Apenas diez días para las dos paradas en nuestros escenarios de Gamma Ray de la mano de Z! Live On Tour. La leyenda germana del power metal liderada por Kai Hasen agotaba hace un mes las entradas para los conciertos de Madridy Bilbao, que tendrán lugar el 4 y 5 de diciembre respectivamente.
La icónica banda apenas se prodiga en vivo desde el año 2018, fecha del retorno a Helloween de Hansen, por lo cual las citas en la madrileña Sala But y la bilbaína Santana 27 se han convertido en obligada peregrinación para los innumerables seguidores del combo teutón. Repasamos a continuación el probable repertorio de himnos que ofrecerá en este periplo estatal:
Land Of The Free
Last Before The Storm
Rebellion In Dreamland
Master Of Confusion
Dethrone Tyranny
Man On A Mission
The Silence
Empathy
Avalon
One With The World
No World Order
Somewhere Out In Space
Heading For Tomorow
Send Me A Sign
Heaven Can Wait
Una selección de clásicos que sin duda contentará a los paladares más exigentes y promete una noche para el recuerdo gracias al formato poco habitual en los últimos tiempos para la formación alemana como son las salas de conciertos.
A través de los ojos de Titi Muñoz el Daimon Tour de Warcry por tierras mexicanas nos llega en formato documental. El relato audiovisual está principalmente protagonizado por los fans de la banda y cuenta con la grabación, edición y maquetación del realizador asturiano.
Las grabaciones corresponden a los conciertos de WarCry que tuvieron lugar en las siguientes localizaciones:
9 de Agosto – Escenario GNP Seguros (Monterrey)
10 de Agosto – Metrópoli Music House ( Torreón Coahuila)
11 de Agosto – Salón Pistoleros (Chihuahua)
14 de Agosto – Auditorio Benito Juárez (Ciudad Juárez)
16 de Agosto – C4 Concert House (Guadalajara)
17 de Agosto – Pepsi Center WTC (México DF)
18 de Agosto – Teatro Morelos (Morelia)
21 de Agosto – Cineteca Alameda (San Luís Potosí)
23 de Agosto – Auditorio Francisco Eduardo Tresguerras (Celaya)
Noche de extremos la que nos propuso el Tizón Sound gijonés con la venida de los locales Burnt To Death, los madrileños The Ancient Arrival y los burgaleses Nasty Surgeons. Como quiera que tampoco queríamos perdernos la presentación de Eden en la remozada Sala Estilo, al equipo de Heavy Metal Brigade le tocó una noche más separar sus caminos. En lo que al bolo de Gijón concierne, lo primero que llama mi atención es la cantidad de gente que espera en la puerta dado el carácter extremo y underground (en este caso literalmente hablando) de una cita como esta.
No es una propuesta amable la de Burnt To Death pero había muchas ganas de comprobar de primera mano qué tal funciona la actual iteración de la banda con Javi Pity en baterías y Alex Kai al bajo. El trío proclama con su intensidad habitual ese death metal de acentos black y lo cierto es que parecen bien ensamblados ya desde el inicio. Incluso me atrevería a decir que se denota una cierta química entre ellos a pesar de lo reciente del line up.
“The Real Horror (Begins)” arrastra de inicio algún guiño más melódico. Lo cierto es que Solarfall parecía como niño con juguetes nuevos, haciendo tapping y deslizando solos loquísimos en cortes como “Just a Carcass”. De Javi Pity poco que contar que no se sepa. Es un seguro de vida en estas situaciones, manejando los altos biorritmos del trío con total seguridad y eficacia. Y si bien el propio Solarfall adujo ciertos problemas con monitores, lo cierto es que hacía fuera (y considerando que el Tizón no es el Wizink, ni falta que hace) el sonido que desarrollaban era más que óptimo.
Parte del público respondió con pogos. En mitad de una última pausa para afinar, también con unos vítores cargados de una cierta sorna. Muchos eran los amigos del trío la otra noche en Gijón y ya se sabe que donde hay confianza… el remozado trío descerraja entonces “Germinating The Seed Of Doubt” y “Deepest Sea” como colofón a un buen set. Anunciaron nuevo Ep y ellos ya saben que desde aquí somos todo orejas.
Son las nueve y media cuando le llega el turno a los madrileños The Ancient Arrival. Su música, enmarcada dentro de las lindes del deathcore de gente como Thy Art Is Murder o Whitechapel, también Worm Shepherd o Mental Cruelty, tenía algo de salto al vacío entre dos bandas de raíz mucho más clásica. Fue algo que saltó a la vista cuando el cuarteto tomó el coqueto escenario, pues cabe destacar que no fuimos muchos quienes nos quedamos a disfrutar de sus evoluciones.
La banda, que carece de bajista y forman Ángel Antón y Eduardo Palomo en guitarras, Saúl Sánchez en baterías y Roberto Fernández en voces, acudió a Gijón a presentar temas de su último Ep “Servants Become Death”. También a dejar algún que otro adelanto. En lo personal agradecí cuando lindaban con el death metal más vibrante. Sobresalió ahí Saúl mientras Roberto se convertía en el perfecto maestro de ceremonias del cuarteto. El propio vocalista aseguró que “I, Abomination” se trataba de su tema más “bruto”. Y lo cierto es que extrajo una versión descarnada y cruda de los capitalinos.
Agradecí lo orgánicos que sonaron. En contrapunto a propuestas más artificiosas y aún con la falta de un cuatro cuerdas en escena, se desenvolvieron bien y apuesto a que más de uno se quedó con la copla. “La parte guapa del show empieza ahora” prometió entonces el activo vocalista como anticipo a “Purification Season”, corte que amalgama muchos de los vértices sobre los que pivota el contemporáneo sonido de los madrileños. Adelantaron incluso algún tema de su futuro Ep “Disillusion Devastation” y cerraron con “The Myth” tras un show sin grandes alardes ni mayores errores.
Llegaba entonces el turno de Nasty Surgeons. Los de Burgos, con el polifacético Raúl Weaver al frente, han conseguido, en apenas ocho años de trayectoria, posicionarse como uno de los nombres más interesantes del death grind patrio. Gracias a buenos álbumes, siempre adornados por el fino arte de Juanjo Castellano, pero sobre todo a buenos shows como el del pasado sábado.
Ramón Mur en baterías, Fabián A. Hernandez al bajo, Gonzalo Navazo en guitarras y el mencionado Weaver en guitarra y voces hacen suyo el Tizón pasadas las diez y media. Suena una pequeña intro, seguida de “Fetal Hunt”, y el cuarteto no podría sonar más intenso y potente. Sorprende que en una sala pequeña como esta se puedan alcanzar tales niveles de contundencia.
Ataviados con el correspondiente atuendo de cirujanos y bañados en la sempiterna luz roja de la sala, Nasty Surgeons no hicieron prisioneros. Su primera vez en Asturias, si no entendí mal a Raúl, y la seguridad de que venían con las pilas bien cargadas. Si tal y como me comentaría Fabián después, la banda no se encontraba al cien por cien, solo cabe preguntarse cómo de arrolladora es su mejor versión. Porque para cuando la dupla “Cotard Delusion” & “Liston Knife” cae sobre nosotros, desde luego pocas dudas caben al respecto de su desempeño.
Weaver derrochó tanto carisma como mal café. Pero si algo sorprende en el cuarteto es la impasibilidad de Ramón Mur tras baterías mientras descerraja un blast beat tras otro con total solvencia. Para “Coronary Artery Bypass Surgery” y su final ardiente y descosido ya se pudieron ver algunos tímidos pogos en el Tizón. “Vamos con una más lenta, que se os ve muy cansados” ironizaba Weaver previo paso a descargar “Intracraneal Bleeding”, pura demencia y vitriolo en forma de death grind. Fue no obstante en “Ogre Of Aptos” y no sin que antes Weaver se acordase de Noel Kemper (Gruesome Stuff Relish) donde rebajaron (en parte) los pulsos, acertando a sonar más rockeros. Más carcassianos si cabe, con el propio Raúl dejando uno de sus mejores solos de la noche.
Tuvieron tiempo incluso de ir adelantando nuevo trabajo a través de una “Vagina Dentata”, imprescindible esa segunda voz de Fabián, que ni mucho menos compromete su furibunda propuesta. Al contrario, me atrevería a decir que resultó en uno de los cortes más violentos y abruptos del set. Violencia que mantendrían en “Dr. Death” y en parte abandonarían a través de los ritmos más d beateros de “Multiple Organ Dysfunction Syndrome”, a buen seguro el corte más distinto (que no diferente) de toda su descarga.
Para el final fueron quedando “The Executioner’s Song”, inolvidable e inconfundible su fugaz pero cachonda intro, una “Open Cadaver” donde Weaver mandaría los debidos agradecimientos y una “The Resurrectionist” en la que los más valientes se atrevieron con un pequeño wall of death. La sensación final que quedó fue la de que esta es una de esas bandas cuya encarnación en vivo mejora de manera sustanciosa con respecto al estudio. Era su primera visita a estas tierras y, a tenor de lo visto, esperamos que no sea la última.
El metal extremo parece seguir gozando de buena salud en la región. No fue poca la gente que se acercó el sábado al Tizón y desde aquí solo cabe felicitarse por ello. Una de esas noches que vienen a borrar el fatalismo que nos inunda a nada que un par de bolos no salen como uno espera. Sea como fuere y pese a los inevitables solapes, una carnicería de lo más gozosa y divertida. Agradecer a bandas y sala todas las facilidades, mandar un cariñoso saludo a los muchos habituales con quienes departí en mayor o menor medida y disculpas por lo repentino de mi huida. El búho aguardaba. Ya saben: nos vemos en el siguiente.
El retorno a los escenarios de Strawberry Hardcore, la formación liderada por César Strawberry, tendrá parada en Asturias. El fundador y voz de Def Con Dos recalará en el ovetense Gong Galaxy Clubel sábado 1 de febrero acompañado por el trio stoner local Ballbreakers.
Nacidos en el año 2001 tras la disolución temporal de Def Con Dos regresan a las tablas con una alineación compuesta por César Strawberry y Manuel Tejeringo, como miembros originales, Dario Guibert al bajo, Blai Drummer a la batería y Mara Gilbert como segunda voz y coros. Ballbreakers que editaban su EP debut en el 2023 presentarán su nueva alineación tras la llegada de Alejandro «Rochu» García a la batería.
El cuarteto sueco The Hawkins celebra su primera década de trayectoria musical con una gira estatal que tendrá parada en el avilesino Paseo Malecón. La cita con la formación afincada en Västmanland County tendrá lugar el viernes 22 de noviembre y contará con el dúo Testaferros como banda invitada.
En los límites del hard rock y el garage punk, con influencias de bandas como Backyard Babies, Hellacopters o The Hives presentarán su última obra de estudio «Aftermath», EP editado en el 2021. A la espera de la publicación de un nuevo larga duración el pasado mes de junio estrenaban la canción «Klister«.
Por su parte Testaferros, dúo instrumental formado por Kiki Dee a la batería y Pablo Jonte a la guitarra, tras su paso en el mes de mayo por Langreo retoman los escenarios para continuar con la presentación en directo su EP debut (reseña).
Entrada online anticipada 15€ a través de la plataforma Entradium y los puntos físicos Café Lord Byron y Bar Route 66 en Avilés. Precio en taquilla 20€.
No todos los días tenemos en Asturias la suerte de poder disfrutar de una de las bandas de referencia del rock. Jethro Tull, con su peculiar forma de entender el rock progresivo, fusionado con elementos del folk británico, blues rock y pinceladas jazzísticas, son uno de los titanes del género, y el hecho de que las entradas se agotaran meses antes de la fecha del concierto evidenciaba las ganas de volver a disfrutar de Ian Anderson y sus chicos en Gijón, tal vez por saber que, con casi total seguridad, sería la última oportunidad de disfrutar de la banda en el Principado, así como por el buen sabor de boca que su concierto en el Jovellanos en el ya lejano año 2000 dejó entre el respetable. Con la fecha anotada en el calendario por muchos, solo quedaba esperar a que llegara el día y ver cómo se defendía en directo el quinteto británico y cómo les había sentado el paso de los años.
Ante un teatro de la universidad laboral a rebosar y cinco minutos después de las 20:30, los de Ian Anderson comenzaban su actuación previo aviso a la audiencia de que no estarían permitidas ni fotos ni videos durante la misma, a excepción de durante el “bis” que cerraría el concierto (petición que, sorprendentemente, fue mayormente respetada por el público). El comienzo con “My Sunday Feeling”, que suponía el primer corte del primer redondo del grupo “This Was”, seguida de “We Used To Know” del segundo disco “Stand Up” (con una “pullita” en forma de dedicación a The Eagles al entender que el mítico “Hotel California” estaba algo más que inspirado en esta canción), nos hacía esperar un ejercicio exclusivamente de nostalgia en cuanto a elección del repertorio, sin embargo quedaron representadas mas o menos todas las épocas del grupo en los 120 minutos de concierto (con un descanso de 15 minutos por medias) que la banda desgranó durante la velada.
Desde los primeros compases del show, se hizo evidente que el sonido durante toda la noche iba a ser excelente. La acústica del teatro de la Laboral, ideal para este tipo de conciertos, demostró haber sido una elección perfecta para recibir a estas leyendas del género, permitiéndonos disfrutar de todos los matices y colores que la música del quinteto ofrece. La formación, aunque buenamente se podría calificar desde hace tiempo de “Ian Anderson & Friends”, suena sólida y acompasada, con mucha clase y fiel a las interpretaciones originales, sin duda a la altura de la marca que defienden sobre las tablas. El bajista David Goodier y el teclista John O’Hara, que acompañan a Anderson desde 2007, mostraron que la química entre ellos sigue intacta. Aunque los seguidores clásicos del grupo no pueden evitar echar de menos el trabajo de Martin Barre a las seis cuerdas, el joven Jack Clark cumple a la perfección y cuenta con varios momentos de lucimiento durante el show que le hacen encajar perfectamente. El batería Scott Hammond, sólido y sin demasiados alardes, aporta el peso y el “groove” que la banda necesita en todo momento.
Sin embargo, es bien cierto que Ian Anderson pone el contrapunto en la parte vocal. Los años no pasan en balde y es innegable que al bueno de Ian le cuesta sobremanera mantener el tipo en ciertos temas. Va muy justo de voz, pero al fin y al cabo tiene 78 años y es “el padre de la criatura”, así que tampoco se puede ser excesivamente crítico con él en este aspecto. Sus limitaciones vocales quedan ampliamente compensadas con su maestría a la flauta (santo y seña del grupo), con su chanza inglesa y con su capacidad de comunicación con un público que, si bien por momentos no entendía todo lo que Anderson comentaba por la barrera lingüística, agradeció en todo momento su buen humor y actitud sobre las tablas.
Como decía anteriormente, el repertorio no dejó indiferente. Pese al comienzo visitando los dos primeros lanzamientos del grupo, la banda no se centra en sus años de “laureles”, si no que no duda en tocar temas de los 80 y 90, así como de los dos últimos lanzamientos del grupo, “The Zealot Gene” (2022) y “RökFlöte” (2024). Así, fueron cayendo clásicos como “Songs From The Wood”, “Too Old To Rock n Roll” o “Weathercock” así como “no tan clásicos” como la oscura “Roots To Branches” que nos retrotrae al disco de mismo nombre de 1995, o “Farm On The Freeway” del ochentero “Crest Of A Knave” que, si bien no eran tan celebradas como el material clásico, no bajaron el pulso del concierto. “Wolf Unchained”, “Mine Is The Mountain” y “The Navigators” representaron a los Jethro Tull más contemporáneos y con los que Ian se siente también más cómodo a nivel vocal.
De hecho, algunos echamos de menos referencias a discos que son clásicos de la banda y referencias absolutas del género como son “Thick As A Brick”, “Minstrel In The Gallery” o “A Passion Play”, pero como digo, la elección de temas dejaba claro que Ian Anderson quiere dar visibilidad a todas las épocas del grupo y por nuestra parte sólo nos queda respetarlo. Las referencias a la música clásica de Bach y Gabriel Fauré, reconvertidas en formato de folk rock tampoco faltaron en la velada. La recta final con una “Aqualung” un tanto rearreglada y adaptada a la formación actual y el bis de la inevitable “Locomotive Breath”, fue jugar a caballo ganador para despedirse por todo lo alto.
Y así concluía la noche que Jethro Tull se despedía de Gijón. La sensación generalizada entre un público que, por desgracia, no suele disfrutar de este tipo de grandes giras en la región, era de satisfacción por haber podido disfrutar una última vez de una de las bandas por excelencia del rock progresivo y que encima demostró que, pese al irremediable paso del tiempo y combinando nostalgia y vigencia, sigue ofreciendo conciertos muy solventes. Ojalá más giras como está hagan parada en Asturias en el futuro.
Repertorio:
Set 1: My Sunday Feeling We Used To Know Songs From The Wood Weathercock Roots To Branches The Donkey And The Drum Wolf Unchained Mine Is The Mountain Bourrée In E Minor (Johann Sebastian Bach cover)
Set 2: Too Old To Rock ‘n’ Roll, Too Young To Die Farm On The Freeway The Navigators Pavane In F-Sharp Minor (Gabriel Fauré cover) The Zealot Gene Dark Ages Aquadiddley Aqualung