Crónica: The Picturebooks + Nicotine Bubblegum (Gijón 30/5/2025)

En Heavy Metal Brigade aún no sabemos qué es eso del descanso dominical. La sala Acapulco acogía la vuelta a nuestros escenarios del dúo alemán The Picturebooks, quienes tan buen sabor de boca nos dejaran en su anterior visita (crónica). Acompañados para la ocasión de unos Nicotine Bubblegum, a quienes seguramente hemos visto menos de lo que nos gustaría, las razones eran más que suficientes para abandonar las rutinas y el asueto.

Como custodios de la verdad que procuramos ser en esta casa, lo cierto es que Acapulco presentaba un aspecto algo desolador cuando Nicotine Bubblegum toman el escenario. Y tuvieron que hacerlo con la batería y el piano de The Picturebooks restando no poco margen de maniobra. Pero les bastó una “The Fire In The Hole” para ejemplificar la gran personalidad que desprenden como banda. Y que, a día de hoy, tienen poca rima con ninguna otra formación de esta cascada y vieja Asturias. Ese comienzo desató la cara más ruidosa del cuarteto. A ratos costaba oír con claridad a Luismi Rose (Leather Boys) de tanto como crujía la guitarra de Grigera. En “Space Eyes”, de aquél Ep homónimo de 2018, sería el batería Marco Valera quien adquiriría un mayor protagonismo.

El sonido se fue afinando y la banda dio una buena versión en cortes como “Youth Leisure”, que desde su arranque calmado y melódico transitó hacia un final con Nicotine derrochando nervio y pegada. Me llamó la atención el solo lleno de efectos en “Palindrome”, quizá porque me recordó a las luminarias progresivas Tool. Si tal y como Luismi dijo que llevaban tiempo sin tocarla, lo cierto es que no se notó. De hecho me atrevería a decir que fue de los cortes con más gancho del set. El propio vocalista introdujo entonces “123” sin olvidar mención a Gin Barberia (Absalem), quien le acompaña al micro en la versión de estudio. “Ella no ha podido venir, trataré de hacerlo lo mejor que pueda pero la voz es la que tengo” exclamó irónico. Estupendo ese aire más atmosférico del puente y un Grigera que brilló a las seis cuerdas. Sus riffs siempre tienen personalidad. Sus solos se llenan de efectos. Y, por ahí, la alternativa propuesta del cuarteto brilla en consecuencia. Tras el pequeño reconocimiento a Sergio Saavedra, infatigable técnico de sonido de la sala, llegó el momento de echar el cierre con “War”. Aquí la banda dio su nota más descarnada. Esta vino a contrastar con la mayor sobriedad del solo. Pero con la base rítmica desbocada al final y Luismi desgarrando el grito antibelicista del epílogo, Nicotine Bubblegum terminaron por cumplir en la siempre ingrata tarea de romper el hielo.

La intro que disparan The Picturebooks y que tiene mucho de música negra, me recordó de pronto a los siempre interesantes Zeal & Ardor. Y tiene sentido pues el dúo enlaza entonces con una “Primate Dancer” cuyas estrofas me recuerdan de hecho a la siempre atrevida banda suiza. O al menos tal era la intención del dúo. Todo hubo de parar pues la batería parecía no estar sonando por PA. Percance que Sergio Saavedra, siempre atento, solucionó a la mayor brevedad. Así pues Fynn Grabke (guitarra , piano y voz) y Philipp Mirtschink (batería y percusión) volverían a empezar y todo transcurriría ya sin mayores problemas. No gozaron de la entrada que nos habría gustado. Máxime si uno recuerda cuán concurrido fue su anterior paso por la región. En cualquier caso se entregaron como si de un sold out se tratase. Mirtschink pone toda su furia en cada golpe y Grabke se va al piano para echar mano del megáfono. El sonido, huelga decirlo, era el de las mejores noches.

Algo que salta a la vista en la revisión de “I Feel You”, (en mi opinión) uno de los cortes definitivos del pop de los noventa, y que el dúo alemán lleva a su propio terreno. El corte se desnuda a veces incluso de guitarras, dejando que Mirtschink llene los vacíos con furibundos golpes al sufrido kit de batería. Grabke canta alguna de las estrofas a través de las cuerdas de su Gibson. Pueden ser solo dos músicos en escena pero conocen mil trucos cara a conseguir sonar potentes y resultar atractivos. “Sabemos que tenéis que trabajar mañana”, comenta en inglés Grabke, “but this is a fucking rock show”. Y tanto que sí. Quiso el vocalista aquí recordar anteriores pasos por la región. También despachar los habituales agradecimientos. Y junto con un Mirtschink que echa mano de las mazas, entregar la cara más cruda y visceral del dúo en “I Need That Oooh”. Medio ocultos bajo el humo, la experiencia adquiría tintes casi trascendentales.

En “PCH DiamondMirtschink arranca golpeando el kit con sus manos desnudas. Grabke echaría mano después del slide en su meñique, conjugándose para mostrar la cara más oscura del dúo. Philipp Mirtschink regresaría a las baquetas para uno de los cortes con más gancho, no otro que “Masquerade”, de su último trabajo “Albuquerque”. Al igual que en su anterior paso por el Centro Niemeyer, The Picturebooks no se olvidaron de revisitar el “State Trooper” de Bruce Springsteen, con Grabke reconociendo que “Nebraska” es su álbum favorito de aquél al que apodan el “Boss”. Acapulco se arrancó por palmas y ellos respondieron dejándose la piel en un iracundo final. Y mientras que “Electric Nights” pudo ser otro de sus cortes con más gancho, “Back To L.A.” viene a explicar lo que supone para un dúo como ellos haber llegado desde Gütersloh a la ciudad de los sueños. Aquí Grabke se fue hacia el teclado para disparar el sinte, volvió después al micrófono y entre ambos construyeron otro de los cortes más llamativos del set.

Cambio de guitarra mediante, preciosa Epiphone azul y blanca, “The Rabbit And The Wolf” procura la cara más iracunda del dúo. Acapulco de nuevo dando palmas y Mirtschink azotando la campana del kit con total vehemencia. Grabnek nos explicó entonces que el origen de “Why Mother Why” reside en una pesadilla que sufrió tiempo atrás. Aquí dispararon coros en uno de los pocos alardes artificiales de la noche. Un corte más tendido que procuró un merecido respiro a los chicos. Con el batería volviendo a las mazas, “E.L.I.Z.A.B.E.T.H.” desliza ahora un mayor acercamiento al blues, fragmentado eso sí a través de sus muchas y diversas influencias. “The Hands Of Time” llega no sin que antes Grabke haga sus pinitos en nuestro idioma y, a puro spanglish, anecdotice sobre las cuitas con el español en diversos territorios del país. Incluso amenazó con hacer una versión del “Suavemente” de Elvis Crespo (gran idea para el Perversiones, si me preguntan).

Grabke se desgarra en “Your Kisses Burn Like Fire” que pone Acapulco a coro. Un corte clásico y que parece soldado a perpetuidad en los sets del dúo. Se fueron a camerinos y sería el propio vocalista quien, en solitario y con la acústica en ristre, enfrentara “Running Wild And Free”. Esta, junto con la final (e ineludible) “Zero Fucks Given” funcionan a la vez como cierre y resumen de la propia idiosincrasia del dúo. Fantásticos.

No eran ni las once cuando sonaron las últimas notas en la Sala Acapulco. Domingo al fin y al cabo. Pese al escaso número de entradas vendidas se fueron prometiendo volver. En nuestra mano está que el boca – oreja funcione y posteriores visitas del dúo colmen las expectativas. A nosotros no nos queda ya nada más que agradecer al personal de Acapulco el trato y las facilidades, mandar un saludo a la concurrencia y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Automatic Kafka presenta «Immortal» (Mieres 29/3/2025)

A veces tan solo se trata de seguir el curso natural de los acontecimientos. Tras el Studio Report primero y la reseña después, quedaba presentar como se merece este segundo álbum de los rockeros asturianos Automatic Kafka. Presentación en solitario en un Mieres Centru Cultural al que tocó volver tras largos meses de ausencia y que recibió “Immortal” superando los cien tickets vendidos. No era ni mucho menos la única cita del sábado, lo que habla y no precisamente mal de la expectación creada.

Así pues y cuando faltan algo más de diez minutos para las nueve de la noche, Automatic Kafka toman el escenario tras haber mutado en sexteto. Jesús Rebor, a la sazón uno de los ingenieros tras el sonido de “Immortal”, iba a poner una voz más a servicio de la banda. Formación especial para una ocasión especial. Me gustó que todo arrancara desde “Audio Garden” por la forma en que ejerció de puente entre los Kafka del debut y esta nueva iteración. Dolfo se parapetó detrás del pie de micro, agarrándose a él y caminando por la parte frontal del escenario. Su registro es una de las claves de la banda, mientras que su garganta parecía más que dispuesta a dar su mejor versión. El Daédrica Jota demostró también estar ya integrado de pleno derecho en el seno de la formación asturiana, dibujando un primer solo que auguraba todo lo bueno que se avecinaba.

Con “Burn”, dedicada a la figura del no menos inmortal Jimi Hendrix, la banda extrae su cara más intensa. Atrás y en un plano aparentemente más discreto, el bajista Margo apuntala los estribillos con una buena ración de coros. Detalle que sería una constante durante toda la noche. El sonido, que aún en las siempre esquivas primeras filas era estupendo, vino a ejemplificar el cuidado con el que la banda se había tomado la cita. Broonko y Jota doblan el solo con pericia y Leo Duarte sustenta el mayor nervio posterior. Estábamos ante una gran versión de los Kafka y aquello no había hecho más que empezar.

Se nos instó por su parte a abandonar las butacas. Recuerdos de la pandemia casi como del Vietnam, pero la gente se mostró reacia a levantar sus sagradas posaderas. Fue el momento entonces de echar la vista atrás y recuperar el primero de los cuatro temas que recuperarían del debut, no otro que “Aliens”, con Dolfo aportando su particular registro a uno de los cortes con más gancho de la banda. De vuelta al segundo trabajo, me dio la sensación de que “The Red” gana gran peso en su traslación al directo. Buenos coros de Rebor aquí, ejerciendo junto con Margo como perfecto escudero de Dolfo Alligator. Sería el propio Margo el encargado de agradecer a medios y público nuestra presencia allí. También de tener un pequeño detalle con su vástago Thiago en la víspera del cumpleaños de éste. Tras la correspondiente celebración con la gente entonando el “cumpleaños feliz”, llegó el turno de uno de los cortes más distintos del set: “Resistance”, sobre las peripecias del personaje de Jack Nicholson en “Alguien Voló Sobre El Nido Del Cuco”, y que brindó la cara más versátil de Automatic Kafka. Estupendo solo de Broonko aquí, por cierto.

De vuelta al primer álbum, “Wanted Fame” arrancó de manera más o menos espontánea las palmas del público. El teatro del Mieres Centru Cultural no es pequeño pero la buena venta de tickets hizo el resto. La gente llevaba en volandas al eventual sexteto y todo estaba saliendo a pedir de boca. Máxime cuando Jota clava el solo y todo fluye con altas dosis de feeling y buen rollo. Margo introdujo entonces “The Taster” comentando algunos entresijos del disco, aquello de que cada canción tenga como background a un personaje en concreto, y junto con Leo Duarte a los parches compuso una de las bases rítmicas más interesantes, por alternas, de todo el set. En general la banda pareció mostrarse muy a gusto en ambos registros. Llegaba entonces el turno de una de mis favoritas del segundo trabajo. No otra que “Doc”, con Dolfo contando una pequeña anécdota del rodaje de la entrañable “Regreso Al Futuro” en que se inspira. Duarte se entregó aquí y tanto Rebor como Margo salieron de nuevo en apoyo de Dolfo para que todo cuadrase.

Y de una de mis predilectas de este segundo trabajo, a (quizá) mi favorita del primero: “Streets Of Universe”. El registro de Dolfo altera en parte la fisonomía que no el espíritu de la que, pienso, es una de sus composiciones más fundamentales. Quizá por el gancho de ese estribillo tan redondo o lo juguetón del riff. No lo sé. El caso es que tanto yo como quienes tenía alrededor disfrutábamos de lo lindo. De qué se trata si no. Broonko se tomaría un momento para hablar de la propia “Immortal (Kiddo)” que da nombre y aporta color al disco. Aprovechó también para dedicársela a Pablo Canalís, quien había perdido recientemente a su abuela pero ni así quiso perderse la cita. Dolfo se enfundó entonces la característica sudadera amarilla y el directo transformó al tema título en uno de los más juguetones del set. Leo Duarte volvería a brillar aquí, y la banda tejería un cierto misterio con ese puente extraño y tranquilo.

Tuvo que ser finalmente en “Metamorphosis” que la gente se animara a despegar sus sagrados culos de las butacas para acompañar a la banda a pie de escenario. Dolfo soltaría al fin el pie de micro y Broonko aprovecharía el inalámbrico para bajar a mezclarse con el público. Le seguiría Dolfo después y la fiesta no pudo resultar más catártica. Pero quedaba echar el cierre. Pablo Canalís acompañó a Rebor en escena y a toda la banda con sus muchas habilidades durante la final “Crazy Horse”, principio del nuevo álbum y cierre del show del sábado. De nuevo con Broonko perdiéndose entre la gente, ofreciendo su guitarra y, en resumidas cuentas, rubricando el final más festivo posible. The cherry on top que dirían los anglosajones.

Nos imaginamos que no eran pocos los nervios con que Automatic Kafka afrontaban una cita como esta. Pero salir a escena y verse rodeados de tantos y tan buenos amigos, intuimos, ha de resultar el más efectivo de los calmantes. Quedó pues bendecido “Immortal”, un disco que debería brindar bastantes alegrías al quinteto. Sumamos además la anécdota de haber presenciado a la banda en formato amplio, con los buenos aportes de Jesús Rebor y Pablo Canalís, a quien mandamos el mayor de los afectos. Por nuestra parte nada más que agradecer a la banda por el detalle y las facilidades y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

The Warning Busca Telonero: Abierta Convocatoria

La formación mexicana The Warning regresa a España con una única parada el próximo 11 de abril en el Palacio Vistalegre de Madrid.

A través de The Spanish Wave, proyecto de internacionalización de talento estatal con el objetivo de ayudar a la exportación de artistas y bandas emergentes, se abre la convocatoria para la selección de la banda que acompañe al trio formado por las hermanas Daniela (voz principal y guitarra), Paulina (batería, voz y piano) y Alejandra Villareal (bajo, piano y coros) en su única fecha en nuestros escenarios. 

Con fecha límite para participar, la convocatoria finaliza el miércoles 2 de abril a las 23.59 horas. Formulario disponible a través del siguiente enlace.

Agenda: Host + Brutalfly + Mesenktet en Gijón

Nueva parada en los escenarios asturianos para los ferrolanos Host. La presentación en vivo de su ópera prima «The Quake» (reseña) llega al Bola 8 de Gijón el próximo viernes 4 de abril.

La cita contará con la participación del trio thrasher Brutalfly actualmente confeccionando la continuación de su última obra de estudio «I Was An Experiment» (reseña) publicada en el 2022 y unos hiperactivos Mesenktet, protagonistas de tres conciertos en apenas 7 días. Con apertura de puertas a las 20:30 horas la entrada tiene un coste de 8€ exclusivamente en taquilla.

Agenda: The Magus + Caballo Moldavo + The Goat en Gijón

Tras más de 3 años de programación musical El Club de los Acordes Subterráneos se mudará del gijonés Tizón Sound a una nueva ubicación para mantener su apuesta por el bien social al lucro personal y la cultura al negocio. Mientras tanto en los estertores de esta etapa nos seguirán ofreciendo propuestas siempre atractivas, en esta ocasión un nuevo paso por su escenario de Caballo Moldavo y The Magus y el estreno en Asturias del combo melodeath gallego The Goat.

Viejos conocidos de este medio The Magus regresan al Tizón para continuar con la presentación en directo del notable «Shinin’» (reseña) autoeditado allá por diciembre del 2023.

Caballo Moldavo que publicará su segundo trabajo discográfico este 2025 dejará pinceladas de esta nueva obra. Un disco cocinado a fuego lento continuación de aquel «Réprobos» (reseña) con el que nos sorprendieron en el 2021.

Primera visita a nuestros escenarios para The Goat, formación melodeath afincada en Santiago de Compostela. Laura (batería), Joaquín y Marcos (guitarras), Louro (bajo) y Adrián (voz) presentarán su ópera prima «The Beginning Of The End«.

Apertura de puertas 20:30 horas
Entrada 10€ solamente en taquilla

Agenda: The Picturebooks + Nicotine Bubblegum en Gijón

The Picturebooks regresan a los escenarios asturianos apenas un año después de su brillante paso por la Sala Club del avilesino Centro Niemeyer (crónica). La cita con el dúo formado por Fynn Claus Grabke (guitarra y voz) y Philipp Mirtschink (batería) tendrá lugar el próximo domingo 30 de marzo en la Sala Acapulco de Gijón.

Presentarán su nuevo álbum «Albuquerque» publicado en septiembre del pasado año. Con una década de trayectoria a sus espaldas, ya es la tercera actuación en Asturias para ellos, esta vez inmersos en un extenso tour europeo con paradas en Barcelona, Zaragoza, Santander, León, Madrid, Valencia y Mungia.

Como banda invitada en su paso por la capital de la costa verde contarán con unos Nicotine Bubblegum muy activos en directo últimamente tras su paso hace escasas fechas por Los Bancos de Atrás de Unquera y el avilesino Paseo Malecón dentro de la presentación en vivo de su nuevo disco «Twilight Sleep» (reseña).

Entrada online anticipada 18€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/concierto-the-picturebooks
Venta Física:
Librería Paradiso (Gijón)
Route 66 (Avilés)

Rockvera Fest 2025: Primeras Confirmaciones

La Asociación Monorock presenta a Leize y Sonotones como primeras bandas confirmadas de las seis que formarán el cartel de la próxima entrega del Rockvera. El festival corverano tendrá lugar en su ubicación habitual, el Teatro El Llar de Corvera, el sábado 30 de agosto.

Los de Zarautz celebrarán en Asturias sus 40 años de trayectoria presentando nuevo disco, «40 Peldaños» editado en diciembre del pasado año a través de Maldito Records.

Los madrileños Sonotones también están de celebración, en su caso 25 años de carrera. En el Llar presentarán nuevo disco aún en proceso de grabación en El Sótano Estudio con Iker Piedrafita a los mandos.

Crónica: Cobra Speel + Nurcry + Haunted Gods (Oviedo 8/3/2025)

Teníamos ganas en Heavy Metal Brigade de hacerle el checking de rigor a esta nueva iteración de Cobra Spell. Acompañadas esta vez de Haunted Gods y Nurcry, con nuestra querida Gong Galaxy Club como epicentro, la del sábado se planteaba como una de esas citas que no podíamos dejar pasar.

Haunted Gods serían los encargados de romper el hielo. Los power metaleros de Artés (Barcelona) venían presentado un debut homónimo que pasó con nota por nuestras reseñas allá por el año 2023. Y se podría decir que cumplieron con el siempre difícil papel de abrir la velada. De entrada llama la atención su puesta en escena, las llamativas vestimentas que portan. Aunque no más que la propia premura del set. La banda parecía no tener un segundo que perder.

Pero mostraron un buen nivel en cuanto a técnica se refiere mientras dispensaban pildorazos de power indómito y juguetón. “Ritual” es un buen comienzo, con la frontwoman Txell desviviéndose por animar a la (aún) escasa concurrencia. El sonido, algo difuso al comienzo, se iría aclarando conforme transcurriera el set. A puro doble bombo en “Threshold”, tremenda pegada los chicos aquí, se permitirían incluso el lujo de enlazar con “Zirael” y, ya digo, acertar a dar una más que aceptable versión. La sala iría mejorando su aspecto paulatinamente. Por su parte Haunted Gods acertaban a macerar su conocido power metal y bordear incluso el hard más melódico. Apenas un parpadeo dentro de ese metal indómito y trotón. Para cuando se despiden y desde la mesa disparan “Stayin’ Alive” de los inmortales Bee Gees, apenas han estado treinta minutos arriba del escenario. Puede que incluso menos. En cualquier caso Txell se encargó de despedir con su grito más desgarrado de la noche. Ojalá que en nuestro próximo encuentro podamos disfrutar de un show completo por su parte.

Con Nurcry teníamos clavada una espina desde su desigual paso por la primera edición del Luarca Metal Days (crónica). Circunstancias propias del directo que empañaron su anterior visita. La banda lo sabía y parecieron dar un nivel más que aceptable ya desde los primeros envites. En lo que parece la semana de los tres guitarras en esta casa (tras lo de Geoff Tate el pasado jueves en tierras leonesas), el sexteto deja pocas dudas en su buen arranque. Es cierto que a Kike le costó algo más dar con la tecla. Nada que no arreglase con el correr de los temas.

Unos temas que dieron buena medida de la calidad técnica que atesoran. Porque el Lethargus Juanjo Alcaraz brilla con las seis cuerdas en “Contra Viento y Sol” al tiempo que Fuentes parece ir encontrando su mejor versión. Sería el propio frontman quien nos agradecería nuestra presencia allí previo paso a introducir “Salto Al Vacío” y ese riff que, en su traslación al directo, tiene un gancho de mil demonios. Rematada por un eficaz solo doblado, la amplia formación madrileña parecía más que a gusto. De lo más activos incluso durante la más reivindicativa “Megalomanía”, con el mejor Kike Fuentes de la noche. El propio vocalista ejecuta de rodillas el coro inicial de “Indómito” para un corte que dejaría otra de las secciones solistas más fulgurantes del set.

“Este puede que sea el tema más pop del disco” bromeó Fuentes en relación a “Galileo”, composición que ya presentaran en aquél primer Luarca Metal Days. La enorme pegada de su batería aquí, no obstante, pareció quitar razones a su vocalista. Más heavies o más poperos, el caso es que, al final, todo es “Cuestión De Rock & Roll”. De este corte final llama la atención su tranquilo prólogo, distinto a todos cuantos plantearon. Un buen final en el que su frontman no se quiso olvidar, y es un detalle que le honra, del técnico de sonido de la sala. Se fueron pienso que habiendo mejorado con respecto a su anterior paso por Asturias, que era lo que les pedíamos. A continuar por esa línea.

Pasan veinte de las diez cuando las remozadas Cobra Spell irrumpen en el escenario de la Gong Galaxy Club y ya de primeras uno siente el buen ambiente que, según parece, se respira en el seno de la joven formación. El telón de fondo y la siempre llamativa Jackson roja de una risueña y muy activa Sonia Anubis. Kris Vega derrochando carisma y buena voz ya desde las primeras estrofas de “The Devil Inside Of Me”, con el Astray Valley Adri Funérailles demostrando desde su guitarra estar plenamente integrado en la disciplina del quinteto. Un inicio de lo más heavy que vendría a contrastar con los aires más hard rockeros y chulescos de “Satan Is A Woman”. Hale Naphtha, amén de propulsar a la banda desde los parches, no ceja tampoco en hacer coros o buscar la implicación del público. Tan dinámica como fiable, Cobra Spell tienen en ella un activo que harían bien en atesorar. A su lado suyo y en un rol mucho más discreto, la nueva bajista Bel Mena se mostró más reservada que sus compañeras. Pero supo sacar adelante el set sin mayores problemas y su bajo se dejaba sentir con fuerza en las primeras filas. En resumidas cuentas y para el escaso tiempo que lleva enrolada en la formación, ni tan mal.

En “Bad Girl CrewVega traslada a nuestro idioma la intro del original. Es aquí donde la idea de que esta es una banda que mejora con creces a su encarnación de estudio vuelve a sobrevolar. Una banda preocupada en todo momento de buscar la conexión con su gente, sin que ello vaya en detrimento del buen nivel técnico que poseen. Es verdad que, al menos en primeras filas y durante este parte inicial del show, costaba oír con claridad alguno de los solos de Sonia Anubis. Como cierto es que la de Haarlem no paró ni un momento. Muy activa, cambiándose de lado con Adri y tan risueña como implicada. Sería precisamente la guitarrista de origen neerlandés la que nos recordaría su anterior paso por esta misma sala (crónica) como introducción a una “S.E.X.” que viene a destapar la cara más hedonista, aún si cabe, del combo radicado en Barcelona. Otra buena tourné solista entre Sonia y Adri, amén del grito final de Kris, dieron un poco la medida del buen momento que atraviesan.

Love Crime”, sin embargo, entrega ahora un mayor vértigo. En lo personal conecto en mayor medida con esta versión más metálica. Estupenda de nuevo Hale aquí tras los parches y unas Cobra Spell que, ya digo, saben manejarse en ambos registros sin mayores problemas. Kris nos dijo entonces que era el turno del que fuera primer single de la banda, no otro que “Poison Bite”, que daba a conocer a la banda allá por agosto de 2020. Torrencial aquí la propia frontwoman barcelonesa. En “You’re A Cheater” vuelven al hard rock más vacilón. Kris de nuevo tradujo la pequeña narración que alienta a Sonia antes del solo. Y de nuevo refulgió la inconfundible Jackson roja en manos de la espigada guitarrista. “La próxima es una canción que en esta tierra gusta mucho”, aseguró entonces Kris Vega, para proceder a introducir “Love = Love”. Un canto a la tolerancia que a buen seguro les gustaría tatuar en la cara a más de uno. Supone además un cierto cambio de registro con sus tonos más amables e incluso el saxo (pregrabado, dónde está Chema Menéndez cuando se le necesita) que hace las veces de solo.

Kris Vega anuncia entonces que llega el último tema de la noche, que resultó ser “Warrior From Hell”, invirtiendo tiempo en presentar a la banda, mandar al suelo al público (que pareció por la labor) y recordar, en alusión al 8M, que era el día de las “guerreras del infierno”. La sección solista, iniciada por Adri aquí y cerrada después por Sonia, pienso fue una de las más redondas de todo el set. Para el final quedaron “Accelerate”, con la banda derrochando una mayor intensidad aquí y la propia Sonia teniendo un pequeño percance con su inseparable Jackson. Con deciros que tardé más en apuntarlo en mis notas que ella en cambiar de instrumento os podéis hacer una idea de cómo de rápido solventó el percance. “Addicted To The Night”, que puede ser uno de los cortes que mejor resume la propia idiosincrasia de la banda, cerró finalmente el set de unas Cobra Spell que parecen pintar mejor a cada visita que realizan por estas tierras.

A quien se quedara con ganas de más o directamente se lo perdiera, le recordamos que Cobra Spell volverán a pisar tierras asturianas en la segunda edición del Luarca Metal Days (info). Por nuestra parte nada más que agradecimientos a la buena gente del festival por todas las facilidades dispuestas de cara a la confección de esta crónica, un saludo grande a la buena gente con quien departimos a lo largo de la jornada y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Miguel Rubio

Crónica: Ciclonautas + Malaputa + Rienda Suelta (Gijón 1/3/2025)

Triple presentación en la gijonesa Sala Acapulco la que nos ofrecía El Dromedario Records y que cortesía de la gestora de la sala pudimos disfrutar la noche del primero de marzo. Tres bandas (Ciclonautas, Malaputa y Rienda Suelta) sobre las que planea la alargada sombra de los navarros Marea y nada más lejos de la realidad, dejaron de facto la impronta de surcar su propio destino con un sonido y personalidad claramente distanciada del quinteto de Berriozar.

Arrancaban la velada el trio sevillano Rienda Suelta, curiosamente el formato de todos los grupos protagonistas de la noche. Enfrascados en la presentación de su primer disco «¿Dónde Está El Hombre Malo?» editado a mediados del pasado mes de febrero, Rucho Linares (voz y bajo), Charlie «Txarpa» Palacios (guitarra) y «La Bestia« Villagrán (batería) no escatimaron esfuerzos por agradar a la parroquia a base de líricas subversivas, irónicas y satíricas unidas a un apartado sonoro de querencia al mejor Rosendo, Reincidentes o los mismísimos Barricada.

Mediado su set nos agasajaron con un soneto dedicado a Xixón que el público recibió de buen grado, navegando entre las aguas de la sorpresa y la emoción. Temas como «Extranjero«, denuncia contra el racismo clasista, la fiestera «Turulo» o “Potra De Rabia y Miel” dan la medida de su buen hacer. Se ganaron un gran puñado de adeptos a la causa y las ganas de verles de nuevo por estos lares a tiempo completo.

Bones nueches, mareantes
de la Santa Catalina.
Me autoproclamo un amante
de la brisilla marina
que, de manera ambulante,
se acollerá en las esquinas
con cualquier acompañante
que la faiga pelegrina.
Munches gracies, asturianos;
vástagos de Don Pelayo,
de Riego y de Jovellanos.
Aquí muere mi caballo.
Va por ustedes, hermanos;
por gijoneses y playos.

Malaputa llegaban a la capital de la costa verde en la que era la tercera etapa de la extensa gira estatal «La Suerte Está Echada» en la que presentan su segunda obra de estudio «De Raíz«, publicada en diciembre del pasado 2024. El maestro Kolibrí Díaz a la guitarra, Euken Ubasos a la batería y Eduardo «El Piñas» Beaumont al bajo y voz volvían a la carretera 8 años después. Dato este más que suficiente para que la cita en la Acapulco fuera poco menos que inexcusable.

Rock orgánico, sin edulcorar, crudo y directo a la mandíbula son las señas de identidad de Malaputa. Es inevitable la comparación con la banda madre del 66% del combo, pero desde las primeras estrofas queda claro que su ADN es completamente distinto. «La Raíz» para arrancar y «Gasolina y Fuego» en la terna inicial marcan la dirección hacia la que se encamina el show. Apenas pausas, agradecimientos de rigor y homenaje a Barricada con una enérgica y malencarada versión de «A Toda Velocidad» señalan la triunfal marcha militar que el trio desgrana en la Acapulco.

Una puesta en escena en la que sobra parafernalia, salvo ese pie de micro coronado por la cabeza de un cuervo. Solamente el fluir de la música. Un repertorio de 18 temas que pasaron en un suspiro para dar un completo repaso a sus dos trabajos de estudio. Dejaron patente ser una banda con identidad propia y no el proyecto en solitario de un componente de Marea. Un trío con todas las papeletas para ofrecer noches irrepetibles de sudoroso rock & roll.

Apenas 6 meses habían pasado desde nuestra última cita con Ciclonautas, la parada en el ciclo de conciertos del Patioh de La Laboral junto a El Drogas (crónica) pero los alicientes para repetir eran poderosos. La salida al mercado de su nuevo disco de estudio «Ecdisis» era inminente y había muchas ganas de catar in situ alguna de las nuevas composiciones del trio navarro-argentino. No hubo que esperar mucho, tras una breve intro arrancaban su tiempo con «En Mi Espacio Sideral«, uno de los adelantos de la nueva obra.

Fieles a su curiosa forma de entender el rock, hay quien los etiqueta como stoner, continúan navegando por esos característicos desarrollos cuidados con mimo a lomos de un sonido nítido, una constante toda la noche. De aquí nuestra felicitación a los responsables de dicha faceta. Mai Medina exporta carisma aferrado a su telecaster mientas la base ritmica que componen Alén Ayerdi tras los parches y Javier «Txo» Pintor aseguran pegada y unas líneas de bajo de lo más elegantes.

Canciones de nuevo cuño como «Chinche Verde» y «Banderas Negras» se cuelan en el set entre temas ya imprescindibles como «Bombo Sicario» o «Agua Va«, todo ello sin que la conexión con la audiencia decaiga. Incluso un pequeño grupo entre el público ya reconoce los temas. Acabarían en el escenario acompañando a la banda, identificados como fieles seguidores del trio en lo que suponemos no era la primera cita con la formación en esta gira.

Para nuestra sorpresa El Piñas también compartiría tablas con Madina y cia poniendo su voz en «Dele Al Play«, ya en la parte final de su set. Aunque el titulo de la nueva obra haga referencia a la muda de piel necesaria para seguir creciendo, renovarse por fuera para lograr una inevitable expansión, Ciclonautas supieron conjugar pasado y presente para colmar las expectativas más exigentes de la audiencia de manera más que sobrada.

Una gran noche de rock, con 3 bandas que complementaron magníficamente sus particulares maneras de entender la música. Impecables en el escenario, cercanos y amables cuando se bajaron del mismo. Si puedes no te los pierdas, por estos lares ya hay ganas de repetir.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz