Repaso gráfico a la actuación de Alto Volto en el ovetense Gong Galaxy Club con motivo de la presentación de su nuevo disco «Luna Negra«.














Fotos: José Ángel Muñiz
Repaso gráfico a la actuación de Alto Volto en el ovetense Gong Galaxy Club con motivo de la presentación de su nuevo disco «Luna Negra«.














Fotos: José Ángel Muñiz
Presentación en solitario de “Luna Negra”, el nuevo trabajo del trío asturiano Alto Volto, que recibiría la calurosa acogida de un entregado Gong Galaxy Club. Allí se plantó el equipo de Heavy Metal Brigade dispuesto a no perder comba del evento. El álbum pasó hace escasas fechas por la web (reseña) y tocaba comprobar qué tal sonaban sus nuevas obras en vivo.

De entrada en la sala ya nos llaman la atención un par de detalles: los teclados a un lado del escenario, anticipando invitado, y la pequeña silla al frente del mismo. Cuando pasan diez de las nueve, salimos de dudas: Borja García irrumpe en solitario sobre las tablas, echa mano de la acústica y comienza el show por el cierre de su último trabajo, esto es, la acústica “India”. Ya con la banda al completo (Diego Motta al bajo, Juan Villamil a la batería) arrancan el set en eléctrico con una pequeña intro de puro rock and roll.

De ahí saltan a “Baila” y el sonido en la Gong parece el de las grandes ocasiones. La notable presencia del bajo de Motta, la pegada de Villamil atrás y ese acelerón que le imprimen al final. Parecía que todo iba ir sobre ruedas. Motta y no es novedad, de nuevo se iba a revelar fundamental no ya con su cuatro cuerdas si no que también con sus coros. En “Atontado” añaden color a la cara más ruidosa del trío. Es solo rock and roll pero Alto Volto demostrarían tener un discurso musical lo suficientemente amplio como para desplegar canciones de personalidades bien diferenciadas. Siempre con clase y carisma. Villamil brilla igualmente en “Veneno” mientras Borja deja alguno de mis riffs favoritos de la jornada.
El propio vocalista y guitarra sería quien nos anunciara que tocaba irse “veinte años atrás” a aquél primer álbum homónimo para recuperar “Before You Came”. García exprimió a placer su Gibson negra y dio la impresión de que no ha pasado el tiempo por ese riff. La sala comenzó a animarse aquí, aunque ya digo que todos estábamos muy por la labor el pasado viernes. Siguiendo con el recuerdo a aquella primera obra, Borja echa mano del slide en “One”, deshaciéndose de él, curiosamente, justo antes del solo. “Xuan Villamil a la batería, un puto crack” exclamaría el rizado frontman a término.

Es entonces que, “Insomnio” mediante, volvemos a “Luna Negra”, con Borja García echando mano de aquella Fender rojiblanca que inmortalizamos el año pasado en Vidiago. “El insomnio si te pilla en casa estás jodido, pero si te pilla fuera de puta madre” había dejado dicho el vocalista. Sea como fuere, son estos Alto Volto más vibrantes quienes propician que la temperatura en la sala empiece a bullir. En “Ojo Chaval” sería Motta quien cambiaría de bajo. Un corte en el que deja un pequeño escorzo en solitario antes del solo de guitarra. Que Alto Volto sea una de esas bandas que no para de derrochar clase y buen hacer no quita para que, sobre las tablas, se sucedan todo tipo de bromas entre canciones. Como cuando Borja reconoce haberse dejado la toalla en el backstage. “Somos Babylon Chat” se oyó entonces. Ya convenientemente aseados, el trío daría un giro al set con la tranquila “Maldita Mi Suerte”. Igualmente cómodos en esta cierta calma, Borja García dejaría aquí su mejor cara como vocalista.

Llegaría entonces el momento de que el The Electric Buffalo Sam Rodríguez irrumpiese sobre el escenario y, así, el eventual cuarteto enfrentaría “Wake Up”, a buen seguro uno de sus grandes himnos. La presencia de Sam amplifica el rango sonoro altovoltiano y la sala se entregaría en consecuencia aquí. En especial cuando se alargan según qué solos y uno siente gritos y vítores entre el público. Para “On The Road” iban a sonar más norteamericanos que nunca. Muy efusivo en solos aquí Borja. Y es que como apostilló al final: “Gracias amigos, el blues nunca falla”. No será Heavy Metal Brigade quien ponga en contradicho sus palabras. Borja volvería a la Les Paul para “Hey, Hey!!”, donde por aquello del título, no faltaron bromas con Julio Iglesias (“julio se acerca, vigilad vuestros culos”). Brillaba el trío y Sam Rodríguez con ellos. Quizá una de las nuevas composiciones que más enteros ganó con respecto a su encarnación de estudio.

La banda encarrilaría entonces el repaso final a “Luna Negra” como cierre del set. Aquí puede que “La Celebración” pasara un tanto inadvertida. Todo lo contrario que “Habitaciones Frías”, con un Borja muy fino en el uso del wah. Las bromas en las presentaciones no opacaron “Ella”, la mayor aproximación al funk (con matices) de todo el set. Se irían al backstage entonces, no sin que antes Borja bromeara diciendo “ahora es cuando cantáis lo de otres tres y todo eso”.
Y precisamente tres serían los cortes con que cerrarían el set, siendo “Ramblin’ Rose”, original de MC5 el primero de ellos. Auténtica banda fetiche de Borja. De vuelta a la producción propia, “Now You Know” confirma nuevamente su estatus de clásico ineludible. Y con Sam de vuelta arriba del escenario, todo culmina en “Border Song”, que cerraría el set rezumando clase y feeling a raudales. Hora y tres cuartos de puro y auténtico rock and roll.

“Luna Negra” quedó pues debidamente presentado, augurando buenos tiempos para el trío asturiano. La gente respondió, acompañó y vitoreó finalmente a la banda y nosotros estamos hoy felices por haber sido testigos. Mandar nuestro agradecimiento a la banda por haberlo hecho posible, a ti por leer esta crónica y a la gente con la que charlamos antes, durante y después del concierto. Salvo catástrofe, nos vemos en Zamora.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz
Nueva parada en casa para el sexteto post metal ovetense Honara en la presentación de su ópera prima «Resemblance». La cita en la que estarán acompañados por la formación metalcore malagueña Eyes Of Paradise y los progresivos sevillanos Testus tendrá lugar el próximo sábado 7 de junio en el Gong Galaxy Club de la capital asturiana.

Con apertura de puertas a las 20:30 horas, el precio de la entrada anticipada online es de 12€ a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/eyes-of-paradise-testus-honara/
Resumen gráfico del paso por la Sala Estilo del cuarteto sueco The Baboon Show.














Fotos: José Ángel Muñiz
Los mierenses Repugnance se suman al plantel de bandas que formarán parte de la nueva entrega del Stonefest tomando el relevo del combo hardcore madrileño Teething que finalmente no podrán pisar el Kuivi.

Una quinta edición que tendrá lugar los días 5 y 6 de septiembre con el siguiente reparto de bandas por día:
Viernes 5 de Septiembre
VOUL
PHOENIX CVLT
WIZARD MASTER
BIFAZ
MARS RED SKY
Sábado 6 de Septiembre
ANTE-INFERNO
REPUGNANCE
IKARASS
FIRTAN
TOTENGOTT
Entradas por día 35€ y abonos 60€ disponibles en la web del Kuivi.
Resumen gráfico del paso por la Sala Estilo de combo punk rock langreano The Brassieres.












Fotos: José Ángel Muñiz
Últimos coletazos de la temporada de salas y llenazo en Estilo para recibir al cuarteto sueco The Baboon Show. Su fama les precede, varias las veces que han visitado la región y una legión de fans que no parece hacer otra cosa que crecer. Acompañaron a los nórdicos la agrupación punk langreana The Brassieres. Así las cosas, rumbo a Oviedo con las pilas bien cargadas.

Falta un minuto para las ocho cuando la formación íntegramente femenina The Brassieres se aúpa al escenario de la sala Estilo. De entrada llama la atención esa formación a dos voces que ofrecen. El suyo es un punk tan clásico y sin artificios en lo musical como orgullosamente turbofeminista en lo lírico. Enlazaron temas casi con el mismo ahínco con el que dejaron toda clase de proclamas, siempre con la sororidad por bandera.

A falta de un telón de fondo con el logo de la banda, bien está ese cartel en apoyo de las Las Seis de la Suiza que mostraron. De entre los cortes que descargaron, me agradó sobremanera “Akelarre”, quizá por esa construcción algo diferente. Recuerdos a Marie Curie, cánticos de “Yo sí te creo” o en contra de La Manada de tan infausto recuerdo. El de “Hijas De La Hidra” puede ser su estribillo más redondo de la noche. Sin olvidar los habituales agradecimientos, buscaron conexión con la gente en este tramo final y supieron cumplir con su papel.

Buena entrada la que registraba Estilo para recibir a The Baboon Show. Pero ya de entrada me llama la atención la cantidad de gente joven que ocupaba las primeras filas. Público de todas las edades para recibir al cuarteto y el hype por las nubes. Suena “You Shook Me All Night Long” y Estilo se arranca por el estribillo. El clásico de AC/DC precedió a la propia intro de los Baboon, quienes salieron a revientacalderas ya desde la inicial “Be A Baboon”. Convirtiéndonos a su religión desde los primeros acordes…
El sonido, una noche más, iba a ser redondo, no falla Gus Bocanegra a los mandos de la nave, y el cuarteto da lo mejor de sí en “God Bless You All”, con la gente a coro ya desde estos compases iniciales, se preveía ya una noche para el recuerdo… y apenas llevábamos dos temas. No me sorprendió ver tan enchufado al público. Tampoco la hiperactividad de Cecilia Boström en “Forward In Reverse”. Auténtico punto focal de la banda, pozo de energía sin fondo y que pasó por Oviedo sin hacer prisioneros. Simon Dahlberg se permitió un pequeño guiño al “Run To The Hills” (Iron Maiden) en “You Got A Problem Without Knowing It”. Junto a la bajista Frida Ståhl ayudó en coros y se mostró como un guitarra de muchos quilates siempre que la ocasión así lo requirió.

El propio Dahlberg da un respiro a su compañera en las primeras estrofas de “It’s A Sin”. Y en lo que Boström se hizo con algo de resuello, corrió a mezclarse con la gente hasta terminar subida a una de las barras de Estilo. Benditos inalámbricos. “Rolling” puede ser uno de los cortes más redondos de este primer tercio de set. Pero mientras Dahlberg hace sus (más que dignos) pinitos en nuestro idioma, la voz de The Baboon Show se va a por un respiro al backstage, volviendo para una “No Afterglow” en la que paseó el pie de micro sobre nuestras (ya empapadas) cabezas. Gran solo de guitarra aquí, por cierto. Cecilia Boström acabaría siendo llevada en volandas durante “Oddball”. “Than you for the flying”, espetaría a término.

“Could You Be It” supuso de algún modo un pequeño cambio de tercio. Banda y audiencia se permitían un pequeño y agradecido respiro. Era mucha la actividad dentro de la sala y tanta o más la deportividad con la que algunos, cámara en mano, sobrellevaban los golpes y empujones. Aquello, al fin y al cabo, era un maldito concierto de rock and roll. Hay un pequeño piano pregrabado en “Gold”, uno de los poquísimos detalles artificiales que se permitieron. Pero cuando ellos vuelven a su versión más encendida y vibrante, esa que perpetran en “The Shame”, realmente da la impresión de que recintos como este se les quedan ya muy pequeños. Boström no se olvidó de Trump, Putin y demás fauna infecta mediante un pequeño y anti reaccionario speech. Ellos y ellas acometieron entonces “Class War” para dejar otro de los cortes más distintos de la noche.

El incansable Niclas Svensson abandonaría su puesto tras baterías y al alimón con el resto de la banda procedería a introducir “Me, Myself And I”. Huelga decir que gran conexión con la gente aquí y un último corte, antes de los bises, que nos supo a gloria. A pesar del calor. A pesar de los empujones. Porque al fin y al cabo y como apostillara un tal Lemmy Kilmister: “If you think you are too old to rock and roll, then you are”.

Con la banda de vuelta, Dahlberg vuelve a llevar la voz cantante en “Lost You In A Second”, a buen seguro el corte con más feeling de su vasto setlist. Boström, aún en este tramo final, se mostró tan plena de carácter como inasequible a cualquier tipo de cansancio o desaliento. Empapada en sudor, su voz no se resintió lo más mínimo. Bien es verdad que en esta parte final, Dahlberg le ofreció su apoyo (y de nuevo en nuestro idioma) durante “Playing With Fire” (“estoy caliente, estoy siempre caliente”), pero aún así. Y mientras que el de “Hurray” puede ser el riff más clásico de toda la jornada, “Radio Rebelde”, crowdsurfing de Boström mediante, supone un final de altura, con la sala entregada, sudada y extasiada ante el que será, a la postre, uno de los conciertos del año en nuestra región. Sin debate ni discusión.

Calor, decibelios y rock and roll. The Baboon Show ni inventan nada ni lo pretenden tampoco. Pero es tal la entrega de energía, la ristra de grandes canciones, el carisma que derrochan (y fíjate que Simon Dahlberg apenas lleva dos años con ellos) que no queda otra que rendirse. Una crónica esta que difícilmente hará justicia a lo vivido el pasado sábado en Estilo. Y no me duelen prendas en reconocerlo. En cualquier caso mandar un saludo a ambas formaciones, dar las gracias a la gente de HFMN Crew por haberlo hecho posible y enviar abrazos a la mucha y buena gente con la que pasamos el antes, el durante y el después. Ya saben: nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz
Resumen gráfico de la actuación del trio rock Tatami en la ovetense Sala Estilo.








Fotos: José Ángel Muñiz
Resumen gráfico del paso del trio thrasher Brutalfly por la ovetense Sala Estilo.










Fotos: José Ángel Muñiz