Vidiago Rock Festival: Primeras Confirmaciones

La Asociación Cultural Vidiago Rock desvela las primeras bandas que formarán parte de la XV edición de festival Vidiago Rock. El evento que tendrá lugar los días 3 y 4 de mayo en la localidad llanisca de Vidiago vuelve a apostar en su retorno por sus clásicas directrices, es decir, un cartel variado, con presencia internacional, bandas de referencia a nivel estatal y representación de la escena asturiana y cántabra.

La primera banda desvelada es una leyenda del stoner rock europeo, la formación italiana Black Rainbows repasará en Vidiago lo mejor de su trayectoria mientras defienden su último disco de estudio «Superskull» editado el pasado año vía Heavy Psych Sounds Records. Otro de los platos fuertes del festival será el trio punk rock catalán Disaster Jacks, a los que precede una reputación sobresaliente a base de directos enérgicos y eléctricos. Ritmo Vudú y Chamako Wey! ilustran la representación asturiana en esta primera tanda de confirmaciones aportando al espectro sonoro del festival su garaje punk rock y groove metal. Acompaña al anuncio el lanzamiento de una oferta limitada de abonos a un precio reducido de 30€ + gastos de gestión disponible a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/vidiago-rock-festival

Reseña: Korgull The Exterminator «Built To Kill» (Xtreem Music 2023)

El exterminador está de vuelta. La banda de black thrash, que ya pasara por estas líneas con el convenientemente afilado “Sharpen Your Spikes”, regresa ahora con un largo que hace el sexto ya para ellos. Tras varios cambios en el seno del grupo, Körgull The Exterminator lo forman a la hora de escribirse estas líneas Javi Bastard (bajo), Joe Bastard (batería), Mark Wild & Ghorth (guitarras) y Lilith Necrobitch (voces). “Built To Kill” ha visto la luz en formatos físico (CD) y digital a través de Xtreem Music.

The Devil’s Sea” emerge desde profundidades abisales tras el pequeño guiño náutico de su discreta intro para conformar un primer corte pesado en su arranque y trepidante en su desarrollo. Que me agrada por el cuidado crescendo que habrá de conducir hacia las primeras (y fulgurantes) estrofas. Con Lilith a voz en grito sobre una base rítmica tan bastarda como siempre. El riff que adorna éstas, ese clásico subibaja, funciona a pesar de cierta sensación de déjà vu. Buen duelo solista en su tronco central, apoyado (ahora sí) en una serie de riffs que terminan por poner la guinda de una primera oferta en la más pura línea de la banda. Tan sucia y malencarada como cabría esperar.

Sin perder un ápice de fiereza, hay un deje en ciertos riffs de “Existential Risk” que me lleva a pensar, de manera casi inmediata, en los seminales thrashers canadienses Voivod. No es que la banda descabalgue hacia el metal enrevesado tan peculiar de los quebequeses, pero sí resulta lo suficientemente pronunciado como para disociar a este segundo corte del resto. Oferta esta más centrada, más directa, menos discursiva que su predecesora, con un Joe Bastard inasequible al desaliento. El solo sorprende aportando unos aires muy rockeros, resultando casi diría que perpendicular al tema que lo alberga. K.T.E. no parecen temer al juego entre géneros, algo que en mi opinión y siempre que se lleve adelante con pericia, es el caso, suma más que resta.

De “The Nine Circles Of Hell”, aporte más rácano de todo el álbum en lo que a duración se refiere, quizá podría esperarse una andanada de baterías desbocadas y voces agónicas. El quinteto opta sin embargo por introducir aquí su ya bien conocida querencia por las huestes del tristemente desaparecido Lemmy Kilmister, convenientemente aderezadas con una pulsión más cercana al punk que le viene como anillo al dedo. Lilith aprovecha además para deslizar una línea de voz que tiene mucho de aquél thrash primigenio que surgió a raíz del boom de cierta banda con un danés tras los parches. “The Nine Circles Of Hell”, no será el corte más avezado del álbum en lo que a composición y/o estructuras se refiere, por contra sí que resulta uno de los más memorables. Por la comentada labor de Lilith al micro pero también por una serie de riffs sobradísimos de gancho.

