando la ocasión, no quería cerrar esta modesta reseña sin lanzar un llamado a todo buen fan del punk e invitarle a sumarse a la Brigada, pues presumo no será este el último trabajo de punk que nos llegue (como tampoco ha sido el primero) y bien haríamos en hacerlos pasar por oídos mejor entrenados que el de servidor.

Texto: David Naves

Totengott: Nuevo disco en julio

Bajo el nombre de «Beyond The Veil» verá la luz en el mes de julio el tercer álbum de estudio de Totengott, primero con la discográfica Hammerheart Records, hogar de bandas como Master, Trouble, Entrails, Ereb Altor, Blind Illusion, Phlebotomized o Sear Bliss.

Calificados por su nuevo sello como los hijos bastardos de Celtic Frost, el próximo trabajo del combo asturiano ofrecerá un nuevo episodio dentro de la guía espiritual escrita por Tom G. Warrior. La grabación navegará por dicho modelo aportando ecos a Voivod, Bathory, Winter, Conan u Obituary y nuevos detalles para crear una nueva obra inquietante y oscura. «Beyond The Veil» será el resultado de más de cuatro años de trabajo para elevar el sonido de la banda a un nuevo nivel y verá la luz a través del histórico sello que ayudó a dar forma al metal extremo durante casi 30 años.

Baja California: Portada y primeras fechas en vivo

Los hard rockeros astures Baja California arrancan la preventa de su tercer álbum de estudio «Electricidad«, primero para el sello El Dromedario Records. Tras los 3 sencillos de adelanto «Electricidad«, «Tiempo Suicida» y «Dueños De La Noche» nos presentan la portada obra de Laura Estrada y Tigre Limón además de sus primeras fechas en vivo.

Sábado 16 de marzo en Gijón (Sala Acapulco) + La Desbandada
Viernes 5 de abril en León (Sala Babylon)
Sábado 6 de Abril en Madrid (Sala La Caverna)
Sábado 13 de abril en Bilbao (Sala Rocket) + Corazones Eléctricos
26/27 de julio en Ribadeo (Vendaval Fest)

Entradas disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.enterticket.es/?busqueda=baja%20california

Entrevista: Mike Stamper

HMB: Mike Stamper, alter ego del multiinstrumentista asturiano Aitor G. editaba el 19 de enero “Emerge From Error” el tercer episodio de la saga del error que iniciara el año 2016 con “Ended By Error” y continuara al año siguiente con “Extended By Error”. Algo más de 5 años después ve la luz este nuevo episodio por lo que la pregunta parece obligada. ¿Es solamente un dato anecdótico o es el resultado de los plazos establecidos?

Mike: Lo primero: Hola a todos, y agradeceros a vosotros a título personal por hacerme este huequecito en vuestra siempre acogedora casa.

Os detallo sobre esto. Aquellos dos primeros discos se compusieron prácticamente en paralelo durante algunos años (empezando en 2012, más o menos), con lo que se cerraba un ciclo compositivo con ellos dos. Al cerrarse dicho ciclo, se me abría un nuevo horizonte partiendo desde cero, y es por ello que han pasado algunos años de más respecto a ese “Extended By Error” que se cerró en noviembre del 2017. Tiendo además a no forzar el proceso creativo en exceso, dejando que las ideas y las melodías fluyan cuando deben hacerlo y que la inspiración encuentre su hueco naturalmente. Aproveché asimismo este cambio de periodo para adaptar mi forma de enfocar el sonido e introducir nuevos medios y técnicas de grabación, lo que supuso un salto cualitativo en la producción desde esos dos discos hasta el actual.

Soy consciente de que habrían pasado menos años de no ser por la pandemia mundial, que supuso, aparte de lo evidente, un periodo de cierta inestabilidad en varios focos. Sin embargo, siempre estuvo claro el foco conceptual de este tercer trabajo, que venía por darle un cierre digno a esa «saga del Error» otorgándole redención al protagonista.

Es por ello que intento afrontar los plazos con total naturalidad, si bien tengo esa tendencia de componer en paralelo siempre, e intentar equilibrar los repartos de los temas entre los trabajos que paralelamente esté cocinando. Y cuando suelto el primero de esa pareja de trabajos, analizo qué ha funcionado mejor y qué no para rematar esos detalles en el siguiente. Pasó con los dos primeros, y sé que pasará con “el mellizo” de Emerge From Error, que tengo planificado para más adelante. En esta ocasión en particular, decidí otorgar a Emerge From Error una duración superior a la de anteriores trabajos con dos propósitos: compensar no haber podido sacar este trabajo antes y, a la vez, dejar más hueco para incluir en ese cuarto trabajo futuribles ideas que puedan surgir en este periodo que ahora se abre.

HMB: Siendo lo que se denomina una “one man band” es implícito el titánico trabajo que hay detrás de cada disco. Composición, grabación, diseño gráfico, edición de vídeo, quehaceres personales y laborales, tu banda actual Unexpectance o aportar las pistas de bajo al disco debut de Argion por poner un ejemplo. ¿Qué es lo más difícil a la hora de afrontar la creación de un nuevo disco?

