Crónica: Tarja & Marko Hietala «Living The Dream Together Tour» (Gijón 30/1/2026)

El Living The Dream Together Tour 2026 traía a los ex Nightwish Tarja Turunen y Marko Hietala al Gijón Arena. Una buena oportunidad para repasar la amplia trayectoria de uno y otra, amén de reencontrarse con buenos amigos y pasar una, por otro lado, muy desapacible noche de viernes.

En lo que al abajo firmante respecta, aún no conocía el recinto gijonés en esta nueva iteración. Y nada más hacer acto de presencia, lo primero que ven mis ojos es la despedida de la primera banda de la noche, los británicos Serpentyne, con quienes espero saldar mi deuda en un futuro. Por suerte el compañero Miguel Rubio nos cubría las espaldas y aporta la siguiente reflexión:

Media hora tuvieron los londinenses Serpentyne, habituales acompañantes de Tarja por sus giras en Europa para calentar el ambiente. Su estilo, totalmente alineado con el espíritu del evento, se mueve ente el metal sinfónico y el folk metal. Presentaron, no exentos de varios problemas técnicos, temas fundamentalmente de su último trabajo «Tales From The Dark» de 2025.

Al rato nos topamos con los rockeros estadounidenses Rok Ali And The Addiction. Los de Nashville ofrecieron un set de un rock denso, parapetado entre lo clásico y lo alternativo, que tuvo difícil encaje en una noche como esta. Densos a ratos, Chris Nix dejaba algún que otro destello de calidad desde su guitarra mientras Alison Krebs divagaba con su voz por el escenario. Le pusieron empeño y ganas, pero desde luego no era ni el momento ni el lugar.

Marko Hietala y su banda saltan a escena cuando faltan diez para las ocho, procurando con “Frankenstein’s Wife” un apaciguado arranque de set, a la contra de aquello que dicta el libro de estilo. Aún con media entrada, siendo generosos, en el coso gijonés, el finlandés mostró tanto una imagen algo descuidada, esa raída sudadera, como una voz en perfecto estado de revista. Todo carisma y sonrisas, “Rebel Of The North” resulta algo más vacilona. Tuomas Väinölä con la guitarra y Bob Engstrand tras las teclas dejaron buenos solos aquí. Los cambios de instrumento del propio Väinölä serían una constante a lo largo de la noche. Y es que para la más rotunda “Proud Whore” es una Explorer la que cuelga de sus hombros. Con ella dibuja otro gran solo. Ni que decir tiene que el carismático bajista finlandés sabe rodearse bien.

Hablando de guitarras, a pachas entre la acústica y una Telecaster (o eso me pareció desde abajo) es que enfrenta Väinölä una “Isäni Ääni” que pondría la calma, el sosiego y también la elegancia. “Impatient Zero”, a todo esto con Hietala dando un buen nivel en cuanto a voz, recuperó parte del nervio perdido. Aquí la banda brilla también a nivel técnico, con buenos solos de guitarra primero y de teclado después. A término, hubo gritos de “Marko, Marko” desde el público, síntoma inequívoco de lo bien que se lo estaban pasando. Así las cosas, diría que “The Dragon Must Die” fue lo más completo del show. Por ese aire medio oriental pero también por el modo en que ellos acertaron a conjugar técnica y músculo. Fácilmente mi favorita de Hietala el pasado viernes…

… aunque la gente pareció recibir de mucho mejor grado la más festiva “Juoksen Rautateitä”. Amén de un Hietala que ya tenía a la audiencia en el bolsillo, aquí brilló sobremanera Bob Engstrand a las teclas. Estupendo arreón final, por cierto. Las tres voces al frente armonizan al tiempo que ofrecen una pequeña pausa en “Roses From The Deep”, cuando quizá el set pedía algo más de brío. Y da igual porque cuando Marko, en perfecto inglés, anuncia que conoce a una amiga que “canta bien”, el Gijón Arena poco menos que se viene abajo para recibir a la leyenda finlandesa del power sinfónico Tarja Turunen. Juntos entregan “Left On Mars” mientras un mar de móviles buscaban inmortalizar el momento. La química entre ambos, huelga decirlo, era total. Ella se fue, prometiendo volver pronto, y Hietala se despidió con aquella “Stones” de su “Pyre Of The Black Heart” de 2020. Una hora prácticamente clavada de set y la sensación de que éste fue claramente de menos a más.

Pasan veinte de las nueve cuando Tarja regresa sobre las tablas del Gijón Arena. Lo hace después de una pequeña (y preciosa) introducción para irrumpir con los aires de tango, después de todo su marido es argentino, de “Eye Of The Storm”. Doug Wimbish, músico que ha tocado para gente del calibre de Living Colour, Jeff Beck, Mick Jagger, Madonna o Joe Satriani entre otros muchos, tendría algún problema con el bajo aquí. Resuelto, para agrado de todos, a la mayor brevedad. A término y en perfecto español, Tarja reconocería estar “muy contenta”. También nosotros de verla tan risueña, tan comunicativa. Y lo que es más importante: con su característico registro aparentemente intacto. El escenario, pienso que muy apropiadamente, se inunda de luz roja para “In For A Kill”, a buen seguro uno de los cortes más oscuros (dentro de lo que cabe) del set.

Por contra, “Undertaker” deja un riff principal que es puro gancho. Buena labor a las guitarras de Julian Barrett y Alex Scholpp. La puesta en escena se reducía a poco más que un videowall ofreciendo algún que otro videoclip, como fue el caso aquí. Así las cosas, pienso que lo mejor de esta primera parte. Tarja nos contó entonces que se venían dos cortes que no habían tocado en mucho tiempo (salvo por la noche anterior en Lisboa), siendo el primero de ellos “500 Letters”. Esta, que agigantó la cara más sinfónica de la banda, pudo pasar algo desapercibida. Y es una pena porque Scholpp dejó un estupendo solo de guitarra en su parte final. “Crimson Deep”, en cambio sí que acertó a conectar con la gente. Desde la fina introducción de Wimbish, pasando por ese tono a ratos casi amable y terminando por una Tarja, parapetada tras el pie micro, intachable en desempeño vocal.

En “Demons In You” se iba a dar uno de los momentos especiales de la noche, que se inicia cuando Tarja echa mano de un smartphone de alguien del público y culmina cuando aúpa a un pequeño a las tablas. La gente poco menos que se volvió loca aquí. Pequeños grandes detalles que siempre suman. No hace falta más que recordar la torrencial ovación que se le brindó. “Victim Of Ritual”, de nuevo con un vídeo proyectado al fondo, muestra a una Tarja en constante búsqueda del contacto con el público. También algún que otro problema con la microfonía de la batería, de nuevo solventado sobre la marcha.

Iba a llegar entonces un dramático giro de guión. Marko Hietala volvía a escena para un pequeño impás acústico. De entre otras me pareció reconocer “Feel For You”, de aquél “Century Child” de 2002, “Eagle Eye” del aún más lejano “The Shadow Self” de la propia Tarja y, volviendo a Nightwish, “Higher Than Hope”. Tras la calma, tras haber guiñado el ojo a la anterior banda de ambos, vuelta al eléctrico para “Slaying The Dreamer”, que en cierto modo anticipaba la que estaba por venir. Tarja, no obstante, contraatacó (es un decir) con material propio. La elegante, distinguida y bien rematada “Silent Masquerade” mostró la mejor cara de la banda en lo que a ejecución se refiere.

Digo esto porque quizá el clásico inevitable (uno de tantos) “Wishmaster” no alcanzó a sonar tan redondo como me esperaba, lo que no quita para que el público se volviera loco cantando y bailando. Con Hietala yéndose de nuevo a camerinos, le llegó el turno a la propia frontwoman de agradecer todo el apoyo que se le ha brindado en estos treinta años de carrera. Se dice pronto. El Gijón Arena respondió arrullando con sus voces a la finlandesa. Ella cerró en solitario demostrando cuánto de bien cuidada está esa particular voz suya.

Para los bises quedaron “Dead Promises”, de aquél “In The Raw” de 2019, y con un estupendo (y me quedo corto) Scholpp en coros, con Hietala de vuelta la siempre machacona “Wish I Had An Angel”, que puso a botar a todo el mundo, y el cierre con las presentaciones primero y la muy apropiada “Until My Last Breath” después. Pienso que un gran rush final. En lo personal habría cambiado alguna de las versiones por “Nemo”, pero con eso y con todo, una jornada bien agradable.

Qué bueno por un lado tener un recinto en Asturias capaz de acoger citas como la del viernes y por otro que la gente respondiera del modo en que lo hizo. En lo que a esta región concierne, llevamos años (décadas) añorando y rememorando aquellos inolvidables conciertos en la célebre, mítica (y ahora resurgida) Quattro de Avilés y, de la nada, el Gijón Arena ha venido a acoger la venida de toda una Tarja Turunen, que no es poco, a juzgar por la buena entrada que registró el renovado coso gijonés. Aprovechemos mientras nos dure, pues fue esta una cita de lo más entretenida y agradable. Que (Rok Ali And The Addiction al margen) se desarrolló con un sonido más que óptimo (era mi mayor temor al entrar por la puerta) y que a servidor, optimista recalcitrante, me hace albergar grandes esperanzas de cara al futuro. Veremos lo que tardan los de siempre en echarlas por tierra.

Sin duda que fue una buena jornada. Gracias infinitas a la nutrida compañía por hacerla aún más llevadera si cabe, a la promotora por las facilidades dispuestas en favor de esta crónica y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Miguel Rubio / José Ángel Muñiz

Edén Al Zurbarán Rock Burgos

Edén se suman al espectacular plantel que formará parte de la nueva edición del festival burgalés Zurbarán Rock tras su victoria en el concurso de bandas celebrado ayer en el Festival Las Candelas.

La formación de origen asturiano y que cuenta con varios miembros de origen leonés en sus filas compartirá escenario el 10/11 de julio con Doro, Heaven’s Gate, The Poodles, los Masters Of Ceremony de Sasha Paeth y Hardcore Superstar como primeras bandas confirmadas. Esta nueva entrega del festival, que mantiene su apuesta por el acceso gratuito, estrenará ubicación, el Espacio El Plantío de la capital burgalesa.

Crónica: Hammerfall + Tailgunner (Villaba-Pamplona 24/1/2026)

El pasado sábado 24 de enero todos los templarios del acero del norte de España nos reunimos en una cita muy especial. Puntuales, a las 7 de la tarde se abrieron las puertas de la Sala Totem y en pocos minutos se llenó. 

Aún no dieron las 8 de la noche cuando salieron a escena la banda inglesa Tailgunner. Con un estilo hard rock y una estética ochentera esta banda joven supo meterse al público en el bolsillo ya con la primera canción. Iniciaron el concierto con “Midnigth Blitz” adelanto de su siguiente álbum que saldrá el 6 de febrero. La guitarrista Rhea Thompson no pudo estar en la gira por problemas de salud pero la sevillana Jara Solís la sustituyó y la conexión entre ella y el resto de la banda era perfecta, como una hermandad. La banda tocó de sus dos álbumes “Crashdive” de 2022 y “Guns For Hire” publicado el año siguiente. Se despidieron a las 8:30 horas, tras 40 minutos de un concierto que disfrutó tanto la banda como el público. Fue el relámpago previo al trueno.

Las cortinas del escenario se cerraron y cuando se abrieron a las 9 de la noche los suecos Hammerfall ya estaban ahí junto a un enorme martillo y escudo abriendo el show con “Advenger Of Fallen”, primera canción de su último álbum. Ya llegó el trueno y con él la llamada de los guerreros, siguieron “Heeding The call” y “Any Means Necessary”. La banda para un segundo para tomar aliento y la sala se llena de vítores cálidos hacia ellos. Continuaron con “Hammer Of Dawn” y con el sonido del motor de una moto se inicia “Renegade” y toda la sala canta con ellos. La unión de la banda es más fuerte que el acero, Joacim y Oscar comparten sonrisas y están pendientes de que el público no cese de alzar los puños, Pontus y Fredrik tocan codo con codo al unísono como si fueran uno.

Todos los templarios que estábamos reunidos elevamos el puño al ritmo de “Hammer High” y “Last Man Standing”. Joacim se aleja del escenario para dejar a la banda tocar sola, el público anima y tanto la banda como los fans vitorean al unísono “oohhhh oh oh”. Cuando regresa pregunta al público si ya les habían visto anteriormente y también pregunta que sigue de «Hammer…» y todos gritan «…Fall», lo repite varias veces y así inicia “Let The Hammer Fall”. Bajamos el ritmo con la balada “Glory To The Brave” que Joacim dejó que el público cantara varias estrofas solos y después pidió que encendieran las luces de sus teléfonos para hacer más especial la canción. Volvemos a subir el ritmo con “The End Justifies”, Joacim presenta a cada miembro de la banda y sigue con “(We Make) Sweden Rock”. Hammerfall se retiran pero no se dejan desear mucho y regresan rápido para terminar con “Hearts On Fire”. Tocaron una hora y media y se despidieron con la canción de fondo “Dreams Come True”.

Fue un concierto que no sabría decir quién disfrutó más, si la banda o el público ya que ambos se entregaron y lo dieron todo. La cita en Pamplona fue la última fecha de esta gira por España y la única que hizo «sold out». Los fans del norte estaban deseosos de ver a la banda y se lo mostraron en cada canción cantando con ellos, alzando los puños, vitoreando y haciendo headbanging constantemente. La banda se entregó por completo con una puesta de escena excelente, con un setlist variado, que se disfrutó tanto arriba como abajo del escenario y también se mostró un cariño inmenso hacia los fans que los arroparon toda la noche.

Esta es la segunda vez que tengo la oportunidad de ver a Hammerfall y como la primera vez salgo con una sonrisa de oreja a oreja. Solo hay dos chorraditas que me han dolido, una no poder ver al guerrero Héctor que a veces lo llevan a los conciertos y yo aún no le he podido ver. Y la otra cosa es que no tocarán ninguna canción del disco “Infected” que aunque es muy duramente criticado es mi favorito, pese a quien pese. Pero no puedo quejarme ya que el setlist fue variado y muy completo. 

Con ganas de volver a verles porque si hay una cosa que de verdad me puedo quedar es que se me hizo muy corto pero es lo que pasa cuando uno se lo pasa bien. Los templarios del norte de España deseamos no tener que esperar mucho para volver a ver a los grandes Hammerfall

Texto y Fotos: Sheila Ortiz

Agenda: Crudo en León

La presentación en vivo de «mEtAnOIA» el nuevo disco de los combativos Crudo llega a León. El próximo sábado 31 de enero la Black Bourbon será el epicentro de una nueva descarga del cuarteto nacido en Avilés.

Tras su paso por el festival salmantino AbejaRock, el Festival El Último Bus en Madrid y la presentación en casa (crónica) el renovado cuarteto tras la incorporación de Abraham Díaz a la guitarra presentará este nuevo trabajo, grabado, mezclado y producido por Rubén Álvarez en tándem con la propia banda en La Fábrica de Músicos de Avilés y masterizado por Dani Sevillano en los OVNI Estudio.

Entradas anticipada 10€ / 12€ en taquilla.
Venta online a través del siguiente enlace:
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Baja California: Seis Conciertos Girando Por Salas #GPS16

Nuestros amigos de Baja California llevarán su elegante hard rock a 6 nuevos escenarios a través de la edición #GPS16 de Girando Por Salas, circuito musical concebido para la promoción de artistas emergentes más allá de su propia comunidad autónoma y potenciar la música en directo. A lo largo de las anteriores quince ediciones se han realizado cerca de 2.750 conciertos en 2.150 salas participantes con una asistencia que ha superado las 180 mil personas.

Sábado 14 de febrero – Sala Marearock (Alicante)
Venta onlinehttps://www.enterticket.es/eventos/

Sábado 28 de febrero – Sala Factory (Ceuta)
Venta online:https://entradas.factoryprem.es/web/

Sábado 28 de marzo – Pub Gatos (Melide – A Coruña)
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Sábado 4 de abril – El Perro De La Puerta De Atrás (Madrid)
Venta online:https://mutick.com/e/

Viernes 24 de abril – La Alquitara (Béjar – Salamanca)
Venta onlinehttps://www.enterticket.es/eventos/

Sábado 25 de abril – Sala Palo Palo (Mariñaleda – Sevilla)
Venta onlinehttps://www.enterticket.es/eventos/

Seleccionados entre las 744 propuestas musicales inscritas en la convocatoria, Baja California presentarán su última obra de estudio «Electricidad» publicada en marzo de 2024 a través de El Dromedario Records. Un trabajo que les ha llevado a compartir escenario con bandas como Europe, Tim «Ripper» Owens, Blaze Bayley, Warcry, El Drogas o Sôber.

Crónica: Blaze Bayley (Gijón 23/1/2026)

Silicon Messiah” marcó un antes y después en la carrera de Blaze Bayley, en tanto que se trató de su primer álbum en solitario tras su salida de Iron Maiden. Casi veintiséis años más tarde, el de Birmingham rememora aquél trabajo con un tour muy especial y que tendría parada en Asturias. Una Sala Acapulco que ya acogiera en 2024 la anterior visita del británico (crónica). De nuevo con los chicos de Absolva como banda y un setlist que, pese a todo, albergó alguna que otra sorpresa.

Porque sorpresa es, desde luego, el modo en que da inicio el show, con Blaze haciendo las presentaciones, y arremetiendo primero con “Samurai” de aquél “The Man Who Would Not Die” de 2008. “Ghost In The Machine” sí que nos introduce ya en el propósito de esta gira. Antes, Blaze había hablado de la forma en que la inteligencia artificial se ha instalado en nuestras vidas, rimando con el propio espíritu del álbum. ¿Lo mejor? El buen estado en el que parece estar su voz ya desde el inicio. También lo fino que está el mayor de los Appleton en riffs y tanto más en solos.

Evolution” dejó otro poso totalmente distinto. “Silicon Messiah”, después de todo, no dejaba de se un álbum fruto de su tiempo, y puede ser éste el corte más abiertamente dosmilero de toda la noche. Sea como fuere no, no faltaron los clásicos gestos de Blaze animando al público al final. Y es precisamente el tema título de aquél primer disco el primero que parece despertar a Acapulco. También al mejor Bayley, impecable al micro durante el prólogo. A fin de cuentas, y guste más o menos su peculiar registro, nadie le puede negar al británico lo que tiene de verdadero currante de esto. Él agradeció mediante un pequeño speech que eligiéramos verle a él en lugar de pasar la noche “viendo Netflix”. Ahí encajó como un guante, claro, “Born As A Stranger”:

“You were born, born as a stranger. You were born, born in a different world”.

Y tanto que sí. Gran riff, tremenda pegada de Martin McNee y con mucho una de mis favoritas de todo el set. Siguiendo con las revoluciones altas, “The Brave” puede ser lo más Iron Maiden de este repaso a “Silicon Messiah”. Puños arriba aquí, evidencia palpable de lo bien que se lo estaba pasando la gente. Otro de esos puntos álgido iba a llegar con la fenomenal “The Hunger”. Y el llamado del frontman a que no desfalleciéramos. Con shows como este no dan ganas de hacerlo, desde luego. Muy bien, muy entera y compacta la banda. Y el Wolfsbane, a ratos derrochando más carisma que voz, supo no obstante regular y hacerse fuerte aquí. Tablas le sobran. De hecho, diría que en “Identity” estamos viendo al Blaze más gesticulante, que tratándose de él no es poco decir.

Alguna de sus pequeñas charlas puede que se alargaran más de la cuenta. Después de todo, no deja de ser un vocalista al borde de cumplir los 63 y, como todos, necesita de sus pequeños descansos. No seré yo quien se lo eche en cara, al contrario, pues en este tramo del set está dando la cara contra viento y marea. En “Stare At The Sun” la sala coreó el riff inicial y dio la despedida que se merecía al primer álbum en solitario de Blaze Bayley, preparándose para recibir una buena ración de Iron Maiden en vena. Pero la banda atacó entonces “Calling You Home”, de aquél “Infinite Entanglement” de 2016. Otro gran riff aquí, si bien fue el momento en que más eché en falta una segunda guitarra, por mucho que llenara el bajo de Luke, el pequeño de los Appleton.

Dada la actual coyuntura internacional, qué apropiado resulta recuperar el canto antibelicista “Como Estáis Amigos”. Blaze y Chris Appleton la defienden en solitario, con la gente en Acapulco haciendo gala de sus pulmones. Ya con la banda al completo tocó revisar “Virus”, último corte que la doncella editara con Blaze al frente. En agosto hará treinta años. Parece mentira. “Wratchild” puso a muchos a saltar, claro, y “Man On The Edge”, con paradiña incluida, puso de nuevo a prueba nuestras gargantas. En “Futureal” cupo otro pequeño y positivista speech del frontman. Aquí “enfrentó” a los dos lados de la sala durante el solo de Chris y de tan bien que se lo estaba pasando, llegó tarde al micro para el último estribillo. El cierre, no obstante, no fue para Iron Maiden sino para UFO y su inmortal “Doctor, Doctor”, con espacio para solos (guitarra y bajo), presentaciones, agradecimientos…

… nos lo pasamos bien. Casi dos horas de concierto, en los tiempos que corren, desde luego que no son habituales. Blaze aguantó bastante bien el tipo, si bien en tramos del set dio la impresión de ir con el freno mano puesto. No lo digo a modo de reproche, más bien al contrario. Sabe bien donde están sus limitaciones y sabe manejarse con ellas. Derrocha carisma casi a cada gesto y no son pocos a lo largo de la noche. Busca en todo momento la implicación de la gente y ésta se sube al carro enseguida. La química con la gente de Absolva parece total y, si bien eché en falta una segunda guitarra, especialmente en los cortes más vibrantes, lo cierto es que el show cumplió con las expectativas que tenía al entrar por la puerta. Haced el favor de apuntarme en la lista si para dentro de un par de años vuelve por esta tierra.

Texto: David Naves
Fotos: Miguel Rubio

Crónica: Angelus Apatrida (Oviedo 23/1/2026)

Fue un dos de diciembre de 2023 la última vez que Angelus Apatrida pisaron tierras asturianas para presentar su, por entonces, recién estrenado último disco “Aftermath”, en la gijonesa Sala Acapulco (crónica). Ya tenían ganas de volver y nosotros de disfrutarlos en directo, una vez más.

La elegida fue la Sala Tribeca en Oviedo, una sala que, comenta Guillermo, les trae muchos recuerdos, cuando el 23 de noviembre de 2012 actuaban junto a los asturianos Soldier que presentaban su “Gas Powered Jesus”, mientras Angelus defendían su “The Call”, publicado ese mismo año.

Además, en esta ocasión, los manchegos actuaron sin teloneros lo que dio lugar a que se explayaran con un setlist variado y muy acertado, donde repasaron prácticamente, toda su trayectoria musical. Casi una veintena de temas desgranados sin apenas interrupciones, con la fuerza habitual que imprimen en sus directos. Y, sí, volvió a ser una noche apoteósica, nada que ninguno de los presentes no sepa ya de mano.

La actuación se inicia unos minutos después de las nueve de la noche con la consabida intro del tema “Break Stuff” de Limp Bizkit a la que sigue “Clockwork” y “Snob”, siendo este uno de los dos únicos temas que defendieron del último trabajo “Aftermath”. Ya entrados en calor, llega una “Indoctrinate” que suena atronadora. Para entonces, la sala ya presentaba un aspecto muy aceptable. Poco movimiento, pero la gente estaba (estábamos) disfrutando de lo lindo. Continúan con “Of Men And Tyrants” también de su album “Clockwork” seguida de “Cold”, donde Guillermo recuerda el frío y las inclemencias del tiempo que nos han estado acompañando durante estos días pero que no impidieron, afortunadamente, su visita a las tierras del norte.

Once años recién cumplidos hizo el “Hidden Evolution” del cual tocan “End Man”, un clásico ya en los directos de Angelus, y con “We Stand Alone” cierran este episodio que da lugar a un ligero descanso. La banda, como comentaba anteriormente, es un bloque compacto, el sonido, impecable, con mucho trabajo a sus espaldas (25 años ya desde su primera demo) y donde no se notó en absoluto que llevaban dos meses de parón, según comenta Guillermo en un par de ocasiones. No sé si temía que iban a mostrarse anquilosados, nada más lejos, maquinaria engrasada y lista para dar mucha cera de la buena, de la que, cualquier amante del buen thrash puede apreciar y degustar.

Excepto un pequeño problemilla que afectaba a la batería de Víctor Varela, solventado rápidamente, ninguna otra dificultad entorpeció el transcurso de la descarga. Continúan con un tema muy aclamado, “The Thornmaker”, que no suelen defender en directo, pero que sirvió de recordatorio de los veinte años de su primer disco “Evil Unleashed”. En el ecuador del concierto, los ánimos ya estaban muy caldeados, cuando llega “Violent Dawn” del “The Call”, tras la cual, David G. Álvarez, se mete entre el público para tocar, con su maestría habitual, el “Give ’Em War” y provocar un buen circle pit a su alrededor, al cual nos unimos, cómo no.

Tras “Thrash Attack” posamos todos para la foto final, donde se ve la gran afluencia de público pese a que, en esta misma noche, confluían otros dos conciertos de gran envergadura: “Satanic Surfers” y “Blaze Bayley”. Mucha cara nueva y joven, además de los habituales, poblaron la noche ovetense en el Tribeca, algo que, menciona Guillermo, es muy positivo para la música en directo.

Parecía que el concierto ya había llegado a su fin, pero no, aún faltaba el tema más emblemático de la banda, “You Are Next”, con el que cerraron por todo lo alto, dejando impresa en las caras del público presente, una sensación de brutalidad en otro bolazo más de los albaceteños.

Agradecer, una vez más, a Heavy Metal Brigade por publicar estas líneas y, ya sabéis, nos vemos en el próximo sarao.

Texto: Erundina Artidiello
Fotos: Archivo H.M.B.