Con motivo de la salida al mercado el 5 de abril de su próximo disco de estudio «Secretos De Amor y Muerte» y sus correspondientes actos promocionales, Celtian recalarán el sábado 13 de abril en las instalaciones de El Corte Inglésde Gijón para ofrecer una firma de discos coronada por un concierto acústico.
Había cierta sensación de salto al vacío en la cita de este pasado viernes. Arribaban al Gong los gallegos de Narón Host, acompañando en su presentación en la capital asturiana a los locales Mortal Coil. Y es que poca era la información que teníamos de unos y otros cuando entrábamos de nuevo por las puertas de nuestro querido recinto ovetense, lo que hizo que nuestra incertidumbre fuese en aumento conforme iba entrando gente. Algo de lo que cabe congratularse es de la buena entrada que vivimos. Qué duda cabe que alguien hizo bien los deberes las fechas previas al evento pues aunque no me atreva a dar una cita estimada, desde luego no fueron pocos los tickets vendidos, ya fueran de forma anticipada o en taquilla. Mucho músico entre el público, además, lo que nos congratula enormemente, y una jornada que se dio más o menos como sigue.
Son las nueve cuando el quinteto gallego Host hace suyo el escenario de la sala Gong. Y lo hacen llenando el recinto de un metal orgánico, sin más florituras que las que propician bajo, batería, dos guitarras y la voz de un esforzado Madlame. “Panties In The Third Floor” supone el pistoletazo de salida de composiciones que vagan por un páramo indeterminado entre Corrosion Of Conformity, Down o Crowbar con bruscos giros hacia un thrash que, de tan enérgico, en ocasiones llega a lindar con el metal extremo.
Ahí se creció Madlame tras el micro, revistiendo los temas de una notable y ágil alternancia entre registros. Su voz puede recordar por momentos al Eddie Vedder más agrio. También perderse en tonos oscuros y profundos, sin perder nunca el foco y sabiendo buscar la complicidad de un público, por otro lado, receptivo a la propuesta de los gallegos. No podemos decir que sea la banda más activa sobre las tablas. Cierto es que el escenario tampoco da demasiado juego para una formación de cinco miembros. Destaca aquí la buena pareja que forman el PerpetualBorja García y Brais en guitarras y los buenos riffs y solos que dibujaron sobre las tablas.
“Vamos a tocar una balada” anticipa, claro, “Dégoût De Soi”, uno de los cortes más incendiarios y violentos de su setlist y quizá de los que mejor conectaron con el siempre frio e incluso distante público asturiano. Antecedió a “Mistfield”, instrumental donde algunos de los riffs no dejaban de recordarme a “The Call Of Ktulu” de los cuatro jinetes. Y de ahí al cierre los Host más brutos, culminando en una “Puta Situación” cabrona como pocas.
Sobre Mortal Coil, claro, eran muchas las incógnitas, aunque ya digo que al público pareció no importarle. Bandas de mucho más nombre y caché han pasado por nuestros escenarios sin registrar una entrada como la del viernes. Arrancan con una instrumental aún sin nombre, literalmente “Canción I” en el setlist, donde ya queda patente el metal de fuerte poso thrash por el que parecen sentir predilección en el seno de la joven banda asturiana. Idea que magnifica la primera de las versiones de la noche, no otra que “Inner Self” de los Sepultura del “Beneath The Remains”. Casi nada.
Con la ayuda inestimable de Pelayo al micro descerrajan “Pull The Plug” de los no menos seminales Death, para agrado de una audiencia que parecía disfrutar a lo grande. Gran ovación a término y tremendo mérito que, del amplísimo catálogo de clásicos de Megadeth, eligieran precisamente “Tornado Of Souls” del totémico “Rust In Peace”. El solo, llevado a cabo por el también vocalista Alex Kai, puso de relieve las habilidades del joven frontman astur.
Es el propio Kai quien quizá llegue un tanto justo durante su particular revisitación del “No Remorse” de los no menos imprescindibles Metallica, todo lo contrario que durante otro de los temas de factura propia, del mismo modo aún sin nombre, y que dejó pequeñas pistas del buen nivel como compositores que poseen, amén de por dónde pueden ir los tiros en una próxima e hipotética primera entrega discográfica. Sea como fuere, le llegó el turno a uno de mis cortes favoritos de Slayer, “South Of Heaven” y esa proverbial línea de batería del grandísimo Dave Lombardo. Padre de todos nosotros. Mortal Coil la solventan con oficio. Y aunque de nuevo echo en falta algo más de mal café por parte de Kai, lo cierto es que pocas pegas más se les pueden poner.
Turno para otra creación propia y después para que, por segunda semana consecutiva, viéramos a Txeffy sobre las tablas del Gong. Sin máscara esta vez, para un demoledor “Troops Of Doom” de Sepultura. Y en la semana en que hemos sabido que Lemmy Kilmister (Motörhead) tendrá una estatua en su Burslem natal, qué menos que cerrar con “Ace Of Spades”. Si además lo hacen con Lorena (Sküld) al micro, aunque fuera de modo totalmente improvisado, pues qué mejor. Un gra cierre, no podía ser de otra forma.
Cierto que lo disfrutamos. Cierto también que la juventud del proyecto perdona el alto número de versiones que conformaron su set. No sería la primera banda de la región que empieza haciendo versiones ajenas y termina fichando por un sello tan potente como Hammerheart Records. Así que por ahí paciencia, trabajo y esfuerzo. Después de todo los temas propios que nos mostraron el viernes no podrían tener mejor pinta y la banda parece dispuesta a comerse el mundo, damos fe.
Por nuestra parte solo queda agradecer una semana más al personal del Gong por su gran labor, sonido, luces, siempre se siente uno como en casa allí dentro, y mandar un afectuoso saludo a los muchos habituales con quienes intercambiamos impresiones a lo largo de la jornada. Más que nunca fuisteis legión y me vais a perdonar que no alcance a nombraros a todos y todas. Ya sabéis: nos vemos en el siguiente.
El joven cuarteto ovetense Mortal Coil se presentará en casa el próximo 1 de marzo. El que será su segundo concierto tras su debut en la Sala Ángeles y Demonios de Gijón en octubre del pasado 2023 tendrá lugar en el Gong Galaxy Club.
Compartirán escenario con los gallegos Host. La formación gallega afincada en Narón y que cuenta con Borja García (Perpetual) en sus filas presentará su primer larga duración “The Quake”. Entrada anticipada 8€ a través de Wegow, 10€ en taquilla.
Si el festival lucense Valadouro Rock ya contaba con participación asturiana en su cartel, la fiesta de presentación que tendrá lugar el próximo sábado 17 de febrero no iba a ser menos, ya que tendrá a los avilesinos In-Sanityy Rock & Rockets, que acompañarán a los gallegos Chris Masuak& The Viveiro Wave Riders.
La cita de carácter gratuita tendrá lugar en el Pub Atalaya en Ferreira do Valadouro a partir de las 22:30 horas.
Primera y esperemos que no última edición del Monorock en la localidad de Corvera, nacida bajo el paraguas del Rockvera y que vino a reunir a las bandas Azure, Ochobre y Ofensivos. También exposición fotográfica, con instantes inmortalizados ya para siempre a cargo de Felipe Suárez (Keep The Flame) y José Ángel Muñiz de este mismo medio. Y como colofón, o más bien como anticipo a la música propiamente dicha, una charla de la que pronto tendréis noticias y que juntó en El Llar a la buena gente de Piratas de Libertalia, Pablo García (WarCry), Lady Ani y Dani G. (Last Days Of Eden), el propio Felipe Suárez y servidor. Y no me quiero olvidar de una grande como es Rheme Peláez, que estaba invitada a la charla y la que un percance de última hora impidió su presencia en la misma. Vaya un abrazo grande de nuestra parte.
Usando un latiguillo muy Simpsons, sabéis de sobra que tengo debilidad por la familia amarilla, “era mi primerito día” y ciertamente uno siempre ha resultado más elocuente con la palabra escrita que hablada. Sirva esta misma crónica como prueba más que fehaciente. Sea como fuere un rato que de tan agradable (“prestosa” diría el guitarra de WarCry después en sus redes) se nos pasó volando a todos. Esperando repetir, sea de nuevo como participante o como mero y simple escuchante.
