Agenda: Black Pyramid en Oviedo

El trio doom Black Pyramid con base en Massachussetts recalará en la ovetense Lata De Zinc el próximo domingo 27 de abril. Andy Beresky a la voz y guitarra, Eric Beaudry al bajo y Andy Kivela a la batería presentarán su último álbum «The Paths  Of Time Are Vast» publicado el pasado 2024 tras casi 10 años sin editar disco.

Enfrascados en una gira de 6 fechas por el territorio estatal con paradas en Portugalete, Madrid, A Coruña, Santander y Zaragoza, su propuesta sonora se caracteriza por riffs pesados y una palpable influencia del rock psicodélico setentero y el doom más tradicional. Apuesta segura para paladares afines a bandas como Mastodon, Elder o High On Fire.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/black-pyramyd-en-lata-de-zinc

Agenda: Against The Waves + Where The Waves Are Born + Maverick en Oviedo

Triple oferta musical la que ofrece el ovetense Gong Galaxy Club el próximo sábado 26 de abril. Parada en nuestros escenarios para los madrileños Against The Waves que para la ocasión se hacen acompañar por Where The Waves Are Born y Maverick.

Los de la capital del estado presentarán sus nuevos temas a través de su apuesta por el metalcore de tintes electrónicos. Desde su formación, Against The Waves ha dejado huella en algunos de los festivales más importantes, como el Download Festival, Rock Al Parque en Colombia o el Resurrection Fest.

Por su parte Where The Waves Are Born retoman la actividad en vivo tras su paso por la EmptyCore Party. Muy activos también en directo los mierenses Maverick que presentarán los temas que formarán parte de su segunda obra de estudio de próxima publicación. Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/against-the-waves-where-the-waves-are-born-maverik/

Crónica: Breakdown Metal Fest (Oviedo 17/4/2025)

Primera edición del Breakdown Metal Fest y allí que procesionó el equipo de Heavy Metal Brigade presto a dar cumplida cuenta de las descargas de Chamako Wey!, Nuestroctubre, Absalem y Serrabulho. Cuatro propuestas bien diferenciadas para un menú más que óptimo, amén de un perfecto antídoto a la beatería reinante.

Siempre es un gusto encontrarse con la buena gente de Chamako Wey!. La formación sigue inalterada desde anteriores descargas, lo mismo que ese metal, en efecto fronterizo, y que tanto gusta de confrontar intensidad y groove. Muy firme al doble bombo Mike Jiménez, y fíjate que una vez más enfrentaba los pedales en calcetines. En líneas generales, el sonido en la Lata de Zinc parece mejorar a cada semana que pasamos por allí. Gran labor de Ovana una noche más.

Daniel Larriet no se quiso olvidar de los debidos agradecimientos. Encaró después “Fariseos” con su hosco registro habitual. Inquieto en la medida que lo permitía el coqueto escenario de la Lata de Zinc, haciendo buen uso de esa tarima y animándonos a que fuéramos entrando en calor. Fue un set algo más corto que otras veces pero en el que aún tuvieron tiempo de presentar un corte de nuevo cuño, “La Tempestad”, que desató a los Chamako Wey! más violentos de la jornada. Larriet, de hecho, lo encaró desde alguno de los registros más agrios que le recordamos.

Adri “Mostro” dejaría un buen solo en “Zombie Caníbal”. Fue precisamente su guitarra la que después vino a dar problemas, amenazando con echar por tierra el set de los asturianos. Solventados los problemas, el público respondió con calor a las embestidas del quinteto y, por ahí, supo dar inicio con buen pie al Breakdown Metal Fest. Y es que “Pendejos Fronterizos” rara vez falla en su propósito. Seguimos atentos a sus evoluciones.

Desde Zaragoza nos llegaba el cuarteto de metalcore Nuestroctubre. Su arranque de set posee una violencia tal que casi suena a llamada de atención sobre las posibilidades de la banda. “Muerte Por Defunción” puede dar pinceladas de su sonido pero en ningún caso resumir toda su propuesta. Porque sin salirse de las lindes del género saben construir temas que resultan atractivos por diversos. Su frontman Víctor Iglesias no dudaría en mezclarse entre la gente ya desde los primeros compases de “Irrompible”. Que si había que bailar, preguntó. Aún con eso, lo mejor por su parte fue el amplio abanico de registros que manejó. Yendo desde agudas voces limpias a gritos desgarrados o directamente guturales con toda naturalidad.

La fiesta montada abajo del escenario no distrae de las tremendas líneas de batería que está dejando Axell Valladares. Velocidad y grooves endemoniados casando a la perfección. Hubo un wall of death en la medida en que lo permite una sala como la Lata de Zinc y, por lo general, su propuesta pareció caer de pie en la tarde noche ovetense. Tras los agradecimientos de Víctor Iglesias, la banda desató su cara más melódica a través de “Monedas Sin Cruz”. A pinceladas, fueron dando muestras de ese amplio rango de influencias y sonidos que manejan. Xexu Jerez dejó buenas melodías con su Gibson aquí. Tras el pequeño escarceo con esa cierta calma, llegó el turno de apretar el acelerador y entregar una violentísima “El Camino Del Oriente”. Intensos y descosidos ahora, Iglesias contaría aquí con un buen apoyo en coros del bajista Zankare para un epílogo que de nuevo regresa a contornos más amables.

Al grito de “fuera fascistas de nuestra escena” arremeten con “Entre Los Escombros De Mi Mente”, de nuevo con el frontman perdiéndose entre la gente, lo que vino a multiplicar la algarabía general. Xexu Jerez amagó en un momento dado con redirigir hacia “Killing In The Name Of”, que al final quedó apenas en un fugaz guiño a los angelinos. Sea como fuere, alguno de los breakdowns que trazaron aquí desde luego hicieron honor al nombre del festival. Para el cierre quedó “El Cálculo Exacto”, donde Xexu dibujó alguno de los riffs con más gancho de todo el set. Puede que ciertos speechs de Víctor Iglesias se alargaran un tanto más de la cuenta. Sea como fuere damos fe de que más de uno se quedó con su nombre. Banda a tener muy en cuenta.

De lo bueno por conocer a una banda para la que Asturias es ya una segunda casa. Volvían Absalem a la Lata de Zinc en defensa de “Mortem”, su último Ep, y la gente en la Lata pareció muy por la labor. Porque se prodigan bastante por estas tierras y en este tiempo se han ido ganando su pequeña legión de seguidores. Pero, claro, porque (intro mediante) arrancan con “Charcoal Heart” y pocas veces habrán sonado más compactos. Es esta su cara más desgarrada, ejemplificada en el ambivalente registro de Gin. También la más hábil toda vez uno ve la seguridad con que Mike Gómez encara el solo. Es un tópico decir que toda banda es una familia pero en Absalem uno realmente respira la sensación de verdadera hermandad entre sus miembros. Algo que termina por transmitirse a quienes tienen en frente.

Ellos vuelven a “The Forest”, primera composición de su trayectoria y, como grupo en plena evolución que son, pronto queda clara la distancia entre aquellos iniciáticos Absalem y los actuales. Víctor Villar la remata con un firme blast beat, sonando muy enteros en sus muchos registros. Gin nos dio las gracias por asistir. Y aprovechó para dedicar “Sad Since 1995” a quienes hubieran tenido “una infancia complicada” teniendo que lidiar con “una madre tóxica, un padre ausente, ahora sois más fuertes”. Absalem se adentraron así en una encarnación más sentida y melancólica, con la bajista Carolina García en coros saliendo en apoyo de su compañera. Gin, por su parte, se arrodilló sobre la tarima, miró al frente y terminó alzada en pie uno de los cortes, pienso, capitales para el cuarteto.

La propia Gin tiene razón cuando dice que, al final, la familia de verdad es la que uno elige. Ella está fantástica en los tonos más cristalinos de “Loyal To The Bone”, aún cuando nos había comentado a la tarde que no se veía al cien por cien. A decir verdad todos brillan aquí. Víctor tras baterías y Carolina desde el bajo, Mike con otro buen solo de guitarra y la propia Gin manejándose entre registros sin mayores problemas. Durante el breakdown de “Lord Of The Flies” sucede un animoso circle pit que en cualquier caso no (me) distrajo de la buena labor de Mike con su impecable Solar blanca. “Obscura” siempre me ha dado la sensación de ser una de sus composiciones más redondas. Víctor la enfrenta primero de pie sobre su kit de batería y más adelante firme desde el doble bombo. Cómo conjugaron melodía e intensidad aquí da un poco la medida de la banda que pueden llegar a ser.

Tras los agradecimientos por parte de Gin, llega el turno de “Heads Will Roll”, donde su mayor dependencia de las pregrabaciones se puede excusar en el mayor gancho que despliegan. Al final todo es una cuestión de equilibrio. La gente se arrancó por palmas. Y, a pedido de la también vocalista de Gemtonics, recibió con las linternas de sus móviles la final “Haunted”. Un buen cierre que viene a confirmar que siguen por el camino correcto.

Al primer Breakdown Metal Fest le quedaba una última bala. Los grinders portugueses Serrabulho resultaron algo así como la decantación de los aspectos más escatológicos de Gutalax y su posterior reemplazo por una cierta fascinación por el eurobeat de finales de los los noventa, principios de los dos mil. En lo personal y desde que vi allí mismo a los japoneses Acid Mothers Temple & The Melting Paraiso U.F.O. que no recordaba fiesta semejante. Y de todas maneras lo de aquella noche ni se le acerca a lo acontecido el pasado jueves santo.

