Pasan quince de las nueve de una noche de perros cuando el cuarteto que forman Maxi Compán, Andrés “Drest” González, Rafa Kas y Luis Melero irrumpe en un escenario perfectamente engalanado para la ocasión. Un gran telón de fondo con el logo de la banda, un par de portadas a los lados encargadas de recordar la efeméride en cuestión e incluso una larga bandera a los pies de los músicos.
Por supuesto, fue “No Pierdas El Norte” la que se encargó de romper el hielo, con Rafa Kas, preciosa ¿Explorer? en mano, dejando ya destellos de la infinita clase que atesora. Pero la conocida frialdad del público asturiano parece no entender de estilos. Sí, la recepción fue algo fría, o al menos lo pareció desde las primeras filas. No sería hasta “Aún Me Queda Vida” que el público pareció deshacerse del frío que traían de casa. “¿Que ye la última ya? Preguntaba irónicamente Drest desde la batería.
De ahí en adelante mucha fiesta y reivindicación. “Miseria Frente A Miseria” nos sacó del letargo a muchos, siendo una de las más coreadas de la parte inicial del show. Muy redonda “Esperando”, con un gran solo de Rafa Kas. De hecho, a término, el veterano guitarrista la reconocería como una de su favoritas dentro del repertorio de la banda. A fe nuestra que la forma en que la disfrutó resultó contagiosa.
Banderas cubanas entre la audiencia durante “Miami’s Way Of Life” y “Carbide Union U.S. Limited” recordando el desastre de Bhopal ahora que falta un año para que se cumplan los cuarenta del suceso. Si olvidar es perder, ellos no olvidan y nosotros tampoco.
“Querida Clara”, con Maxi abandonando por un momento su inseparable seis cuerdas, puso la nota calma de la jornada sin por ello olvidar el espíritu reivindicativo ni por un instante. Pequeño solo de batería mientras Maxi afinaba de nuevo su instrumento y aluvión de clásicos para encarar la segunda parte del set. “Soy La Ley” o “Chitón” tuvieron una gran acogida por parte del público que me rodeaba, de nuevo con un Kas fulgurante.
Sin embargo serían Drest y Melero quienes acapararían focos durante “Tú Tranquilo Y A Lo Tuyo”. No puede uno escribir una crónica de los actuales Fe De Ratas sin pararse a reconocer el encomiable trabajo que realizan y que eleva a esta banda a estándares a los que creíamos ajenos, fuera por ceguera o puros prejuicios. Sea como fuere no quiso el cuarteto olvidarse de la revisitada versión de “El Hambre Grita”, que junto con “Solo Era Un Salvaje” y la muy celebrada “Ammuar” pondrían punto y final al set…
… antes de unos bises en los que la intro de “Ignorante” ya ponía sobre aviso de la traca final. Con Kas imitando desde su guitarra los arreglos del original y una Gong realmente entregada a la causa. De nuevo el agitar de banderas cubanas durante “Antiimperialista” y final, claro, para “Hasta La Victoria”. O no, porque Maxi pidió volver a “Miseria Frente A Miseria”, que son veinte años cerrando con ella y, quieras que no, se hace raro. Huelga decir que nadie se negó.
Hora y media de Fe De Ratas reivindicativos como siempre y potentes como nunca. Por muchos años. Aprovechamos para mandar un saludo a Isaac Prieto, una noche más a los mandos y sin queja por nuestra parte, así como a Jorge Moldavo, Txeffy, Petu y la propia banda. Nos vemos en el siguiente.
El viernes 10 de noviembre con el ovetense Gong Galaxy Club como testigo Fe De Ratas celebrará por todo lo alto el vigésimo aniversario del lanzamiento de uno de sus discos más emblemáticos «Miseria Frente A Miseria«.
Editado en el año 2003 a través del sello Santo Grial Produccionescon este trabajo los de Avilés consolidaban su posición de referencia dentro del punk rock estatal. Durante la gira promocional se incorporaba a la formación Rafa Kas, actual guitarra de la formación. El disco, que será interpretado en su totalidad, acompañado del resto de clásicos de la banda conformarán el repertorio para el próximo tour en el 2024. Entradas únicamente en taquilla al precio de 10€.
Totalmente recuperado de sus problemas de salud Blaze Bayley regresará a los escenarios españoles en enero del 2024. La gira contará con parada en Asturias el viernes 26 de enero.
Miércoles 24 enero – Sala Wolf (Barcelona) Jueves 25 enero – Sala Tótem (Villava) Viernes 26 enero – Sala Acapulco (Gijón) Sábado 27 enero – Sala Rouge (Vigo) Domingo 28 enero – Sala Moby Dick (Madrid)
Será un tour muy especial, donde celebrará los 30 años desde su paso por Iron Maiden, repasando temas de los discos «The X-Factor» y «Virtual XI«. Compartirá escenario con Absolva formación capitaneada por los hermanos Appleton que presentarán su último disco «Fire In The Sky» editado el pasado 2022.
Ante el inminente retorno de Saratoga a los escenarios asturianos, Niko de Hierro a través del siguiente vídeo advierte que el set que preparan para la cita corverana contará con novedades y alguna sorpresa.
La cita con los madrileños será en el Teatro El Llarde Corvera el viernes 20 de octubre.
Entrada anticipada 20€ a través de Wegow Entrada en taquilla: 25€ Entrada VIP: 35€ Entrada VIP Premium: 90€
Venta física: – Librería Paradiso (Gijón) – Cervecería El Lúpulo Feroz (Oviedo) – Cervecería Cabanón (Avilés) – Bar El Llar (Corvera)
Bajo el sugerente epígrafe Thrasher Night! tendrá lugar el sábado 18 de noviembre en la Sala Cantora de Gijón el concierto de los locales Tyrant que para la ocasión estarán respaldados por dos bandas bien conocidas por estos lares como son los gallegos Strikeback y el combo cántabro Opposer.
La cita que forma parte del 3ª aniversario de la cervecería Mosh Pit tiene un precio único de 6 euros en taquilla. Entrada anticipada disponible en la propia cervecería.
ACTUALIZACIÓN: El concierto se traslada a la Sala Bola 8 situada en la calle Los Remedios sin novedad en la hora de inicio.
La cervecería ovetense Noise celebrará el sábado 14 de octubre su 5º aniversario en el Gong Galaxy Club con un concierto protagonizado por el trio Origen, el combo punk rock Misiva y los barceloneses Blowfuse.
Origen retoma los escenarios tras una larga temporada de silencio para rendir homenaje también a los diez años de su primer EP “Inocencia”, por su parte Misiva presentará su nuevo trabajo «Mala Relixón» editado a finales del pasado año. Los también punk rock Blowfuse, toda una referencia estatal en el género, regresan a los escenarios asturianos para dejar de nuevo patente un estilo propio, mezclando la agresividad del hardcore punk, las pegadizas melodías del punk rock de los 90 y los poderosos riffs del rock clásico con letras ácidas y paranoicas. Entrada 13€ disponible a través del siguiente enlace a Wegow: https://www.wegow.com/es/compra/concierto-v-aniversario-cerveceria-noise-en-oviedo
Arrancó un ciclo otoñal más del Factoría Sound con la llegada a tierras avilesinas del quinteto de las antípodas Electric Mary, la banda formada por Spyda en baterías, Alex Raunjak en bajo y harmónica, Pete Robinson y Brett Wood en guitarras y Rusty Brown al micro. Con el cartel de «sold out» colgado en la puerta, nos consta de hecho que hubo gente que se quedó fuera, y conformando la que sería segunda parada de su tourné 20º aniversario por la península con paradas en Madrid, Vitoria-Gasteiz y Barcelona.
El lleno que presentaba la Factoría recibió de muy buena gana a los australianos, desterrando por una noche la bien conocida y sufrida frialdad del público astur por un recibimiento pleno de calor y cariño por el quinteto. Con una puesta en escena reducida a lo más elemental, los del país de Andrew Bogut vinieron a demostrar que veinte años en la carretera no son nada.
Abrazados al buen sonido del que acostumbra a disponer la Factoría Cultural avilesina y desde que arrancan con la algo distraída, pero de acertado título “Let Me Out”, con la fuerza de un león enjaulado, público y músicos somos uno. La siempre procelosa búsqueda de los grandes significados del rock and roll más primario vino a dar sus frutos el pasado jueves. Embutidos de lleno en una era de pregrabaciones, pistas disparadas y shows cada vez más mecánicos, los de la isla continente vinieron a reivindicar el hard en su estado más primario y elemental. Todo fe y corazón.
Y grandes canciones, claro. Porque “Gasoline And Guns” haría honor a su título, una verdadera muestra de rock de alto octanaje en la que Brett Wood, que más tarde sería de nuevo protagonista, dibujaría uno de los grandes solos de la noche.
Pero quien acapara en gran medida los focos es Rusty Brown. Su voz puede no tener el rango ni las posibilidades de muchos de sus homólogos en el cargo. Lo que sí tiene el líder de la banda australiana es una mochila cargada de tablas y un carisma arrollador. Desde el escenario de la Factoría no dudó en hacernos partícipes del show. Tanto echando el micro al público para acompañarle en tareas vocales como incluso fundiéndose en sendos abrazos con aguerridos y entregados fans de las primeras filas.
Electric Mary vinieron a sonar todo lo sólidos que se les pedía. Firmes y bien conjuntados, aupados por el ímpetu y la fuerza de un Spyda que se desvivió tras su batería. Sin grandes alardes pero con la seguridad que da la experiencia, comandó a los suyos en solidaridad a un Raunjak cuya llamativa y curiosa chaqueta propició algún que otro comentario en el foso.
“Sorry Baby” le cambiaría un tanto el pie al show, demostrando que Electric Mary saben cómo manejarse en las densas aguas del blues rock. Con Raunjak echando mano de la armónica se dibujaría otro de los puntos álgidos del set. Y mientras que Rusty aprovecha para recordar su anterior parada en la ciudad, arrancando una gran ovación de la gente, con “It’s All Right” vuelven a poner los pies en su sitio. Era grande el pulso que mantenía Wood con su guitarra, al punto de que una de las seis cuerdas se quebró y falto de un instrumento de reemplazo, hubo el de las antípodas de cambiarla sobre la marcha. Algo que no amilanó a Rusty y los suyos, que aún en formato cuarteto, demostraron que saben apañárselas de sobra.
Ya con las seis cuerdas de Wood restituidas y afinadas, grandes aplausos toda vez su preciosa guitarra regresó a la vida, la banda encaró un tramo final del set en el que terminarían por echar el resto. En especial un Rusty Brown al micro que, a pesar de las adversidades, pareció dar su mejor versión en este tramo final. Ayudó, claro, el pequeño respiro dado por el solo de batería de Spyda, que si bien cortó en cierta medida el buen desarrollo del set, fue bien empleado por sus compañeros para atacar un final en el que se sucederían las debidas presentaciones primero y una pequeña serie de jams después que habría de culminar en la final “O.I.C.” para una de las noches de hard rock más épicas de todas cuantas hemos cubierto desde este medio.
Y es que cualquier fan del género que se precie debería tener a la Factoría en sus pensamientos a la hora de ordenar su agenda. Rara vez falla el recinto avilesino y es de agradecer. El hecho de que hubiera quien se quedó fuera creemos habla muy bien de la salud del proyecto. Esperemos que dure muchos años más.
Por último no queríamos cerrar esta crónica sin agradecer a Omar Fernández por las facilidades, así como también a Sergio Blanco por el apoyo logístico. De igual forma, mandar saludos a Carlos Suárez y Javier de Coupaud (Mad Rovers), Luismi Rose (Leather Boys) y José Antonio FD. Nos vemos en el siguiente.