La sala está llena, en el escenario un telón negro lo cubre todo y a las 21:35 horas sale de un lateral con su bajo El Drogas. Inicia el concierto con “Dejándose La Piel (Nos Incendian Esta Tierra)”, la canta en solitario de manera íntima con el público en silencio. Creo que es la primera vez (sin contar los conciertos acústicos) que voy a un concierto e inician de esta manera tan suave y delicada. Simplemente precioso.
Al terminar esta canción se baja el talón, está toda la banda y empieza la caña y las primeras canciones de Barricada, “Ten Cuidado Con El Perro” y sigue “Lentejuelas”. La banda se siente en casa y se mueve por el escenario con confianza tocando “Mientras Arde Tu País (Europa Callada)” y “Así ”. El Drogas se quita la chaqueta y saca la pandereta con “Nada Sin Ti”. Subimos la potencia con “Víctima“ y “Esta Es Una Noche De Rock & Roll” donde El Drogas baja del escenario para estar con un público que se entrega por completo. “A gusto. Esta primera canción la habéis aguantado bien, a ver las otras 20 que os quedan” bromea Don EnriqueVillarreal.
Aquí el concierto hace un cambio radical, de caña a calma. Deciden cantar y dedicar las canciones a la maldita guerra. El Drogas saca una guitarra acústica y empiezan con “Collar Abandonado”, siguen con “Cordones De Mimbre” y “Puede Ser”. Debo confesar que el cambio de revoluciones fue tan drástico que me dejó un poco fría y no fui la única. El Drogas saca una preciosa guitarra eléctrica y termina esta parte del concierto con “Maestros” y “La Estación“.
La sala se vuelve a calentar peligrosamente con “Animal Caliente“ y “No Hay Tregua”, canción con la que contaron con la colaboración de un pequeñín que viene pisando fuerte, Alberto, el rockero de la Joyanca. Alberto tocó la guitarra como todo un profesional y se movía por el escenario con mucho desparpajo, aún hay esperanza en el rock.
Volvemos a bajar el ritmo con “Fue El 24D… ¿Y Qué?” y “Quién Puede Verla” pero regresamos a la caña con “Como Elefantes” y “Peineta y Martillo”. El Drogas vuelve a coger la pandereta y baja con el público para animarles con “Empujó Pa’ Kí” y entrega la pandereta a un par de fans para que toquen con ellos (una de las fans fui yo 🥰). El Drogas saca dos cachabas y se pone a darles vueltas con “Tentando A La Suerte” y siguió “Frío“. La gente se vuelve loca y canta a pleno pulmón “Todos Mirando” y “Azulejo Frío“ para presentar continuación con mucho cariño a la banda.
Se retiran para hacerse desear y regresan con fuerza con “Okupacion“. Para terminar el concierto tocan las imprescindibles “Balas Blancas”, “La Hora Del Carnaval” y “Blanco y Negro“ donde el público no podía parar de cantar, saltar y alzar los cuernos.
Un concierto completo, con un setlist muy variado aunque me faltaron muchas de Barricada pero no se puede tener todo. Tanto la banda, que no paraban de sonreír, como el público, disfrutó de este concierto. Todos salimos… “A gusto”.
Bajo el nombre de «The Glow Before I Go» verá la luz el viernes 13 de marzo el nuevo disco de la formación metalcore asturiana Teksuo. El que será su quinto larga duración constará de 12 nuevas canciones y portada obra de Patricia López Amorós.
01 Thirst For Tears (VIDEO) 02 All You Wanted 03 Sailing To The Unknown 04 Sanctify My Ache 05 Monochrome 06 Where The Noise Can’t Reach 07 De Piedra 08 Shadows Die Twice 09 Erased By Mistake (VIDEO) 10 Dogma 11 Let (Me) Go 12 Nothing Stays
La presentación del nuevo álbum en casa tendrá lugar el sábado 21 de marzo en las instalaciones del ovetense Kuivi Almacenes a partir de las 21 horas. Compartirán escenario con una banda amiga como son As Life Burns y el combo punk rock mierense Maverick.
Nuestros amigos de Baja California llevarán su elegante hard rock a 6 nuevos escenarios a través de la edición #GPS16 de Girando Por Salas, circuito musical concebido para la promoción de artistas emergentes más allá de su propia comunidad autónoma y potenciar la música en directo. A lo largo de las anteriores quince ediciones se han realizado cerca de 2.750 conciertos en 2.150 salas participantes con una asistencia que ha superado las 180 mil personas.
Seleccionados entre las 744 propuestas musicales inscritas en la convocatoria, Baja California presentarán su última obra de estudio «Electricidad» publicada en marzo de 2024 a través de El Dromedario Records. Un trabajo que les ha llevado a compartir escenario con bandas como Europe, Tim «Ripper» Owens, Blaze Bayley, Warcry, El Drogas o Sôber.
Cuesta renunciar a planes que se plantean a tiro de piedra de casa. La Sala Telva congregaba en La Felguera a Karolina Reaper y Söax, con los que además teníamos una cuenta pendiente, y así la cita tornó en ineludible.
De irónico título para un tema apertura, “Me Voy De Aquí” inaugura la descarga de Karolina Reaper cuando faltan quince para las nueve. Poca gente de inicio, aunque la sala iría recibiendo correligionarios de manera paulatina, ávidos del rock and roll clásico del cuarteto. Un rock que parece ganar enteros en su encarnación en vivo con respecto a sus grabaciones de estudio. Sensación que se certifica conforme José Morán, voz de la banda, se cuelga la Telecaster para “Lado Oscuro”. “Postureo” viene alimentada por un riff del que cuesta despegarse. Además Mike Rodríguez, SG roja mediante, dejaba un buen solo de guitarra aquí. Lo cierto es que se veía a una formación muy cómoda sobre las tablas, jugando en casa como lo estaban haciendo, y por ahí supieron ganarse su espacio.
