La legendaria formación sueca Europe contará con los hard rockeros locales Baja California como banda invitada. El concierto tendrá lugar el sábado 13 de septiembre dentro de la programación musical de las fiestas patronales de la capital del Principado de Asturias.
El combo sueco que actuará en La Ería repasará sus grandes éxitos ya que su último lanzamiento discográfico «Walk The Earth» data de un ya lejano 2017, para dejar patente su capacidad de reinvención gracias a una evolución hacia un rock más maduro, manteniendo su característica energía con un potente directo.
Por su parte Baja California presentará en casa su última obra de estudio «Electricidad«, editada el pasado año (reseña aquí), con la que han cosechado excelentes críticas y tomado posesión de innumerables escenarios por la geografía estatal.
ACTUALIZACIÓN: Los leoneses Be 4 You se unen a la fiesta y serán los encargados de abrir la noche ovetense, Habituales en la programación de nuestro querido Lion Rock Fest harán su debut en los escenarios asturianos para presentar su elegante rock melódico.
Regresó el RockveraFest y lo hizo por todo lo alto. La alta afluencia de publico, ya desde la sesión vermú de la mañana, vino a confirmar por un lado la buena salud del festival, de la cual nos alegramos, pero también el acierto del cartel elegido. A saber: Ochobre y Tribute Against The Machine por la mañana, Maverick, November, La Tarrancha, Leize y Dünedain. Una oferta, como viene siendo santo y seña de la casa, de lo más diversa, que se desarrolló en una jornada de altas temperaturas. El calor llegó a ser sofocante a lo largo del día, pero nada en comparación con el cariño que la fiel audiencia brindó a las distintas formaciones del cartel.
Nosotros cumplimos con lo nuestro y llegamos pronto. Recogimos nuestras acreditaciones, atento y raudo el equipo del Rockvera ya desde primeras horas, y bajo un sol de justicia nos acercamos a ver a la buena gente de Ochobre. “Entamaremos esto, peña”, nos pregunta Reichel Machinee. La también voz de La Mørgue derrochó fuerza y carisma ya desde el arranque. La gente se fue sumando gradualmente y su particular manera de entender el punk rock cayó de pie el pasado sábado en Corvera. La descarga, que se produce en la calle, en la puerta misma del teatro el Llar, iba sobre ruedas, aunque muchos buscaron la sombra de los árboles o del propio recinto y no seré yo quien les culpe.
Sea como fuere, Ochobre no perdieron la oportunidad de traer de vuelta a Java, anterior batería de la formación, para tocarse un tema con la banda. Punk rock contestatario y mucha energía para empezar el día de la mejor manera: disfrutando de buena música en vivo y de una banda que realmente parece disfrutar sobre las tablas. O, en este caso, el asfalto. Ochobre se despedirían con su ya habitual “¡Autodefensa, muyer!”. Al igual que sucedería más adelante con La Tarrancha, su sonido se encuentra en las antípodas del tipo de bandas que os solemos traer por aquí. Aun con eso, siempre es un gusto encontrárselos.
Tribute Against The Machine son ya unos clásicos del certamen. El cuarteto, en riguroso homenaje a Tom Morello y cia, ofreció en la matinal corverana muchas de las razones que convirtieron a R.A.T.M. en una de las bandas más excitantes del planeta música. Apuesta segura para la organización, ya era mucha la gente que se agolpaba a aquellas horas. “Bombtrack” dio una vez más el pistoletazo de salida y T.A.T.M., que gozaron de un gran sonido ya desde las primeras notas, pusieron a bailar a Corvera. A los propios que ya estábamos, a algún que otro extraño que pasaba por allí.
Al set le faltan pocas joyas del repertorio original. “Bulls On Parade”, “Guerrilla Radio”… Los AzureNacho (batería), Rojo (bajo) ponen la base rítmica, J.M. Navarro “Nava” se mete en la piel de Zack De La Rocha y el OnzaMarkos hace las veces de Tom Morello. Puede ser que “Snakecharmer” pase algo inadvertida, que es justo lo contrario que ocurre con “Take The Power Back”. En “TownshipRebellion”, Nava puso a prueba nuestras articulaciones mandándonos al suelo. En el corazón mismo del set iba a tener lugar un pequeño homenaje a Daniel “Danielín” Jiménez de Anarquía Positiva, recientemente fallecido. Don Nadie se sumó al cuarteto y juntos interpretaron “Toma El Poder” de la histórica formación asturiana.
Puede que echara en falta un corte como “Sleep Now In The Fire”, por lo mucho que el riff invita a mover nuestros desgastados cuerpos. Pero cuando ves al público volverse totalmente loco (y mira que era temprano) con “Killing In The Name” (“¡la lechuga está pocha!” cantaron algunos), caben pocas quejas más allá de aquellas achacables a las bandas tributo.
Maverick nos parecen una banda en constante crecimiento y su paso por el Rockvera vino en gran medida a refrendar esta idea. No es ya el ímpetu con el que hacen suyo el escenario del Llar, algo que se presupone en una formación joven como ellos. Es la forma en que han sabido dar forma a un setlist que bebe del punk pero se alimenta de influencias muy diversas. Es algo que explica la mucha gente que, cuando faltan cinco para las siete, está sin perder ripio en el teatro.
Pero como los duendes del directo son así de puñeteros, ellos se quedaron sin sonido por PA en uno de sus cortes iniciales. Toda vez resueltos los inconvenientes, recordaron sus primeros pasos como banda a través de la iniciática “La Espiral”. En “Cometas” su habitual punk multi influencial se alimentó de riffs más contundentes, mientras que “Luces De Ciudad” ofrece ahora a unos Maverick más diversos, alternando calma y melancolía con rabia y sentimiento. No faltó su ya habitual revisión del “All I Want” de A Day To Remember, ni tampoco sus buenos pogos y bailes durante “Travis Bickle” o los agradecimientos al gran Felipe Suárez, fotógrafo oficial del festival y mierense como ellos. Lo dicho, andan con la flechita para arriba y nos alegramos infinitamente.
A November, superbanda de hard rock de reciente creación, les iba a tocar lidiar con los nervios del estreno. Venían además con sorpresa, la presencia de Kay Fernández (compañero del guitarra Diego Riesgo en Drunken Buddha) tras la batería y un disco, “The Long Way Home”, que pasó con buena nota por esta página. Dice algo bueno de la nueva banda de Dani G. (Darksun, Last Days Of Eden) la mucha gente que se acercó a verles, aun cuando al disco le faltan unos días para su presentación en sociedad.
Pero es que “Tear Down The Kings” ya demuestra que Dani G. está de lo más cómodo en esta nueva piel de puro hard rock. Con la chaqueta y las gafas, dirigió a los suyos con gesto risueño, entregando buenas líneas de voz ya desde el comienzo y sabiendo delegar en sus compañeros según la ocasión lo precisara. Como cuando Diego Riesgo toma la tarima (y el podio) para su primer solo de la tarde. Ellos se traían muy estudiado el set. “One Of A Kind” suena chulesca incluso. November enlazan con “Egomaniac” y, por entrega tanto de ellos como del atento público del Rockvera, todo parece estar donde debe.
Alex Tilles, Gibson SG en ristre, echaría mano del slide para el riff de “Vegas Queen”, quizá uno de los cortes que más creció en esta traslación al directo. Estábamos en Las Vegas, después de todo, como bien se encargó Dani G. de recordarnos. Del mismo modo, comentó la suerte que tuvieron de tener nada menos que a Bumblefoot colaborando con ellos en el corte “Never Lose Your Hopes”. Aquí Diego haría de nuevo suyo el podio y deleitaría a Llar con uno de los mejores solos del set. Me atrevería a decir que de la jornada incluso. Dani G. haría suyo entonces el teclado que se encontraba junto al kit de batería, asegurándonos que, “aunque nunca llueve eternamente, a veces el cielo se nos cae encima”. Era el momento, claro, de “Skyfall”. Inciso en clave de balada, que amplió los márgenes del show dejando su nota más emotiva. Nos agradó lo profundamente orgánicos que sonaron. No hubo más coros aquí que los que Fer Espina, Alex Tilles y, ocasionalmente Diego Riesgo, nos brindaron.
Tuvo que ser precisamente durante una estupenda interpretación del tema que da nombre al debut, “The Long Way Home”, que una cuerda de la preciosa Les Paul de Riesgo dijera basta. Él no se achicó ante el percance, quienes le conocéis sabéis de sus muchas tablas, y toda vez concluido el corte echó mano de otra seis cuerdas y encaró la recta final como si nada hubiera pasado. Dani G. aprovecharía entonces para llevar a cabo los obligados agradecimientos. También las presentaciones. Y comentar lo curioso que resultaba montar “un proyecto de rock americano y presentar el disco en Las Vegas”. Para el final quedó producción propia, “When The Door Is Closed” y ajena, con el clásico de Gotthard “Anytime, Anywhere”. No se nos ocurre mejor puesta de largo. Un acierto y grande de la organización y una banda con mimbres suficientes como para conseguir grandes cosas. Esperamos ser testigos.
La Tarrancha supondría entonces un giro radical al cartel. Su ska punk pondría a saltar y bailar al Rockvera, empastando reivindicación y fiesta con soltura y decisión. Un poco como sucediera con Ochobre a la hora del vermú, su sonido tiene difícil encaje en un medio como este. A decir verdad, sus conciertos siempre resultan agradables y, por ahí, nos ganan.
El trombón de Fabien Díez echa humo. Ellos llevaban veinte años sin tocar en el Llar, como bien se encargó de recordarnos Delfo Valdés, voz de la numerosa formación asturiana. En lo personal y de las veces que he coincidido con la banda, podría decir que la del sábado pasado fue la que más me enganchó de todas. La conexión con la gente, el sonido tan redondo que ofrecieron. Todo fraguó para ver una gran versión de ellos. Hubo recuerdo a Las Seis de la Suiza, cantos antimilitares, pogos, bailes, fusión y mucha energía. Incluso una pequeña re interpretación de “Cherry Coke”, sintonía de cierto refresco de los años noventa. Se despidieron con “Aprendiendo A Correr”, mostrándose infalibles una noche más.
A Leize le tocaba llenar el Rockvera con su clásica encrucijada entre rock urbano y heavy metal. Banda con cierto estatus de culto, que no se prodiga en exceso por nuestra región, pero que recibió un calor y un cariño por parte del público como hemos visto muy pocas veces. De entrada llama la atención la intro que utilizan, no otra que la sintonía de “El Hombre y La Tierra”, la celebre docuserie del malogrado Félix Rodríguez De La Fuente.
Tras ella, “Acosándome” supone un pistoletazo de salida de puro rock and roll enérgico y vibrante. Félix Lasa, puro carisma, dirigió al cuarteto sin perder la sonrisa. Muy risueño, mostrando su característico registro y dejando claro, ya desde el arranque, que esta iba a ser una noche para el recuerdo. Y es que Leize, visto lo visto el sábado, parecen atravesar un momento más que dulce. Porque cuando atruena el doble bombo de Ibi Sagarna en “La Rueda”, el Llar corea aquello de “por tu libertad nadie luchará” y ellos enlazan con el pulso más hard de “Caminando”, no queda otra que rendirse.
Fue un gran inicio de show. Y Mikel Lazkano, preciosa Epiphone blanquinegra en ristre, disfrutó de lo lindo sobre el escenario. O sobre la oportuna tarima. “Futuro Para Mí” mostró entonces un cariz más urbano. Leize fueron construyendo canción a canción, riff tras riff, un set atractivo por diverso. Es algo que se hace notar cuando enfrentan “Mi Lugar”, de aquél “Deriva” de 2019, y de pronto emerge un rock and roll clásico y elemental, con quizá el Lasa más chulesco de todo el set. El siempre inquieto bajista Toño Rodríguez y Lazkano se harían uno en la tarima durante el solo. Alberto P. Velasco, bajista de Dünedain, no perdía ripio desde un lateral del escenario.
“Hundiéndome En La Noche” pondría altas dosis de feeling al set. Del solo aquí se encargó el propio Félix Lasa. Al público se le contagió el buen rollo que se respira entre ellos. También su energía. Toño no paró un solo instante, sudando de lo lindo, dejándose la piel con un único propósito: defender el legado de Leize tal y como se merece. Pero es que además, el de “No Me Da La Gana”, con esa catarsis grupal en la tarima, pudo ser otro de los mejores solos de todo el festival. Ellos pondrían entonces una pizca de calma. Lasa se quiso acordar de quienes han sufrido la devastadora ola de incendios de las semanas anteriores, dedicándoles “A Tu Lado” del ineludible “Buscando… Mirando” de 1989. La gente se desgañitó de lo lindo aquí.
La más reciente “Imparable”, es pura idiosincrasia Leize en forma y letra, pero es “No Podrán” la que entrega una versión más poderosa del cuarteto, inasequible aún al desaliento. El final, no por esperado resulta menos contundente. Y es que quien más quien menos se volvió absolutamente loco cuando enfrentaron cortes como “Sospechoso”, o los emblemáticos “Buscando… Mirando”, “Devorando Las Calles” y “Muros”, con todo el recinto coreando aquello de “Si sobrevives, cuéntame la verdad”. Unos Leize por los que no parece pasar el tiempo. Rejuvenecidos con la entrada de Mikel Lazkano en 2019 y que pasearon su legado sin mácula por el Rockvera. Toda una lección de rock and roll.
El heavy / power metal de Dünedain iba a suponer el broche a esta nueva (y creemos que triunfal) edición del festival. Sin embargo, no iba a ser una cita fácil para ellos. O, por ser más precisos, para su vocalista Nano, quien aparecía el sábado por Corvera con su pierna derecha completamente inmovilizada. Cualquier otro habría cancelado el show. Pero, como quedó demostrado el sábado, Nano no es cualquiera.
Y es que termina la intro y Dünedain irrumpen a revientacalderas en escena con “A Un Paso Del Cielo”. Miguel Arias iba a dar una lección de doble pedal durante toda la noche. Desde luego que no traicionarían su esencia, conduciéndose por caminos tranquilos y reposados. En absoluto. Su power metal brilló en Corvera como nos tiene acostumbrados. Y si bien Nano vio inevitablemente mermados sus movimientos sobre las tablas, ahí estaba el bajista Alberto P. Velasco para recorrerse el escenario de lado a lado sin dejar de buscar la conexión con la gente. “Legado” deja voces agudísimas, marca de la casa, mientras que “Vuela” entregó alguno de los riffs más llamativos de todo el set. La reciente “Fénix”, estrenada el pasado mes de junio, ya apunta a que podría quedarse largo tiempo en su setlist.
La que lleva tiempo instalada en ellos es “1000 Golpes”, a día de hoy su canción con mas reproducciones en su canal de Spotify, y que desde luego no me esperaba a estas alturas del set. Antes de “Unidos” hay un agradecimiento a “la gente que sigue creyendo en el heavy metal”. Es uno de sus cortes más definitorios e idiosincráticos, pero también un pequeño soplo de aire fresco en un set sustentado, en gran parte, por sus cortes más trotones y rotundos. Buenos solos doblados de Tony Delgado y Mariano Sánchez aquí. Detalle de buen jugador el no querer olvidarse del resto de bandas del cartel. Para ellos fue “La Misma Canción”. Y es que, al final y diferencias estilísticas al margen, estamos todos en el mismo barco.
Pero yo sufría cada vez que el lesionado Nano se subía a la tarima. El frontman fue todo esfuerzo y pundonor en la noche del sábado y de justos es insistir. Ellos encararon la recta final, ya con un calor cercano al agobio en el Llar, pero sin dejarse un ápice de energía por el camino. “Mi Alma Sigue En Pie”, como es natural, recordó a los Dünedain más pretéritos, pero es “Tu Sueño” la que pone a saltar al público del Rockvera. Eran muchas las horas que el equipo de Heavy Metal Brigade llevaba al pie del cañón. Pero cómo abandonar cuando uno ve los esfuerzos de Nano por sacar adelante el set. El empuje de la gente. Los puños al viento…
En “Por Los Siglos” hubo un pequeño agradecimiento al bueno de Jorge Sanz (Monasthyr), y la banda encaró la recta final con “Corazón De Invierno”, poniendo el broche a un nuevo Rockvera cuando faltaban cinco para las dos de la madrugada. Bastante bien considerando las circunstancias en las que habían acudido a la cita.
Y qué cita. Da gusto ver que se montan iniciativas como esta y ver cómo el público responde. Es un festival ya con solera y se nota. Los fallos, que los hubo y son inevitables, apenas alcanzaron el rango de meras anécdotas. Una propuesta gratuita, de baldre, siempre preocupada de ofrecer un cartel diverso y atractivo. Una jornada en la que te cruzas con mucha buena gente y en la que resulta físicamente imposible tener un rato para saludarles a todos. Vaya desde aquí el abrazo para todos.
También, como es obligado, para una organización que de nuevo nos trató seguramente mejor de lo que nos merecemos. Siempre es un placer sumar a causas como esta, aunque sea con una humilde crónica como la que tenéis ante vuestros ojos. Si el festival mantiene intacto el espíritu que le ha hecho grande, por nosotros no va a quedar. Ya saben: nos vemos en el siguiente.
El StoneFest regresa con fuerza, variedad y ambición. La que será su 5º edición trae consigo un nuevo enfoque que combina el doom psicodélico, el black metal, el death, el sludge y el grind, con el claro objetivo claro de posicionarse entre los grandes festivales europeos del género como Roadburn en los Países Bajos el o Amplifest portugués.
Estrena ubicación, el recinto cultural Kuivi Almacenes, antiguo espacio industrial recuperado como contenedor de cultura independiente situado en el corazón de Oviedo. A pocos minutos de la estación de tren, ofreciendo más de 700 m² de nave cerrada y 2.000 m² de espacio exterior, combinando historia, arquitectura y energía creativa, ideal para un festival que se sale de lo convencional.
El cartel aúna bandas internacionales y nombres locales de contrastada repercusión. Con insignia los franceses MARS RED SKY, icónica formación de stoner doom, y los italianos WIZARD MASTER, paladines del doom más tradicional, estarán acompañados por las neerlandesas ASAGRAUM y los alemanes FIRTAN, referentes del black metal europeo actual. Dentro de la representación estatal estarán en Oviedo bandas del calibre de VOUL, BIFÄZ, TOTENGOTT, REPUGNANCE, IKARASS y PHOENIX CVLT, para demostrar que en el norte también se genera oscuridad de mucha calidad. A continuación tenemos los horarios oficiales confirmados por la organización:
Entradas por día 35€ y abonos 60€ disponibles a través de la web del Kuivi.
Nuevo trabajo y es el quinto ya para las huestes death metaleras burgalesas de Mass Burial, la banda de los Nasty SurgeonsRaúl Weaver (guitarra y voz) y Fabíán Hernández (bajo) junto a Jorge Azofra (batería) y Adrián Ojer (guitarra). “May Darkness Come” se compone de un total de once cortes mezclados y masterizados por el propio Weaver en los Undead Studios. Con portada de Juanjo Castellano (Æolian, Unbounded Terror, Avulsed, Barbarian Swords…), el álbum fue lanzado por Dealer Records Gamonal en colaboración con Ruido Noise Records.
De inicio alberga pocas sorpresas. “May Darkness Come” es puro death metal a la manera clásica. Con la batería de Azofra refulgiendo junto a unos simples pero muy eficaces riffs de guitarra. Me enganchan más los que la banda sitúa bajo las primeras estrofas. Ese groove tan bien medido y el no menos elemental ‘tupa tupa’ d-beatero que introduce más adelante. Un primer aporte que, sin inventar nada, ni pretenderlo tampoco, funciona a las mil maravillas.
Más directa aún es una “Dead Mountain” que constriñe la estructura del tema previo para, en poco más de tres minutos, destapar la versión más descarnada de los burgaleses. Se alterna esta con un death metal que gana en pesadez conforme fluyen las estrofas. Hay cambios de ritmo que me agradan por cómo no comprometen el remate final con florituras de cara a la galería. Todo parece fluir de modo más o menos natural y por ahí me agrada esta segunda entrega y el modo en que la remata el buen solo final.
Pequeños arreglos durante el prólogo hacen por aumentar la oscuridad de una “Dreams Of Blood” que muestra ahora a unos Mass Burial más pesados y melódicos. Luego llegan las estrofas y todo vira hacia un death metal que bien podría recordar a los primeros Entombed. Siempre con el hosco registro de Weaver al frente y trazando un death metal clásico y de nuevo muy eficaz. Vuela Azofra tras los parches camino de un epílogo hábil a la hora de aportar un poso más melódico. Ahí y por pura colisión surge uno de los cortes más interesantes de todo el largo.
“The Apostate” retorna entonces a lugares comunes en el ideario de los burgaleses. Esto es: death metal rápido sin caer en lo frenético, dotado de una oscuridad sin imposturas. De riffs sencillos pero pegadizos, con Azofra marcando un ritmo casi marcial. Al solo que ocupa su tronco central quizá le falte algo más de desarrollo. De presencia incluso. La producción del álbum es deliberadamente sucia, de nuevo al modo clásico, y por ahí puede que uno encuentre cierta división de opiniones. En cualquier caso la composición echa el freno en un tramo final pesado y rotundo.
“The Shadowless” añade algo más de picante a la mezcla. Puede ser de los once el que más me recuerde a la otra banda de Weaver. Ritmos vivos y buenos detalles de un inquieto Azofra tras los parches no descuidan la inclusión de buenos riffs, así como de un solo en su puente central que, en cierto modo, no podría resultar más elegante. Aún cuando me agrada el mayor nervio que adquiere en su tramo final, no puedo evitar pensar que bien merecía una duración algo más ambiciosa.
La igualmente breve “The Slaughter” cuenta no obstante con otro de mis riffs favoritos de todo el largo. Luego de ese prólogo irrumpen unas estrofas que, línea de voz al margen, me retrotraen a los primeros discos de Avulsed. Death metal sin complicaciones, oscuro pero sin imposturas artificiales. Orgánico y dotado de pequeños cambios de ritmo que lustren la propia composición. Ni siquiera echo en falta un mayor brillo en lo técnico, pues la banda dispone un solo final perfectamente enraizado en el propio espíritu de la composición. Ni tan siquiera tres minutos y medio y, sin embargo, una de mis favoritas de todo el tracklist.
El tranquilo prólogo de “House Of Horrors” viene a romper con todo lo establecido hasta ahora dentro de “May Darkness Come”. Y de hecho sus primeras estrofas amagan con conducir a Mass Burial a sonidos más propios del metal gótico. Guiño que se difumina casi de inmediato con la banda transitando feroz hacia su habitual death metal sobrio y sin manierismos. Weaver prosigue con su registro oscuro, casi enfangado, mientras Azofra y Hernández firman una de las bases rítmicas más vivas de todo el largo. La composición conmuta estrofas nerviosas con otras que vuelven a rozar el d-beat y por ahí los de Burgos parecen dar su mejor versión. El reverberante solo final remata una de las entregas más infecciosas de este nuevo álbum. Ni que decir tiene que la que más ha calado en mi subconsciente hasta ahora.
“Let The Dead Be Dead” da otro giro de timón para que la banda recupere su versión más galopante y descarnada. Weaver no varía un ápice su registro pero, por alguna razón, encuentro esta línea de voz algo por debajo de otras tantas del disco. Aún cuando alguno de los riffs en que se apoya van sobrados de gancho. La composición acomoda el solo en su tronco central y éste resulta tan vistoso como ágil. Algo descompensada pero igualmente disfrutona.
Otro corte de arranque reposado es este “Inquisition”. Y de hecho Mass Burial levantan el pie del acelerador aquí para que fluya una versión más melódica del cuarteto. Las primeras estrofas acogen una pesadez casi desconocida a lo largo del disco. Un grosor que irá virando, con toda naturalidad, hacia su habitual death de ritmos vivos y riffs nerviosos hasta llegar a los blast beats que anteceden al epilogo. Este se adorna de un apenas correcto solo de guitarra pero, en conjunto, siento que es otra del vagón de ganadoras.
Tras el sugerente título “Vengeance From The Grave” se esconde otro arranque de death metal taimado y rocoso. Apenas un pequeño inciso toda vez las estrofas acojan el trotar ya clásico del cuarteto. Azofra está más pasional que nunca aquí y la composición, aun cuando del todo clásica, arroja igualmente buenos detalles técnicos (esos breves pero furibundos solos de guitarra) y marcados descensos hacia una pesadez y una gravedad perfectamente integradas. Estupenda.
Siento que a la final “Bound To Obscurity” le pesa lo exiguo de su duración. Propone una serie de ideas (estupendo ese arranque lento) que su cierta falta de ambición lleva a no desarrollar del todo. Y es una pena porque le habrían otorgado otro signo diferente a este cierre. Un broche en el que Mass Burial vendrán a conducirse por alguna de las sendas que el disco ha transitado una y otra vez. Esa cierta repetición de patrones puede llevar a un cierto cansancio por reiteración. Ello no quita para que tanto el solo final como la base en que se apoya aguante la comparación con cualquiera del resto del trabajo sin mayor esfuerzo.
En cualquier caso un disco que, acogido a la cara más primigenia del género y dotándose de una cierta oscuridad, entrega once cortes donde encuentro más aciertos que errores. De hecho, me atrevería a decir que estos últimos obedecen más a manías de quien escribe que no a cualquier déficit que pudieran tener como banda. De ahí que a ratos eche en falta una mayor diversidad. No es menos cierto que entonces esto quizás dejaría de ser un disco de death metal propiamente dicho. En cualquier caso, “Vengeance From The Grave”, “The Slaughter” o “House Of Horrors” me parecen razones más que suficientes para detenerse en el nuevo trabajo de Mass Burial. Estáis tardando.
«mEtAnOIA» el nuevo disco de los combativos Crudo ya tiene fecha de presentación en Asturias. Editado el pasado 20 de junio vía Ataque360! tras las primeras paradas del tour promocional, el festival salmantino AbejaRock, la Black Bourbon leonesa y el Festival El Último Bus en Madrid llega el turno a la presentación en casa.
El sábado 29 de noviembre con epicentro en el ovetense Gong Galaxy Club tendrá su estreno en Asturias de un álbum grabado, mezclado y producido por Rubén Álvarez en tándem con la propia banda en La Fábrica de Músicos de Avilés y masterizado por Dani Sevillano en los OVNI Estudio. El cuarteto presentará también su nueva alineación tras la incorporación de Abraham Díaz a la guitarra.
Edénretomará los escenarios con una doble parada en Gijón. La primera tendrá lugar el viernes 3 de octubre en la primera jornada del Perchera Fest y la segunda el sábado 5 de noviembre junto a Mandrágora Negra en la Sala Buddha.
La formación de power metal melódico afincada en Irún presentará en Gijón su última obra de estudio «Símbolo De Libertad» editada en el año 2022 a través del sello HEAVEN MUSIK.
Por su parte Edén retomará los escenarios tras su paso por el festival Luarca Metal Days en el mes de julio para continuar con la presentación en vivo de su última obra de estudio «Alma De Libertad» editada el pasado 2024 a través de Thornado Music.
Intercalada entre las dos fechas gijonesas la formación asturiana regresará a Madrid el sábado 11 de octubre para compartir escenario en la vallecana Sala Godfather con los locales Mindhunter.
Con motivo de la próxima edición del festival corverano RockveraFest hemos tenido el placer de intercambiar unas palabras con la organización de festival. Un pequeño tercer grado en el que repasamos la dilatada trayectoria del festival, 27 ediciones lo contemplan, planes de futuro, cartel de esta entrega y muchas cosas interesantes.
(H.M.B.) Lo primero de todo agradecer el tiempo invertido en contestar este cuestionario. La primera pregunta es obligada. Veintisiete ediciones suponen un trabajo de proporciones bíblicas. ¿De dónde sacáis las fuerzas cada año para ofrecer un evento como el RockveraFest? ¿Cuánto tiempo lleva aproximadamente cerrar el festival, es decir, desde el inicio de las conversaciones con los candidatos a la bajada del telón y hasta la próxima?
(A.M.) Gracias a vosotros por vuestro apoyo al Rockvera Fest y toda la propuesta musical rock/metal de la escena asturiana. Sobre las fuerzas, salen de nuestra pasión por la música, de nuestro afán por continuar el legado del Rockvera Fest y porque somos un poco cabezotas, por qué negarlo. El festival ocupa nuestras mentes desde que termina una edición hasta que arranca la última banda de la siguiente, pero sí es verdad que el grueso de trabajo se focaliza en los meses de otoño para determinar la fecha del festival y el boceto de bandas, y en enero-febrero para ir cerrando esas ideas y dar forma al cartel. Aunque lo emocionante empieza a un mes del festival, con todos los detalles y problemas que van surgiendo según se acerca la fecha…
(H.M.B.) Una de vuestras características es la mezcolanza de estilos con el metal, el punk y el rock siempre presente a través de bandas locales, emergentes y consolidadas. Os voy a poner en un aprieto. ¿Qué banda os ha sorprendido en el buen sentido, es decir, facilidad en la gestión, despliegue musical o calidad humana ?
(A.M.) En efecto, esa mezcla de estilos que comentas, es nuestro sello de identidad. Queremos que todo amante del rock/metal se sienta tentado de pasarse por El Llar, tomarse algo y disfrutar de un par de conciertos. Sabemos que hay estilos que no alcanzamos, pero necesitaríamos un festival de dos semanas para abarcar todo el variadísimo espectro del rock/metal/punk.
En cuanto a tu pregunta, lo cierto es que somos unos afortunados y no hemos tenido sorpresas negativas en ese sentido. Obviamente siempre es más fácil el trato con las bandas de casa como Maverick u Ochobre, por poner un ejemplo. Pero lo cierto es que incluso hasta con Dani G. (November) y su apretadísima agenda fue todo sencillo.
(H.M.B.) Metidos en harina ya con esta nueva edición, felicitaros por el cartel que os habéis currado este año y es que no son pocos los alicientes que tiene. Cronológicamente, presentación del nuevo disco de Ochobre en la versión vermú, y por la tarde, primer concierto de una super banda como November y como colofón, aunque no está el disco aún en el mercado, habrá estreno de material inédito por Dünedain y concierto 40º aniversario de Leize. Si a eso sumamos los infalibles Tribute Against The Machine, La Tarrancha y los chavales de Maverick, que van a sorprender a más de uno. ¿Es esta una de las mejores entregas del RockveraFest? ¿Qué edición recordáis con más cariño?
(A.M.) Para nosotros cada edición es la mejor hasta la fecha, siempre tratamos de ofrecer un cartel apetecible y que anime al público a venir al Teatro El Llar.
Sobre la edición que recordamos con más cariño, es fácil, 2022. Ese momento en el que Tribute Against The Machine empezó a tocar en la puerta del teatro con el público volviéndose loco fue algo mágico. Veníamos de dos años de no poder realizar el festival por motivos obvios y los primeros acordes de “Bombtrack” fueron una liberación para todos.
Foto: Ernesto Alfonso
(H.M.B.) Lo de la entrada gratuita es innegociable para vosotros. Vamos a remover un poco las conciencias. ¿Cuánto dinero puede suponer un festival como el RockveraFest? Para que la audiencia tome conciencia que si quiere que el festival regrese año a año hay que colaborar consumiendo en barra y adquiriendo merchand oficial.
(A.M.) Hablar de cifras sería quitarle la parte romántica a la música. Dejémoslo en que la entrada gratuita es uno de nuestros pilares fundamentales, hacer que la cultura sea accesible para todo aquel que quiera venir a Corvera. Igual que los precios razonables en barra y merchandising. Realmente somos afortunados, porque el Rockvera Fest tiene un público fiel que sabe lo importante que es apoyar al festival. Sí que nos gustaría invitar a pasarse por El Llar a todos aquellos que creen que la música solo es cool si pagas 150/200€ de entrada y la cerveza a 8€. Si abren su mente y vienen con la idea de disfrutar de la música y no de ser los nuevos influencers del momento, igual se llevan una grata sorpresa.
(H.M.B.) Este año con la novedad de transporte al festival desde varios puntos de Asturias. ¿Se agotan las excusas para no acudir?
(A.M.) Sin duda el trabajo de Viajes Villaviciosa (viajesvillaviciosa.com) es de aplaudir. Gracias a ello este año podéis venir al Rockvera Fest, tomaros algo, disfrutar del festival y volver tranquilamente a casa por un precio ridículo. Ojalá el público lo sepa apreciar y podamos repetir en 2026.
(H.M.B.) Esta edición habéis ido un paso más allá en el apartado de redes sociales y promoción a nivel estatal. Si se queda pequeño El Llar, ¿os habéis planteado otra ubicación para el festival o es también algo fuera de toda discusión?
(A.M.) La presencia en redes sociales el algo obligado hoy en día, junto al trabajo incuantificable de los medios como Heavy Metal Brigade es la forma de conseguir que nuestra propuesta llegue al máximo público posible y que nadie diga esa frase de “oh, no me enteré de que venían XXX”.
Sobre un cambio de ubicación… El Teatro El Llar es nuestra casa, nunca digas de este agua no beberé, pero de momento creemos que aún tenemos margen de crecimiento en El Llar.
(H.M.B.) Detrás del RockveraFest hay un grupo humano que altruistamente tira adelante por el festival. ¿De cuánta gente estamos hablando?
(A.M.) El núcleo duro es de unas seis personas, pero va creciendo a medida que se acerca el festival. Al final, sin técnicos de sonido y luces, seguridad, el equipo de barras y merchandising… no hay festival.
(H.M.B.) Vamos a soñar un poco. ¿Qué banda os gustaría traer a Corvera y se os ha resistido por fechas, presupuesto o que simplemente no esté en activo?
(A.M.) Somos irresistibles, no hay ninguna banda que se nos resista… más allá de las bandas que no nos responden, Michael Weikath debe haber cambiado su teléfono, porque sigue sin respondernos para la gira acústica por teatros del 40 aniversario de Helloween 😂
(H.M.B.) Y para finalizar. Hablar del 30º aniversario igual es muy pronto, me da que sois como Simeone y vais partido a partido, así que ¿Cómo van las negociaciones para la edición del 2026?
(A.M.) Uy, 30 aniversario, 2026… Estamos centrados 100% en el sábado 30 de agosto de 2025. Cuando la última banda cierre su setlist, empezaremos a pensar en 2026.
Sí que os podemos adelantar, que ya han contactado con nosotros bandas para ofrecer su disponibilidad y que son nombres que os gustarían a más de uno. Pero de momento, solo pensamos en Ochobre, Tribute Against The Machine, La Tarrancha, Leize, Dünedain, Maverick y November. Para nosotros ahora mismo son las bandas más importantes del mundo.
(H.M.B.) Pues de nuevo agradeceros vuestro tiempo y convocar a todos los amantes del buen rock y metal a acudir al Llar el próximo sábado. Las últimas palabras son para vosotros, si estuviéramos en la radio diríamos que el micro es vuestro, adelante.
(A.M.) Muchas gracias a Heavy Metal Brigade por vuestro apoyo incondicional. Y a todos vuestros lectores, animarles a acudir el 30 de agosto al Teatro El Llar de Corvera, disfrutar de todos los grupos y lo mejor que hay en la vida, la música en directo.