De primeras ya llama la atención cómo van vestidos cuando vuelven al escenario tras la prueba de sonido. El bajo con pelusilla de Guilhermino Martins. El recogedor encintado al micrófono de Carlos Guerra. Todo casa con esa visión abierta y desvergonzadamente lúdica del grind en particular y del metal extremo en general. Algo que llega hasta sus líricas, esa inicial “Rest In Piss”, pero que no logra esconder que, en el fondo, son una banda tan sólida como cualquier otra. Comprometida incluso. Porque Guerra no tarda ni cinco segundos en bajar al público e inaugurar el primero de los muchos circle pits que desataron. Apenas destellos de la que se nos venía encima.

Durante las partes más bailongas, esas en las que el clásico “tupa tupa” irrumpe para desatar esa faceta más lúdica, dudaba sobre si estábamos en la Lata de Zinc o en mitad del algún Obscene Extreme. La banda parecía disfrutar de lo lindo y el público del B.M.F. respondió hasta las últimas consecuencias. Pero sería de necios negar que, cuando apretaron el acelerador y buscaron una cierta (mínima) gravedad, sonaron realmente contundentes y sólidos. Lo dije más arriba pero quiero insistir: gran labor de Ovana a los mandos de la Lata. Diría que fue en “B.O.O.B.S.” cuando Guerra pidió a las féminas del público que se animaran a subir al escenario. Ante tal congestión de seres humanos arriba de las tablas, los chicos se las arreglaron como pudieron. Si sus interpretaciones no fueron aquí todo lo precisas que cabía esperar, a quién le importa.

Guilhermino Martins anunció entonces que el próximo tema estaba cantado (que en el caso de Serrabulho viene a ser un decir) en mirandés, un “Grind e Grossa” que a la sazón representaría otro de los momentos de cierto impasse en el set. Por entre el público circularon balones de playa, globos y hasta Krusty el Payaso. A Axl Rose se le saltarían todos los empastes si escuchase la que Serrabulho tenían preparada para “Sweet Grind O’Mine”, revisión claro del “Sweet Child O’ Mine” de Slash y compañía. Guerra acomete la primera estrofa con cierta gravedad, después la segunda a puro gorrineo. Las caras de algunos. Las sonrisas de otros. No creo que nadie quedara indiferente. Ni con esa particular revisión ni tampoco cuando Guerra anuncia que van a hacer el “circle pit romántico”. Dispuso al público por parejas y este respondió en gran número al pedido del cantante. Per se uno de los puntos álgidos del set.

Pero es que no contento con ello, el propio Guerra nos invitó a seguir sus pasos fuera de la sala mientras sus tres compañeros se quedaban sobre el escenario. Quien más quien menos dudó en un primer instante. Justo lo que tardó el frontman en cruzar la puerta y salir por las escaleras hasta el primer piso de la Lata de Zinc, atravesar el parque y llegar hasta el Café Bar Saona para pasmo e incredulidad pura de sus parroquianos. Pensábamos que nos iríamos de vuelta a la sala. Pero no. Vio Guerra a los chicos de Chamako Wey! sentados en una terraza adyacente y allí que nos fuimos a hacerles compañía. Parte de esta excursión fue grabada por el propio Nefta (vídeo) y quedará ya para la posterioridad como uno de los momentos más locos vividos desde que arranqué a escribir para este medio.

A la vuelta a la sala, porque lo mejor es que el show aún no había terminado, a Serrabulho aún les quedaban algunos trucos en el zurrón. El primero ese “quiero cagar y no puedo” (“Quero Cagar e Não Posso”) que repetían insistentemente, con Pelayo, hijo de Kabbrath, emitiendo diversos gruñidos desde el escenario. Aquí Guerra propuso un wall of death pero de culos contra culos. El wall of death a la inversa, podríamos decir. La cosa terminó con una nueva invasión de escenario. Y con la dedicatoria a Krusty, claro, del “Don’t Fuck With Krusty”. Pasaban quince de las doce cuando cesó la fiesta pero, mientras recogían bártulos y demás, nos dejaron con una impagable selección de clásicos: Ace Of Base, Vengaboys y demás gemas del eurobeat más memorable. Un show que, nunca mejor dicho, quedará para los anales (sic) de nuestra vasta mitología conciertil.

Gran primera edición del Breakdown Metal Fest. La fiesta que montaron los portugueses de Serrabulho acapara gran parte de esta crónica, pero sería de necios negar los buenos shows que tanto Chamako Wey! como Nuestroctubre y Absalem habían dejado antes que ellos. Un jueves santo en comandita con unos cuantos correligionarios, metal en cuatro formas bien distintas y el firme deseo de que el festival tire para adelante en el futuro. En jueves santo o cuando sea. Si los idus nos son propicios, allí estaremos.

