Agenda: Geoff Tate en León

A través de InterTour Music Agency y etinproduccions, Geoff Tate, voz en la formación más emblemática de los pioneros progresivos Queensrÿche, recalará en nuestros escenarios durante el mes de marzo. Inmerso en la gira «The Big Rock Show Tour 2025», interpretará temas clásicos de dicha etapa. El tour consta de paradas en Barcelona, Madrid, León, Pamplona, Segovia y Santiago de Compostela.

La parada en la capital vecina tendrá lugar el jueves 6 de marzo en el Espacio Joven Vías con la formación local Sunset Blvd. como banda invitada y la formación británica Ivory Lake, proyecto personal del batería Josh Watts, con pasado en el grupo de un Geoff Tate que llegará a León acompañado por Bruno Sa (Angra) a los teclados, Dario Parente (Headless) y James Brown (Mark Daly & The Ravens) a las guitarras, Jack Ross (Mark Daly & The Ravens) al bajo y Daniel Laverde (Mark Daly & The Ravens) a la batería.

Entrada anticipada 30€ + gastos disponible a través del siguiente enlace:
https://bipbipticket.com/home/geofftate_leon

Entradas físicas en Discos LizardPub Black BourbonTaberna Misericordia

Scanner: Spain Tour 2025

La legendaria formación germana Scanner será la protagonista de la quinta edición del Festival Diario De Un Metalhead que tendrá lugar el sábado 5 de marzo ien el ovetense Gong Galaxy Club. Vía Kivents la gira europea de presentación de su última obra de estudio “The Cosmic Race” publicada en enero del 2024 a través de Rock Of Angels Records contará además con paradas en Madrid, Valladolid, Zaragoza y Vigo.

Muchos por estos lares recordarán su anterior paso por Asturias allá por el 2012 como parte de la tercera edición del Vaques Fest. La formación está compuesta en la actualidad por Efthimios Ioannidis a la voz, el miembro original Axel Julius a la guitarra, Jörn Bettenrup al bajo y Sascha Kurpanek en baterías. Llegarán acompañados por los leoneses Corvus V que en su retorno a los escenarios asturianos presentarán su nueva obra de estudio «Iter» editada a través de Maldito Records en abril del pasado 2024.

Entrada anticipada 18€ a través del siguiente enlace:
https://entradas.metaltrip.com/es/events/scanner-en-oviedo
Venta física en Maus (Oviedo)

Retrosprectiva: «El Clan De la Lucha» / «Tierra De Lobos»

La nueva gira de Saratoga, montada por el cuarteto en recuerdo de los álbumes “El Clan De La Lucha” (2004) y “Tierra De Lobos” (2005) parecía una excusa tan buena como cualquier otra para volver sobre dos álbumes clave en la trayectoria de los madrileños. La banda, disfrutando aún del aldabonazo que supuso arrancar el siglo con el tremendo “Agotarás”, echaría mano del productor Big Simon con visos a darle una vuelta de tuerca al sonido que el cuarteto venía desarrollando desde la entrada de Leo Jiménez al micro y Dani Pérez a las baterías.

El resultado de aquellas sesiones de grabación fue la edición vía Avispa de un álbum que, escuchado hoy, parecía querer servir de punto de inflexión para la banda. Partiendo de un artwork de Manuel Manrique, la sensación es la de estar ante una banda más oscura. Más sucia incluso. “San Telmo 1940” se atiene ahora a un sonido sin duda no tan diáfano. Este segundo tema del álbum portaba de hecho uno de los estribillos más llamativos y diferentes de toda su trayectoria hasta entonces.

Las guitarras de Jero ganaban en rotundidad en “Lejos Del Tiempo”, con esas inconfundibles voces dobladas de aquél Leo Jiménez al que dieron en llamar “La Bestia”. Una “bestia” que brillaba en “Maldito Corazón”, fácilmente una de mis composiciones favoritas de Jero Ramiro en toda su extensa trayectoria, que llevaba al cuarteto a lindar con las fronteras del power metal. Impecable Dani Pérez durante todo el álbum. Verdadero “núcleo irradiador” que diría el ahora caído en desgracia Íñigo Errejón.

Y mientras que “Decepción” siempre me recordó a otro de los proyectos de Jímenez, los (pienso) algo infravalorados Stravaganzza, con “Ángel De BarroNiko del Hierro iba a parir otro de los clásicos imborrables de la banda. Las baterías de Pérez aquí pueden contarse dentro de las mejores que llegara a registrar al albur de la iguana. Pero es que las de “No” pueden ser las estrofas más cercanas al thrash de Exodus o Megadeth que hayan firmado nunca.

Si Amaneciera”, obra de Jero Ramiro, es por pleno derecho la gran balada de la banda. Ninguna, que mi atribulada cabeza recuerde mientras escribo esto, ha alcanzado a medrar de la misma manera en el imaginario colectivo. Fuera incluso de los círculos afines al heavy metal, lo que explica que, aún hoy, pase por ser el tema con más reproducciones en Spotify.

Así las cosas, cierto es que escuchados hoy, cortes como el agrio “Quizá El Sol No Saldrá” (Niko) o la más clásica “Blanco y Marfil”, de Jero para su inseparable Stratocaster, palidezcan ante la pujanza de la primera mitad del álbum. Pero “Nuevo Mundo” tenía riffs interesantes y “Tu Nombre Mi Destino” proponía un interesante juego entre el tono luminoso de su prólogo y ese desarrollo más oscuro y pesado, rimando en lo lírico con aquella “San Telmo 1940” de comienzos del álbum. Un álbum que se cerraba con el power arrebatado de “Buscando El Perdón”. La pequeña colaboración del Mägo de Oz Mohamed es casi tan emblemática como esos pequeños guiños (pienso) del riff al “Detox” de Strapping Young Lad. Uno de los mejores cierres de su ya larga trayectoria.

Pero “Tierra De Lobos” era otra historia. La banda parecía querer recuperar un sonido más cercano al de “Vientos De Guerra” o “Agotarás”, lo que puede explicar que Niko regresase a la producción, con Big Simon relegado únicamente a tareas de mezcla y master.

En cualquier caso el disco se abre con “Barcos De Cristal”, ataque frontal de Leo Jiménez a los trolls de internet que, ya entonces, la tenían tomada con el madrileño. El sonido que despliega el álbum, desde luego, resulta un tanto más luminoso, lo que viene a contrastar con los tonos más rasgados que el vocalista de Fuenlabrada desarrolló en alguna de estas estrofas. “Necrophagus” ampliaba esa senda tan metálica, lindando con los momentos más thrash del disco anterior sobre una poderosa base rítmica de Niko y Dani.

Contigo, Sin Ti” rimaba sin embargo con los Saratoga más clásicos, afianzada por esa producción más “limpia” que poseía el álbum. ¿Puede ser este uno de los estribillos más curiosos de su carrera?. ”Ave Fénix”, composición del propio Leo, reincidía en esos Saratoga más pesados y agrios, guiñando a Pantera incluso, desembocando finalmente en uno de los estribillos más memorables del tracklist, con Leo entregando tonos verdaderamente rasgados y Jero enfrascado en uno de los mejores solos del álbum.

Del propio Jero era una “Quinto Infierno” que, un poco al alimón con aquella “Blanco y Marfil” del disco anterior, sonaba a pura auto reivindicación. Una de tantas líricas sobre lo que supone la vida en la carretera para una banda como esta. “Fe”, firmada por Niko, suponía el primer momento de calma del álbum, situado hábilmente en el corazón mismo del mismo (y con la dichosa rima “camino, destino” a cuestas, sí). Leo primero y Jero después brillando aquí en sus respectivas facetas.

Fuerza De Choque”, obra de Jero y que entroncaba a su vez con aquél espíritu de la anterior “Quinto Infierno”, suponía un heavy metal vibrante en la más pura tradición de la iguana. Igualmente trotona, “Prisión En Vida” nos introducía en la segunda mitad del álbum dejando en su prólogo unos llamativos detalles técnicos por parte de un siempre vibrante Dani Pérez a los parches, pieza fundamental e indisociable del sonido de Saratoga durante aquellos años.

El Jardín De La Niebla”, que se apoyaba en un más que interesante riff de Jero, puede pasar por ser uno de los cortes más infravalorados de los dos álbumes. Aunque, por la propia construcción de alguna de sus estrofas, de difícil traslación al directo. “Siento Que No Estás” viene un poco a ser la “Si Amaneciera” de este álbum. Obra de Leo Jiménez, siempre he pensado que pasa por ser una de las mejores baladas que jamás salieran de su bolígrafo.

Firmada por Jero, “Tierra De Lobos” daba nombre al disco a fuerza de poner todos los cilindros en funcionamiento. Esa pesadez de las estrofas en directo contraste con el metal más desbocado que acompaña a los estribillos. Dani brillando con el doble bombo y, doy fe, uno de los grandes pepinazos en vivo durante aquellos tiempos ahora lejanos. Una efervescencia que quizá venga a jugar en contra de otra composición del guitarrista, esta “Pura Sangre” en una clave un tanto más clásica que cerraba el CD.

Es de perogrullo pero dos álbumes fundamentales en la trayectoria de los madrileños. En lo personal reconozco que, tras tanto tiempo transcurrido, he vuelto en mayor medida a “El Clan…” y no tanto a su continuación. El añorado productor Big Simon dejó una huella imborrable ya en el seno de Saratoga, acompañando al cuarteto en uno de sus momentos de mayor efervescencia creativa. “Tierra De Lobos”, que no obstante deja (en mi opinión) buenos momentos, sería la última creación de un line up que, gustos al margen, resulta imprescindible a la hora de conocer, explicar y entender el heavy metal de nuestro país. Si nada se tuerce, un buen puñado de estos temas que hoy revisitamos volverán a la vida este próximo sábado en la Sala Tribeca Live. No quepa duda de que allí estará Heavy Metal Brigade.

Texto: David Naves

Agenda: Dätcha Mandala + Mr. Goliath en Oviedo

El power trio psicodélico francés Dätcha Mandala regresa a nuestros escenarios para presentar su tercer álbum de estudio «Koda» en una extensa gira estatal con parada en el espacio multidisciplinar Kuivi Almacenes.

La cita asturiana con el trio afincado en Bordeaux tendrá lugar el sábado 1 de marzo con acceso gratuito.

El tour cuenta con la formación madrileña Mr. Goliath, proyecto personal del talentoso guitarrista Pablo Kayadi, como banda invitada. Presentará su nuevo material, continuación de su último álbum La Era De Piedra editado en abril del 2022.

Crónica: Gamma Ray (Bilbao 5/12/2024)

Con la fecha apuntada a fuego desde que se anunció el evento, «sold out» anunciado con bastante antelación, las expectativas sobre el concierto de las huestes del señor Kai Hansen eran muy altas. Pero como no podía ser de otra manera, las expectativas se cumplieron y con creces.

Por si hay algún despistado, el señor Kai Hansen, es el papá de un estilo, el power metal, que ha sido influencia para numerosas bandas, amén de ser pieza más que fundamental de los líderes del genero, unos tal Helloween. Pero Gamma Ray es su proyecto personal desde su salida de su banda madre, 11 discos de estudio, 7 en directo y decenas de giras mundiales así lo testifican. Todo esto como recordatorio por si algún supremacista de las redes sociales se le ocurre tachar 40 años de trayectoria como banda tributo a la calabaza, que los habrá.

Dicho esto, y para refrendar aún más si cabe, mis palabras, el concierto de Gamma Ray en la Sala Santana fue de cátedra, un exquisito repaso a una longeva trayectoria que empezó de manera puntual a las 21:00 con «Land Of The Free«, quizás de su obra culmen y «Last Before The Storm» rememorando los tiempos con Ralf Scheepers, para regocijo de los allí presentes.

Sonaron muy compactos y perfectos a lo largo de toda la noche, con un espectacular Michael Ehré (Metalium) a la batería, el eterno socio de Kai, Dirk Schlächter al bajo, Kasperi Heikkinen (Beast In Black) como sustituto del accidentado Henjo Richter y como segunda voz ya desde 2015, Frank Beck, que se ganó aún más al publico con sus primeras palabras, “eskerrik asko”.

Fueron tocando temas emblemáticos de su discografía como «Master Of Confussion» o «Man On A Mission» intercalando breves espacios para conectar con el público, que no paró de corear cada canción y ovacionar en cada parada. La épica intro de «Dethrone Tyranny» o la colosal «Rebellion In Dreamland» hicieron deleitar a una sala repleta y entregada a los alemanes, con un Kai Hansen ocupando la parte central del escenario, alegre y protagonista como nos tiene acostumbrados.

No faltaron la festiva «Heaven Can Wait» y «Lust For Live» de su primer disco y una extensísima «Somewhere Out In Space«, algo muy similar a lo que hacen los Helloween con su «Keeper Of The Seven Keys» en directo pero no por ello menos emotivo. Dieron paso a los bises y a uno de los momentos gloriosos del show, con «Heading For Tomorrow«, temazo donde los haya, baluarte de una trayectoria y quizás, la más coreada a lo largo de la noche.

Se despidieron con «Send Me A Sign«, single resultón para cerrar casi dos horas de espectáculo y constatar que sigue existiendo más vida fuera del entorno de la calabaza, para disfrute de una legión que añoramos los grandes momentos de un emblema de la escena metalera mundial y su rayo gamma.

Texto: José Miguel «Lago«
Fotos: Archivo Gamma Ray

Agenda: Hamlet en Oviedo

El 7 de febrero verá la luz «Inmortal» el nuevo trabajo discográfico de los madrileños Hamlet, del que acaban de estrenar «Acto De Fe» como primer sencillo de presentación. Un mes después arribarán a la capital del Principado inmersos en las primeras fechas de la gira promocional. La cita con Molly & cia será el viernes 7 de marzo en la Sala Tribeca Live.

Preventa del álbum disponible a través del siguiente enlace:
https://eltridente.es//440_hamlet

Entrada online anticipada 22€ + gastos a través de Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/concierto-hamlet-oviedo

Agenda: Ilegales regresan a Gijón

Tras su paso por la semana grande gijonesa en el mes de agosto Ilegales regresa a la capital de la costa verde para presentar su nuevo disco de estudio «Joven y Arrogante«, que veía la luz el pasado 7 marzo.

La cita con las huestes comandadas por Jorge Martínez será el sábado 5 de abril como parte de los eventos organizados por el festival Gijón Arena ubicado en la plaza de toros El Bibio.

Entrada anticipada disponible a través del siguiente enlace:
https://www.entradas.com/event/ilegales-gijon-arena-19500766/

Reseña: Caedis «Opus Calamitas» (Autoproducción 2024)

Tras debutar allá por 2015 con el Ep «Rise Of The Crocotaur», los groovers madrileños de Caedis regresan a la acción con su primer largo. Tras este nuevo «Opus Calamitas« encontramos a Miguel Murillo al bajo, Chema Cobas en baterías, las guitarras de Miguel Bárez y Mario Sánchez y la voz de Carlos Serrano. Con producción del Arwen José Garrido (Angelus Apatrida, Saor, Ebony Ark, Saratoga…) y de nuevo portada de Aneke M.Y. (habitual tanto de Marvel como de DC) el trabajo vio la luz allá por febrero de este mismo año.

Critical Hit” pone de inmediato las cartas sobre la mesa. La cara más descarnada del quinteto se materializa sin ahorrar en buenos destellos técnicos, para después fluctuar entre el nervio y la pesadez. Se dan cita voces desgarradas, en conjunción, casi diría en confrontación, con otras más agrias y oscuras. La composición mantiene unas vibraciones altas y las acompaña de buenas melodías e interesantes cambios de rumbo. Todo el trabajo de las guitarras de Sánchez y Bárez a lo largo de estos poco más de cuatro minutos de arranque es estupendo, rematando con un solo exigente y ambicioso, ojo a la base rítmica que lo soporta, y que confluye en un epílogo lleno de rabia. Poderoso y llamativo primer corte.

El de Gojira puede ser un nombre recurrente según se suceden las escuchas de “Winds Of Destruction”. Caedis sin embargo aporta ciertos dejes más sureños donde sobrevuelan, aunque sea tímidamente, nombres como Down, Crowbar o ya de manera más lejana Bongzilla o High On Fire. Intensidad en todo caso, riffs arrastrados y un trazo cambiante, laberíntico, en donde sobresale la labor de Cobas tras los parches. Su batería aquí es un cúmulo de virtudes. Caedis parecen sentirse muy a gusto en esta encarnación más angosta y a la vez enrevesada, entregando su mejor cara como compositores, también como intérpretes, para una de sus ofertas más certeras.

La más escueta “Collision Course” ofrece ahora a los Caedis más vibrantes en una composición mucho más directa y lineal, que no desechable. Cobas marca el ritmo y a lomos la banda abraza el thrash panteril sin ningún tipo de compromiso. Me gustan esos adornos en las partes más veloces, así como el ritmo casi marcial que imprimen a las estrofas. El puente, que de nuevo abraza la pesadez del metal sureño, con alguna de las guitarras más oscuras de todo el largo, contrasta con esas voces tan áridas y (de nuevo) desgarradas de Carlos Serrano. Puede que eche en falta algún solo más pronunciado. Por contra, es una de esas que huelen a directo ya desde las primeras escuchas.

A pura base rítmica nos recibe “Unleash The Crocotaur”, que viene de nuevo a destripar ese metal pesado de pulso sureño. Buenos riffs los que traman Bárez y Sánchez aquí para el que es, fácilmente, el corte con el estribillo más abiertamente memorable de todo el trabajo. Gracias a otro buen riff engarzaran las distintas estrofas. Con una base rítmica bien conjuntada y mejor medida y si bien no dispone de un trazo tan retorcido como otros cortes del álbum, me agrada sobremanera el deje un tanto más atmosférico en el que han apoyado el solo. La propia construcción del corte hasta él, de hecho. La banda parece así combinar su lado más elegante con el más rotundo y pesado, pariendo por puro contraste una de mis favoritas de esta “Opus Calamitas”. Mucha atención a las voces limpias que anticipan el epílogo.

Non Compatible” retorna a las raíces más thrash del quinteto para después construir un corte vitriólico y enfebrecido, con Cobas casi siempre alto de revoluciones y un Serrano más gritón que nunca. Cuando esos pulsos más vibrantes bajan, sale de nuevo a la luz el buen nivel que atesora el dúo guitarrero. En especial por el equilibrio que logran y la forma en que operan siempre en favor de la composición y no de cualquier afán masturbatorio. El solo, que llega tras un pequeño guiño del vocalista a influencias más contemporáneas, ese pequeño “pig squeal” a la manera de Caedis, puede ser fácilmente mi favorito de todos cuantos pueblan este debut de los madrileños. Estupenda la manera en que la producción lo funde con la contundente base rítmica y la voz de Serrano en ese rotundo epílogo. Estupenda.

De “Old Fashioned Tough Guy” me gustan más sus intenciones que su empaque final. Quizá porque algunos de los riffs que se dan cita aquí pueden pecar de recurrentes. La banda no se olvida de su habitual querencia por los cambios de ritmo y tono. La segunda estrofa gana en melodía y Serrano está igualmente gritón en un estribillo en el que echo en falta una pizca más de incorrección. De vértigo. Conecto en mejor medida con esa segunda mitad, apoyada sobre otra cuidadísima batería de Cobas y a la que remata un solo de guitarra tendido y de nuevo elegante.

Nombraba antes a Gojira y el de las estrofas de “Falling Forever” puede ser el riff que más me recuerde a la banda de los hermanos Duplantier. Curiosamente, es un corte que en poco o nada recuerda al cuarteto actualmente radicado en New York. Caedis mantienen un ritmo alto aquí pero deslizando ahora un deje más atmosférico, que rima con ciertas ideas del corte anterior y convierte a esta eterna caída en uno de los cortes con más personalidad de todo el largo. La sucesión de solos, con el wah humeando a ratos o el buen trazo que la banda desarrolla durante el epílogo desde luego contribuyen a ahondar en la idea.

Para el final queda “The End Of The Universe”, corte más rácano del álbum y en el que sorprenden las oscuras voces filtradas contra las que Carlos Serrano construye la suya propia. Es un corte donde Caedis juegan más que nunca con la experimentación. Quizá no tanto en el trazo, si bien en ningún caso es esta una composición lineal y predecible, como a la hora de conjugar tonos e ideas hasta ahora (casi) desconocidos en ellos. Hay extraños engarces entre estrofas, así como profusión de unas voces cavernosas que no vienen sino a ampliar la rica paleta del álbum en este aspecto. Un más que curioso cierre.

Buen contenedor de ideas este primer largo de los madrileños. Es de hecho un álbum mucho mas variopinto y atrevido de lo que intuí en primeras escuchas (quizá) algo distraídas. Si bien se adhiere a un ideario muy concreto, esa conjunción de metal pesado que no obstante flirtea con el thrash más vibrante, sin olvidar nunca el gusto por el groove ni tampoco los buenos desarrollos técnicos, lo cierto es que encuentro bastantes asideros a los que agarrarme. Por contra, sí que me deja la sensación de ser (a ratos) un disco muy de género, que tendrá difícil llamar la atención más allá de su público objetivo. Qué mejor para comprobar cuanto hay de cierto (o no) en mis impresiones cuando pisen el escenario del Paseo Malecón el próximo 14 de diciembre junto a la buena gente de Chamako Wey.

Texto: David Naves