Crónica: Morti + House Of Dawn (Oviedo 7/11/25)

Tarde desapacible la del pasado viernes 7 de noviembre en la que el polifacético artista Morti hizo una parada en el Gong Galaxy Club de Oviedo para presentar su show con motivo de su gira “Intemporal Bifronte”, en el que homenajea especialmente al primer álbum de Skizoo, que cumple 20 años desde su lanzamiento. Además reinterpreta los temas más populares de su carrera musical con Skizoo, InMune, Bushido y El Fantástico Hombre Bala.

Pese al tiempo frío y lluvioso, nos acercamos a la capital para disfrutar de este artista y recordar los temas que tanto hemos escuchado en nuestra juventud. En mi caso particular Skizoo ha sido uno de los grupos españoles que más he seguido.

Al llegar al Gong, nos encontramos con una sala gélida y muy poco concurrida. Cierto es que quizá accedimos demasiado temprano. Aunque posteriormente, si bien fueron llegando asistentes a la sala, la afluencia fue escasa. Cabe reseñar que la causa más probable haya sido la coincidencia con otros bolos en Asturias ese mismo día y también en la vecina León, donde tenía lugar el Lion Rock Fest, cuyo día principal sería el sábado 8, pero que muchos asistentes a este evento ya acudieron ese mismo viernes, porque ya había programados conciertos y actividades previas al “día grande” del festival en la ciudad.

Sobre las 21 horas y de manera puntual, comenzó la descarga de los murcianos House Of Dawn, artistas invitados y acompañantes oficiales en todas las fechas de esta gira de Morti. Esta banda fue fundada en 2014 y liderada por Jacob Cámara (Vendetta FM y Southern, donde rinden tributo a Pantera). Se presentan con un sonido rock alternativo y noventero, con tintes grunge, metal y de rock sureño, cantando todos sus temas en inglés. Si bien es cierto que tuvieron alguna pequeña incidencia técnica, que solventaron rápidamente, enseguida fueron capaces de ganarse al escaso público asistente y conectar con su simpatía y buen hacer. En todo momento interactuaron con el respetable, como por ejemplo, con un niño que había en las primeras filas, al que se acercaron cuando saltaron a tocar al centro de la sala, o con un asistente de Barcelona, como el propio Morti, que llevaba puesta una camiseta suya, al que también saludaron desde el escenario y que se notó que a Jacob sorprendió muy gratamente encontrarse a alguien portando dicha prenda de su grupo.

Su actuación tuvo una duración total de tres cuartos de hora e interpretaron casi todos sus temas propios y también dejaron caer alguna versión. Arrancaron con “Be Immortal”, y siguieron con “Learn The Lesson”, “Triumph Of The Day”, “Grow”, su último sencillo “Freedom” y una fantástica versión en acústico de “Simple Man” de Lynyrd Skynyrd, momento en el que Jacob se quedó interpretándola solo en el escenario. Sigueron con su single “Chase Your Goals”, con influencias setenteras y cerraron con “Seduced By The Lies” y con un público que a pesar de ser reducido se mostró en todo momento muy satisfecho con la actuación de los murcianos. Personalmente me quedaron ganas de repetir y volver a verlos cuando se presente la ocasión.

Tras un parón de pocos minutos y como estaba previsto, a las 22 horas, sale al escenario Morti acompañado de sus músicos, vestido completamente de negro y portando un gorro de lana como es habitual en él. Arrancan con “Soy”, tema de El Fantástico Hombre Bala, una de las múltiples bandas de las que Morti ha formado parte a lo largo de su carrera musical. Siguen con “No Todo Está Perdido”, canción de Skizoo, de su fantástico álbum homónimo lanzado en 2005 e interpretado en esta ocasión magistralmente por Morti, a mi juicio una de las mejores voces del panorama musical nacional.

Continúan con “El Tiempo No Existe”, tema éste perteneciente al álbum “Ilumíname”, lanzado en 2013 por InMune. Cuando se disponen a tocar “Sueño Contigo”, canción de Morti perteneciente a “Exmundus” alguien del público, a modo de broma, corea la canción de Camela del mismo título provocando las sonrisas del público y del propio artista.

Regresan de nuevo a su homenajeado álbum debut “Skizoo” y nos transportan al 2005, con una interpretación magnífica de “Arriésgate”. Después le llegaría el turno a “Sirenas”, tema perteneciente al álbum “Universal” de InMune. Vuelven otra vez con “Sólo Estás Tú” y “Grita El Corazón” del primer álbum de Skizoo, el que más canciones interpretaron Morti y su banda, al cumplirse 20 años desde su lanzamiento.

A continuación, le llegaría el turno a “Desmejorado” de Bushido, proyecto de Morti junto con Enrique Bunbury, Carlos Ann y Shuarma. Este tema pertenece al álbum compuesto y grabado en 2003 llamado también “Bushido” y en su presentación Morti nos recuerda con orgullo que Raphael también la ha grabado e interpretado. Hacia la mitad de esta canción escrita por Bunbury, Morti se baja del escenario y empieza a cantar y moverse mezclándose entre el público y acercándose a bailar con un niño llamado Eloy, fan incondicional suyo, que se encontraba en las primeras filas atento a cada uno de sus movimientos y al que Morti saluda y le dedica su música y unas palabras de agradecimiento.

Continúa el show con “Habrá Que Olvidar” del álbum homónimo de Skizoo y “Estatua De Sal” de su etapa en solitario y perteneciente a su álbum “Exmundus” de 2010. Entre canción y canción, el artista no pierde la oportunidad de hacer crítica social y en su discurso reivindicativo nos muestra su desconfianza ante el panorama que se presenta en el futuro para la música y su preocupación por cómo la inteligencia artificial podría llegar a interferir en la creación e industria musical. También nos habla de la música que está en auge, sin nombrar ningún estilo musical en concreto, pero haciendo una clara alusión a la más demandada hoy en día por la juventud. Sin embargo, nos muestra un atisbo de esperanza al contar entre su público con un niño pequeño, con una sonrisa enorme de admiración y pendiente en todo momento de su espectáculo.

No deja atrás tampoco las críticas a los políticos de nuestro país y en el siguiente tema: “Caes, Caes, Caes”, del álbum “Ilumíname” de Inmune, el propio Morti comenta que esta canción bien podría ser la banda sonora de la historia de Mazón. Seguidamente le toca el turno a “Algún Día”, perteneciente al álbum “Incerteza” de Skizoo. Para finalizar así, con dos temas del primer álbum de Skizoo, como son “933 Revoluciones” y la canción más conocida y coreada por todos, una de mis favoritas por qué no decirlo “Renuncia Al Sol”.

Cierto es que ese viernes 7 de septiembre, como dice la canción “renunciamos al sol” y a pesar de una oscuridad y lluvia que invitaban poco a salir de casa, nos embarcamos en un viaje hasta la Sala Gong que nos transportó veinte años atrás, a la música de nuestra juventud… una opción infalible para un día sin sol!

Sólo me queda más que agradecer como siempre al equipo de Heavy Metal Brigade por su confianza y permitirme publicar estas líneas, y a los buenos amigos y personas que apoyan a la música en vivo. Nos vemos próximamente…hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!

Texto y Fotos: Aurora Menéndez

Crónica: Caballo Moldavo + Sküld (Oviedo 14/11/2025)

Y “Marcados” fue presentado por todo lo alto. Caballo Moldavo, en una noche de lo más concurrida (Pûlsar To Floyd en Gijón, Mephistofeles también en Oviedo) lograron registrar una buena entrada en nuestra querido Gong Galaxy Club. Nada mal para una banda local que, a base trabajo y esfuerzo, de currar y currar, ha sabido ir labrándose su hueco dentro de la escena asturiana. En el envite no estaban solos. Junto a ellos, los vikingos de Puerto de Vega Sküld, se sumarían a la fiesta. Cita que teníamos marcada a fuego en la agenda desde meses atrás.

Teníamos muy reciente a la buena gente de Sküld, aquél paso por el Seronda Rock (crónica), por lo que, quien más quien menos, esperaba alguna sorpresa. Sea como fuere, esta es una de esas bandas que siempre resultan amenas y divertidas. Atruena la intro y la Gong se inunda de un cierto aire épico. Y de hecho “My Mother Told Me” parece engranar ya la mejor cara del quinteto. Su heavy metal recoge un buen puñado de influencias, siempre con un acento clásico y muchas ganas de agradar y divertir.

Blood Eagle”, de hecho, desplegó esa cara más heavy y clásica, con Robert dejando un buen solo de guitarra y la banda enlazando con “Lágrimas De Freya”. Y fuese por la presencia de Lorena al micro, o por ciertos riffs que dibujaron, el nombre de los siempre recordados Darna sobrevoló mi subconsciente aquí. En líneas generales, y con una frontwoman de lo más activa, me pareció que estábamos viendo una gran versión de los de Puerto de Vega.

La gente, claro, se enganchó cuando enfrentaron “Last In Line”, del legendario Ronnie James Dio. Qué buen tino tienen siempre para las versiones. “Esta os la sabéis, cabrones” había apostillado José Carlos, bajista de los asturianos. Y tanto que sí. Otro buen solo de Robert aquí y una Lorena que salió más que airosa de la difícil empresa, reemplazar a un irremplazable. En “Odín”, otra de las que nunca les fallan, se produce un buen duelo solista entre Chinky y Robert. Y mientras que “La Xana Del Caballar” pone a trotar a Roberto Peláez tras baterías, caben también buenos coros de Robert y José Carlos. La gente se animó en este tramo final.

Hubo hueco para los habituales agradecimientos. También para presentar algún tema nuevo (en proceso de grabación con Pablo Viña a los mandos, anunciaron) y enfrentar un tramo final con producción propia (“The Rumor”) y ajena (“Flight Of Icarus”), con Lorena perdiéndose entre la gente mientras la banda recorría las legendarias estrofas de Iron Maiden. La siempre disfrutona “Long Distance Reader” pondría el punto final a otro set divertido y dicharachero del quinteto del noroccidente. Siempre agradables.

Máxima expectación ante la llamada del establo. No ha sido poco el trabajo que ha llevado a Caballo Moldavo hasta la edición física de su primer largo de estudio. “Marcados” son años de trabajo, el que se ve y el que no, y a tenor de lo visto, la gente supo reconocerles el esfuerzo. No era, como digo, una noche fácil. Mephistofeles, en la contigua Lata De Zinc, habían colgado el cartel de no hay billetes. Y, aún así, el cuarteto ovetense aglutinó a un buen número de fieles en la noche del viernes. A algún invitado ilustre, incluso.

Kalari ejerce de anfitriona tras las teclas. Los “Ecos Del Pantano” sirvieron de puerta de entrada al set. También de señal de alerta a quienes habían salido a por el piti de rigor. La banda arremete entonces con “El Blues Del Innombrable”, donde envueltos en un sonido aún algo errático, Hooves descerraja un buen primer solo de guitarra. Es un buen arranque. Pero con el sonido ya bien equilibrado, es una gran versión la que ofrecen en “Alimentándose En Secreto”, una de las andanadas más rotundas y vibrantes de la jornada. Vendimos nuestras almas al Reverendo. No quedaba otra. Buenos coros de Hooves aquí y una base rítmica, la del Hermano Lynott al bajo y Jhonny Liver en baterías, apuntalando la versión más trotona del establo. Tal y como dejó dicho el Reverendo, “el caballo había vuelto a Otero”. Y de qué forma.

Tuvo que ser uno de sus cortes más clásicos quien apaciguara un tanto los ánimos: “El Cuervo” puso una mayor calma, una cierta aridez incluso, mientras la voz de Caballo Moldavo trotaba de lado a lado del escenario. Son muchas las veces que nos hemos visto las caras. Pero me atrevería a decir que nunca con un Reverendo G. Throat tan activo como la noche del viernes. Agradecimientos a la buena gente de Sküld y turno para el corte que daba título a aquél Ep de 2021, “Réprobos”, siempre de frente, con el frontman bajando al piso y Hooves dejando otra buena ristra de solos.

Siempre me ha costado trabajo encasillar a Caballo Moldavo en una etiqueta concreta pero es verdad que la de Danzig aparece como una figura (quiero pensar que sólo en lo musical) de vital importancia para ellos. Al de Nueva Jersey rindieron pleitesía, una noche más, con su revisión del “Dirty Black Summer”. Si no arrimábamos cebolleta así, desde luego iba a ser imposible. Hay que ver cómo llenaban Liver & Lynott aquí desde sus respectivas tareas. Quizá de ahí que “Marcados”, que da nombre al álbum, ganase tantos enteros en su traslación al directo. Al menos esa impresión tuve. Lo cierto es los chicos llegaron a la Gong con la lección pero que bien aprendida. Tantos años de rodaje, al final, se notan. No queda otra. “Mi muerte centinela”, que el Reverendo abre con una cita de Octavio Paz, había sido proclamada por la voz moldava como una de sus favoritas. Un corte cuyos contrastes en estudio se magnifican con el grosor (“vaya gordor”) del directo.

En “Misa Negra”, especialmente durante el puente más calmado, tuve la sensación de que nunca había contemplado tal comunión entre banda y público en un show de este particular establo. Pero pese a que era la presentación del nuevo disco, ellos andan ya mirando al futuro. Tema nuevo, que no traiciona sus esencias, y donde Hooves dejó algún que otro riff ganchero y pegajoso como pocos. La noche continuaba. Y lo iba a hacer con la presencia arriba del escenario de un tal Pablo García, a quien los elementos quisieron jugarle una (pequeña) mala pasada. Caballo Moldavo mutaban así en quinteto y, por ahí, “El Pantano” procuraba al cierre su cara más abiertamente alucinada.

De nuevo en su formato original, tocaba enfrentar la recta final, donde “Bienvenidos Al Valle Del Cielo” demuestra que puede ser una canción grande para ellos. Sin ni mucho menos abandonar sus señas de identidad, conecta con la gente, tiene gancho por los cuatro costados y redondea con la precisa outro de Kalari a las teclas. Otra de las que, pienso, ganaron una barbaridad con respecto al estudio. El Reverendo echó mano del megáfono y “Al Otro Lado Del Viento” rivalizó con el corte anterior en cuanto a enganche con la audiencia. Dos cortes que, presumo, va a costar horrores sacar de los cierres de sus shows. Como ese “Green Machine” (Kyuss) al que reverenciaron una noche más. Indómitos, áridos, crudos, orgánicos y de lo más disfrutables. We ride at dawn.

La cuadra vikinga. Una buena dupla para una tarde noche de lo más prestosa. Creemos sinceramente que se cumplieron las expectativas. Muchos nos volvimos marcados para casa y esta nueva era moldava se abrió, pensamos, de forma inmejorable. Es por ello que no quisiera cerrar sin agradecer a ambas bandas por el trato que nos dispensaron, ni tampoco sin mandar un saludo a la mucha buena gente con la que departimos antes, durante y después. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Drink The Sea En Oviedo

Bajo la denominación Drink The Sea se encuentra una alineación de músicos que dejan corto el calificativo de supergrupo. Peter Buck, cofundador y guitarrista de R.E.M., los multiinstrumentistas Duke Garwood (Mark LaneganSavages) y Alain Johannes (Queens Of The Stone AgeThem Crooked Vultures), Barrett Martin, batería de Screaming Trees, la percusionista Lisette Garcia y la bajista Abbey Blackwell. El viernes 28 de noviembre arrancarán su gira europea en Asturias, concretamente en los ovetenses Kuivi Almacenes para presentar su ópera prima homónima editada recientemente en formato doble elepé.

Nacido en el 2022 el proyecto Drink The Sea ofrece una marcada influencia de músicas del mundo. Con una configuración tradicional de guitarra, bajo y batería, aparecen en su propuesta sonora el laúd árabe, el sitar indio, los gamelanes indonesios, el surdo brasileño, el tambor de marco, el vibráfono, la marimba o la kalimba. Con el doble debut ya en la calle desde el mes de octubre en su interpretación en vivo se apoyarán en proyecciones creadas por el reputado cineasta Tad Fettig.

Entrada anticipada 25€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://kuivialmacenes.es/event/drink-the-sea/

Made In Asturias: Medra, Argion, Caballo Moldavo y Teksuo estrenan material

La infatigable escena asturiana no ceja en la composición de nuevo material. Medra, Argion, Caballo Moldavo y Teksuo nos presentan sus nuevas canciones.

Los sinfónicos gijoneses Medra estrenan su primer sencillo «Guiding Star«, grabado en los estudios Room 31 con Rod Feijoo a los controles.

Los power metaleros Argion presentan «Junto A Mí«, balada homenaje al vínculo inquebrantable entre un caballero y su caballo. Un símbolo a la lealtad y compañía de las mascotas. En esta nueva etapa con Richard de la Uz a la voz, la formación mantiene su épica característica con un sonido renovado y gran carga de emotividad.

A dos días de la presentación y lanzamiento de «Marcados» el primer larga duración de Caballo Moldavo, el cuarteto estrena el videoclip «Al Otro Lado Del Viento«, tema que versa sobre la figura del creador incomprendido.

Centrados en los últimos tiempos en la liberación de sencillos, Teksuo estrena «Thirst For Tears«, canción que formará parte de su nuevo LP, compuesto por 12 temas y que verá la luz durante el primer trimestre de 2026. La grabación contiene la esencia de la banda, pegadizos estribillos melódicos, potentes breakdowns y una base electrónica que no defraudará a ningún fan del metal moderno.

Agenda: Barón Rojo En Gijón

La gira 45º aniversario de Barón Rojo actualiza su parada en Asturias. Tras el paso el pasado verano por el festival Unirock el concierto originalmente marcado para el sábado 24 de enero del 2026 recalarán en la Sala Albéniz de Gijón se traslada al 21 de febrero.

Un problema de agenda de la banda ha llevado al cambio aunque las entradas ya adquiridas seguirán siendo válidas para la nueva fecha. A punto de colgar el cartel de «No Hay Billetes» la leyenda del heavy metal estatal promete más de dos horas de show donde no faltarán himnos como «Resistiré«, «Los Rockeros Van Al Infierno«, «Cuerdas De Acero«, «Hijos De Caín» o «Siempre Estás Allí» en una velada que promete ser irrepetible.

Entrada anticipada 27€ a través del enlace:
https://www.ticketmaster.es/event/baron-rojo-entradas/1575640529

Agenda: Mephistofeles + Sombra + Acid Blizzard en Oviedo

El combo doom / stoner argentino Mephistofeles asalta al fin Europa. Nacidos allá por el 2023 cuentan con una trayectoria prolífica compuesta por 5 álbumes y varios EP’s, siendo uno de los referentes del estilo en su país.

A partir de las 20:30 horas y acompañados por los psicodélicos locales Acid Blizzard y Sombra presentarán el viernes 14 de noviembre en la ovetense Lata De Zinc su último trabajo «Violent Theater» editado en el 2022 a través de Helter Skelter Productions.

Entrada anticipada 15€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/mephistofeles

Crónica: Vandenberg «My Whitesnake Years» (Gijón 31/10/2025)

La serpiente blanca dio un mordisco de nostalgia con la venida del neerlandés Adrian Vandenberg. Enfrascado en la gira “My Whitesnake Years”, el espigado guitarra neerlandés se rodeó de Joey Marin De Boer (batería), Sem Christoffel (bajo), Len Van De Laak (teclas) y, por supuesto, Mats Levén para sumergir a un buen número de parroquianos en un baño repleto de añoranza.

Una puesta en escena de lo más diáfana recibió a la banda pasadas las nueve y media de la noche. Y, con todo dispuesto, arremeten con “Bad Boys” en la que ya vemos a un pletórico Mats Levén. El ex Yngwie Malmsteen, sesenta y un años le contemplan, no dejó de saltar y moverse en todo momento. ¿Lo mejor? Que fuera capaz de hacerlo sin apenas desfallecer en cuanto a voz se refiere. Entre el propio Vandenberg y el teclista Len Van De Laak traman un estupendo primer duelo solista y todo parece ir sobre ruedas. Ese arranque tan directo vino a contrastar con el toque mucho más vacilón de “Slide It In”, con el rubio guitarrista dejando buenos coros, Levén buscando los límites del escenario y Joey Marin De Boer vaciándose a placer tras el kit de batería. Estupenda dupla inicial para un arranque, cuanto menos, prometedor.

Pero es que luego siguen con “Fool For Your Loving” y la sala poco menos que se viene abajo. Como Levén, que recibe el corte acuclillado sobre las tablas de la Acapulco. Su registro puede resultar algo más rocoso que aquél al que replicaba, el inequívocamente sensual David Coverdale. Pero su esfuerzo y su gran estado de forma, ejemplificados en el grito final que dio aquí, despejaron cualquier duda aparente. Comentaron luego que venían directos de Amsterdan y que, en el trajín, alguien extravió parte de su equipaje. Poco importó. Porque la gente se subió al carro aún cuando lo que sucedió fue un corte del propio Vandenberg, una muy aplaudida “Your Love Is In Vain”.

Claro que una cosa es cosechar aplausos y otra muy distinta que la sala al unísono coree aquello de “Love Ain’t No Stranger”. Me pareció que el sonido, aún en primeras filas, era más que óptimo, si bien en algún momento costaba oír con claridad según qué riffs del guitarrista de La Haya. Fue aquí que llegó el momento de poner algo de calma. La banda dedicó la siguiente a un fan de entre el público, tocayo de servidor si mis notas no me engañan, y que resultó no otra que “Is This Love”. Levén atemperó su registro, Vandenberg trazó uno de sus solos con más feeling y, por ahí, la banda cogió algo de resuello. Hubo vítores primero, y mucho movimiento después mientras la banda despejaba toda incógnita con “Give Me All Your Love”, del superventas (y me quedo corto) “1987”. Tremenda la fuerza con la que, una vez más, Joey Marin De Boer azotó su kit de batería aquí. Len Van De Laak volvió a dar la talla tras las teclas y Vandenberg, tras arrojar la púa al público, enfrentó el solo sin más ayuda que sus dedos. Clase para dar y regalar.

Joey Marin De Boer se quedaría entonces en solitario sobre el escenario, procurándose algo de protagonismo con un más que correcto solo de batería y ofreciendo una bien merecida pausa a los ya veteranos (visto lo visto, solo en el carnet de identidad) Vandenberg y Levén. El vocalista de Mölndal pareció aprovechar bien el pequeño resuello, pues en “Judgement Day”, con la banda desarrollando esa vena tan Zeppelin, tan “Kashmir”, ofreció uno de sus desempeños más brillantes de toda la noche. Teclista y guitarra se quedarían entonces a solas. Y tras el juego entre ambos, dieron paso a una inolvidable rendición del “Crying In The Rain”. Colosal solo de Vandenberg, calzándose los zapatos del tristemente desaparecido John Sykes. Se cumplía la hora de concierto cuando llegó el turno de otra que no podía faltar: “Here I Go Again”. Ni que decir tiene que el público de la Acapulco no quiso defraudar a la banda que tenía enfrente y se dejó la garganta en consecuencia. Un gran final…

… salvo porque, claro, restaban los inevitables bises. Estos dan inicio con Vandenberg y Levén, éste último sentado en la tarima de la batería, para entre los dos enfrentar “Sailing Ships” de aquél “Slip Of The Tongue” de 1989. Alianza sueco – neerlandesa para mantener vivo el legado de una de las mayores leyendas del hard británico. O para volver sobre la carrera del propio guitarrista y traer al presente “Burning Heart”. Cuestionable la doble ración de baladas a estas alturas del set, pensarán algunos. Y puede que tuvieran razón. Pero cuando cierran con “Still Of The Night”, con una sala entregada como pocas veces habrá visto y oído éste que escribe, hasta los menos duchos en Whitesnake como servidor no pueden hacer otra cosa que aplaudir a los chicos por el bocado de nostalgia que nos ofrecieron.

“Las miticadas siempre triunfan” era una coletilla que se repetía insistentemente el pasado viernes. Y es que el legado de Whitesnake sigue (y seguirá) teniendo mucho tirón en la vieja Asturias. Después de todo, si fueron capaces de convencer a un profano como servidor, qué tan bien lo pasarían los verdaderos amantes del ya inmortal legado de David Coverdale. Una noche para el recuerdo. Y van…

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Vandenberg en Gijón: Horarios y Setlist

El paso por nuestros escenarios del guitarrista neerlandés Adrian Vandenberg (WhitesnakeManic Eden, VandenbergVandenberg’s Moonkings) arrancará el próximo viernes 31 de octubre en Asturias.

Apertura de puertas: 20:30 horas
Concierto: 21:30 horas

Inmerso en la gira «My Whitesnake Years» ofrecerá una serie de conciertos basados en los grandes éxitos de su etapa en la formación liderada por David Coverdale acompañado por Mats Levén (Candlemass, At Vance, Malmsteen…) a la voz, Joey de Boer como batería, Sem Christoffel al bajo y Len Van De Laak a los teclados. Ofrecerá un show en el que además tendrá cabida la presentación de su última obra de estudio «Sin» publicada en agosto del 2023 y temas de su extenso ciclo como solista. Atentiéndonos a sus últimas representaciones en vivo el repertorio no diferirá de la selección siguiente:

Hit The Ground Running (Vandenberg 2024)
Slide It In (Whitesnake 1984)
Fool For Your Loving (Whitesnake 1980)
Your Love Is In Vain (Vandenberg 1982)
Love Ain’t No Stranger (Whitesnake 1984)
Give Me All Your Love (Whitesnake 1987)
Sailing Ships (Whitesnake 1989)
Judgement Day (Whitesnake 1989)
Bad Boys (Whitesnake 1987)
Wait (Vandenberg 1982)
Crying In The Rain (Whitesnake 1982)
Here I Go Again (Whitesnake 1980)
Burning Heart (Vandenberg 1982)
Still Of The Night (Whitesnake 1987)

Entrada anticipada online 30€ a través del siguiente enlace:
https://mutick.com/e/entradas-adrian-vandenberg-gijon

Crónica: Seronda Rock (Avilés 25/10/2025)

Con la primera edición del Seronda Rock se presentaba una ocasión que ni pintada para tomar el pulso a cuatro formaciones asturianas: Bestia Negra, Cuenta Pendiente, State Of Crime & Science y Sküld. La sala Paseo Malecón impondría sus rigores y Heavy Metal Brigade no perdería ripio de cara a esta crónica que hoy os traemos.

Una de las formaciones más activas de nuestro pequeño terruño, la buena gente de Bestia Negra, iban a ser los encargados de dar comienzo al sarao. O no, pues instantes antes se produce una pequeña presentación que ya pone a la gente en alerta. Con la formación inalterada desde nuestros últimos encuentros con ellos, la siempre eficaz “Winds Of War” supone un buen inicio para ellos.

Gil, indomable maestro de ceremonias de la banda, apareció esta vez con gorra en lugar de su habitual sombrero. Y la banda tuvo algún percance de sonido antes de su segundo corte. Rápido y siempre al quite, Nefta se desvivió durante toda la jornada, intentando que aquello sonase como es debido. José en rítmicas y Román en solista, dejan una buena labor en “The Harbinger”, con la gente iluminando con las linternas de sus móviles. Me preguntaba yo dónde habrá quedado aquello tan romántico de los mecheros.

Gil, abandonando ahora sí la gorra en lugar de su más habitual sombrero, nos indicó que entonces comenzaba la “segunda parte del bolo”. Y al alimón con la banda nos dejó una “Angel Of Death” en la que sonaron tan rocosos como de costumbre. Ese indeleble metal old school marca de la casa. Uno de mis riffs favoritos de su repertorio junto a la buena labor de Nacho y José en coros redondearon la descarga. “Gift From Gods” ahora también es un homenaje a Ozzy, por razones obvias, saca la cara más veloz de Carlos Reboredo tras baterías. En líneas generales estábamos viendo a una banda muy asentada y segura sobre el alto escenario de la sala.

Encarando ya la recta final, nos dejaron un tema nuevo, que planean salga “antes del siglo XXII” y en el que la banda no traiciona sus esencias. Gil agitó la bandera, Román se destapó con otro buen solo, tapping incluido, y como suele decirse, todo salió a pedir de Milhouse. El propio vocalista dedicaría “Fear” a su bendita madre, presente el pasado sábado en la Malecón, y finalmente dirían adiós mientras aseguraban que odiaban nuestras caras. Jugando con el público y sabiendo divertir y divertirse. Que nunca nos falten.

Cuenta Pendiente eran la banda a descubrir del cartel. Banda de nuevo cuño pero sonido añejo, amarrado al rock urbano, y sobre la que recaían unas cuántas incógnitas. Lo cierto es que se rodearon de buenos amigos. No eran pocas las camisetas que vimos entre el público, algo que no deja de ser un buen indicador. Manuel Crespo, voz de la formación, arrancaría el set entre el público. No es que llegase tarde, son las virtudes de los inalámbricos. Al alimón con su banda procura así un arranque en el que cabe una cierta nota de color.

Destacaba la bandera de la banda que colgaba del pie de micro. También esos ramalazos a unos primigenios Los Suaves que entregan en “Dime Mi Niña”, uno del par de temas que, a día de juntar estas letras, han estrenado en su perfil en Spotify. Los duendes del directo no quisieron ser menos con ellos y la banda tendría que afrontar algún que otro percance a lo largo del set. Hubo tiempo de unas presentaciones, muy sui géneris, por parte de Crespo. Sería el propio vocalista quien enseñaría a la gente uno de sus próximos estribillos. Y el público se animó con eso de “Te lo ordeno yo”. Desde luego, vista la reacción de la gente, y pese a los inconvenientes inherentes al directo, la banda parece haber caído de pie en su aún corta trayectoria.

Tu Cruz”, sobre la necesidad de repensar todo lo referente a nuestra salud mental, amplificó las fronteras de su sonido. Una banda que acertó a sonar más melancólica ahora, amén de mostrar unas buenas hechuras en lo compositivo con ese trazo más diverso. Más adelante caben cortes más tranquilos, por donde se colaba el espíritu del Robe Iniesta más amable. Precisamente, unas de las bandas que mejor supo hacer suyo el legado de Extremoduro, los navarros Marea, serían debidamente reverenciados sobre el escenario de la Malecón. “Trasegando”, de aquél “La Patera” de 1997. Ya es puntería, para un disco que tengo en mi colección de los chicos de Berriozar.

En la recta final caben recuerdos y dedicatorias a aquellos bares cuyos altavoces siempre escupían buen rock and roll, con la banda dejando su cara más punk y Crespo de nuevo entre la gente. También el asalto a Gil de Bestia Negra, quien se aupó a las tablas para un improvisado “Breaking The Law” (Judas Priest) y ese ataque a las malditas sectas (guiño a Los Simpsons incluido) con el que se despidieron. Nos agradaron. No vienen a reinventar el juego pero dan buenos pases al pie. Lo del sábado fue una pequeña muestra. Estamos atentos a todo lo que venga por su parte.

El de State Of Crime & Science, o S.O.C.S., no iba a ser solo un set más para el quinteto. Y es que la banda anunciaba hace escasas fechas en sus redes que éste sería el último show de Iván a bordo de su disciplina. El batería decía adiós a un fructífero transito en el seno de la agrupación gijonesa y Heavy Metal Brigade no quiso perderse una cita tan especial.

Todo arranca con “The Hole”, con la banda tan centrada como acostumbra, pero es cierto que con un sonido no tan redondo como en muchas de las citas previas con ellos. La sala, comentaba al comienzo, impone sus rigores. Con eso y con todo, a nadie se le escapa que Osana transita con firmeza por la exigente línea vocal de “Vortex”. Sería ella quien se encargaría de recordarnos el infausto paso de la banda por la última edición del Oviedo Rock (enlace para los más despistados), al tiempo que enviaba una (cariñosa) amenaza a Nefta. Anécdotas al margen, lo cierto es que en “SOCS” están más que seguros, con especial mención al buen solo que entrega aquí Marc Segond, arrinconado en una esquina del escenario y en un rol aparentemente discreto. Nada más lejos. Al enlazar con “Lost”, abrochan presente y pasado en un cumplido repaso a su incipiente trayectoria.

Al igual que de pronto un groove muy marcado atraviesa “Self-Delusion”, “Throught The Mirror” extrae lo mejor de Iván tras baterías. Juntando los buenos coros de Marc a la buena recepción que logran del público aquí, sigo pensando que esta es una de sus composiciones más redondas. La frontwoman de S.O.C.S. mencionaría entonces que aquél iba a ser la última noche de Iván con ellos. Y toda la vez el batería recibe unos bien merecidos aplausos, la propia Osana se destapa con una de sus mejores intervenciones de la noche en la más tendida y melancólica “Cursed Gift”. En “Last Days” de nuevo pensaba en que la sala no hacía total justicia al sonido de la banda. En cualquier caso, ellos tiran para adelante con su particular revisión del “Losing My Religion” de R.E.M. para después cerrar con “Should I?”, con Iván aporreando la caja como si, efectivamente, fuera la última vez. Un buen final. Comienza ahora la procelosa búsqueda de un sustituto a la altura. A tenor de lo visto en tantos bolos, no será empresa fácil.

De Puerto de Vega a Avilés. Sküld venían para poner un punto final de heavy metal a la antigua usanza. El quinteto, al que llevaba tiempo sin evaluar, llegó a la Malecón con las ganas intactas, presto a sonar tan orgánico como acostumbra. Y es que, introducción al margen, en su música no caben aditivos de ningún tipo. Metal directo y disfrutón para un distendido, afable incluso, fin de fiesta.

Roberto está dejando un buen solo en la inicial “Blood Eagle”. Y me gusta esa construcción tan alterna que muestran. Aunque no es menos cierto que la gente pareció conectar en mayor medida con “Lágrimas De Freya”. Hay un puente de una tranquilidad muy acusada aquí. Tal y como Bestia Negra al comienzo de la jornada, la suya es la cara más lúdica y juguetona del heavy metal, lo que desde luego no resta ni un ápice de interés (por mi parte) al respecto de su desempeño. Para gustos, ya se sabe. No faltaron los obligados agradecimientos. Y Sküld viraron entonces hacia “Odín”, de seguro uno de sus cortes más vibrantes. Buena turné solista aquí, por cierto.

Por lo general supieron ejercer como buen cierre de fiesta, sin olvidarse de tramar un setlist que llama la atención por su diversidad. Como muestra, el medio tiempo “Dear Son”, con otro buen solo de Robert y una Lorena al micro que era la de los mejores días. La propia frontwoman de Sküld bajaría a mezclarse con la gente y dar lo mejor de sí en “Huye”, el llamamiento de la banda a alejarse de, eso que ahora llaman, personas tóxicas. Llamamiento al que me sumo, no veáis qué paz. Fue Chinky Peláez quien cargó con el solo aquí. Para ir echando el cierre quedaban los agradecimientos por parte de Jose Carlos a Nefta, por su infatigable (inmensurable diría yo) labor durante toda la jornada. Y una versión del siempre dicharachero “Heaven Can Wait” de los Gamma Ray más amables o una Lorena que no dudó en bajar de nuevo y bailar con el público en “Long Distance Reader”.

Había sido el final para ellos. Un muy buen final, diría incluso, con Lorena forjando un gran set tras el micro y la banda sonando redonda y compacta. Pero el empeño de la gente quiso que hubiera una bola extra, en forma del original de Joan BaezDiamonds And Rust” a la Judas Priest, en la fecha que había sido (por el sábado) la del setenta y ocho cumpleaños del legendario Glenn Tipton. Un cierre que, la cabra tira al monte, agradecí como el fan insoportable de la banda británica que soy. Un gusto siempre encontrarse con esta gente.

Ardía hasta el chasis un coche a la altura de Lugones cuando nos dirigíamos al Seronda Rock y sin embargo no fue eso lo más cálido que verían nuestros ojos en la jornada del sábado al domingo. Calor, de verdad, el que dan citas como esta, rodeadas por el más sano de los compañerismos, en las que te reencuentras con buenos amigos, tanto músicos como fans, y olvidas algún mal que otro con un poco de rock and roll. Por ello agradecer a todos quienes lo hicieron posible, iniciativas como esta nunca están de más, saludar a las buenas gentes con las que departimos en un momento u otro de la velada y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz