Karma Fest 2024: Horarios Oficiales

La décima entrega del Karma Metal Fest revela sus horarios oficiales. La segunda edición en el emblemático Prau de La Chalana que tendrá lugar los días 27 y 28 de septiembre dispondrá de 2 escenarios, “La Salve Stage” y “Senderos del Carbón Stage”, para un plantel formado por FraktureDawn Of ExtinctionHer AnxietyTeksuoDebler EterniaSelfawareHora Zulú, Astray ValleyBolu2 DeathBrothers Till We DieBlaze The TrailBarbarian PropheciesRetrace The LinesWhere The Waves Are Born, Chamako Wey, MonasthyrAs Life Burns, Leo Jiménez, Heart Of A Coward y Venues que contarán con el siguiente reparto de tiempos:

Entradas anticipadas disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.karmafest.es/entradas/

Crónica: Heathen + Ángel Negro (Oviedo 29/8/2024)

Mucha expectación la que levantó la venida a tierras asturianas de los thrashers estadounidenses de culto Heathen, por lo que tocó hacer un pequeño alto en la temporada de festivales y embutirse en el Gong Galaxy Club cara a disfrutar de una gran noche de heavy metal.

Los cartageneros Ángel Negro acompañan a los californianos en su paso por la península. Practican un heavy metal de tintes melódicos y también power que no parecía casar demasiado con el speed / thrash del cabeza de cartel. Pero le echaron ganas y en Cifre tienen a un vocalista de llamativo registro y carisma. Faltan algo más de diez para las nueve cuando salen a escena y “Mercenario Íbero” ofrece destellos de su particular modo de entender el power metal. Interesantes solos doblados los que dibujaron aquí.

La gente, que aún era poca para entonces, no pareció muy por la labor. Lo cierto es que había fans con camisetas de la banda frente al escenario y por ahí agradecí que la frialdad con que se les recibió fuera solo parcial. Jandro en teclas demostró su buen hacer en “Alteras Mis Sentidos” para confeccionar uno de los cortes más cuidados del set. El micro le daría algunos problemas al bueno de Cifre en un momento dado, sin que tampoco la cosa pasara a mayores. “Alas De Fuego”, original de Tierra Santa y que la banda llevó inteligentemente a su terreno, enarcó alguna que otra ceja en la Gong.

Pero qué duda cabe que Ángel Negro parecen mucho más cómodos en la producción propia como esa “Sin Salida” donde la banda trota a placer. “Rompe El Silencio” pondría la nota reivindicativa del set con la bandera LGTBIQ+ colgando del pie de micro de Cifre y donde la banda mostró un nervio más marcado y heavy, amén de dibujar otro estupendo solo doblado entre Mesi y Rocky. La banda deslizaría entonces la segunda versión de la noche, no otra que “Maldito Corazón” de Saratoga, con la correa de su guitarra jugándole una mala pasada al propio Rocky durante el solo.

“Me habían dicho que en el norte hacía frío”, aseveró Cifre, “me han engañado”. Y es que aún con una sala llenándose a cuentagotas, ya era bastante el calor que hacía en la Gong. “Monstruos En Tu Jardín” extrajo todo el jugo posible del interesante registro del vocalista para una interpretación un tanto más dramática y casi teatral. Pero de todo el set fue sin duda “Donde Habitan Los Sueños” la que mejor acertó a conectar con la dividida audiencia. “No Seré Como Tú” dio pie a las presentaciones y marcó el final de una actuación no exenta de problemas que la banda pareció solventar con ilusión y ganas. En lo que acerté a ver pude detectar buenos mimbres e intentaré estar al tanto de sus futuras evoluciones.

Pasan trece de las diez cuando disparan la intro y Heathen salen a escena dispuestos a adueñarse de nuestros cuellos. Con un gran telón de fondo en el que se dibuja el logo de la banda, David White y los suyos procuran un inicio de set a la altura de la leyenda. Con un sonido estupendo, diáfano y con pegada aún en las partes más alejadas del escenario, “Dying Season” ya da la verdadera medida de una banda como esta.

La de Oviedo era la cuarta noche consecutiva de las seis que la banda tenía programadas en la península. Y si sus cuerpos estaban cansados por el trajín, puedo asegurar que apenas sí se notó. David White exhibió de hecho un gran estado de voz, también de forma, a través de una “Opiate Of The Masses” en la que el canadiense Ryan Idris (Agression) percutió el kit de batería como si en el empeño le fuera la vida misma. El fulgurante solo con el que el ex Exodus Kragen Lum remató aquí fue fácilmente uno de mis favoritos de la jornada.

Para “Empire Of The Blind” ya éramos uno con la banda de San Francisco. Vital aquí el apoyo en coros de los guitarras Lum y Edissy, que rematan con un epílogo que acertó a fusionar técnica y actitud. “Are you ready for a night of heavy metal?” preguntó entonces White. Para arremeter después nada menos que con “Breaking The Silence”, de su primer álbum, y que el público disfrutó de lo lindo. Las Jackson de los mentados guitarristas no podrían estar sonando mejor.

Y es que la banda llegaba al Gong con su propio técnico y se notó. De hecho se le pudo ver en más de una ocasión (y de dos y de tres) caminando por distintos puntos de la sala en busca del mejor sonido posible. Tarea con recompensa la suya pues como digo y en líneas generales, Heathen sonaron todo lo bien que de ellos se esperaba. Mucho ha mejorado también la sala en este aspecto desde nuestros primeros pasos por allí. Pero volviendo a Heathen, a su último álbum de estudio, el notable “Empire Of The Blind”, se le pueden achacar sus muchas semejanzas con Exodus, la otra banda de Lee Altus, lo que no quita para que “Blood To Be Let” fuera a la postre uno de los mayores cañonazos de tan calurosa jornada.

David White, chaleco de cuero mediante, sudaba de lo lindo a estas alturas del set. Animó y supo enganchar con su público sin que su interpretación se resintiera apenas lo más mínimo. El de Oakland, sesenta y un años le contemplan, se mostró risueño pero decidido. Concentrado sin resultar frío. Regulando como el mejor de los ciclistas para ser capaz de encarar un tramo final en el que nos las prometíamos muy felices. Precisamente aquí algunos pequeños acoples intentaron aguarnos la fiesta y fíjate si lo estábamos pasando bien. Por fortuna, la cosa no iría a mayores.

“This is history in the making” aseguraba White dentro de un pequeño speech que vino bien a banda y público para coger algo de aliento. No era poco el calor que hacía ya en el Gong. Rigores de los shows en sala en pleno agosto aun sean en la templada Asturias. Sea como fuere la alta temperatura en ningún modo arredró al quinteto. Los norteamericanos descerrajaron aquí una “Mercy Is No Virtue” capaz de poner en evidencia a unas cuantas bandas de su misma quinta. Pura zapatilla californiana para uno de los momentos más encolerizados de la velada.

Así las cosas, “Sun In My Hand” apaciguó los altos biorritmos sobre los que se estaba desarrollando la descarga y sirvió a White y los suyos para volver a coger algo de aire antes de la catarsis final. El final, así como la propia situación dentro del set de un corte tan reciente como este evidencia la mucha fe que los chicos tienen en el ya digo notable “Empire Of The Blind”. David White, no sin cierta ceremonia, introduce entonces otro de los grandes clásicos de la banda, no otro que “Death By Hanging”, para regocijo de sus fans más leales. Que los había, ya lo creo que sí. Idris se vació aquí. Suelo y paredes de la Gong temblaban con cada arremetida contra los dos bombos de su batería. El juego de White con su público durante estribillos dibujó unas cuantas sonrisas y alzó unos cuantos puños el pasado jueves. Punto álgido antes de los bises.

Hypnotized” pone a prueba el aguante de Idris tras baterías. Mucho fue su desgaste, más si tenemos en cuenta que, como dije antes, era su cuarta noche consecutiva, con todo lo que ello implica. Su entrega y dedicación bien merece el reconocimiento aunque venga de este modesto cronista. Igualmente nerviosa, “The Blight” aguanta el tipo entre sus grandes clásicos y pone de relieve la mucha cera que Heathen aún tienen por dar. Pero claro, el final tenía que ser para “Goblin’s Blade”, no sin que antes White, ya sin el chaleco, hubiera preguntado si teníamos fuerzas para una más. Una y puede que hasta tres a tenor de los cánticos que inundaron la sala. Tremendos.

Triunfal paso de Heathen por tierras asturianas. Estamos muy felices además de ver la sala tan repleta nada menos que un jueves de agosto, por lo que no cabe otra que seguir confiando. Nosotros, en la medida de nuestras (pequeñas) posibilidades, seguiremos aportando nuestro granito de arena. Vaya por tanto nuestro agradecimiento a la buena gente de Kivents por todas las facilidades, así como un saludo a los muchos y buenos amigos por la afable compañía. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Jaime PhotoLive

Agenda: Serapis Project + S.O.C.S. + Dr. Nekro en Gijón

La formación progresiva catalana Serapis Project encabezada por Kris Vega (Cobra Spell, Born In Exile) recalará en los escenarios asturianos el sábado 14 de septiembre. La cita tendrá lugar en la gijonesa Sala Buddha acompañados por los locales State of Crime & Science y Dr. Nekro.

Los de Barcelona presentarán su ópera prima «Palingenesis» autoeditada el pasado 2023 mientras que S.O.C.S. actualmente inmersos en la grabación de su próxima obra de estudio retoman los escenarios tras su paso por Infiesto en el mes de junio (crónica). Dr. Nekro que se encuentran rematando su segundo disco de estudio vuelven a pisar un escenario desde su parada en la Sala Telva de La Felguera en el mes de abril (crónica). Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/serapis-project-gijon-sala-buddha

Agenda: Aeternal Queen en Gijón

Aeternal Queen, proyecto compuesto por Richard de la Uz (De LoreanBest Guitar Band y Bras Rodrigo) , Ángel Miguel (The Travellers, Real Straits) a la guitarra, Alejandro Blanco (Pablo Valdés, Lazarus) en baterías, Sam Rodríguez (The Electric Buffalo, Black Beans) en teclados y Antón Ceballos (Gestido, Rafa Kas)  al bajo regresa a los escenarios para rendir un nuevo homenaje a la leyenda británica Queen.

Tras su paso por Oviedo en el mes de mayo (crónica), la cita será el viernes13 de diciembre en la gijonesa sala Acapulco. Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace:
https://www.wegow.com/es/conciertos/aeternal-queen-en-gijon

Crónica: La Mar De Ruido (16/8/2024)

Tres eran las jornadas que abarcaba el veinte aniversario del festival avilesino La Mar de Ruido, siendo la del viernes la más afín a un medio como este. Tocó pues echarse una vez más a la carretera para dar cumplida cuenta de las descargas de Mártires del Rock & Roll, Dr. Feelgood, Obús y Brecha.

El Parque del Muelle acogía un año más una cita gratuita beneficiada esta vez de una climatología de lo más amable. Así pues, no es poca la gente que se agolpa frente al curioso escenario cuando los ferrolanos Mártires del Rock & Roll toman las tablas decididos a rendir tributo a sus paisanos Los Suaves. Al grito de “Siempre Yosi, siempre Suaves, el cuarteto que comanda el guitarra y voz Tomás Domínguez tiró de nostalgia y supo conectar con una audiencia, cabe decir, de lo más receptiva.

El arranque con “El Afilador” no deja lugar a dudas. Puede que el bajo se llevara por delante a las guitarras y casi también que a la voz durante los primeros compases. Lo cierto es que una vez equilibrada la mezcla, quien más quien menos disfrutó de sus evoluciones. Empaquetar en apenas sesenta minutos a una banda con el enorme legado de Los Suaves parece tarea casi imposible. De ahí que el cuarteto ahorrara en discursos e interrupciones.

Así pues pudimos gozar de clásicos como “Viajando al Fin de la Noche”, con la banda dándose un paseo hasta la tarima colocada frente al escenario. Que lo decimos siempre, el juego que dan cuatro tablas bien puestas, si bien el viernes por poco nos cuestan un disgusto. Pero vayamos por orden. Me gustó “Dulce Castigo” También la forma en que “Si Pudiera” le cambia el signo al set. La Ibanez roja bullía en cada solo. Calzarse los zapatos de todo un Alberto Cereijo no es una tarea fácil para casi nadie pero a fe mía queda patente que Mártires tienen guitarrista de sobrada habilidad y carisma para enfrentar tan descomunal reto.

No faltó la más reciente, entre comillas pues han pasado veinte años ya, “Mi Casa”, que no dejó de sonar a pura reivindicación Suave. Fue justo tras las presentaciones de rigor que la Ibanez dijo basta. Solucionado el percance en cuestión de segundos, “No Puedo Dejar el Rock” materializó la nostalgia y levantó puños y cuernos en el Parque del Muelle. Encararon así una ronda final que recordaría la ineludible “Dolores Se Llamaba Lola” para un cierre con las que son, fácilmente, mis dos favoritas de los gallegos. A saber: “Malas Noticias” primero y “Pardao” después, con un Domínguez ya algo justo de voz, trabajó y sudó de lo lindo el ferrolano, para una ovación final de la que pocas veces habré visto dirigida hacia una banda tributo. Mucho el cariño que hay aún por Los Suaves en la vieja Asturias, por si alguien dudaba.

Viejos conocidos del festival, servidor ya pudo ver a Dr. Feelgood en el mismo emplazamiento allá por 2007, la de los británicos era una elección algo extraña para la jornada del viernes, encajados como quedaron entre tres bandas de rock / metal como lo son Mártires, Obús y Brecha. ¿Amilanó esto a los de Essex? Ni lo más mínimo. Pasan veinte de las diez cuando “I Can Tell” preña Avilés del mejor blues rock. Pareció muy en forma la formación desde los primeros acordes. Ayudó en gran medida el buen sonido del que disfrutaron, me atrevería a decir que el mejor de la jornada, también lo risueño que se mostró el ex The Animals Robert Kane, carismática voz de los ingleses desde 1999.

Se sucedían los temas sin solución de continuidad que dirían los clásicos, siendo “All Through The City” y en especial “She Does It Right”, con un solazo tremendo, mis favoritas de este primer tercio de set. El puro carisma y enganche con la gente de Kane contrasta con la seriedad, rayana en lo inconmovible, lo espartano incluso, de Kevin Morris en batería y Phil Mitchell al bajo. Kane por su parte tendría tiempo de exhibir habilidades con la armónica en “Ninety Nine And a Half (Won’t Do)”, apoyado por una de esas líneas de bajo pegajosas como mosquito en ola de calor.

Con “Dam Right I Do!” recordarían su más reciente obra de estudio, aquél “Dam Right” de 2022. Y si bien el género que practican pueda quedar justo en las lindes de un medio como este, lo cierto es que disfrutamos de lo lindo con sus evoluciones. Tanto o más que el bueno de Gordon Russell, que supo extraer lo más granado de su vieja pero inconfundible Telecaster. Al final es un set que nos devuelve el gusto por las cosas bien hechas. Queda patente cuando Kane anuncia que van a sacar la “slide guitar for two songs”, siendo la primera de ellas “Keep It Undercover”, con quizá el mejor Russell de toda la jornada, y “Back In The Night” la segunda, con los más clásicos de entre la audiencia gozando de lo lindo con la banda.

Robert Kane, sesenta y nueve años le contemplan, no dejó de moverse apenas un segundo. Derrochó carisma, también elegancia, conectó con la audiencia y, en definitiva, mostró un estado de forma envidiable para su edad. Pero sería sin embargo el imperturbable Phil Mitchell quien acaparara buena parte de las miradas en “Roxette” gracias a una de las líneas de bajo más simples y sin embargo bailongas de toda la jornada. Tras otro solazo de Gordon Russell en “If My Baby Quits Me” llegarían las obligadas presentaciones y una versión de Bobby Charles, no otra que el clásico entre los clásicos “See You Later Alligator”, que el público recibió de muy buena gana.

El propio Kane se abrazaría a una de las columnas del escenario para, de nuevo armónica mediante, honrar a Mickey Jupp recuperando su “Down At The Doctors”, tema que nos sirve para recordar al recientemente fallecido Jack Russell que lo interpretaba con sus Great White, y para encarar un bis donde se suceden la instrumental “Last Call” y el cierre “Route 66”, dejando al público de La Mar de Ruido inequívocamente satisfecho. Gran estado de forma y más clase que una universidad. Disfrutemos de ellos mientras podamos.

Son exactamente las doce cuando Obús hacen suyo el escenario de La Mar de Ruido dispuestos a aunar heavy metal y nostalgia en otra noche mágica para ellos. La banda, en formación estable desde la entrada de Luisma Hernández al bajo en dos mil dieciocho, sigue atravesando un momento dulce para regocijo de sus muchos seguidores.

Por contra, el suyo es un set que ofrece pocas sorpresas. Para servidor, algo neófito en lo que a la disciplina obusera refiere, una de esas sorpresas puede ser el “Man With a Harmonica” de Ennio Morricone con el que introducen el set. Tras él, “Necesito Más” pone la primera pica del show. La gente, muy metida ya desde los primeros acordes, no dudó en entregarse a los madrileños. Fortu respondió bajando a la tarima y dándose su particular baño de masas. No era poca la gente que se congregaba frente a él y el vallecano supo responder en consecuencia.

Pero ya digo que el set ofreció pocas novedades. En cualquier caso la gente a mi alrededor no dudó en corear clásicos como “La Raya” o en especial “El Que Más” durante esta primera fase del set. A bordo igualmente de un buen sonido, al menos en la ubicación donde me encontraba, sobresalió el bueno de Carlos Mirat a los parches. El ex Lucky Dados ofrece una interpretación tan segura como potente y de igual manera vistosa. Al alimón con Hernández, una base rítmica de contrastada calidad para la banda de la capital.

Corre Mamón” reafirma el viraje hacia terrenos más heavies, valga la redundancia, del corte previo. Y enseña un muy buen solo del incombustible Paco Laguna. No faltan los gestos de Fortu durante “Te Visitará La Muerte” simulando un crucifijo. Su estribillo sería a la larga uno de los más coreados de la jornada. Y es que ya digo que puede ser una banda que guste más o menos pero el cariño que el público avilesino brindó a los cuatro músicos está fuera de toda duda. Así las cosas Fortu pregunta si sabemos dónde estamos, “pues en un concierto de rock and roll”, diría, todo como anticipo de esa ya ineludible “Que Te Jodan”, probablemente uno de los temas que mejor acierta a resumir la particular idiosincrasia de la banda.

Como idiosincrático resulta ya cada vez que pisa esta tierra su recuerdo al gran Tino Casal, que fuera productor de su primer álbum, y del que guardan tan buen recuerdo. Comentó también los muchos kilómetros que hubo de hacer desde su refugio en Aguadulce (Almería) para estar presente el viernes ante todos nosotros. Qué mejor introducción para “Autopista”, después de todo son más de mil kilómetros los que separan ambas localidades. Como he dejado escrito ya muchas veces: en ocasiones parece que el rock todo lo puede.

“El marco es super-bonito”, dijo, en alusión al escenario en el que La mar de ruido desarrolla sus actividades, amén de contarnos una pequeña historia sobre “Complaciente o Cruel”, que pensaron inicialmente para Miguel Ríos para después acabar haciéndola suya. Fue un punto de inflexión en el set, con Paco, Fortu y Luisma sentados en las escaleras que dan acceso al escenario. “Juego Sucio” nos devolvería entonces a los Obús más heavies.

“Dinero, Dinero” puso voz en grito al Parque del Muelle. Obús sin grandes sorpresas ni tampoco mayores errores. Fortu divirtiéndose y divirtiendo a los suyos. Haciendo buen uso de la sufrida tarima y por poco teniendo un disgusto en “Prepárate”. “Vaya hostión” repetiría en varias ocasiones. Por fortuna, la cosa no pasaría a mayores. O sí pero supo hacer de tripas corazón. Presentó el vallecano a su bajista Luisma Hernández, quien acometería un pequeño solo que vendría a culminar en el riff de “Seven Nation Army” de The White Stripes. La “vieja confiable” que diría mi compañero y sin embargo amigo Felipe Suárez Mera.

No faltó el habitual solo de batería a cargo de Mirat. Tampoco el juego con la escalera, con Fortu acompañando tras los parches. Y finalmente le llegaría el turno a Paco Laguna. “Llevamos juntos cincuenta años”. Y los que les quedan, visto lo visto. Así las cosas “Vamos Muy Bien” culmina un show más de una banda que, a tenor de la ovación recibida, supo satisfacer a los suyos. Parece quedar Obús para rato.

Brecha nacieron en Asturias allá por comienzos de siglo para terminar entregando un par de álbumes: el homónimo en dos mil tres y aquél “En Libertad” de dos mil cinco. Y si bien puede que a nivel nacional la formación pasase algo inadvertida, lo cierto es que en Asturias ha ido adquiriendo un cierto estatus de culto hasta nuestros días, que culminó en la noche del viernes con la banda rebasando ya la veintena desde el mencionado debut. Curiosamente uno de sus primeros conciertos celebrado en el estadio Suarez Puerta de Avilés también contó con la participación de Obús, las vueltas que da la vida.

De ese estatus de culto que comento puede dar fe el inicio que proponen, no otro que “Libre Como Un Halcón”, cuyos versos “Corre por tu vida y no mires atrás. Recuerda que no hay otra oportunidad” sonaron más auto-reivindicativos que nunca. Gran solo de Bustamante aquí, al que se le vio entre concentrado y risueño durante no pocas fases del set. Y tal vez por aquello de que había sido la actuación inmediatamente anterior, lo cierto es que la traslación al directo de “Acabado” me sonó más Obús que nunca. No defraudó Juan Lozano al micro. Con ese timbre inconfundible, no cabe otra que amarlo u odiarlo, parecen no haber pasado veinte años, encandiló a los suyos. La coletilla “Brecha, veinte años y a veinte uñes” engrosa desde ya la mitología de la banda.

Aquella “Tu Hada” que inauguraba su segundo álbum fue dedicada por el bajista Fernando Cima a las figuras de Carlos García Rubio y Maribel Alberti, Carlos y Mari, dueños de El Cafetón y recientemente fallecidos en un luctuoso accidente en tierras leonesas. Desde aquí no podemos más que sumarnos al recuerdo y aprovechar para mandar un fortísimo abrazo a familiares y allegados del matrimonio.

Pero la vida sigue y el rock and roll con él. “Hay muchos traidores aquí”, asegura Juan Lozano con un tono a medio camino entre la pregunta y la afirmación. Turno, claro, para “Traidor”. El inicio más calmo de “Iros Al Infierno” supondría un pequeño punto de inflexión dentro del set. Extrajo además una estupenda línea de bajo por parte de Cima. Con Lozano haciendo de las suyas con el público, el corte resultaría finalmente uno de los puntos álgidos dentro de su descarga. Y mientras que “A Mil Por Hora” deja a los Brecha más vacilones, es “Morir En El Intento” la que dibuja los momentos más cercanos al power de toda la jornada.

Se produciría entonces una sorpresa por partida doble gracias al “Mr. Crowley” de un tal Ozzy Osbourne, transmutada para la ocasión al idioma de Cervantes. “Rayo Azul” nos devolvería a unos Brecha en su salsa para desembocar en una “Highway Star” con un gran Bustamante pero en la que eché en falta los teclados. Mario Herrero (Drunken Buddha) nos tiene pero que muy mal acostumbrados. Feliz 20+1 aniversario.

Gran jornada inaugural de la más reciente edición de La Mar de Ruido. Tres bandas afines al heavy metal y la curiosa excepción de los británicos Dr. Feelgood supieron colmar las ansias de un público fiel y entregado. Con el buen sonido del que gozaron las cuatro bandas y lo amable de la climatología, costaría poner mayores pegas más allá de lo tardío del evento. Entre dar comienzo a las cuatro de la tarde de un viernes o a las nueve, como fue el caso, queremos pensar que ha de existir algún término medio. En cualquier caso una gran jornada de rock and roll en más que grata compañía. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz