Reseña: Caedis «Opus Calamitas» (Autoproducción 2024)

Tras debutar allá por 2015 con el Ep «Rise Of The Crocotaur», los groovers madrileños de Caedis regresan a la acción con su primer largo. Tras este nuevo «Opus Calamitas« encontramos a Miguel Murillo al bajo, Chema Cobas en baterías, las guitarras de Miguel Bárez y Mario Sánchez y la voz de Carlos Serrano. Con producción del Arwen José Garrido (Angelus Apatrida, Saor, Ebony Ark, Saratoga…) y de nuevo portada de Aneke M.Y. (habitual tanto de Marvel como de DC) el trabajo vio la luz allá por febrero de este mismo año.

Critical Hit” pone de inmediato las cartas sobre la mesa. La cara más descarnada del quinteto se materializa sin ahorrar en buenos destellos técnicos, para después fluctuar entre el nervio y la pesadez. Se dan cita voces desgarradas, en conjunción, casi diría en confrontación, con otras más agrias y oscuras. La composición mantiene unas vibraciones altas y las acompaña de buenas melodías e interesantes cambios de rumbo. Todo el trabajo de las guitarras de Sánchez y Bárez a lo largo de estos poco más de cuatro minutos de arranque es estupendo, rematando con un solo exigente y ambicioso, ojo a la base rítmica que lo soporta, y que confluye en un epílogo lleno de rabia. Poderoso y llamativo primer corte.

El de Gojira puede ser un nombre recurrente según se suceden las escuchas de “Winds Of Destruction”. Caedis sin embargo aporta ciertos dejes más sureños donde sobrevuelan, aunque sea tímidamente, nombres como Down, Crowbar o ya de manera más lejana Bongzilla o High On Fire. Intensidad en todo caso, riffs arrastrados y un trazo cambiante, laberíntico, en donde sobresale la labor de Cobas tras los parches. Su batería aquí es un cúmulo de virtudes. Caedis parecen sentirse muy a gusto en esta encarnación más angosta y a la vez enrevesada, entregando su mejor cara como compositores, también como intérpretes, para una de sus ofertas más certeras.

La más escueta “Collision Course” ofrece ahora a los Caedis más vibrantes en una composición mucho más directa y lineal, que no desechable. Cobas marca el ritmo y a lomos la banda abraza el thrash panteril sin ningún tipo de compromiso. Me gustan esos adornos en las partes más veloces, así como el ritmo casi marcial que imprimen a las estrofas. El puente, que de nuevo abraza la pesadez del metal sureño, con alguna de las guitarras más oscuras de todo el largo, contrasta con esas voces tan áridas y (de nuevo) desgarradas de Carlos Serrano. Puede que eche en falta algún solo más pronunciado. Por contra, es una de esas que huelen a directo ya desde las primeras escuchas.

A pura base rítmica nos recibe “Unleash The Crocotaur”, que viene de nuevo a destripar ese metal pesado de pulso sureño. Buenos riffs los que traman Bárez y Sánchez aquí para el que es, fácilmente, el corte con el estribillo más abiertamente memorable de todo el trabajo. Gracias a otro buen riff engarzaran las distintas estrofas. Con una base rítmica bien conjuntada y mejor medida y si bien no dispone de un trazo tan retorcido como otros cortes del álbum, me agrada sobremanera el deje un tanto más atmosférico en el que han apoyado el solo. La propia construcción del corte hasta él, de hecho. La banda parece así combinar su lado más elegante con el más rotundo y pesado, pariendo por puro contraste una de mis favoritas de esta “Opus Calamitas”. Mucha atención a las voces limpias que anticipan el epílogo.

Non Compatible” retorna a las raíces más thrash del quinteto para después construir un corte vitriólico y enfebrecido, con Cobas casi siempre alto de revoluciones y un Serrano más gritón que nunca. Cuando esos pulsos más vibrantes bajan, sale de nuevo a la luz el buen nivel que atesora el dúo guitarrero. En especial por el equilibrio que logran y la forma en que operan siempre en favor de la composición y no de cualquier afán masturbatorio. El solo, que llega tras un pequeño guiño del vocalista a influencias más contemporáneas, ese pequeño “pig squeal” a la manera de Caedis, puede ser fácilmente mi favorito de todos cuantos pueblan este debut de los madrileños. Estupenda la manera en que la producción lo funde con la contundente base rítmica y la voz de Serrano en ese rotundo epílogo. Estupenda.

De “Old Fashioned Tough Guy” me gustan más sus intenciones que su empaque final. Quizá porque algunos de los riffs que se dan cita aquí pueden pecar de recurrentes. La banda no se olvida de su habitual querencia por los cambios de ritmo y tono. La segunda estrofa gana en melodía y Serrano está igualmente gritón en un estribillo en el que echo en falta una pizca más de incorrección. De vértigo. Conecto en mejor medida con esa segunda mitad, apoyada sobre otra cuidadísima batería de Cobas y a la que remata un solo de guitarra tendido y de nuevo elegante.

Nombraba antes a Gojira y el de las estrofas de “Falling Forever” puede ser el riff que más me recuerde a la banda de los hermanos Duplantier. Curiosamente, es un corte que en poco o nada recuerda al cuarteto actualmente radicado en New York. Caedis mantienen un ritmo alto aquí pero deslizando ahora un deje más atmosférico, que rima con ciertas ideas del corte anterior y convierte a esta eterna caída en uno de los cortes con más personalidad de todo el largo. La sucesión de solos, con el wah humeando a ratos o el buen trazo que la banda desarrolla durante el epílogo desde luego contribuyen a ahondar en la idea.

Para el final queda “The End Of The Universe”, corte más rácano del álbum y en el que sorprenden las oscuras voces filtradas contra las que Carlos Serrano construye la suya propia. Es un corte donde Caedis juegan más que nunca con la experimentación. Quizá no tanto en el trazo, si bien en ningún caso es esta una composición lineal y predecible, como a la hora de conjugar tonos e ideas hasta ahora (casi) desconocidos en ellos. Hay extraños engarces entre estrofas, así como profusión de unas voces cavernosas que no vienen sino a ampliar la rica paleta del álbum en este aspecto. Un más que curioso cierre.

Buen contenedor de ideas este primer largo de los madrileños. Es de hecho un álbum mucho mas variopinto y atrevido de lo que intuí en primeras escuchas (quizá) algo distraídas. Si bien se adhiere a un ideario muy concreto, esa conjunción de metal pesado que no obstante flirtea con el thrash más vibrante, sin olvidar nunca el gusto por el groove ni tampoco los buenos desarrollos técnicos, lo cierto es que encuentro bastantes asideros a los que agarrarme. Por contra, sí que me deja la sensación de ser (a ratos) un disco muy de género, que tendrá difícil llamar la atención más allá de su público objetivo. Qué mejor para comprobar cuanto hay de cierto (o no) en mis impresiones cuando pisen el escenario del Paseo Malecón el próximo 14 de diciembre junto a la buena gente de Chamako Wey.

Texto: David Naves

Agenda: Asturian Metal Conquest (Avilés)

La denominación Asturian Metal Conquest alberga el paso por nuestros escenarios de la banda madrileña Caedis. Practicantes de un metal que abraza el groove, los sonidos death y el metal progresivo como santo y seña, presentarán su ultimo trabajo de estudio «Opus Calamitas«. La cita tendrá lugar el próximo sábado 14 de diciembre en el avilesino Paseo Malecón compartiendo escenario el combo groove langreano Chamako Wey.

Con Mike B. Wolf y Mario Scottish Redneck a las guitarras, Chema Cobas tras la batería, Xorth al bajo y Carlos E. Serrano a la voz, en su currículum musical figuran bandas como HELL’S FIRE, HOLYCIDE, INNTRANCE, AVULSED, OPIUM RELAX, NO FATE, AL OTRO LADO, BECOME WRATH y ELIAH DOMUS. Cuentan con 2 dos discos en su haber, «Rise Of The Crocotaur» del 2015 y el mentado anteriormente «Opus Calamitas«.

