Agenda: Salduie en Gijón

Desde Sedetania la formación folk metal Salduie regresa a los escenarios astures inmersa en la gira de presentación de su última obra de estudio, el EP «Dvatir» publicado en el mes de abril vía Theocide Records. Tomarán posesión del escenario de la gijonesa Sala Acapulco el sábado 27 de septiembre.

Desde el mes de abril enfrascados en el «Dvatour» que les ha llevado a plazas como Barcelona, Sevilla y festivales como el Z! Live y el Algorrock llegarán a Gijón previo paso por Vitoria- Gasteiz para ofrecer su personal apuesta musical que une historia, instrumentos tradicionales, la contundencia del metal moderno y ramalazos melodeath incluso djent.

Con apertura de puertas a las 21 horas, la entrada anticipada tiene un coste de 15€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/salduie-en-gijon

Caballo Moldavo: Concierto Presentación De «Marcados»

El esperado segundo trabajo discográfico de Caballo Moldavo ya tiene fecha de presentación en directo. Bajo el título de «Marcados» verá la luz una nueva obra de la que han dejado pinceladas en forma de nuevas canciones en sus últimos conciertos.

La cita con el cuarteto de rock monolítico será el viernes 14 de noviembre en el ovetense Gong Galaxy Club y contará con varias colaboraciones además de los vikingos de Puerto de Vega Sküld como banda invitada. Entrada anticipada 10€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/caballo-moldavo/

Reseña: Mass Burial «May Darkness Come» (Dealer Records Gamonal/Ruido Noise Records 2025)

Nuevo trabajo y es el quinto ya para las huestes death metaleras burgalesas de Mass Burial, la banda de los Nasty Surgeons Raúl Weaver (guitarra y voz) y Fabíán Hernández (bajo) junto a Jorge Azofra (batería) y Adrián Ojer (guitarra). “May Darkness Come” se compone de un total de once cortes mezclados y masterizados por el propio Weaver en los Undead Studios. Con portada de Juanjo Castellano (Æolian, Unbounded Terror, Avulsed, Barbarian Swords…), el álbum fue lanzado por Dealer Records Gamonal en colaboración con Ruido Noise Records.

De inicio alberga pocas sorpresas. “May Darkness Come” es puro death metal a la manera clásica. Con la batería de Azofra refulgiendo junto a unos simples pero muy eficaces riffs de guitarra. Me enganchan más los que la banda sitúa bajo las primeras estrofas. Ese groove tan bien medido y el no menos elemental ‘tupa tupa’ d-beatero que introduce más adelante. Un primer aporte que, sin inventar nada, ni pretenderlo tampoco, funciona a las mil maravillas.

Más directa aún es una “Dead Mountain” que constriñe la estructura del tema previo para, en poco más de tres minutos, destapar la versión más descarnada de los burgaleses. Se alterna esta con un death metal que gana en pesadez conforme fluyen las estrofas. Hay cambios de ritmo que me agradan por cómo no comprometen el remate final con florituras de cara a la galería. Todo parece fluir de modo más o menos natural y por ahí me agrada esta segunda entrega y el modo en que la remata el buen solo final.

Pequeños arreglos durante el prólogo hacen por aumentar la oscuridad de una “Dreams Of Blood” que muestra ahora a unos Mass Burial más pesados y melódicos. Luego llegan las estrofas y todo vira hacia un death metal que bien podría recordar a los primeros Entombed. Siempre con el hosco registro de Weaver al frente y trazando un death metal clásico y de nuevo muy eficaz. Vuela Azofra tras los parches camino de un epílogo hábil a la hora de aportar un poso más melódico. Ahí y por pura colisión surge uno de los cortes más interesantes de todo el largo.

The Apostate” retorna entonces a lugares comunes en el ideario de los burgaleses. Esto es: death metal rápido sin caer en lo frenético, dotado de una oscuridad sin imposturas. De riffs sencillos pero pegadizos, con Azofra marcando un ritmo casi marcial. Al solo que ocupa su tronco central quizá le falte algo más de desarrollo. De presencia incluso. La producción del álbum es deliberadamente sucia, de nuevo al modo clásico, y por ahí puede que uno encuentre cierta división de opiniones. En cualquier caso la composición echa el freno en un tramo final pesado y rotundo.

The Shadowless” añade algo más de picante a la mezcla. Puede ser de los once el que más me recuerde a la otra banda de Weaver. Ritmos vivos y buenos detalles de un inquieto Azofra tras los parches no descuidan la inclusión de buenos riffs, así como de un solo en su puente central que, en cierto modo, no podría resultar más elegante. Aún cuando me agrada el mayor nervio que adquiere en su tramo final, no puedo evitar pensar que bien merecía una duración algo más ambiciosa.

La igualmente breve “The Slaughter” cuenta no obstante con otro de mis riffs favoritos de todo el largo. Luego de ese prólogo irrumpen unas estrofas que, línea de voz al margen, me retrotraen a los primeros discos de Avulsed. Death metal sin complicaciones, oscuro pero sin imposturas artificiales. Orgánico y dotado de pequeños cambios de ritmo que lustren la propia composición. Ni siquiera echo en falta un mayor brillo en lo técnico, pues la banda dispone un solo final perfectamente enraizado en el propio espíritu de la composición. Ni tan siquiera tres minutos y medio y, sin embargo, una de mis favoritas de todo el tracklist.

El tranquilo prólogo de “House Of Horrors” viene a romper con todo lo establecido hasta ahora dentro de “May Darkness Come”. Y de hecho sus primeras estrofas amagan con conducir a Mass Burial a sonidos más propios del metal gótico. Guiño que se difumina casi de inmediato con la banda transitando feroz hacia su habitual death metal sobrio y sin manierismos. Weaver prosigue con su registro oscuro, casi enfangado, mientras Azofra y Hernández firman una de las bases rítmicas más vivas de todo el largo. La composición conmuta estrofas nerviosas con otras que vuelven a rozar el d-beat y por ahí los de Burgos parecen dar su mejor versión. El reverberante solo final remata una de las entregas más infecciosas de este nuevo álbum. Ni que decir tiene que la que más ha calado en mi subconsciente hasta ahora.

Let The Dead Be Dead” da otro giro de timón para que la banda recupere su versión más galopante y descarnada. Weaver no varía un ápice su registro pero, por alguna razón, encuentro esta línea de voz algo por debajo de otras tantas del disco. Aún cuando alguno de los riffs en que se apoya van sobrados de gancho. La composición acomoda el solo en su tronco central y éste resulta tan vistoso como ágil. Algo descompensada pero igualmente disfrutona.

Otro corte de arranque reposado es este “Inquisition”. Y de hecho Mass Burial levantan el pie del acelerador aquí para que fluya una versión más melódica del cuarteto. Las primeras estrofas acogen una pesadez casi desconocida a lo largo del disco. Un grosor que irá virando, con toda naturalidad, hacia su habitual death de ritmos vivos y riffs nerviosos hasta llegar a los blast beats que anteceden al epilogo. Este se adorna de un apenas correcto solo de guitarra pero, en conjunto, siento que es otra del vagón de ganadoras.

Tras el sugerente título “Vengeance From The Grave” se esconde otro arranque de death metal taimado y rocoso. Apenas un pequeño inciso toda vez las estrofas acojan el trotar ya clásico del cuarteto. Azofra está más pasional que nunca aquí y la composición, aun cuando del todo clásica, arroja igualmente buenos detalles técnicos (esos breves pero furibundos solos de guitarra) y marcados descensos hacia una pesadez y una gravedad perfectamente integradas. Estupenda.

Siento que a la final “Bound To Obscurity” le pesa lo exiguo de su duración. Propone una serie de ideas (estupendo ese arranque lento) que su cierta falta de ambición lleva a no desarrollar del todo. Y es una pena porque le habrían otorgado otro signo diferente a este cierre. Un broche en el que Mass Burial vendrán a conducirse por alguna de las sendas que el disco ha transitado una y otra vez. Esa cierta repetición de patrones puede llevar a un cierto cansancio por reiteración. Ello no quita para que tanto el solo final como la base en que se apoya aguante la comparación con cualquiera del resto del trabajo sin mayor esfuerzo.

En cualquier caso un disco que, acogido a la cara más primigenia del género y dotándose de una cierta oscuridad, entrega once cortes donde encuentro más aciertos que errores. De hecho, me atrevería a decir que estos últimos obedecen más a manías de quien escribe que no a cualquier déficit que pudieran tener como banda. De ahí que a ratos eche en falta una mayor diversidad. No es menos cierto que entonces esto quizás dejaría de ser un disco de death metal propiamente dicho. En cualquier caso, “Vengeance From The Grave”, “The Slaughter” o “House Of Horrors” me parecen razones más que suficientes para detenerse en el nuevo trabajo de Mass Burial. Estáis tardando.

Texto: David Naves

Agenda: Crudo presenta «mEtAnOIA» en Oviedo

«mEtAnOIA» el nuevo disco de los combativos Crudo ya tiene fecha de presentación en Asturias. Editado el pasado 20 de junio vía Ataque360! tras las primeras paradas del tour promocional, el festival salmantino AbejaRock, la Black Bourbon leonesa y el Festival El Último Bus en Madrid llega el turno a la presentación en casa.

El sábado 29 de noviembre con epicentro en el ovetense Gong Galaxy Club tendrá su estreno en Asturias de un álbum grabado, mezclado y producido por Rubén Álvarez en tándem con la propia banda en La Fábrica de Músicos de Avilés y masterizado por Dani Sevillano en los OVNI Estudio. El cuarteto presentará también su nueva alineación tras la incorporación de Abraham Díaz a la guitarra.

Entrada anticipada 12€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/crudo/

Agenda: Burnt To Death + Depths Of Stygia + Dystopian Omen en Oviedo

Tras el estreno de varios anticipos Burnt To Death llega la presentación en vivo de su próximo trabajo de estudio «Black Dragon«. La cita con el renovado trio black/death tendrá lugar el próximo sábado 1 de noviembre en la ovetense Lata De Zinc, un día después del estreno en plataformas digitales del EP y contará con la participación del combo pucelano Depths Of Stygia y los salmantinos Dystopian Omen.

Grabado, mezclado y masterizado en Kollapse Stvdio la nueva obra consta de 5 temas y cuenta con las colaboraciones de Davish G. Álvarez, guitarra de Angelus Apatrida y Richard Shaw, de Cradle Of Filth.

01 Confined
02 The Devil’s Blood
03 Inhuman
04 Against you
05 Black Dragon

Entrada anticipada 10€ disponible en formato físico en la Libreria Paradiso de Gijón y en El Lúpulo Feroz de Oviedo

Reseña: Retador «Earëndel» (Xtreem Music 2025)

Nueve son los temas que ocupa “Earëndel”, segundo trabajo de los thrashers malagueños Retador. La banda, que componen JuanJolocaust en baterías, Rolo en guitarras, Migueli al bajo y Jofre en guitarra y voces, entrega un álbum grabado y mezclado por el Balmog Javi Bastard (Altarage, Totengott, Iron Curtain, Körgull the Exterminator…) en los Moontower Studios y masterizado posteriormente por Dan Swanö (Æolian, Wolf, Hail of Bullets, Sear Bliss, Malevolent Creation…) en los Unisound Studios. Vio la luz a través de Xtreem Music el pasado mes de enero.

Retador abren con el tema título “Earëndel”, del que me agrada su elegante y tranquilo prólogo, orgánico y nada artificial. Una calma que habrá de quebrarse camino de las primeras estrofas, con Rolo y Jofre dibujando buenos riffs y mejores melodías. La voz de este último se va hasta tesituras rayanas con el metal extremo, ese tono rugiente y sin concesiones. Letras en nuestro idioma y unos engarces entre las distintas estrofas que dan buena muestra de hasta qué punto han cuidado cada detalle. El solo, constreñido en su parte final, adorna un epílogo quizá un tanto apresurado. Pero es buena señal que la banda me recuerde al “Empyrean” de los suecos Paranorm, con mucho uno de mis discos thrash favoritos de lo que llevamos de década.

Somos Eternos” se imbuye ahora de un espíritu más Slayer. En lo que a riffs se refiere pero también en ese imparable doble bombo de JuanJolocaust. Cómo no pensar en Dave Lombardo. Padre de todos nosotros. Llamativos estribillos y una banda que agrede voraz con thrash incandescente y sin compromisos de ningún tipo. La buena construcción que soporta al solo, atractiva por diversa, y el buen trazo de este elevan la nota media y, de nuevo, ponen en buen lugar su labor como compositores. Sin perder una pizca de nervio, de hecho acelerando los pulsos en ese puente central, y sin dejar nunca de entregar mal café y thrash casi cercano a los mejores Dark Angel. Flamígera, estupenda.

La Sombra De Tu Existir” se descuelga ahora de ese thrash lacerante para virar hacia ritmos más a medio gas. Sorprende el groove que acompaña a los primeros versos casi tanto como contrasta la velocidad que implementan después. Por ahí el trazo de estas estrofas no podría ser más atractivo por diverso. En estribillos es el nombre de mis paisanos Blast Open el que suele acudir a mi subconsciente. El solo, rebosante de clase y feeling, bien merecía un desarrollo algo más ambicioso. En cualquier caso cabe destacar la estupenda labor de Jofre al micro para otro corte pleno de agresividad y mala baba.

Redes” parte de un prólogo muy Exodus para inmediatamente ceñirse al thrash más lindante con el death metal. Un ataque hacia las redes sociales teñido, una vez más, de un metal violento y lacerante que, no obstante, se acuerda de mantener alto el buen nivel en cuanto a ejecución. Atravesada por un estribillo muy Death Angel, la banda vuelve a brillar en un puente central de trazo diverso y elegantes solos de guitarra. En ese contraste entre agresividad y clase reside uno de los puntos fuertes no ya de esta “Redes” sino del álbum en su conjunto. Un equilibrio que muchos buscan y no tantos son capaces de encontrar.

El hecho de que “Lux Ferre”, corte más extenso del álbum fuera una de las cartas de presentación del mismo creo que tiene bastante de declaración de intenciones. No por nada la banda exhibe aquí un trazo de nuevo vibrante y retorcido. Construida desde unas estrofas en cierto modo inéditas con respecto al resto de cuantas integran “Earëndel”, puede ser de las nueve la composición con más gancho. Bien adornada por fugaces pero hábiles detalles solistas y construida sobre un riff que no podría ser más pegajoso y ganchero. El trazo adopta un groove muy marcado para dar pie a un solo de guitarra en la más pura tradición del desaparecido y añorado Jeff Hanneman. Para el tercio final Retador obvian el camino fácil, abrazan un llamativo groove y construyen otro epílogo retorcido y eficaz. De sus composiciones más solventes.

Asesino” cercena thrash seco y vibrante desde el primer acorde. Me agrada cómo el bajo de Migueli adquiere un mayor peso aquí. También los buenos destellos de guitarra que emergen entre estrofas. El estribillo no obstante viene acompañado de un groove, entendido a la manera clásica, pleno de gancho y pegada. Bruscos cambios de ritmo y tono, un solo muy hábil y de nuevo JuanJolocaust desatado tras los parches de cara a un tercio final sin apenas concesiones. De entre los cortes “largos” del álbum puede ser con el que menos conecto, lo que no quita para esta sea otra de esas composiciones que muestran el buen nivel como músicos que alberga el cuarteto malagueño.

Profanado”, cuya intro no pocas veces me recuerda al “Harvester Of Sorrow” de los cuatro jinetes, viene de primeras a poner un poco de calma entre tanta agresividad. Ni cuarenta segundos dura una calma que salta en pedazos para que Retador retornen a su versión más furibunda y trotona. Una agresividad que se irá difuminando en estribillos para retornar en estrofas. Clásica construcción ambivalente, con la banda dando la sensación de encontrarse más que cómoda. La buena sección solista del puente, también la buena construcción de este, así como ese final desatado, con el nombre de Angelus Apatrida merodeando por mi subconsciente, culminan otra de las ofertas más seguras y certeras de este segundo trabajo.

Hay una oscuridad en el prólogo de “Terror En La Noche” que habrá de diluirse después más adelante para que, sin perder una pizca de velocidad y brío, la banda entregue su faceta más melódica. Funciona ese riff que dibujan las guitarras bajo las primeras estrofas. Ágil y con gancho. En la comunión entre el registro rugiente de Jofre y la precisión de esa base rítmica se cuela a veces el nombre de Soziedad Alkoholika, a buen seguro porque muchos de los referentes de unos y otros no dejan de ser los mismos. En cualquier caso la banda vuelve a echar mano de una construcción inteligente y diversa. Y aunque hay líneas de voz a lo largo del álbum con las que conecto en mayor medida, Jofre está aquí tan vitriólico como de costumbre. Para el final queda la calma cargada de atmósfera de la llamativa “Abismo 52”, un colofón verdaderamente abismal que vendrá a poner la nota de color al cierre.

Sin concesiones. Retador vuelven la mirada al pasado, a las mismas esencias del género, para traerlo al siglo XXI envuelto en rabia y mal café. Pero una rabia y una agresividad que no obvian ni una buena escritura ni tampoco un apartado técnico a la altura del thrasher más exigente y pejiguero. La competencia ahí fuera es feroz y el número de bandas dentro del género no deja de crecer. “Earëndel” acierta al buscar su hueco con un thrash primitivo y seminal. Un disco que apenas hace concesiones, con una producción a la altura y que a buen seguro supondrá uno de los lanzamientos clave dentro del género a lo largo del actual 2025.

Texto: David Naves

Reseña: Destral «Alça La Destral» (Autoproducción 2024)

Es el primer largo para los valencianos Destral. La banda, que ya pasara por estas páginas con sendos Ep’s (“No Hay Vuelta Atrás” de 2020, “Fembres Pecadrius” de 2022) vuelve ahora con un “Alça La Destral” grabado por Adrián Marin Buenache en los RW Studios y posteriormente mezclado y masterizado en Wizard Studios de la mano del Seven Sisters Kyle McNeill. Intervienen en este debut Sigui en baterías, Alberto al bajo, Gero en voces y Carlos en guitarras. Con Eduardo Antón (War Dogs) colaborando en el solo de “Condenado” y arte de Madness, el álbum vio la luz de manera independiente allá por junio del pasado año en formatos físico (CD) y digital.

Fugaz y de aires cinemáticos, pocas sorpresas con una breve introducción al disco que nos conducirá, derrape mediante (¿guiño al arte de su primer Ep) a una “Fantasmas” donde mandan las buenas melodías de guitarra ya desde el primer momento. Ese prólogo maidenesco sobre el que Gero habrá de deslizar un registro áspero, que no crudo, hábil a la hora de bailar entre diferentes tonos. Me gustan esos riffs que trama Carlos aquí. En especial los encargados de empastar las distintas estrofas. La línea vocal me recuerda a unos Saratoga con Tete Novoa al mando. Puede no ser el estribillo con más gancho de este primer largo. Por contra, es un corte que viene a hablar muy bien de su faceta como intérpretes. Ese estupendo (y extenso) solo que domina el tronco central. Un más que correcto arranque.

Sin abandonar su bien conocido heavy metal de trazo clásico, aunque sí el castellano, es verdad que “Allibera’t” enseña ahora unas guitarras más graves y rocosas. La mayor crudeza exhibida en ese prólogo contrasta con unas estrofas más livianas. Ágil la banda a la hora de construir estas con esos pequeños crescendos que conducen hacia los estribillos. Por alguna razón, siento más cómodos a Destral aquí. En los momentos más vibrantes me vienen recuerdos a ciertos momentos del ineludible “Thundersteel” de Riot, lo que no puede ser mala señal. Carlos vuelve a hacer de las suyas en un tronco central que acentúa esa vena tan clásica y todo redunda en uno de los cortes más logrados de este “Alça La Destral”.

Otro de los adelantos de este primer largo fue “Silenci Per Al Malferit”, que parte desde una de las intros más trabajadas de todo el tracklist y donde nuevamente el nombre de Iron Maiden vuelve a sobrevolar mi subconsciente. Las estrofas ahora portan una crudeza más acentuada, más heavy, al tiempo que los riffs que las sustentan pierden en técnica aquello que vienen a ganar en pegada. Gero canta altísimo aquí, en contraste con los tonos algo más sucios del arrebatado estribillo. Aciertan Destral a la hora de encontrar el necesario gancho para uno de esos cortes que huelen desde ya a fijos en sus directos. Siento muy Helloween (o más bien muy Kai Hansen) esta sección solista. Algo efectista y sin embargo hábil a la hora de rematar otra de mis favoritas del álbum.

Condenado” sorprende ahora con ese prólogo de aires marciales. Le sucede sin embargo un heavy metal de aire muy clásico. Un corte cargado de una idiosincrasia muy ibérica, que bien podría recordar en ciertos momentos a Barón Rojo, Santa, ObúsGero vuelve a moverse por tonos altísimos mientras que Carlos entrega melodías hábiles y efectivas. Como uno de los cortes más amplios del disco, rozando los seis minutos, la banda da la impresión de haber sopesado en buena medida esta quinta entrega. No hay apuro en las líneas vocales. Carlos esparce riffs sin apreturas, Eduardo Antón dispone solos con clase y la base rítmica, un tanto hundido el bajo de Alberto eso sí, desarrolla sus respectivas líneas con mimo milimétrico. Me fastidia este epílogo en fade out pero un gran corte en todo caso.

Fembres Pecadrius”, que ya apareciera en aquél Ep de 2022, vuelve ahora amarrada a una intro más cuidada y termina de ganar los debidos enteros gracias al paso adelante que la banda ha dado en cuanto a sonido. Más que evidente si uno escucha ambas versiones una detrás de otra. En esta nueva encarnación gana un pequeño prólogo que, a menudo, me recuerda al “Fade To Black” de unos tales Metallica. La base rítmica y en especial el bajo de Alberto ganan precisamente el peso que eché en falta en su anterior encarnación. Así las cosas, aquél cambio de ritmo que comentaba en su día adquiere ahora un mayor alcance. Carlos solea a placer y todo parece funcionar como debe. Puede que esas melodías al cierre del solo arrastren consigo un cierto déjà vu. Con eso y con todo una re grabación que ha mejorado con creces al original.

Nit Fosca De L’ànima” también aparecía por el mencionado Ep de 2022. Gero traza una de las líneas de voz más altas y poderosas de todo el largo. Si bien por estructuras me resulta un corte algo más recurrente, lo cierto es que la banda desarrolla buenos detalles aquí y allá. La forma en que las distintas líneas de guitarra juegan a encontrarse en el tercio inicial del solo. La propia forma en que éste se despliega sin perder nunca esos efluvios tan clásicos. Por contra, echo en falta una producción que acentúe en mayor grado la apenas intuida carga atmosférica que se intuye. En la zona media dentro del álbum tras las sucesivas escuchas.

Exterminación” sorprende con la sequedad, casi maquinal, del riff que alimenta a las estrofas. Aquí Gero vuelve a recordarme a ciertos momentos de Tete Novoa con Saratoga. Pero el corte, con esos aires casi marciales, queda como una de las ofertas más singulares y diferentes dentro del tracklist. Que me agrada a medida que se enfanga y aprovecha para dejar fluir la cara más áspera de su forma de entender el heavy metal. Ángeles Del Infierno puede ser un nombre a recordar durante estribillos. Interesante por lo que tiene de diferente con respecto al resto de entregas.

Barrejat” es el tercero de los temas que integraban aquél Ep de 2022 y que la banda recupera ahora para mostrar su lado más cercano al speed metal más sucio y ochentero. Destral se sitúan entre la suciedad de unos nacientes Motörhead y el brillo de unos lozanos Helloween pre “Keepers…”. Con el doble juego vocal como mayor aliciente, Destral desarrollan aquí hábiles cambios de ritmo que Sigui ensambla gracias a una más que hábil línea de batería. El solo entrega una cierta épica, en cierto modo desasida del resto del corte, pero funcional en cualquier caso.

Història Sense Final” viene para poner la nota melancólica y abrochar este “Alça La Destral” recuperando aquellos aires tan Maiden que abrían el disco. Hay un riff muy Dave Murray / Adrian Smith aquí sobre el que Gero trama otra estupenda línea de voz. Muy equilibrada la mezcla de este corte final, con el bajo de Alberto adquiriendo el peso que eché en falta en canciones anteriores. Trazada con mimo desde la tibieza inicial hasta la eclosión solista de su tronco central, cierra y abrocha el primer largo de los valencianos dejando una cierta nota de distinción impregnando los seis minutos largos que marca en el reloj. Un magnífico cierre.

Es un buen álbum de heavy metal. A caballo entre dos idiomas, puede que este sea un factor que divida a quienes se acerquen de buena fe a este “Alça La Destral”. Quienes simplemente se dejen llevar por el regusto clásico que impregna buena parte del tracklist, las buenas composiciones que la banda ha dibujado (estupendo ese corte final, también “Allibera’t” o “Condenado”) o el trío que recuperan de aquél Ep de 2022. Un buen medio para acercarse a la clásica y a la vez curiosa propuesta del combo radicado en la llamada Ciudad del Turia.

Texto: David Naves

Reseña: Morgana Vs. Morgana «Kintsugi» (Autoproducción 2025)

Kintsugi” es el noveno trabajo de estudio ya para el proyecto valenciano Morgana vs. Morgana y fue editado, de manera independiente, el pasado 4 de julio. Ellos son Vicente Merodio (batería), Raúl Pagola (bajo), Javier Cortés y Zagg #3 (guitarras) y Carlos Pagola (voz). Los seis cortes que integran el trabajo fueron grabados, mezclados y producidos por Raúl Abellán “The Mixtery”, con asistencia y edición de Edu Nogués. Finalmente, Nacho Galacho se encargó del artwork.

Despacio” pronto transita por las procelosas aguas del rock progresivo. Tiende un curioso manto de guitarras leves y un tanto huidizas. Pero cuando la distorsión se abre paso y surge ese aura más Tool, uno no puede sino pensar en cómo de alargada es la sombra del combo angelino. En las líneas de voz percibo detalles que me recuerdan a otra banda que ha bebido no poco de Maynard James Keenan y cía: Sôber. Me agrada la forma en que tratan los cambios de ritmo. Esa deriva más metálica y visceral. Buena producción la que entrega este primer corte, capaz de cargar con las partes más rabiosas del estribillo, las más calmas del puente o las más recargadas del epílogo sin perder un ápice de sonoridad y equilibrio. Interesante y conciso primer corte.

Hoy Seré Yo”, que arranca desde la más pura calma, representa la cara más elegante de estos Morgana vs. Morgana. Hay un cuidadísimo tratamiento de las guitarras. También del bajo de Raúl Pagola, que dibuja líneas sin florituras pero concisas. Medio tiempo de aires melancólicos, con Carlos cantando en tesituras altas sin mayores problemas. Y aunque aquí y allá quepa alguna rima algo forzada, me agrada de nuevo el sonido que consiguen conforme la composición abraza una mayor gravedad. Todo se cierra con un contundente pero bien adornado crescendo final. El juego entre canales que la mezcla otorga a las guitarras, el desgarro de Carlos al micro. Incluso ese deje algo más atmosférico. Trazo cuidado, buenas ejecuciones y producción impecable.

Así las cosas, el tema título “Kintsugi” abraza una mayor visceralidad. Algunos riffs me recuerdan, lo que son las cosas, al eternamente polémico “St. Anger” de unos tales Metallica. Lo interesante aquí es el modo en que Morgana vs. Morgana conjugan ese mayor nervio con momentos de una mayor melancolía, como queriendo seguir donde lo dejase la anterior “Hoy Seré Yo”. Hay una cuidada línea de batería por parte de Merodio, voces rotas y desgarradas en un puente de puro metal contemporáneo, así como un tramo final de metal musculoso y tajante. En cuanto a duracón corte más rácano de los seis, pero hábil a la hora de descubrir la faceta menos edulcorada de los valencianos.

Por alguna razón, siento a la banda más cómoda en el registro más enrevesado y proggie de “Adornos”. Quizá por lo mucho que me gusta su riff inicial. O por la forma en que este conduce hasta las primeras estrofas. En ellas parecen buscar un groove más marcado. Caben buenos detalles desde el bajo de Raúl Pagola, así como otra interesante línea de voz de Carlos. Pero lo que me agrada es ese trazo retorcido y enrevesado. Ahí la banda parece haber dado rienda suelta a todas sus inquietudes, transitando de la furia a la calma (y viceversa) con total naturalidad. El de Soen es un nombre que acude de forma recurrente siempre que la composición alcanza el puente (pienso en cortes de los suecos como “Antagonist” o “Martyrs”) y aunque los valencianos ni alcancen ni busquen iguales niveles de dramatismo, sí que ofrecen una visceralidad y un nervio de ningún modo desdeñables.

El de “Sait-On Aimer” puede ser el arranque más Tool de todo el álbum. Y, de algún modo, me recuerda también a mis paisanos de Honara. Carlos Pagola está magnético en las primeras estrofas de este rock bitonal y elegante. No obstante la banda se permite aquí un pequeño puente que, en cierto modo, viene a contrastar con el resto de composiciones dentro de este “Kintsugi”. Por ahí, y gracias a ese avanzar más a medio gas, “Sait-On Aimer” acaba siendo un corte de gran personalidad dentro del tracklist. Y si bien las partes más embrutecidas me chirrían algo más ahora y la letra pierde algo de brillo al volverse más abrupta y visceral, lo cierto es que siempre me termina enganchando.

La final “Crisálida” funciona gracias a uno de los riffs más frontales de todo el disco. En un álbum caracterizado por el cuidado que la banda ha puesto en la creación de riffs, sorprende ese muro de sonido planteado de inicio. Pero ellos pronto transitan hacia su habitual metal a medio camino entre el progresivo y lo alternativo. Y de camino a estribillos, de hecho, aparecen líneas de guitarra con un gancho de mil demonios. Pero Morgana vs Morgana casi nunca transitan el camino recto y es de agradecer el modo en que cuidan la escritura en cortes como este. Elegante puente central mediante, esta última oferta de “Kintsugi” funciona a la vez como broche y resumen del propio disco. Especialmente con esos registros más rotos previos al epílogo. Un buen cierre…

… y una buena adición para todo fan del rock / metal progresivo de nuevo cuño. La herencia Tool es clara e innegable pero la banda ha sabido matizarla a través de composiciones (casi) nunca predecibles e interpretaciones, en el mayor de los casos, de buen nivel. La buena producción, la diversidad en cuanto a voces y tonos, me funciona. Aquí y allá hubiese deseado una mayor presencia solista. Por contra, el nivel en cuanto a riffs me parece bastante alto. La base rítmica soporta y remata los temas sin tampoco perderse en florituras innecesarias. Y entre unas cosas y otras, encuentro bastantes asideros en este último trabajo de estos veteranos valencianos. La veteranía es un grado, desde luego.

Texto: David Naves

Dünedain: Presentación De Nuevas Canciones En El Rockvera

La formación avulense Dünedain que actualmente se encuentra promocionando su próximo disco de estudio a la venta en otoño, se presentará el sábado 30 de agosto en el festival corverano Rockvera con un par de temas de nuevo cuño publicados.

Tras el estreno de «Fénix» en el mes de junio llega el turno a «La Misma Canción» como segundo anticipo de un álbum que llevará por título «Érase» tras 6 años de silencio discográfico. Un trabajo grabado en Sonido XXI y Rock Lab, con producción de Dan Díez (Tierra Santa) y master obra de Leon Zervos (Aerosmith, Iron Maiden, Muse).