Hecho pues el obligado recorrido por la exposición fotográfica y toda vez arreglamos eso que llaman “la escena” como buenamente pudimos, tocaba recibir al ahora cuarteto instrumental Azure. O no. Porque es precisamente su (hasta la fecha) único corte con voz, el fenomenal “Hielo Sumergido”, el encargado de iniciar las hostilidades. El empaque que le otorga a la banda no ya la voz de Daniel Fernández Barata sino también su guitarra, forma parte indivisible ya de su propuesta.
Una propuesta en donde la luz, o la ausencia de esta, parece del mismo modo intrínseca al tipo de música que realizan. Pasajes casi espaciales, atmosféricos, lindantes al mismo tiempo con lo onírico y lo terrenal. Nunca he ocultado mi pasión por lo que hacen y ruego me perdonéis ciertos epítetos grandilocuentes. No fue poca la audiencia que congregaron. Diría incluso que fue la banda del cartel que más público llegó a concitar la noche del pasado viernes.
“Luz Solar”, con la banda bañada en obligada luz azul, sirvió tanto como para cerrar el repaso al Ep «Oxímoron» de 2023 como para poner en la palestra su lado más denso y quizá enigmático. Su música multiplica matices y, perdón por insistir, en la que la luz juega un papel central y primordial. Que complica la labor fotográfica pero contribuye en gran medida a agigantar su peculiar manera de entender el rock instrumental. Da buena fe de ello el contraste que produce en el Llar la irrupción de una potente luz blanca toda vez el corte alcanza sus recodos más calmados.
Aunque si hubo un corte que capturó la atención del público ese fue “Un Nuevo Amor”, de su primer álbum “Amor Fati”. Y lo hizo con la irrupción de un jovencísimo grupo de percusión perteneciente a la avilesina Fábrica de Músicos y que pobló el Llar de móviles en alto inmortalizando el momento. Agradó, además, por algo que se había hablado en la charla. Ya se sabe: qué tan necesario es el relevo, urge meterle el gusanillo del rock a una chavalería que, de otra manera, raro, difícil o muy complicado contacto tendría con esta música que tanto amamos. Gran detalle en definitiva.
Pero su descarga no culmina aquí, siendo por ahí “Enkrateia” la encargada de cerrar el show mostrando la vertiente más gruesa, potente y afilada de su rock instrumental. Algo más de sesenta minutos donde vino a quedar claro una vez más tanto el buen nivel en el que se encuentran instalados como toda la serie de peculiaridades que elevan su personal manera de entender la música. Cierto que a los menos asiduos a este tipo de propuestas, a sus tan inevitables como largos desarrollos se les pueden hacer cuesta arriba. Atragantar incluso. Pero servidor los disfrutó de lo lindo.
La posterior salida de Ochobre y su punk combativo (valga la redundancia) supone un giro de ciento ochenta grados al festival. No exenta de problemas, de hecho, con una caja de batería o uno de los micrófonos encargados de recoger su sonido queriendo tener su propia cuota de protagonismo.
Cierto es que se produjo cierta desbandada de gente tras la descarga de Azure pero no es menos verdad que, quienes nos quedamos, disfrutamos de buenos cortes de punk hiriente y reivindicativo como “Somos”. Dos guitarras, bajo y batería, voz y gaita, su idiosincrasia no podría resultar más asturiana y nombres como los de Dixebra o Skama La Rede, qué duda cabe acuden al subconsciente de uno durante el rato que ocupan sobre las tablas. Huelga decir de todos modos que su propuesta resulta un tanto perpendicular a un medio como este. También, y aunque no guste uno de personalizar en exceso las crónicas, me sentí algo mareado durante su show y hube de buscar refugio en las cómodas butacas del Llar.
Independientemente de gustos, Raquel se muestra como una frontwoman (¿cómo sería el término en asturianu?) de auténticas garantías. Jugando entre registros, sin parar de moverse en ningún momento y buscando siempre la tan necesaria conexión con el público. Conexión que se produce cuando proclama aquello de “contra xenocidios y pola llibertá de los pueblos”. Proclama a la que nos sumamos no ya nosotros sino cualquier ser humano con un mínimo de razón y empatía.
Cumplieron. Ya digo que su propuesta nos resulta un tanto ajena. No puede uno llegar a todo (es imposible) pero pese al malestar que sufrí (nada grave, no se preocupen) me resultaron agradables en su mezcla de punk, folk y pequeños pero marcados flirteos con el hardcore. De volvernos a encontrar en un futuro prometo acudir con los deberes hechos.
Tampoco es que el punk metal rap (disculpas a César Strawberry por adueñarme del término) de Ofensivos sea un género en el que nos prodiguemos por aquí. Pero “Perdón x El Retraso” pasó por las reseñas de esta web y cumplió a la hora de dejarnos con ganas de contemplar las evoluciones de la banda sobre un escenario.
Evoluciones que tienen mucho de performance. Desde sus ropas hasta la curiosa forma de irrumpir en escena, arrastrados (y no es un decir) a ella por el bajista y confesor Padre Eusebio. Con un clásico como Pablo Viña en baterías y echando mano de la introducción de ese último álbum, nos preparamos para dar buena fe de una de las propuestas más irreverentes y socarronas que el actual panorama de la música asturiana tiene para ofrecer.
Esa irreverencia, ese espíritu no quisiera decir incorrecto pero desde luego sí que obedeciendo al propio nombre del quinteto, es algo que le queda claro al público desde “Los Guajes De San Ildefonso”, que engarzan con “Mal, Muy Mal”, coreada a grito por el público del Llar. “Quiero SerAcústico” y “Cuarto Milenio”, donde me quiere sonar el abyecto personaje al que dirigen sus miras, traen al recuerdo a trabajos anteriores de la por momentos inclasificable banda astur.
Pero es “Réquiem Por Albert” una de las que recibo de mayor grado. Quizá por lo muy atragantado que tengo al personaje sobre el que ironizan y que desde luego no sería el único en salir mal parado de las iras ofensivas. Balones que vuelan, peleas de escobillas de váter y una “Abascall Of Duty” que retumba en todos los rincones del Llar. Con Kike Collado subido a las tablas en silla de ruedas y a quien deseamos pronta y total recuperación colocan a la igualmente infame Susanna Griso en la diana al tiempo que encaran un final de set donde vimos al Llar (y es una pena) con un aspecto algo desolado en lo que a público se refiere. Y aunque echara en falta “Jodida Chancla”, qué duda cabe que pese a mi pasajero embotamiento disfruté de esa “Nos VimosEn Serín” donde fusilan aquél viejo (y controvertido) clásico de los vascos Soziedad Alkoholika. Socarrones, críticos, disfrutones y con el punto justo de irreverencia y mala leche. Es cierto que su propuesta a ratos recuerda en gran medida a los Def Con Dos del mentado César Strawberry, pero no es menos verdad que los disfruté a pesar de los mareos. Dichosos catarros.
Fue una jornada llena de nuevas experiencias para nosotros. Tanto la exposición fotográfica como la charla, ambas nos han venido dadas sin nosotros haber hecho otra cosa que no sea tratar de estar al tanto de las cosas que pasan dentro y fuera de nuestros escenarios. De ahí que la satisfacción no sea precisamente pequeña. Y aunque a veces la salud ponga trabas, tened por seguro que, en la medida de lo posible, por ahí andaremos dando la lata con la cámara y la libretina.
Vaya un abrazo enorme a la buena gente del Rockvera, a Piratas De Libertalia, a los compañeros de charla, a Felipe Suárez (tremendas fotos como viene siendo habitual, amigo) y al resto de músicos y sin embargo amigos con quienes nos cruzamos. También a los habituales que no fallan nunca y finalmente el deseo de seguir viéndonos en siguientes fechas. La rueda no se detiene y nosotros tampoco.
Presentación en la ovetense Lata de Zinc de “Beyond Olympus Pt.1”, el Ep que trae de vuelta a los chicos de Soundcrush. Acudían además a la cita acompañados de la buena gente de Narwhale, por lo que nuestra presencia allí era poco menos que ineludible.
El regreso a la actividad de Soundcrush provoca la salida del que fuera hasta hace algunas fechas guitarrista de la formación asturiana, Ales Sánchez, cuyo puesto ocupa ahora y para nuestra sorpresa, Aitor Lucena (ALMS) de cuyo álbum “The Trial” ya dimos igualmente buena cuenta en este medio (reseña). El reemplazo, sobre el papel y nunca mejor dicho, suena bien y estamos ya ansiosos por ver qué nos depara en un futuro próximo.
Pero de momento vemos a unos Narwhale que se adaptan pronto al cambio. Son por muchas razones una banda especial para nosotros. También peculiar, única incluso dentro del actual ecosistema astur, algo que queda patente ya desde la inicial y extensa “Nebulosa Barnard 33”. Desarrollos nada sencillos, mil y un recovecos y Javier Fernández, frontman y líder del cuarteto, luciendo un precioso Rickenbacker de cinco cuerdas.
Puede ser que no les viéramos tan seguros como en citas pasadas a falta del obligado rodaje que siempre demanda un cambio en la formación. Y sin embargo, o tal vez por ello, “Anillos de Saturno” desde luego sonó más rocosa y nervuda que nunca. Tanto o más que “Glaucus”, de su anterior trabajo, que de nuevo muta al idioma de Cervantes y, a su vez, ofrece la cara más cruda de Fernández como vocalista. Para el final quedaría una “Los Rojos Vientos de Marte” que el propio bajista y frontman de la banda tiene a bien dedicar a Manuel Hernando y Angie, grandes seguidores de la agrupación avilesina, y también a este humilde medio. Como no puede ser de otra manera atentísimos ya a sus próximas evoluciones.
Pasan pocos minutos de las diez y media cuando los renacidos Soundcrush irrumpen en las tablas de la Lata de Zinc. Y al igual que sus compañeros de cartel, no sin novedades en su alineación, pues como os contamos hace un par de semanas Dmitry Stalingrado (Soldier, Sound Of Silence) sería quien ocupara finalmente el puesto de bajista en sustitución del titular y lesionado Luis Sánchez.
Pero por supuesto y huelga decirlo que el baile de miembros no merma la intensidad del cuarteto. Ales se muestra feroz desde la inicial “Primal Flame” y el público, cabe decir mucho más joven que en otros eventos que hemos cubierto recientemente, pronto conecta con la abrupta pero al mismo tiempo técnica propuesta del combo astur. “¡Volvemos!” proclama el ya ex Narwhale, y lo hacen con el poderoso recuerdo a su anterior álbum que supone “Unleashed”.
De igual manera, tuvo tiempo un muy activo Sánchez para agradecerle a Stalingrado el haber “salvado el bolo” y aprovechar de paso para presentar al madrileño Iván en baterías. Gran sonido del que disfrutaron, cabe desde aquí agradecer la buena labor de Ovana a los mandos de la nave y una audiencia que se lo pasaba en grande con con buenos cortes de metal a un tiempo afilado y al otro pesado como “Manifest”.
“Cuatro años sin tocar” son muchos, qué duda cabe, si bien a tenor de cómo se lo pasó la gente en “Alpha”, tampoco es que se notase en exceso. Poderosos solos los que intercambian aquí el TeksuoDavid Vega y Ales Sánchez y primeros pogos de la noche en física repuesta por parte del respetable. Iván en baterías se dejaría la piel en la exigente “Vacuity”, revisión al modo Soundcrush del clásico de Gojira, y cierre con el corte que titula a su último Ep. ¿Se nos hizo corto? Qué duda cabe, pero en las circunstancias en las que se dio el evento y con los diversos cambios de formación que han sufrido tanto unos como otros, no quita para que nos diéramos por satisfechos. Queda afianzar ambos line-up, confiar en una óptima recuperación por parte de Luis Sánchez y cruzar de nuevo nuestros caminos más pronto que tarde.
Por nuestra parte nada más. Mandar un cariñoso abrazo tanto a ambas formaciones como a Pei (Soldier), Susana Crespo, Manuel Hernando y Angie, Juanjo (Noche de lobos), Txeffy (ActvsMortis, Kraken a Feira) por la agradable compañía. Y, como siempre, nos vemos en el siguiente.