Por su parte Chamako Wey harán una pausa en la composición de su próxima obra de estudio para retomar los escenarios. Con una renovada formación perfectamente engrasada como demostraron en sus reciente pasos por el Karma Fest y el Festiamas despacharán su habitual abanico de influencias, desde el groove metal hasta el deathcore.

Con apertura de puertas a las 20:30 horas la entrada tiene un coste de 10€ que solamente se podrá adquirir en taquilla y en efectivo.

Crónica: Crudo (Gijón 30/11/2024)

La otrora popular (hasta el punto de que los mismos Obús la incluyeran en uno de sus temas) sala Tizón de Gijón vive una segunda juventud en la que no faltan citas imprescindibles para los amantes del rock y del metal en sus muchas vertientes. En esta ocasión fue el turno de los asturianos Crudo, que se encuentran celebrando sus quince años de trayectoria con la reedición del que fuera su disco debut “Somos Crudo”, dándole un lavado de cara y presentándolo en una edición rebautizada como “Somos Crudo 2024”, que incluye la regrabación de los temas originales y, por primera vez, una cuidada edición en vinilo que hará las delicias de los amantes de ese formato.

Por tal motivo nos acercamos a la sala para disfrutar de la descarga en directo de esas composiciones. Con un poco de retraso frente a la hora prevista, en torno a las 21:45 salen a escena Víctor Vivar (guitarra y voz), Luis Melero (bajo y voz), Adrián Simón “Petu” (batería) y Javier Colero (guitarra y coros) para comenzar a desgranar el álbum que presentan, interpretando los temas en el mismo orden en el que se plasman en el plástico. Empezando por la muy coreada “El Avestruz” para seguir con “Jugando Sucio” y “Sin Perdón”. Unos problemas con la guitarra de Víctor le obligaron a cambiar de instrumento a mitad de canción, aunque ese pequeño contratiempo no detuvo la energía que transmitían ya desde los primeros compases. Al finalizar la mencionada “Sin Perdón” nos dieron la bienvenida y, sin apenas respiro, arrancaron con la más tranquila “31 de Enero” para volver a subir las revoluciones en “La Espiral”.

Luis derrochó toda su energía sobre el escenario, y con sus interminables movimientos y sonrisas contagió a todo el público que, a esas alturas, ya estaba completamente entregado a la banda. Impresionante la pegada de “Petu” tras los tambores en el que dando un empaque bestial a todos los temas. Pasaron por “El Cuarto” y con el público ya efervescente interpretaron “Miedo A Caer”. Con la también muy coreada “Ella Es La Ley” finalizarían el repaso a ese “Somos Crudo 2024”.

Pero la fiesta no había hecho más que empezar y, sin apenas presentación, continuaron con uno de mis temas favoritos y, a juzgar por la respuesta, también del público en general, la ganadora del Premio AMAS a la mejor canción de rock en 2022, “Otro Ladrillo En La Pared”. Momento que aprovecharon para anunciar decir que están preparando un nuevo disco y tocar el primer adelanto del mismo la rockera “Zapatillas de Cuadros” pasado a continuación a la más punk rock de profundo mensaje “El Equilibrista” perteneciente a su anterior trabajo “Negociando El Equilibrio”. A continuación, seguirían con “Frágil”, segundo single de su próximo disco previsto para el 2025.

Tras reconocer que una de sus mayores influencias está en los grandes Barricada dedican “Tras Tus Pasos” al fallecido y muy recordado Boni, una primicia de su nuevo disco que ha visto la luz en el momento de publicar esta crónica. Encaran la parte final del concierto con la reivindicativa “Ya No Creo En Nada” de su disco de 2016 “Héroes, Esclavos y Traidores” para seguir con “Quiso Escapar” y “Recuerdos” del ya lejano “Cicatrices”, ofreciendo un recorrido por su discografía pasada, presente y futura. Cierran el circulo perfecto de su actuación con la inicial “El Avestruz”, en esta ocasión aún más coreada por todo el público.

El sonido, sin ser excelente, dadas las características propias de la sala, fue muy correcto y permitió diferenciar perfectamente los distintos instrumentos y la labor vocal que compartían, como viene siendo habitual, entre Víctor y Luis. La iluminación, mejor que en anteriores ocasiones, aunque dejaba algunas zonas oscuras, dificultaba la labor de los fotógrafos e impedía, en ocasiones, ver con claridad a los músicos. Pese a ello Crudo dieron un concierto notable, dando muestras de estar disfrutando y en todo momento con una energía sobre el escenario que se contagiaba de forma inmediata entre el público, y con un repertorio que ofrecía una buena muestra de toda su discografía y de lo que está por venir resaltando, como era de esperar su “Somos Crudo 2024”.

Visto lo acontecido es seguro que tendremos Crudo para rato, así que no faltarán ocasiones de disfrutarlos de nuevo. Un saludo a los habituales que allí nos congregamos, agradecer a la organización las facilidades y nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.

Texto: Miguel Rubio
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Celtian recupera su fecha en Oviedo

Tras la caída de su concierto en la capital asturiana el pasado 16 de noviembre,  Celtian confirma la recuperación de la fecha en la Sala Gong el viernes 31 de enero.

La formación folk contará con la banda sinfónica pucelana Xeria como banda invitada en la segunda presentación en Asturias de su último trabajo de estudio «Secretos De Amor y Muerte«. Casualmente los de Valladolid también sufrían hace escasas fechas la cancelación de la presentación en Asturias de su última obra de estudio «Fuego» y que ahora recuperan.

Para los seguidores estará disponible la entrada VIP (35€ + gastos) que permite acceder anticipadamente a la sala para disfrutar de la prueba de sonido, un meet & greet exclusivo con la banda y un pack especial de merchand. Entradas online disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.wegow.com/es/compra/celtian-presenta-su-tercer-disco-secretos-de-amor-y-muerte-oviedo

Agenda: Aphonnic en Oviedo

La gira «Crema Tour 2025» traerá de nuevo a los gallegos Aphonnic a los escenarios asturianos. La cita con los vigueses tendrá lugar en el ovetense Gong Galaxy Club el sábado 29 de marzo.

Tras su paso por Gijón en el mes de marzo regresan un año después inmersos en la segunda parte de la gira promocional de su última obra de estudio «Crema«, que les llevará por un buen puñado de localizaciones estatales de Galicia, Cantabria, Madrid, Barcelona, Alicante, Valladolid y Bilbao entre otras.

Entrada anticipada 15€ a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/aphonnic/

Factoría Sound: Programación 1º Trimestre 2025

Tras finalizar la programación del 2024 con un nuevo éxito en forma de «sold out«, el ciclo de conciertos orquestado por Factoría Sound nos presenta su plan para el próximo 2025.

Los conciertos en la Factoría Cultural avilesina arrancarán el viernes 17 de enero con el country rock de la banda norteamericana Restos. La formación nacida de las cenizas de Western Youth, cuenta con Graham Weber en voces y guitarra, Mark Nathan a la guitarra principal, Chris Spencer al bajo, Sam Powell a los teclados y Brian Bowe en baterías. Presentarán su álbum debut “Ain’t Dead Yet” editado a finales de 2023

En el mes de febrero llegará el turno para Susan Santos, toda una referencia dentro el blues rock patrio. La artista pacense presentará el viernes 14 de febrero su sexto disco de estudio «Sonora» con el que ha conquistado a la crítica internacional. Virtuosa, zurda con púa en mano izquierda y fijación de posiciones con la derecha aunque mantiene las cuerdas graves en la parte superior, ha recibido reconocimientos tan importantes como mejor interpretación musical en los European Blues Awards del 2018 y el mejor álbum de una artista femenina en los L.A. Critics Awards en el 2019.

Ración doble en el mes de marzo , con el combo sueco Gin Lady como aperitivo. Rock, folk y psicodelia están presentes en una propuesta sonora de raíces rockeras de los años 60 y 70. Con una década de trayectoria y seis discos de estudio, este 2024 firmaban con el sello californiano Ripple Music para el lanzamiento de su próximo álbum de estudio «Before The Dawn Of Time» el 7 de febrero y que presentarán en Avilés.

El postre corre a cargo de El Perro, banda liderada por el polifacético guitarrista, vocalista, compositor y productor Parker Griggs (Radio Moscow). Una combinación de psych rock, funk, rock latino y soul son la seña de identidad de una formación que presentará su ópera prima «Hair Of» en el escenario de la Factoría Cultural el sábado 15 de marzo.

Entradas y abonos disponibles a través del siguiente enlace:
https://uniticket.janto.es/palaciovaldes/public/janto/main.php

Crónica: Hiranya + Unexpectance en Oviedo (30/11/2024)

Doble ración de metalcore y melodeath la que propuso la Lata de Zinc con el renacimiento de Unexpectance y la venida de los madrileños Hiranya. Muchas eran las alternativas que ofrecía la jornada del sábado y no poca la gente que se congregó en la sala ovetense.

No era un todo vendido pero desde luego que bullía la expectación en la Lata. Unexpectance presentaban en sociedad a su nueva voz y qué menos que dejarnos caer por allí. Pasan tres de las nueve y media cuando irrumpe la intro del estupendo “Vortex” y la banda desata su particular “Guerra Interior”. Pablo “Vaan”, al frente ahora del quinteto asturiano, se mostró algo frío en estos primeros compases. Pero el resto de la banda sonó tanto o mejor de lo esperado. Son grandes músicos y ni mucho menos seré yo quien les descubra a estas alturas. Sonidazo mediante, una noche más gran trabajo de Ovana a los mandos de la Lata, Unexpectance no se arredraron ante el envite y deslizaron ya varios temas de nueva creación. El primero de ellos, “Sophrosyne” que readapta aquella «Exluminix» del tercer álbum en solitario del propio Stamper, muestra ya a un “Vaan” mucho más cómodo a través de las estrofas.

También que la banda sigue sabiendo cómo conjugar su cara más atmosférica con la más violenta, esa que se apoya en los blast beats de un Luis Barrientos nunca falto de determinación. En “Gnosis” y sin obviar los momentos más técnicos, sí que noté a la banda algo más árida y rocosa. “Hipersomnia”, en cambio, procura una entrada en falso con la que ironiza el propio vocalista: “os engañamos, somos Unexpectance”. Tuve ya aquí la impresión de que el set, al mismo tiempo que su propio vocalista, iba a dibujar una línea ascendente desde desde la frialdad inicial hasta el nivel que uno espera de una formación como esta. Es ahí donde otro corte nuevo, “Momiji”, entrega su cara más melancólica. Estupendos los guitarristas Miki Méndez y un Nacho Peña que dibujó aquí uno de los mejores solos de todo el set para uno de los temas nuevos que mejor conexión logró con el público.

Con un “Vaan” crecido ya con respecto a los albores del set, Unexpectance entregan su mejor cara en las finales “Última Palabra” y una “Pandemonium” que pocas veces habrá sonado tan rotunda, dejándonos una vez más con ese final apaciguado pero elegante que echaba el cierre a su segundo álbum de estudio. Un set de menos a más como dije por ahí pero la sensación de que la banda sigue tan bien ensamblada como siempre, con esa forma calculada en que amalgaman agresividad, técnica y elegancia. Puede que en ciertos momentos notara a su nueva voz algo verde, pero nada que el necesario rodaje no cure con el paso del tiempo. En mi más humilde opinión, no faltan razones para creer.

Por su parte Hiranya dieron síntomas de llegar perfectamente ensamblados a la capital asturiana. Y fíjate que, por circunstancias, hubieron de hacerlo sin su batería habitual. Víctor, apenas dos ensayos con la banda, se hizo con la responsabilidad de comandar a los madrileños. Y el quinteto salió igualmente airoso. Me sorprendió que usaran como introducción nada menos que “Techno Syndrome”, del célebre videojuego “Mortal Kombat” (¿no habíamos quedado en que las canciones chorra se disparaban al final?) pero es cierto que en los primeros momentos del set, es precisamente la batería quien se lleva por delante a las guitarras. Incluso la voz de Sara Bowen. Algo que desdibuja la inicial “Far Away” pero nada que no se subsanara con el correr de los temas. A revientacalderas en cualquier caso, el quinteto pareció venir con sus ganas de agradar intactas.

Enlazando temas, “Shoeless” ya parece dar una versión mejorada de Hiranya. Muy activa la propia Bowen sobre las tablas de la Lata. También sobre el habitual podio en el centro del escenario. Este lado más melódico que deslizan aquí no quita para que Johnny W. deje voces realmente agrias como contrapunto. Se percibía buena química entre ellos y quienes nos quedamos a verles desde luego disfrutamos del set. Pero a la banda le tocó pelear, esta vez con alguna que otra intro más tímida de lo deseado, algo que Bowen aprovecha para mandar los agradecimientos de rigor.

Para cuando todo regresa a cauces normales y entregan “Paradox”, de lo mejor que su álbum homónimo tiene para ofrecer (reseña aquí), desde luego estamos ante una más que digna versión de la banda. Brilló aquí la vocalista, enfrentando si mayores problemas esas líneas de voz tan ambivalentes sin olvidarse de la debida conexión con la audiencia. Porque esta parece una de esas formaciones que encuentra en el directo su razón de ser. Que realmente disfruta con lo que hace. Y, gustos individuales al margen, es algo que desde luego se contagia.

Es ahí donde “Broken Bones” pone de relieve su cara más melódica, a la par que melancólica, al tiempo que agiliza un set que pronto transige hacia su cara más agria. Sí. Porque desde luego “Defeated” sonó el sábado mucho más rotunda que su encarnación de estudio. Hiranya ganan en contundencia y actitud en su traslación al directo, algo que habla muy bien del quinteto madrileño. Que esto se produzca además con un batería de circunstancias creo que habla muy bien de ellos. No faltó su versión del “The Greatest” de la australiana Sia para poner la cara más pop al asunto. Es un decir, claro.

Pero por si a alguien le podía la modorra, Hiranya regresarían entonces hacia su anterior trabajo para traer uno de los cortes más viscerales del set, no otro que “Oiwa”, donde sí se pudo ver algo de movimiento entre la gente. Poco, si me preguntan, pero ya saben cómo las gasta el público asturiano en estas situaciones. Bowen presentó “Bad Dream” y quien más, quien menos pareció salir del letargo. Estupendas guitarras aquí y un renacido público que exclamó el habitual otres tres. Un pequeño bis en el que se pudo oír el célebre “¿Que no, Lisa, que no?” de Homer Simpson y que conduciría a un final potente y descosido en la más pura tradición del género. Agrandados pese a las circunstancias.

Como ya digo dos bandas en momentos bien distintos pero un par de buenos shows que sumar a la interminable lista de eventos cubiertos a lo largo de estos once meses. El año va tocando a su fin, se vienen encima las dichosas festividades navideñas y por ahí es un lujo anestesiar de los quehaceres cotidianos con doble ración de melodía y contundencia. Nada más que agradecer a sala y bandas por las facilidades, mandar otro abrazo a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto y Fotos: David Naves

Agenda: Fortune Child + Somosfake en Oviedo

Desde Jacksonville llegarán a la ovetense Sala Gong el power trio Fortune Child para presentar su álbum debut “Close To The Sun”, álbum editado en marzo del 2022 a través de Raw Records y los siete sencillos publicados entre el 2023 y lo que llevamos de 2024.

Christian Powers (voz y batería), Buddy Crump (guitarra) y Jon Ward (bajo) han compartido escenario con artistas del calibre de The Black Crowes, King Buffalo o Jared James Nichols dejando como sello su querencia por el blues, el rock y como no, el soul.

Compartirán tablas con el dúo segoviano Somosfake, compuesto por guitarra/voz y batería que se autodefine como dualrock. Presentarán su nuevo disco “Triple 2024” editado en marzo del 2024. Una propuesta en vivo que prometen incendiaria, contundente y desenfrenada con letras apasionadas.

Entrada anticipada online 15€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/pt/events/fortune-child-en-oviedo