Si el festival lucense Valadouro Rock ya contaba con participación asturiana en su cartel, la fiesta de presentación que tendrá lugar el próximo sábado 17 de febrero no iba a ser menos, ya que tendrá a los avilesinos In-Sanityy Rock & Rockets, que acompañarán a los gallegos Chris Masuak& The Viveiro Wave Riders.
La cita de carácter gratuita tendrá lugar en el Pub Atalaya en Ferreira do Valadouro a partir de las 22:30 horas.
Primera y esperemos que no última edición del Monorock en la localidad de Corvera, nacida bajo el paraguas del Rockvera y que vino a reunir a las bandas Azure, Ochobre y Ofensivos. También exposición fotográfica, con instantes inmortalizados ya para siempre a cargo de Felipe Suárez (Keep The Flame) y José Ángel Muñiz de este mismo medio. Y como colofón, o más bien como anticipo a la música propiamente dicha, una charla de la que pronto tendréis noticias y que juntó en El Llar a la buena gente de Piratas de Libertalia, Pablo García (WarCry), Lady Ani y Dani G. (Last Days Of Eden), el propio Felipe Suárez y servidor. Y no me quiero olvidar de una grande como es Rheme Peláez, que estaba invitada a la charla y la que un percance de última hora impidió su presencia en la misma. Vaya un abrazo grande de nuestra parte.
Usando un latiguillo muy Simpsons, sabéis de sobra que tengo debilidad por la familia amarilla, “era mi primerito día” y ciertamente uno siempre ha resultado más elocuente con la palabra escrita que hablada. Sirva esta misma crónica como prueba más que fehaciente. Sea como fuere un rato que de tan agradable (“prestosa” diría el guitarra de WarCry después en sus redes) se nos pasó volando a todos. Esperando repetir, sea de nuevo como participante o como mero y simple escuchante.
Hecho pues el obligado recorrido por la exposición fotográfica y toda vez arreglamos eso que llaman “la escena” como buenamente pudimos, tocaba recibir al ahora cuarteto instrumental Azure. O no. Porque es precisamente su (hasta la fecha) único corte con voz, el fenomenal “Hielo Sumergido”, el encargado de iniciar las hostilidades. El empaque que le otorga a la banda no ya la voz de Daniel Fernández Barata sino también su guitarra, forma parte indivisible ya de su propuesta.
Una propuesta en donde la luz, o la ausencia de esta, parece del mismo modo intrínseca al tipo de música que realizan. Pasajes casi espaciales, atmosféricos, lindantes al mismo tiempo con lo onírico y lo terrenal. Nunca he ocultado mi pasión por lo que hacen y ruego me perdonéis ciertos epítetos grandilocuentes. No fue poca la audiencia que congregaron. Diría incluso que fue la banda del cartel que más público llegó a concitar la noche del pasado viernes.
“Luz Solar”, con la banda bañada en obligada luz azul, sirvió tanto como para cerrar el repaso al Ep «Oxímoron» de 2023 como para poner en la palestra su lado más denso y quizá enigmático. Su música multiplica matices y, perdón por insistir, en la que la luz juega un papel central y primordial. Que complica la labor fotográfica pero contribuye en gran medida a agigantar su peculiar manera de entender el rock instrumental. Da buena fe de ello el contraste que produce en el Llar la irrupción de una potente luz blanca toda vez el corte alcanza sus recodos más calmados.
Aunque si hubo un corte que capturó la atención del público ese fue “Un Nuevo Amor”, de su primer álbum “Amor Fati”. Y lo hizo con la irrupción de un jovencísimo grupo de percusión perteneciente a la avilesina Fábrica de Músicos y que pobló el Llar de móviles en alto inmortalizando el momento. Agradó, además, por algo que se había hablado en la charla. Ya se sabe: qué tan necesario es el relevo, urge meterle el gusanillo del rock a una chavalería que, de otra manera, raro, difícil o muy complicado contacto tendría con esta música que tanto amamos. Gran detalle en definitiva.
Pero su descarga no culmina aquí, siendo por ahí “Enkrateia” la encargada de cerrar el show mostrando la vertiente más gruesa, potente y afilada de su rock instrumental. Algo más de sesenta minutos donde vino a quedar claro una vez más tanto el buen nivel en el que se encuentran instalados como toda la serie de peculiaridades que elevan su personal manera de entender la música. Cierto que a los menos asiduos a este tipo de propuestas, a sus tan inevitables como largos desarrollos se les pueden hacer cuesta arriba. Atragantar incluso. Pero servidor los disfrutó de lo lindo.
La posterior salida de Ochobre y su punk combativo (valga la redundancia) supone un giro de ciento ochenta grados al festival. No exenta de problemas, de hecho, con una caja de batería o uno de los micrófonos encargados de recoger su sonido queriendo tener su propia cuota de protagonismo.
Cierto es que se produjo cierta desbandada de gente tras la descarga de Azure pero no es menos verdad que, quienes nos quedamos, disfrutamos de buenos cortes de punk hiriente y reivindicativo como “Somos”. Dos guitarras, bajo y batería, voz y gaita, su idiosincrasia no podría resultar más asturiana y nombres como los de Dixebra o Skama La Rede, qué duda cabe acuden al subconsciente de uno durante el rato que ocupan sobre las tablas. Huelga decir de todos modos que su propuesta resulta un tanto perpendicular a un medio como este. También, y aunque no guste uno de personalizar en exceso las crónicas, me sentí algo mareado durante su show y hube de buscar refugio en las cómodas butacas del Llar.
Independientemente de gustos, Raquel se muestra como una frontwoman (¿cómo sería el término en asturianu?) de auténticas garantías. Jugando entre registros, sin parar de moverse en ningún momento y buscando siempre la tan necesaria conexión con el público. Conexión que se produce cuando proclama aquello de “contra xenocidios y pola llibertá de los pueblos”. Proclama a la que nos sumamos no ya nosotros sino cualquier ser humano con un mínimo de razón y empatía.
Cumplieron. Ya digo que su propuesta nos resulta un tanto ajena. No puede uno llegar a todo (es imposible) pero pese al malestar que sufrí (nada grave, no se preocupen) me resultaron agradables en su mezcla de punk, folk y pequeños pero marcados flirteos con el hardcore. De volvernos a encontrar en un futuro prometo acudir con los deberes hechos.
Tampoco es que el punk metal rap (disculpas a César Strawberry por adueñarme del término) de Ofensivos sea un género en el que nos prodiguemos por aquí. Pero “Perdón x El Retraso” pasó por las reseñas de esta web y cumplió a la hora de dejarnos con ganas de contemplar las evoluciones de la banda sobre un escenario.
Evoluciones que tienen mucho de performance. Desde sus ropas hasta la curiosa forma de irrumpir en escena, arrastrados (y no es un decir) a ella por el bajista y confesor Padre Eusebio. Con un clásico como Pablo Viña en baterías y echando mano de la introducción de ese último álbum, nos preparamos para dar buena fe de una de las propuestas más irreverentes y socarronas que el actual panorama de la música asturiana tiene para ofrecer.
Esa irreverencia, ese espíritu no quisiera decir incorrecto pero desde luego sí que obedeciendo al propio nombre del quinteto, es algo que le queda claro al público desde “Los Guajes De San Ildefonso”, que engarzan con “Mal, Muy Mal”, coreada a grito por el público del Llar. “Quiero SerAcústico” y “Cuarto Milenio”, donde me quiere sonar el abyecto personaje al que dirigen sus miras, traen al recuerdo a trabajos anteriores de la por momentos inclasificable banda astur.
Pero es “Réquiem Por Albert” una de las que recibo de mayor grado. Quizá por lo muy atragantado que tengo al personaje sobre el que ironizan y que desde luego no sería el único en salir mal parado de las iras ofensivas. Balones que vuelan, peleas de escobillas de váter y una “Abascall Of Duty” que retumba en todos los rincones del Llar. Con Kike Collado subido a las tablas en silla de ruedas y a quien deseamos pronta y total recuperación colocan a la igualmente infame Susanna Griso en la diana al tiempo que encaran un final de set donde vimos al Llar (y es una pena) con un aspecto algo desolado en lo que a público se refiere. Y aunque echara en falta “Jodida Chancla”, qué duda cabe que pese a mi pasajero embotamiento disfruté de esa “Nos VimosEn Serín” donde fusilan aquél viejo (y controvertido) clásico de los vascos Soziedad Alkoholika. Socarrones, críticos, disfrutones y con el punto justo de irreverencia y mala leche. Es cierto que su propuesta a ratos recuerda en gran medida a los Def Con Dos del mentado César Strawberry, pero no es menos verdad que los disfruté a pesar de los mareos. Dichosos catarros.
Fue una jornada llena de nuevas experiencias para nosotros. Tanto la exposición fotográfica como la charla, ambas nos han venido dadas sin nosotros haber hecho otra cosa que no sea tratar de estar al tanto de las cosas que pasan dentro y fuera de nuestros escenarios. De ahí que la satisfacción no sea precisamente pequeña. Y aunque a veces la salud ponga trabas, tened por seguro que, en la medida de lo posible, por ahí andaremos dando la lata con la cámara y la libretina.
Vaya un abrazo enorme a la buena gente del Rockvera, a Piratas De Libertalia, a los compañeros de charla, a Felipe Suárez (tremendas fotos como viene siendo habitual, amigo) y al resto de músicos y sin embargo amigos con quienes nos cruzamos. También a los habituales que no fallan nunca y finalmente el deseo de seguir viéndonos en siguientes fechas. La rueda no se detiene y nosotros tampoco.
Presentación en la ovetense Lata de Zinc de “Beyond Olympus Pt.1”, el Ep que trae de vuelta a los chicos de Soundcrush. Acudían además a la cita acompañados de la buena gente de Narwhale, por lo que nuestra presencia allí era poco menos que ineludible.
El regreso a la actividad de Soundcrush provoca la salida del que fuera hasta hace algunas fechas guitarrista de la formación asturiana, Ales Sánchez, cuyo puesto ocupa ahora y para nuestra sorpresa, Aitor Lucena (ALMS) de cuyo álbum “The Trial” ya dimos igualmente buena cuenta en este medio (reseña). El reemplazo, sobre el papel y nunca mejor dicho, suena bien y estamos ya ansiosos por ver qué nos depara en un futuro próximo.
Pero de momento vemos a unos Narwhale que se adaptan pronto al cambio. Son por muchas razones una banda especial para nosotros. También peculiar, única incluso dentro del actual ecosistema astur, algo que queda patente ya desde la inicial y extensa “Nebulosa Barnard 33”. Desarrollos nada sencillos, mil y un recovecos y Javier Fernández, frontman y líder del cuarteto, luciendo un precioso Rickenbacker de cinco cuerdas.
Puede ser que no les viéramos tan seguros como en citas pasadas a falta del obligado rodaje que siempre demanda un cambio en la formación. Y sin embargo, o tal vez por ello, “Anillos de Saturno” desde luego sonó más rocosa y nervuda que nunca. Tanto o más que “Glaucus”, de su anterior trabajo, que de nuevo muta al idioma de Cervantes y, a su vez, ofrece la cara más cruda de Fernández como vocalista. Para el final quedaría una “Los Rojos Vientos de Marte” que el propio bajista y frontman de la banda tiene a bien dedicar a Manuel Hernando y Angie, grandes seguidores de la agrupación avilesina, y también a este humilde medio. Como no puede ser de otra manera atentísimos ya a sus próximas evoluciones.
Pasan pocos minutos de las diez y media cuando los renacidos Soundcrush irrumpen en las tablas de la Lata de Zinc. Y al igual que sus compañeros de cartel, no sin novedades en su alineación, pues como os contamos hace un par de semanas Dmitry Stalingrado (Soldier, Sound Of Silence) sería quien ocupara finalmente el puesto de bajista en sustitución del titular y lesionado Luis Sánchez.
Pero por supuesto y huelga decirlo que el baile de miembros no merma la intensidad del cuarteto. Ales se muestra feroz desde la inicial “Primal Flame” y el público, cabe decir mucho más joven que en otros eventos que hemos cubierto recientemente, pronto conecta con la abrupta pero al mismo tiempo técnica propuesta del combo astur. “¡Volvemos!” proclama el ya ex Narwhale, y lo hacen con el poderoso recuerdo a su anterior álbum que supone “Unleashed”.
De igual manera, tuvo tiempo un muy activo Sánchez para agradecerle a Stalingrado el haber “salvado el bolo” y aprovechar de paso para presentar al madrileño Iván en baterías. Gran sonido del que disfrutaron, cabe desde aquí agradecer la buena labor de Ovana a los mandos de la nave y una audiencia que se lo pasaba en grande con con buenos cortes de metal a un tiempo afilado y al otro pesado como “Manifest”.
“Cuatro años sin tocar” son muchos, qué duda cabe, si bien a tenor de cómo se lo pasó la gente en “Alpha”, tampoco es que se notase en exceso. Poderosos solos los que intercambian aquí el TeksuoDavid Vega y Ales Sánchez y primeros pogos de la noche en física repuesta por parte del respetable. Iván en baterías se dejaría la piel en la exigente “Vacuity”, revisión al modo Soundcrush del clásico de Gojira, y cierre con el corte que titula a su último Ep. ¿Se nos hizo corto? Qué duda cabe, pero en las circunstancias en las que se dio el evento y con los diversos cambios de formación que han sufrido tanto unos como otros, no quita para que nos diéramos por satisfechos. Queda afianzar ambos line-up, confiar en una óptima recuperación por parte de Luis Sánchez y cruzar de nuevo nuestros caminos más pronto que tarde.
Por nuestra parte nada más. Mandar un cariñoso abrazo tanto a ambas formaciones como a Pei (Soldier), Susana Crespo, Manuel Hernando y Angie, Juanjo (Noche de lobos), Txeffy (ActvsMortis, Kraken a Feira) por la agradable compañía. Y, como siempre, nos vemos en el siguiente.
Los rockeros Roza, formación liderada por Kike Suárez, y el power trio vasco Detroitserán los encargados de poner la banda sonora a la presentación de la 9ª entrega de la Turbojugend La Nueva Party.
Roza que actualmente se encuentra grabando el segundo disco de su trayectoria repasará su disco debut «Fracasos, Drogas, Flores y Alquitrán«, mientras que el combo punk rock Detroit aportará a la velada su enérgico directo para defender sus nuevas composiciones, las últimas incluidas en el Ep compartido con We Are Apes, Hello!. La cita será el sábado 20 de enero en la Sala Telva de La Felguera (Langreo) a partir de las 20 horas. Entradas anticipadas 8€ disponibles en la propia sala y la Cervecería Riff, en taquilla 10€.
Dentro del nuevo ciclo de conciertos para el 2024 orquestado por Factoría Sound recordamos el paso por el escenario de la Factoría Cultural de Avilés de los vigueses Zålomon Grass. El trio compuesto por Mauro Comesaña (Soul Jacket, Los Naipes) a la batería, David Rodd (Jaguars, Karma Animal, You Dog!) al bajo y Gabriel McKenzie (Spoonful, You Dog!) como guitarra y voz abraza como estandarte un hard rock aderezado de buenas dosis de blues y psicodelia para ofrecer una de las propuestas más interesantes actualmente en el panorama rockero estatal.
El sábado 3 de febrero tendrá lugar la presentación en Asturias de su primer larga duración «Space Opera«, un álbum conceptual rico en matices analógicos con guiños velados y sutiles a obras clásicas del género, tanto lírica como musicalmente y del que tenéis cumplida reseña aquí.
Es el primer Ep en la carrera de unos Strikeback cuya singladura arrancó allá por 2014 con el largo “Share Your Hate”, al que seguiría “The Plague” cuatro años más tarde. Ahora, cumplidos once años de trayectoria, se formaron en 2012 en A Coruña, nos traen un “World In Decay” que presentaron hace pocas fechas en el gijonés Bola 8. Forman el quinteto gallego Rafael García y Víctor Tarela en guitarras, Alex Mella al bajo, Adrián Beltrán “Liber” en voces y Sebastián Musy en baterías.
Grabado a caballo entre Ultrasound y Redbox Studios, repite Pedro Mendes en tareas de producción y grabación, ocupándose esta vez también de mezcla y masterización. Con diseño de Humberto Martínez sobre una idea de la propia banda, el Ep se encuentra disponible desde el pasado mes de mayo.
La propia “World In Decay” resulta encargada de inaugurar las hostilidades. Y lo hace dejando ya de entrada atestiguadas dos claves: el buen nivel técnico que atesoran y el nervio con el que disponen éste sobre su bien conocido thrash metal de raíz orgánica. A ratos deudores de unos Angelus Apatrida, a otros más cercanos a una escuela estadounidense que bien podría integrar gente como Overkill, Annihilator o ya en menor medida Anthrax. Hay un estupendo solo de guitarra en su tronco central. Pesadez después y sonoridades algo ajenas y extrañas camino del epílogo. Un corte que si bien no descubre grandes cartas en cuanto a estructuras, dispone de las habilidades suficientes para emerger sobre la media. Que, visto lo visto en una escena como esta, no es poca cosa.
No podía ser de otra forma. La fugaz “Over Again” despliega a los Strikeback más directos y pasionales. Thrash encolerizado, con Liber en su encarnación más visceral, arrancando una más que interesante línea de voz a su garganta sobre unos riffs no tan lúcidos pero eficaces en cualquier caso. Breve, si pestañeas te la pierdes que diría aquél, pero sustentada por una atractiva base rítmica. Poderosa aunque sin llegar a lindar con la agresividad de unos Dark Angel, primeros Sodom, primeros Kreator… y un tanto constreñida por lo reducido de su desarrollo.
Por ahí viene a destacar una “Bound By Desire” que pronto parece recoger el guante del tema título y continuar donde lo dejara aquella. Dispone, particularmente en su tercio inicial, de los que fácilmente pueden ser mis riffs favoritos de todo el Ep. García y Tarela dibujan ágiles líneas de guitarra, que enganchan a la primera aún cuando no se acogen a un libro de estilo en absoluto clásico. Hay buenos cambios de ritmo, baterías firmes y el Liber más diverso de todo el tracklist. Estupendas esas guitarras dobladas que anticipan el breve solo de guitarra. La más redonda de las cinco junto con la final “Secrets And Lies”.
“Draw The Line” alternará de forma hábil técnica y fuerza, derivando hacia un lado u otro con total naturalidad mientras Liber vuelve a desplegar otra llamativa e incluso ágil línea de voz. Y si bien no la encuentre tan redonda como otras dentro del Ep. O dicho de otro modo, no me engancha en la forma en que lo pueda hacer “Bound By Desire”, tampoco voy a despreciar los buenos detalles técnicos que los coruñeses despliegan aquí, ni ese estribillo un poco a la contra del resto.
“Secrets And Lies” cierra “World In Decay” a fuerza de convertirse en el corte más distinto de los cinco. Inicialmente un medio tiempo de aire melancólico y apesadumbrado, comandado por un poderoso trabajo de la dupla Tarela & García, deriva en un thrash potente a la par que ágil, que habla y no precisamente para mal de su buen nivel como compositores. Ambiciosa, que no pretenciosa, y un punto de inflexión en sus directos como pudimos comprobar el pasado sábado dieciocho de noviembre. La rabia y la pesadez de su tronco central, solidaria al Liber más agudo, podría llevar a pensar en los Pantera más elegantes. Ahí destacará el remanso de paz de su tronco central primero y el cuidado crescendo camino del epílogo después. Estupendo cierre.
Y es que Strikeback parecen seguir en plena forma. Banda muy querida por estas tierras, como quedó demostrado hace escasas fechas, y que ha entregado un Ep muy de género en fondo pero sólido y orgulloso en líneas generales. Porque siguen trazando buenos temas. Y aunque haya cortes que no me conquisten del todo, bien por duración, bien por un asunto ya más personal, lo cierto es que cuando brillan, véanse el tema homónimo o la misma “Secrets and Lies”, parecen no tener techo. A continuar por esa línea.
Fue una de nuestras primeras citas de todo 2023 y, casualidades de este mundillo, ha sido también la última. Misma banda, Kinkis Gruñones, mismo lugar Centro Social Autogestionado La Kuadra en Barros (Langreo), y eso sí, distinto motivo, que en esta segunda ocasión obedecía a la presentación de su nueva obra “Gruñe o Muere”, de la que pronto tendréis un exhaustivo desglose en estas páginas.
No costó mucho decidirse cuando el cuarteto más kinki de la región nos convocó en la que es prácticamente su segunda casa para presentarnos, literalmente hablando en familia, un trabajo que continúa la senda que abriese su Ep de comienzos de año al tiempo que añade una serie de nuevos ingredientes a su particularísima mezcla. De nuevo el peso de las letras recaen sobre el bajista Gus Suárez, en un trabajo gestado durante los días más calurosos del verano asturiano en los estudios ZL Audio de Sama De Langreo. En el reparto de roles repite Quilo Zapico como responsable de la faceta gráfica y es que el tándem formado por el 50% de Paco Jones mantiene en esta nueva andadura muchas de las costumbres de la banda donde dio sus primeros pasos un tal Ramón Lage. Una obra continuista en las formas y que no defraudará a los kinkis unidos a la causa con su ópera prima.
“Suenan sucios y grasientos como si llevasen más de dos meses sin lavarse”, reza el kit de prensa que nos entregaron pero en el fondo son buenos tipos. Lo justo y necesario de hecho para, de forma completamente improvisada y con instrumentos que ni siquiera eran suyos, tocarse tres temas. A saber: “Sacrificios”, “Proletarios” y “Bipolar”. Se disfrutó pues de buena compañía, se regó la charla con distintos brebajes y se alegró el gaznate con sus correspondientes viandas. Pero lo más importante, disertamos con ellos sobre los distintos procesos que han culminado en este “Gruñe o Muere” además de disfrutar de música diversa y conversaciones de esas en las que uno tiende lazos al tiempo que arregla esta decadente línea temporal que nos ha tocado en gracia.
Del mismo modo, nos alegró conocer los planes del propio Centro Social Autogestionado La Kuadra cara al ya inminente 2024 y la forma en que está tratando de crecer y establecerse como un punto de referencia en la región como pueda ser la Asociación Cultural Los Bancos de Atrás en Unquera que visitamos hace escasas fechas. Vaya desde aquí todo nuestro ánimo, también nuestro agradecimiento por el trato recibido y el deseo de que nuestros caminos se sigan encontrando en el futuro.
Repaso gráfico a la presentación de «Gruñe o Muere«, segundo disco de Kinkis Gruñones realizada en las instalaciones de la Asociación CulturalLa Kuadraen Barros (Langreo).
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