Mike: Es un proceso gigantesco en el que te puedes llegar a sentir muy solo, y de hecho, en mi caso, lo estuve, 😊. Puede incluso desbordarte si no lo afrontas estructurándolo de forma escalonada y con las percepciones adecuadas. Y digo lo de las percepciones porque hay que vencer una serie de sesgos que suelen darse cuando afrontas estos procesos: bien un tremendo síndrome del impostor que puede autoinvalidarte totalmente y hacerte pensar que tus ideas no valen nada, o bien todo lo contrario, haciéndote creer que ese riff que tienes entre manos es el mejor riff del universo. Hay que intentar verse desde fuera, abrazar la objetividad y encontrar un equilibrio, reconociendo humildemente lo que te limita y bloquea cuanto antes, pues puede ser un muro en alguna fase del proceso. Y una vez desarrollas la costumbre de afrontar esta especie de duelo, es mucho más llevadero de lo que puede parecer.

Si bien, hay fases que son especialmente tediosas y poco atractivas, especialmente la de marketing y promoción, que, además, en estos tiempos, es terriblemente ingrata en cuanto al potencial alcance y visibilidad que puedes tener como artista underground y con un nicho musical tan específico. Tiene una parte muy buena, que es la gente a la que descubres o que te descubre gracias a ello.

La elaboración de materiales gráficos, sean imágenes o vídeos, me es realmente grata, y suelo ponerle mucho foco cuando ya tengo casi cerrada la parte estrictamente musical. Me parece muy importante este punto hoy día, y es parte del marketing anteriormente mencionado, porque actualmente define en gran parte la percepción que puede tenerse de un artista desde fuera. Si bien, debe siempre ir acorde y coherente con la música que hay detrás. Vemos a menudo desproporciones en este aspecto dejando la peor parte para la música, y eso es algo que en mi opinión no debería suceder jamás. Si en un proyecto musical se está más pendiente de selfies o de hacer constantes brindis al sol que de intentar hacer buena música, es que algo está yendo terriblemente mal. Todo debe estar al servicio de la música y nunca al revés.

La creación musical en sí es de largo lo mejor y lo más satisfactorio del proceso. Tanto composición como grabación. Muy costosa en cuanto a tiempo, que te requiere muchísimo, pero es un tiempo que agradeces dedicar y en el que te mueve la ilusión de alcanzar algún día el resultado final. Cuando llegas finalmente a ese punto experimentas una gran satisfacción de haber conseguido llevar las ideas al punto que querías. Además, desde que ves nacer una idea hasta que se ve plasmada en un tema, pueden llegar a pasar muchos años, y eso implica una evolución. Una idea puede ser una simple melodía que se te ocurrió en el momento menos oportuno, mientras hacías la compra, mientras trabajabas… y puede quedarse almacenada en un audio cantado en tu móvil hasta que un día lo desempolvas para desarrollarla. Hay ideas que recuerdas sin necesidad de almacenarlas, y te mueve el ansia de crear algo con ellas.

Por poneros un ejemplo de este tipo de ideas, hay un par de temas de Emerge From Error cuyas melodías llevaban rondándome la cabeza unos años. Surgieron en 2015/16, y supe en el instante que eran ideas que podrían destacar frente al resto. Hubo intentos de desarrollo que no terminaron de convencerme, y esa dificultad hizo que apuntasen más hacia el cuarto disco que hacia este tercero. Sin embargo, este año, en un momento bastante casual, conseguí resolver ambos puzles e incorporarlas a “Emerge From Error”. Son “Winterpark” y “Song Of Empowerment”. Así funcionan las cosas con la creatividad, y por ello digo de no forzarla en exceso. Me habría arrepentido de no haberlas metido en el disco, porque son quizá dos de los temas más importantes que compuse en mi vida.

HMB: Recordemos al lector que la trilogía de error son discos conceptuales instrumentales sobre los errores, las consecuencias, su confrontación y finalmente redención. Ante la ausencia de letras que nos sirvan de hilo conductor, ¿de qué recursos te sirves para tener al oyente enganchado al disco?

Mike: Aun siendo plenamente consciente de la dificultad de moldear una historia desde lo puramente musical ante esa ausencia de letras, hay una pretensión de que la música vaya íntimamente relacionada con la evolución conceptual del disco. En este último trabajo, “Emerge From Error”, la progresión de las emociones por las que pasa el protagonista tiene una traducción musical que se aprecia principalmente en que existe una dureza y cierta maldad en los primeros temas que va progresivamente deshaciéndose a medida que el disco avanza, en pro de abrazar cada vez más el lado melódico y esperanzador de su cierre. La música y los arreglos contribuyen importantemente a promover este entendimiento. Por su lado, los títulos de las canciones también tienen cierto juego sutil con aquello a lo que el tema pretende enfocar conceptualmente, manteniendo además ciertas analogías con terminología que proviene del mundo informático.

Sin embargo, todos sabemos que independientemente de la historia o mensaje que un álbum quiera transmitir, el oyente tiende a llevar los temas a su terreno y aplicarlos a sus circunstancias personales. Al menos, practiqué ese ejercicio toda mi vida con mis álbumes favoritos, porque, al final, las canciones nos evocan emociones y apelan a sensaciones muy específicas o recuerdos que alguna vez vivimos. Mis álbumes están enfocados también a eso, a que cada cual encuentre su interpretación personal más allá de la “línea argumental oficial”.

En respuesta también a esos recursos para mantener al oyente enganchado, podría decir que, en general, los temas pretenden mantener cierta variedad estructural desde lo musical para fomentar que la experiencia de escuchar el disco sea grata y nunca aburrida, y que al mismo tiempo se perciban como coherentes entre sí e hijos del mismo padre. Esa variedad surge de forma natural y no condiciona la composición por intentar buscarla, con lo que el orden en que se presentan los temas en el disco termina siendo el factor decisivo para garantizar esa escucha progresiva que puede engancharte. Le doy mucha vuelta al orden de las canciones con este fin, porque puede marcar muchísimo la diferencia entre un disco que te aburre o uno que te atrapa.

HMB: “Dominion Of Error” y “Winterpark” fueron los singles de adelanto. ¿Qué querías transmitir de cada uno como presentación del disco?

La intención fue la de mostrar dos de las diferentes caras que podía ofrecer este álbum. Fue una elección difícil, pues todos los temas tienen un significado detrás de interés, y a su vez, muchos podrían haber sido candidatos para single. Estos dos mantenían dos facetas interesantes, que a su vez van consecutivas en el álbum final, motivo por el que me resultó interesante elegirlos y presentarlos en dicho orden.

Dominion Of Error” refleja un aura maléfica, la que conlleva bajar allá donde el Error se extiende y confrontar sus causas en su propio terreno, donde su poderoso influjo puede volver a volcar al protagonista con más fuerza. Pero nuestro protagonista está convencido de que debe someterle de una vez por todas, y nada le parará los pies.

Winterpark” representa el recuerdo del hogar, entendiendo este como el lugar donde el protagonista tiene su corazón, donde puede volver a ser él mismo, y que le otorga esa fuerza que le mueve a seguir luchando. Todo héroe debe volver a casa cuando vence a su mal particular, con la satisfacción del éxito en su gesta y con el consecuente aprendizaje que ello conlleva. Que se titule así no es casualidad, pues hace referencia a uno de los lugares más significativos para mí, que es el Parque de Invierno de Oviedo.

HMB: Devin Townsend afirma que necesita vivir una experiencia para poder componer música sobre ella. ¿Existe alguna similitud con tu forma de crear música? ¿Has sufrido en tus propias carnes los errores en los que basas tu obra o de donde tomaste la inspiración para crearla?

Mike: Tengo que darle la razón al bueno de Devin, al que coincide que admiro profundamente como artista. El hilo conductor conceptual sobre el Error y que materializó estos discos tiene su base en una serie de sucesos que viví. Asimismo, esas historias sirvieron de inspiración para componer la gran mayoría de mi música desde que mi proyecto se volvió instrumental en estos tres álbumes. Tuve que aferrarme momentáneamente a viejas emociones para poder llevar adelante lo que pretendía expresar con algunos temas. Lo viví asimismo como un ejercicio de autoterapia con el que intentar comprenderlas mejor, y con ello lograr entenderme mejor a mí mismo y desarrollar cierta autocompasión, por lo que fue doblemente enriquecedor. Podría decirse que evolucioné junto con estos temas. ¿Por qué no hacer unos discos sobre el proceso completo de los errores mientras tú mismo te vas entendiendo y redimiendo?

HMB: Han pasado 14 años de la ópera prima como Mike Stamper, tiempo en el que además has formado parte de distintas bandas de diversos estilos musicales como Unexpectance, Gajes Del Oficio, Black Devil, Preventive Suicide, No Sense Within… Con el amplio espectro de sonidos que ofrece “Emerge From Error”. ¿Cuánto de esas bandas está presente en el disco?

Mike: Diría que muchísimo. Son bandas totalmente diferentes entre sí y, gracias a esa diversidad, cada cual me aportó un aprendizaje musical con un foco específico en diferentes formas de hacer y de ver la música. Todas ellas, entremezcladas, dieron lugar a este disco (y, de igual manera, a los anteriores). Lo aprendido con esas bandas trazó el camino que me trajo hasta este punto. Y en cierto modo, el trabajo aquí desarrollado también se reflejará en esas y otras bandas (ahora mismo, en Unexpectance y en otros proyectos venideros).

HMB: Has publicado este trabajo bajo tu propio sello discográfico Stampcore Records y grabado de nuevo en tu propio estudio. Una gran carta de presentación para editar material fuera de la marca Mike Stamper. ¿Has realizado ya o tenido alguna oferta para editar material de otros músicos o bandas?

Mike: Mi idea de retomar mi sello no solo es la de publicar mis propios trabajos de forma independiente de ahora en adelante, sino también la de otorgar apoyo a proyectos amigos en todos los aspectos en los que buenamente pueda hacerlo (promoción, diseños de cartelería, producción… etc). En el pasado, realicé trabajos de producción para varias bandas asturianas entre 2009 y 2014, como por ejemplo, la ya extinta Between The Lines, a quienes produje su primer EP, o Archaeopteryx Ultraavantgarda, a quienes también produje su primer LP y apoyé posteriormente para unas fechas en directo como bajista. Por aquel entonces, tuve que cesar esos servicios por falta de tiempo, pero mi idea es retomarlo a una escala más llevadera. Ya he iniciado algunas conversaciones para proporcionar apoyo a algunos artistas underground cercanos de proyectos bastante similares al mío.

HMB: ¿Te planteas realizar una presentación en directo de “Emerge From Error” o actualmente no lo ves viable?

Mike: No os voy a negar que me encantaría poder llevarlo a cabo algún día. Esta pregunta es recurrente con estos discos y siempre vengo a decir lo mismo. Me encantaría, pero no lo veo viable como tal porque sé que tendría una buena cantidad de dificultades logísticas que procedo a detallaros. Por un lado, utilizo guitarras en muy diferentes afinaciones para los temas, que bien es cierto que esto es simplificable a día de hoy llevando un único instrumento por músico y una pieza de hardware que transponga la afinación para cada tema (algo que, por ejemplo, hacemos Unexpectance en nuestros directos). Asimismo, habría que tirar de bastante apoyo de samples de refuerzo para no terminar montando una banda con cuatro guitarristas, al haber tantas melodías de guitarra simultáneas y complementarias (que esto también podría simplificarse). Si bien, tampoco tendría claro del todo con quién constituir la banda principal. Además, con las diferentes colaboraciones, habría que sincronizar muchas agendas, y eso si quieres ir muy por el libro.

En definitiva, un maravilloso lío. Pero sí, desde luego que fantaseo con poder llevarlo al directo alguna vez, e incluso tengo claro qué temas funcionarían mejor o serían más “llevables”. Ojalá fuera sencillo, de verdad. Sin embargo, realizar adaptaciones de mis temas para otros proyectos y con su particular punto de vista y contexto, es algo que, ya se hizo (si escucháis “Guerra Interior” de Unexpectance e “Innerwar (Out Of Bounds)” de mi álbum “Extended By Error” entenderéis a qué me refiero) y se seguirá haciendo, con lo que ese es mi consuelo.

HMB: ¿Y una edición física del álbum o la saga?

Mike: Existe edición física en CD de los dos discos anteriores. Se realizó una tirada muy limitada de la que quedan muy poquitos ejemplares. Con “Emerge From Error” será similar, y avisaré cuando estén disponibles. Siempre me gusta hacerla para aquella gente que quiera coleccionarlos o que aún usa el formato CD, que, aunque esté en decadencia por cómo funcionan las dinámicas digitales, considero que es muy importante que no desaparezca. Es la materialización tangible que demuestra que una obra musical existe.

HMB: Sería un lujazo ver esas colaboraciones en vivo. De nuevo has tirado de amigos y gente cercana como Cristian Iglesias, Dmitry Stalingrado, Nathan Cifuentes y Andrés García que repiten, lo que suponemos que hacen las cosas más fáciles. En Heavy Metal Brigade siempre nos gusta presumir del talento que alberga esta tierra nuestra y esta es una buena muestra. ¿Cómo definirías en una frase a cada uno en las colaboraciones?

Mike: Soy consciente también de que hay mucho talento en nuestra región con el que me encantaría poder contar, y con quienes me gustaría hablar para próximos trabajos. Suelo proponer colaboración a guitarristas que ya de antemano admiro, y poco a poco voy abriendo este abanico a nuevas colaboraciones.

Respecto a los colaboradores actuales, de Cristian diría que tiene un grandísimo gusto y finísima expresividad con todos los matices que tienen sus siempre melódicos solos. Estuvo muy cercano al proyecto estos años y fue conociendo y opinando sobre versiones primitivas de varios de los temas, y tuve siempre muchas ganas de que pudiera participar.

Nathan me parece ultra técnico, y con una soltura e influencias exquisitas. Se toma cada colaboración como un reto personal para probar sus maravillosas habilidades, y nunca decepciona, abordándolo con gran profesionalidad. Siempre se adapta increíblemente a los temas que le propongo y es muy gustoso trabajar con él.

Dmitry lleva varios años impresionándome por su gran velocidad y desenvoltura en diferentes contextos. Sus trabajos en Soldier y en Sound Of Silence ya me parecían increíbles y, como colofón, tuve placer de compartir escenario con él en Kirlo. Diría de él que es super veloz y frenético.

Andrés es ya un viejo amigo musical y siempre consideré que su trabajo era increíble. Al poco de conocernos intentamos formar una banda juntos con unos temas que él compuso para la que no llegamos a completar formación, y siempre lamenté no haberlo conseguido. Mi consuelo de querer trabajar junto a él se materializa en sus magníficas colaboraciones. Está presente en mis tres discos y me encantaría seguir poder contando con él en los siguientes. Diré de él que sabe darle a los temas el remate perfecto con sus épicas melodías así como con su impoluta ejecución.

HMB: Tal y como comenta David Naves en el análisis que ha realizado del disco, este alberga una variedad sonora de los más variopinta, recordando en varios pasajes a bandas como Cynic, TesseracT, Meshuggah, Vildhjarta, Leprous o los andorranos Persefone. ¿Qué escuchas actualmente y qué banda recomendarías a los que han disfrutado con “Emerge From Error”?

Mike: Últimamente, el tiempo que tuve para descubrir nueva música lo enfoqué en artistas generalmente instrumentales, tanto de rock como de metal, con influencias muy variadas. Artistas como Haunted Shores, Mendel, Shades Of Black, Polyphia, Ola Englund, Nick Johnston, Plini, Unprocessed, Andy James, Keith Merrow… por citar unos cuantos, pero hay muchos más. Fuera de ese ámbito, terrenos más progresivos con Meshuggah, TesseracT, Periphery, Devin Townsend Project, Ihsahn… Tambien tengo la cabeza también metida en bandas deathcore o groove como Jinjer, Whitechapel, Thy Art Is Murder, Shadow Of Intent o Lorna Shore, por poner más ejemplos. Ando escuchando música diversa de manera un tanto desordenada para intentar pillar influencias que me gusten desde varios frentes. De todo ese mejunje, algo de eso se queda bailando por el subconsciente al ponerme a componer. Muy recomendables todas ellas en su estilo.

HMB: Tenemos por costumbre que la despedida corra a cargo del protagonista de la entrevista. Por nuestra parte agradecerte enormemente la confianza puesta en Heavy Metal Brigade para la difusión de tu trabajo y esfuerzo, además de felicitarte por un fantástico disco. Las últimas palabras corren a tu cargo.

Mike: Me queda daros las gracias de nuevo por vuestro tiempo y por vuestro constante apoyo a proyectos como el mío, y, desde aquí, invitar a todos aquellos amantes de la música instrumental y del metal a que le den una oportunidad a “Emerge From Error”. Fue construido con mucho mimo y pensado para ofrecer épicos y muy intensos momentos musicales. Prometo que no os defraudará ni os aburrirá, 😊

Reseña: Sylvania «Purgatorium» (Art Gates Records 2023)

Pues ya tenemos de vuelta a los chicos de Sylvania. La banda, que pasara por nuestros escenarios el pasado mes de septiembre dentro del marco del Karma Fest, regresa ahora con un cuarto álbum de nombre “Purgatorium” y en el que encontramos a Álvaro Chillarón bajo, Sergio Pinar en baterías, Sergio Garay y Alberto Montoya en guitarras y Alberto Sÿmon en voces, amén de las colaboraciones del Saratoga Tete Novoa y el Opera Magna Nacho Sánchez Soler.

A excepción hecha de las baterías, que vendrían al mundo en los Novo Estudios, serían los Fireworks Estudios quienes registrarían el resto de elementos bajo supervisión y posterior mezcla de Fernando Asensi (Lethargus, Zarpa, Dragonfly…). El material resultante sería masterizado finalmente por el propio Alberto Montoya y adornado por el arte de JM Design (Amadeüs, Dünedain, Daeria…). En la calle desde el pasado veintidós de diciembre vía Art Gates Records.

Pocas sorpresas con la introducción “Entre La Vida y La Muerte” y el tono casi cinemático en el que se desarrolla, con ecos que oscilan entre Danny Elfman y James Newton Howard. Que en cualquier caso me gusta por el crescendo que plantea pero sobre todo por la forma en que se introduce en una “Purgatorium” que terminara por dar nombre al disco. Corte de power metal clásico, casi señorial, con unas más que dignas guitarras dobladas durante el prólogo. Acierta la producción a la hora de mantener el equilibrio entre la cara propiamente metálica de la banda valenciana y todo el aparataje sinfónico con el que lo acompañan. El ex Nocturnia Alberto Sÿmon traza aquí un estribillo que me recuerda, y no poco, a la buena gente de Argion. Sencilla, directa, con gancho y, da la impresión de muy pensada con el directo en mente.

El Río De Los Lamentos” baja las revoluciones para apoyarse ahora en un riff a ratos cabalgante al que acompañan ahora unos arreglos que adquieren un mayor protagonismo con respecto al corte precedente. Colabora aquí Nacho Sánchez Soler al teclado pero si por algo sorprende esta tercera entrega es por el doble juego vocal que plantea durante estrofas. No es nueva esa dualidad en cuanto a voces pero tampoco puedo decir que me parezca mal resuelta. Sylvania ofrecen aquí un tono más oscuro. Sin excesos, siempre dentro de las barreras del género, pero que termina por contribuir a dotar de una mayor versatilidad a este cuarto trabajo. Mayor brío el que entregan durante la extensa ración solista, que termina eso sí de manera un tanto naíf. En cualquier caso bien está esa calma antes del llamativo groove que anticipa al estupendo epílogo. Pequeños detalles al margen, uno de los cortes que más ha ido ganando con el correr de las escuchas.

Mucho es el gancho que posee la no obstante tímida línea de piano que introduce “Tu Calor Será Mi Voz”. Mejor aún el riff que conduce hacia las estrofas y ese trazo ambivalente en el que se desarrollan. El estribillo hace mucho por encontrar un gancho que unifique a banda y público en los directos. Por ahí surge una cierta autoconsciencia con la que conecto solo a ratos. También un bajo, el de Álvaro Chillarón, que dará vistoso apoyo durante las partes más desnudas. Muy Helloween la ración de solos que despachan aquí y juguetona la manera en que la banda transita hasta el epílogo. No caben sorpresas esta vez. Sÿmon parece de hecho más que cómodo en estos tonos medios y el corte, sin alardes gramáticos de ningún tipo, termina por funcionar.

Corría el mes de mayo del año pasado cuando la banda anticipó este nuevo álbum con el single “Aunque Mi Alma Se Desgarre”. Composición riquísima en cuanto a arreglos, trazada a un tiempo con gusto clásico y al otro con la suficiente inteligencia y agilidad para que su escucha enganche al oyente a la primera. Al menos si este es de los que disfrutan del metal más amable y melódico. Valga la redundancia. Su línea de voz, en particular durante las partes más desnudas de las estrofas, trae a mi mente a los Mägo De Oz más “populistas”, mientras que después hay ideas que me recuerdan a Freedom Call, Edguy, Axxis… Sin parecerme el corte más redondo de los diez, sí que posee una de las secciones solistas más llamativas y vibrantes de todo “Purgatorium”.

El disco encuentra ahora una nueva instrumental. En este caso una muy apaciguada “Canto De Luna” donde las guitarras acústicas toman el mando sobre un tímido colchón ornamental. Discreta por duración, aún más por trazo, donde apenas se divisa un pequeño up tempo sinfónico en su recta final, y que introduce una “Hechizo De Invierno” cuyo arranque siempre me transporta a los Avalanch de “El Ángel Caído” o “Llanto De Un Héroe”. En lo que atañe a las estrofas, diría que son estos los Sylvania más guerreros de todo el disco, trayendo de vuelta incluso aquél contrapunto vocal que ya planteaba “El Río De Los Lamentos”. Sorprende por ahí ese estribillo en tonos mucho más amables y cercanos al tono general de este cuarto disco, componiendo así un corte un tanto bipolar, que no fallido.

Mar De Agosto” es una balada de tranquilo inicio al piano donde Sÿmon, claro, ofrecerá la cara más amable de su registro. Pocas sorpresas en cuanto a trazo con ese muy clásico crescendo que conduce hasta el elegante solo de guitarra. No puede decirse que se hayan liado la manta a la cabeza, baladas así hemos escuchado ya unas cuantas, pero los valencianos al menos parecen haberse preocupado de arreglarla en condiciones. Posee además buenas ejecuciones y a un Sÿmon que ofrecerá su mejor cara en el más elevado tramo final. Lo dicho, de las de toda la vida.

El Juicio De Las Almas”, primero del par de cortes con Tete Novoa a bordo, recupera a aquellos Sylvania más oscuros de “El Río De Los Lamentos”, contrapuestos una vez más a un estribillo, con la actual voz de Saratoga tan torrencial como acostumbra. Luminoso y radiante. Sin que su trazo me resulte en exceso brillante, sí que resulta atravesada por algunos de mis riffs favoritos de todo el álbum. También por una a ratos vibrante sección solista. Desde luego parece haber muy buena química entre ambos músicos. También entre ambos vocalistas, si bien no me parece esta la letra más redonda del álbum. Opinión esta profundamente subjetiva, claro.