Por nuestra parte nada más. Agradecer a Breakdown Productions las facilidades dispuestas en favor de esta crónica, mandar saludos a la mucha buena gente con la que departimos en algún momento dado de la noche y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Killus + Sanngre + Mesenktet (Oviedo 28/3/2025)

Nueva visita de Killus tras su paso por la capital del Principado en abril del pasado año. En esta ocasión con la intención de sacarse la espina que, seguro, les dejó su paso por La Lata de Zinc, donde la poca promoción realizada y la coincidencia con la presentación por parte de Aneuma de su «Venom» en la cercana Sala Gong hicieron que no gozaran de la asistencia de público que merece su propuesta.

Desde que descubriera el potente directo de los de Villareal en el Z! Live del ya lejano 2019 me quedé completamente enganchado y aprovecho a repetir la experiencia siempre que tengo ocasión. Motivo más que suficiente para acercarme a la ovetense Sala Gong el pasado 28 de marzo, al que se sumaba que su anterior paso por la región supuso la que sería mi primera colaboración con esta casa. El grupo venía acompañado de los punk/hardcore bilbaínos Sanngre y los metalcore gijoneses Mesenktet completando una propuesta de lo más llamativa e interesante.

Los asturianos fueron los encargados de abrir fuego, aunque no tuvieron un comienzo fácil con un misterioso acople que retrasó unos minutos el inicio de su descarga. Sin solventar completamente el problema, pasando diez de las nueve, empiezan a sonar los acordes de ”Sueños Rotos”. El escenario, con un telón de fondo con el nombre y logo de la banda como único aderezo, pareció quedarse pequeño ya desde estos primeros compases para un hiperactivo Alberto que, ataviado con un llamativo chándal verde con lentejuelas, no dejó de moverse y buscar la complicidad del público en todo momento.

Continúan con “Estigma”, tema que presentan como su primer single. La banda estaba formada para la ocasión por Alberto Guerra a la voz, Salvador “El Poyo” García tras la batería, Iván de Jesús al bajo, Víctor González haciéndose cargo de la guitarra y los coros, acompañados por un jovencísimo Abel en la otra guitarra, relevo de José Manuel Ortiz, en el que según dijeron era su primer directo. Prueba que superó exitosamente.

Antes de “Vida Inerte” primeros agradecimientos para sus compañeros de escenario y para Dermain Management por haber contado con ellos para la ocasión. La dupla formada por Iván y un infalible Salvador hizo retumbar la sala con su potencia en cada canción. Dedican el siguiente tema, “Whitechapel”, a la belleza interior y persisten buscando la complicidad del respetable al que invitan a acercarse al escenario, consiguiendo que uno de los asistentes de menor edad se subiera a las tablas para, desde allí, protagonizar un crowdsurfing y terminar el tema junto al grupo.

Prosiguen con la canción que da título a su flamante primer disco, el cual nos invitan a adquirir en su puesto de merchan, “Kairos”, explicando que es el dios griego del tiempo terrenal, siempre escaso, dedicado a José, cofundador de la banda que, según sus palabras, por desgracia tuvo que hacerse a un lado. Bonito riff de guitarra por parte de Abel en este tema. Cierran su actuación con “Humana Dispendium”, tema que dedican a Laura de Aneuma por el acoso recibido recientemente en redes sociales, en el que instan a luchar contra el fascismo, el machismo y la homofobia.

Durante toda la actuación estuvieron arropados por familiares y amigos que no quisieron perderse el que sería su primer concierto del año. Pese a que el sonido no les acompañó (como sí hiciera el molesto acople), la banda ofreció un concierto lleno de energía y emotividad consiguiendo, sin duda, algunos nuevos adeptos a su causa.

He de admitir que no tenía referencias de Sanngre antes de esta cita, así que tocó investigar un poco. En su web se definen como “…la peste, la rabia y la venganza… Los que robaron los caballos a los cuatro jinetes del apocalipsis…Nuestro sonido es tormenta sobre tambores de guerra…”. Este mensaje y el texto que adornaba la gran lona en la parte trasera del escenario acompañando a su logo “thrash core punk hard brutality” dejaban bastante claro lo que nos íbamos a encontrar. Cera de la buena con gran parte de denuncia social y una impresionante puesta en escena con los componentes del grupo enmascarados.

Sanngre nacen de la unión de veteranos de la escena estatal procedentes de Rat-Zinger, Radikal Hardcore, Barbakore y RadioAktiva para dar rienda suelta a su lado más thrash y combativo. En esta ocasión, primera vez en Asturias, el combo lo formaron Javi Puñales ocupándose en solitario de las guitarras, pues Galder no pudo acompañarlos, Xabi Del Drums a la batería, Ekain Bilbao al bajo, y la dupla formada por Beltza y Eder a las voces.

Comienzan “Última Hora” y ya desde los primeros compases el potente bombo retumba en el pecho, y sus afiladas guitarras te cortan hasta el alma. Menudo comienzo, pura energía. Continúan con “Despertarás Muerto”, ambos temas pertenecientes al disco de 2023 realizado al alimón con II Madres, “Sangre De Dos Madres”. Visita a su disco de 2021 “Soltad Al Dóberman” con la homónima, y recuerdo a su guitarra ausente (“hoy nos falta una motosierra, pero aquí estamos para darlo todo”), antes de “Atízale”. La energía de sus dos cantantes intercambiando o compartiendo líneas vocales hace aparecer los primeros pogos.

Visitan su disco de debut “Sanngre” con los temas “Como Mínimo”, “Nacimos Para Reventar El Sistema”, la rapidísima “Muerte y Destrucción” y “My Sweet Chemical War”, que incorpora unos mortuorios teclados iniciales. Ambos cantantes, hiperactivos sobre el escenario, no dejan de arengar al público presente, (“echo de menos un pogo por aquí”), que respondía tímidamente. Retornan a los temas de “Soltad Al Dóberman” con “Europa” y “Kaos”. Agradecimientos a la promotora, al resto de bandas y sobre todo al público antes de la thrasher “Odio”.

Continúan con la pegadiza “Siete Segundos” con esa inquietante intro de teclado que genera una atmósfera propia de una película de terror. Mencionar que, pese a que llevan esas partes introductorias pregrabadas, esto no resta un ápice a su potencia y entrega sobre las tablas. Un pequeño problema con la pedalera (resuelto con premura) empañó mínimamente el impecable sonido del que estábamos gozando, que incluso en las primeras filas era nítido, permitiendo disfrutar de las ejecuciones de cada músico de manera superlativa.

Prosiguen con el tema que cierra su segundo plástico, “Lobotízame”, animando al respetable a hacer un circle pit. Y sin dejar ese disco continúan con las potentísimas “Mi Hiroshima” y “Tu Ley”, que dedican a Milei por la similitud con su título, y a cualquier otro gobierno fascista. A estas alturas, el respetable ya respondía con la energía debida y los pogos y empujones se sucedían sin parar.

Encaran la parte final del set volviendo al split de 2023 con “Golpe De Estado”, de veloz inicio, riff pegadizo y una omnipresente batería. Terminan su repaso a ese “Sangre De Dos Madres” con “Satanae Imperium” y dejan para cerrar la brillante actuación su himno de guerra, “Sanngre”, que fue coreado a todo pulmón por los presentes.

Si gozas con los sonidos potentes, temas rápidos, letras combativas y una actitud arrolladora sobre el escenario, no dejes de verlos si tienes ocasión, seguramente acabarás como yo queriendo más Sanngre. No te defraudarán.

Tras el obligado cambio de escenario, pasados unos minutos de las 23:30 horas salieron a escena los castellonenses Killus. Un imponente telón de fondo con su logo y el parche del bombo, de la gira/álbum “XXV Years Feeding The Monster” con la que conmemoran sus 25 años de trayectoria, adornaban el escenario, que se había librado de los monitores ganando en espacio para que Javi Ssagittar a la voz, Ruk a la guitarra y el hiperactivo Premutoxx al bajo se pudieran mover a sus anchas al ritmo que Anhell Styxx marcaba en la batería.

Suena la intro mientras los músicos salen a escena recibiendo la primera ovación de la noche. Ataviados con su ropa y maquillaje de ceremonia, comienzan su descarga con la potente “Skeletons Of Society”, que, como la mayoría de temas, adornan y enriquecen en los momentos oportunos con unas pistas pregrabadas. Continúan una primera visita a su álbum “Grotesk” con “Man-Made Tragedy” y “H.E.L.L.”.

Ya desde estos primeros temas la banda deja claro que no vienen a hacer prisioneros, con Ruk y Premutoxx sin parar de correr por el escenario, intercambiando posiciones, haciendo gestos obscenos y apoyando en los coros a un Ssagittar en estado de gracia, ejerciendo de maestro de ceremonias sin dejar de dirigirse al respetable con sus palabras, gestos y miradas, introduciéndonos en su ritual sin que puedas oponer resistencia alguna.

Prosiguen con “Ascending Antichrist” del LP “Devilish Deeds”, rescatando a continuación el tema “Rape Your Dreams” de su primer disco, que Javi introdujo recordándonos la celebración que allí nos congregaba y sus veinticinco años de carrera, para pasar a interpretar parte de los temas regrabados con el mismo motivo. ¡Qué bien les sienta el lavado de cara! Sonaron “Imperator XXV”, “Satanic Verse XXV” y “Free XXV”, que fueron recibidas de muy buen grado por la audiencia. En ese momento la comunión con el público era total, y fácilmente nos dejábamos embaucar por las propuestas que Mr. Ssagittar nos hacía. Que si saltad aquí, coread allí, que si demostráramos si nos quedaba energía… en fin, que Javi conseguía en todo momento que nos sintiéramos totalmente integrados en el show. Los músicos estaban disfrutando y se notaba. Bromeaban con las primeras filas, repartían púas, tenían un detalle especial con la audiencia más joven… todo perfectamente engranado con sus interpretaciones sobre el escenario.

Y llegamos a la mitad del show, ¡y de qué manera!, nada menos que con el que para el que escribe es uno de los mejores temas del grupo, con razón llevaba días sin poder sacarlo de mi cabeza, no otro que “Grotesk”, del plástico homónimo de 2023, el cual desató por completo la locura en la Gong, que coreaba su estribillo a todo pulmón. El sonido, que también estuvo a la altura durante todo el show, permitió disfrutar plenamente de sus interpretaciones en todo momento.

Retornan con esos temas regrabados para la ocasión con “Stranger Things XXV”, que en esta reinterpretación suena más metálica ganando enteros respecto a la original del 2018. Continúan con la oscura y más industrial “White Lines”, la más tranquila “Paralyzed” y vuelta al industrial con “Hypocrisy”, demostrando de nuevo la versatilidad de un Ssagittar que se mueve con facilidad de las voces más desgarradas a las más limpias.

Su siguiente tema, su himno “Ultrazombies XXV”, que anunciaron sería el último, fue, sin duda, otro de los momentos álgidos de la noche, con el público acompañándolos sin dudar en los saltos con los que habitualmente presentan la composición.

Se retiraron del escenario y los tradicionales gritos de “otres tres” no tardaron en sonar, para sorpresa de Javi que cuando volvió sobre las tablas preguntó extrañado si habíamos visto el set list, pues efectivamente iban a despedirse con otros tres temas. Empiezan con la más heavy “Fuck’n’Roll” para continuar con el que es por derecho propio otro de sus grandes himnos, “Feel The Monster”, que nuevamente desató la complicidad con la audiencia cantando a todo pulmón su estribillo, y con unos Ruk y Premutoxx que parecían no sentir el intenso show que nos estaban ofreciendo, pues continuaban con sus carreras y saltos como si acabaran de empezar.

Dejan para el final su versión del clásico de ABBAGimme!, Gimme!, Gimme!”, que el grupo ha hecho suyo, con una reinvención oscura y desgarrada del famoso tema que se ha convertido en fija como colofón a sus directos.

Las caras de satisfacción del grupo al final del concierto confirmaban la sensación de que se habían dejado atrás la amarga experiencia del año pasado. Sensación que fue corroborada por Ruk, con el que tuve la oportunidad de charlar al finalizar el bolo, y me transmitió lo mucho que habían disfrutado, a lo que contribuyó, sin duda, lo bien que lo estábamos pasando en el foso. Prometieron volver, y si nada lo impide allí estaré.

Me gustaría agradecer a la organización y a los grupos las facilidades para cubrir este evento y saludar a los colegas que nunca fallan. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Agenda: Indocentes + Querida Margot en Oviedo

Indocentes presenta su segunda obra de estudio «Redención» el próximo viernes 11 de abril en el ovetense Gong Galaxy Club. La cita contará con la participación de Querida Margot, vencedores del Oviedo Rock en el año 2023.

Apertura de puertas: 20:30 horas.
Querida Margot: 21 horas
Indocentes: 22 horas

Entrada anticipada 5€ a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/indocentes-querida-margot/

Crónica: Scanner + Corvus V (Oviedo 5/4/2025)

El sábado pasado nuestra querida Gong Galaxy Club acogió una nueva edición del Festival Diario De Un Metalhead con la participación de los leoneses Corvus V y la leyenda germana Scanner. Noche pues de contrastes, el metal moderno de los primeros junto al power/speed metal de lo segundos y una sala presentó sus mejores galas.

Y es que no fue poca la expectación creada ante la nueva llegada de los alemanes a nuestra región. Pero antes cabía presenciar las evoluciones de los chicos de Corvus V. La banda leonesa se subió al escenario, convenientemente decorado, oculta tras llamativas máscaras. Llamó igualmente la atención el tipo de metal que entregaron. Muy contemporáneo, con fuertes ramalazos a los madrileños Sôber y poseedor de una amplia paleta de influencias.

De primeras llama la atención la presencia y los varios registros que maneja Rub Serra tras el micro. Punto focal de un quinteto que, frente a la tiranía de las pregrabaciones, acudía a la cita con teclista de carne y hueso. En líneas generales el sonido que desarrollaron fue más que óptimo. Mucho ha crecido y mejorado la sala en este aspecto en los últimos años. Queda claro ya en cortes como “Si Vis Pacem”, tras la cual y a excepción hecha de su batería Diego Duro, abandonarían las curiosas máscaras. Y Sahe, pie al wah, brillaría en el solo de “Una y Otra Vez”. Buenos riffs los que tejió a lo largo del set, a los que hay que sumar los buenos coros que entregó. Baza fundamental de los leoneses.

Y mientras que en “El Sacrificio” aciertan a sonar más gruesos y rotundos, la gente pareció agradecer de mejor grado el mayor brío de “Mr Hyde”. Otro buen solo de Sahe aquí precedió a un Serra obcecado en buscar la conexión con la gente. En “El Miedo y Yo” quien se multiplica es Duro tras los parches. O por ser más preciso, tras el doble pedal, anticipo en cierto modo de lo que se nos vendría encima con el cabeza de cartel. Me engancharon en “Vudú”, quizá por ese aire más juguetón que desprendió. El riff es pegadizo y el buen rollo que se vislumbra en el seno de la formación acaba transmitido al público, que pareció conectar con ellos en este tramo final.

Sensación que iría a más cuando se atrevieron no solo a atacar “Children Of The Grave” (Black Sabbath) sino a ser lo suficientemente inteligentes como para llevársela a su propio terreno. Puede que el wall of death que propuso Serra para “Viento Austral” no concitase a tanta gente como al vocalista le hubiera gustado, lo que no quita para que ofreciera aquí uno de los estribillos más redondos del set. Sorprendieron en “Inferno” por la forma en que se arrimaron, sin ningún tipo de complejos, al industrial más maquinal para finalmente despedirse en la vertiente más atmosférica de “Desde Las Sombras”. Buenos detalles de teclas aquí y una banda que derrochó carisma y buen hacer.

Llegaba el turno de Scanner, que se presentaban en la Gong sin más detalles escénicos que un gran telón de fondo. Puesta en escena elemental para su power/speed metal orgánico y potente hasta las últimas consecuencias. Allí estaba Axel Julius, único superviviente de la formación que diera a luz a “Hypertrace” allá por 1988. Una banda que nació al albor de la primera ola del power alemán pero que nunca alcanzó el éxito de primeros espadas como Helloween primero y consecuentemente Gamma Ray después.

Y da igual porque desde que arrancan con “The Earth Song” y muestran un grandísimo estado de forma, poco importa si tienen cien o cien mil seguidores. Sascha Kurpanek se mostró incansable con el doble bombo y dio toda una lección de finura en la pegada. Julius de hecho dejaría un gran solo ya en este primer corte y Efthimios Ioannidis, oculto tras unas llamativas gafas de sol, dejó claro que su garganta no acusaba los rigores de las muchas fechas que acumula. Si a alguien aún no le quedaba claro que este era un show de auténtico power metal old school, “Not Alone” ejerció entonces de perfecto ancla con su pasado más glorioso. La banda sería lo suficientemente inteligente para circular por casi toda su discografía en lugar de agarrarse sólo a la nostalgia de los buenos tiempos. Porque “The Judgement”, del disco del mismo nombre, parece ofrecer la mejor versión de los alemanes. Brilló aquí un siempre risueño Ioannidis, que demostró el sábado ser uno de esos vocalistas que se crecen en el directo en relación al estudio.

Aunque si hay alguien que parece disfrutar de lo lindo ese es el bajista Jörn Bettentrup. Inquieto, sonriente y buscando conectar con la gente en todo momento. Alternó dedos y púa conforme la ocasión lo requería y se dejó la piel como perfecto escudero de las potentes arremetidas de Kurpanek. “R.M.U.” nos devolvió entonces al debut de la banda, otro corte de ritmos vivos y baterías fulgurantes en los que tanto y tan bien se manejaron. Ni que decir tiene que la gente en la Gong recibió de muy buena gana un clásico como este. En especial cuando Rybarski & Julius dibujan un solo hábil, eléctrico (valga la redundancia) y rebosante de clase. La compenetración entre ambos era tal que cuesta creer el poco tiempo que llevan tocando juntos. Desde luego llegaron a Asturias habiendo hecho los deberes. Vítores al término y una banda que no dudó entonces en visitar su último álbum de estudio para rescatar una “Warriors Of The Light” que aguantó el tipo frente a sus cortes más clásicos a fuerza de amalgamar clase, técnica y tablas.

Ioannidis comentó entonces que “sometimes in your life you need a little… Wonder!” y procedió con uno de los emblemas de la banda. Inteligente situación en el set, además, de tanto en cuanto procuró algo de resuello a la formación con base en Gelsenkirchen. La Gong respondió en estribillos y Julius devolvió todo ese cariño en forma de solo de guitarra. Rictus serio a lo largo del set pero un guitarrista que brilló con luz propia. Sin gestos de cara a la galería ni imposturas de cualquier tipo. Sobrio y elegante. Toda vez la banda se había tomado su pequeño descanso, tocó atacar entonces la furibunda “F.T.B.”, de nuevo soportada por un infatigable Kurpanek. Fue tal la pegada del batería aquí que Ioannidis no dudó en dedicarle el siguiente corte del set, un “Rubberman” en el que la Gong Galaxy Club se desgañitó de lo lindo. No así un Ioannidis que pareció ser consciente en todo momento tanto de sus fortalezas como sus debilidades, de ahí que llegara tan entero al tramo final. Su registro y el color que éste da a los temas podrán gustar más o menos. Yo mismo no soy el mayor fan de su particular timbre. Pero consideraciones subjetivas al margen, lo cierto es que defendió los temas con el mayor aplomo posible. Bien por él.

Eutopia” volvió a otorgar un cierto descanso a los chicos. Amplificó las miras del setlist, dejó estupendas melodías dobladas de Rybarski & Julius y regaló finalmente otro gran solo de éste último, de nuevo tan impertérrito como seguro y fiable. Y tal y como ocurriera anteriormente, tras el pequeño receso llegó el momento de volver a cabalgar a lomos del mejor power/speed teutón. “Terrion” miró al pasado para traer al presente lo mejor de la escuela alemana. Ni que decir tiene que la Gong respondió en consecuencia. Aún más cuando Ioannidis dejó que fuéramos nosotros quienes cantáramos tan icónico estribillo. Julius una vez más devolvió todo ese calor con un solo, repleto de tapping, que puede contarse entre los más vistosos de la jornada. Ironizó el frontman griego con que no le importaría volver a tocar allí al día siguiente. Tal era el calor que recibían y lo mucho que estaban disfrutando arriba de las tablas. Algo que atestigua cómo la más reciente “Scanner’s Law” aguantó el tipo sin problemas insertada entre los grandes clásicos de la banda. Testimonio además de la mucha fe que los de Julius tienen en ese “The Cosmic Race” de 2024.

Pero una cosa es que “Scanner’s Law” aguante el tipo y otra muy distinta es la que se forma en la Gong conforme la banda ataca “Warp 7” y encara así los bises finales. Kurpanek se mostraba aún infatigable tras baterías y no era poca la tarea acumulada que llevaba hasta ese momento. Otro tanto un Axel Julius algo más atrevido ahora en lo gestual. Quedaban dos cortes. Uno fue “Buy Or Die”, que Ioannidis quiso dedicar a la gente del merchandising. Y otro, el final a medio gas de “Across The Universe”, no sin que antes el vocalista introdujera una pequeña estrofa de “Heaven and Hell” (Black Sabbath). No llegó a hora y media pero me atrevería a decir que fue uno de los mejores shows de power/speed metal que he presenciado recientemente. Además aún tuvieron el detalle de subir a Larry Runner al escenario para felicitarle por su 56 cumpleaños. Vayan igualmente desde aquí nuestras felicitaciones.

Ya sabéis lo que dicen de que no hay quinto malo. Eran dos propuestas bien diferentes y por ahí temí cierta frialdad para con la buena gente de Corvus V. Que me pareció que no fue tal, si bien ya digo que estaban un poco fuera de su elemento. En cualquier caso y en lo que a mí respecta ya digo que me agradaron. Otro tanto unos Scanner que hicieron honor a su leyenda. Julius tiene desde luego motivos para estar más que satisfecho. Por nuestra parte nada más. Agradecer a la gente de Kivents todas las facilidades, a la concurrencia por la agradable compañía y ya saben: si nada lo impide nos veremos el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Miguel Rubio

Agenda: The Baboon Show en Oviedo

La enérgica formación punk rock sueca The Baboon Show regresará a los escenarios asturianos. La cita con la banda encabezada por la infatigable Cecilia Boström tendrá lugar el sábado 31 de mayo en la ovetense Sala Estilo con The Brassieres como banda invitada.

La tercera actuación en Asturias de los suecos, tras su paso por el Tsunami y la Sala Acapulco de Gijón llega de la mano de HFMN CREW. Presentarán su nueva obra de estudio, el EP «Forward In Reverse» editado el pasado mes de febrero vía Kidnap Music.

Las de Langreo por su parte no irán a la zaga en intensidad y actitud. Presentarán una renovada alineación y los temas que formarán su próxima obra de estudio.

Entrada anticipada 25€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://tickets.hfmncrew.com/web/?menu=1162&pagina=entradas&item=55130&siteID=hfmncrew

Agenda: SIIXS + Sacavera + SoundCrush en Oviedo

Desde el bajo Aragón SIIXS recupera su paso por los escenarios asturianos tras la caída de su parada avilesina en octubre del 2023 para presentar su último disco «Hacia Ti» editado a través del sello Carcajada Records con producción de Iker Piedrafita.

La cita con los maños dentro de la gira estatal denominada «Dark Tour» tendrá lugar el viernes 25 de abril y contará con Sacavera y SoundCrush como bandas invitadas. El trio afincado en las cuencas mineras será el encargado de abrir la velada, Michell Ardura (guitarra y voz), Arturo «Will» Fernández (batería) y Javier González (bajo) se manejan como pez en el agua por el hard rock más clásico , el punk y el metal para reivindicar la libertad de cargar contra el disparate político y solcial que amenaza a la sociedad actual. Los sierenses SoundCrush por su parte suman una nueva fecha a la promoción en vivo de su nueva obra de estudio «The Hunt» (reseña) editada en el mes de enero. Horarios oficiales:

Sacavera 21 horas
SIIX 22:15 horas
SoundCrush 23:30 horas

Entrada anticipada online 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/concierto-siixs-sacavera-soundcrush