Crónica: Koma (Oviedo 6/3/2026)

Tras un largo parón, Koma decide volver a los escenarios y lo hace en 2024, además, publicando un nuevo trabajo “Una Ligera Mejoría Antes De La Muerte”. Desde entonces, no dejaron de pisar tierras asturianas anualmente. Primero en la presentación de ese reciente disco, en el 2024 en la Acapulco de Gijón (crónica), el pasado año como parte del Luarca Metal Days y este 2026, en la ovetense sala Tribeca.

Los navarros suelen tener una gran capacidad de convocatoria y así se reflejó este viernes, con una sala rozando el aforo completo. Nada nuevo nos ofrecieron, “un repertorio variado”, como señalaba el propio Brigi Duque, compuesto por sus temas más míticos y varios de su último álbum. Más que suficiente para crear un ambiente de fiesta total. Pasados unos minutos de las nueve de la noche, sale al escenario la formación navarra, compuesta por Rafa Redín al bajo, Natxo Zabala a la guitarra, Juan Carlos Aizpún a la batería y el propio Brigi Duque, guitarra y voz.

Sin concesiones, empiezan con “Dinamítalos” (de su último disco), dan las buenas noches y suena “El Catador De Vinagre” y “Protestantes”. Vuelven a saludar al público y comienza “Tio Sam”, en la que canta Rafa. La gente acompaña cantando también ya metida de pleno en el concierto y se siente la energía que emana el grupo. Sin más dilación, continúan con “El Viaje” y “La Máquina Del Tiempo”, con unos riffs que invitan a moverse, y siguen con “Vaya Carrera Que Llevas, Chaval”, Brigi y Natxo moviéndose por el escenario, modo endiablada marcha militar y con Rafa cantando a dúo en el estribillo central.

En el fondo del escenario se van sucediendo distintas proyecciones, que comienzan con el logo de la banda sobre una bandera palestina, aparece también la portada del último disco, y el propio logo de Koma en letras rojas, entre otras. El sonido fue ajustándose conforme fue discurriendo la actuación, ya que, en un principio, no sonaba todo lo fino que debería, pero tras los primeros temas, mejoró y creo que fue bastante bueno, en general.

La gran intensidad con la que Koma van desgranando sus temas, hace que el ambiente del escenario se caldee y el suelo comience a empaparse. Se produce el primer y mínimo parón, donde Juan Carlos introduce a golpe de batería, “Sé Dónde Vives”, con el público coreando el estribillo y, tras este tema, uno de los encargados de velar por el buen transcurso del concierto, sale a secar el suelo, bromea el vocalista diciendo que no se había traído los patines y que bien estaría tener una alfombra debajo de sus pies. Recuerda también Brigi, que hace muchos años que no vienen por Oviedo, que están muy contentos con la respuesta del público y que el tiempo también les afecta físicamente (aunque la sensación que nos dejaron fue de que están en plena forma totalmente).

La descarga continua al mismo ritmo endiablado con “El Pato”. En “Por Los Siglos De Los Siglos”, el ritmo baja un poco, la gente se da un descanso en los pogos. Aprovecha el técnico para asentar los cables al suelo aún muy resbaladizo y termina colocando la solicitada alfombra bajo los pies del sudoroso frontman. “¿Nos vaciamos?”, brindis de la banda con la parroquia tras un muy coreado “Me Vacío”, siguen con “El Muro De Berlín” con aire a milonga, que comienza Natxo con la primera estrofa, como suele ser habitual.

Vuelta a la velocidad con la poderosa intro de “El Pobre” y vuelve el movimiento entre los presentes, que lo están disfrutando de lo lindo, culminando en un clamor con “Imagínatelos Cagando”. Suma y sigue. “La Almohada Cervical”, breve descanso y “El Marqués De Txorrapelada”, seguida de “El Sonajero”, tema del álbum “Sakeo” (2007) donde fusionan son cubano con metal. En la proyección del fondo un simpático monito tocando unas maracas.

Son las 22:30 horas y la banda se retira a escanciar unos culines, como se podía entrever entre las cortinas del camerino. De regreso, suenan los primeros acordes de “Palabras Mágicas”, otro de los temas de su álbum más reciente. De fondo, se proyecta un fabuloso eclipse acorde al aspecto más melódico de esta canción, relajando un poco el ambiente. En “Jack Queen Jack” compartiendo voces de nuevo Brigi y Rafa, la guitarra de Brigi falla y se la cambian casi de forma imperceptible. Siguen con “A Ostia Limpia” para completar la antesala a la parte final del show.

El estribillo de “Sakeo” suena como un clamor, acompañando a Brigi y a Rafa, para seguir con otro de los clásicos: “Aquí Huele Como Que Han Fumao”, en su versión asturiana, aquella que Koma realizó para la recopilación de 1997 “L’ Asturianu Muévese” (a mí me parece mejor que la original). Y con “Bienvenidos A Degüelto” se cierra, por el momento, el espectáculo. Se despide Brigi con un “Bienvenidos Al Tribeca”, modificación que canta en el propio estribillo del tema. La banda abandona un escenario oscuro ya, pero en la proyección del fondo aparece un cementerio, presagio claro del bis que nos espera. Este no puede ser otro que “Mi Jefe”, con el que ya cierran, esta vez sí, una actuación de prácticamente dos horas de pura intensidad.

Con Koma ya se sabe de antemano que no va a haber fallo respecto a lo que vayan a entregar en el directo, no es solo cantar y tocar, sino interpretar, derrochar energía cual jovenzuelos principiantes y eso se transmite. Solo queda enviar un saludo a todos los colegas y conocidos que allí se congregaron. Agradecer a Heavy Metal Brigade y a Miguel Rubio sus aportaciones a esta crónica. Y ya sabéis, ¡¡¡lo nuestro siempre fue (y será) el Heavy Metal!!!

Texto: Erundina Artidiello
Fotos: Miguel Rubio

Crónica: H.E.A.T. + Hitten (Santiago De Compostela 7/3/2026)

Fin de semana de correcaminos. El viernes rumbo a la Factoría Cultural de Avilés a ver a nuestros amigos Montana Stomp, que nos invadieron, dejando un sentimiento muy emotivo de calor y amor, trasmitiendo fielmente la esencia del grupo (crónica). Regreso a casa, para el sábado disfrutar de otro gran bolo. El elegante hard rock con el que nos deleitaron la banda sueca H.E.A.T. a los que acompañaron para dar apertura los murcianos Hitten.

Nos fuimos con tiempo para Santiago de Compostela hacia una Sala Capitol ya que rozaba el “sold out”. El espectáculo comenzó pasadas las ocho de la tarde, con el quinteto murciano y su personal cóctel de heavy metal clásico e influencias hard rock de los años 80. Arrancaron su tiempo con la intro “Prelude To Passion” para continuar con “While Passion Lasts”. Unos Hitten apasionados dispuestos a comerse el escenario. Un poco de sangre hizo presencia sobre las tablas, casual referencia a la canción “Blood From A Stone” incluida en el setlist y es que durante el concierto el guitarrista Johnny Lorca sufrió un pequeño tropiezo con un monitor. Afortunadamente nada grave y mantuvo el tipo para continuar deleitando con sus riffs. El público en su apoyo se volcó, si cabe, mucho más.

Pasión la que desbordó el vocalista Alexx Panza en “Eyes Never Lie” ya en la recta final de su tiempo. Poco más de cuarenta minutos de un breve pero intenso y cálido show que cerraron con “In The Heat Of The Night”, tema incluido en “Twist Of Fate” editado en el ya lejano 2017.

Turno para el calor desbordante de los suecos H.E.A.T., la formación nacida en Estocolmo a finales del 2007 dejaría patente su estatus como banda referencia del hard rock tras el regreso en el año 2020 de su vocalista original Kenny Leckremo.

Escenario customizado con la imagen de su nuevo álbum “Welcome To The Future” en el que destaca una gran bola hinchable y el ojo del futuro a ambos lados, donde se mimetizaban dos de sus componentes. A su derecha, el teclista, Jona Tee y a la izquierda el gran batería Don Crash siempre arropados por Jimmy Jay (bajo) y Dave Dalone (guitarra).

Abren su show con uno de los temas de su nuevo disco, “Disaster”. Kenny grita “Raise Your Voices, Make Them Loud” con un pequeño guiño hacía un público que conectó con los suecos desde primer minuto. La fiesta continúa con un repaso a sus últimos éxitos. Desde el álbum “H.E.A.T II” de 2020 con temas como “Rock Your Body” y “Dangerous Ground” al 2022 y “Force Majeure con “Hollywood”. Un viaje de ida y vuelta con temas como “Rise” y “Nationwide”.

En el ecuador del concierto nos ofrecen las novedades de esta gira. “Losing Game” y su nuevo sencillo “Set Me On Fire”, este último reflejando el fuego que emana el combo sueco. Trascurre el bolo con sendos guiños al inmortal Lemmy Kilmister a través de un pequeño «reprise» del icónico «Ace Of Spades» y a su extensa trayectoria regresando a 2008 y sus inicios con el álbum homónimo.

El disfrute de la banda como del público fue notorio. Una audiencia super entregada, que cantó, tatareó y vitoreó nuestro más famoso grito español “oe..oe..oe” y al que Kenny pondría réplica al más puro estilo Queen. No cejó en buscar interacción con el público y reconocer que aunque nunca habían tocado en Galicia prometía volver pronto agradecido por el recibimiento tan cálido dispensado.

Gracias a las salas que apuestan por la música en directo y sobre todo al público, que sin él esto no sería posible. Un fin de semana completo con amig@s asturian@s y galleg@s. Dar las gracias en especial a la promotora Madness Live y a mis compañeros de Heavy Metal Brigade por ser participes de esta aventura. Nos vemos en el siguiente bolo!! R´N´R´!!

Texto y Fotos: Carmen González

Crónica: Montana Stomp (Avilés 6/3/2026)

Montana Stomp pisaron fuerte a su reciente paso por tierras avilesinas. En la que sería la primera venida a Asturias de la formación radicada en Zaragoza, quedó bien claro el buen momento de forma que atraviesan. En una fecha que habría de vérselas con uno de los grandes nombres de la escena nacional, los navarros Koma, no fue poca la gente que se arrimó a La Factoría en la noche del viernes…

En lo que iba a ser un perfecto maridaje entre southern rock, blues y hard rock 70’s, todo se abre no obstante con “The Lonely Shepherd”, corte que popularizara Quentin Tarantino y sus (hasta el momento, tal y como funciona Hollywood hoy en día quién sabe) dos entregas de “Kill Bill”. Todo para transitar después hasta “Rock And Roll Wheels” y dejar negro sobre blanco que esta iba a ser una de esas noches para el recuerdo. Porque en nuestras retinas quedará ya el fulgurante inicio de set, así como esos solos siempre hábiles y carismáticos de Óscar Díez y los tonos rugientes cual mar embravecido de Susana Colt tras el micro.

Aunque luego “Maybe That Day” es un escorzo bluesero donde Colt muestra su lado más amable. Canción a canción iban mostrando cómo de amplia es su paleta de colores. También que el sonido, rara vez falla la Factoría en esto, iba a ser el de las noches buenas de verdad. En todo caso reseñable me resulta que, a pesar de esa amplia gama de registros, cómo se las apañan para que el set dibuje una coherencia siempre revestida de clasicismo e incluso de verdad. Y es que suenan sinceros, orgánicos, siempre por el libro de estilo más clásico pero sin dejarse nada dentro. Ni siquiera los obligados agradecimientos (Omar Wylde por un lado, la Concejala Delegada de Cultura y Festejos Yolanda Alonso por otro) o esa cara más decididamente sureña que muestran en “High”. Ahí me gustó el modo en que “Big Blind Special” acertó a unir brío y sensualidad, firmemente apoyada en la base rítmica que formaron Adrián Garcés (batería) y Beto Foronda (bajo). En la que sería la primer versión de la jornada recordaron el “One Horse Town” de Blackberry Smoke, banda que en el año 2009 se pasaba por Gijón de la mano del propio Omar, para gozo de un fan que portaba orgulloso una remera de la banda estadounidense.

Colt nos contaría entonces cómo la grabación del debut se topó de bruces con la fatídica pandemia del Covid, mientras que el segundo tuvo que lidiar con la infame Dana valenciana. Sucesos que, a buen seguro, sirvieron para ayudar a fortalecer el carácter de una banda como esta. Y es que, en definitiva, qué cierto aquello de que “al final solo el rock ‘n’ roll nos salva”. “Bad Luck River”, quizá llevada en volandas por ese cierto sentimiento de fatalidad, fue otra de las más redondas de la jornada, redondeada por el pequeño guiño de Díez al “Free Bird” de los inevitables Lynyrd Skynyrd. En lo personal y por aquello tan viejo de que la cabra siempre tira al monte, la muy rocosa “Bad Choices” fue una de mis favoritas. “Unbroken” nos inundó entonces de un sentimiento no muy lejano de los mejores Led Zeppelin para, de paso, cosechar una más que clamorosa ovación mientras Colt recibía el emotivo, reparador y sincero abrazo de una espectadora «cercana».

Bourbon Call” derivó luego hacia el country, ampliando aún más si cabe sus registros en un derroche de versatilidad pero también de gusto por las cosas bien hechas. Díez bailó por el mástil de su guitarra, slide mediante, antes de que el recién llegado Alber Tro sentara cátedra tras las teclas en la introducción de “That Song”. Ambos músicos se enzarzarían después en un duelo flamígero durante “Hey Baby”. Todo mientras Susana Colt era un derroche de gestos, de carantoñas incluso, jugando tanto con la gente frente a ella como con los músicos que le rodeaban. Una frontwoman a la vieja usanza, pero tan firme en la caricia de sus tonos más amables como en el rugido de los más viscerales.

Una banda que, además, gana una barbaridad en la traslación del disco al directo. ¿Qué más hace falta? ¿Suerte?. Canciones, buenas canciones, les sobran. “Troubled Sinner”, enmarcada en la cara más sucia y áspera del quinteto, es una de ellas, con Susana Colt a puro desgarro tras el micro. El rock agradable de “Alice” puede y de hecho resulta mucho más sencillo pero conecta, y de qué modo, con la gente. Tal era el calor recibido que Colt primero y Díez después bajaron a mezclarse con la audiencia en la revisitación del “Mississippi Queen” de Mountain del gran Leslie West. No era poca la energía que habían derrochado durante la velada y, sin embargo, aún les quedaron arrestos para cerrar con su cara más vibrante y anfetamínica, esa que desborda nervio en la final “Mister”. Apabullantes.

El gusto por las cosas bien hechas. Montana Stomp amalgamaron todas sus influencias en hora y media larga de puro buen hacer. Ya fuera en las cercanías del blues, en los entornos más hard rockeros de los 70 o derivando hacia el country, el carisma que derramaron estuvo siempre en su punto. Banda de nivel impepinable, haced el favor de ir a verles si se os ponen a tiro.

Por nuestra parte nada más. Mandar un abrazo a la banda al completo, agradecer una vez más a la buena gente de Factoría Sound el trato y las facilidades, saludar a esa buena gente que no perdona un sarao y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: The Hives (Madrid 2/11/2025)

Apenas un año y medio después de su anterior paso por Madrid The Hives retornaban a la capital para defender una nueva obra de estudio y su estatus como icono de la resurrección del garaje rock a través de una nueva incendiaria interpretación en vivo. Decibelios, sudor, imagen y buenas canciones volvieron a formar un póquer imbatible en las manos del combo sueco.

No necesitaron grandes alardes en lo ornamental. Apenas cinco globos suspendidos en el escenario formando el nombre de la banda y varias tarimas por las que Pelle Almqvist y los suyos saltaron y posaron para disfrute de la audiencia y los fotógrafos más avezados. Estéticamente más de lo mismo, sus habituales y luminosos trajes de faena, guitarras que parecen llevar una eternidad en sus manos a la vista de su deterioro para volver a colmar todas las expectativas a las 4.000 almas congregadas en el Movistar Arena.

Saben como ganar el favor de su gente. Tampoco requiere mucho esfuerzo ya que el público está muy por la labor además si te diriges en un más que correcto castellano, tienes mucho ganado y más si la bienvenida por parte de Pelle es “madrileñas, madrileños, gatas, gatos, la cerveza caliente no es buena” no queda si no rendirse, imbatible de por sí.

Camino de las tres décadas de trayectoria lejos de acomodarse siguen apostando por factores que controlan perfectamente. Provocación, contundencia y teatralidad como santo y seña, a la vez que suman al repertorio cinco temas de su nuevo disco “The Hives Forever Forever The Hives”. Si hay que resumirlo a una palabra, esa sería sin duda, fiabilidad. No por esperada es menos disfrutona la petrificación de la formación en “Paint A Picture” o el baño de masas de Pelle entre el público. Son parte de una homilía que sigue funcionando a la que muchos se atreven a denominan la mejor banda de directo del mundo.

Pocas sombras arrojó su show madrileño, quizás los diez minutos que alcanzó “Tick Tick Boom” para presentar a la banda fueron algo excesivo o los soliloquios con los que el pequeño de los Almqvist rompía por momentos el ritmo del show que apenas cruzó la frontera de los 90 minutos. Poco importa, se saben ganadores, los reyes del garaje punk moderno como refleja la portada de su nuevo trabajo discográfico.

Tan enérgicos como previsibles, su honesto intento de reinvención es tan divertido como irregular. The Hives tratan de surcar el inevitable choque generacional a base de una característica experiencia visual, actitud y nuevas canciones que aportan frescura a un setlist plagado de himnos. Musicalmente irreprochables, de nuevo se llevaron la aprobación de sus parroquianos.

La fórmula funciona, vaya que si. Tiene tiempo pero no parece tener fecha de caducidad. Han trasladado a los grandes recintos una receta que maravillaba en sala, con un Pelle Almqvist como punto focal y maestro de ceremonias que no ceja en su empeño por conectar, guiar y engatusar a la audiencia a través de la insolencia y la provocación en su justa medida. Hay que vivir la experiencia The Hives al menos una vez para comprender como consiguen rendir a sus pies a distintas generaciones. Jóvenes ávidos de nuevas experiencias y veteranos acomodados con el menú ofertado. Un nuevo concierto para ellos con los estándares de calidad cumplidos para refrendar la bienvenida dispensada a la audiencia al inicio del show. ¡We are The Hives, your new favorite band!

Texto: José Ángel Muñiz
Fotos: The Hives

Agenda: Montana Stomp en Avilés

El ciclo de conciertos orquestado por Factoría Sound nos ofrece el próximo 6 de marzo el debut en los escenarios asturianos de la formación zaragozana Montana Stomp. Liderados por la vocalista Susana Colt a partir de las 21 horas presentarán en la Factoría Cultural avilesina su nuevo disco «The Horse And The Hill«.

Animales en directo siempre al galope de potentes melodías ofrecerán un viaje por el southern rock americano, el british blues, el hard rock setentero y country con sabor a bourbon.

Entradas y abonos disponibles en la Casa de Cultura de Avilés, en la red de cajeros Unicaja y el siguiente enlace:
https://uniticket.janto.es/

Crónica: Leather Boys + Pölvora (Avilés 21/2/2026)

Sesión doble en el Palacio de Santa Cecilia a cargo de los locales Leather Boys y los valencianos Pölvora. Los primeros venían para presentar el flamante “Lysergic Motel” y los de la capital del Turia harían lo propio con un “Volumen 11” que viera la luz en septiembre del pasado año. Todo en un horario algo inusual y enmarcado en un sábado sobrecargado de conciertos por toda la región. No obstante, el que hoy nos ocupa, rozó el sold out. La gente tenía ganas de rock and roll…

… y Pölvora de demostrar que atraviesan un momento más que dulce. Desde que sale el sol al comienzo del set ya queda claro que están en su salsa. Aún se colaba algo de claridad en el Santa Cecilia cuando suenan sus primeros acordes, pero las ganas de divertir estaban intactas. Sobre el escenario tres ex Uzzhuaïa (Alex, Israel y Jose), Lazy Lane (Jolly Joker) y Rubén Lozano (13 Millas) y la certeza de que, pese a la paliza por carretera que se metieron entre pecho y espalda, no se iban a dejar nada en el tintero.

El suyo es un hard elegante y de gancho innegable. Tienen feeling pero también saben sonar potentes y rotundos. “Decídete”, que colocan muy pronto en el set, puede ser una de mis composiciones favoritas del quinteto. Al frente, Lazy Lane comanda con los ojos ocultos tras las gafas de sol. Lo mejor es que su voz parecía en perfecto estado ya desde el comienzo. Sus juegos con el cable del micrófono recordaban (y no poco) a otro grande como es Michael Arthur Long (Drunken Buddha). “Una Vida Sin Más”, sensacional labor de Israel y Alex a las guitarras, dejó un regusto que me hizo pensar en los mejores The Cult.

Lo que me agradó fue el modo en que, sin salirse de las lindes del hard más académico, construyeron un set diverso y atractivo. Estuvimos “En La Guerra” y nos gustó el modo en que Lazy Lane jugó con la gente al final. “Qué jodidas son las tardes ¿Eh Avilés?” exclamaría a término. “Sicarios” destapó la cara más rotunda a la que antes aludí. También un gran solo por parte de Alex Simón. La banda estaba dando un nivel más que óptimo y la gente fue despertando de su aparente apatía vespertina. Lazy Lane bromearía al presentar a Israel como “el nombre peor visto del rock and roll”. Pobre chaval. “Carretera” y manta, que no había un solo segundo que perder. Con “Polvo” vuelven a derrochar feeling, rematando además con una de las mejores secciones solista de toda la jornada.

A pachas entre “La Rueda” y “Mirar Atrás” vimos a unos Pölvora muy animados, entregando altas dosis de hard rock potente y disfrutón, con un Lazy Lane que aparentaba estar pasándoselo en grande. Risueño y sabiendo llevarse a la gente a su terreno. Es lo que llaman un animal de directo y el pasado sábado lo demostró una vez más. Luego Israel tomaría el micro para decir que sí, que Valencia quedaba muy lejos, pero que cantáramos y bailáramos con él, porque “No Hay Tiempo”. Tiempo puede que no, pero otro gran solo de Alex Simón ya lo creo que sí. No hay “Nada Que Hacer” a tenor de lo visto con ese paso en falso al comienzo. Israel cargó con el solo esta vez y Lazy Lane se encaramó a la barra del Santa Cecilia y le puso el micro a una sagrada virgen, quien no pareció muy por la labor. La apuesta por “Todo Al Rojo” y el broche en “La Ciudad De Lobos” darían por cerrado el que, creemos, fue un gran set para ellos.

Diversión a raudales y clase para aburrir. Muy sólidos y compactos, dejaron un gran detalle con la pequeña que disfrutó de su descarga a pie de escenario. Una púa de Isra acabó en su zurrón, nada mejor para crear escuela y relevo. Así da gusto.

Y aunque el buen tiempo invitó (erróneamente) a dejar la cazadora de cuero en casa, qué ganas había de catar los nuevos temas de Leather Boys en vivo. “Lysergic Motel” (reseña) tendría su bien merecida presentación en casa y rodeados de músicos amigos abajo del escenario. Así da gusto.

De entrada me llama la atención no tanto el pequeño telón de fondo con el logo del grupo sino las letras que adornan los distintos pies de micro. “B.D.S.M.”, claro. Sería precisamente ese pequeño pildorazo que abre su nuevo álbum el encargado de iniciar una descarga más de los chicos de cuero. Ya de primeras la banda está sonando más sucia que de costumbre. Un arranque a pijo sacao que decía aquél. “Midlife Crisis”, que había estrenado videoclip apenas horas antes, arrancó buenos coros de los Leather Sex (guitarra), Latin Lover (bajo) y Dirty Duke (guitarra), amén todo el feeling posible. A término Leather Rose mandaría un agradecimiento al personal de la Residencia de Ancianos Verdeja (Trasona, Asturias) primero, nos instruiría sobre el sencillo coro de “Crush On You” después. Huelga decir que la gente se lo aprendió enseguida.

Con “Leather Gunner” dimos un salto hasta aquél “Back In The Streets” de 2014 para uno de los pocos arranques de nostalgia que se permitieron. Lo cierto es que sí dio la sensación de que los temas viejos sonaban más enteros. Algo que parece lógico y que el tiempo se encargará de subsanar. Es el ciclo natural. Leather Rose abandonaría su (ya icónica) cazadora de cuero blanca para “Electrify”, canción de Leather Dirty Duke para su hija. Una de mis favoritas del nuevo álbum y creo que de las que en mejor forma llegó al show del sábado. No faltaron, no podían hacerlo, las ya clásicas introducciones de Leather Sex, siempre con ese gracejo tan particular. Esta vez fue para presentar “Red Flag”, dedicada a Jorge Martínez. Su sonido, que si bien nunca fue malo, sí es verdad que mejoró en cuanto a equilibrio a estas alturas del set. El público sumó palmas y entre uno y otro creo que estábamos viendo una buena versión del quinteto.

Leather (once a Leather, always a Leather) Pig Rocket acompañaría a los chicos en “St. Mary’s Dance”, con la banda mutando en sexteto, Leather Sex enviando su ya habitual agradecimiento a su compañera de vida y Leather Rose mandando a la gente al suelo, gimmick de categoría ya ineludible. En contraste con citas anteriores, diría que nunca este corte había sonado así de sucio. Más de veinte años en esto pero la vitalidad intacta. Algo que confirma la furibunda “Backdoor Lady” con el Leather Skelter más esforzado y enérgico de toda la tarde / noche. Desparramaba la fiesta en el Santa Cecilia pero “Sonic Love” puso la nota discordante. Unos Leather Boys en un registro algo diferente. Ese tono más apaciguado vino a contrastar con el rock incendiario, descosido y plenamente auto referencial de “Hedonismo Ilustrado”. Su única concesión a nuestro idioma de la jornada.

Tras los obligados agradecimientos a la buena gente del Santa Cecilia, turno para que desbordase la nostalgia. Con arranque en falso, sí, pero “Fading Star” puede que dejara la mejor versión de Leather Rose tras el micrófono. Leather Sex recordó aquellos años en que iban a hacer surf a “la playa de Salinas” y cómo aquellos tiempos habían inspirado “Aussie Girl”. De este tramo final me gustó otro de los cortes nuevos en que se atreven a caminar por entornos algo diferentes. “Acid Riders” puede que pierda ciertos detalles en su traslación al vivo. Sea como fuere me gustó la dimensión que le otorgó al setlist. Leather Latin Lover huiría al excusado, si es que ya tenemos una edad, y la banda afrontó el renacimiento final. “Rebirth” es una de esas que siempre parece caer de pie en sus directos, al igual que el canto “Leather Boys, qué hijo puta sois” que se ha convertido ya en clásico en sus directos, a la altura de aquél “Amon Ra, grandes cojones” que, a buen seguro, más de un lector recordará. Invasión de escenario en “Born In The 70’s” y el cierre “Rock And Roll Blowjob” con media banda entre el público. Un gran final.

Avilés Rock City un fin de semana más. Qué pocas veces decepciona aquella a la que llaman “Villa del Adelantado”. Un par de buenos bolos, grandes momentos ya para siempre en nuestras retinas y un “Lysergic Motel” presentado por todo lo alto. Una entrada que rozó el no hay billetes y una más que notable venta de todo tipo de merch en el puesto comandado por nuestra compañera Carmen González que no dudó en multiplicar esfuerzos para captar sus habituales instantáneas en los pocos momentos que la ávida respuesta consumista de la armada leather le permitió. En un día muy complicado insisto, y agradables pre y post concierto. No creo que podamos pedir más. Mandar sincero agradecimiento a ambas bandas, saludos a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: El Drogas (Santander 13/2/2026)

La sala está llena, en el escenario un telón negro lo cubre todo y a las 21:35 horas sale de un lateral con su bajo El Drogas. Inicia el concierto con “Dejándose La Piel (Nos Incendian Esta Tierra)”, la canta en solitario de manera íntima con el público en silencio. Creo que es la primera vez (sin contar los conciertos acústicos) que voy a un concierto e inician de esta manera tan suave y delicada. Simplemente precioso. 

Al terminar esta canción se baja el talón, está toda la banda y empieza la caña y las primeras canciones de Barricada, “Ten Cuidado Con El Perro” y sigue “Lentejuelas”. La banda se siente en casa y se mueve por el escenario con confianza tocando “Mientras Arde Tu País (Europa Callada)” y “Así ”. El Drogas se quita la chaqueta y saca la pandereta con “Nada Sin Ti”. Subimos la potencia con “Víctima“ y “Esta Es Una Noche De Rock & Roll” donde El Drogas baja del escenario para estar con un público que se entrega por completo. “A gusto. Esta primera canción la habéis aguantado bien, a ver las otras 20 que os quedan” bromea Don Enrique Villarreal.

Aquí el concierto hace un cambio radical, de caña a calma. Deciden cantar y dedicar las canciones a la maldita guerra. El Drogas saca una guitarra acústica y empiezan con “Collar Abandonado”, siguen con “Cordones De Mimbre” y “Puede Ser”. Debo confesar que el cambio de revoluciones fue tan drástico que me dejó un poco fría y no fui la única. El Drogas saca una preciosa guitarra eléctrica y termina esta parte del concierto con “Maestros” y “La Estación“.

La sala se vuelve a calentar peligrosamente con “Animal Caliente“ y “No Hay Tregua”, canción con la que contaron con la colaboración de un pequeñín que viene pisando fuerte, Alberto, el rockero de la Joyanca. Alberto tocó la guitarra como todo un profesional y se movía por el escenario con mucho desparpajo, aún hay esperanza en el rock.

Volvemos a bajar el ritmo con “Fue El 24D… ¿Y Qué?” y “Quién Puede Verla” pero regresamos a la caña con “Como Elefantes” y “Peineta y Martillo”. El Drogas vuelve a coger la pandereta y baja con el público para animarles con “Empujó Pa’ Kí” y entrega la pandereta a un par de fans para que toquen con ellos (una de las fans fui yo 🥰). El Drogas saca dos cachabas y se pone a darles vueltas con “Tentando A La Suerte” y siguió “Frío“. La gente se vuelve loca y canta a pleno pulmón “Todos Mirando” y “Azulejo Frío“ para presentar continuación con mucho cariño a la banda.

Se retiran para hacerse desear y regresan con fuerza con “Okupacion“. Para terminar el concierto tocan las imprescindibles “Balas Blancas”, “La Hora Del Carnaval” y “Blanco y Negro“ donde el público no podía parar de cantar, saltar y alzar los cuernos.

Un concierto completo, con un setlist muy variado aunque me faltaron muchas de Barricada pero no se puede tener todo. Tanto la banda, que no paraban de sonreír, como el público, disfrutó de este concierto. Todos salimos… “A gusto”.

Texto y Fotos: Sheila Ortiz

Crónica: Sacavera + Mystereo (Gijón 7/2/2026)

El pasado 7 de febrero tuvo lugar la presentación del primer trabajo de estudio de Sacavera acompañados de MyStereo en la sala Cógigo 23 de Gijón. Ya había podido disfrutar anteriormente de este trío de las cuencas formado por Michell Ardura (guitarra y voz), Arturo “Turo” Fernández (batería) y Javier Garrido (bajo), la última vez en el festival solidario Raposu Rock (crónica) organizado por Rheme Peláez y me llamó la atención su música de letras reivindicativas y su buen directo. No quise dejar pasar la oportunidad para asistir a la primera fecha de presentación de su EP homónimo grabado en los Tutu Estudios, reseñado recientemente por mi compañero David Naves (reseña). Además todo ello unido al aliciente de poder disfrutar de una gran banda con más de 20 años de trayectoria profesional, como son los gijoneses MyStereo, por este motivo me dirigí a la antigua Memphis Live dispuesta a disfrutar de ambas propuestas.

No era la primera vez que acudía a este local, aunque lo cierto es que había asistido con sus anteriores gerentes y la sala está completamente remodelada. Decorada con mucho gusto y actualmente dispone de un espacio habilitado como escenario, para ser justos diría que demasiado pequeño, tuve la impresión de que a veces a los músicos les faltaba espacio para moverse. La acústica desde mi punto de vista ha mejorado notablemente y tiene una luz más cálida que la azul que recuerdo anteriormente en otros conciertos. Me gustó mucho como ha quedado aunque la iluminación es un poco escasa, falta algún foco en el escenario y esto dificulta en gran parte a la hora de tomar fotografías, sobre todo a los que no somos profesionales, ya que sólo había iluminación en la parte derecha del escenario. Esto último lo comento a modo de crítica constructiva porque me parece algo fácilmente subsanable y que beneficia en gran medida a la hora de tomar documentos gráficos o simplemente visualizar el espectáculo.

Pasados veinticinco minutos de las ocho abrieron el show los locales MyStereo. El concierto estaba previsto para las 20 horas pero los espectadores no fueron demasiado puntuales, si bien es cierto que la sala estaba bastante concurrida al momento de iniciar su descarga. Esta banda de gran trayectoria profesional inició su formación en Gijón en el año 2004, ganadores de numerosos certámenes de música en vivo a nivel local y nacional, han compartido escenario con artistas internacionales como los canadienses The Dudes o los finlandeses The Rasmus. En esta ocasión se presentaron con Adrián Muñiz (voz), Bruno Suárez (guitarra), ausente Alex Camargo (guitarra), completaron la alineación Sixto Santamaría (bajo) y Alex Fernández (batería).

Comienzan con una intro musical para dar paso al corte que abría su álbum debut “Above The Clouds” de 2016 “Helicopter Blues”, con un sonido muy enérgico y cañero. Adrián Muñiz, juega con su micro y cable volteándolo sobre su cabeza, imitando así las aspas de un helicóptero, aunque tuvo que mostrarse más contenido en movimientos que en otras ocasiones debido a las reducidas dimensiones del escenario. El repertorio a lo largo de la noche estuvo compuesto por temas de sus cuatro álbumes de estudio, aunque mayoritariamente del último “Panic” editado a finales del 2022, del que interpretarían a continuación “Pupperteers”, tema en el que el frontman se bajaría del escenario para bailar entre el público y “Numbers”.

Posteriormente Adrián Muñiz se dirige a todos los asistentes para presentarnos la canción “Your Head’s Not Upon Your Shoulders” comentando que “ahora toca una de locos, porque cada vez estamos más locos y hay que reivindicarlo”, único corte que interpretaron de su álbum “Space Cake” de 2008, muy enérgico, con sonido rotundo e interpretado con mucha fuerza; así como el siguiente “Panic Attack” perteneciente a su último álbum “Panic”. El tema “Happy Citizen”, del álbum “MyStereo” editado en el 2012, es presentado por su cantante comentando a modo de crítica que “somos ciudadanos felices porque tenemos móviles” e incluye una pandereta a modo de acompañamiento musical. Después le tocaría el turno a “Dressed To Kill”, canción de su último disco “Panic”, en la que Adrián Muñiz se baja una vez más para bailar entre el animado público que estaban disfrutando plenamente de la actuación y del impecable sonido. Como anécdota comentar que se produjo un pequeño incidente con la batería, que era la de Sacavera compartida por ambas bandas, y mandaron llamar a Arturo, que en ese momento estaba fuera de la sala, para arreglarlo. A consecuencia de ello tuvieron que parar el concierto unos minutos mientras Arturo lo solucionaba y en la espera el frontman de MyStereo pide un minuto de silencio para el “charles” de la batería. Después el show pudo continuar con normalidad.

En la recta final interpretarían de su álbum homónimo el tema “Play First” y la emotiva “U” de su primer disco “Above The Clouds«. “Digital Holocaust”, corte de su último álbum de estudio “Panic”, es presentada por Adrián Muñiz como una canción “apocalíptica” y comenta que le gustaría que hiciéramos un pogo, finalmente lo hubo y el propio frontman se bajó del escenario para unirse a él.

Tras estos momentos de diversión tendría lugar la sorpresa de la noche, cuando llaman a Michell Ardura, guitarra y voz de Sacavera, para interpretar junto a ellos un tema que no tenían incluido en el repertorio “The Monday Call”, de su álbum debut y Adrián comenta que hacía veinte años su primer concierto había sido junto a Michell, que estuvo con MyStereo un tiempo muy breve, pero con el que mantiene una gran amistad, y la química se vio reflejada en la interpretación de esta enérgica canción, en la que el propio frontman terminó tumbado sobre la tarima del escenario.

La parte final del concierto la reservaron para repasar su último trabajo de estudio “Panic” interpretando los temas “Fight In Vain” y “The Sentence Is Death”. Finalizarían el show a las 21:28 horas con un público entusiasmado que no paró de bailar y de disfrutar en todo momento del magnífico sonido de esta banda, con tintes de psicodelia y rock alternativo e independiente.

Turno para Sacavera, tras una breve pausa, se suben al escenario a las 21:45 para presentarnos su primer trabajo lanzado hace unos meses. Michell Ardura, a la guitarra y voces, Arturo “Turo” Fernández a los parches y Javier Garrido al bajo, este último luciendo una visera de su grupo y camiseta de Drunken Buddha, probablemente en honor al recientemente desaparecido Mario Herrero, teclista de la banda. El grupo formado en 2024 por músicos veteranos de la escena asturiana, a los que tuve oportunidad de ver en su debut en el Valliniello Sound Fest de 2024 (crónica), comenzó con un sonido contundente y mucha fuerza presentándonos “Invisible” tema dedicado a las personas que padecen de Alzhéimer y segundo corte de su EP homónimo, compuesto por cinco temas, los cuales nos interpretarían íntegramente a lo largo de la noche.

Además de las canciones de su primer trabajo interpretaron otros temas de carácter social y reivindicativo, con su personal sonido que podríamos definir como “sello de la casa” en el que combinan punk, metal y rock urbano, como serían las que interpretarían a continuación “Todo Va Bien” y “Decepción”. Supieron ganarse al público en todo momento y me llamó la atención el hecho de que a pesar de que MyStereo y Sacavera musicalmente son bastante diferentes, el público que nos congregamos en la sala fuimos prácticamente el mismo desde el principio hasta el final y disfrutamos igualmente de las dos propuestas.

Tras estos dos temas nos interpretarían seguidas las cuatro canciones restantes de su primer EP: En primer lugar “El Hombre Del Saco”, último corte de su EP. A continuación Michell Ardura dedica “Mentiras”, la penúltima canción de su primer trabajo, al “infame» Netanyahu; seguirían con la reivindicativa “Extinción”, primer corte de su nuevo trabajo, y a su término Ardura da las gracias a todos los presentes por venir a la presentación de su primer EP para terminar con “La Chica De La Curva”, de original temática que combina diferentes estilos con predominio del rock urbano.

El sonido fue impecable en todo momento y la conexión con el público total. Había además en la sala una chica llamada María, que ese día cumplía años, así se lo hicieron saber a Sacavera y finalmente tanto los músicos como toda la sala terminamos cantándole el “Cumpleaños Feliz”. En cierto modo tuve la impresión de vivir un “déjà vu” ya que no hacía demasiado tiempo también en otra sala de Gijón tuve oportunidad de presenciar una dedicatoria de cumpleaños similar.

Después de terminar de presentarnos al completo su magnífico primer trabajo de estudio Sacavera continuaría interpretando otros temas de su cosecha no incluidos en él como la canción “Güaje”, de letra divertida y cantada en asturiano, “Ignorantes”, “Te Toca A Tí”, “La Pieza Del Puzzle” y “Gigantes De Arena”, en la que Michell Ardura pide la colaboración del público a grito de “ahora necesitamos que nos ayudéis a cantar un poco” y de este modo finalizarían el show a las 22:38 horas dejándonos con muy buen sabor de boca y ganas de volver a verles pronto en los escenarios. Próximamente continuarán con más fechas de presentación y les deseamos mucho éxito con su primer trabajo y con los que seguro seguirán a éste.

Si tenéis oportunidad no dejéis de acercaros a disfrutar de estas dos bandas asturianas bastante distintas musicalmente, pero de gran calidad y que no os van a dejar indiferentes. Por mi parte, sólo queda agradecer a Heavy Metal Brigade por su confianza y apoyo, a todas las personas que apuestan por la música en vivo, desde organizadores, salas…, a quienes asisten como público, a los amigos que nos acompañan, a los músicos y especialmente a los miembros del grupo Sacavera, que me ayudaron mucho en la realización de esta crónica con su pronta respuesta a las preguntas que les formulé. Nos vemos próximamente…hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!

Texto y Fotos: Aurora Menéndez