Ilegales y Warcry Protagonistas Del In-Edit Gijón

La tercera entrega de la edición gijonesa del In Edit, el festival de cine documental musical más importante del mundo, nos presenta su programación. Del 7 al 12 de abril el festival crece y amplía su oferta, incorporando una nueva sede, el histórico Teatro Jovellanos, además de regresar al Centro Cultural Antiguo Instituto y sumar dos muestras especiales en el Paraninfo de Laboral Ciudad de la Cultura

Nacido en Barcelona en el año 2003 el In-Edit se ha convertido con el paso del tiempo en referencia mundial del cine documental musical con ediciones en Países Bajos, EE.UU., Perú, Colombia, ChileArgentina, Uruguay, Brasil, Portugal, Alemania, Holanda, Francia, Alemania o Grecia, exportando una fórmula que combina música, cine y cultura. Las proyecciones tendrán carácter gratuito previa reserva en la web oficial del festival:
https://es.in-edit.org/gijon/

La programación arrancará el martes 7 de abril a las 19:30 horas en el Teatro Jovellanos con “El Canto De Las Manos” (2025), el emocionante documental dirigido por la actriz y cineasta María Valverde. El festival celebrará su tradicional encuentro con público y profesionales en el Cóctel In-Edit a las 22:30 horas en Varsovia Gijón, con entrada libre.

El jueves 9 de abril tendrá lugar la segunda jornada a las 19 horas en el Salón de Actos del Centro Cultural Antiguo Instituto con “Monk In Pieces” (2025), dirigido por David C. Roberts y Billy Shebar. El documental explora la figura de la compositora y artista multidisciplinar Meredith Monk. A las 21:30 horas, el patio del Antiguo Instituto acogerá “We Are Fugazi From Washington, DC.” (2023), dirigido por Joe Gross, Joseph Pattisall y Jeff Krulik. Construido íntegramente a partir de grabaciones de fans, el film captura la energía y la filosofía DIY de la mítica banda punk Fugazi. La jornada se cerrará con una DJ Session en Zephyr Bar a partir de las 23 horas a cargo de Titi Muñoz con una selección de temas hardcore, punk y metal.

La programación del viernes 10 de abril comenzará a las 18:30 horas en el patio del Antiguo Instituto con “Gira Daimon” (2025), dirigido por Titi Muñoz. El documental sigue a la banda asturiana WarCry durante su gira por América, ofreciendo una mirada cercana al funcionamiento interno de una gran producción de heavy metal. La sesión contará con presentación del propio Titi Muñoz y el vocalista de la banda Víctor García.

A las 21 horas tendrá lugar la proyección de “Mi Vida Entre Las Hormigas” (2017), dirigido por Chema Veiga y Juan Moya. El documental repasa la vida y trayectoria del recientemente desaparecido Jorge Martínez, líder de Ilegales y figura fundamental del rock español. La sesión será presentada por Igor Paskual junto al propio Juan Moya.

La jornada de sábado comenzará a las 12:30 horas en el Paraninfo de Laboral Ciudad de la Cultura con “We Want The Funk!” (2025), dirigido por Stanley Nelson y Nicole London, un vibrante recorrido por la historia y la influencia cultural del funk. A las 17 horas, el patio del Antiguo Instituto acogerá “Hasta Que Me Quede Sin Voz” (2025), dirigido por Lucas Nolla y Mario Forniés, un retrato íntimo del músico madrileño Leiva.  A las 19:30 horas se proyectará “Los Negativos: Graduados En Underground” (2024), dirigido por Víctor Carrey. El documental recupera la historia de Los Negativos, banda clave del underground español de los años ochenta.

La última jornada comenzará a las 12:30 horas en el Paraninfo de Laboral Ciudad de la Cultura con “Hombre Bala” (2025), dirigido por Anuska Aristimuño. El documental explora la trayectoria personal y musical de Mikel Erentxun y será presentado por su propia directora. Como cierre del festival, a las 14:15 horas, el público podrá disfrutar de la sesión vermú en Laboral Café, con concierto en directo de The Goodmen, poniendo el broche final a cinco días de cine, música y cultura.

Toda la información y entradas en https://es.in-edit.org/gijon/

Crónica: H.E.A.T. + Hitten (Santiago De Compostela 7/3/2026)

Fin de semana de correcaminos. El viernes rumbo a la Factoría Cultural de Avilés a ver a nuestros amigos Montana Stomp, que nos invadieron, dejando un sentimiento muy emotivo de calor y amor, trasmitiendo fielmente la esencia del grupo (crónica). Regreso a casa, para el sábado disfrutar de otro gran bolo. El elegante hard rock con el que nos deleitaron la banda sueca H.E.A.T. a los que acompañaron para dar apertura los murcianos Hitten.

Nos fuimos con tiempo para Santiago de Compostela hacia una Sala Capitol ya que rozaba el “sold out”. El espectáculo comenzó pasadas las ocho de la tarde, con el quinteto murciano y su personal cóctel de heavy metal clásico e influencias hard rock de los años 80. Arrancaron su tiempo con la intro “Prelude To Passion” para continuar con “While Passion Lasts”. Unos Hitten apasionados dispuestos a comerse el escenario. Un poco de sangre hizo presencia sobre las tablas, casual referencia a la canción “Blood From A Stone” incluida en el setlist y es que durante el concierto el guitarrista Johnny Lorca sufrió un pequeño tropiezo con un monitor. Afortunadamente nada grave y mantuvo el tipo para continuar deleitando con sus riffs. El público en su apoyo se volcó, si cabe, mucho más.

Pasión la que desbordó el vocalista Alexx Panza en “Eyes Never Lie” ya en la recta final de su tiempo. Poco más de cuarenta minutos de un breve pero intenso y cálido show que cerraron con “In The Heat Of The Night”, tema incluido en “Twist Of Fate” editado en el ya lejano 2017.

Turno para el calor desbordante de los suecos H.E.A.T., la formación nacida en Estocolmo a finales del 2007 dejaría patente su estatus como banda referencia del hard rock tras el regreso en el año 2020 de su vocalista original Kenny Leckremo.

Escenario customizado con la imagen de su nuevo álbum “Welcome To The Future” en el que destaca una gran bola hinchable y el ojo del futuro a ambos lados, donde se mimetizaban dos de sus componentes. A su derecha, el teclista, Jona Tee y a la izquierda el gran batería Don Crash siempre arropados por Jimmy Jay (bajo) y Dave Dalone (guitarra).

Abren su show con uno de los temas de su nuevo disco, “Disaster”. Kenny grita “Raise Your Voices, Make Them Loud” con un pequeño guiño hacía un público que conectó con los suecos desde primer minuto. La fiesta continúa con un repaso a sus últimos éxitos. Desde el álbum “H.E.A.T II” de 2020 con temas como “Rock Your Body” y “Dangerous Ground” al 2022 y “Force Majeure con “Hollywood”. Un viaje de ida y vuelta con temas como “Rise” y “Nationwide”.

En el ecuador del concierto nos ofrecen las novedades de esta gira. “Losing Game” y su nuevo sencillo “Set Me On Fire”, este último reflejando el fuego que emana el combo sueco. Trascurre el bolo con sendos guiños al inmortal Lemmy Kilmister a través de un pequeño «reprise» del icónico «Ace Of Spades» y a su extensa trayectoria regresando a 2008 y sus inicios con el álbum homónimo.

El disfrute de la banda como del público fue notorio. Una audiencia super entregada, que cantó, tatareó y vitoreó nuestro más famoso grito español “oe..oe..oe” y al que Kenny pondría réplica al más puro estilo Queen. No cejó en buscar interacción con el público y reconocer que aunque nunca habían tocado en Galicia prometía volver pronto agradecido por el recibimiento tan cálido dispensado.

Gracias a las salas que apuestan por la música en directo y sobre todo al público, que sin él esto no sería posible. Un fin de semana completo con amig@s asturian@s y galleg@s. Dar las gracias en especial a la promotora Madness Live y a mis compañeros de Heavy Metal Brigade por ser participes de esta aventura. Nos vemos en el siguiente bolo!! R´N´R´!!

Texto y Fotos: Carmen González

Crónica: Montana Stomp (Avilés 6/3/2026)

Montana Stomp pisaron fuerte a su reciente paso por tierras avilesinas. En la que sería la primera venida a Asturias de la formación radicada en Zaragoza, quedó bien claro el buen momento de forma que atraviesan. En una fecha que habría de vérselas con uno de los grandes nombres de la escena nacional, los navarros Koma, no fue poca la gente que se arrimó a La Factoría en la noche del viernes…

En lo que iba a ser un perfecto maridaje entre southern rock, blues y hard rock 70’s, todo se abre no obstante con “The Lonely Shepherd”, corte que popularizara Quentin Tarantino y sus (hasta el momento, tal y como funciona Hollywood hoy en día quién sabe) dos entregas de “Kill Bill”. Todo para transitar después hasta “Rock And Roll Wheels” y dejar negro sobre blanco que esta iba a ser una de esas noches para el recuerdo. Porque en nuestras retinas quedará ya el fulgurante inicio de set, así como esos solos siempre hábiles y carismáticos de Óscar Díez y los tonos rugientes cual mar embravecido de Susana Colt tras el micro.

Aunque luego “Maybe That Day” es un escorzo bluesero donde Colt muestra su lado más amable. Canción a canción iban mostrando cómo de amplia es su paleta de colores. También que el sonido, rara vez falla la Factoría en esto, iba a ser el de las noches buenas de verdad. En todo caso reseñable me resulta que, a pesar de esa amplia gama de registros, cómo se las apañan para que el set dibuje una coherencia siempre revestida de clasicismo e incluso de verdad. Y es que suenan sinceros, orgánicos, siempre por el libro de estilo más clásico pero sin dejarse nada dentro. Ni siquiera los obligados agradecimientos (Omar Wylde por un lado, la Concejala Delegada de Cultura y Festejos Yolanda Alonso por otro) o esa cara más decididamente sureña que muestran en “High”. Ahí me gustó el modo en que “Big Blind Special” acertó a unir brío y sensualidad, firmemente apoyada en la base rítmica que formaron Adrián Garcés (batería) y Beto Foronda (bajo). En la que sería la primer versión de la jornada recordaron el “One Horse Town” de Blackberry Smoke, banda que en el año 2009 se pasaba por Gijón de la mano del propio Omar, para gozo de un fan que portaba orgulloso una remera de la banda estadounidense.

Colt nos contaría entonces cómo la grabación del debut se topó de bruces con la fatídica pandemia del Covid, mientras que el segundo tuvo que lidiar con la infame Dana valenciana. Sucesos que, a buen seguro, sirvieron para ayudar a fortalecer el carácter de una banda como esta. Y es que, en definitiva, qué cierto aquello de que “al final solo el rock ‘n’ roll nos salva”. “Bad Luck River”, quizá llevada en volandas por ese cierto sentimiento de fatalidad, fue otra de las más redondas de la jornada, redondeada por el pequeño guiño de Díez al “Free Bird” de los inevitables Lynyrd Skynyrd. En lo personal y por aquello tan viejo de que la cabra siempre tira al monte, la muy rocosa “Bad Choices” fue una de mis favoritas. “Unbroken” nos inundó entonces de un sentimiento no muy lejano de los mejores Led Zeppelin para, de paso, cosechar una más que clamorosa ovación mientras Colt recibía el emotivo, reparador y sincero abrazo de una espectadora «cercana».

Bourbon Call” derivó luego hacia el country, ampliando aún más si cabe sus registros en un derroche de versatilidad pero también de gusto por las cosas bien hechas. Díez bailó por el mástil de su guitarra, slide mediante, antes de que el recién llegado Alber Tro sentara cátedra tras las teclas en la introducción de “That Song”. Ambos músicos se enzarzarían después en un duelo flamígero durante “Hey Baby”. Todo mientras Susana Colt era un derroche de gestos, de carantoñas incluso, jugando tanto con la gente frente a ella como con los músicos que le rodeaban. Una frontwoman a la vieja usanza, pero tan firme en la caricia de sus tonos más amables como en el rugido de los más viscerales.

Una banda que, además, gana una barbaridad en la traslación del disco al directo. ¿Qué más hace falta? ¿Suerte?. Canciones, buenas canciones, les sobran. “Troubled Sinner”, enmarcada en la cara más sucia y áspera del quinteto, es una de ellas, con Susana Colt a puro desgarro tras el micro. El rock agradable de “Alice” puede y de hecho resulta mucho más sencillo pero conecta, y de qué modo, con la gente. Tal era el calor recibido que Colt primero y Díez después bajaron a mezclarse con la audiencia en la revisitación del “Mississippi Queen” de Mountain del gran Leslie West. No era poca la energía que habían derrochado durante la velada y, sin embargo, aún les quedaron arrestos para cerrar con su cara más vibrante y anfetamínica, esa que desborda nervio en la final “Mister”. Apabullantes.

El gusto por las cosas bien hechas. Montana Stomp amalgamaron todas sus influencias en hora y media larga de puro buen hacer. Ya fuera en las cercanías del blues, en los entornos más hard rockeros de los 70 o derivando hacia el country, el carisma que derramaron estuvo siempre en su punto. Banda de nivel impepinable, haced el favor de ir a verles si se os ponen a tiro.

Por nuestra parte nada más. Mandar un abrazo a la banda al completo, agradecer una vez más a la buena gente de Factoría Sound el trato y las facilidades, saludar a esa buena gente que no perdona un sarao y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: Quaoar “Five Friends Floating” (Autoproducción 2026)

Five Friends Floating”. Aitor, Bjorn, Hugo, Iñigo y Josu. Quaoar están de vuelta tras una década en barbecho. En sus propias palabras, este es su trabajo “más personal y elaborado”. Un álbum cuya grabación arrancó allá por 2020 en los estudios Tio Pete & Beardstudios Estudios por Borja Muro, Javier Peña y José Lastra. Unas labores que no finalizaron hasta el pasado 2025. Todo el diseño artístico es obra de Pasquale Mattia Gelorini.

Dreamers. Dreaming” no podría haberse llamado de otro modo. En efecto hay un destilado casi onírico de su habitual rock alternativo. Un brillo cercano a ciertos momentos de los Pain Of Salvation más recientes. Además, como si de una buena película se tratase, prefiere sugerir a mostrar y que sea el oyente quien interprete por sí mismo. Ya va dando pistas, además, de la buena producción de la que hace gala todo “Five Friends Floating”, dejando la impresión de que estas canciones han sido pensadas y repensadas una vez tras otra. Que nada ha sido dejado al azar.

Para cuando emerge “In My Head” apenas hemos hecho un raspón en la superficie del álbum. Iñigo, y en particular sus (privilegiadas) cuerdas vocales, parecen en tanto o mejor estado de forma que cuando registraran aquél “Dreamers. Dreaming” (precisamente) hace ahora más de una década. El filo, esto es, las guitarras, siguen brillando en la conocida colisión entre post grunge y alternativo que les había venido definiendo. Se va más allá de los ocho minutos y, sin embargo, cuando arranca da la impresión de no tener un segundo que perder. Las estrofas riman con el espíritu más leve del primer corte. Por contra, los estribillos nos propulsan hacia la versión más acerada y vibrante de la banda. ¿Lo que más me agrada? La forma en que han construido los diversos engarces entre unas y otros. Hay un vértigo casi progresivo a veces. La labor de Hugo y Josu en guitarras, es estupenda. Las voces de ese puente central. Los riffs tan rotundos de después, así como el modo en que crepita el bajo de Aitor. Un corte de esos que bien merecen una pasada, dos, tres o las que sean hasta poder desentrañar cada uno de sus entresijos. Quizá merecía otro final que no ese agonizante fade out. Temazo de todas formas.

Bjorn marca el paso para una “Irrelevance” donde parece surgir el lado más grunge de los bilbaínos. Menos intrincada, más directa, conecta con un rock muy orgánico, con Iñigo, de nuevo, haciendo lo que quiere, cuando quiere, como quiere y donde le da la gana con su línea de voz. A su lado convive otra buena gama riffera de la pareja Hugo y Josu. Un corte algo más terrenal en estrofas pero con un fluir muy particular en estribillos. Por ahí, casi un negativo de la anterior “In My Head”. Estupendo el solo que habrá de anteceder al epílogo. De esos que uno tanto echa de menos en estos tiempos que corren. Nunca se conducen por el camino recto. Pero es que incluso cuando lo hacen, queda cierta sensación de disconformidad con el estándar pre establecido. Y es esto lo que les hace especiales. Que esa ambición por transgredir no termine por construir cortes contra intuitivos o sin alma. Más bien al contrario.

La más pequeña “Oblivion” podría parecer, a priori, la más elemental de estas seis entregas. Y lo parece hasta que irrumpen las primeras estrofas. Ese tono de nuevo onírico, que arrulla sin adormecer, arrojando al oyente hacia los Quaoar más alternativos. Y de ahí, a la más enfocada hacia el puro derroche técnico. Toda la sección solista de ese tronco central, tanto en lo referente al trabajo de guitarra como a la base rítmica en que se apoya (ojo a la línea de batería de Bjorn) me parecen estupendas. También el epílogo, por escueto que este sea. Menos es más, que decía aquél.

El tema título “Five Friends Floating” puede ser lo más auto referencial que esta banda haya registrado jamás. Salta a la vista con solo echar un ojo al aspecto lírico. En lo musical, particularmente en su largo prólogo, se sitúa en un páramo indeterminado, a medio camino entre los Nirvana más tranquilos y los Porcupine Tree pre “In Absentia”. Desde ahí construyen un corte de una fortísima (e irresistible) personalidad. Dejando bien claro, y no sé cuántas veces van ya si hablamos de ellos, cuán libres se sienten al enfrentarse al temido papel en blanco. Inigo vuela altísimo en esta quinta entrega. Su desgarro en el epílogo pone la piel de gallina. Alrededor suyo, Hugo y Josu dan una lección en versatilidad. La producción y mezcla es de un equilibrio casi total. Nada falta ni sobra. El solo final, quebrado de forma casi dramática, se me antoja la guinda perfecta. Otra de mis favoritas y merecida carta de presentación del álbum al que da nombre.

Para el cierre queda “As Above, So Below (New House, pt. 1)”, construida desde el arranque más timorato, en cuanto a garra, de todo el álbum. Pero que el prólogo sea un pequeño oasis de calma no implica que este último corte le falte colmillo. Al contrario. Llegan en calma los primeros versos de Iñigo, de nuevo en ese tono cristalino y onírico que ha ido yendo y viniendo a lo largo del disco. Después esas primeras estrofas se acompañan de hábiles (y muy pintones) dibujos de guitarra. Ahí me agrada la construcción de esas estrofas primero, el modo en que las guitarras se doblan después. El nombre de Porcupine Tree vuelve a ratos a mi subconsciente. El bajo de Aitor ruge aquí como nunca. Es otra composición laberíntica donde, sin embargo, la banda da la sensación de estar del todo cómoda. Algo que, presumo, no debe de ser nada fácil. El epílogo, ahí donde aflora el feeling con ese deje más melancólico, y el modo en que Iñigo va interpretando esos últimos versos, es sencillamente magnífico. Me parece de lo mejor que hayan registrado los chicos jamás. Esperando ya esa pt. 2…

El disco no llega siquiera a los cuarenta minutos y, sin embargo, cuántas y cuan buenas ideas caben aquí dentro. Lo dejaron cuando pensaba que eran uno de los secretos mejor guardados de nuestro rock and roll y han vuelto dando razones a quienes creíamos en ellos. “Five Friends Floating” parece seguir allí mismo donde lo dejara su anterior obra, dando la impresión de que, para ellos, hay todo un mundo por explorar ahí fuera. El sentimiento bulle y late como nunca. De manera muy marcada, de hecho, en ese último epílogo. Obra desgarrada a la par que onírica, tan arrimada a la cotidianidad del ser humano como a sus sueños y anhelos. Equilibrada y concisa, cocinada a fuego lento y donde queda la sensación de que Quaoar se encuentran en mejor forma que nunca. Qué bueno que volvisteis.

Texto: David Naves

Agenda: Montana Stomp en Avilés

El ciclo de conciertos orquestado por Factoría Sound nos ofrece el próximo 6 de marzo el debut en los escenarios asturianos de la formación zaragozana Montana Stomp. Liderados por la vocalista Susana Colt a partir de las 21 horas presentarán en la Factoría Cultural avilesina su nuevo disco «The Horse And The Hill«.

Animales en directo siempre al galope de potentes melodías ofrecerán un viaje por el southern rock americano, el british blues, el hard rock setentero y country con sabor a bourbon.

Entradas y abonos disponibles en la Casa de Cultura de Avilés, en la red de cajeros Unicaja y el siguiente enlace:
https://uniticket.janto.es/

Crónica: Leather Boys + Pölvora (Avilés 21/2/2026)

Sesión doble en el Palacio de Santa Cecilia a cargo de los locales Leather Boys y los valencianos Pölvora. Los primeros venían para presentar el flamante “Lysergic Motel” y los de la capital del Turia harían lo propio con un “Volumen 11” que viera la luz en septiembre del pasado año. Todo en un horario algo inusual y enmarcado en un sábado sobrecargado de conciertos por toda la región. No obstante, el que hoy nos ocupa, rozó el sold out. La gente tenía ganas de rock and roll…

… y Pölvora de demostrar que atraviesan un momento más que dulce. Desde que sale el sol al comienzo del set ya queda claro que están en su salsa. Aún se colaba algo de claridad en el Santa Cecilia cuando suenan sus primeros acordes, pero las ganas de divertir estaban intactas. Sobre el escenario tres ex Uzzhuaïa (Alex, Israel y Jose), Lazy Lane (Jolly Joker) y Rubén Lozano (13 Millas) y la certeza de que, pese a la paliza por carretera que se metieron entre pecho y espalda, no se iban a dejar nada en el tintero.

El suyo es un hard elegante y de gancho innegable. Tienen feeling pero también saben sonar potentes y rotundos. “Decídete”, que colocan muy pronto en el set, puede ser una de mis composiciones favoritas del quinteto. Al frente, Lazy Lane comanda con los ojos ocultos tras las gafas de sol. Lo mejor es que su voz parecía en perfecto estado ya desde el comienzo. Sus juegos con el cable del micrófono recordaban (y no poco) a otro grande como es Michael Arthur Long (Drunken Buddha). “Una Vida Sin Más”, sensacional labor de Israel y Alex a las guitarras, dejó un regusto que me hizo pensar en los mejores The Cult.

Lo que me agradó fue el modo en que, sin salirse de las lindes del hard más académico, construyeron un set diverso y atractivo. Estuvimos “En La Guerra” y nos gustó el modo en que Lazy Lane jugó con la gente al final. “Qué jodidas son las tardes ¿Eh Avilés?” exclamaría a término. “Sicarios” destapó la cara más rotunda a la que antes aludí. También un gran solo por parte de Alex Simón. La banda estaba dando un nivel más que óptimo y la gente fue despertando de su aparente apatía vespertina. Lazy Lane bromearía al presentar a Israel como “el nombre peor visto del rock and roll”. Pobre chaval. “Carretera” y manta, que no había un solo segundo que perder. Con “Polvo” vuelven a derrochar feeling, rematando además con una de las mejores secciones solista de toda la jornada.

A pachas entre “La Rueda” y “Mirar Atrás” vimos a unos Pölvora muy animados, entregando altas dosis de hard rock potente y disfrutón, con un Lazy Lane que aparentaba estar pasándoselo en grande. Risueño y sabiendo llevarse a la gente a su terreno. Es lo que llaman un animal de directo y el pasado sábado lo demostró una vez más. Luego Israel tomaría el micro para decir que sí, que Valencia quedaba muy lejos, pero que cantáramos y bailáramos con él, porque “No Hay Tiempo”. Tiempo puede que no, pero otro gran solo de Alex Simón ya lo creo que sí. No hay “Nada Que Hacer” a tenor de lo visto con ese paso en falso al comienzo. Israel cargó con el solo esta vez y Lazy Lane se encaramó a la barra del Santa Cecilia y le puso el micro a una sagrada virgen, quien no pareció muy por la labor. La apuesta por “Todo Al Rojo” y el broche en “La Ciudad De Lobos” darían por cerrado el que, creemos, fue un gran set para ellos.

Diversión a raudales y clase para aburrir. Muy sólidos y compactos, dejaron un gran detalle con la pequeña que disfrutó de su descarga a pie de escenario. Una púa de Isra acabó en su zurrón, nada mejor para crear escuela y relevo. Así da gusto.

Y aunque el buen tiempo invitó (erróneamente) a dejar la cazadora de cuero en casa, qué ganas había de catar los nuevos temas de Leather Boys en vivo. “Lysergic Motel” (reseña) tendría su bien merecida presentación en casa y rodeados de músicos amigos abajo del escenario. Así da gusto.

De entrada me llama la atención no tanto el pequeño telón de fondo con el logo del grupo sino las letras que adornan los distintos pies de micro. “B.D.S.M.”, claro. Sería precisamente ese pequeño pildorazo que abre su nuevo álbum el encargado de iniciar una descarga más de los chicos de cuero. Ya de primeras la banda está sonando más sucia que de costumbre. Un arranque a pijo sacao que decía aquél. “Midlife Crisis”, que había estrenado videoclip apenas horas antes, arrancó buenos coros de los Leather Sex (guitarra), Latin Lover (bajo) y Dirty Duke (guitarra), amén todo el feeling posible. A término Leather Rose mandaría un agradecimiento al personal de la Residencia de Ancianos Verdeja (Trasona, Asturias) primero, nos instruiría sobre el sencillo coro de “Crush On You” después. Huelga decir que la gente se lo aprendió enseguida.

Con “Leather Gunner” dimos un salto hasta aquél “Back In The Streets” de 2014 para uno de los pocos arranques de nostalgia que se permitieron. Lo cierto es que sí dio la sensación de que los temas viejos sonaban más enteros. Algo que parece lógico y que el tiempo se encargará de subsanar. Es el ciclo natural. Leather Rose abandonaría su (ya icónica) cazadora de cuero blanca para “Electrify”, canción de Leather Dirty Duke para su hija. Una de mis favoritas del nuevo álbum y creo que de las que en mejor forma llegó al show del sábado. No faltaron, no podían hacerlo, las ya clásicas introducciones de Leather Sex, siempre con ese gracejo tan particular. Esta vez fue para presentar “Red Flag”, dedicada a Jorge Martínez. Su sonido, que si bien nunca fue malo, sí es verdad que mejoró en cuanto a equilibrio a estas alturas del set. El público sumó palmas y entre uno y otro creo que estábamos viendo una buena versión del quinteto.

Leather (once a Leather, always a Leather) Pig Rocket acompañaría a los chicos en “St. Mary’s Dance”, con la banda mutando en sexteto, Leather Sex enviando su ya habitual agradecimiento a su compañera de vida y Leather Rose mandando a la gente al suelo, gimmick de categoría ya ineludible. En contraste con citas anteriores, diría que nunca este corte había sonado así de sucio. Más de veinte años en esto pero la vitalidad intacta. Algo que confirma la furibunda “Backdoor Lady” con el Leather Skelter más esforzado y enérgico de toda la tarde / noche. Desparramaba la fiesta en el Santa Cecilia pero “Sonic Love” puso la nota discordante. Unos Leather Boys en un registro algo diferente. Ese tono más apaciguado vino a contrastar con el rock incendiario, descosido y plenamente auto referencial de “Hedonismo Ilustrado”. Su única concesión a nuestro idioma de la jornada.

Tras los obligados agradecimientos a la buena gente del Santa Cecilia, turno para que desbordase la nostalgia. Con arranque en falso, sí, pero “Fading Star” puede que dejara la mejor versión de Leather Rose tras el micrófono. Leather Sex recordó aquellos años en que iban a hacer surf a “la playa de Salinas” y cómo aquellos tiempos habían inspirado “Aussie Girl”. De este tramo final me gustó otro de los cortes nuevos en que se atreven a caminar por entornos algo diferentes. “Acid Riders” puede que pierda ciertos detalles en su traslación al vivo. Sea como fuere me gustó la dimensión que le otorgó al setlist. Leather Latin Lover huiría al excusado, si es que ya tenemos una edad, y la banda afrontó el renacimiento final. “Rebirth” es una de esas que siempre parece caer de pie en sus directos, al igual que el canto “Leather Boys, qué hijo puta sois” que se ha convertido ya en clásico en sus directos, a la altura de aquél “Amon Ra, grandes cojones” que, a buen seguro, más de un lector recordará. Invasión de escenario en “Born In The 70’s” y el cierre “Rock And Roll Blowjob” con media banda entre el público. Un gran final.

Avilés Rock City un fin de semana más. Qué pocas veces decepciona aquella a la que llaman “Villa del Adelantado”. Un par de buenos bolos, grandes momentos ya para siempre en nuestras retinas y un “Lysergic Motel” presentado por todo lo alto. Una entrada que rozó el no hay billetes y una más que notable venta de todo tipo de merch en el puesto comandado por nuestra compañera Carmen González que no dudó en multiplicar esfuerzos para captar sus habituales instantáneas en los pocos momentos que la ávida respuesta consumista de la armada leather le permitió. En un día muy complicado insisto, y agradables pre y post concierto. No creo que podamos pedir más. Mandar sincero agradecimiento a ambas bandas, saludos a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Sacavera + Mystereo (Gijón 7/2/2026)

El pasado 7 de febrero tuvo lugar la presentación del primer trabajo de estudio de Sacavera acompañados de MyStereo en la sala Cógigo 23 de Gijón. Ya había podido disfrutar anteriormente de este trío de las cuencas formado por Michell Ardura (guitarra y voz), Arturo “Turo” Fernández (batería) y Javier Garrido (bajo), la última vez en el festival solidario Raposu Rock (crónica) organizado por Rheme Peláez y me llamó la atención su música de letras reivindicativas y su buen directo. No quise dejar pasar la oportunidad para asistir a la primera fecha de presentación de su EP homónimo grabado en los Tutu Estudios, reseñado recientemente por mi compañero David Naves (reseña). Además todo ello unido al aliciente de poder disfrutar de una gran banda con más de 20 años de trayectoria profesional, como son los gijoneses MyStereo, por este motivo me dirigí a la antigua Memphis Live dispuesta a disfrutar de ambas propuestas.

No era la primera vez que acudía a este local, aunque lo cierto es que había asistido con sus anteriores gerentes y la sala está completamente remodelada. Decorada con mucho gusto y actualmente dispone de un espacio habilitado como escenario, para ser justos diría que demasiado pequeño, tuve la impresión de que a veces a los músicos les faltaba espacio para moverse. La acústica desde mi punto de vista ha mejorado notablemente y tiene una luz más cálida que la azul que recuerdo anteriormente en otros conciertos. Me gustó mucho como ha quedado aunque la iluminación es un poco escasa, falta algún foco en el escenario y esto dificulta en gran parte a la hora de tomar fotografías, sobre todo a los que no somos profesionales, ya que sólo había iluminación en la parte derecha del escenario. Esto último lo comento a modo de crítica constructiva porque me parece algo fácilmente subsanable y que beneficia en gran medida a la hora de tomar documentos gráficos o simplemente visualizar el espectáculo.

Pasados veinticinco minutos de las ocho abrieron el show los locales MyStereo. El concierto estaba previsto para las 20 horas pero los espectadores no fueron demasiado puntuales, si bien es cierto que la sala estaba bastante concurrida al momento de iniciar su descarga. Esta banda de gran trayectoria profesional inició su formación en Gijón en el año 2004, ganadores de numerosos certámenes de música en vivo a nivel local y nacional, han compartido escenario con artistas internacionales como los canadienses The Dudes o los finlandeses The Rasmus. En esta ocasión se presentaron con Adrián Muñiz (voz), Bruno Suárez (guitarra), ausente Alex Camargo (guitarra), completaron la alineación Sixto Santamaría (bajo) y Alex Fernández (batería).

Comienzan con una intro musical para dar paso al corte que abría su álbum debut “Above The Clouds” de 2016 “Helicopter Blues”, con un sonido muy enérgico y cañero. Adrián Muñiz, juega con su micro y cable volteándolo sobre su cabeza, imitando así las aspas de un helicóptero, aunque tuvo que mostrarse más contenido en movimientos que en otras ocasiones debido a las reducidas dimensiones del escenario. El repertorio a lo largo de la noche estuvo compuesto por temas de sus cuatro álbumes de estudio, aunque mayoritariamente del último “Panic” editado a finales del 2022, del que interpretarían a continuación “Pupperteers”, tema en el que el frontman se bajaría del escenario para bailar entre el público y “Numbers”.

Posteriormente Adrián Muñiz se dirige a todos los asistentes para presentarnos la canción “Your Head’s Not Upon Your Shoulders” comentando que “ahora toca una de locos, porque cada vez estamos más locos y hay que reivindicarlo”, único corte que interpretaron de su álbum “Space Cake” de 2008, muy enérgico, con sonido rotundo e interpretado con mucha fuerza; así como el siguiente “Panic Attack” perteneciente a su último álbum “Panic”. El tema “Happy Citizen”, del álbum “MyStereo” editado en el 2012, es presentado por su cantante comentando a modo de crítica que “somos ciudadanos felices porque tenemos móviles” e incluye una pandereta a modo de acompañamiento musical. Después le tocaría el turno a “Dressed To Kill”, canción de su último disco “Panic”, en la que Adrián Muñiz se baja una vez más para bailar entre el animado público que estaban disfrutando plenamente de la actuación y del impecable sonido. Como anécdota comentar que se produjo un pequeño incidente con la batería, que era la de Sacavera compartida por ambas bandas, y mandaron llamar a Arturo, que en ese momento estaba fuera de la sala, para arreglarlo. A consecuencia de ello tuvieron que parar el concierto unos minutos mientras Arturo lo solucionaba y en la espera el frontman de MyStereo pide un minuto de silencio para el “charles” de la batería. Después el show pudo continuar con normalidad.

En la recta final interpretarían de su álbum homónimo el tema “Play First” y la emotiva “U” de su primer disco “Above The Clouds«. “Digital Holocaust”, corte de su último álbum de estudio “Panic”, es presentada por Adrián Muñiz como una canción “apocalíptica” y comenta que le gustaría que hiciéramos un pogo, finalmente lo hubo y el propio frontman se bajó del escenario para unirse a él.

Tras estos momentos de diversión tendría lugar la sorpresa de la noche, cuando llaman a Michell Ardura, guitarra y voz de Sacavera, para interpretar junto a ellos un tema que no tenían incluido en el repertorio “The Monday Call”, de su álbum debut y Adrián comenta que hacía veinte años su primer concierto había sido junto a Michell, que estuvo con MyStereo un tiempo muy breve, pero con el que mantiene una gran amistad, y la química se vio reflejada en la interpretación de esta enérgica canción, en la que el propio frontman terminó tumbado sobre la tarima del escenario.

La parte final del concierto la reservaron para repasar su último trabajo de estudio “Panic” interpretando los temas “Fight In Vain” y “The Sentence Is Death”. Finalizarían el show a las 21:28 horas con un público entusiasmado que no paró de bailar y de disfrutar en todo momento del magnífico sonido de esta banda, con tintes de psicodelia y rock alternativo e independiente.

Turno para Sacavera, tras una breve pausa, se suben al escenario a las 21:45 para presentarnos su primer trabajo lanzado hace unos meses. Michell Ardura, a la guitarra y voces, Arturo “Turo” Fernández a los parches y Javier Garrido al bajo, este último luciendo una visera de su grupo y camiseta de Drunken Buddha, probablemente en honor al recientemente desaparecido Mario Herrero, teclista de la banda. El grupo formado en 2024 por músicos veteranos de la escena asturiana, a los que tuve oportunidad de ver en su debut en el Valliniello Sound Fest de 2024 (crónica), comenzó con un sonido contundente y mucha fuerza presentándonos “Invisible” tema dedicado a las personas que padecen de Alzhéimer y segundo corte de su EP homónimo, compuesto por cinco temas, los cuales nos interpretarían íntegramente a lo largo de la noche.

Además de las canciones de su primer trabajo interpretaron otros temas de carácter social y reivindicativo, con su personal sonido que podríamos definir como “sello de la casa” en el que combinan punk, metal y rock urbano, como serían las que interpretarían a continuación “Todo Va Bien” y “Decepción”. Supieron ganarse al público en todo momento y me llamó la atención el hecho de que a pesar de que MyStereo y Sacavera musicalmente son bastante diferentes, el público que nos congregamos en la sala fuimos prácticamente el mismo desde el principio hasta el final y disfrutamos igualmente de las dos propuestas.

Tras estos dos temas nos interpretarían seguidas las cuatro canciones restantes de su primer EP: En primer lugar “El Hombre Del Saco”, último corte de su EP. A continuación Michell Ardura dedica “Mentiras”, la penúltima canción de su primer trabajo, al “infame» Netanyahu; seguirían con la reivindicativa “Extinción”, primer corte de su nuevo trabajo, y a su término Ardura da las gracias a todos los presentes por venir a la presentación de su primer EP para terminar con “La Chica De La Curva”, de original temática que combina diferentes estilos con predominio del rock urbano.

El sonido fue impecable en todo momento y la conexión con el público total. Había además en la sala una chica llamada María, que ese día cumplía años, así se lo hicieron saber a Sacavera y finalmente tanto los músicos como toda la sala terminamos cantándole el “Cumpleaños Feliz”. En cierto modo tuve la impresión de vivir un “déjà vu” ya que no hacía demasiado tiempo también en otra sala de Gijón tuve oportunidad de presenciar una dedicatoria de cumpleaños similar.

Después de terminar de presentarnos al completo su magnífico primer trabajo de estudio Sacavera continuaría interpretando otros temas de su cosecha no incluidos en él como la canción “Güaje”, de letra divertida y cantada en asturiano, “Ignorantes”, “Te Toca A Tí”, “La Pieza Del Puzzle” y “Gigantes De Arena”, en la que Michell Ardura pide la colaboración del público a grito de “ahora necesitamos que nos ayudéis a cantar un poco” y de este modo finalizarían el show a las 22:38 horas dejándonos con muy buen sabor de boca y ganas de volver a verles pronto en los escenarios. Próximamente continuarán con más fechas de presentación y les deseamos mucho éxito con su primer trabajo y con los que seguro seguirán a éste.

Si tenéis oportunidad no dejéis de acercaros a disfrutar de estas dos bandas asturianas bastante distintas musicalmente, pero de gran calidad y que no os van a dejar indiferentes. Por mi parte, sólo queda agradecer a Heavy Metal Brigade por su confianza y apoyo, a todas las personas que apuestan por la música en vivo, desde organizadores, salas…, a quienes asisten como público, a los amigos que nos acompañan, a los músicos y especialmente a los miembros del grupo Sacavera, que me ayudaron mucho en la realización de esta crónica con su pronta respuesta a las preguntas que les formulé. Nos vemos próximamente…hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!

Texto y Fotos: Aurora Menéndez