El tema título “Built To Kill” reconduce hacia territorios más marcadamente metálicos. Y sorprende con una estructura más ágil, no tan anquilosada, por donde se cuelan riffs que me llevan a pensar en unos Darkthrone post ”Panzerfaust”. El de Toxic Holocaust será otro nombre recurrente aquí. Especialmente en aquellas partes donde la batería de Joe Bastard alcanza velocidades más altas. Un corte hábil a la hora de descubrir las muchas facetas que caben dentro de una banda como esta. Mucho más poliédrica y diversa de lo que sugiere una escucha no lo suficientemente atenta. Por poner un pero, bien merecía algún solo más y mejor desarrollado. No obstante el trabajo melódico que la dupla Wild & Ghorth dibuja aquí y allá bien merece ser tenido en cuenta.

In The Darkest Of Times” sorprende con ese prólogo por momentos casi épico. Pero lo hará aún más al despreciar ese arranque en pos de una andanada ardiente y furibunda. Körgull The Exterminator no se andan con zarandajas ni tonterías. Y aún así, qué interesante resulta el solo que adorna su tronco central, si bien siento que la mezcla opta, erróneamente, por colocarlo demasiado alto en relación al resto de líneas. En cualquier caso tema muy funcional a la hora de enseñar la cara más extrema y firme de los catalanes.

Me resulta casi inevitable pensar en los Sodom de Tom Angelripper siempre que alcanzo una “Exterminator” donde, de nuevo, la labor de Ghorth & Wild me resulta del todo encomiable. Situada en un lugar indeterminado entre la primera ola del thrash y el proto black más incipiente, con unos riffs que lo mismo recuerdan a Kreator que a Motörhead y una serie de solos de lo más llamativo, termina por resultar junto con “The Nine Circles Of Hell” el tema con más gancho de todo el largo.

Night Of The Devil” traerá consigo un pulso más heavy. Pero es un heavy, claro, nada edulcorado. Sucio y rasposo. Aura Noir, primeros Celtic Frost, Venom, MidnightJoe Bastard percute con cadencia casi marcial mientras el corte se desarrolla en base a un riff pétreo, casi anquilosado, al que adorna una faceta melódica de cariz lisérgico y alucinado. Igualmente alucinado, casi caótico el solo que precede al epílogo, y que bien podría haber firmado un ilustre en estas lides como el añorado Jeff Hanneman.

Death To Human Race” recupera aquellas pulsiones más punkeras y proto-thrash de “Exterminator” para otra andanada sin grandes complicaciones ni tampoco mayores dobleces. Un canto a la desaparición de la raza humana destilado en infatigables dobles bombos y quizá la Lilith Necrobitch más descarnada de todo el tracklist. Aprecio cómo la mezcla sitúa el solo en un canal permitiendo que por otro la base rítmica cabalgue a placer. Un solo que ocupará ambos canales más adelante con pequeños detalles de producción que contribuyen a mejorar el envoltorio final de un corte tan escueto como redondo.

Ritual Suicide” acusa ya cierta repetición de patrones e ideas, lo que no quita para que la banda parezca echar el resto en lo que a ejecución se refiere. Extrema y decidida, sienta sus reales sobre una línea de batería si bien no original, sí ágil y diversa. Pero ya sea por lo escaso de su desarrollo, muy poco más de tres minutos, o por cierta reiteración en cuanto a construcción, lo cierto es que sobrevuela la idea de que otros cortes dentro de este “Built To Kill” rallan a mayor altura.

Sea como fuere, la final “Count Estruch” complementa al sexto de los catalanes albergando muchas de las buenas ideas que han ido yendo y viniendo a lo largo y ancho de los nueve cortes previos. Se yergue, eso sí, sobre una de las baterías más rápidas y violentas de todo el álbum, descerrajando blast beats y doble bombo como si los regalasen. Apenas toma aire en un llamativo puente que traerá la cara más atmosférica del quinteto. Pero es una atmósfera sin adornos. Nada de sintes ni trucos de salón. Solo guitarras, bajo y batería. Y sin embargo, qué diferente suena al resto del disco. Fantástico cierre.

Y es que desde que desaparece aquél pequeño guiño marítimo de su prólogo, el disco jamás se deshace del carácter orgánico de lo real. Todo resuena sincero y fiel a unas influencias que la banda y sus seguidores conocen bien. Thrash, algo de black, gotas de speed, pequeñas andanadas rockeras y los devaneos justos por otros territorios para que la escucha de estos apenas cuarenta minutos de metal agresivo y punzante jamás resulte aburrida. Cierto es que aquí y allá hay trazos o ideas con las que me cuesta más conectar. Pero en cualquier caso un álbum del que estar más que orgulloso y satisfecho. Los catalanes lo han vuelto a hacer. Ojalá tenerles por estas tierras más pronto que tarde.

Texto: David Naves

Agenda: Apotheus en Oviedo

Novedades en la presentación en Asturias del cuarteto progresivo portugués Apotheus en la Lata De Zinc programada para el sábado 13 de abril. A Dark Reborn confirmados originalmente como segunda banda del cartel se cae de la fecha puesto que participará en la final batalla de bandas del Luarca Metal Days que se celebra el mismo día en la también ovetense Sala Estilo.

Estaremos muy atentos a la probable confirmación de la agrupación que acompañe a la banda afincada en Paços de Ferreira en la defensa de su nuevo disco de estudio «Ego Atlas» editado el pasado mes de octubre vía Black Lion Records.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/a-dark-reborn-en-oviedo

Agenda: Legacy Of Brutality + Nazgash en Oviedo

De la mano de Factory Rock Artist Agency el sábado 6 de enero arrancará la nueva temporada de conciertos para Heavy Metal Brigade en una inexcusable cita en el ovetense Gong Galaxy Club con Legacy Of Brutality y Nazgash como anfitriones.

Noche de presentaciones, por parte de Legacy Of Brutality la de su nuevo álbum de estudio «Travellers To Nowhere» en Oviedo y por la de los gijoneses Nazgash de su ópera prima «Psalms Of Fire And Suffering» editada el pasado mes de octubre. Entradas físicas 12€ disponibles en El Lúpulo Feroz (Oviedo), Librería Paradiso (Gijón) y Veiga Ink (Puerto De Vega). Entradas online a través del siguiente enlace:
https://ticketandroll.com/evento/legacy-of-brutality-nazgash-en-oviedo/

Crónica: Azaghal + Empty (Oviedo 7/12/2023)

Dos formas bien diferentes de entender el black metal y la cita, un jueves, congregó a un buen número de fieles en la ovetense sala Gong Galaxy Club, que no quisieron perderse el paso por la región de los fineses Azaghal, a quienes acompañaban en esta ocasión los zaragozanos Empty.

Pasaban apenas segundos de las nueve cuando los maños hicieron acto de presencia. Ocultos tras un casi obligado corpse paint, el cuarteto lanza una intro que parece reproducir en el interior el frío que atenazaba los alrededores de la sala. Con “Inclination Towards Decay” dieron inicio a su particular set, no sin algún que otro fallo de sonido en un arranque algo dubitativo.

Su black metal, que parte de los primeros Burzum para después beber de las fuentes del depresivo, véanse bandas como Austere, Sterbend, Nyktalgia, generó división de opiniones al tiempo que el humo convertía al Gong en tinieblas. Lo cierto es que solventados los problemas iniciales y con Isaac Prieto a los mandos de la nave, todo recondujo hacia terrenos más discernibles.

Ahí fue donde pudimos apreciar buenos cortes de su último trabajo como “The Bleakness Of Elderness” o recuerdos al “Etica Profana Negativa” de 2014 a través de “Terrifying Lucidity Of the Wakefulness”. Especial mención merecen las evoluciones de Khloros tras baterías. Sus líneas rara vez se condujeron por el camino obvio, dibujando detalles a lo largo de la noche que sorprenderían al más pintado. Y puede que Drizzt no sea el frontman de mayor engarce con el público, lo cierto es que dejó destellos de su variado repertorio vocal.

Pequeños percances con un pedal de la batería estuvieron a un tris de aguarles la fiesta. El público, que como digo no era poco para un bolo de estas características, supo ser paciente, negándose a perder ripio del show de una banda que guardó sus cortes más ardientes para la parte final del set. “We All Taste The Same For The Worms”, que conjuga su condición depresiva con decididos blast beats con Drizzt desgañitándose a placer.

El público, o una pequeña porción de él, supo responder con tímidos pogos a este final más candente y acelerado, donde los percances acaecidos a lo largo del set eran solo un mal recuerdo y la banda pareció encontrarse al fin en su elemento. “Arrival Of The Sickening One” mediante se fueron, suponemos que esperando mejor suerte en una próxima visita a la región.

Azaghal, claro, son un animal bien diferente. Su black metal orgullosamente finés y abiertamente primario, vendría a poner a prueba los aparentemente sólidos cimientos del Gong Galaxy Club. Venía el trío finés, mutado ahora en quinteto, presentando nuevo álbum, un “Alttarimme On Luista Tehty” del que diéramos cumplida cuenta por aquí hace escasas fechas.

Y fue precisamente el tema título de su último álbum el elegido para dar inicio a las hostilidades. Cabe decir que literalmente hablando. Y es que desde que su set da inicio, pasaban veinte minutos sobre las diez, apenas habrá descanso hasta el final.

Su orgánico black metal no necesitó más que de un telón de fondo con su logo, corpse paint en los distintos rostros y humo en cantidades malsanas. El enlace con “Myrkkyä” se produce sin solución de continuidad y la banda parece en un estado de forma envidiable. Desde el frontman Thirteen al infatigable batería Lima, el quinteto cuajó un show muy a la altura de lo que muchos esperábamos de una banda de su trayectoria.

“Good evening Oviedo, we are Azaghal and this is black terror metal” brama decidido Thirteen para dar de repente un salto de veintitantos años en el tiempo y recordar aquél viejo Ep de 2001. Sería una de las pocas veces que el inquieto vocalista nórdico se dirigiría a una audiencia que, cabe decirlo, tampoco necesitó de mucho ánimo para pasárselo en grande. El black frenético de los fineses cayó de pie en un público ávido de buen black metal.

El quinteto siguió a la suya, desgranando su último álbum de estudio a través de “Syöpäläinen” o “Kuolemanmarssi” mientras desarrollaban un sonido potente y nítido como pocas bandas del estilo han desarrollado en los últimos tiempos. Al menos en las primeras filas donde nos encontrábamos, las sensaciones no podían ser mejores, con Lima taladrándonos el pecho a cada golpe. Casi literalmente.

Thirteen pareció perder algo de fuelle camino del final del show. Lo cierto es que no abandona su registro rasgado ni siquiera en unas pausas entre temas que se irían espaciando con el correr de los minutos. En cualquier caso, los muchos pogos y algún que otro circle pit que vimos camino del final, vinieron a hablar y no precisamente mal del desempeño de los fineses. Muy celebrada, coreada incluso, “Agios O Baphomet”, seguida por una “Mustamaa” que traería al frente un black que recordó sobremanera a los primeros y admirados Darkthrone.

Un solitario bis, “Kun Aurinko Kuoli”, y se irían tras sesenta y dos minutos de un black tan ardiente y feroz como orgulloso y clásico, cumpliendo expectativas y confirmando la buena salud del género en la capital. Una buena entrada que viene a continuar donde lo dejaran Grima primero y Defacing God después. Que siga la racha.

Por nuestra parte nada más que agradecer todas las facilidades a la organización del evento, en Oviedo representada por Larry y Maitane currando de lo lindo coincidiendo además con el 13ª aniversario de Diario De Un Metalhead, así como mandar saludos a Sergio Blanco, Jorge López Novales, Joel, Alba, Diañu, Andrés y Azu, Pablo, Erundina, Marco, Gonzalo, Jaime, Vázquez y todos aquellos que mi cabeza ahora no acierta a recordar. Ruego sepan perdonarme. Nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Lion Rock Fest: Actividades Complementarias

León será este fin de semana epicentro del rock melódico y el hard rock en España gracias a la ambiciosa propuesta del Lion Rock Fest que además firmar un gran cartel con Crazy Lixx, Eclipse, Be 4 You, Gotthard, 91 Suite y H.E.A.T. como primeros espadas ofrecerá distintas actividades por la ciudad de viernes a domingo, todas de carácter gratuito.

El viernes 3 de octubre tendrá lugar en la Sala Studio 54 a partir de las 21:30 horas el concierto de la formación local Torque y los melódicos madrileños Strangers. Pasada la media noche, concretamente desde las 00:30 horas en la Black Bourbon, otra sala emblemática de la ciudad, el periodista musical y locutor de radio Jason Cenador será el protagonista de una pinchada hasta altas horas de la noche. El sábado arrancará de la mejor manera posible a las 13:00 horas con la sala Babylon como escenario, en esta ocasión con protagonismo para la formación local Sunset Blvd. El cierre a la jornada y el festival estará protagonizado por la pinchada que Rafa Basa ejecutará en la omnipresente sala Black Bourbon a partir de la 1:30 horas de la madrugada. Sin duda Lion Rock Fest es una gran apuesta destinada a consolidarse en el plantel de festivales estatales gracias a su formidable programación y elección de un estilo musical a veces denostado como el rock melódico y el hard rock. Entradas aún disponibles a través del siguiente enlace:

https://www.ticketmaster.es/event/35725