Hacia La Eternidad” cierra “Purgatorium” yéndose hasta los doce minutos. Y lo hace planteando de inicio un power metal a la alemana, deudor directo de los Gamma Ray más vivarachos. Ahí se produce un descenso hacia una calma que acogerá a las primeras estrofas. Vistosos arreglos de viento aquí y otra buena línea de bajo de Chillarón. Tete Novoa regresa para enfrascarse en un duelo con Sÿmon y, en cierta manera, recuerdo “Las Ruinas Del Edén” de Avalanch, si bien es más una sensación que un parecido empíricamente demostrable. El puente central, que desciende a una calma sinfónica, de nuevo casi cinemática, puede recordar al power metal de principios de este siglo. Y es que mientras que tras él surgen los Sylvania más amables, me agrada lo diverso del trazo en este tercio final aunque quizá no tanto los riffs en que se apoyan. Pero la producción acierta de nuevo a amalgamar las distintas líneas en un perfecto equilibrio entre lo que es heavy / power metal y lo que no deja de ser puro ornamento. Dejes folkies anticiparán uno de los epílogos mejor resueltos del álbum. La banda nunca ha sido ajena a los cortes largos pero este desde luego puede ser el más redondo que hayan trazado nunca. Gran cierre.

Notable trabajo el de los valencianos. Por lo sólido de muchos temas y lo diverso de otros. Al final el disco parece conversar consigo mismo en lugar de agarrarse a una única carta ganadora. Por ahí surgen composiciones con gancho, la propia “Purgatorium”, junto a cortes más extensos e igualmente eficaces como “El Río De Los Lamentos” o en especial la final “Hacia La Eternidad”. Y puede que la aportación de Nacho Sánchez en la primera peque de discreta. Todo lo contrario puede decirse no obstante de Tete Novoa en la segunda. Al final un álbum que, si bien no me resulta del todo perfecto, ha ido ganando lo suyo con el paso de los días y las escuchas. Ya me contaréis si también ha sido vuestro caso.

Texto: David Naves

Reseña: Cherokee «III» (Demons Records 2023)

Los hard heavies vigueses Cherokee tienen cita con el público astur el sábado nueve de marzo de 2024, por lo que echarle un vistazo a su más reciente obra “III” resultaba de lo más pertinente. Ellos son Fran Gómez y Gerardo Fernández en guitarras, Fran Vázquez a la voz, Carlos Delgado en baterías y Edu Mateos al bajo. Con José Pineda como productor, el trabajo ha sido grabado en los estudios Área 51 y ha contado con las colaboraciones de Hugo Bistolfi (Galilea, ex-Rata Blanca, ex-Alianza), Javi Oliva y Niko del Hierro (Saratoga). Con portada de F.J., “III” se encuentra en la calle vía Demons Records desde el pasado dieciséis de octubre.

Quimera” ejerció como carta de presentación de este “III”. Y un poco también como piedra de toque del mismo. Porque es un hard / heavy directo y sin ambages, con Fran Vázquez moviéndose en tonos altísimos, revelando un registro a medio camino entre Juan Gallardo (Ángeles del Infierno) y Adrián Barilari (Rata Blanca) con el que conecto solo a ratos. Para más inri, aquí las guitarras revelan un tono que no alcanza tampoco a conquistarme. Otra cosa es el uso que Gómez y Fernández hacen de ellas, que vendrá a revelarse tan clásico como eficaz durante el obligado despliegue solista del puente. Un arranque correcto.

Las Puertas Del Cielo” hace por atemperar el brío de su predecesora. Por retorcer la escritura incluso. Es más chulesca, más pretendidamente sensual. Como unos Whitesnake de finales de los ochenta puestos al día. Todo le sirve a Carlos Delgado para tramar una línea de batería llena de buenos detalles. Pero es Fran Vázquez al micro quien, a fuerza de sonar más natural y no tan excesivo, gana no pocos enteros con respecto a otros desempeños más exigentes dentro de “III”. El crescendo final, clásico hasta la médula, resulta bien resuelto. Adornado incluso. Insisto, no me conquista el tono de estas guitarras pero sí lo que los chicos están haciendo con ellas.

Siéntelo”, que cuenta con todo un Niko del Hierro al bajo, puede ser fácilmente el corte con el que más me cuesta conectar de todo el álbum. Ni con el aspecto lírico, recurrente y con cierta sensación de déjà vu, ni tampoco con los tonos más bajos y aguardentosos de Fran Vázquez en estrofas. Y es una pena porque en su tronco central habita un buen crescendo y pequeños destellos técnicos que hablan, y no precisamente mal, del nivel técnico que poseen Cherokee. Pero un poco por los detalles que comento y otro por la corta duración de la composición en sí, al final no puedo sino situarla en el vagón de cola dentro de las once que componen este “III”.

Trazada con gusto clásico, adornada con sumo cuidado y afrontada por el Fran Vázquez más neutro, centrado y sólido, “Nada Es Para Siempre” funciona a la hora de revelar el lado más elegante y ampuloso de los vigueses. Medio tiempo con la debida carga melancólica, gana enteros en producción, si bien el bajo de Mateos se sobrepone a ratos al resto de elementos. Pero culmina en un buen estribillo y cuenta con grandes detalles toda vez la composición encara su recta final y emerge la obligada sección solista. Lo dicho, clásica y nada original pero resuelta de manera impecable, no le puedo poner pegas más allá de su propia autoconsciencia.

Déjame” transige, y lo hace de manera más que orgullosa, hacia un AOR acomodado y grandilocuente. Valga la redundancia. Con Fran Vázquez más cómodo que nunca y la producción brillando en lo que a equilibrio se refiere, deriva en un estribillo sin sorpresas ni tampoco dobleces. Ni inventa la rueda ni lo pretende, pero funciona, que es lo importante, y entiendo los motivos por los que fue elegida como otro de los adelantos de este “III”. Parece casi el negativo de aquella “Quimera” y por ahí viene a colarse el amplio rango de influencias que manejan.

Quien echase de menos aquellos pulsos más heavies y musculosos, podrá darse un festín con esta “Sí o No”. Pero lejos del nervio de los temas más potentes, Vázquez arrastra un deje chulesco en sus líneas de voz que la convierten en una de las piezas más curiosas de todo “III”. Posee una idiosincrasia muy a la española, donde se traslucen varios de los grandes nombres patrios de los ochenta. Entre Bella Bestia, no obstante el propio Vázquez llegó a ocupar el cargo en la ya desaparecida banda madrileña, hasta los Obús más clásicos, todo funciona para confeccionar el que puede ser fácilmente mi corte favorito de los once. Lo que son las cosas.

No Mires Atrás” funciona mientras trae al frente un hard de finales de los ochenta al que adornan varios de los riffs más redondos y mejor definidos de todo el álbum. Con Vázquez trazando una contenida pero elegante línea de voz y una producción nítida pero potente, parece uno de esas entregas nacidas con el directo como principio y fin. Lo mejor es que ello no quita para que la banda opte por una sección solista primero llamativa y después clásica. Acomodada incluso. Quien sea habitual de mis reseñas sabrá de sobra que no acostumbro a conectar con letras tan descaradamente vitalistas como esta. Pero quién soy yo para negar el buen rendimiento que líricas de este perfil han dado a bandas de todo pelaje a lo largo de la historia de nuestro rock & roll.

Fuiste Mía”, traslación a nuestro idioma del “Angelia” de Richard Marx, continúa en los mismos tonos amables y distinguidos de la original, añadiendo claro guitarras más presentes y una línea de voz más cercana a espectros debidamente rockeros. Culminada con un notable solo de guitarra en su tronco central, conduce hasta otra versión, en este caso “El Guardián De Tu Piel”, de la ya desaparecida banda madrileña Beethoven R., donde Cherokee cuentan con Javi Oliva para el solo de guitarra. Una de esas versiones que lejos de reproducir palmo a palmo al original, sabe aportar su propio granito de arena en búsqueda (y hallazgo) de un tono que aporte la debida savia nueva sin faltar al espíritu de lo que uno está adaptando y reproduciendo.

Pero qué duda cabe que conecto en mayor medida con esta “No Hay Perdón” donde la banda cuenta con la colaboración del ex teclista de Rata Blanca Hugo Bistolfi. Y ciertamente parece un corte con hechuras de ocupar algún viejo disco de los argentinos, con esa distinción tan significativa que aporta el buen hacer del músico bonaerense. Tal vez no disponga del estribillo más lúcido de todo “III”, pero brilla sin aburrir en términos técnicos y funciona a la hora de aportar una mayor intensidad al conjunto durante su parte final.

Para el cierre queda una última versión, esta “Entender El Amor” original de la vocalista figuerense Mónica Naranjo. Difícil, no ya por los habituales tonos altos de la catalana, sino también por los muchos requiebros que tenía aquella línea de voz, amén de lo profano del propio empaque musical, sito a mil millas del conocido hard heavy de los gallegos. Cherokee realizan una aproximación que rezuma heavy metal por los cuatro costados, con el Vázquez más filtrado de todo el disco y un inteligente uso de las armonías. Quizá por el propio riesgo que conlleva la idea, no puedo decir que me desagrade. Al contrario.

En resumidas cuentas y tras las sucesivas escuchas de “III” lo más que acierto a entrever es que se trata, al menos a mis ojos, de un álbum un tanto desigual. Cortes que disfruto en gran medida (“Las Puertas Del Cielo”, “Sí o No”, “Déjame”) junto a ofertas, dicho sea con todo el cariño, que encuentro un tanto prescindibles (“Siéntelo”). Y como ya apunté por ahí atrás, puede que el tono de estas guitarras no alcance a conquistarme pero, insisto, el desempeño de la pareja Gerardo Fernández y Fran Gómez es ordenado las más de las veces, operando siempre en favor de las propias canciones y nunca en favor de sus propios egos como músicos. Luego está la figura de Fran Vázquez. El sevillano es uno de esos vocalistas excesivos, volcánicos incluso, al que disfruto en mayor medida durante sus tonos medios y no tanto cuando su voz registra tonos imposibles, si bien a lo largo y ancho del álbum se suceden varias excepciones a este hecho. En cualquier caso un álbum que debería de hacer las delicias de todo fan del buen hard / heavy estatal.

Texto: David Naves