Rage: Nuevo Disco En Septiembre

La veterana formación germana Rage, liderada por el carismático Peavy Wagner editará nuevo álbum de estudio el 26 de septiembre bajo el título «A New World Rising» a través del sello internacional SPV/Steamhammer. El trio que completan Jean Bormann a la guitarra y Vassilios «Lucky» Maniatopoulos a la batería que recordamos serán cabeza de cartel de la próxima edición del festival Unirock desvela además portada, tracklist y primer sencillo promocional del lanzamiento.

01 A New World Rising 
02 Innovation 
03 Against The Machine 
04 Freedom 
05 We’ll Find A Way
06 Cross The Line
07 Next Generation 
08 Fire In Your Eyes
09 Leave Behind
10 Paradigm Change 
11 Fear Out Of Time 
12 Behind The Shield Of Misery 
13 Straight To Hell ’25 

Casi 2 años después de su anterior álbum «Afterlifelines» estrenan «Freedom» como primer adelanto de un trabajo que promete canciones directas, pegadizas, divertidas y polifacéticas, siempre manteniendo la esencia de la banda.

Reseña: Crudo «mEtAnOIA» (El Subko Producciones / Ataque! 2025)

Nuevo largo para los rockeros asturianos Crudo. La formación que grabó este “mEtAnOIA” fue la compuesta por Víctor Vivar (guitarra y voz), Luis Melero (bajo y voz), Adrián Simón “Petu” (batería) y un Javier Colero (guitarra) que dejaría la banda poco tiempo después. Esta nueva colección de canciones fue grabada, mezclada y producida por Rubén Álvarez al alimón con el cuarteto en avilesina La Fábrica de Músicos. Finalmente, Dani Sevillano sería el encargado de masterizar los nueve cortes en el OVNI Estudio y el conjunto sería puesto en circulación por el combo El Subko Producciones / Ataque! el pasado 20 de junio.

Pablo Senator (Desakato) se sumó a “El nAUfrAgIO” pero pese al elemento externo, el corte inicial de este “mEtAnOIA” presenta a unos Crudo de lo más reconocibles. La melodía que acompaña al prólogo pronto nos introduce en el tono del álbum. La mezcla, en un cuidado ejercicio de equilibrio otorga el debido peso a cada línea. Y las primeras estrofas pueden ser alguna de las más redondas que hayan compuesto. Senator suma su garganta a las de Melero y Vivar, dejando al final la sensación de que el álbum no podría empezar con mejor pie.

Un pequeño corte del tristemente desaparecido Boni, histórico fundador, guitarra y voz de Barricada introduciendo “Pasión Por El Ruido” en vivo, ocupa el prólogo de “trAs tUs pAsOs”. Crudo conjugan aquí su habitual rock and roll de corte urbano con un aire más arrastrado y melancólico. Una cierta levedad sobre la cual rinden fervoroso tributo a sus héroes. Trabajada a nivel melódico, llena de coros bien equilibrados, guiños en la letra y, de nuevo, dueña de una producción por poco irreprochable. Estupenda y muy sentida.

frÁgil” recupera a los Crudo más rotundos. Lo cierto es que el cuarteto parece muy cómodo aquí, atravesando riffs más graves y construyendo, de paso, uno de los cortes más llamativos y acerados de todo “mEtAnOIA”. Y puede que no lleguen a la rotundidad de aquella “A La Cara” del anterior “Negociando El Equilibrio” (2021). A cambio esta deja una línea vocal con un mayor gancho, buenos detalles de Petu tras baterías y un estupendo solo de guitarra. Ni tan mal.

En comandita con la buena gente de Mala Reputación y sin abandonar su rock de siempre, “EscEnArIO dE gUErra” parece tender de manera muy marcada hacia tonos más alternativos. Estrofas desnudas de guitarras, con la base rítmica tomando el mando en la mezcla, para otro corte que recupera a esos Crudo más tendidos y melódicos. Luego de estribillos hay estrofas donde las guitarras vendrán a aportar un mayor peso melódico a la composición. Lo que me agrada es cómo engranan unas voces y otras. Se percibe una química aquí que uno casi puede palpar a través (en mi caso) de los auriculares. Rematan con un buen solo durante el puente y un epílogo clásico y bien armado. Estupenda.

¿Quién no ha tenido unas “zApAtIllAs dE cUAdrOs” en su casa? Estos Crudo suenan más reconocibles. Vivar enfrenta estas primeras estrofas con su particular carisma mientras la letra enfrenta a influencers de nuevo cuño y diversos seres circundantes. Una de esas canciones que dejan preguntas. También coros facilones a los que, intuyo, será sencillo sumarse en directo. Corte más extenso del álbum, algo que se percibe toda vez el corte alcanza su parte central. Aquí me agrada la construcción del puente, también el solo que lo ocupa, y el modo en que transita hacia el epílogo. Canción de añoranza pero también de una cierta auto-reivindicación. De lo más redondo del álbum.

nO crEO En dIOs”, con la colaboración de Juankar de los igualmente combativos Boikot, ofrece de entrada uno de los riffs más sucios que les recuerdo. Ciertamente son estos unos Crudo haciendo honor a su nombre. Melero declama con su inequívoca voz las primeras estrofas. Juankar se suma luego y todo confluye en otro estribillo marca de la casa. Quizá el corte no llega a desarrollar del todo esa incipiente mala baba del comienzo. Camino del cierre me agrada el buen solo de guitarra, también lo frontales que suenan esos coros del epílogo. La producción y el sonido del álbum, insisto, son excelentes.

Sorprende la levedad de “El tIEmpO pErdIdO”. Un prólogo tranquilo, reposado y melancólico, un apartado lírico original de David García Tolibia, y que se adhiere a esa larga tradición de nuestro mejor rock urbano. Muy melódica, a ratos me recuerda a ciertos momentos de Extremoduro. Por ahí y aunque menos, también a La Fuga. Unos Crudo más tendidos y apaciguados, sin temor a derivar hacia terrenos algo ajenos, configurando un corte con una sensibilidad muy marcada y que quizá merecía algo más que esos casi cuatro minutos que marca en el reloj.

No sé si es que la cabra tira al monte, pero los riffs del prólogo en “mOvIdAs” tienen algo que me recuerda a unos Megadeth del “Countdown To Extinction”. Y el caso es que nada más lejos. Estos son los Crudos más canónicos. Con Vivar llevando la voz cantante mientras traza la que puede ser la línea de voz más ganchera de todo “mEtAnOIA”. Petu está especialmente implicado aquí, dejando licks hábiles, especialmente en estrofas. En su segunda mitad, pues este es otro de los cortes más extensos de entre los nueve, me agrada el modo tan clásico en que conjugan voces y solos. Firmemente agarrados al libro de estilo y operando como tal. Con toda la pinta de que será de las que funcionen como un tiro en directo.

Melero llevará la voz cantante en la final “cObArdE”. Una buena muestra de los Crudo más directos en lo lírico y más flamígeros en lo musical. Ahí, casi a modo de desahogo, surgen pequeños escorzos melódicos a través de los cuales el corte respira y coge algo de resuello, transitando así sobre una escritura curiosa por su ambivalencia. Un cierre con más chicha de la que intuí en primeras escuchas.

Puede que el rock haya muerto pero de entre los rescoldos regresa una banda asturiana dispuesta a plantar batalla y darle en el hocico a los descreídos. Son los Crudo de siempre pero el disco, y esta es una sensación que se va acrecentando tras cada nueva pasada, resulta de lo más diverso y heterogéneo. Ayuda, claro, la buena nómina de amigos que colaboran. También un rango musical que va desde su rock de siempre a escarceos con tonos más urbanos o transgresivos e incluso llega a lindar con el metal en un par de momentos puntuales. Todo sin dejar de lado su personalidad de toda la vida, ni tampoco esas letras tan combativas, que no panfletarias, tan habituales. Unos Crudo en plena forma.

