Crónica: Rockvera Fest (Corvera 30/8/2025)

Regresó el  Rockvera Fest y lo hizo por todo lo alto. La alta afluencia de publico, ya desde la sesión vermú de la mañana, vino a confirmar por un lado la buena salud del festival, de la cual nos alegramos, pero también el acierto del cartel elegido. A saber: Ochobre y Tribute Against The Machine por la mañana, Maverick,  November, La Tarrancha, Leize y Dünedain. Una oferta, como viene siendo santo y seña de la casa, de lo más diversa, que se desarrolló en una jornada de altas temperaturas. El calor llegó a ser sofocante a lo largo del día, pero nada en comparación con el cariño que la fiel audiencia brindó a las distintas formaciones del cartel.

Nosotros cumplimos con lo nuestro y llegamos pronto. Recogimos nuestras acreditaciones, atento y raudo el equipo del Rockvera ya desde primeras horas, y bajo un sol de justicia nos acercamos a ver a la buena gente de Ochobre. “Entamaremos esto, peña”, nos pregunta Reichel Machinee. La también voz de La Mørgue derrochó fuerza y carisma ya desde el arranque. La gente se fue sumando gradualmente y su particular manera de entender el punk rock cayó de pie el pasado sábado en Corvera. La descarga, que se produce en la calle, en la puerta misma del teatro el Llar, iba sobre ruedas, aunque muchos buscaron la sombra de los árboles o del propio recinto y no seré yo quien les culpe.

Sea como fuere, Ochobre no perdieron la oportunidad de traer de vuelta a Java, anterior batería de la formación, para tocarse un tema con la banda. Punk rock contestatario y mucha energía para empezar el día de la mejor manera: disfrutando de buena música en vivo y de una banda que realmente parece disfrutar sobre las tablas. O, en este caso, el asfalto. Ochobre se despedirían con su ya habitual “¡Autodefensa, muyer!”. Al igual que sucedería más adelante con La Tarrancha, su sonido se encuentra en las antípodas del tipo de bandas que os solemos traer por aquí. Aun con eso, siempre es un gusto encontrárselos.

Tribute Against The Machine son ya unos clásicos del certamen. El cuarteto, en riguroso homenaje a Tom Morello y cia, ofreció en la matinal corverana muchas de las razones que convirtieron a R.A.T.M. en una de las bandas más excitantes del planeta música. Apuesta segura para la organización, ya era mucha la gente que se agolpaba a aquellas horas. “Bombtrack” dio una vez más el pistoletazo de salida y T.A.T.M., que gozaron de un gran sonido ya desde las primeras notas, pusieron a bailar a Corvera. A los propios que ya estábamos, a algún que otro extraño que pasaba por allí.

Al set le faltan pocas joyas del repertorio original. “Bulls On Parade”, “Guerrilla Radio”… Los Azure Nacho (batería), Rojo (bajo) ponen la base rítmica, J.M. Navarro “Nava” se mete en la piel de Zack De La Rocha y el Onza Markos hace las veces de Tom Morello. Puede ser que “Snakecharmer” pase algo inadvertida, que es justo lo contrario que ocurre con “Take The Power Back”. En “Township Rebellion”, Nava puso a prueba nuestras articulaciones mandándonos al suelo. En el corazón mismo del set iba a tener lugar un pequeño homenaje a Daniel “Danielín” Jiménez de Anarquía Positiva, recientemente fallecido. Don Nadie se sumó al cuarteto y juntos interpretaron “Toma El Poder” de la histórica formación asturiana.

Puede que echara en falta un corte como “Sleep Now In The Fire”, por lo mucho que el riff invita a mover nuestros desgastados cuerpos. Pero cuando ves al público volverse totalmente loco (y mira que era temprano) con “Killing In The Name” (“¡la lechuga está pocha!” cantaron algunos), caben pocas quejas más allá de aquellas achacables a las bandas tributo.

Maverick nos parecen una banda en constante crecimiento y su paso por el Rockvera vino en gran medida a refrendar esta idea. No es ya el ímpetu con el que hacen suyo el escenario del Llar, algo que se presupone en una formación joven como ellos. Es la forma en que han sabido dar forma a un setlist que bebe del punk pero se alimenta de influencias muy diversas. Es algo que explica la mucha gente que, cuando faltan cinco para las siete, está sin perder ripio en el teatro.

Pero como los duendes del directo son así de puñeteros, ellos se quedaron sin sonido por PA en uno de sus cortes iniciales. Toda vez resueltos los inconvenientes, recordaron sus primeros pasos como banda a través de la iniciática “La Espiral”. En “Cometas” su habitual punk multi influencial se alimentó de riffs más contundentes, mientras que “Luces De Ciudad” ofrece ahora a unos Maverick más diversos, alternando calma y melancolía con rabia y sentimiento. No faltó su ya habitual revisión del “All I Want” de A Day To Remember, ni tampoco sus buenos pogos y bailes durante “Travis Bickle” o los agradecimientos al gran Felipe Suárez, fotógrafo oficial del festival y mierense como ellos. Lo dicho, andan con la flechita para arriba y nos alegramos infinitamente.

A November, superbanda de hard rock de reciente creación, les iba a tocar lidiar con los nervios del estreno. Venían además con sorpresa, la presencia de Kay Fernández (compañero del guitarra Diego Riesgo en Drunken Buddha) tras la batería y un disco, “The Long Way Home”, que pasó con buena nota por esta página. Dice algo bueno de la nueva banda de Dani G. (Darksun, Last Days Of Eden) la mucha gente que se acercó a verles, aun cuando al disco le faltan unos días para su presentación en sociedad.

Pero es que “Tear Down The Kings” ya demuestra que Dani G. está de lo más cómodo en esta nueva piel de puro hard rock. Con la chaqueta y las gafas, dirigió a los suyos con gesto risueño, entregando buenas líneas de voz ya desde el comienzo y sabiendo delegar en sus compañeros según la ocasión lo precisara. Como cuando Diego Riesgo toma la tarima (y el podio) para su primer solo de la tarde. Ellos se traían muy estudiado el set. “One Of A Kind” suena chulesca incluso. November enlazan con “Egomaniac” y, por entrega tanto de ellos como del atento público del Rockvera, todo parece estar donde debe.

Alex Tilles, Gibson SG en ristre, echaría mano del slide para el riff de “Vegas Queen”, quizá uno de los cortes que más creció en esta traslación al directo. Estábamos en Las Vegas, después de todo, como bien se encargó Dani G. de recordarnos. Del mismo modo, comentó la suerte que tuvieron de tener nada menos que a Bumblefoot colaborando con ellos en el corte “Never Lose Your Hopes”. Aquí Diego haría de nuevo suyo el podio y deleitaría a Llar con uno de los mejores solos del set. Me atrevería a decir que de la jornada incluso. Dani G. haría suyo entonces el teclado que se encontraba junto al kit de batería, asegurándonos que, “aunque nunca llueve eternamente, a veces el cielo se nos cae encima”. Era el momento, claro, de “Skyfall”. Inciso en clave de balada, que amplió los márgenes del show dejando su nota más emotiva. Nos agradó lo profundamente orgánicos que sonaron. No hubo más coros aquí que los que Fer Espina, Alex Tilles y, ocasionalmente Diego Riesgo, nos brindaron.

Tuvo que ser precisamente durante una estupenda interpretación del tema que da nombre al debut, “The Long Way Home”, que una cuerda de la preciosa Les Paul de Riesgo dijera basta. Él no se achicó ante el percance, quienes le conocéis sabéis de sus muchas tablas, y toda vez concluido el corte echó mano de otra seis cuerdas y encaró la recta final como si nada hubiera pasado. Dani G. aprovecharía entonces para llevar a cabo los obligados agradecimientos. También las presentaciones. Y comentar lo curioso que resultaba montar “un proyecto de rock americano y presentar el disco en Las Vegas”. Para el final quedó producción propia, “When The Door Is Closed” y ajena, con el clásico de GotthardAnytime, Anywhere”. No se nos ocurre mejor puesta de largo. Un acierto y grande de la organización y una banda con mimbres suficientes como para conseguir grandes cosas. Esperamos ser testigos.

La Tarrancha supondría entonces un giro radical al cartel. Su ska punk pondría a saltar y bailar al Rockvera, empastando reivindicación y fiesta con soltura y decisión. Un poco como sucediera con Ochobre a la hora del vermú, su sonido tiene difícil encaje en un medio como este. A decir verdad, sus conciertos siempre resultan agradables y, por ahí, nos ganan.

El trombón de Fabien Díez echa humo. Ellos llevaban veinte años sin tocar en el Llar, como bien se encargó de recordarnos Delfo Valdés, voz de la numerosa formación asturiana. En lo personal y de las veces que he coincidido con la banda, podría decir que la del sábado pasado fue la que más me enganchó de todas. La conexión con la gente, el sonido tan redondo que ofrecieron. Todo fraguó para ver una gran versión de ellos. Hubo recuerdo a Las Seis de la Suiza, cantos antimilitares, pogos, bailes, fusión y mucha energía. Incluso una pequeña re interpretación de “Cherry Coke”, sintonía de cierto refresco de los años noventa. Se despidieron con “Aprendiendo A Correr”, mostrándose infalibles una noche más.

A Leize le tocaba llenar el Rockvera con su clásica encrucijada entre rock urbano y heavy metal. Banda con cierto estatus de culto, que no se prodiga en exceso por nuestra región, pero que recibió un calor y un cariño por parte del público como hemos visto muy pocas veces. De entrada llama la atención la intro que utilizan, no otra que la sintonía de “El Hombre y La Tierra”, la celebre docuserie del malogrado Félix Rodríguez De La Fuente.

Tras ella, “Acosándome” supone un pistoletazo de salida de puro rock and roll enérgico y vibrante. Félix Lasa, puro carisma, dirigió al cuarteto sin perder la sonrisa. Muy risueño, mostrando su característico registro y dejando claro, ya desde el arranque, que esta iba a ser una noche para el recuerdo. Y es que Leize, visto lo visto el sábado, parecen atravesar un momento más que dulce. Porque cuando atruena el doble bombo de Ibi Sagarna en “La Rueda”, el Llar corea aquello de “por tu libertad nadie luchará” y ellos enlazan con el pulso más hard de “Caminando”, no queda otra que rendirse.

Fue un gran inicio de show. Y Mikel Lazkano, preciosa Epiphone blanquinegra en ristre, disfrutó de lo lindo sobre el escenario. O sobre la oportuna tarima. “Futuro Para Mí” mostró entonces un cariz más urbano. Leize fueron construyendo canción a canción, riff tras riff, un set atractivo por diverso. Es algo que se hace notar cuando enfrentan “Mi Lugar”, de aquél “Deriva” de 2019, y de pronto emerge un rock and roll clásico y elemental, con quizá el Lasa más chulesco de todo el set. El siempre inquieto bajista Toño Rodríguez y Lazkano se harían uno en la tarima durante el solo. Alberto P. Velasco, bajista de Dünedain, no perdía ripio desde un lateral del escenario.

Hundiéndome En La Noche” pondría altas dosis de feeling al set. Del solo aquí se encargó el propio Félix Lasa. Al público se le contagió el buen rollo que se respira entre ellos. También su energía. Toño no paró un solo instante, sudando de lo lindo, dejándose la piel con un único propósito: defender el legado de Leize tal y como se merece. Pero es que además, el de “No Me Da La Gana”, con esa catarsis grupal en la tarima, pudo ser otro de los mejores solos de todo el festival. Ellos pondrían entonces una pizca de calma. Lasa se quiso acordar de quienes han sufrido la devastadora ola de incendios de las semanas anteriores, dedicándoles “A Tu Lado” del ineludible “Buscando… Mirando” de 1989. La gente se desgañitó de lo lindo aquí.

La más reciente “Imparable”, es pura idiosincrasia Leize en forma y letra, pero es “No Podrán” la que entrega una versión más poderosa del cuarteto, inasequible aún al desaliento. El final, no por esperado resulta menos contundente. Y es que quien más quien menos se volvió absolutamente loco cuando enfrentaron cortes como “Sospechoso”, o los emblemáticos “Buscando… Mirando”, “Devorando Las Calles” y “Muros”, con todo el recinto coreando aquello de “Si sobrevives, cuéntame la verdad”. Unos Leize por los que no parece pasar el tiempo. Rejuvenecidos con la entrada de Mikel Lazkano en 2019 y que pasearon su legado sin mácula por el Rockvera. Toda una lección de rock and roll.

El heavy / power metal de Dünedain iba a suponer el broche a esta nueva (y creemos que triunfal) edición del festival. Sin embargo, no iba a ser una cita fácil para ellos. O, por ser más precisos, para su vocalista Nano, quien aparecía el sábado por Corvera con su pierna derecha completamente inmovilizada. Cualquier otro habría cancelado el show. Pero, como quedó demostrado el sábado, Nano no es cualquiera.

Y es que termina la intro y Dünedain irrumpen a revientacalderas en escena con “A Un Paso Del Cielo”. Miguel Arias iba a dar una lección de doble pedal durante toda la noche. Desde luego que no traicionarían su esencia, conduciéndose por caminos tranquilos y reposados. En absoluto. Su power metal brilló en Corvera como nos tiene acostumbrados. Y si bien Nano vio inevitablemente mermados sus movimientos sobre las tablas, ahí estaba el bajista Alberto P. Velasco para recorrerse el escenario de lado a lado sin dejar de buscar la conexión con la gente. “Legado” deja voces agudísimas, marca de la casa, mientras que “Vuela” entregó alguno de los riffs más llamativos de todo el set. La reciente “Fénix”, estrenada el pasado mes de junio, ya apunta a que podría quedarse largo tiempo en su setlist.

La que lleva tiempo instalada en ellos es “1000 Golpes”, a día de hoy su canción con mas reproducciones en su canal de Spotify, y que desde luego no me esperaba a estas alturas del set. Antes de “Unidos” hay un agradecimiento a “la gente que sigue creyendo en el heavy metal”. Es uno de sus cortes más definitorios e idiosincráticos, pero también un pequeño soplo de aire fresco en un set sustentado, en gran parte, por sus cortes más trotones y rotundos. Buenos solos doblados de Tony Delgado y Mariano Sánchez aquí. Detalle de buen jugador el no querer olvidarse del resto de bandas del cartel. Para ellos fue “La Misma Canción”. Y es que, al final y diferencias estilísticas al margen, estamos todos en el mismo barco.

Pero yo sufría cada vez que el lesionado Nano se subía a la tarima. El frontman fue todo esfuerzo y pundonor en la noche del sábado y de justos es insistir. Ellos encararon la recta final, ya con un calor cercano al agobio en el Llar, pero sin dejarse un ápice de energía por el camino. “Mi Alma Sigue En Pie”, como es natural, recordó a los Dünedain más pretéritos, pero es “Tu Sueño” la que pone a saltar al público del Rockvera. Eran muchas las horas que el equipo de Heavy Metal Brigade llevaba al pie del cañón. Pero cómo abandonar cuando uno ve los esfuerzos de Nano por sacar adelante el set. El empuje de la gente. Los puños al viento…

En “Por Los Siglos” hubo un pequeño agradecimiento al bueno de Jorge Sanz (Monasthyr), y la banda encaró la recta final con “Corazón De Invierno”, poniendo el broche a un nuevo Rockvera cuando faltaban cinco para las dos de la madrugada. Bastante bien considerando las circunstancias en las que habían acudido a la cita.

Y qué cita. Da gusto ver que se montan iniciativas como esta y ver cómo el público responde. Es un festival ya con solera y se nota. Los fallos, que los hubo y son inevitables, apenas alcanzaron el rango de meras anécdotas. Una propuesta gratuita, de baldre, siempre preocupada de ofrecer un cartel diverso y atractivo. Una jornada en la que te cruzas con mucha buena gente y en la que resulta físicamente imposible tener un rato para saludarles a todos. Vaya desde aquí el abrazo para todos.

También, como es obligado, para una organización que de nuevo nos trató seguramente mejor de lo que nos merecemos. Siempre es un placer sumar a causas como esta, aunque sea con una humilde crónica como la que tenéis ante vuestros ojos. Si el festival mantiene intacto el espíritu que le ha hecho grande, por nosotros no va a quedar. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Entrevista: Asociación Monorock – Rockvera

Con motivo de la próxima edición del festival corverano Rockvera Fest hemos tenido el placer de intercambiar unas palabras con la organización de festival. Un pequeño tercer grado en el que repasamos la dilatada trayectoria del festival, 27 ediciones lo contemplan, planes de futuro, cartel de esta entrega y muchas cosas interesantes.

(H.M.B.) Lo primero de todo agradecer el tiempo invertido en contestar este cuestionario. La primera pregunta es obligada. Veintisiete ediciones suponen un trabajo de proporciones bíblicas. ¿De dónde sacáis las fuerzas cada año para ofrecer un evento como el Rockvera Fest? ¿Cuánto tiempo lleva aproximadamente cerrar el festival, es decir, desde el inicio de las conversaciones con los candidatos a la bajada del telón y hasta la próxima?

(A.M.) Gracias a vosotros por vuestro apoyo al Rockvera Fest y toda la propuesta musical rock/metal de la escena asturiana. Sobre las fuerzas, salen de nuestra pasión por la música, de nuestro afán por continuar el legado del Rockvera Fest y porque somos un poco cabezotas, por qué negarlo. El festival ocupa nuestras mentes desde que termina una edición hasta que arranca la última banda de la siguiente, pero sí es verdad que el grueso de trabajo se focaliza en los meses de otoño para determinar la fecha del festival y el boceto de bandas, y en enero-febrero para ir cerrando esas ideas y dar forma al cartel. Aunque lo emocionante empieza a un mes del festival, con todos los detalles y problemas que van surgiendo según se acerca la fecha…

(H.M.B.) Una de vuestras características es la mezcolanza de estilos con el metal, el punk y el rock siempre presente a través de bandas locales, emergentes y consolidadas. Os voy a poner en un aprieto. ¿Qué banda os ha sorprendido en el buen sentido, es decir, facilidad en la gestión, despliegue musical o calidad humana ?

(A.M.) En efecto, esa mezcla de estilos que comentas, es nuestro sello de identidad. Queremos que todo amante del rock/metal se sienta tentado de pasarse por El Llar, tomarse algo y disfrutar de un par de conciertos. Sabemos que hay estilos que no alcanzamos, pero necesitaríamos un festival de dos semanas para abarcar todo el variadísimo espectro del rock/metal/punk.

En cuanto a tu pregunta, lo cierto es que somos unos afortunados y no hemos tenido sorpresas negativas en ese sentido. Obviamente siempre es más fácil el trato con las bandas de casa como Maverick u Ochobre, por poner un ejemplo. Pero lo cierto es que incluso hasta con Dani G. (November) y su apretadísima agenda fue todo sencillo.

(H.M.B.) Metidos en harina ya con esta nueva edición, felicitaros por el cartel que os habéis currado este año y es que no son pocos los alicientes que tiene. Cronológicamente, presentación del nuevo disco de Ochobre en la versión vermú, y por la tarde, primer concierto de una super banda como November y como colofón, aunque no está el disco aún en el mercado, habrá estreno de material inédito por Dünedain y concierto 40º aniversario de Leize. Si a eso sumamos los infalibles Tribute Against The Machine, La Tarrancha y los chavales de Maverick, que van a sorprender a más de uno. ¿Es esta una de las mejores entregas del Rockvera Fest? ¿Qué edición recordáis con más cariño?

(A.M.) Para nosotros cada edición es la mejor hasta la fecha, siempre tratamos de ofrecer un cartel apetecible y que anime al público a venir al Teatro El Llar.

Sobre la edición que recordamos con más cariño, es fácil, 2022. Ese momento en el que Tribute Against The Machine empezó a tocar en la puerta del teatro con el público volviéndose loco fue algo mágico. Veníamos de dos años de no poder realizar el festival por motivos obvios y los primeros acordes de “Bombtrack” fueron una liberación para todos.

Foto: Ernesto Alfonso

(H.M.B.) Lo de la entrada gratuita es innegociable para vosotros. Vamos a remover un poco las conciencias. ¿Cuánto dinero puede suponer un festival como el Rockvera Fest?  Para que la audiencia tome conciencia que si quiere que el festival regrese año a año hay que colaborar consumiendo en barra y adquiriendo merchand oficial.

(A.M.) Hablar de cifras sería quitarle la parte romántica a la música. Dejémoslo en que la entrada gratuita es uno de nuestros pilares fundamentales, hacer que la cultura sea accesible para todo aquel que quiera venir a Corvera. Igual que los precios razonables en barra y merchandising. Realmente somos afortunados, porque el Rockvera Fest tiene un público fiel que sabe lo importante que es apoyar al festival. Sí que nos gustaría invitar a pasarse por El Llar a todos aquellos que creen que la música solo es cool si pagas 150/200€ de entrada y la cerveza a 8€. Si abren su mente y vienen con la idea de disfrutar de la música y no de ser los nuevos influencers del momento, igual se llevan una grata sorpresa.

(H.M.B.) Este año con la novedad de transporte al festival desde varios puntos de Asturias. ¿Se agotan las excusas para no acudir?

(A.M.) Sin duda el trabajo de Viajes Villaviciosa (viajesvillaviciosa.com) es de aplaudir. Gracias a ello este año podéis venir al Rockvera Fest, tomaros algo, disfrutar del festival y volver tranquilamente a casa por un precio ridículo. Ojalá el público lo sepa apreciar y podamos repetir en 2026.

(H.M.B.) Esta edición habéis ido un paso más allá en el apartado de redes sociales y promoción a nivel estatal. Si se queda pequeño El Llar, ¿os habéis planteado otra ubicación para el festival o es también algo fuera de toda discusión?

(A.M.) La presencia en redes sociales el algo obligado hoy en día, junto al trabajo incuantificable de los medios como Heavy Metal Brigade es la forma de conseguir que nuestra propuesta llegue al máximo público posible y que nadie diga esa frase de “oh, no me enteré de que venían XXX”.

Sobre un cambio de ubicación… El Teatro El Llar es nuestra casa, nunca digas de este agua no beberé, pero de momento creemos que aún tenemos margen de crecimiento en El Llar.

(H.M.B.) Detrás del Rockvera Fest hay un grupo humano que altruistamente tira adelante por el festival. ¿De cuánta gente estamos hablando?

(A.M.) El núcleo duro es de unas seis personas, pero va creciendo a medida que se acerca el festival. Al final, sin técnicos de sonido y luces, seguridad, el equipo de barras y merchandising… no hay festival.

(H.M.B.) Vamos a soñar un poco. ¿Qué banda os gustaría traer a Corvera y se os ha resistido por fechas, presupuesto o que simplemente no esté en activo?

(A.M.) Somos irresistibles, no hay ninguna banda que se nos resista… más allá de las bandas que no nos responden, Michael Weikath debe haber cambiado su teléfono, porque sigue sin respondernos para la gira acústica por teatros del 40 aniversario de Helloween 😂

(H.M.B.) Y para finalizar. Hablar del 30º aniversario igual es muy pronto, me da que sois como Simeone y vais partido a partido, así que ¿Cómo van las negociaciones para la edición del 2026?

(A.M.) Uy, 30 aniversario, 2026… Estamos centrados 100% en el sábado 30 de agosto de 2025. Cuando la última banda cierre su setlist, empezaremos a pensar en 2026.


Sí que os podemos adelantar, que ya han contactado con nosotros bandas para ofrecer su disponibilidad y que son nombres que os gustarían a más de uno. Pero de momento, solo pensamos en Ochobre, Tribute Against The Machine, La Tarrancha, Leize, Dünedain, Maverick y November. Para nosotros ahora mismo son las bandas más importantes del mundo.

(H.M.B.) Pues de nuevo agradeceros vuestro tiempo y convocar a todos los amantes del buen rock y metal a acudir al Llar el próximo sábado. Las últimas palabras son para vosotros, si estuviéramos en la radio diríamos que el micro es vuestro, adelante.

(A.M.) Muchas gracias a Heavy Metal Brigade por vuestro apoyo incondicional. Y a todos vuestros lectores, animarles a acudir el 30 de agosto al Teatro El Llar de Corvera, disfrutar de todos los grupos y lo mejor que hay en la vida, la música en directo.

November: Nuevo Adelanto Antes De Su Paso Por El Rockvera

November presenta «Skyfall» como tercer adelanto de una esperada ópera prima que llevará por título «The Long Way Home«. Su debut en vivo será en el festival Rockvera que tendrá lugar el próximo sábado 30 de agosto en el Teatro El Llar de Corvera. Allí compartirán escenario con MaverickLeizeDünedainOchobre y Tribute Against the Machine.

Dani Dynamita ( Nörthwind, Eden, Darksun, Last Days Of Eden) a la voz, Fer Espina (The Riders, Fran Juesas, Blister) al bajo, Diego Riesgo (Drunken Buddha, Nymerians), Alex Tilles (Soundwave, El Hombre Más Tonto Del Mundo) a las guitarras y Adri Cheriff (Versión Original, Belo y Los Susodichos) a la batería despachan una balada inspirada en la época dorada del hard rock con Bon Jovi y Aerosmith como claras referencias. Con la impecable producción de Dani G. el proyecto está llamado a posicionarse como uno de los nombres más prometedores de la escena del hard rock europea. En las próximas semanas se revelarán más detalles, artistas invitados, portada, tracklist y fecha de lanzamiento.

Dünedain: Presentación De Nuevas Canciones En El Rockvera

La formación avulense Dünedain que actualmente se encuentra promocionando su próximo disco de estudio a la venta en otoño, se presentará el sábado 30 de agosto en el festival corverano Rockvera con un par de temas de nuevo cuño publicados.

Tras el estreno de «Fénix» en el mes de junio llega el turno a «La Misma Canción» como segundo anticipo de un álbum que llevará por título «Érase» tras 6 años de silencio discográfico. Un trabajo grabado en Sonido XXI y Rock Lab, con producción de Dan Díez (Tierra Santa) y master obra de Leon Zervos (Aerosmith, Iron Maiden, Muse).

Rockvera 2025: Cartel Cerrado con La Tarrancha

Con la confirmación del combo ska/rock/fusión La Tarrancha el festival Rockvera da por cerrado el cartel de su próxima edición.

La cita corverana mantiene sus buenas costumbres. De carácter gratuito el centro de operaciones será en nuestro querido Teatro El Llar el sábado 30 de agosto. Recordamos que el cartel está compuesto además por MaverickLeize, Dünedain, November, Ochobre y Tribute Against the Machine.

Dunedain: Nuevo Disco En Otoño

Seis años después de su última obra de estudio «Memento Mori«, los avulenses Dünedain regresan con nuevo material. Un próximo álbum que verá la luz en otoño y llevará por título «Érase«. El 20 de junio se estrenará el primer adelanto «Fénix«, un single 100% Dünedain cuya portada es obra de Marcos Rodríguez (Mägo de Oz).

El disco ha sido grabado en Sonido XXI (Koma, Marea) con mezcla y arreglos de Dan Díez (Tierra Santa) en Rock Lab y masterizado por Leon Zervos (Aerosmith, Iron Maiden, Muse…). Recordamos que el sábado 30 de agosto estarán en el Llar de Corvera como parte de la nueva edición del Rockvera Fest.

Ofensivos: Portada, Detalles y Primer Adelanto

Los irreverentes Ofensivos nos presentan los primeros detalles de su próximo disco «Calvos, Egos y Likes«.

01 Republica Capilar Del Turkistán
02 Pecados Capilares
03 Los Calvos Son Guerreros
04 El Llados Oculto De La Luna
05 Sexo, Autotune y Reguetón
06 El Viejo
07 Tik-Tok Necesita Un Amiguito
08 Roñones
09 Alexa
10 Payasos En La Tele

Nacidos allá por el 2010 a través de la sátira desenmascaran musicalmente la idiotez y la indiferencia cabalgando entre el punk y el metal. Animales de directo a través de performances gamberras y políticamente incorrectas ofrecen un espectáculo divertido, teatral y festivo. La renovada formación tras las incorporaciones de Fran (Infección) en la voz, Pablo Viña a la batería, Kike Collado a la voz, y Viti Redondo (Ochobre, Sound Of Silence) a la guitarra ha cocinado a fuego lento 10 nuevos temas con producción de Pablo Viña y master a cargo de Adrián Huelga en Fying Faders Studios. El primer adelanto «República Capilar Del Turkistan» está disponible a continuación:

La primera parada en vivo para el combo afincado entre Avilés y Corvera será el próximo sábado 26 de abril como parte del concurso de versiones Perversiones organizado por la asociación Unirock en calidad de vencedores en la edición del pasado año.

Rockvera Fest 2025: Primeras Confirmaciones

La Asociación Monorock presenta a Leize y Sonotones como primeras bandas confirmadas de las seis que formarán el cartel de la próxima entrega del Rockvera. El festival corverano tendrá lugar en su ubicación habitual, el Teatro El Llar de Corvera, el sábado 30 de agosto.

Los de Zarautz celebrarán en Asturias sus 40 años de trayectoria presentando nuevo disco, «40 Peldaños» editado en diciembre del pasado año a través de Maldito Records.

Los madrileños Sonotones también están de celebración, en su caso 25 años de carrera. En el Llar presentarán nuevo disco aún en proceso de grabación en El Sótano Estudio con Iker Piedrafita a los mandos.

Crónica: Semifinal Norte W.O.A. Metal Battle Spain (Corvera 15/3/2025)

Nueva edición de la Wacken Metal Battle en suelo asturiano, evento que siempre supone una buena manera de tomar el puso a las bandas emergentes, amén de constituir un punto de encuentro con la gente que de verdad ama esta música. Diez eran las bandas que formaban parte de esta edición, sita en el Teatro El Llar de Corvera, hogar de muchos y muy gratos recuerdos para esta casa.

Toda vez hechas las presentaciones de rigor por parte de la organización le llegó el turno a los ferrolanos de Hour-Glass, quienes se vieron ante la siempre ardua, complicada e incluso desagradecida tesitura de romper el hielo (en este caso, nunca mejor dicho) en el Llar. Y lo hicieron a lomos de un metal de nuevo cuño que acierta a la hora de hibridar melodía y contundencia en la que, por otra parte, sería una de las constantes a lo largo de la jornada. Lo cierto es que sonaron realmente redondos en “Tonight We Hunt” y, como suele ocurrir en certámenes de esta naturaleza, me dejaron con ganas de más.

Turno entonces para los thrashers de Legazpi (País Vasco) Anker, que demostraron que la llama del mejor metal euskaldún, esos dejes tan marcados a nuestros muy queridos Su Ta Gar, sigue más viva que nunca. Bien es cierto que tardaron algo en salir. No es una batalla de estas características sin que los puñeteros duendes del directo hagan de las suyas, pero en líneas generales nos gustó su modo de enfrentar los temas. Clásicos y sin excesos ni florituras innecesarias. “Somos Anker”, dijo su frontman Joanes, “cantamos en euskera. Igual no se entiende mucho pero lo damos todo”. A fe nuestra que sí.

El heavy metal de los cántabros Bifrost no puede resultar más orgánico, aún cuando éste sucede después de la intro pregrabada con la que arrancó el set. Hubo riffs con un cierto deje a unos Megadeth de finales de los ochenta, como bien me apuntó cierto e indómito vocalista, y en general mostraron un nivel técnico más que aceptable. También la sapiencia suficiente como para tejer temas intuitivos y con gancho. Fueron de menos a más y en lo que a nosotros respecta trataremos de seguir sus pasos con atención.

A quienes seguimos desde hace tiempo es a la buena gente de Electrikeel, paladines del thrash más flamígero y trotón, que venían de abrir para Freedom Call, Doro y Manowar en la primera edición del Kingdom of Rock (crónica). A lomos de un metal que parece beber de nombres como Slayer, Dark Angel o los primeros Sodom el trío pondría patas arriba al Llar. Xabier Rekalde (bajo) y Asier Bendoiro (guitarras) cargan a dúo con las tareas vocales e impulsan a una banda que, es nuestra sensación, ha crecido una barbaridad desde anteriores visitas. Jon Laguna se desvivió tras los parches y gracias a cortes como “Kingslayers” o “Till We Die” probaron ser uno de los secretos mejor guardados de nuestro inagotable thrash metal.

Un nombre que no necesita presentaciones, al menos para los habituales de Heavy Metal Brigade, es el de Sound Of Silence. Veteranos del death melódico y una verdadera institución dentro de nuestro metal extremo. Con mucho la banda que más gente congregó cerca del escenario, ventajas de jugar en casa, el quinteto arrasó a poco que el sonido se adecuó a su propuesta. Inciso aquí para agradecer al bueno de Gus Bocanegra su infatigable labor durante toda la jornada. Manejar los entresijos de diez bandas, una detrás de otra, no debe ser tarea fácil ni agradecida y más cuando la salud no acompaña. Pero volviendo a Nefta y sus chicos, cuando atruenan temas (clásicos ya) como “Nunca Seré Feliz” o “Felices Bajo Tierra” cuesta no rendirse a ellos. Con Viti Redondo y Nague González ya plenamente instalados en la disciplina de la banda, pusieron la Metal Battle a sus pies. Circle pit incluido. Tremendos.

Así las cosas, Blaze The Trail no lo iban a tener nada fácil. Menos aún cuando el inalámbrico de Diego se niega a trabajar. Nos quedamos sin voz en lo que el frontman tardó en echar mano de otro de los micros del escenario y, desde ahí, procurar su habitual juego de registros. Metalcore quintaesencial que ya pudimos disfrutar en el pasado Karma Fest (crónica). Una banda que interpreta el hardcore a su manera sin que ello vaya nunca en detrimento de un buen nivel técnico. Diego, que se las vio con el cable del micro en más de una ocasión, se desvivió por animar al Llar y Charles, como ya hiciera en Laviana, no perdió la ocasión de perderse entre el público. Un must para todo fan del género que se precie.

When Evil Comes tomarían entonces el escenario del Llar prestos a profundizar en la onda core de sus predecesores. Cuarteto que irrumpe con dos guitarras y sin bajista, tuvieron algún que otro percance con las pistas pregrabadas al comienzo del set. Propusieron un hardcore que, como la cabra siempre acaba tirando al monte, disfruté en mayor medida a lo largo de las partes más aceleradas y vibrantes. Sea como fuere, es la propia diversidad que acogen sus composiciones la que opera en favor de la banda, acertando a manejar un amplio rango de influencias aún dentro de los márgenes del género. Interesantes.

Ms. Missery, viejos conocidos también de este medio, supusieron un cambio de rumbo, en lo genérico que, sin minusvalorar el trabajo de nadie, agradecí en buena medida. El suyo es un metal que bebe de las fuentes del alternativo. Y si bien puede abusar del uso de pistas pregrabadas, tuvo en el peculiar timbre de Ibon Saez a una de las voces más personales de la jornada. Es cierto que se les puede exigir un mayor despliegue técnico. O también que uno ya va peinando canas y tiene los gustos que tiene. En cualquier caso me engancharon con su particular propuesta, que no teme coqueteos con la electrónica, y que a la larga supondría una de las más eclécticas de la fría noche corverana.

Sin tampoco querer cargar las tintas en este aspecto, resulta cuanto menos llamativo que la de Anne, voz en Itinerum, fuera la única presencia femenina de toda la semifinal. Los vascos presentaron en el Llar su metal sinfónico dejando una sensación algo desangelada. Y ya fuera por las altas horas que eran o por el frío imperante, lo cierto es que, al menos en primeras filas, nunca llegaron a sonar del todo redondos. Confiamos en verles en mejores circunstancias.

Rise Of The Shadows serían los últimos en disputa. Y si ingrato es abrir, tanto o más ser los últimos en subirse al escenario cuando rondan ya las cuatro de la madrugada. Su más que curiosa mezcla de géneros fue sin embargo el mejor aliciente. De hecho el set arranca bordeando los límites del doom para, desde ahí, transitar hacia un death melódico que bebe tanto de las fuentes clásicas como de las más contemporáneas. Un esforzado Samuel Justicia al micro dibujó cuidadas líneas de voz sobre una más que interesante paleta de influencias. Si nada nos lo impide nos vemos en la XIX edición del Atalaya Rock.

Llegaba el turno para las deliberaciones del jurado. El gran poder, que como sabéis conllevaba una gran responsabilidad, recayó esta vez en las figuras de Jorge López Novales (Diario de un Metalhead), Lady Ani (Last Days Of Eden), Fernando Argüelles (Eden) y Oiane Díaz (Metal Hammer), quienes tuvieron a bien otorgar sendos triunfos a Electrickeel y Sound Of Silence. A nuestro juicio y sin querer hacer de menos a nadie, solo faltaba, decisiones ambas más que acertadas.

Tarde, tardísimo cuando recogimos nuestros enseres y abandonamos nuestro querido Llar de Corvera. Sarna con gusto. Pero nos gustaría eso sí agradecer a la organización por las facilidades dispuestas en favor de esta crónica, así como mandar un saludo a los habituales que nunca fallan y el mayor de los abrazos al bueno de Miguel Luarca. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz