Agenda: Zålomon Grass en Gijón

Con nuevo disco en el zurrón el power trio vigués Zålomon Grass regresa a los escenarios asturianos tras su paso en el 2024 por la Factoría Cultural avilesina (crónica). La presentación de «Trouble In Time» tendrá lugar el viernes 9 de mayo en el gijonés Bola 8 como nueva ubicación tras el fin de la programación en el Tizón Sound debido al inesperado fallecimiento de su propietario.

Compuesto, arreglado y producido por la propia banda, la grabación del álbum se ha llevado a cabo en los Guitartown Recording Studios de Muriedas (Cantabria) y en Rodd Studios (Vigo) con Hendrik Röver (Guitartown) y David Rodd (Rodd Studios) a los mandos respectivamente. Cuenta con las colaboraciones de Iñigo Bregel que aportó el Hammond en «A Thing Of The Youth«, Ramón Figueira «Figui«, armónica en «Bad Combination» y Alfonso García «Eski«, congas en «Across 110th Street«. Editado el pasado 10 de marzo en formato digital y CD, en vinilo verá la luz próximamente vía Discos Macarras.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/zalomon-grass-viernes-9-de-mayo-gijon-sala-tizon

Crónica: Geoff Tate + Josh Watts + Sunset Blvd. (León 6/3/2025)

No todos los días ocurre que una auténtica leyenda de este mundillo como Geoff Tate se presenta a apenas una hora de casa. La que fuera voz de nada menos que Queensrÿche, banda clave en el desarrollo y posterior implantación del metal progresivo, se presentaba en León con un repertorio integrado por los grandes clásicos de la banda de Seattle. Nuestra presencia allí, aún a pesar de que el siguiente era “día de escuela”, tornaba en poco menos que ineludible. Carretera y manta, que diría aquél y en comandita con Nacho Asturias (Keep The Flame), qué podría salir mal.

Como es costumbre en esta casa, llegamos pronto. Trámites para los que (en ocasiones) uno ha de emplear más tiempo del esperado. Gajes del oficio, diría un clásico, pero que sin mayor demora en este caso nos permitieron finalmente desbloquear un escenario más: el Espacio Vías de la ciudad leonesa. Un recinto que, si se dan una serie de circunstancias favorables y el público responde, lo tiene todo para convertirse en punto de referencia en el noroeste peninsular.

Como día laborable que era, uno puede excusar que el público llegara tan con cuentagotas al recinto. La formación local Sunset Blvd, con quienes teníamos una cuenta pendiente desde el Lion Rock Fest de 2023 (crónica), fueron los encargados de inaugurar la velada. Quinteto con voz femenina al frente que dispuso un heavy hard al gusto de los más clasicómanos. Firmes en la inicial “Revenge”, que enlazan con “Heartbreaker”, el clásico de Pat Benatar, donde José Triskel tiene un percance durante el solo. Resuelto eso sí con prontitud, el típico cable que se suelta sin que uno acierte a encontrar los motivos.

Me gustó la diversidad que le insuflaron al set. Porque mientras el medio tiempo “Sea Of Clouds” transita entornos más oscuros, “Jim Beam” desciende hasta los setenta con buen tino. “Una lenta”, anunció entonces su vocalista Luz García, y la banda procedió efectivamente con la tranquila “Summer Memories”, de la que me agradó su trazo en crescendo y que, pienso, descubrió a los mejores Sunset Blvd. Era una ocasión de oro para ellos, con buenos amigos abajo del escenario, y supieron aprovechar el rato del que dispusieron. Por ahí quedaron buenos duelos solistas, Luz mandando a la gente al suelo y las presentaciones de rigor. Supieron sudar (también sangrar, literalmente hablando, en la figura del batería Héctor G. Mayorga) y cumplir con un papel nunca fácil.

Le llegaba el turno entonces a Ivory Lake. O más bien, a su integrante principal Josh Watts, quien acústica en mano y en solitario irrumpía por el Espacio Vías para anunciarnos, en un más que decente castellano, que su banda no podía estar hoy (por el jueves) en León. “So fuck it”, comentó irónico, y procedió con un set que a buen seguro pilló con el pie cambiado a la mayoría.

Y es una pena porque al chico se le ven buenas hechuras. De carisma y buena voz parece ir sobrado. Un timbre de lo más agradable al oído. Y a tenor de lo visto redaños para enfrentar una situación como esta tampoco le faltan. El de Sheffield, de hecho ex batería de la propia banda de Geoff Tate, entregó una tranquila “Pillows” mientras uno se preguntaba cómo sonaría un corte como este en su versión eléctrica. La música en vivo ni es una biblioteca ni debería serlo nunca. Pero aún así, uno no termina de entender a la gente que va a los conciertos… a charlar. Sea como fuere y volviendo a Ivory Lake, desde luego no fue este el show más animado que hemos cubierto en esta casa, pero aún en su orgánica desnudez nos picó lo suficiente el gusanillo como para seguir bien de cerca al joven músico.

Son las 21:50 cuando suena la intro y llega el plato fuerte de la noche. De la puesta en escena, desnuda de toda clase de monitores, llaman la atención el gran telón de fondo y esa batería de platos eléctricos. También una formación que, a falta de teclista, cuenta con tres guitarras de manera simultánea sobre el escenario. Se va la intro y el sexteto enfrenta “Empire” para gozo absoluto de los presentes. Tate, camisa abierta, gorro y gafas, pareció bastante cómodo ya desde el comienzo, risueño incluso, sabiendo modular su voz sin excesos, que ya habría tiempo más adelante, pero sacando brillo de ese timbre tan particular y característico.

El sonido, aun en primeras filas, era estupendo. Equilibrado pese a lo nutrido de la formación y con pegada. Geoff Tate se desvivió animando a la gente en “Desert Dance” y sus chicos, sobrados de talento, dieron la impresión de estar pasándolo en grande ya desde estos primeros envites. El primer cambio de tercio llega con “I Am I”, que desata alguna de las guitarras más crujientes de la noche. En “Sacred Ground” quien ruge, o mejor dicho, desciende hasta tonos más oscuros es el propio Tate, dejando a las claras el gran momento de forma que atraviesa. Los coros de dos de sus guitarras, también del bajo, sumaron y de qué forma aquí.

Es entonces cuando el de Seattle echa mano del saxo y nos entrega “Thin Line”. La imagen con el saxo en las manos, el gorro, las gafas, las cadenas y el pañuelo poco o nada tenía que ver con la de aquél Tate que apabullara allá por los ochenta y noventa. Su voz, en cambio, parece no haber perdido un ápice de brillo y carisma de los años dorados de Queensrÿche. Huelga decir que el público de León respondió aquí y la banda supo devolver ese cariño con unas interpretaciones de gran nivel. Pequeño speech de Geoff porque había que coger algo de aire antes del gran clásico: “Operation: Mindcrime”. Oés del público aquí, que visto el nivel de eficacia técnica de la banda de Tate no era para menos. Se puede argüir que parece mentira que hagan falta hasta tres guitarristas para suplir a todo un Chris DeGarmo pero pocas dudas caben del desempeño de los chicos.

Sobre todo porque ya digo que dieron la impresión de disfrutar con lo que hacían. Pues llega “Breaking The Silence” y las sonrisas que uno observa arriba del escenario compiten con la fuerza con la que grita el Espacio Vías, entregado ya sin remisión al músico estadounidense y su banda. Buenos adornos aquí del batería y un duelo solista de gran nivel. Esto concierne más a la parte gráfica, pero qué juego dieron los tres guitarras de la banda. Ejecutando riffs y solos a gran nivel y buscando siempre la interacción con la gente. Desde luego buen ojo el de Tate a la hora de elegir compañeros de viaje. Claro que en esas llega “I Don’t Believe In Love” y el recinto poco menos que se viene abajo. “NM 156”, de aquél “The Warning” de 1984 sin duda pasa más inadvertida. Sirve en cualquier caso para destapar la cara más cruda de la banda, alimentando así la diversidad del set. Batería enmascarado ahora y otra sección solista para el recuerdo.

Esa vena un tanto más oscura prosigue a lo largo de “Screaming In Digital”, con la voz ahora filtrada de Geoff Tate al comienzo. Tanto él como su banda se movieron, con total suficiencia, en todos los registros planteados. Pero el de Seattle se reserva un pequeño speech sobre su amor por la tecnología. También sobre lo de crecer en los ya lejanos años ochenta. Y ya fuera por el pequeño parón, o por el propio ímpetu del frontman, lo cierto es que el mejor Tate emerge aquí para una deslumbrante rendición de “Walk In The Shadows”, con el vocalista dando ya muestras de esa voz torrencial que le convirtió en un verdadero icono del icono del género. El público coreó el riff inicial de “Another Rainy Night” y se entregó ya sin medida al sexteto. Cabe decir que el comportamiento de la gente y salvo algún exaltado, que casi siempre hay, fue estupendo. En “Jet City Woman”, de hecho, supo llevar en volandas a la propia banda, creando uno de los mayores momentos de comunión de toda la jornada.

Tate se permitió otra pequeña charla aquí. Esta vez sobre el hecho de que, el pasado año, apenas estuvo once días en casa. Sesenta y tres países visitados, se dice pronto, y bromeó con que mucha gente “se ha casado con esta canción, ha nacido con ella, ha sido enterrada o incluso concebida con ella” (acompañando de un elocuente gesto con ambos brazos). Era el turno, claro, de “Silent Lucidity”. Se hizo entonces una calma en la cual las pregrabaciones vinieron a adquirir un mayor peso y Tate optó por llevarla adelante sin mayores excesos ni otro derroche que no fuera el de la enorme clase que atesora.

Se fueron entonces para después volver y enfrentar unos bises que comienzan con una particular re interpretación del “Welcome To The Machine” de unos tales Pink Floyd. La tourné solista aquí, iniciada por James Brown y su llamativo sombrero, fue de las más vibrantes de todas cuantas ejecutaron. León (y una buena representación asturiana) bramó con “Take Hold Of The Flame” y Geoff hizo lo propio durante una “Queen Of The Rich” para la que el norteamericano dejó alguno de sus agudos más imposibles. Un cierre por todo lo alto para un show muy milimetrado y sin apenas sorpresas, pero en el que tanto banda como vocalista rayaron a un nivel altísimo. La gran ovación final así lo atestigua. Es cierto, puede que echara en falta un tema como “Eyes Of A Stranger”, pero siendo esa la mayor pega, os podéis hacer una idea del nivel que ofrecieron. Repetiría en cualquiera de las dos citas restantes del tour sin dudarlo un ápice. Sensacionales.

Nos recogimos en lo que tardamos en guardar nuestros bártulos, quedaba carretera por delante y de ahí que abandonáramos el recinto a la mayor brevedad. Por ello quería reservarme este párrafo para saludar a la marabunta de amigos, de León y también de Asturias, que se dio cita en el Espacio Vías. Sin duda fue una noche que tardaremos en olvidar. Ojalá que a InterTour Music Agency y etinproduccions les hayan salido los números porque de verdad que poco más se le puede pedir al recinto. Si las circunstancias nos son propicias, tened bien claro que volveremos por allí. Agradecidos como siempre por las facilidades que se dispusieron en favor de la confección de esta crónica, ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Onza + Fuet! en Gijón

Reconocidos en la pasada gala de los Premios Amas como los autores del mejor disco rock cocinado en Asturias en el 2024, el quinteto hardcore/rock Onza realizará cumplida presentación de «Segundo Aliento» en directo el próximo viernes 14 de marzo en la gijonesa Sala Acapulco.

Editado en noviembre del pasado 2024 el segundo trabajo de estudio de Onza se grabó en el mes de mayo en Ovni Estudio con producción y mezcla obra de Pablo Senator y masterizado por Daniel Muñoz Ritcher.

La cita contará con la participación de los madrileños Fuet! como banda invitada. Nacidos en el año 2000 presentarán en su primera visita al Principado sus nuevas composiciones. Entrada anticipada online 15€ a través del siguiente enlace:
https://www.wegow.com/es/conciertos/concierto-onza-gijon

Soil & Sea: Meltem + No Sanctuary + Doce Fuegos en Oviedo

De la mano de Northern Blaze Prods y bajo la denominación Soil And Sea tomarán posesión del escenario de la ovetense Lata De Zinc el trio doom Meltem, el combo crust punk vasco No Sanctuary y el proyecto dark ambient Doce Fuegos.

Meltem aterriza por primera vez en Oviedo para presentar su nuevo disco «Mare Nostrum» editado en junio del pasado año. Cita ineludible para todo fan del doom/stoner más pesado. No Sanctuary bebe del estilo Amebix para ofrecer una fórmula personal  entre la industrial Bizkaia y el oscurantismo postpunk DIY. Debutan en Oviedo tras su gira balcánica. Por su parte Doce Fuegos suplen la caída del cartel de los gallegos Can Vello. De la mano y mente de Miguel Palou, músico residente en Asturias, Doce Fuegos recrea pasajes y atmósferas sonoras a través de violines, mandolina y percusiones. Con el drone y el dark ambient como leitmotiv, improvisa y experimenta a través del post-rock y el metal extremo atmosférico. Con apertura de puertas a partir de las 20 horas, entrada 15€ únicamente disponible en taquilla.

Agenda: Soundcrush + Whipping + Unexpectance en Oviedo

Nueva fecha en vivo para el combo groove Soundcrush dentro de la presentación de «The Hunt» su nueva obra de estudio (reseña). La cita que tendrá lugar el próximo viernes 7 de marzo en la ovetense Lata De Zinc contará con la participación de los thrashers catalanes Whipping y la renovada agrupación melodeath local Unexpectance.

Un mes después de su salida la mercado, «The Hunt» tendrá su correspondiente presentación en Asturias. Desde Girona aterrizarán en la capital del Principado Whipping para estrenar algunos de los temas que formarán parte de su próximo disco. Inmersos también en labores de estudio se encuentran Unexpectance para dar continuación al estupendo «Vortex» que despacharon hace ahora 3 años, por lo que aprovecharán su paso por la Lata De Zinc para seguir engranando la llegada de Pablo «Vaan» Fernández a la formación.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://www.wegow.com/es/conciertos/soundcrush-whipping-unexpectance-en-la-lata-de-zinc