Texto: David Naves

Reseña: Grapeshot «Oblivion» (Autoproducción 2024)

Los thrashers madrileños de Grapeshot están de vuelta. La banda, que ya pasara por estas páginas con su último largo “Suckcess”, vuelve ahora con el Ep de cinco temas “Oblivion”. A la hora de juntar estas líneas integran la banda el nuevo bajista Miguel García-Monge, un Borja Cabello que ahora se pasa a la guitarra junto con Jose A. Poveda, Marcos De La Calle en baterías y Esteban Muñoz en voces. Grabado y mezclado en los Estudios 51 de Toledo, los cinco temas serían finalmente masterizados por Andy VanDette (Devin Townsend Project, Rush, Savatage, Bruce Dickinson…) y se puede encontrar en su perfil de bandcamp.

Anuncia el kit de prensa que la banda se ha deslizado ahora hacia terrenos “más suaves y rockeros” pero lo cierto es que “Lost My Way” parece no hacer caso. Grapeshot pisan el acelerador desde el primer momento y la composición resultante acierta a fusionar el doble bombo con esos riffs cortados al milímetro. La firme voz de Muñoz en estrofas contrasta con ese deje más sureño (más alternativo incluso) durante estribillos. Echo en falta unos engarces más trabajados entre las distintas estrofas. Por contra, la banda apenas deja descender la intensidad. Pero cuando lo hace, con ese puente más apaciguado y de corte casi grunge, surge un solo de guitarra directo y funcional, juguetenado entre canales durante el epílogo. Un arranque potente y descarado en la más pura tradición del género.

El prólogo de “Toxic Love” trae consigo alguno de los riffs más pegadizos y resultones de todo “Oblivion”. Me agrada la forma en que Grapeshot construyen sobre ellos un corte donde se pueden intuir efluvios de bandas como Down, sus hermanos de Crowbar o del metal alternativo más casual. El constante martilleo de riffs durante estrofas parece muy pensado de cara al directo. Buenas melodías de guitarra surgen tras la voz de Muñoz y es aquí donde se puede apreciar el giro hacia terrenos más calmos que anunciaba la nota de prensa. Son unos Grapeshot en una clave ahora más melancólica, que si bien no olvidan las partes más trotonas y metálicas, desde luego confluyen hacia influencias un tanto más livianas. Y no para mal.

Hay algo de los Pantera más tranquilos en el prólogo de “I Am Rock ‘N’ Roll”. Muñoz tiñe ese reposado prólogo de voces limpias que, sin ir más lejos, me podrían recordar al bueno de Danzig. Es un contraste que les funciona a los madrileños. El juego entre calma e intensidad que proponen aquí no podría resultar más clásico. A camino entre la balada pura y el medio tiempo, brilla la base rítmica de García-Monge y De La Calle con dibujos hábiles y cuidados. El quinteto se desquita en una segunda parte que se conducirá por terrenos más próximos al thrash más groovie en los que parece más que cómodos. Estupendos solos bajo las voces de Muñoz y una mezcla que acierta a la hora de equilibrar cada instrumento. Fácilmente la que más terreno ha ganado con el correr de las escuchas.

Vortex” sorprende con ese paso casi marcial del prólogo, que no con las buenas guitarras que lo adornan. Muñoz suena más desgarrado ahora. Más desesperado incluso, acorde con la propia letra que interpreta aquí (“Looking for some light in an abyssal pit. Water’s invading my breath”). Por ahí esta cuarta entrega puede ser la más diferente de todo el Ep, si bien no es menos cierto que este es un trabajo donde no abundan los lugares comunes. En solitario primero y acompañando a las voces después, para su parte final queda el solo más ambicioso de todos cuantos atraviesan “Oblivion”. Y un riff que me recuerda (aunque sea de manera vaga) al de “Keine Lust” de unos tales Rammstein.

Vuelven las altas revoluciones para el tema título “Oblivion”. La banda se descuelga en su primera mitad con una andanada de puro thrash noventero y efervescente. Entre ese vigor y sus inevitables influencias sureñas, Grapeshot trazan un monstruo de dos cabezas que entra a la primera y acaba resultando de lo más disfrutable. Estupendo de igual forma ese puente central más reposado y el buen solo que lo adorna. Y si bien al epílogo no le falta atrevimiento, sí que echo en falta algo más de nervio. Un buen final en todo caso.

El problema muchas veces con este tipo de Ep’s es que terminen sabiendo a poco. Grapeshot han luchado contra ello tramando cinco temas de personalidad bien marcada y definida. La raíz es común, ese metal a medio camino entre el southern, el groove y el thrash, pero los chicos se las arreglan para que, entre medias, quepan influencias cercanas al grunge o al alternativo. De resultas de ello, también de un cierto descenso en su bien conocida intensidad, surge ahora una banda que puede haber perdido en contundencia aquello que ha ganado en sonido propio. Agradable entrega para quien escribe, está por ver si también para quienes nos leen.

Texto: David Naves

Reseña: Helevorn «Espectres» (Meuse Music Records 2024)

Espectres” supone el quinto trabajo en la trayectoria de los doomies baleares Helevorn, la banda que forman Pedro S. Bonnín (piano, teclados), J.M. Rubio (bajo), Álex Correa y Sandro Vizcaíno (guitarras) y Josep Brunet (voz). Con Sebastià Barceló como batería de sesión, el álbum fue producido, grabado y mezclado en los mallorquines Psychosomatic Studios por Miquel Àngel Riutort “Mega” (Golgotha, Perpetual Night, Æolian, Angelus Apatrida) y posteriormente masterizado por Jens Bogren (Aathma, Amorphis, Swallow the Sun, Septicflesh, Enslaved…).

El disco cuenta además con las colaboraciones de Thomas A.G. Jensen (Saturnus), Inés González, Biel Gayà (Trallery) y Jovan Milosevski. Con foto de Tuco Martin y artwork de Irene Serrano Espejo, el disco vio la luz en septiembre del pasado 2024 vía Meuse Music Records.

La entrada al álbum que entrega el prólogo de “Inherit The Stars” no podría haber resultado más elegante. Piano sobre un fino colchón de teclados que acabará transigiendo frente a la pegada de las primeras guitarras. Helevorn entregan buenas melodías previas a la entrada de un registro, el de Josep Brunet, que a ratos recuerda a los mejores del género. Roto pero discernible. Melancólico y triste pero aún en pie. El corte avanza fusionando esas estrofas más rotas con voces más limpias y acomodadas. Les funciona a los baleares este doble juego. La mezcla equilibra y refuerza sus intenciones. Cada línea tiene una presencia justa en la misma. Y cobra especial relevancia durante un tronco central de cariz más grandilocuente. De una tensión más acentuada y profunda. Ahí donde emerge un tan tranquilo como efectivo solo de guitarra. Muy a tono con el resto de la composición. Uno de los cortes más equilibrados de este nuevo trabajo y con razón la carta de presentación del mismo:

A lomos de un riff ciertamente desafiante, “The Defiant God” da un pequeño giro al álbum al ofrecer ahora a unos Helevorn más rotos y descarnados. Las buenas voces de Brunet vienen ahora apoyadas por unas cuidadas melodías de guitarra. Lo quebradizo de sus estrofas contrastará con la mayor luminosidad de sus estribillos. La banda se mantiene firme igualmente camino de un tronco central eminentemente atmosférico. Un pequeño remanso de paz donde vuelven a dejarse notar las teclas de Bonnín, anticipando una voz narrada que me recuerda sobremanera a bandas como Mourning Beloveth. No la que más me sorprenda por escritura de las ocho. Por contra, una de las que más gancho arrastra en su transitar tembloroso y oscuro.

Signals” ofrece ahora la cara más vivaracha de los baleares. Un doom que, de primeras, siempre me recuerda al clásico corte no tan agrio que Saturnus acostumbran a incluir en sus álbumes. “A Father’s Providence” podría ser una buena rima. Helevorn proponen así un pequeño asidero en forma de un prólogo de ritmos vivos que habrá de contrastar con la habitual melancolía que se adueñará de la composición más adelante. Destaca aquí la fina línea de batería del Trallery Sebastià Barceló soldando a la perfección ambos registros. Me agrada la forma en que todo va transitando desde esos tonos más ligeros a los más descarnados y espesos, con la banda regresando después a esa cierta ligereza que alimentaba el prólogo. Por ahí uno de los cortes más ágiles de todo el largo, rematado por el estupendo solo de Biel Gayà que antecede al epílogo.

When Nothing Shudders” viene para confirmarse como la gran balada del álbum. Quizá como la gran balada de Helevorn. Brunet pone su registro más prístino al servicio de un prólogo elegante, por momentos casi distinguido, y la banda va tramando un juego de intensidades en el que parece realmente cómoda. Ayuda una vez más la equilibrada mezcla que ofrecen las canciones. También los cuidados arreglos. De especial gusto me resultan los que acompañan a la segunda estrofa. Delicada sin siquiera rozar lo ñoño, transita hacia un tronco central de inusitada fuerza, sin por ello abandonar los (a veces) férreos márgenes del género. Fantástica, siente uno en todo momento el cariño con que la banda ha trazado una canción que excede en gran medida las expectativas que me generó una primera escucha (algo distraída) de este “Espectres”.

Unbreakable Silence”, corte más ambicioso del álbum, al menos en cuanto a duración se refiere, arranca de nuevo desde el piano. Deja ahí un cierto aire a los italianos Novembre. También quizá a unos Anathema de discos como “A Fine Day To Exit” o incluso “A Natural Disaster”. Extenso prólogo de guitarras graves y casi monocordes. Brunet en su encarnación más liviana declama con no poca clase estas primeras estrofas. Es un trazo de pulsos lentos, la banda se ha tomado sus buenas pausas aquí, lo que viene a amplificar el impacto de alguna de las voces más rotas de todo “Espectres”. A ellas se contraponen las teclas de Bonnín, solidarias a unos arreglos entre lo elegante y lo onírico. El largo epílogo, que desata a los Helevorn más rotundos, es sensacional en toda la extensión de la palabra. Si el doom death es ante todo sentimiento, desde luego que los mallorquines salen victoriosos aquí. Por trazo, arreglos, ejecución y feeling.

L’endemà”, con Inés González colaborando en voces, abraza ahora el catalán mientras ofrece un riff que, de primeras, puede parecer algo fuera de lugar en un disco como este. No importa porque Helevorn aprovechan para volver a aquél doom intenso de comienzos del álbum, Inés brilla y de qué forma al micro y su propuesta se magnifica camino de un tronco central entre lo desgarrado y lo ostentoso. Y aunque siento que el pequeño y remansado puente que antecede al epílogo bien merecía algo más de espacio y desarrollo, al final un corte de fuerte personalidad dentro del tracklist y que da un poco la medida de la banda que podrían ser con el doble juego vocal siempre a bordo.

Por ahí tal vez que “The Lost Futures” entregue ahora a unos Helevorn más reconocibles. No es que a esta penúltima entrega le falten argumentos pero acusa, aunque sea a ratos, una cierta repetición de patrones. Nace desde las tímidas guitarras de su prólogo, transita por estrofas realmente rotas y culmina en un tronco central que abrocha aquellos acordes del comienzo y nos conduce a un más que curioso cierre. Nada que me aburra aquí, tampoco que me sorprenda. En cierto modo uno de los cortes más regulares (o menos excepcionales) de este nuevo trabajo.

Children Of The Sunrise”, con todo un Thomas A.G. Jensen de Saturnus como invitado de excepción, ofrece el prólogo más tendido de todo el álbum. Un remanso de paz y melancolía donde lo cristalino de las voces acompaña a unos arreglos tímidos y muy bien medidos. Son los Helevorn más sinfónicos, abrazando una desnudez que sorprende y acongoja. Jovan Milosevski pone la guitarra clásica, también la luz, a un tema que parece abrazar sin medida la desesperanza. Cuando Jensen descompone una vez más su garganta y Helevorn irrumpe al unísono, todo cuaja para ofrecer la mejor cara de los baleares. Puede que ese epílogo pidiera un desarrollo algo más ambicioso, pero con eso y con todo un fantástico broche a este gran “Espectres”.

A los habituales de bandas como Evadne, October Tide, Daylight Dies o los propios Saturnus pocas cosas habrá dentro de este “Espectres” que les vayan a pillar de nuevas. Si acaso ciertos momentos de “L’endemà”. Lo que no quita para que estemos ante un álbum de doom death metal que tiene poco o nada que envidiarle a cualquier otro de cuantos han visto la luz a lo largo del año. A ratos grandiosos, Helevorn son más que conscientes del terreno que pisan, obrando en favor de unas canciones, inspiradas según la nota de prensa por el libro “Ghosts Of My Life” del escritor, filósofo, profesor y crítico Mark Fisher, que lo tienen todo para satisfacer a los fans más exigentes de las bandas antes nombradas. Grandes composiciones, una estupenda producción y la percepción de que sin duda cotizó alto en los habituales tops del pasado 2024.

Texto: David Naves

Crónica: State Of Crime & Science (FNAC Asturias 19/6/2025)

Presentaban disco State Of Crime & Science, o S.O.C.S. para quienes prefieran la forma abreviada, y no íbamos a ser nosotros quienes dejáramos pasar tan indicada cita. ¿Lugar? Las instalaciones de FNAC del centro comercial poleso Parque Principado. Allí pues que nos dirigimos, pues qué mejor plan para un jueves tarde que un poco de buena música.

Somos gente de costumbres y la de llegar con tiempo a los sitios siempre nos ahorra quebraderos de cabeza. Para cuando alcanzamos la cafetería de FNAC, nos llama la atención la batería electrónica que domina el escenario. Al fin y al cabo, el espacio es reducido (aunque en peores plazas nos hemos visto) y tampoco era cuestión de atronar a medio centro comercial.

A modo de romper el hielo, Osana K. manda una serie de agradecimientos: el primero, a Diego Teksuo, encargado de producir las canciones que integran el álbum, conjunción de los Ep’s “Through The Mirror” (2023) y “State Of Crime & Science” (2025). Del mismo modo, tampoco se quiso olvidar de los fotógrafos responsables de las fotos del libreto ni de Tunguska Media Factory, discográfica de la banda.

En cuanto al pequeño show que nos regalaron, todo comienza con la siempre sólida “The Hole”. Buen solo de Marc Segond con el pie en el wah aquí. La propia Osana está fantástica en “Vortex”. Y mientras que la banda le insufla un aire más melancólico a “Cursed Gift”, “Last Days” nos devuelve a esos State Of Crime & Science siempre ambivalentes. “Through The Mirror”, que daba nombre a su Ep de 2023, me sigue pareciendo una de sus composiciones más redondas.

El sonido, pese al entorno, fue más que óptimo. Algún que otro curioso se asomó a ver cuál era el origen de tanto decibelio. Todo concluyó con la propia S.O.C.S., que viene a dar nombre al disco y que, ojalá, les brinde buenos réditos en el futuro. De carisma y clase van sobrados.

Disco debidamente presentado y con el equipo de Heavy Metal Brigade presente. También nuestro compañero Jorge López Novales, a quien mandamos un saludo. Otros van con destino a la propia banda, a Dann Margo y Jesús Rebor (Automatic Kafka). Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crudo: Rampa de salida para «mEtAnOIA»

El nuevo disco de los combativos Crudo llevará por título «mEtAnOIA» y verá la luz el próximo 20 de junio vía Ataque360!. El lanzamiento llega precedido por el estreno de un nuevo sencillo promocional «nO crEO En dIOs» que contará con la colaboración de Juankar, cantante de Boikot.

Con «nO crEO En dIOs» serán 9 los adelantos publicados de un álbum grabado, mezclado y producido por Rubén Álvarez en tándem con la propia banda en La Fábrica de Músicos de Avilés y masterizado por Dani Sevillano en los OVNI Estudio.

El renovado cuarteto tras la incorporación de Abraham Díaz a la guitarra ya se encuentra inmerso en la promoción en vivo del nuevo disco tras la reciente actuación en la fiesta de presentación del festival salmantino AbejaRock y el paso por la Black Bourbon leonesa. Su próxima parada será en El Molar (Madrid) como parte de la XII edición del Festival El Último Bus que tendrá lugar el 12 de julio.

Agenda: S.O.C.S. en FNAC Asturias

State Of Crime & Science presentará la edición física de su último trabajo discográfico de título homónimo el próximo jueves 19 de junio en las instalaciones de FNAC en Parque Principado. A partir de las 7 de la tarde la formación con base en Gijón ofrecerá además un concierto de media hora de duración con acceso libre.

El lanzamiento vía Tunguska Media Factory incluye sus 2 últimos EP’s «Through The Mirror» (2023) y «State Of Crime & Science» (2025).

Reseña: Jolly Joker «Jolly Joker» (On Fire Records 2025)

Entrega homónima para los hard rockeros valencianos de Jolly Joker, de seguro una de las grandes realidades del género en nuestro territorio. Ellos son Daniele Panucci en baterías, Andreas Siegl “Andy” al bajo, Yannick Bonora en guitarras y Lazy Lane en voces. Compuesto por una decena de temas, adornado por el arte de Kako Navarro y puesto en circulación por la gente de On Fire Records.

La pequeña, vivaracha y pegadiza “World Collapse” se encarga de inaugurar las hostilidades. Siempre bajo el reconocible timbre de Lane, la banda pone todos sus cilindros a funcionar en un corte con todos los visos de funcionar como un tiro en sus directos. La producción se las compone para discernir entre todas las líneas presentes, atención especial al bajo de Andy y su buen hacer a lo largo de todo el álbum, y todo alcanza a un estribillo clásico, de los de puño en alto, con Lane en su versión más explosiva. Con él rivaliza, es un decir, el buen solo dispuesto por Bonora. Más que eficaz opener al homónimo de los Joker.

Me gusta la chulería que desprende “Shotgun” ya desde su mismo arranque. Un prólogo apoyado en un riff cuyo gancho parece residir en su propia sencillez. Aquello de “es solo rock and roll pero me gusta” que habré escrito en decenas de reseñas. El corte, claro, adquiere una mayor pegada toda vez alcanza las primeras estrofas e irrumpen alguno de los guitarrazos más contundentes de todo el álbum. Buenos detalles, adornos si lo prefierís, los que dibuja aquí y allá el propio Bonora y un estribillo que, a ratos, me recuerda a mis paisanos de Leather Boys. Formaciones ambas más que afines. Hay un estupendo duelo solista aquí. También cierta sensación de que la banda está más a gusto que nunca.

I Just Wanna (Kiss You)” abandona ese mayor nervio para virar hacia territorios más ligeros y acomodados. Un tema bien cargado de feeling, algo a lo que contribuyen las buenas líneas de guitarra que ha dibujado Bonora. También esa interpretación un tanto más leve por parte de Lane. Uno del trío de temas por encima de los cuatro minutos dentro de este “Jolly Joker”, porta un buen solo de guitarra como anticipo del mayor nervio final. Un epílogo que vendrá a añadir algo más de picante a la mezcla, conformando un cierre tan clásico como eficaz.

Jolly Joker sorprenden no obstante con la más pesada “What The Hell”, un corte donde los valencianos se permiten el lujo de arrastrar su habitual hard rock, amplificando así el rango sónico del tracklist. Y sin que, a estas alturas, me parezca el corte más redondo del álbum, Lane parece más que cómodo a lo largo de su particular línea de voz. El solo de Bonora, nada comedido, casa a la perfección con ese aura más oscuro de la composición. Otro tanto podría decir de una producción que desde luego entiende la clase de tema que tiene entre las manos. Sin desagradar, ni mucho menos, lo cierto es que hay días en que me cuesta llegar a conectar del todo.

Caso contrario de la más tranquila y muy sentida “Broken Glass”. Jolly Joker en su faceta más tierna, sin caer en lo meloso o autocomplaciente, componiendo un corte en el que todo me funciona: la construcción de las estrofas, que van desde una cierta desnudez hacia el mayor nervio de los estribillos de la forma más cuidada y natural posible. Es el corte más extenso de la decena y, por ahí, se vislumbra el cariño con el que el cuarteto ha cuidado cada detalle. El solo de Bonora se adhiere con sumo cuidado al propio espíritu de la composición y fluye sin traicionar ni faltar ese alma tan marcada. Nada de manifestaciones egocéntricas o fuera de lugar. Estupendo desempeño de toda la banda aquí. Allá donde estén, Rob Turner y John Coleman, a cuya memoria dedican esta quinta entrega, tienen motivos de sobra para sentirse más que orgullosos.

Demons Dance”, que puede tal vez engañar con un prólogo un tanto disociado del resto del álbum, hace por regresar hacia la cara más chulesca, hedonista incluso, de los hard rockeros valencianos. La banda recupera un mayor nervio aquí. Y lo hace sin excesos, tramando buenas estrofas primero y procurando una mayor pegada en estribillos después. Después hay llamativos coros, también un tono algo disociado de la propia composición. Un brevísimo puente y un Bonora que aprovecha para trazar uno de mis solos favoritos del álbum. Aún siendo como es uno de los temas más extensos de este “Jolly Joker”, pienso a veces que el epílogo bien merecía algo más de desarrollo. Otra de mis preferidas en cualquier caso.

Ruge la guitarra de Bonora en “Enough”. También Lane, que vendrá a situar aquí su registro más árido y gritón. Todo ello contribuye a que asome la cabeza la cara más metálica del cuarteto. En estribillos y aunque sea de forma tímida, hay detalles que les acercan incluso al rock alternativo más casual. Por ahí una de las composiciones con más personalidad de este “Jolly Joker” y una muestra más de la propia versatilidad de la banda.

My Little Cadillac” ahonda en esa misma idea. El disco pega otro volantazo y la banda profundiza en sonidos cercanos ahora al rockabilly más seminal. Aquí no obstante lo que me sorprende es el cambio de ritmo que se produce en el puente central y el llamativo solo que Bonora dispone sobre él. Tan curiosa como escueta.

Otro corte que sucede en poco más que un suspiro es “Sweet Pleasure Pie”, donde la banda recupera un tono más habitual para entregar un rock nunca carente de feeling. Particularmente en estribillos. El tono por el que Lane opta ahí, así como los hábiles riffs de Bonora vendrán a contrastar con el mayor nervio hacia el que se conducen más adelante… y a una pequeña sección solista que, siento con cada escucha, me deja con ganas de más. Con mucho el corte del álbum que más acusa lo escueto de su duración.

En cualquier caso “Sweet Addiction” supone un corte final en el que los valencianos parecen dar su mejor versión. Lane está fantástico tras el micro, la producción acierta con esos coros que revisten los estribillos y Bonora parece habérselo pasado en grande componiendo y a falta de un solo más protagonista, bien está ese mayor nervio que el corte acoge en su tramo final. Trazo clásico y por ahí de lo más eficaz.

No diré que me decepciona la que vendría a ser la cara B del álbum pero cierto es que, al menos a día de hoy, cortes de comienzo del disco me agradan (o me enganchan) en mayor medida. “World Collapse” es un gran tema apertura y “What The Hell” sorprende con ese tono árido y contundente. “Broken Glass” es uno de los grandes hallazgos de este nuevo trabajo, reluce todo el cariño que parecen haber puesto en esa composición, y “Demons Dance”, aunque se me quede algo coja al final, me parece otra de las más redondas. Luego hay cosas como “Enough” o “My Little Cadillac” , que me gustan más por lo que tienen de refractario al resto del álbum pero algo menos en cuanto a composición. “Sweet Pleasure Pie” de hecho creo que daba para un desarrollo algo mayor (al fin y al cabo, el disco apenas supera la media hora) y “Sweet Addiction” cierra abrazando orgullosa el libro de estilo del género. Y todo esto, al final, da un poco igual pues estamos ante un animal de directo como habrá pocos en nuestro país. Así nos lo han hecho saber en alguna ocasión y del mismo modo esperamos ser testigos en la próxima edición del Luarca Metal Days. Os citamos a todos allí.

Texto: David Naves

Agenda: Ofensivos en Avilés

Nueva parada en directo para  Ofensivos en la presentación de su nuevo disco de estudio «Calvos, Egos y Likes«. La cita con la ácida formación rap / metal / punk tendrá lugar el próximo viernes 20 de junio en la Factoría Cultural de Avilés y contará con Involución como banda invitada.

Además de las nuevas composiciones presentarán su renovada formación tras las incorporaciones de Fran (Infección) en la voz, Pablo Viña a la batería, Kike Collado a la voz, y Viti Redondo (Ochobre, Sound Of Silence) a la guitarra. Ofensivos estrenan además videoclip para «El Llados Oculto De La Luna» como nuevo sencillo promocional del disco.

Entrada anticipada 10€ CD incluido, en taquilla 6€.