Reseña: Death By Dissonance «Exile Within» (Autoproducción 2026)

Death by Dissonance provienen de Alemania, concretamente de la ciudad de Luisburgo, y este “Exile Within” que hoy nos traen es el segundo largo de su aún corta trayectoria. Una banda que alcanza 2026 tras diversos cambios en sus filas, arrojando una formación integrada ahora por Jona Davis en voces, J.S. al bajo, Robin Wagner y Dean Zundel en guitarras y Johannes Rupp en baterías. Once temas producidos y mezclados por los propios Davis & Rupp y que vieron la luz, de manera independiente, el pasado mes de febrero.

La intro de corte industrial “Odyssee” nos da la bienvenida. En ella se vislumbra un cierto caos en la distancia, planteando la tensión correcta hasta la irrupción de “Pandemonium”, una de las cartas de presentación de este segundo largo y donde la banda alemana plantea un deathcore fuertemente arreglado, inicialmente acompasado, lejano a la clásica propuesta descosida y vibrante, con ambas voces jugando a alternarse durante las primeras estrofas. Buscando y encontrado buenos grooves, en gran parte sin abusar del breakdown cortado en seco, y planteando como digo un arranque de disco (hasta cierto punto) contrario a la norma.

Para quienes busquen un mayor vértigo, bien está el controlado frenesí de “Fremdkörper”. Rupp vuela en baterías al tiempo que compone unas líneas más que hábiles en un corte tan violento en sus partes más fulgurantes como pesado en las más arrastradas. De nuevo fuertemente arreglado, esos casi omnipresentes colchones sonoros otorgando el ya habitual poso atmosférico a la composición y una buena muestra, en definitiva, de la cara más violenta de estos Death By Dissonance. Aún en su mayor crudeza, aprecio los buenos detalles melódicos de Wagner y Zundel, si bien a ratos resulten un tanto sepultados en la mezcla final. Con eso y con todo, un corte con hechuras de encontrar en el directo su verdadera razón de ser.

Sacrificed”, situada en una encrucijada entre el deathcore rocoso de “Pandemonium” y el mayor vértigo de “Fremdkörper”, trae consigo alguna de las líneas de voz con más gancho de este segundo álbum. Rupp está de nuevo muy fino tras los parches. En especial durante esas partes más groovies, más rompe suelos, y que vienen a contrastar con las más enérgicas, en un clásico y habitual juego de intensidades. Puedo, eso sí, echar en falta un breakdown más marcado que ese que irrumpe previo al epílogo. Por el camino hay estrofas de voces siempre rotas, cuando no oscuras, aunque nunca del todo abisales. En cualquier caso, poco respiro el otorgado al oyente en este sentido.

Imposter”, que salvo la intro inicial “Odyssee” supone el corte más rácano de todo el largo, opta por un core más marcial, cortado al milímetro, de voces realmente agónicas en sus primeras estrofas, y que más adelante transita hacia la cara más violenta y frenética de los alemanes. En ese clásico juego rítmico está la mayor baza de una quinta entrega que quizá ofrezca pocas sorpresas en cuanto a escritura se refiere, esa estructura a modo de montaña rusa (de campana de Gauss si se me permiten el tecnicismo y la pedantería) pero deja por el camino otro buen juego vocal, riffs más que serviciales y un breakdown nada impostado. Me agrada.

Witchcraft” parece arrimarse a las fronteras del death metal más iracundo acompañando, eso sí, de esos cambios de ritmo tan habituales del género. Aquí gana peso la faceta puramente sinfónica del combo, en una onda que bien podría recordar a bandas como Worm Shepherd, Lorna Shore, Shadow of Intent… el caso es que, a la larga, me resulta una de sus entregas más redondas. O, dicho de otro modo, pasa por ser una con la que conecto en gran medida. Los buenos detalles melódicos que acompañan a esas estrofas, una producción que no hierra el tiro en las partes más crudas ni en tampoco las más recargadas. Pero, sobre todo, una escritura que le permite a cada parte individual brillar con luz propia, afianzando así el peso del conjunto. Como digo, una de mis favoritas.

Orpheus’ Gaze” ofrece ahora una pulsión más djent. Sin llegar a la particular muralla sónica de unos Meshuggah pero, desde luego, dando un paso o dos en ese sentido. Es un corte que, a pesar de ese pequeño viraje, no traiciona sus esencias. Alterna un arranque casi monolítico con un metal casi anfetamínico donde vuelve a brillar la dupla Wagner y Zundel. Si algo echo en falta aquí es un mayor desarrollo del curioso puente que plantean. Una buena idea que se queda en tierra de nadie por rácana y fugaz. No es un corte que desprecie, ni mucho menos, pero sí me deja la impresión de que se le podría haber sacado algo más de jugo.

Illusion Of Light” obedece a unas normas muy básicas con ese prólogo arrastrado, algo caótico en cuanto a guitarras y donde la banda, curiosamente, parece más cómoda que nunca. Tras ese arranque poco benévolo surgen de nuevo los Death By Dissonance más incendiarios, componiendo finalmente otro de esos cortes subibaja en los que también se manejan. Para el puente quedan las pocas voces limpias de todo el largo, así como un breakdown (ahora sí) un tanto más ambicioso y un final acomodado aunque servicial.

Las primeras guitarras que irrumpen en “Drowned” y aunque en realidad no tengan nada que ver, siempre me llevan a pensar en “Los” de sus paisanos Rammstein. Superado ese arranque, aquí aparece su vertiente más atmosférica, ofreciendo al oyente un cierto asidero, aún cuando la dupla vocal sigue con su habitual procesión de voces crudas, casi agónicas. Hay riffs pétreos aquí, confrontados a un mayor rigor melódico, lo que por pura colisión termina convergiendo en una de las entregas con más personalidad del largo. También, a buen seguro, una de las más divisoras.

Arrival” es, de inicio, puro deathcore sinfónico. Desatado y violento primero, más orgánico y desnudo después, procurando riffs más serviciales que inteligentes, funcionando (opinión muy subjetiva esta) mejor en estribillos que en estrofas. Cuando desborda la violencia, pienso en unos Bonecarver. Pero aunque ellos no lleguen a la velocidad (absurda) de unos Infant Annihilator, ni falta que hace, lo cierto es que este es uno de esos cortes que ha ido creciendo con el paso de las escuchas. Firme en el nervio y atractivo cuando encuentra una mayor pesadez. Equilibrado, ágil, me agrada.

Elysion” tiene un nosequé que a menudo me recuerda a mis paisanos de Unexpectance. Supone uno, claro, porque las fuentes de unos y otros no dejan de ser las mismas. En cualquier caso un corte final que confronta un metalcore más clásico con su habitual desgarro. Melódico en su punto justo, construyendo buenas líneas de voz y apoyado en una sólida base rítmica, pienso que despide el disco con buena nota.

Cincuenta minutos de música y mucho que recordar. En general encuentro buenos riffs, estructuras en constante cambio, mucho juego entre intensidades y unos apoyos sinfónicos de los que, por lo general, no se abusa. Disco autoproducido como es, uno puede perdonar una producción correcta pero nunca ambiciosa. También es cierto que se podría haber buscado una mayor diversidad en cuanto a voces. Una mayor presencia de registros limpios. Pero cuando todo centrifuga como debe, pienso que cortes como “Witchcraft”, “Drowned”, “Sacrificed” o “Fremdkörper” son más que ganadores. Ni indispensable ni desde luego aburrido, una obra para todo buen fan del deathcore que se precie.

Texto: David Naves

Reseña: Sound Of Silence «A New Level Of Suffering» (Breakdown Productions 2026)

Regreso al largo de los asturianos Sound Of Silence. Y un disco que trae como novedad el salto lírico del español al inglés, con todo lo que ello supone. Es el primer trabajo, además, para Nague (guitarras) y Viti (bajo). Junto a ellos siguen el también Aneuma Jorge Rodríguez (batería), Rubo (guitarras) y Nefta (voz), quien además graba, mezcla y masteriza estas ocho nuevas composiciones en sus Breakdown Studios de Gijón. “A New Level Of Suffering” vio la luz el pasado 21 de abril.

Empty Abyss” emerge lenta y elegante. Un piano que se eleva, uso arreglos que afinan un pulso casi cinemático. Introducción breve, sinfónica, que habrá de dar pie a una inmisericorde y contundente “Life After Magma”. Un pildorazo de apenas dos minutos con Jorge Rodríguez marcando el paso a un death rabioso aunque no exento de una cierto poso melódico. Metal extremo, que reconduce después de que la banda entregara su cara más lindante con el black metal en el anterior Ep “Primvs Capite”.

A New Level Of Suffering” afianza esa vuelta al melodeath, y lo hace con recetas que son bien conocidas entre los fans del quinteto: baterías fulgurantes, riffs con un fuerte poso melódico y un Nefta que, aún en su casi perpetuo desgarro, sabe moverse hábil entre registros. Todo suena potente pero discernible. Los Breakdown Studios siguen creciendo y esta banda con ellos. Es un corte que me agrada por construcción, por la cantidad de requiebros que dibuja, así como por una base rítmica poderosa y bien empastada. Luego llega el puente, con el buen solo primero y ese avanzar más pesado después. Marca de la casa. De ahí al cierre adoptan ese metal incendiario del comienzo, si acaso con una pizca más de melodía pero también de desgarro. Estupenda.

Esa alternancia entre registros de Nefta se amplifica en una “Sorrowful Above The Earth” que, de nuevo, vuelve a poner de relieve a los S.O.S. más feroces. Jorge Rodríguez comanda con pulso firme desde baterías. Alterna ritmos vivos con blast beats incesantes, mientras Nague y Rubo acometen verdaderas diabluras desde las guitarras. Es la receta clásica del combo, lo que no quita para que sorprenda la fuerza con que aún afrontan sus composiciones. De igual manera me agrada la construcción de estribillos, lo diversos que resultan en cuanto a ritmos. Luego hay secciones solistas interesantes a modo de engarces y un trazo que solo se despegará de esos ritmos siempre tan vibrantes camino del epílogo. Siento a la banda en plena forma aquí.

Agonizing Souls” viene para ofrecer la cara más pesada, casi machacona, de estos Sound Of Silence. Un corte un poco a la contra del álbum, que apuesta por un paso, a cierto punto, casi marcial. Nague y Rubo están no poco finos a la hora de construir las distintas melodías, mientras que un Nefta más rotundo que de costumbre, acierta a jugar entre registros camino de estribillos. Me agrada por el modo en que oxigena a este quinto disco, y que se reserva un metal más directo para el puente. Casi el negativo de otros cortes dentro de este nuevo nivel de sufrimiento.

Ritual Massacre”, claro, responde ahora regresando a la cara más salvaje y violenta de los asturianos. Ni tres minutos donde el quinteto se desfoga con una composición directa, sin ambages ni complejos, con Nefta poniendo todo el picante posible. A ratos en voces tan agudas que no resultarían raras comparaciones con gente como Dani Filth (Cradle Of Filth) o Joe Stamps (Ba’al, Hecate Enthroned). Sacrificada en gran medida a esa visión más fulgurante, con un Jorge Rodríguez desbocado tras baterías y muy pocos miramientos en general, apenas se permite un ligero impás previo al epílogo. No deja títere con cabeza que diría un clásico.

Qué elegante el prólogo de “The Cosmos Devourer”. Pueden ser estos los Sound Of Silence que más arraigados parecen en aquél viraje hacia posiciones más black que marcó su anterior Ep “Primvs Capite”. Un corte que, asimismo, me agrada por lo diverso de su composición. Por las libertades que acierta a tomarse con respecto a otros cortes del tracklist. Todo ello sin tampoco hacer concesiones de ningún tipo, pero acertando a diversificar una propuesta, si bien ahora algo moderada, igualmente extrema y nada vacilante. Estupendo el solo que adorna el puente y eficaz esa conducción apesadumbrada que conduce hasta el cierre. Puede ser fácilmente la que más ha ido creciendo con las distintas escuchas.

A medio camino entre los Sound Of Silence más académicos y los más cercanos al black metal se sitúa el cierre “Uncertainty / Path To Hope”, que puede ser fácilmente el corte más elegante de los ocho. Hay un gran trabajo de Nague y Rubo en cuanto a melodías. Especialmente en todo su primer tercio, ahí donde la banda se conduce sin prisas, sin abandonar tampoco su habitual metal conciso y febril, pero conduciéndose ahora con una mayor pausa. Para el puente queda incluso ese poso más melancólico que inunda no pocos cortes a lo largo de su ya dilatada trayectoria, mientras que el cierre acierta a fundir un deje más intimista (si se quiere) con una mayor rabia. Todo engrana finalmente para dejar un ante epílogo redondo, que me agrada en gran medida, y un cierre de aires casi oníricos. Magnífica.

Va a hacer veinte años de su primera referencia como banda, el largo “La Casa De Los Lamentos”, pero el pie sigue en la tabla. Al tiempo que las líricas adoptan ahora el inglés como eje transmisor de las canciones, éstas vuelven hacia unas influencias más cercanas al melodeath del que venían haciendo gala hasta el mencionado Ep de 2022. Cada vez menos metalcore, no esta ya una banda que sienta la necesidad de injertar breakdwons cada dos minutos, Sound Of Silence abrazan más que nunca el metal extremo, con todo cuanto ello supone. Hay buenos riffs, diversidad en lo compositivo, que alterna cortes directos y furibundos con otros más retorcidos, más recargados incluso, dejando siempre un sonido potente pero nítido. Todo está puesto al servicio de apenas media hora de metal rabioso y contundente, pero también elegante y casi hasta distinguido. Véanse los minutos finales. Ni aflojan ni pinta a que vayan a hacerlo de aquí a un tiempo. Y yo que me alegro.

Texto: David Naves

Route Resurrection: 1914 + Katla en Madrid y Barcelona

Apenas 15 días para que el combo black/death/doom ucraniano 1914 recale en nuestros escenarios. Con paradas el 20 de abril en la Wurlitzer Ballroom madrileña y el 21 en la Sala Upload de Barcelona presentarán su nuevo lanzamiento discográfico «Viribus Unitis» publicado el pasado 2025 a través de Napalm Records.

Llegarán acompañados por la formación sludge danesa Katla, dueña de una puesta en escena enérgica y oscura que presentarán su álbum debut «Scandinavian Pain«, editado en marzo de 2025 también vía Napalm Records. Entrada anticipada online disponible a través del siguiente enlace:


MADRID
BARCELONA

Resurrection Fest 2026: Nueva Batería De Confirmaciones

Tras el anuncio del retorno de IRON MAIDEN a Viveiro y las conformaciones de LIMP BIZKIT y MARILYN MANSON como cabezas de cartel, el Resurrection Fest 2026 anuncia 64 nuevas bandas para una entrega que promete pasar con letras de oro a la historia del festival gallego.  

Entre las nuevas incorporaciones al plantel destacan nombres como SABATON, A DAY TO REMEMBER que pisarán Viveiro por primera vez para ofrecer su único concierto en España en el 2026, ANTHRAXMASTODON y TESTAMENT, nombres de referencia del metal internacional.

La escena estatal estará representada por ANGELUS APATRIDAHAMLET. El metalcore por los británicos  BLEED FROM WITHIN, PRESIDENT, una de las bandas más enigmáticas del post-hardcore moderno sin olvidar estilos más sosegados como el hard rock de BLUES PILLS

El black y el death metal también tendrán su cuota de protagonismo en Viveiro. Los noruegos BORKNAGAR aportarán atmósferas épicas y potencia, CASKETS deathcore técnico, la joven formación de metalcore DYING WISH riffs explosivos, los portugueses GAEREA, su aclamado black metal atmosférico, FAETOOTH hooks y grandes dosis de energía en su traslación al directo, DOGMA su personal fusión de death y thrash metal, SELF DECEPTION metalcore moderno cargado de melodía y fuerza y ANNISOKAY como hibridar post-hardcore y metalcore. 

Fieles a su apuesta por las nuevas tendencias el festival apuesta por la electrónica experimental de THE BROWNING, el hardcore melódico de THE CALLOUS DAOBYS, con ritmos agresivos y sintetizadores de  PSYCHONAUT, el harcore innovador de ISCREAM NEVER GROUND, punk y ska de gran carga social con AUTHORITY ZERO, deathcore melódico con THE FUNERAL PORTRAIT y la gran puesta en escena de los estadounidenses LIONHEART

La escena alternativa estará presente para garantizar una oferta musical diversa y fresca. Destacan WITCH CLUB SATAN, metal oscuro y teatral, THE PRETTY WILD, rock visceral y actitud punk, A.A. WILLIAMS, fusión de post-rock y soul oscuro, HARM’S WAY, hardcore extremo de riffs pesados; BURNING WITCHES, banda femenina de power metal, END IT, hardcore británico intenso; DISTANT, metal atmosférico y experimental; LAST TRAIN, rock alternativo con energía melódica; THE SCRATCH, hardcore melódico con guitarras afiladas; IMMORTAL DISFIGUREMENT, death metal técnico; RETURN TO DUST, sludge y hardcore pesado; HULDER, folk metal con raíces nórdicas; TSS, hardcore melódico contemporáneo; BELVEDERE, punk hardcore clásico canadiense; GRIDIRON, metalcore potente; ROSALIE CUNNINGHAM, rock alternativo melódico; BLOOD COMMAND ofreceran un show que virará del punk desgarrado al post-hardcore; FRONTIERER, metalcore agresivo; INITIATE, deathcore progresivo; CICLONAUTAS, rock español; THE GEMS, banda femenina de hard rock; HAND OF JUNO, metalcore británico intenso; VULVARINE, banda austriaca de hard rock ; GOD COMPLEX, hardcore abrasivo; BLOOD VULTURE, metal extremo; THE FAMILY MEN, punk y hardcore de gran energía; CWFEN, metalcore emergente; FUET!, rock alternativo español; LAMPR3A, metal experimental; ANEUMA, death metal meódico desde Asturias; NOT YET, punk alternativo; TODOMAL, hardcore progresivo; CARDIAC, metalcore rápido y técnico; STELLVRIS, death metal melódico; MOURIR, black metal atmosférico; HER ANXIETY, metal moderno emocional de pasajes electrónicos; CROWDED, punk melódico; y OKKULTIST, black/thrash metal alemán. 

Un espectacular plantel de bandas que se suman al puñado de confirmaciones que protagonizaron la rampa de salida de la edición 2026. Nombres del calibre de Trivium, Cavalera Conspiracy, P.O.D., Blood Incantation, Converge, The Rasmus, Imminence, Thrown, Caliban, House Of Protection, Feuerschwanz, Man With A Mission, Get The Shot o The Vintage Caravan.

Entradas y abonos disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.resurrectionfest.es/entradas/
 

Reseña: Murmur «Red Hill» (Autoproducción 2025)

Red Hill” es el título del nuevo Ep de los getafenses Murmur, trabajo que viene a continuar donde lo dejara aquél “Pvtrefactio” (reseña) de 2022. Grabado, mezclado y masterizado por Víctor Saiz (Sun Of The Dying, Back To R’lyeh, Sechem…) en California Studios, el trabajo se compone de tres cortes que abarcan veintisiete minutos de música. Cuenta con arte de Azahara G. Martínez, quien toma inspiración de la obra fotográfica de Fred J. Segado. Ellos son Alexis González Lázaro (bajo), Kyle (batería), Fran e Igor Teterycz (guitarras) y Beatriz Benett (voz). El Ep vio la luz el pasado 6 de noviembre.

Desde la más pura calma emerge “Red Hill I – The Dead”. Y aún ahí, en ese tenue arranque, uno percibe el blackgaze que habrá de atravesar todo este primer corte, acentuado aún más si cabe por la irrupción de las primeras guitarras. Si algo tienen las composiciones que conforman este “Red Hill” es la calma, la naturalidad incluso, con la que la banda parece haber afrontado las distintas composiciones. Todo fluye de un modo muy natural. Sin requiebros de cara a la galería. Los cambios de ritmo, que los hay, se suceden de un modo muy formal. Ello no quita para que Benett esté especialmente agresiva a través de las primeras estrofas de este primer corte. Se suceden, como digo, buenos cambios de ritmo. Estos se apoyan en riffs que captan mi atención las más de las veces. Enérgicos algunos, desafiantes otros, adoptando aquí y allá pequeñas disonancias en pos, supone uno, de encontrar un sonido propio que les defina. Del puente que habrá de anteceder al epílogo emana una curiosa calma. Y finalmente uno piensa que parecen haber dado un paso de gigante desde aquél primer largo.

Red Hill II – The Execution”, que “indaga en la relación directa de poder que ejercieron conjuntamente las altas esferas de la Iglesia y la dictadura franquista”, trae consigo riffs pétreos, que bien me podrían recordar a los belgas Amenra, al tiempo que constituye en primer término un acercamiento por parte de Murmur a los terrenos del sludge más atmosférico. Ahí cobra gran protagonismo el buen sonido y la cuidada producción que tiene este “Red Hill”. Composición tensa, por momentos agobiante, sólidamente apoyada en la fina base rítmica de Kyle y Alexis. Ese avanzar arrastrado deja paso a un puente apaciguado, anticipo de un tramo final con los chicos en su encarnación más agónica y desesperada. Estupenda.

Red Hill III – The Calling”, en palabras de la propia banda, se trata del tema “más personal del álbum, una reflexión acerca del dolor y el odio”, y que representa el corte más extenso del Ep. Estupenda construcción del largo prólogo. Tejido, como es habitual, con sumo cuidado, sin prisas, y que a la larga supone el mayor acercamiento del Ep al post doom más contemporáneo. Después la banda recupera su cara más black, aquella que inundaba no pocos recodos de “Pvtrefactio”, y de forma elegante y precisa va construyendo un corte de esos que, reza el tópico, ganan una barbaridad con el paso de las escuchas. Atravesando los distintos cambios de ritmo, los distintos géneros me atrevería a decir, Kyle traza una inteligente línea de batería. Tan precisa y desprovista de alardes como la propia composición en sí. La mano sabia de Víctor Saiz en la mezcla constituye todo un ejercicio de equilibrio aquí. No resta pegada en las partes más angustiosas ni tampoco fuerza en las más descosidas. Y corona con un coro casi angelical, contrapunto a la rabia y desesperación que dominan gran parte de este “Red Hill”. Gran cierre.

Murmur emergieron como nombre a considerar dentro de la escena extrema, hace ahora tres años, y “Red Hill” no es más que la constatación, palpitante y vívida, de aquellas buenas sensaciones. Tres cortes con gran personalidad, tejidos con sumo cuidado, redondeados por unas buenas ejecuciones y una producción, de Víctor Saiz, que ya trabajara con ellos en el álbum debut, que obra muy a favor de estos tres cortes. Un Ep que, da la impresión, ha sido meditado y cuidado hasta el más mínimo detalle. Y, en consecuencia, resulta todo lo efectivo que pretende. Gran trabajo.

Texto: David Naves

Crónica: Crudo en León (Black Bourbon 31/1/2026)

Habíamos visto ya a Crudo en la sala Black Bourbon de León hace seis meses. ¿Tendríamos ganas de volver a verles en el mismo sitio otra vez? Sí, por varios motivos: porque ir a esta acogedora sala, en pleno Barrio Húmedo de la capital leonesa, es siempre un placer; porque en la fecha previa de junio nos habían dejado muy buen sabor de boca, y con ganas de más; y, sobre todo, porque esta vez nos traían su flamante nuevo disco bajo el brazo, su quinto LP, titulado «mEtAnOIA«, publicado tan solo unos días después de esa visita anterior a León. Y volvieron a hacerlo: nos dejaron con muy buen sabor de boca y con ganas de más.

Comenzaron muy puntuales y bien fuerte, con una de sus canciones más populares, «Movidas«, el segundo single del LP que se presentaba esta noche. De hecho, sonaron varios temas de ese disco, pero no fue lo único que nos dieron los cuatro músicos avilesinos. Como nos prometió Víctor, hicieron un buen repaso de su discografía, compuesta ya de 5 álbumes de estudio muy interesantes, sin dar más importancia a uno sobre otro.

Es curioso lo de Crudo. No hay un cantante destacado, ya que la tarea vocal se reparte a partes iguales entre el enérgico Víctor Vivar y el inquieto bajista Luis Melero. Tampoco se puede decir que haya un guitarrista destacado, ya que los solos de cuerdas se reparten, también de forma bastante equilibrada, entre el mismo Víctor y el (solo aparentemente tranquilo) Abraham Díaz. El que no comparte protagonismo, al menos en su tarea en la pegada de parches, es el sonriente y poderoso Adrián Simón “Petu”. Pura democracia que se transforma en un sonido muy duro y enérgico, muy divertido en sus letras y ritmos pegadizos, una experiencia que sí merece la pena ver cada medio año.

Tras el arranque potente, una digna cantidad de fans y amigos disfrutamos del repaso de los astures, tarareamos, bailoteamos y la gozamos. La descarga fue tremenda, Crudo está en perfecta forma y con unas ganas inmensas de pasarlo bien, siempre es un placer ver a una banda muy unida que se divierte mucho mientras interpretan un buen hard rock maduro, cañero, variado, expresivo y divertido. Puede parecer una tontería, pero ver sonrisas, gestos y guiños de los de arriba hace que los de abajo nos animemos incluso más de lo que ya de por sí provoca la propia música. Las canciones iban cayendo casi sin pausa entre ellas, con escuetas presentaciones, más que suficiente, y casi sin tiempo de recuperar la respiración.

Canciones tan populares como «Bocazas«, «Gamonal» o «El Avestruz» (que les sirvió de cierre) se alternaron perfectamente con otras como «Animal«, con la que abrieron la noche; las duras «Leyendas Urbanas«, «Miedo A Caer» u «Otro Ladrillo En La Pared«. La melodía tomaba algo más de protagonismo en «Héroes«, la rítmica «Sin Pedir Perdón«, «Escenario De Guerra» y sobre todo en «31 De Enero«, muy adecuada para la fecha, un tema que no tocan habitualmente, como nos explicó Víctor mientras cambiaba de guitarra.

El ritmo rápido volvió con «Cobarde» y «A La Cara«, y ya no pararía hasta el final. No podía faltar «Naufragio«, otro single de adelanto de «mEtAnOIA«, tras el cual llegó el momento más emotivo, recordando a artistas inspiradores que nos han dejado recientemente (Robe Iniesta, Jorge Ilegal), pero sobre todo a Boni y a Barricada, con la emotiva canción «Tras Tus Pasos«. Pedimos «otras tres» y tuvimos más, «Frágil«, «Quiso Escapar«, «Recuerdos» y «El Avestruz«, una recta final dura, cañera, ruidosa, justo lo que queríamos.

¿Veremos a los asturianos en León dentro de otros seis meses? Unos cuantos votamos «sí», son garantía de pasar un rato muy divertido y animado. Y ojalá cada vez seamos más los que disfrutemos de esta propuesta de punk rock urbano tan interesante. Muchas gracias, Crudo, por vuestra gran actuación y simpatía, antes, durante y después. Y, como siempre, muchas gracias a la sala Black Bourbon y sobre todo a nuestra querida Patry, por la gran acogida otra vez.

Texto y Fotos: Mar Fuertes

Agenda: Crudo en León

La presentación en vivo de «mEtAnOIA» el nuevo disco de los combativos Crudo llega a León. El próximo sábado 31 de enero la Black Bourbon será el epicentro de una nueva descarga del cuarteto nacido en Avilés.

Tras su paso por el festival salmantino AbejaRock, el Festival El Último Bus en Madrid y la presentación en casa (crónica) el renovado cuarteto tras la incorporación de Abraham Díaz a la guitarra presentará este nuevo trabajo, grabado, mezclado y producido por Rubén Álvarez en tándem con la propia banda en La Fábrica de Músicos de Avilés y masterizado por Dani Sevillano en los OVNI Estudio.

Entradas anticipada 10€ / 12€ en taquilla.
Venta online a través del siguiente enlace:
https://woutick.com/es/entradas/crudo-en-leon-black-bourbon

SWR Barroselas Metalfest: Análisis Del Cartel

El SWR Barroselas Metalfest (Steel Warriors’ Rebellion) es un clásico festival de música extrema que se celebra cada primavera desde 1998 en la pequeña localidad de Barroselas, en la región norte de Portugal, cerca de la costa atlántica y a unos ~80 km al norte de Oporto.

El ambiente aquí es algo especial: no es un festival gigantesco tipo Wacken o Hellfest, sino una reunión apasionada de fanáticos del metal extremo, donde la gente va a vivir la música, descubrir bandas nuevas y compartir esa energía brutal con otros “hermanos de acero”.

Aunque no hay cifras oficiales públicas de asistencia, dada su historia y crecimiento, se estima que asisten varios miles de personas cada año, con ambiente muy comunitario y fans de toda Europa y más allá.

El festival se celebrará en esta edición del 29 de abril al 2 de mayo en el recinto habitual de Barroselas con dos escenarios interiores (acceso con entrada) y espacios exteriores, además de área de comidas, cafés, merch, camping y zonas para charlar con amigos metaleros.

Cartel y análisis de bandas confirmadas para 2026

El cartel del SWR 2026 es una mezcla brutal de leyendas, bandas muy respetadas del underground y proyectos contemporáneos, todos ellos dentro del abanico más extremo del metal: black, death, grind, sludge, doom y fusiones malsanas.

Leyendas y bandas con historia:

  • BEHERIT – Iconos del black metal culto, con atmósferas frías y perturbadoras; su presencia siempre es un plus para los puristas del género.
  • EXHUMED – Death/grind desde Estados Unidos con riffs brutales y humor macabro; veteranos que siempre ponen el listón alto.
  • BULLDOZER – Pioneros del metal extremo italiano, con un sonido crudo y directo que ha influido a muchas generaciones.

    Death y Grind inflamados:
  • GRUESOME – Death metal old-school con un toque festivo pero pesado; una banda que suele conectar bien con el público.
  • CAUSTIC WOUND y -16- – Grind/death ultra agresivo y rápido, ideal para resetear tus oídos.
  • DARVAZA y MORTIFERUM – Death metal oscuro y aplastante con ritmos lentos que golpean como un martillo.
  • INVUNCHE y MASSGRAV – Brutalidad sin concesiones, pensada para los amantes del caos sonoro.

Black y atmósferas densas:

  • THY LIGHT – Black metal profundo, hipnótico y casi ritualista.
  • INDIAN NIGHTMARE – Mezcla de black/death con tonos arcanos y ritualísticos.
  • VENEFIXION y OBSTRUKTION – Black/death técnico y veloz, para mentes que buscan precisión y frialdad.

Death metal con personalidad:

  • CENTURY, GENOCIDE, UNDERSAVE – Death metal clásico con riffs potentes y energía cruda; ideales si te mola lo tradicional pero bien ejecutado.
  • NUBIVAGANT – Ofrecen texturas más envolventes, black metal que se vuelve atmosférico.

Actitud underground y nuevas olas:

  • VECTIS, ANZV, VÜRMO, MORTO, DEATHGEIST, VENTR, CAOS RITUAL – Bandas que representan la escena contemporánea: diversas, energéticas y con propuestas que aportan frescura al lineup.
  • BÖLZER y VASTUM son ejemplos de cómo el metal moderno puede sonar pesado pero con identidad propia, combinando tradiciones con innovación en sus estilos.

Entradas y abonos disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.swr-fest.com/tickets