“La Chica De La Curva” me recordó a lo mejor del rock español de los ochenta. La nota de color aquí la pondría Morán con su armónica. También el bajista Guillermo Díaz, ayudando en coros. Un medio tiempo de corte algo más melancólico pero que deja un cuidado cambio de ritmo en su parte final. “Noche De Verano” enganchó con la Telva, que se puso de pronto a dar palmas mientras que, riff mediante, me dejaba una vibración un tanto más sureña. Sutil, pero suficiente para diferenciar a este corte del resto. Como algunos ya sabréis si seguís a la banda en redes, este iba a ser el último show con ellos de su batería Chencho Glenniac, por lo que esta era una noche un tanto especial. Como especial es el arranque y todo lo demás en “Walden”, composición reposada y a la vez distinta al resto de temas que nos brindaron.
Por ahí la banda fue construyendo un set diverso, cayendo a veces en una calma sin mojigaterías y, ya digo, adquiriendo un mayor peso en su traslación al directo. “Clase Obrera” de hecho nos devuelve a los Karolina Reaper más vibrantes. El riff aquí ni podría ser más elemental ni tampoco tener más gancho. Mike, pie al wah, dejó otro buen solo de guitarra. Entonces y de boca de José Morán, supimos que llegaba “la hora del recreo”, que se tradujo un pequeño set de versiones, adaptadas al particular sonido Reaper, siempre con Guillermo llevando la voz cantante, y por el que transitan porciones de “Iron Man” (Black Sabbath), “Whole Lotta Love” (Led Zeppelin), “Blitzkrieg Bop” (Ramones) y “Killing In The Name” (R.A.T.M.). Casualidades de la vida, Fer Espina& The Riders ya interpretaron esta última cuando pisaron esta misma sala con el equipo de Heavy Metal Brigade dando fe allá por 2023 (crónica).
Pero volviendo a lo que nos ocupa, “Adrenalina” puede ser uno de lo temas más redondos de todo el set. Pertenece a su primer disco y da un poco la medida de la banda que pueden llegar a ser. Feeling y sentimiento amalgaman el que podría ser mi corte favorito por su parte. Y mientras que la armónica vuelve para “Colegas”, con la banda de nuevo derrochando sentimiento, Chencho se atreve con un pequeño speech en una noche desde luego especial para él, permitiéndose incluso el detalle de felicitar el cumpleaños a su pareja. Para el final solo quedaba ya disfrutar de “Karma”, con Karolina Reaper en una encarnación vivaracha y disfrutona. Nos gustaron.
Llevábamos tiempo persiguiendo a la buena gente de Söax pero la agenda impone sus rigores y no fue hasta el pasado sábado que se dieron todas las circunstancias posibles para darnos de bruces con su rock contemporáneo y ecléctico.
Bailongo incluso, si se me permite la patada al diccionario. Y fíjate que el inicio del set con “Histeria” no puede ser más tranquilo y tendido. Un corte engañoso, que va mutando esa calma inicial en un rock con una marcada vocación de himno. Puede que a Adrián Muñiz le costara entrar al set. Todo lo contrario que un Juan Bertrand al que vimos disfrutar de lo lindo ya desde los primeros compases, subiéndose incluso al subwoofer para ejecutar desde allí el primero de los sus solos de guitarra. “When Light Is Put Away”, por rimar con otra banda del Principado, me recordó a la buena gente de Testaferros. Sin abandonar esa cualidad hasta cierto punto bailable de su rock alternativo, la banda desde luego sabe cómo armar cortes atractivos por diversos.
Ramón Prada, bajista de la banda, es en cierto modo el héroe en la sombra de Söax. Junto con el batería Ignacio «Witu» Cadenaba trama infecciosas bases rítmicas, amén de ocuparse de las programaciones e incluso de pequeñas líneas de teclado. Corazón de la particular propuesta del cuarteto. Cada vez más en su salsa, Adrián Muñiz entrega una estupenda línea de voz en “43 Sunsets”. Bertrand no quiso ser menos que su compañero aquí y dibujó otro buen solo desde su SG roja. Era la noche de mi favorita de la familia Gibson. Me agradó “Béla Tar”, de tanto en cuanto entrega una versión ahora más oscura, misteriosa incluso, del ecléctico cuarteto asturiano. “Come Together”, versión de The Beatles, puede ser lo más cerca que Söax están de sus compañeros de cartel (“telonero” me parece una palabra cada vez más fea).
“Agradecidos”, que según nos contaron nació como un homenaje al rock patrio, a quien me recordó sin embargo fue a Muse. En las partes más limpias de Bertrand a ciertos momentos de U2 incluso. “Bueno ahora vamos a hacer un poco el payasete” anunció Muñiz. Y lo que ocurrió fue que comenzó a sonar “Gasolina”, el tema de Daddy Yankee que vino a propiciar el desembargo del reggaetón en nuestro país hace ahora más de veinte años. Toda vez sucede la pequeña broma inicial, lo cierto es que la banda ofrece su versión más bailable aquí. Tirando de tópicos, realmente dieron la sensación de estar disfrutando de lo lindo a estas alturas del set. “Frente A Frente”, composición original de Manuel Alejandro y que ya interpretaran Jeanette, Rocío Jurado o incluso Bunbury, ofrece una versión más apaciguada de la banda. Más seria incluso.
Pequeño respiro antes de entregarnos “Atalaya”, quizá uno de sus cortes más efervescentes, montado sobre otro de esos armazones híbridos tan idiosincráticos en ellos. “Bubbles”, original de una de mis grandes cuentas pendientes (Biffy Clyro) acaba con Adrián Muñiz bailando entre el público. Aún hubo tiempo de un doble recuerdo a los AMAS. Primero con “Mentís”, ganadora en 2023, que dejó las estrofas más pesadas de la noche. Segundo con “Cuento”, nominada para la edición de este año, y que llegó no sin que antes cupiera una petición de aplauso para los chicos de Karolina Reaper. Me atrevería a decir tiene uno de los estribillos más llamativos del set. Al final volvió a sonar Daddy Yankee y de nuevo pensé si no se nos estará yendo de las manos lo de disparar una canción (más o menos) chorra al final de los conciertos.
En cualquier caso dos opciones bien distintas para una noche de sábado de lo más agradable. El clasicismo de Karolina Reaper frente a la visión más contemporánea de Söax. Un público que disfrutó de lo lindo y una sala que supo extraer un sonido más que óptimo de ambas formaciones. Darles las gracias por las muchas facilidades dispuestas en favor de esta crónica y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Continúa la presentación en vivo de su nuevo material para los combos stoner Acid Blizzard y los gijoneses Bouquet,que unen fuerzas el próximo viernes 27 de septiembre en las instalaciones del Xagó Surf Co.
Acid Blizzard editaba su ópera prima «Sleepless» el pasado mes de mayo (reseña), tres cortes grabados en el gijonés Kathedrale Estudio con producción de Alex Gato y Gonza Whiplash y mezcla y máster de Martín Van Keulen.
Por su parte Bouquet arrancaban a finales del pasado año con la publicación de los singles que formarán su debut discográfico. Un total de 5 han visto la luz hasta el momento.
Con acceso gratuito hasta completar aforo, las actuaciones darán comienzo a partir de las 22:30 horas.
Enésima visita de El Drogas a tierras asturianas y sigue sin menguar el cariño que el público de la región dispensa siempre al navarro. Acompañado esta vez del trío de rock Ciclonautas, el ciclo de conciertos del Patioh echó el cerrojo con una buena entrada y dos más que interesantes y atractivas descargas.
Son las nueve y media cuando el trío Ciclonautas, es decir, Alén Ayerdi (batería), Javier “Txo” (bajo) y Mai Medina (guitarra y voz) hace suyo el coqueto escenario del Patioh. Y lo hace procurando un arranque tendido, nada apresurado, que nos introdujo con cuidada elegancia en su curiosa forma de entender el rock and roll.
Una banda que navega en gran medida por desarrollos muy cuidados. Ese solo con slide que Medina dibuja en la inicial “Abrazado A Un Misil” me sirve como pincelada. El sonido fue claro, nítido, por momentos cristalino. Con la Telecaster sonando como sólo una Telecaster puede sonar, entregaron la más vibrante “Matando Al Suicida” donde ya fuimos testigos del no poco carisma que atesora el vocalista rosarino.
Medina cambiaría sin embargo a Gibson para una “Tristes Corazones” en la que dibujaría uno de mis riffs favoritos de todo el show. Sencillo, sí, pero con un gancho terrible. En “Bombo Sicario” vuelve la Telecaster y, aunque fuera a pequeños destellos, mi mente se desplazó hacia otro trío al que pudimos ver este verano, Corazones Eléctricos, sabe Dios por qué motivo. Sea como fuere y mientras encaraban el tronco central del set, algunos incómodos acoples vinieron a empañar la que estaba siendo una más que notable descarga del trío en tierras asturianas. Lleno de buenos detalles, como ese estupendo solo de Medina con el pie al wah en “Agua Va”, una de las más coreadas por la gente.
Porque el caso es que en las primeras filas no fueron pocos quienes vinieron con los deberes bien hechos, arropando al trío de tal forma que, no dudo, se sintiera como en casa. “Estamos bien, estamos a gusto” proclamó Medina. No quisiera yo terminar esta crónica sin mentar la base rítmica que propulsa al trío. Las elegantes y cuidadas líneas de bajo de “Txo”, la pegada firme y segura de Ayerdi, batería de Marea para más señas, inundaron el Patioh de sensualidad y rock and roll.
El propio Ayerdi se las vio con el hi hat de su batería durante “Kamikaze”, aprovechando más tarde para meterlo en vereda mientras Medina anunciaba que le iba a dedicar una canción a su hermano, que se encontraba “del otro lado”, que resultó ser, claro, “Los Hermanos”, con la gente a palmas y llevando en volandas al trío. Una línea de bajo de lo más insinuante recorrió “Souvenir”. “Si tienen palmas, tírenlas” urgía Medina. Lo que sucedió fue que más que palmas, la gente demostró tener gargantas. También saberse la letra al dedillo. Y obraron en consecuencia.
“¿Quien dijo carnaval?” preguntó el vocalista en referencia a alguien del público. “Pues para ti que va”. Aquí “Txo” tendría un detalle para con una guaja de las primeras filas. No nos cansaremos de insistir en lo mismo: hay que cuidar siempre a los más pequeños. Lo cierto es que el público gijonés despidió con una gran ovación al trío. A buen seguro no fuimos pocos los que acudimos al Patioh a dejarnos sorprender y la insinuante y rockera propuesta de Ciclonautas colmó nuestras expectativas de manera más que sobrada.
Faltan cinco para las once cuando Eugenio Aristu “Flako” (bajo y coros), Txus Maraví (guitarra y coros), Nahia Ojeta (batería) y Enrique Villarreal “El Drogas” (voz) hacen suyo el Patioh de la Laboral, dispuestos a poner un broche dorado a un ciclo que llenó de música en vivo el verano gijonés. Y desde que la banda, en loor de multitudes que diría un clásico, arremete con “En La Silla Eléctrica”, me llama la atención el sonido “gordo” y contundente del bajo de Aristu. Benditos Rickenbacker. El cuarteto sale a revientacalderas. El Drogas, sesenta y cinco años le contemplan, no perdió ocasión de bajar al foso de fotógrafos y buscar la máxima conexión posible con su gente ya desde el comienzo.
El público, era de esperar, respondió casi a cada gesto del navarro. Se puede argüir en su contra esa búsqueda constante de la nostalgia que procura esta gira cuarenta aniversario. Lo cierto es que la banda, del primero al último, se vació en el empeño. Ritmo endiablado el de un concierto que apenas da descanso durante su largo primer trecho. Porque además “Barrio Conflictivo” sonó realmente fulgurante el pasado domingo. El Drogas dedicaría “Mañana Será Igual” a Las seis de la Suiza, paseándose con su bandera por el escenario de la Laboral. Un gesto que, por pequeño que sea, desde luego le honra, y que sería muy aplaudido por el público gijonés.
“A Toda Velocidad” suena casi a leitmotiv de la propia descarga, con la banda descerrajando un corte tras otro sin apenas pausa, sudando de lo lindo para satisfacción de los más exigentes. “Nada, hemos venido a joder la marrana y la vamos a seguir jodiendo”. El Drogas mandaría una dedicatoria a la figura de David González, poeta gijonés fallecido en 2023.
Gran solo el que deja Maraví en “Problemas” con un Ojeta dejándose la piel a cada golpe. El Nahiak Nahi percutió la batería con firmeza, casi que con furia, durante toda la velada. Sucede en el puesto a todo un animal escénico como Brigi Duque y a fe mía que no cejó en su empeño. La banda, que venía de tocar la noche anterior en Palma de Mallorca, pareció no notar el esfuerzo y derrochó todo el carisma y entrega que de ella se esperaba.
El sol, desde luego, no calienta por igual en todas las cabezas. Qué duda cabe que “Víctima” sería otra de las mejor recibidas. Fue aquí donde El Drogas quiso hacer un pequeño alto en el camino, descender las revoluciones y tomarse un pequeño respiro tras el fulgurante inicio de set. Acústica en mano deslizó una más tranquila “Sin Lámpara” y cogió algo de aire cara a lo que estaba por venir. Que era nada menos que otra de las más coreadas, no otra que “Sean Bienvenidos” de aquél “Hombre Mate Hombre” que en estos días cumple la veintena.
Agradecí el tono áspero que la banda le imprimó a “Bahía De Pasaia”, con un Drogas paseándose a escasos centímetros de su gente. Ya fuera inalámbrico en mano o apoyado en su larguísimo pie de micro, desbordó carisma a cada momento. Con su llamativa vestimenta, el pañuelo y sus ojos ocultos tras las habituales gafas de sol, atacaría maracas en mano una “No Sé Qué Hacer Contigo” que pondría uno de los contrapuntos a sus habituales líricas reivindicativas. El pamplonica tuvo tiempo incluso de bromear con el resultado del derby de la jornada anterior. “Flako” y Maraví se darían su particular baño de masas durante el solo de “Okupación”.
No faltó el habitual juego con los bastones durante “Tentando A La Suerte” para más tarde volver a entregar otra de esas líricas socarronas, marca de la casa, en la siempre divertida “Todos Mirando”. La banda al completo busca la complicidad con la gente a través de uno de los grandes himnos no ya de Barricada sino del rock en lengua de Cervantes, no otro que “Oveja Negra”, con el Patioh de la laboral rugiendo de lo lindo. Hablaba antes de la pegada de Ojeta y fue precisamente aquí que la caja de su batería dijo basta. El cambio de la misma por los técnicos de la banda fue tan rápido que quien más, quien menos, apenas se percató del incidente. Qué gusto da cuando se hacen las cosas bien. El final llega con otra de las ineludibles como es “No Hay Tregua” y eso de las doce y cuarto la banda se toma un respiro…
… de casi tres minutos, y vuelve para “Esta Es Una Noche De Rock & Roll” donde la comunión entre banda y público fue total. A término aún se afanaba Ojeta en afinar la caja suplente. Las paradiñas en “Animal Caliente” para que el público se dejara la voz y el inevitable cierre con “En Blanco y Negro” pondrían finalmente de relieve la vigencia de un legado, el de Barricada, que resiste indemne al paso del tiempo, honrado por cuatro músicos que parecen en auténtico estado de gracia. “A Gusto”, exclamó Villarreal qué sé yo cuantas veces a lo largo de la jornada. Sentimiento mutuo este, qué duda cabe.
Hora y tres cuartos a toda velocidad. El Drogas tiró de carisma y apoyado en el legado de una banda inmortal como lo es Barricada, encandiló a un público que no falló a la enésima llamada. Sigue muy en forma el pamplonés ya mediada la sesentena y parece tener cuerda para rato. Siempre es un gusto verle y a buen seguro que, cuando regrese por estas calles, el cariño que le dispensará el público asturiano será tanto o mayor que el derrochado en el pasado Día de Asturias.
Por nuestra parte nada más. Agradecer a la organización del ciclo de conciertos del Patioh todas las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica, mandar un saludo a los habituales que nunca fallan y, ya saben, nos vemos en el siguiente.
Hablar de Tierra Santaes hablar de uno de los grupos más importantes de la historia reciente del heavy metal estatal. Que mejor manera de celebrar su 25º aniversario que con el lanzamiento de un directo especial, el tercero en su trayectoria, a través del sello Maldito Records.
«Todos Somos Uno» fue grabado el 24 de septiembre de 2022 en la mítica sala La Riviera de Madrid y editado en formato DVD + 2CD. En esta celebración, el grupo contó sobre las tablas con colaboraciones de lujo, inmortalizando algunas de sus mejores canciones, que hicieron vibrar al público presente, en una noche irrepetible. Y es que los riojanos son de esos grupos que en directo rara vez fallan y en una ocasión tan especial, no iba a ser menos.
Inician su descarga con «Pecado De Ángel» de su último trabajo en estudio «Destino» donde ya nos deja a las claras un gran sonido, culpa de Daniel Sabugal y José Garrido de New Life Studios, que se hicieron cargo de la grabación y edición del audio. La mezcla corrió a cargo de Javier San Martín en los Estudios XXI y el mastering en Crossfade Mastering por parte de Enrique Soriano. Le sigue el primer clásico «Tierras De Leyenda» en el que ya se nota a un público entregado a las huestes de Ángel San Juan, carismático y parco en palabras a partes iguales, aunque para esta ocasión dado la magnitud del evento, le hace “estirarse” un poco más. Normalmente el bueno de Ángel es de pocas palabras, lo suyo es expresarse con su guitarra y cantando, y eso nunca ha sido impedimento para ser uno de los frontman más queridos y respetados de nuestra escena.
«Por El Valle De Las Sombras» también de su más que notable último disco da continuidad a la velada con un destacable Juanan San Martín a los teclados, instrumento clave para entender el sonido de Tierra Santa, protagonista en ocasiones y en segundo plano en otras, pero siempre presente e indispensable, aportando majestuosidad, como en el siguiente corte «Apocalipsis«.
Para una fecha tan significativa no podían faltar las colaboraciones, amigos y compañeros de carretera como Igor Díez, actual bajista de los míticos SU TA GAR, presentado como un «indomable» más. Se subió al escenario de La Riviera para dar cuenta de uno de los cañonazos dentro del repertorio de la banda riojana y que hizo venirse arriba al respetable.
Bajamos un poco las revoluciones con «El Padre De La Tormenta» para coger aire y disfrutar de una enérgica «Pegaso«, para lucimiento esta vez de Dan Díez y Ángel a las guitarras. Y es que el bueno de Dan es uno de los culpables del resurgimiento del sonido de Tierra Santa , aparte de dar más empaque y brillantez a los directos tanto en su parte solista como rítmica.
Siguiente invitado de la noche, un paisano suyo, presentado como lo que es, una de las mejores voces de nuestra escena estatal, Jorge Berceo de los también riojanos Zenobia, subió a las tablas a dar buena cuenta de otro clásico como «Sangre De Reyes» haciendo corear a una Riviera entregada a la causa.
Como buen repaso a su 30º aniversario nos entregan «El Dorado» y otro hit de la banda para regocijo de los allí presentes, «Alas De Fuego«. “De tus cenizas resurgirás”, palabras que podemos y debemos dedicar a Roberto Gonzalo, el cual se llevó y nos dio un buen susto meses antes, pero que ha vuelto con su energía intacta, siendo clave en la trayectoria y sonido del grupo, amén de miembro eterno junto con Ángel San Juan, una alegría siempre verlo en directo.
Momento para el carismático Oscar Sancho de los segovianos Lujuria que desprende energía a raudales para hacer entrar en ebullición al público con el clásico «Drácula«, al que Ángel despide al termino del tema como lo que Oscar es, todo un personaje, y es que son varias las colaboraciones mutuas de estos dos titanes y en este directo no podía ser menos.
Continuamos repasando su más reciente disco, la homónima «Destino» y de las más brillantes, para seguir con dos indispensables en el setlist de los riojanos, «Juana De Arco«, con unas guitarras dobladas espectaculares y un no menos sólo digno de mención, seguido de una de las debilidades del que escribe, «El Laberinto Del Minotuaro«, medio tiempo pegadizo con unos teclados sublimes y unas guitarras que van a la par. Insisto, indispensable.
Llega la hora de otro invitado, otro viejo compañero de batallas de los riojanos, Alberto Rionda, que tampoco podía faltar. Alma mater de Avalanch, devuelve la colaboración que Ángel San Juan tuvo en el DVD «Hacia La Luz«, celebrando el aniversario de «El Ángel Caído«. Esta vez aportando su guitarra a «Otelo» de su disco «Mejor Morir En Pie«. Y es que sus caminos ya se juntaron desde sus inicios, memorable aquella gira conjunta presentando «Legendario» y «Llanto De Un Héroe«. Que tiempos.
«La Mano De Dios» es uno de los momentos del directo. Ángel ya nos avisa de que es un tema especial que nunca habían tocado en vivo, con la colaboración de Jon Zagalaz de Alhandal a la guitarra acústica, dejándonos el lado más sensible y emotivo del concierto.
De vuelta a los relatos históricos con «La Leyenda Del Holandés Errante«, cuyo estribillo es cantado por todo lo alto, al igual, que «La Momia«, para cerrar esta mini trilogía de historia con «Nerón» y última colaboración con el gran Armando De Castro, de los legendarios Barón Rojo, y reconocida influencia por parte del cantante riojano.
Ya recta final de la actuación, “ vamos a dejar salir a la bestia” proclama el bueno de Ángel para acometer «La Sombra De La Bestia» seguido de «Legendario» pues como siempre sucede dejan de colofón el mítico poema de Espronceda llevado a canción. Todo un himno de la banda y del metal estatal, «La Canción Del Pirata» que hasta se permite el lujo de colarse entre los repetitivos hits de nuestra radio formula episcopal. Y es que Tierra Santa son historia viva de nuestro metal patrio, historia que se han ganado a base de trabajo y de defenderse encima de los escenarios como una máquina perfectamente engrasada, algo que queda reflejado en este estupendo directo, rodeados de amigos para ellos y colaboraciones estelares para los demás. Le copio la frase al bueno de Oscar Sancho… Larga vida a Tierra Santa.
Ya tenemos el verano a la vuelta de la esquina. Y con él, una de esas citas a las que hemos ido cogiendo mucho cariño con el correr de las estaciones: Perversiones, el festival irreverente y rockero por antonomasia dentro de nuestra Asturias del alma. Como todo ha de empezarse por el principio, lo cierto es que el tiempo no podía ser más desapacible cuando emprendimos ruta desde la capital hacia Puerto de Vega. Se sabía de antemano que habría carpa y tendríamos techo, pero el aguacero era tal que a buen seguro más de uno se pensó lo de poner rumbo al occidente. Eso y el dichoso fútbol, claro.
A nosotros, de lo contrario no estaríais leyendo esto, no nos arredraron cuatro gotas. Llegamos con tiempo. Nos gusta tomar la temperatura y cambiar cuatro palabras con toda esa gente que no falla nunca. Y a la que aprovecho ya de paso para saludar. El caso es que, pese al temor, había un buen ambiente ya en la mencionada carpa. Grandes recuerdos del par de ediciones anteriores se apelotonan en la mente junto a la certeza la estupenda jornada que nos disponíamos a disfrutar.
Es un evento con poca o ninguna rima dentro del Principado. Lo ejemplifica el estupendo cartel de este año, ese Halford atravesado por el rostro de la (por fin) emancipada Britney Spears, y lo arrancan los chicos de Pripyat, debidamente mexicanizados para la ocasión, y que acertaron a la hora de llevarse a su terreno “En El Ultimo Trago”, del actor y cantautor mexicano José Alfredo Jiménez Sandoval. Me agradaron. Supieron entender cuál es el espíritu del evento amén de cargar con la siempre engorrosa misión de abrir la jornada sin por ello perder la sonrisa.
Goat Inside Sküld, formación híbrida entre Beast Inside y Sküld, con PelayoKabbrath al micro, reventó a puro doble bombo el “Happy Children” de P. Lion. Resultaron más serios que sus predecesores. También más contundentes. Los también híbridos Chabalemika (gente de Chabacanos y Polemika) acertaron en la elección de tema, no otro que el “Qué Tien Esa Sidrina” de Vicente Díaz. Más cercanos al espíritu de una cita como esta. O al menos a la idea que servidor tiene en la cabeza cuando recuerda aquél segundo puesto de Caballo Moldavo en 2022 con “Así, Me Gusta A Mí” de Chimo Bayo o la victoria de Criminal Kids From Outher Space con “Baila El Chiki Chiki”. Aunque esto, desde luego, va en los gustos de cada uno.
Pero volviendo a la edición de este año, Perversos Pervertidos, con Abel (Murt) en voces, nacieron para esta edición del Perversiones, en la que dejaron una, digamos, distintiva versión de “La Puerta Del Amor” del gran Nino Bravo. Def-Ensivos, en cierto modo una escisión de los siempre peculiares Ofensivos, acertaron al hibridar a Def Con Dos y Emilio Aragón, también a la hora de disfrazarse para la ocasión y buscar en todo momento la interacción con el público. La coletilla “La Culpa De Todo, La Tiene Milikito” lleva repitiéndose en mi cabeza desde anoche. Una de las (per)versiones que más disfruté a lo largo de la jornada y mis favoritos desde entonces a la victoria final.
En una onda diametralmente distinta, mucho más clásicos y también serios, nacieron para la ocasión Los Repuntos, que homenajearan a Las Telayas a través del popular “Mi Madre Fue Una Mulata”. Dejaron tanta seriedad como buenas interpretaciones, en voces especialmente, y supieron dejar la nota de color no ya con sus vestimenta, que también, sino con lo clásico de su sonido. A ese marcado clasicismo se antepusieron World Of Decay, quienes llevan camino de convertirse en clásicos del concurso, y que supieron llevarse a su terreno de afinaciones graves y voces descosidas “La Gozadera” de Gente De Zona. Puro espíritu «Perversiones» si me preguntan.
No quisiera yo olvidarme de Carmen Omar, encargada un año más de introducir y presentar a cada banda, hablarnos de la próxima edición del Unirock, los 30 +10 que cumple la organización o arrancarse a capela con su característico vozarrón. Resulta imposible entender el Perversiones sin ella.
Así las cosas, reconozco que Ovejas Negras, que tuvieron a bien revisitar el “La Noche No Es Para Mí” de Video, me pasaron algo inadvertidos. Quizá también porque después vinieron los Metalversión de Axel y Julio (ex Monasthyr) y pusieron Puerto de Vega patas arriba al metalizar convenientemente “La Del Estudiante” de Los Berrones. Con un poco de trampa, es cierto. LosBerrones pueden entenderse como una banda que colinda con el rock en cierto modo. En cualquier caso lo pasaron en grande el rato que estuvieron sobre las tablas y se notó.
Tarzán, que nacieron para la ocasión y que integraban varios de los músicos de Aneuma (Jorge, Pol y Borja) despiezaron con buen tino “She Bop” de Cindy Lauper, acompañados de un chiquitín en percusiones y con Borja aprovechando para dibujar otro de los grandes solos de la jornada. El trío Plasma fue otro de los que acertó a la hora de elegir canción, que en su caso sería el “Hola Mi Amor” del eterno bigotudo Junco, que en su aproximación tan punk no dejaba de recordarme a la buena gente de Me Fritos And The Gimme Cheetos.
Por sonido, Expropiazión no andaban demasiado lejos. Cambió, eso sí, el espíritu de su elección, “Tubthumping” de Chumbawamba, y un cierto acercamiento a posiciones más propias del hardcore punk. Y me gustaron Sküld, con esa “The Winner Takes It All” de ABBA, que extrajo lo mejor de Lorena como vocalista. Todo a pesar del arranque en falso, hubo de pasarle a la gente de casa. Los duendes del directo, siempre tan puñeteros.
Regresarían entonces Metalversión, esta vez para heavymetalizar “El Sol No Regresa” de La Quinta Estación, y dejar claro que si algún día cambian su nombre por el de MetalDiversión no seré yo quien se lo eche en cara. Realmente disfrutan con lo que hacen y se nota.
Si mención merece Carmen Omar como maestra de ceremonias, también todos los técnicos que cargaron con el sonido durante toda la jornada. Inmensurable labor la que realizan y de diez prácticamente la forma en que sonaron las muy distintas bandas que desfilaron por Puerto de Vega el pasado sábado. Vaya nuestro pequeño aplauso y agradecimiento para ellos.
Volverían entonces los chicos de Plasma, esta vez para dar cumplida cuenta de ese clásico de la subcultura popular que es “Los Coches Chocones”, original de Los Desgraciaus, y de nuevo muy en la onda de lo que, pienso yo, significa un evento como el que nos ocupa. En mi modesta opinión, otros de los “ganadores morales” de esta última edición. Volvieron también Expropiazión, esta vez para destrozar a conciencia el “Sarà Perché Ti Amo” de Ricchi e Poveri, con guiño incluido al que fuera primer astronauta español. Y no, no me estoy refiriendo a Michael López-Alegría.
Hablaba antes de Metalversión y cómo la elección de “La Del Estudiante” bordea las lindes del concurso. Algo parecido vengo a pensar de DonNadie y su revisión, en este caso, del “Mi Agüita Amarilla” de LosToreros Muertos. Ello no quita para que nos divirtiera su particular revisión, tan encabronada como divertida. Divertidos también otro de los grupos nacidos para el evento, en este caso ZZ Astur, que nos dejaron un simpático “Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)” de ABBA tras el cual su vocalista Rebeca se sinceró diciendo que “para ser la primera vez que canto en directo, ni tan mal”. Y es que esa es otro de los puntos fuertes de una cita como esta: la virtud atreverse por encima de cualquier otra consideración.
Llegaba entonces el turno de unos viejos conocidos de este medio, no otros que los ferrolanos Host, a quienes habíamos visto acompañar a Mortal Coil allá por el mes de marzo, y que arribaron a Puerto de Vega con una versión (o aversión más bien) del “Bad Romance” de esa auténtica titánide de la música popular que es Lady Gaga. Y digo lo de aversión porque consiguieron llevarla del todo a su terreno, despiezando casi cada estrofa y dejando en el camino un cadáver casi irreconocible. Pura idiosincrasia Host, desde luego.
Retornaron entonces Sküld para enfrentar a otra grande de la canción pop moderna, la tristemente desaparecida vocalista británica Amy Winehouse, de la cual revisaron nada menos que “Back To Black”. Y aunque su interpretación no llevara los resultados tan lejos a como lo hicieran As Life Burns en su último Ep, desde luego supieron cómo readaptarla a su propio modo de entender el metal. Nunca Amy sonó tan heavy, desde luego.
Tío Phill Is Dead, grupo creado en claro recuerdo a la figura del gran James Avery, cuántas buenas sobremesas nos diste, adaptó a su manera la que fuera sintonía de la popular sitcom y supieron despedir con sorna (y un gran Carmelo al bajo) esta nueva edición del Perversiones. Llegaba entonces el turno para las votaciones. Y qué mejor para ello que comprobar de primera mano cómo se desenvuelven en directo los ferrolanos Montaraz, a la sazón ganadores de la pasada edición del concurso.
Pasan veinticinco de las doce cuando los gallegos hacen suyas las tablas del Perversiones y pronto salta a la vista que ha habido cierta espantá en lo que a público se refiere. Algo que, como bien me apuntaba mi compañero Lago (Piratas de Libertalia), ya sucediera en la edición del pasado año con Zenobia. Huelga decir que ello no arredra al quinteto, que recibe de espaldas a la audiencia mientras suena la intro. Destacan los ropajes negros que lucen, uno de esos pequeños detalles en cuanto a puesta en escena que siempre suman.
Desde que, bañados en luz verde, arrancan con “Vuelve” de su nuevo álbum, pronto queda claro que van a disfrutar de un sonido tanto o mejor que las muchas bandas que fueron desfilando a lo largo de la jornada. José Santos, que llevaba una pequeña tablet para (intuyo) las letras, mostró una voz potente ya desde las primeras estrofas. Es el suyo un registro lleno de personalidad, también de fuerza, que a ratos me recuerda al bueno de Víctor García (WarCry). También a Sergio Márquez de los desaparecidos power metaleros catalanes Dragonslayer. Juan Muiños y Ger García dejaron ya buenos solos doblados en este primer corte. Nos las prometíamos muy felices.
“Quiero Vivir” tiene cierto aire de reivindicación de su propia idea como banda. Me atrevería además a decir que su encarnación en directo supera a la que pude oír de ellos cuando reseñé el álbum que venían presentando. Reseña, sí, que llevaba algunas semanas escrita pero aún no habíamos compartido cuando arribamos a Puerto de Vega. La actualidad nos atropella pero seguimos teniendo solo dos manos. Qué se le va a hacer.
Quien no olvidó su cometido fue el propio Santos, encargado de recordar su paso por la anterior edición del evento a través de un pequeño speech. Lo suficiente para coger algo de aire, acertar con las afinaciones y ofrecer una cara algo más oscura para, adaptándose al espíritu de la velada, dejarnos un más que curioso “Desátame” de la figuerense Mónica Naranjo, enlazado, creo recordar, con “Piedad”, original de los barceloneses Elefantes.
Aquí me agradó “Mi Guitarra” por la forma en que añadió algo más de melancolía a su bien conocido heavy metal. La banda fue así fraguando un set ágil y diverso. Santos puede no ser el líder más móvil que hayamos visto en tiempos recientes. Veníamos además de ver a Drunken Buddha en la jornada anterior, con un Michael Arthur Long de nuevo pletórico y que nos tiene muy mal acostumbrados. Pero en honor a la verdad hay que decir que el de Mugardos ofreció una serie de interpretaciones a las que se les pueden poner muy pocos peros.
“Vamos con el tema que da nombre a la banda”, que pertenece a ese “Defendiendo Tu Voz” que Demons Records editara el pasado mes de marzo, y que dejó una estupenda línea de bajo durante el remansado puente central. “Viaje Al Fin Del Tiempo” recordó a su debut de 2016, amén de desplegar uno de los riffs más interesantes y llamativos del set, con la banda sonando potente, redonda y muy entera.
Ya digo que el sonido fue en general muy bueno durante toda la jornada. Así las cosas, llegaba el turno para presentarnos “un tema muy especial con el que ganamos el año pasado”, y amén de las presentaciones de rigor, era el momento para recuperar “Loca” y “Tal Para Cual” de su paisana Luz Casal. Buenos recuerdos de la edición 2022 del concurso y en el subconsciente la sensación de que el cariño que profesan por la cantante de Boimorto no puede ser más sincero.
Volviendo al repertorio propio, nos dejaron una potente interpretación de “Fuera Del Rebaño”, firme tras los parches Simón Pereira, y el que fuera videoclip de su segundo trabajo, “Al Fin”, con Santos reconociendo que tuvo éste un recibimiento que jamás habrían imaginado. Algo estarán haciendo bien. Nos arrimamos al escenario para una última versión, “Voy A Mil”, de aquellos pretéritos Olé Olé con Vicky Larraz al frente, anda que no ha llovido, para dejar claro que son una banda que crece exponencialmente con respecto a su versión de estudio.
Quedaba dar con los ganadores de la presente edición. Emoción, intriga, ya saben. Diversos era los premios. El del público fue repartido entre DonNadie (“Mi Agüita Amarilla”) y los ferrolanos Host (“Bad Romance”), el del grupo creado para la ocasión recayó en Los Repuntos ( “Mi Madre Fue Una Mulata”) y, finalmente, el premio gordo fue para Def-Ensivos (“Cuidado Con Paloma”), que tendrán además la recompensa de tocar en la próxima edición del concurso. Quede constancia pues de una de las muy contadas ocasiones en que he acertado con alguna clase de pronóstico. Mañana habrá que aprovechar el viento de cola y echar la primitiva o algo.
Aquí llegaría el turno para los premiados de reinterpretar los distintos temas que les concedieron los distintos premios. Ya con algún músico caído en combate (Host acuden de hecho sin bajista) pero con las ganas de pasárselo bien todavía intactas. Y es que lo pasamos en grande. Son unas cuantas horas, es verdad. Máxime si se suman los más de cien kilómetros ida y otros tantos de vuelta que nos separan de Puerto de Vega, pero sarna con gusto, ya saben. Salvo causas de fuerza mayor mediante, volveremos. Rain Or Shine que diría aquél.
Por nuestra parte nada más que agradecer una vez más a la organización no ya por el inmenso curro que conlleva sacar adelante una cita como esta sino también por el exquisito trato que nos dispensan cada vez que tenemos a bien acercarnos por el occidente. Mandar del mismo modo un saludo a los muchos habituales, músicos y fans, con los que nos cruzamos a lo largo de la jornada, imposible nombraros y/o recordaros a todos, y ya como cierre el deseo de vernos allí en la próxima edición del Unirock. Aneuma, Blister, Dixebra, Last Days Of Eden y The Wizards ya esperan. Nos vemos allí.