Repaso gráfico a la presentación en el Palacio de Santa Cecilia de Avilés de «Volumen 11«, nuevo álbum de estudio de los valencianos Pölvora.











Fotos: José Ángel Muñiz
Repaso gráfico a la presentación en el Palacio de Santa Cecilia de Avilés de «Volumen 11«, nuevo álbum de estudio de los valencianos Pölvora.











Fotos: José Ángel Muñiz
Repaso gráfico a la presentación de «Lysergic Motel«, nuevo álbum de estudio de Leather Boys en el Palacio de Santa Cecilia de Avilés.












Fotos: José Ángel Muñiz
Apenas un año y medio después de su anterior paso por Madrid The Hives retornaban a la capital para defender una nueva obra de estudio y su estatus como icono de la resurrección del garaje rock a través de una nueva incendiaria interpretación en vivo. Decibelios, sudor, imagen y buenas canciones volvieron a formar un póquer imbatible en las manos del combo sueco.

No necesitaron grandes alardes en lo ornamental. Apenas cinco globos suspendidos en el escenario formando el nombre de la banda y varias tarimas por las que Pelle Almqvist y los suyos saltaron y posaron para disfrute de la audiencia y los fotógrafos más avezados. Estéticamente más de lo mismo, sus habituales y luminosos trajes de faena, guitarras que parecen llevar una eternidad en sus manos a la vista de su deterioro para volver a colmar todas las expectativas a las 4.000 almas congregadas en el Movistar Arena.

Saben como ganar el favor de su gente. Tampoco requiere mucho esfuerzo ya que el público está muy por la labor además si te diriges en un más que correcto castellano, tienes mucho ganado y más si la bienvenida por parte de Pelle es “madrileñas, madrileños, gatas, gatos, la cerveza caliente no es buena” no queda si no rendirse, imbatible de por sí.
Camino de las tres décadas de trayectoria lejos de acomodarse siguen apostando por factores que controlan perfectamente. Provocación, contundencia y teatralidad como santo y seña, a la vez que suman al repertorio cinco temas de su nuevo disco “The Hives Forever Forever The Hives”. Si hay que resumirlo a una palabra, esa sería sin duda, fiabilidad. No por esperada es menos disfrutona la petrificación de la formación en “Paint A Picture” o el baño de masas de Pelle entre el público. Son parte de una homilía que sigue funcionando a la que muchos se atreven a denominan la mejor banda de directo del mundo.

Pocas sombras arrojó su show madrileño, quizás los diez minutos que alcanzó “Tick Tick Boom” para presentar a la banda fueron algo excesivo o los soliloquios con los que el pequeño de los Almqvist rompía por momentos el ritmo del show que apenas cruzó la frontera de los 90 minutos. Poco importa, se saben ganadores, los reyes del garaje punk moderno como refleja la portada de su nuevo trabajo discográfico.
Tan enérgicos como previsibles, su honesto intento de reinvención es tan divertido como irregular. The Hives tratan de surcar el inevitable choque generacional a base de una característica experiencia visual, actitud y nuevas canciones que aportan frescura a un setlist plagado de himnos. Musicalmente irreprochables, de nuevo se llevaron la aprobación de sus parroquianos.

La fórmula funciona, vaya que si. Tiene tiempo pero no parece tener fecha de caducidad. Han trasladado a los grandes recintos una receta que maravillaba en sala, con un Pelle Almqvist como punto focal y maestro de ceremonias que no ceja en su empeño por conectar, guiar y engatusar a la audiencia a través de la insolencia y la provocación en su justa medida. Hay que vivir la experiencia The Hives al menos una vez para comprender como consiguen rendir a sus pies a distintas generaciones. Jóvenes ávidos de nuevas experiencias y veteranos acomodados con el menú ofertado. Un nuevo concierto para ellos con los estándares de calidad cumplidos para refrendar la bienvenida dispensada a la audiencia al inicio del show. ¡We are The Hives, your new favorite band!
Texto: José Ángel Muñiz
Fotos: The Hives
Tras su paso por Gijón junto a Reincidentes allá por octubre del 2024 (crónica) la formación navarra Linaje, encabezada por Aaron Romero regresa a la Sala Acapulco para presentar su ópera prima «Desataron A Los Perros» editado hace apenas un año a través de El Dromedario Records.

Con claras influencias de Extremoduro, Barricada, Platero y Tú o los mismos Marea, la joven formación nacida en Berriozar cuenta con componentes que apenas pasan los 20 años.
Entrada anticipada online 14€ a través del siguiente enlace:
https://www.enterticket.es/eventos/linaje-en-gijon-648097
El ciclo de conciertos orquestado por Factoría Sound nos ofrece el próximo 6 de marzo el debut en los escenarios asturianos de la formación zaragozana Montana Stomp. Liderados por la vocalista Susana Colt a partir de las 21 horas presentarán en la Factoría Cultural avilesina su nuevo disco «The Horse And The Hill«.

Animales en directo siempre al galope de potentes melodías ofrecerán un viaje por el southern rock americano, el british blues, el hard rock setentero y country con sabor a bourbon.
Entradas y abonos disponibles en la Casa de Cultura de Avilés, en la red de cajeros Unicaja y el siguiente enlace:
https://uniticket.janto.es/
Sesión doble en el Palacio de Santa Cecilia a cargo de los locales Leather Boys y los valencianos Pölvora. Los primeros venían para presentar el flamante “Lysergic Motel” y los de la capital del Turia harían lo propio con un “Volumen 11” que viera la luz en septiembre del pasado año. Todo en un horario algo inusual y enmarcado en un sábado sobrecargado de conciertos por toda la región. No obstante, el que hoy nos ocupa, rozó el sold out. La gente tenía ganas de rock and roll…

… y Pölvora de demostrar que atraviesan un momento más que dulce. Desde que sale el sol al comienzo del set ya queda claro que están en su salsa. Aún se colaba algo de claridad en el Santa Cecilia cuando suenan sus primeros acordes, pero las ganas de divertir estaban intactas. Sobre el escenario tres ex Uzzhuaïa (Alex, Israel y Jose), Lazy Lane (Jolly Joker) y Rubén Lozano (13 Millas) y la certeza de que, pese a la paliza por carretera que se metieron entre pecho y espalda, no se iban a dejar nada en el tintero.

El suyo es un hard elegante y de gancho innegable. Tienen feeling pero también saben sonar potentes y rotundos. “Decídete”, que colocan muy pronto en el set, puede ser una de mis composiciones favoritas del quinteto. Al frente, Lazy Lane comanda con los ojos ocultos tras las gafas de sol. Lo mejor es que su voz parecía en perfecto estado ya desde el comienzo. Sus juegos con el cable del micrófono recordaban (y no poco) a otro grande como es Michael Arthur Long (Drunken Buddha). “Una Vida Sin Más”, sensacional labor de Israel y Alex a las guitarras, dejó un regusto que me hizo pensar en los mejores The Cult.

Lo que me agradó fue el modo en que, sin salirse de las lindes del hard más académico, construyeron un set diverso y atractivo. Estuvimos “En La Guerra” y nos gustó el modo en que Lazy Lane jugó con la gente al final. “Qué jodidas son las tardes ¿Eh Avilés?” exclamaría a término. “Sicarios” destapó la cara más rotunda a la que antes aludí. También un gran solo por parte de Alex Simón. La banda estaba dando un nivel más que óptimo y la gente fue despertando de su aparente apatía vespertina. Lazy Lane bromearía al presentar a Israel como “el nombre peor visto del rock and roll”. Pobre chaval. “Carretera” y manta, que no había un solo segundo que perder. Con “Polvo” vuelven a derrochar feeling, rematando además con una de las mejores secciones solista de toda la jornada.

A pachas entre “La Rueda” y “Mirar Atrás” vimos a unos Pölvora muy animados, entregando altas dosis de hard rock potente y disfrutón, con un Lazy Lane que aparentaba estar pasándoselo en grande. Risueño y sabiendo llevarse a la gente a su terreno. Es lo que llaman un animal de directo y el pasado sábado lo demostró una vez más. Luego Israel tomaría el micro para decir que sí, que Valencia quedaba muy lejos, pero que cantáramos y bailáramos con él, porque “No Hay Tiempo”. Tiempo puede que no, pero otro gran solo de Alex Simón ya lo creo que sí. No hay “Nada Que Hacer” a tenor de lo visto con ese paso en falso al comienzo. Israel cargó con el solo esta vez y Lazy Lane se encaramó a la barra del Santa Cecilia y le puso el micro a una sagrada virgen, quien no pareció muy por la labor. La apuesta por “Todo Al Rojo” y el broche en “La Ciudad De Lobos” darían por cerrado el que, creemos, fue un gran set para ellos.

Diversión a raudales y clase para aburrir. Muy sólidos y compactos, dejaron un gran detalle con la pequeña que disfrutó de su descarga a pie de escenario. Una púa de Isra acabó en su zurrón, nada mejor para crear escuela y relevo. Así da gusto.

Y aunque el buen tiempo invitó (erróneamente) a dejar la cazadora de cuero en casa, qué ganas había de catar los nuevos temas de Leather Boys en vivo. “Lysergic Motel” (reseña) tendría su bien merecida presentación en casa y rodeados de músicos amigos abajo del escenario. Así da gusto.
De entrada me llama la atención no tanto el pequeño telón de fondo con el logo del grupo sino las letras que adornan los distintos pies de micro. “B.D.S.M.”, claro. Sería precisamente ese pequeño pildorazo que abre su nuevo álbum el encargado de iniciar una descarga más de los chicos de cuero. Ya de primeras la banda está sonando más sucia que de costumbre. Un arranque a pijo sacao que decía aquél. “Midlife Crisis”, que había estrenado videoclip apenas horas antes, arrancó buenos coros de los Leather Sex (guitarra), Latin Lover (bajo) y Dirty Duke (guitarra), amén todo el feeling posible. A término Leather Rose mandaría un agradecimiento al personal de la Residencia de Ancianos Verdeja (Trasona, Asturias) primero, nos instruiría sobre el sencillo coro de “Crush On You” después. Huelga decir que la gente se lo aprendió enseguida.

Con “Leather Gunner” dimos un salto hasta aquél “Back In The Streets” de 2014 para uno de los pocos arranques de nostalgia que se permitieron. Lo cierto es que sí dio la sensación de que los temas viejos sonaban más enteros. Algo que parece lógico y que el tiempo se encargará de subsanar. Es el ciclo natural. Leather Rose abandonaría su (ya icónica) cazadora de cuero blanca para “Electrify”, canción de Leather Dirty Duke para su hija. Una de mis favoritas del nuevo álbum y creo que de las que en mejor forma llegó al show del sábado. No faltaron, no podían hacerlo, las ya clásicas introducciones de Leather Sex, siempre con ese gracejo tan particular. Esta vez fue para presentar “Red Flag”, dedicada a Jorge Martínez. Su sonido, que si bien nunca fue malo, sí es verdad que mejoró en cuanto a equilibrio a estas alturas del set. El público sumó palmas y entre uno y otro creo que estábamos viendo una buena versión del quinteto.

Leather (once a Leather, always a Leather) Pig Rocket acompañaría a los chicos en “St. Mary’s Dance”, con la banda mutando en sexteto, Leather Sex enviando su ya habitual agradecimiento a su compañera de vida y Leather Rose mandando a la gente al suelo, gimmick de categoría ya ineludible. En contraste con citas anteriores, diría que nunca este corte había sonado así de sucio. Más de veinte años en esto pero la vitalidad intacta. Algo que confirma la furibunda “Backdoor Lady” con el Leather Skelter más esforzado y enérgico de toda la tarde / noche. Desparramaba la fiesta en el Santa Cecilia pero “Sonic Love” puso la nota discordante. Unos Leather Boys en un registro algo diferente. Ese tono más apaciguado vino a contrastar con el rock incendiario, descosido y plenamente auto referencial de “Hedonismo Ilustrado”. Su única concesión a nuestro idioma de la jornada.

Tras los obligados agradecimientos a la buena gente del Santa Cecilia, turno para que desbordase la nostalgia. Con arranque en falso, sí, pero “Fading Star” puede que dejara la mejor versión de Leather Rose tras el micrófono. Leather Sex recordó aquellos años en que iban a hacer surf a “la playa de Salinas” y cómo aquellos tiempos habían inspirado “Aussie Girl”. De este tramo final me gustó otro de los cortes nuevos en que se atreven a caminar por entornos algo diferentes. “Acid Riders” puede que pierda ciertos detalles en su traslación al vivo. Sea como fuere me gustó la dimensión que le otorgó al setlist. Leather Latin Lover huiría al excusado, si es que ya tenemos una edad, y la banda afrontó el renacimiento final. “Rebirth” es una de esas que siempre parece caer de pie en sus directos, al igual que el canto “Leather Boys, qué hijo puta sois” que se ha convertido ya en clásico en sus directos, a la altura de aquél “Amon Ra, grandes cojones” que, a buen seguro, más de un lector recordará. Invasión de escenario en “Born In The 70’s” y el cierre “Rock And Roll Blowjob” con media banda entre el público. Un gran final.

Avilés Rock City un fin de semana más. Qué pocas veces decepciona aquella a la que llaman “Villa del Adelantado”. Un par de buenos bolos, grandes momentos ya para siempre en nuestras retinas y un “Lysergic Motel” presentado por todo lo alto. Una entrada que rozó el no hay billetes y una más que notable venta de todo tipo de merch en el puesto comandado por nuestra compañera Carmen González que no dudó en multiplicar esfuerzos para captar sus habituales instantáneas en los pocos momentos que la ávida respuesta consumista de la armada leather le permitió. En un día muy complicado insisto, y agradables pre y post concierto. No creo que podamos pedir más. Mandar sincero agradecimiento a ambas bandas, saludos a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz
La sala está llena, en el escenario un telón negro lo cubre todo y a las 21:35 horas sale de un lateral con su bajo El Drogas. Inicia el concierto con “Dejándose La Piel (Nos Incendian Esta Tierra)”, la canta en solitario de manera íntima con el público en silencio. Creo que es la primera vez (sin contar los conciertos acústicos) que voy a un concierto e inician de esta manera tan suave y delicada. Simplemente precioso.

Al terminar esta canción se baja el talón, está toda la banda y empieza la caña y las primeras canciones de Barricada, “Ten Cuidado Con El Perro” y sigue “Lentejuelas”. La banda se siente en casa y se mueve por el escenario con confianza tocando “Mientras Arde Tu País (Europa Callada)” y “Así ”. El Drogas se quita la chaqueta y saca la pandereta con “Nada Sin Ti”. Subimos la potencia con “Víctima“ y “Esta Es Una Noche De Rock & Roll” donde El Drogas baja del escenario para estar con un público que se entrega por completo. “A gusto. Esta primera canción la habéis aguantado bien, a ver las otras 20 que os quedan” bromea Don Enrique Villarreal.

Aquí el concierto hace un cambio radical, de caña a calma. Deciden cantar y dedicar las canciones a la maldita guerra. El Drogas saca una guitarra acústica y empiezan con “Collar Abandonado”, siguen con “Cordones De Mimbre” y “Puede Ser”. Debo confesar que el cambio de revoluciones fue tan drástico que me dejó un poco fría y no fui la única. El Drogas saca una preciosa guitarra eléctrica y termina esta parte del concierto con “Maestros” y “La Estación“.

La sala se vuelve a calentar peligrosamente con “Animal Caliente“ y “No Hay Tregua”, canción con la que contaron con la colaboración de un pequeñín que viene pisando fuerte, Alberto, el rockero de la Joyanca. Alberto tocó la guitarra como todo un profesional y se movía por el escenario con mucho desparpajo, aún hay esperanza en el rock.

Volvemos a bajar el ritmo con “Fue El 24D… ¿Y Qué?” y “Quién Puede Verla” pero regresamos a la caña con “Como Elefantes” y “Peineta y Martillo”. El Drogas vuelve a coger la pandereta y baja con el público para animarles con “Empujó Pa’ Kí” y entrega la pandereta a un par de fans para que toquen con ellos (una de las fans fui yo 🥰). El Drogas saca dos cachabas y se pone a darles vueltas con “Tentando A La Suerte” y siguió “Frío“. La gente se vuelve loca y canta a pleno pulmón “Todos Mirando” y “Azulejo Frío“ para presentar continuación con mucho cariño a la banda.

Se retiran para hacerse desear y regresan con fuerza con “Okupacion“. Para terminar el concierto tocan las imprescindibles “Balas Blancas”, “La Hora Del Carnaval” y “Blanco y Negro“ donde el público no podía parar de cantar, saltar y alzar los cuernos.

Un concierto completo, con un setlist muy variado aunque me faltaron muchas de Barricada pero no se puede tener todo. Tanto la banda, que no paraban de sonreír, como el público, disfrutó de este concierto. Todos salimos… “A gusto”.
Texto y Fotos: Sheila Ortiz
El pasado 7 de febrero tuvo lugar la presentación del primer trabajo de estudio de Sacavera acompañados de MyStereo en la sala Cógigo 23 de Gijón. Ya había podido disfrutar anteriormente de este trío de las cuencas formado por Michell Ardura (guitarra y voz), Arturo “Turo” Fernández (batería) y Javier Garrido (bajo), la última vez en el festival solidario Raposu Rock (crónica) organizado por Rheme Peláez y me llamó la atención su música de letras reivindicativas y su buen directo. No quise dejar pasar la oportunidad para asistir a la primera fecha de presentación de su EP homónimo grabado en los Tutu Estudios, reseñado recientemente por mi compañero David Naves (reseña). Además todo ello unido al aliciente de poder disfrutar de una gran banda con más de 20 años de trayectoria profesional, como son los gijoneses MyStereo, por este motivo me dirigí a la antigua Memphis Live dispuesta a disfrutar de ambas propuestas.

No era la primera vez que acudía a este local, aunque lo cierto es que había asistido con sus anteriores gerentes y la sala está completamente remodelada. Decorada con mucho gusto y actualmente dispone de un espacio habilitado como escenario, para ser justos diría que demasiado pequeño, tuve la impresión de que a veces a los músicos les faltaba espacio para moverse. La acústica desde mi punto de vista ha mejorado notablemente y tiene una luz más cálida que la azul que recuerdo anteriormente en otros conciertos. Me gustó mucho como ha quedado aunque la iluminación es un poco escasa, falta algún foco en el escenario y esto dificulta en gran parte a la hora de tomar fotografías, sobre todo a los que no somos profesionales, ya que sólo había iluminación en la parte derecha del escenario. Esto último lo comento a modo de crítica constructiva porque me parece algo fácilmente subsanable y que beneficia en gran medida a la hora de tomar documentos gráficos o simplemente visualizar el espectáculo.
Pasados veinticinco minutos de las ocho abrieron el show los locales MyStereo. El concierto estaba previsto para las 20 horas pero los espectadores no fueron demasiado puntuales, si bien es cierto que la sala estaba bastante concurrida al momento de iniciar su descarga. Esta banda de gran trayectoria profesional inició su formación en Gijón en el año 2004, ganadores de numerosos certámenes de música en vivo a nivel local y nacional, han compartido escenario con artistas internacionales como los canadienses The Dudes o los finlandeses The Rasmus. En esta ocasión se presentaron con Adrián Muñiz (voz), Bruno Suárez (guitarra), ausente Alex Camargo (guitarra), completaron la alineación Sixto Santamaría (bajo) y Alex Fernández (batería).

Comienzan con una intro musical para dar paso al corte que abría su álbum debut “Above The Clouds” de 2016 “Helicopter Blues”, con un sonido muy enérgico y cañero. Adrián Muñiz, juega con su micro y cable volteándolo sobre su cabeza, imitando así las aspas de un helicóptero, aunque tuvo que mostrarse más contenido en movimientos que en otras ocasiones debido a las reducidas dimensiones del escenario. El repertorio a lo largo de la noche estuvo compuesto por temas de sus cuatro álbumes de estudio, aunque mayoritariamente del último “Panic” editado a finales del 2022, del que interpretarían a continuación “Pupperteers”, tema en el que el frontman se bajaría del escenario para bailar entre el público y “Numbers”.
Posteriormente Adrián Muñiz se dirige a todos los asistentes para presentarnos la canción “Your Head’s Not Upon Your Shoulders” comentando que “ahora toca una de locos, porque cada vez estamos más locos y hay que reivindicarlo”, único corte que interpretaron de su álbum “Space Cake” de 2008, muy enérgico, con sonido rotundo e interpretado con mucha fuerza; así como el siguiente “Panic Attack” perteneciente a su último álbum “Panic”. El tema “Happy Citizen”, del álbum “MyStereo” editado en el 2012, es presentado por su cantante comentando a modo de crítica que “somos ciudadanos felices porque tenemos móviles” e incluye una pandereta a modo de acompañamiento musical. Después le tocaría el turno a “Dressed To Kill”, canción de su último disco “Panic”, en la que Adrián Muñiz se baja una vez más para bailar entre el animado público que estaban disfrutando plenamente de la actuación y del impecable sonido. Como anécdota comentar que se produjo un pequeño incidente con la batería, que era la de Sacavera compartida por ambas bandas, y mandaron llamar a Arturo, que en ese momento estaba fuera de la sala, para arreglarlo. A consecuencia de ello tuvieron que parar el concierto unos minutos mientras Arturo lo solucionaba y en la espera el frontman de MyStereo pide un minuto de silencio para el “charles” de la batería. Después el show pudo continuar con normalidad.

En la recta final interpretarían de su álbum homónimo el tema “Play First” y la emotiva “U” de su primer disco “Above The Clouds«. “Digital Holocaust”, corte de su último álbum de estudio “Panic”, es presentada por Adrián Muñiz como una canción “apocalíptica” y comenta que le gustaría que hiciéramos un pogo, finalmente lo hubo y el propio frontman se bajó del escenario para unirse a él.
Tras estos momentos de diversión tendría lugar la sorpresa de la noche, cuando llaman a Michell Ardura, guitarra y voz de Sacavera, para interpretar junto a ellos un tema que no tenían incluido en el repertorio “The Monday Call”, de su álbum debut y Adrián comenta que hacía veinte años su primer concierto había sido junto a Michell, que estuvo con MyStereo un tiempo muy breve, pero con el que mantiene una gran amistad, y la química se vio reflejada en la interpretación de esta enérgica canción, en la que el propio frontman terminó tumbado sobre la tarima del escenario.

La parte final del concierto la reservaron para repasar su último trabajo de estudio “Panic” interpretando los temas “Fight In Vain” y “The Sentence Is Death”. Finalizarían el show a las 21:28 horas con un público entusiasmado que no paró de bailar y de disfrutar en todo momento del magnífico sonido de esta banda, con tintes de psicodelia y rock alternativo e independiente.
Turno para Sacavera, tras una breve pausa, se suben al escenario a las 21:45 para presentarnos su primer trabajo lanzado hace unos meses. Michell Ardura, a la guitarra y voces, Arturo “Turo” Fernández a los parches y Javier Garrido al bajo, este último luciendo una visera de su grupo y camiseta de Drunken Buddha, probablemente en honor al recientemente desaparecido Mario Herrero, teclista de la banda. El grupo formado en 2024 por músicos veteranos de la escena asturiana, a los que tuve oportunidad de ver en su debut en el Valliniello Sound Fest de 2024 (crónica), comenzó con un sonido contundente y mucha fuerza presentándonos “Invisible” tema dedicado a las personas que padecen de Alzhéimer y segundo corte de su EP homónimo, compuesto por cinco temas, los cuales nos interpretarían íntegramente a lo largo de la noche.

Además de las canciones de su primer trabajo interpretaron otros temas de carácter social y reivindicativo, con su personal sonido que podríamos definir como “sello de la casa” en el que combinan punk, metal y rock urbano, como serían las que interpretarían a continuación “Todo Va Bien” y “Decepción”. Supieron ganarse al público en todo momento y me llamó la atención el hecho de que a pesar de que MyStereo y Sacavera musicalmente son bastante diferentes, el público que nos congregamos en la sala fuimos prácticamente el mismo desde el principio hasta el final y disfrutamos igualmente de las dos propuestas.
Tras estos dos temas nos interpretarían seguidas las cuatro canciones restantes de su primer EP: En primer lugar “El Hombre Del Saco”, último corte de su EP. A continuación Michell Ardura dedica “Mentiras”, la penúltima canción de su primer trabajo, al “infame» Netanyahu; seguirían con la reivindicativa “Extinción”, primer corte de su nuevo trabajo, y a su término Ardura da las gracias a todos los presentes por venir a la presentación de su primer EP para terminar con “La Chica De La Curva”, de original temática que combina diferentes estilos con predominio del rock urbano.
El sonido fue impecable en todo momento y la conexión con el público total. Había además en la sala una chica llamada María, que ese día cumplía años, así se lo hicieron saber a Sacavera y finalmente tanto los músicos como toda la sala terminamos cantándole el “Cumpleaños Feliz”. En cierto modo tuve la impresión de vivir un “déjà vu” ya que no hacía demasiado tiempo también en otra sala de Gijón tuve oportunidad de presenciar una dedicatoria de cumpleaños similar.

Después de terminar de presentarnos al completo su magnífico primer trabajo de estudio Sacavera continuaría interpretando otros temas de su cosecha no incluidos en él como la canción “Güaje”, de letra divertida y cantada en asturiano, “Ignorantes”, “Te Toca A Tí”, “La Pieza Del Puzzle” y “Gigantes De Arena”, en la que Michell Ardura pide la colaboración del público a grito de “ahora necesitamos que nos ayudéis a cantar un poco” y de este modo finalizarían el show a las 22:38 horas dejándonos con muy buen sabor de boca y ganas de volver a verles pronto en los escenarios. Próximamente continuarán con más fechas de presentación y les deseamos mucho éxito con su primer trabajo y con los que seguro seguirán a éste.
Si tenéis oportunidad no dejéis de acercaros a disfrutar de estas dos bandas asturianas bastante distintas musicalmente, pero de gran calidad y que no os van a dejar indiferentes. Por mi parte, sólo queda agradecer a Heavy Metal Brigade por su confianza y apoyo, a todas las personas que apuestan por la música en vivo, desde organizadores, salas…, a quienes asisten como público, a los amigos que nos acompañan, a los músicos y especialmente a los miembros del grupo Sacavera, que me ayudaron mucho en la realización de esta crónica con su pronta respuesta a las preguntas que les formulé. Nos vemos próximamente…hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!
Texto y Fotos: Aurora Menéndez
La sexta fecha del “Aullidos Tour 25/26” traía consigo el retorno de Fito Cabrales y sus Fitipaldis a tierras asturianas. La capital de la costa verde acogía de nuevo una doble parada del bilbaíno en Gijón, en esta ocasión para degustar la presentación en vivo de su reciente obra de estudio “El Monte De Los Aullidos”.

Acompañado por un sexteto formado por su inseparable Carlos Raya a la guitarra, el bajista Alejandro «Boli» Climent, Javier Alzola al saxo, Jorge Arribas en teclados, Diego Galaz también a la guitarra y el violín y Coki Giménez a la batería logró que el público que abarrotaba el recinto coreara todo el repertorio desde el primer minuto. Ya fueran clásicos como temas de nuevo cuño, la comunidad Fitipaldi demostró su fidelidad, energía y entrega a la extensa formación.
Un amplia representación generacional la que disfrutaría de una gran noche, como calificaría la velada al inicio del show el propio Fito. Si bien arrancaron con “A Contraluz” incluida en su nuevo disco la respuesta del público podría rivalizar con la que recibió cualquiera de sus grandes éxitos. La parroquia había llegado con los deberes al día, canciones aprendidas y dispuesto a dejarse la voz en el envite.
La traslación al directo de la propuesta musical muta del swing tan marcado de la encarnación de los temas en el estudio de grabación al rock elegante y lleno de matices que magnificó la excelente acústica que ofreció el palacio de deportes gijonés. Si bien Fito y Raya hicieron buen uso de su personal arsenal de guitarras, el resto de componentes de la formación no irían a la zaga. El violín, el acordeón o el xilófono tuvieron su cuota de protagonismo en el sello sonoro ofertado por los Fitipaldis en la noche asturiana.
Veinte años juntos como bien nos recordó Fito al mentar a Carlos Raya dan para muchas cosas. El productor de confianza del bilbaíno volvió a sentar cátedra en su desempeño a las seis cuerdas. Como es de recibo mentar la impresionante labor del también baterista de Tarque, Coki Giménez, a los parches. También el detalle de acompañar la interpretación de “Volverá El Espanto” con imágenes del genocedio gazatí por las pantallas de vídeo situadas en el fondo y laterales del escenario.
Antes de las presentaciones desde las tablas Fito solicitaría al público un saludo para los asistentes al día siguiente a la segunda cita gijonesa. Grabado en vídeo los protagonistas del día recibirían el de la anterior parada de la gira, el de los que acudieron a la parada en Zaragoza. “Soldadito Marinero” pondría banda sonora a la primera despedida del combo. Bajo un mar de luces provocadas por los móviles que sinceramente nunca tendrán la magia de los mecheros de antaño. Abrazados al frente del escenario ponían fin al set. Una pequeña pausa antes de unos bises que iniciaban Fito y Raya solos sobre el escenario, acústicas en ristre para arrancar “La Noche Más Perfecta”.
Los decibelios subirían notablemente con la revisión de “Entre Dos Mares”, tema original de aquellos Platero y Tú con los que Fito se daría a conocer y que tan buenas noches de rock n’ roll nos dieron en los 90. En ese momento muchos echamos en falta un recuerdo al tristemente fallecido Jorge Ilegal o Robe Iniesta, tan importante en los inicios de Fito y Fitipaldis, pero ya se sabe que no se puede tener todo en esta vida.
Como bien dijo el señor Cabrales, agradecido por hacernos tan felices, cerraron su actuación con “Siempre Estoy Soñando” dejando patente tras más de 120 minutos de deleite sónico que posiblemente son la “jam band” más grande que ha dado el rock español.
Texto: José Ángel Muñiz