Agenda: Saturna cierre de ciclo en Factoría Sound

Los barceloneses Saturna serán los encargados de cerrar el segundo ciclo de conciertos en este 2026 para Factoría Sound. El viernes 5 de junio tomarán posesión del escenario de la Factoría Cultural avilesina para presentar en primicia algunos de los temas de su próximo álbum de estudio «Light and Shadow» que verá la luz en el mes de septiembre.

El lanzamiento que llegará al mercado a través de los sellos Spinda Records, Ripple Music y Discos Macarras presentará la evolución de la banda tras 5 discos. Un trabajo que profundiza en su identidad hard psych rock con atmósferas donde conviven riffs monumentales con pasajes más oscuros, hipnóticos y emocionales apuntalando todo lo bueno ofrecido por «The Reset» (2023). Un trabajo que les colocó en infinidad de listas de lo mejor del año, debutando en el #1 de los Doom Charts de USA, y llevándolos a girar intensamente por España, Europa y EEUU además de formar parte de festivales del calibre de Resurrection Fest, Kristonfest o Mount Desert Rock.

Entradas disponibles en la Casa de Cultura de Avilés, en la red de cajeros Unicaja y el siguiente enlace:
https://uniticket.janto.es/palaciovaldes/public/janto/main.php

Reseña: The Soulbreaker Company «Sin» (Discos Macarras Records 2026)

Ocho años sin nuevo material de los rockeros clásicos vitorianos The Soulbreaker Company. Se dice pronto. Es esta, huelga decirlo, una vuelta de lo más esperada. Once los temas que componen este “Sins” y que vinieron al mundo en los célebres estudios Electrical Audio de la ciudad de Chicago (Estados Unidos), fundados por el tristemente desaparecido ingeniero Steve Albini. Recordemos que la banda está integrada por Illán Arribas (bajo), Ortiz Domingo (batería), Javier Arteaga (teclas, sintetizadores, pianos…), Daniel Triñanes y Asier Fernández (guitarras) y Jony Moreno (guitarra y voces). El álbum habría de ver la luz el próximo 28 de mayo en CD, vinilo y digital vía Discos Macarras Records.

Ant Row” y la batería de Ortiz Domingo procuran un inicio de álbum entre tenso y elegante. De guitarras que juegan a conjugar ruido y melodía, crudeza teñida de una cierta melancolía. Sentimiento este que se ve acrecentado toda vez Jony Moreno coloca su peculiar registro sobre las primeras estrofas. Es un arranque tendido, breve (no alcanza los tres y medio sobre el reloj) y que más que mostrar las cartas sobre las que se mueve su sonido, hace por guardarse alguno que otro de los vértices sobre los que pivota la propuesta de los vitorianos. Más una toma de contacto que una llamada de atención, puedo echar en falta un mayor despliegue técnico pero toda su elegancia está presente aquí. Y de qué forma.

In Rome”, desde luego, viene a aportar un poco más de colmillo. De vértigo incluso. Un rock directamente enraizado en los años setenta y que ofrece, ahora sí, algo más de músculo en lo que a técnica se refiere. Siempre de forma ordenada, sin gestos de cara a la galería, equilibrado y en favor más de la composición que no de egos individuales. Estira su registro Jony Moreno al tiempo que alterna con las cuidadas líneas que traza Javier Arteaga desde las teclas. Todo fluye hasta colisionar en un epílogo en el que no hubiera desdeñado un desarrollo un tanto más ambicioso. Con eso y con todo un corte que disfruto en gran medida.

Después llega “Abd Al-Rahman”, que fuera carta de presentación de este “Sins”, y surgen unos The Soulbreaker Company más ligeros, pero igualmente elegantes, distinguidos incluso. Me gusta esa línea de batería que va trazando Ortiz Domingo sobre las (delicadas) estrofas. El modo en que todo va fluyendo de modo tan natural. De nuevo sin prisas, sin estridencias, con un Jony Moreno fantástico al micro. Es el corte más extenso de los once, lo que no obra en favor de requiebros artificiales ni exageradas demostraciones ególatras. Al contrario. Esa construcción más extensa propicia un crecimiento ordenado, tendido, teñido de una cierta melancolía, y que las guitarras rompen (es un decir) en un solo rebosante de feeling. No sabría decir si es mi tema favorito del álbum pero ciertamente agradece uno esa sensación de que la banda ha echado el resto.

Jump The Fault Line” sorprende con ese inicio alucinado, tendente a la psicodelia, que después nos devuelve a unos The Soulbreaker Company un tanto más vibrantes. Más juguetones. El nombre de unos viejos conocidos de esta casa como son Zålomon Grass es alguno de los que acuden a mi subconsciente aquí. Ciertamente no iguales pero desde luego pareciera como que unos y otros beben de fuentes similares. Es un corte construido sobre riffs eficaces, que busca una mayor grandilocuencia en su tramo final, habiendo dejado entre medias voces más delicadas que gritonas, transiciones muy cuidadas y de nuevo ese aroma retro tan reconocible y disfrutón.

Beginning Of The End”, oferta menos extensa de todo “Sins”, busca un rock más ruidoso y hace valer una escucha, a poder ser atenta, con unos buenos auriculares pegados a las orejas. Interesante ese juego entre canales que propicia la producción aquí. Un corte de esos que parece dialogar consigo mismo, construido a base contrapuntos en su primer tercio, de una mayor intensidad en su tramo central y que desembocará en un epílogo más ordenado. Todo sobre las curiosas líneas que traza Javier Arteaga sobre las teclas. Me agrada aún con ese desarrollo tan exiguo.

En “Reaching The Dragon” también saben cómo alternar entre tonalidades. Cómo amalgamar esa calma del prólogo con (leves) desgarros que contribuyen a otra de esas construcciones a dos tiempos, casi colisionando su cara más leve con la más ruidosa, dejando para el puente un cierto aire a los King Crimson más leves y conduciéndose hasta el cierre sobre una nube de rock liviano, nada apresurado, de ese que ataca más el corazón que la cabeza. Fácilmente otra de mis favoritas.

Esa cierta calma viene a contrastar con la más ruidosa “On Jupiter”. A medio camino entre Cream o Led Zeppelin, la banda suena más rocosa aquí. Más nerviosa incluso, con Ortiz Domingo marcando el paso sobre otra estupenda línea de batería. Un corte lleno, trufado de contrastes, donde no falta (ni sobra) nada. Desde los tonos más altos de Jony Moreno, el gancho de esas guitarras de Daniel Triñanes y Asier Fernández, la bien engranada base rítmica de Illán Arribas y Ortiz Domingo o todas y cada una de las diabluras de Javier Arteaga sobre las teclas. Que levante la mano el primero que piense en otros viejos conocidos de H.M.B. como Green Desert Water al transitar por este séptimo corte del álbum. Estupenda. Si el destino es propicio y vuelven por la vieja Asturias, ojalá quepa en su setlist.

The Right To Hush My Sins”, al tiempo que nos introduce en el tramo final del álbum, nos devuelve una cierta calma durante el prólogo. Apenas un suspiro. Un pequeño descanso. Y es que pronto la composición toma derroteros más ruidosos, cargados de una melancolía muy bien traída, (fenomenal Jony Moreno aquí) y en donde la banda vuelve a trazar un corte que me agrada tanto por composición como por las distintas ejecuciones que lo atraviesan. Las guitarras que juegan bajo las voces en el epílogo, por decir uno.

La sorpresa llega con “Ten Thousand Years”. Aquí la banda, y toda vez cruzamos el umbral de su curioso prólogo, está moviéndose en un terreno más cercano en el tiempo. Hay una cierta oscuridad rodeando a esta novena entrega, que en sus primeras estrofas parece bordear el post-punk más iniciático, para después colisionar con su faceta más ruidosa y, por ahí, construir un corte de lo más llamativo. En cualquier caso y pese a lo rupturista del tono, tampoco siento que la banda se traicione aquí. Al contrario. Máxime cuando estalla ese solo del puente. Diferente, que no peor.

Javier Arteaga está brindando un prólogo de lo más delicado en esta “Road And Bread”. The Soulbreaker Company se envuelven en esta balada / medio tiempo en donde cabe toda sensibilidad, todo buen gusto que son capaces de cosechar. Me agrada además por el modo en que el corte va creciendo en intensidad de cara al tronco central. Con Jony Moreno dejando buenos tonos altos y el mencionado teclista dejando píldoras de su buen hacer a las teclas. Habría sido una estupenda despedida a este “Sin”…

… honor que recae, no obstante, en una “Be On The Run”, donde de nuevo un inicio tranquilo vendrá a chocar con el mayor ruido que proponen después. En ese prólogo hay un tono algo desgastado que me agrada en la misma medida en que lo hace la mayor intensidad que sucede a continuación. Como ya lo hicieran otro cortes dentro del disco (“Beginning Of The End” sin ir más lejos) aquí vuelven sobre otra de esas construcciones alternas en las que tan bien se manejan. Sobre las que parecen tan cómodos. Las voces de Jony Moreno primero y la soltura de las guitarras después arman un epílogo estupendo. Un gran cierre, si me preguntan.

Todo tan orgánico como preveía antes de darle un primer repaso al disco. Todo, después, igual de satisfactorio. Si acaso, mi única pega podría ser que algunos cortes se me quedan algo rácanos en lo que a reloj se refiere. Pero todo su buen hacer, su elegancia, ese toque retro (vintage que se dice ahora) vuelve a manifestarse en poco más de cuarenta minutos de unos The Soulbreaker Company en plena forma. Yendo desde la delicadeza al ruido y todo cuanto habita entre medias. Tejiendo temas llenos de detalles, de los que van ganando peso con las escuchas, que anidan en tu subconsciente y nos recuerdan un tiempo quien sabe si mejor. Estupendo trabajo.

Texto: David Naves

Agenda: Los Deltonos en Oviedo

La celebración de los 40 años de trayectoria para Los Deltonos llega a Oviedo. El viernes 22 de mayo con la Sala Tribeca como epicentro el trio cántabro repartirá su habitual «grasa saludable» rememorando los cásicos de su extensa discografía y lo más representativo de su nuevo trabajo de estudio «El Futuro«.

El «power trio» liderado por Hendrik Röver despachará su habitual ración de rhythm and blues, rock clásico y de raíces acompañado del asturiano Sergio «Tutu» Rodríguez al bajo y Javi Arias a la batería.

Entrada anticipada online 18€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://epticket.com/es/events/los-deltonos-en-oviedo-oviedo

Crónica: The Hangmen (Avilés 8/5/2026)

¿Por qué The Hangmen llevan 40 años en activo? Que mejor forma que ir en persona y comprobarlo. Si ya al poco de poner las entradas en venta, arrasaron, con un fulminante «sold out» en nuestra querida segunda casa, la Factoria Cultural. Sólo quedaba disfrutarlo.

Pistoletazo de salida de la banda angelina con retraso pero con recámara cargada. A las 21:13 horas hacen sus honores Jimmy James (guitarra), Angelique Congleton (bajo) y Jorge Disguster (batería) sin olvidarnos del único superviviente y miembro fundador, Bryan Small al frente. Primer disparo con su octavo y más reciente álbum, “Stories To Tell” con el tema “Broken Heartland” donde el sonido de garage comienza y hace presencia en toda la sala. Para dar paso a un tema del albúm «Metallic I.O.U.«, “Loner, Junkies & Liquor Stores”, historia evocando temáticas de desolación y vida marginal. Nos deleitan y regalan un nuevo tema “Real Blues”, que esperemos que se convierta en su próximo álbum. El calor comienza ser palpable tanto del público como sobre el escenario.

Defienden un repertorio de su extensa carrera, que realmente es lo que nos vienen a demostrar y celebrar, un cuarenta aniversario, que a pesar de cambios de discográficas y sobrevivir a sus adicciones, les queda mucho rock underground que dar. Magistral combinación de clásicos del álbum «Cactusville» (2019), “Looking For Blood” y “Man In Black´s Hand”, y del «East Of Western» (2012) como “Homesick Blues” y el mítico “Railroad Man” donde el propio, Bryan comenzaba a despojarse de sus atuendos, chaqueta vaquera y más tarde de su camisa. Para quedarse con su camiseta de tiras para sacar al mismísimo verdugo interior, con una apuesta en escena impecable tanto su voz como con el juego de su guitarra. Un Bryan carismático y seductor.

Hacen participe en el escenario a Lucas Miralpeix, compañero en su gira española por su paso de las 11 ciudades afortunadas. Tocando un instrumento inusual, llamado cowbell (cencerro) en un tema de su último álbum “Bayou Moon”. Un magistral Jimmy James, que si ya me impactó su forma de tocar la guitarra con riffs limpios con el uso del “slide”, acabó enamorándome con su armónica. Cierre de tema con brindis de cerveza incluido y super merecido.

Dan paso a temas del albúm «The Hagmen» (1989) como “Coal Mine”, con cortes más recientes y la versión que han hecho suya del “Russian Roulette” de The Lords Of The New Church y broche final con “Blood Red” de «Loteria» (2004) Si Bryan demostró ser seductor y carismático sobre tablas, Jimmy la explosión de un buen cocktail “on the rocks”, con un show magistral de baile de dedos. Sin olvidarnos de una discreta Angelique, que le robé dos sonrisas 🙂 con una base rítmica de diez al bajo. Todo ello acompañado por la intensidad y energía arrolladora de Jorge, el batería.

Está clara la respuesta de que porque siguen en activo. Bolo demoledor con una energía arrolladora que no dejó indiferente a nadie. ¡¡Un bolazo!! Esperemos volver pronto a disfrutarlos al más puro rock and roll. Porque The Hangmen tienen muchas más “stories to tell”.

Gracias a The Hangmen por conversar conmigo un ratito, os espera otro cachopo!! Gracias a la Factoría Cultural de Avilés dentro de su apuesta de ciclos musicales y a Factoria Sound por hacerlo posible.

Texto y Fotos: Carmen González

Agenda: State Of Crime & Science En Oviedo

Regreso a la capital del Principado para los gijoneses State Of Crime & Science. Tras su paso en enero de 2025 por la Lata De Zinc el próximo sábado 9 de mayo recalarán en las instalaciones del Kuivi para presentar su nueva alineación tras la llegada de Mathias Monzón como nuevo batería.

A partir de las 21 horas y con acceso libre la formación alternativa presentará su última obra de estudio (reseña) publicada el pasado año a través de Tunguska Media Factory

Crónica: Megara + Maverick (Gijón 18/4/2026)

El pasado sábado 18 de abril, tuvo lugar en la Sala Acapulco de Gijón la presentación del último trabajo discográfico de la banda madrileña Megara titulado “Año Cero” (4Ñ0 C3R0), acompañados por los mierenses Maverick con quienes compartieron escenario en este concierto organizado por Tunguska Media Factory.

La fecha elegida para esta presentación posiblemente no fue la más acertada debido a la confluencia de eventos musicales y deportivos ese mismo día, lo que propició una afluencia de público, sobre todo en el inicio, bastante más escasa de lo esperado, aunque esto no restó un ápice de motivación en los músicos e incluso en el público, muy entregado y participativo especialmente a medida que iba transcurriendo la velada. Como estaba previsto, sobre las 21:30 horas, los encargados de abrir fuego fueron los asturianos Maverick, banda que llevo siguiendo desde que los vi por primera vez en el Teatro El Llar de Corvera en la edición del Rockvera Fest 2025 (crónica) hasta más recientemente en el Kuivi acompañando a Teksuo y As Life Burns en el concierto de presentación del último trabajo de TeksuoThe Glow Before I Go(crónica).

Integrados por Misael (voz) y Carlos (batería), antiguos miembros de All My Fault y por Torri (guitarra), Oriol (bajo) y Guille (guitarra), es una banda punk de múltiples influencias y letras comprometidas, con un ritmo ágil y un poso de melancolía que se deja ver en ciertos temas. Iniciaron su descarga con “Mil Golpes” y “Cometas”, en las primeras canciones acusaron alguna pequeña incidencia o desajuste que hizo que el sonido, al menos desde las primeras filas, no fuera tan bueno como en otras ocasiones pero que pudieron solventar rápidamente. Superado ese arranque nada les frenó, el quinteto se asentó y empezó a mostrar su mejor versión. Supieron conectar muy bien con todo el público y nos presentaron una miscelánea de temas de su primer disco intercalándolos con composiciones nuevas. Personalmente agradecí que Misa fuera presentándonos sus canciones y la cercanía de los músicos, muy participativos. Tras estos primeros temas, Misa nos comenta que están encantados de estar en la Sala Acapulco, agradecen el trato que les han dispensado y muestra también sus agradecimientos hacia todos los asistentes y Tunguska Media Factory. Continuaron presentándonos temas de su primer disco como “Para Un Amigo”, “Aire” y “La Espiral”, este último uno de los más potentes de su repertorio en el que la banda despliega toda su fuerza y energía.

Tras la primera descarga, bajaron ligeramente el ritmo con temas más melódicos como “Por No Hablar o Luces de Ciudad, de la que nos cuentan trata sobre la “morriña” que sienten quienes se ven obligados a marcharse lejos de su hogar. Un momento emotivo que equilibró muy bien la intensidad del resto del set. Continuaron presentándonos “Travis Bickle”, con marcado sonido “punk-hardcore”, incluida en su primer disco, de la que nos cuentan está inspirada en el protagonista del filme Taxi Driver (1976), dirigida por Martin Scorsese. A continuación, le llegó el turno a “Tus Rincones”, también de su álbum debut, más melódica que la anterior y con potentes riffs de guitarra. Durante la interpretación de “Los Días más Oscuros”, la banda dejó atónitos a todos al detenerse en seco. Tras unos segundos de estatismo absoluto sobre las tablas, rompieron el silencio con el estribillo de “Scatman” de Scatman John, un giro inesperado que provocó sorpresas y sonrisas entre el público. En la recta final, nos presentaron “Su Legado”, del disco nuevo, cuya temática rinde tributo a la figura de los abuelos. Tras agradecer nuevamente el trato dispensado a la Sala Acapulco, la asistencia del público e invitarnos a acercarnos al puesto de merchandising, la banda soltó su artillería pesada: “No Hay Final” y “El Miedo En Vuestros Ojos”, temas con los que dieron por concluido el show a las 22:22 horas, dejándonos a todos con ganas de volver a ver en directo a esta joven banda.

Turno para los madrileños Megara, que se suben a las tablas sobre las 23 horas, tras una espera que se hizo quizá demasiado larga. A diferencia de sus predecesores era la primera vez que tenía oportunidad de ver a la eurovisiva banda integrada por Kenzy Loevett (voz), Rober (guitarra), Ra Tache (batería) y Dim (bajo). Mi primera impresión, fue de sobriedad en el escenario, a pesar del llamativo maquillaje de los artistas y su vistosa vestimenta en tonos fucsia y negro, en honor a su estilo musical catalogado como “fucksia rock”. Eché en falta una puesta en escena más teatral y algún tipo de pantalla o decoración en el escenario más acorde a lo que nos muestran en sus videoclips y en otras actuaciones. Cierto es que posteriormente nos avisaron que en este show no iba a haber ninguna bailarina ni incluso más humo, a petición de la propia Kenzy que lo pidió expresamente por ser muy perjudicial para la voz.

La primera canción que interpretaron fue “Karma” tras una intro con el escenario vacío y una voz grabada simulando a un robot que nos va narrando un texto que hace referencia a A.U.R.A., una supuesta inteligencia artificial ficticia que forma parte de la narrativa de su etapa más reciente, vinculada a su último álbum y gira, que termina con las palabras: “Bienvenidos al Año Cero”. Tras lo cual van subiendo al escenario los músicos y a grito de “Gijón” por parte de Kenzy inician el show con dos cortes de su último trabajo: “Karma” y “13 Razones”. Desde el inicio, quedó claro que íbamos a ver un espectáculo diferente a lo que estamos acostumbrados, el estilo de la banda en sí es una mezcla de música electrónica, rock y pop y en el escenario tiene tanta importancia los coros y pistas pregrabadas como la música interpretada en directo por los músicos. Cabe destacar la fuerza de Kenzy en el escenario, con una potente voz y la interacción con el público de las primeras filas, a los que entre otras cosas pregunta quién era la primera vez que les veía actuar y comenta que también para ellos es la primera vez que actúan en Gijón, y que es un concierto un poco diferente porque vienen de presentar el disco en Madrid, una presentación con mucho más atrezzo y bailarines en el escenario y les dijeron que no podían llevar más gente, ni traer una bailarina, por este motivo el concierto fue más cercano e íntimo a los que vienen realizando en esta gira.

Continuaron con temas de trabajos anteriores a este “Año Cero” que nos venían a presentar, como “Bienvenido Al Desastre” y “Estanque De Tormentas”. Retomaron de nuevo su último álbum con “Del Revés”. El ambiente empezó a caldearse y pese a que el público no era muy numeroso no dejaron de saltar y corear las canciones, como ocurrió en el caso de “Hocus Pocus” o“Saturno”. Seguidamente retomaron con cortes de su último trabajo de estudio como: “11.11”, tema lanzado por primera vez en 2024, con el que representaron a San Marino en el festival de Eurovision. En “Vértigo” destaca especialmente el uso de sintetizadores y efectos digitales que le confieren al tema “tintes futuristas”. A continuación Kenzy nos presenta “Oniria”, no sin antes preguntar al público si quiere que cante la balada porque por un pequeño problemilla de voz que tuvo igual no puede. La respuesta de todos fue un “sí” unánime e incluso un espectador pidió una más y les dijo que eran extraordinarios.

Tras bajar el ritmo con la balada, la sala se volvió a caldear con la pegadiza “Boom Boom Bah”, los espectadores se animaron y no dejaron de bailar y botar. En la recta final continuaron con “Involución” y “Oxigeno”, de sus primeros trabajos. Acto seguido, los músicos se retiran del escenario, quedando únicamente Ra Tache al mando de la batería e interpretando un impresionante solo. Tras los habituales gritos de “¡otres tres!” los músicos regresaron de nuevo a las tablas para interpretar no tres, sino cuatro de los temas más potentes de su show: “Truco o Trato”, “Cicatrices”, “Arcadia” – con la que consiguieron quedar en cuarta posición en el Benidorm Fest 2023 – y la que da nombre a su gira y último trabajo “4ño C3ro”, con la que finalizarían a las 00:23 horas.

Al apagarse los focos, apenas quedábamos unos pocos en el interior de la Sala Acapulco, pese a la previa invitación de Kenzy a acercarnos al puesto de merchandising para conocer a Pablo, el responsable del stand. Los músicos regresaron entonces para saludar, hacerse fotos y repartir púas entre quienes aún permanecíamos allí, mostrándose cercanos y amables hasta el último minuto. Fue una lástima la coincidencia de eventos ese fin de semana y el hecho de que su propuesta, probablemente más arriesgada y distinta a lo que suele programarse en las salas de nuestra tierra, no lograra congregar a un público más numeroso.

Por mi parte, sólo queda agradecer a Heavy Metal Brigade por su confianza y permitirme publicar estas líneas, a la Sala Acapulco, los amigos que nos acompañaron y personas que apoyan a la música en vivo. Nos vemos próximamente…hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!

Texto y Fotos: Aurora Menéndez

Deep Purple: Nuevo Disco y Conciertos en España

La leyenda británica Deep Purple lanzará al mercado el 3 de julio a través de su sello habitual Earmusic un nuevo disco de estudio bajo el título «SPLAT!«.

01 The Only Horse In Town
02 Sacred Land
03 Ghost In The Machine
04 Mercury Rising
05 Echoes Of The Colosseum
06 SPLAT!
07 Midnight Revelations
08 Neon Horizon
09 The Last Stand
10 Final Curtain Call

De nuevo con la producción de Bob Ezrin, el disco promete recuperar el sonido más potente y directo del grupo. En palabras de Ian Gillan, este nuevo álbum conecta con la energía y dinámica de clásicos como “Highway Star” o “Smoke On The Water”, reivindicando el espíritu de los años 70. El álbum vira a una obra conceptual concebida por Gillan que plantea el fin de la humanidad no como destrucción, sino como transformación. El lanzamiento llegará acompañado de una extensa gira mundial con 86 conciertos en 28 países, que incluye 6 paradas en nuestros escenarios (Gredos, Pamplona, Málaga, Jerez, Barcelona y Madrid). Entradas disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.getrock.es/conciertos/deep-purple

Lion Rock Fest 2026: Michael Schenker & Robin McAuley Cabeza De Cartel

La cuarta edición del Lion Rock Fest ya tiene fecha, primeras bandas y cabeza de cartel confirmados. La cita con el hard rock del más alto nivel regresará el sábado 7 de noviembre de 2025 al Palacio de Congresos y Exposiciones de la capital leonesa.

A falta de cerrar el plantel de bandas Michael Schenker ejercerá como cabeza de cartel gracias a un show especial con Robin McAuley a la voz. A falta de cerrar esta nueva entrega compartirán escenario con la formación sueca Art Nation, maestros del rock melódico con toques progresivos, la formación británica Midnite City y el combo hard rock suizo Fighter V.

Oferta de lanzamiento de entradas anticipadas disponible hasta las 23:59 horas del martes 5 de mayo a través del siguiente enlace:
https://www.ticketmaster.es/event/