Leather Boys + Pölvora: Doble Presentación en Avilés

Con epicentro en el Palacio de Santa Cecilia de Avilés el próximo sábado 21 de febrero tendrá lugar la doble presentación de los nuevos lanzamientos discográficos de Leather Boys y los valencianos Pölvora.

La formación local presentará su nuevo álbum, «Lysergic Motel» grabado en Tutu Estudios y que constará de 12 temas, de los que ya han presentado 2 adelantos, «Haircut & Attitude» y «Sonic Love«. Al igual que su anterior obra de estudio será editado a través del sello The Fish Factory.

Pölvora, banda compuesta por Isra, José y Alex de UZZHUAÏA , Rubén de 13 MILLAS y Lazy Lane de JOLLY JOKER, llegará a la cita con nuevo álbum en el zurrón. «Volumen 11» veía la luz en septiembre del pasado año y que lleva su sonido al límite para convertirlos en una de las bandas imprescindibles del hard rock en castellano.

Entrada online anticipada 10€ disponible a través de notikumi.com. Venta física en el Bar Route 66 de Avilés. Taquilla 15€.

HORARIOS:
Apertura de puertas: 18 Horas
Pölvøra: 18:30 Horas
Leather Boys: 19:45 Horas

Agenda: «Requiem Aeternam» Se Presenta En Langreo

«Requiem Aeternam» (descanso eterno) es el primer libro de poemas del sierense Miguel Granda Cué, y el próximo jueves 8 de enero será presentado a partir de las 19 horas en la casa de la cultura de La Felguera (Langreo).

La velada contará con la participación del también escritor Fernando García Magdalena. El libro, editado a través de Íbera Ediciones es el último de una trilogía, según el autor se decidió a empezar por el último libro, ya que es el más emotivo y el que más ganas tenía de escribir. Los otros dos libros hablarán del nacimiento, el segundo de la vida y el amor, ya que éste trata sobre la muerte y la despedida. Como curiosidad comentar que uno de los poemas se corresponde con la letra de la canción «Al final…» de los power metaleros asturianos Victoria.

Esta canción versa sobre una niña evacuada en septiembre de 1937 de la España franquista, desde El Musel hacia Rusia. Debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial, no pudo volver a su tierra hasta pasados varios años, y lo hizo junto a su familia siendo ya una adulta. Una historia real basada en la vida de Emilia Fernández Cueli, una de las tantas niñas de la guerra.  

Crónica: November Presenta «The Long Way Home» (Oviedo 27/12/2025)

Uno ve a Gus Bocanegra a los mandos nada más entra en la Gong Galaxy Club y ya tiene la certeza de que November van a disfrutar de un sonido de altura. Presentaban los chicos “The Long Way Home”, álbum debut de puro hard melódico que reúne a una verdadera súper banda en torno al Last Days Of Eden Dani G..

Todo dispuesto pues para disfrutar de una buena ración de hard rock. “Tear Down The Kings” ya confirma lo que nos temíamos: el sonido es excelente. La puesta en escena es de lo más sobria, rota únicamente por el podio que domina la parte central del escenario. Imprescindibles desde el mismo arranque los coros de Fer Espina (bajo) y Alex Tilles (guitarra rítmica). Enlazando temas, “One Of A Kind” ofrece entonces un aire mucho más chulesco y vacilón. Dani G., americana en ristre y ocultos los ojos tras las gafas de espejo, da lo mejor de sí ya desde los comienzos del set. Después de todo, se trataba de mantener vivos los sueños. “Don’t Pray For Me” sublima la distinguida propuesta del quinteto, con el Drunken Buddha Diego Riesgo derrochando clase y la banda sonando todo lo sólida y compacta que cabía esperar.

De “Vegas Queen”, nacida en la ciudad del pecado según nos contó el propio Dani G., emerge un hard hedonista. Viperino incluso. Tilles se ocupó del solo aquí y la gente pareció conectar con estos November más despreocupados. En especial cuando el vocalista es llevado por toda la sala sobre un rack, repartiendo billetes November en el proceso, en una de las pocas salidas de guión que se permitieron. El compañero de Riesgo en Drunken Buddha, Kay Fernández, parece estar pasándoselo en grande en “Egomaniac”. Intachable su labor a los parches una noche más. Una de las sorpresas de la jornada llegaría de la mano de la versión del “Hammered” de aquellos Mötley Crüe con John Corabi en voces. Desbordado solo de Diego Riesgo aquí, por cierto. El chico es puro talento.

Sería precisamente él quien tomara el micro para introducir una pequeña versión del tema principal de Ennio Morricone para “Cinema Paradiso”, la inmortal película de Giuseppe Tornatore, y de paso dedicársela a su compañero Buddha Mario Herrero. Vaya desde aquí nuestro abrazo para él y todo nuestro ánimo. Ya con Dani G. sentado tras las teclas, proponen entonces “Never Said Farewell” para que se haga la calma en la Gong. Después de todo, ya sabéis que “nunca llueve eternamente”. Ya en la recta final destaco “Shot From Your Heart”, con Diego Riesgo haciendo las veces de Gus G (Firewind, ex Mystic Prophecy, ex Ozzy Osbourne) para un corte que, al igual que cuando reseñara el álbum, de nuevo me recordó a los suecos H.E.A.T. Tilles y el propio Riesgo se alternan para el solo de “The Long Way Home” y vuelve a quedar patente lo a punto que acudieron a la cita del sábado. Aquí la banda se iría a camerinos…

… para pronto regresar y ofrecer de nuevo algo de paz. “Skyfall” coloca de nuevo a Dani G. tras las teclas y entrega la cara más tranquila y también elegante del quinteto. El también Last Days Of Eden está fantástico a las voces aquí. Y la gente parece disfrutar de lo lindo cuando, en el epílogo, introducen un pequeño escorzo del “November Rain” de unos tales Guns N’ Roses. Contrasta esa calma con el rigor algo más sucio de “When The Door Is Closed”, con Riesgo echando mano (o boca) del talkbox. Solaco el suyo aquí. Agradecimientos y presentaciones de Dani G. y “Anytime, Anywhere” de los suizos Gotthard para echar el cierre. Ni tan mal.

Qué depara el futuro para un proyecto como este, no acierta uno a adivinarlo. Pero que en la víspera de los Santos Inocentes dieron una clase magistral de hard melódico no creo se le escape a nadie. Baste ver la ingente cantidad de ilustres que quisieron hacer un alto en unas fechas siempre complicadas y acercarse a verles. Como he escrito tantas veces: algo tendrá el agua cuando la bendicen.

Servidor no se encontraba en el mejor estado de revista, por decirlo de alguna manera, pero no quisiera cerrar sin mandar un saludo a la banda, a la compañía y mis mejores deseos para este ya inminente 2026. Salud mediante nos seguiremos viendo en los conciertos.

Texto: David Naves
Fotos: Miguel Rubio

Agenda: Ethiva + Automatic Kafka en Mieres

El cuarteto progresivo Ethiva presentará el sábado 20 de diciembre en los Locales Mercurio de Mieres su nueva obra de estudio «Beaten Track«. Una velada que contará con los infatigables Automatic Kafka como compañeros de escenario. Ocho años después la publicación de su anterior trabajo «Sublime Island» Camil Cinnamon en voces, Javi Lorenzo a la guitarra, Ramón Fernández en baterías e Iván Muñoz al bajo han confeccionado 6 nuevas canciones en Ovni Estudio y Tutu Estudio y que veía la luz a través del sello alemán Clostridium Records. Por su parte los Kafka repiten paso por Mieres para presentar su último lanzamiento discográfico «Immortal«.

A partir de las 17 horas arrancarán los conciertos. Con la entrada anticipada (10€) se participa en el sorteo de un LP y camiseta de cada banda, disponible la venta en los siguientes puntos físicos:

Crónica: Crudo Presenta «mEtAnOIA» (Oviedo 29/11/2025)

«mEtAnOIA», la nueva obra de estudio de Crudo veía la luz allá por el mes de junio en plataformas digitales. No sería hasta el pasado sábado 29 de noviembre que llegaría su presentación en vivo en nuestro querido Gong Galaxy Club y el estreno del álbum en formato físico. Una fecha en casa que H.M.B. no se iba a perder contando además que el cuarteto llegaba a Oviedo con Abraham Díaz como nuevo guitarra.

Para la ocasión prepararon un repertorio especial, 24 temas repartidos en la interpretación integra de «mEtAnOIA» intercalando temas destacados de sus 16 años de trayectoria. Dos horas de show que no defraudaron a los incondicionales congregados para la ocasión. Rostros tan reconocibles de nuestra escena como son Víctor García, Alberto Ardines, Fernando Mon, Jorge Moldavo o Isaac Prieto no quisieron perderse las evoluciones de un cuarteto que se mostró enérgico y fiable toda la velada.

El sonido de las grandes citas no dejó de acompañar las evoluciones del combo sobre el escenario. Sin apenas pausas, una escueta bienvenida tras los primeros 4 temas, marcaron el primer tercio de concierto. No había tiempo que perder ni tregua que dar al personal. «Movidas«, uno de los primeros adelantos de la nueva obra daba el pistoletazo de salida a la noche para repasar a continuación sus inicios con temas tan reconocibles como «Leyendas Urbanas«, «Héroes» o «Bocazas«. Se hizo de rogar el siguiente tema de «mEtAnOIA» pero la espera mereció la pena, vaya que si. El alegato contra la inmediatez de los tiempos actuales en la música y las redes sociales de «Zapatillas de Cuadros» pone la alfombra roja a la colaboración de los Mala Reputación Daviz Rodríguez y Juan Santamaría en «Escenario de Guerra» y la Gong se aproxima a la ebullición con el momento.

No podía faltar una noche como esta la ganadora del Premio AMAS a mejor canción rock en el 2022, “Otro Ladrillo En La Pared”. Y es que hay temas que son santo y seña del cuarteto. La dupla Vivar/Melero se va repartiendo la faceta vocal mientras van cayendo composiciones tan reconocibles como «Mirando Hacia Arriba» o «Miedo A Caer«. La formación parece cómoda en el escenario en todo momento, Abraham Díaz se muestra totalmente integrado en la dinámica de la banda y Adrián «Petu» Simón sigue azotando la batería como si la vida le fuera en el empeño. Nada nuevo bajo el sol, Crudo siempre fiables en cualquier circunstancia.

Si hubo un momento de respiro llego bien avanzada la noche y es que Crudo no dio pie a tomar aliento hasta «Tiempo Perdido«, reminiscencia del paso de Luis Melero por Los Débiles hace la friolera de 25 años. No esconden sus influencias, las amplifican de manera que «Tras Tus Pasos«, su homenaje al tristemente desaparecido Boni y de cuyo estreno en vivo fuimos testigos en el Pravia Rock Fest celebrado allá por octubre de 2023, tiene pinta que será una de las canciones fijas en su repertorio en directo.

El ya habitual cierre con “El Avestruz” selló una presentación donde no escatimaron esfuerzos, Melero incluso se pegó una excursión entre el público. La propuesta es innegociable para ellos, se dejaron todo sobre las tablas (también debajo) como es habitual y el público lo agradeció efusivamente. Quizás se echó de menos algún tema, a estas alturas es imposible acertar pero lo importante es que no sobró ninguno. Presentación cumplida, colaboración de amigos y una sala que si bien merecía mejor aspecto aportó el calor y el empuje necesario para que la velada dejara sonrisas en los rostros y la satisfacción del deber cumplido en el zurrón.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Caballo Moldavo + Sküld (Oviedo 14/11/2025)

Y “Marcados” fue presentado por todo lo alto. Caballo Moldavo, en una noche de lo más concurrida (Pûlsar To Floyd en Gijón, Mephistofeles también en Oviedo) lograron registrar una buena entrada en nuestra querido Gong Galaxy Club. Nada mal para una banda local que, a base trabajo y esfuerzo, de currar y currar, ha sabido ir labrándose su hueco dentro de la escena asturiana. En el envite no estaban solos. Junto a ellos, los vikingos de Puerto de Vega Sküld, se sumarían a la fiesta. Cita que teníamos marcada a fuego en la agenda desde meses atrás.

Teníamos muy reciente a la buena gente de Sküld, aquél paso por el Seronda Rock (crónica), por lo que, quien más quien menos, esperaba alguna sorpresa. Sea como fuere, esta es una de esas bandas que siempre resultan amenas y divertidas. Atruena la intro y la Gong se inunda de un cierto aire épico. Y de hecho “My Mother Told Me” parece engranar ya la mejor cara del quinteto. Su heavy metal recoge un buen puñado de influencias, siempre con un acento clásico y muchas ganas de agradar y divertir.

Blood Eagle”, de hecho, desplegó esa cara más heavy y clásica, con Robert dejando un buen solo de guitarra y la banda enlazando con “Lágrimas De Freya”. Y fuese por la presencia de Lorena al micro, o por ciertos riffs que dibujaron, el nombre de los siempre recordados Darna sobrevoló mi subconsciente aquí. En líneas generales, y con una frontwoman de lo más activa, me pareció que estábamos viendo una gran versión de los de Puerto de Vega.

La gente, claro, se enganchó cuando enfrentaron “Last In Line”, del legendario Ronnie James Dio. Qué buen tino tienen siempre para las versiones. “Esta os la sabéis, cabrones” había apostillado José Carlos, bajista de los asturianos. Y tanto que sí. Otro buen solo de Robert aquí y una Lorena que salió más que airosa de la difícil empresa, reemplazar a un irremplazable. En “Odín”, otra de las que nunca les fallan, se produce un buen duelo solista entre Chinky y Robert. Y mientras que “La Xana Del Caballar” pone a trotar a Roberto Peláez tras baterías, caben también buenos coros de Robert y José Carlos. La gente se animó en este tramo final.

Hubo hueco para los habituales agradecimientos. También para presentar algún tema nuevo (en proceso de grabación con Pablo Viña a los mandos, anunciaron) y enfrentar un tramo final con producción propia (“The Rumor”) y ajena (“Flight Of Icarus”), con Lorena perdiéndose entre la gente mientras la banda recorría las legendarias estrofas de Iron Maiden. La siempre disfrutona “Long Distance Reader” pondría el punto final a otro set divertido y dicharachero del quinteto del noroccidente. Siempre agradables.

Máxima expectación ante la llamada del establo. No ha sido poco el trabajo que ha llevado a Caballo Moldavo hasta la edición física de su primer largo de estudio. “Marcados” son años de trabajo, el que se ve y el que no, y a tenor de lo visto, la gente supo reconocerles el esfuerzo. No era, como digo, una noche fácil. Mephistofeles, en la contigua Lata De Zinc, habían colgado el cartel de no hay billetes. Y, aún así, el cuarteto ovetense aglutinó a un buen número de fieles en la noche del viernes. A algún invitado ilustre, incluso.

Kalari ejerce de anfitriona tras las teclas. Los “Ecos Del Pantano” sirvieron de puerta de entrada al set. También de señal de alerta a quienes habían salido a por el piti de rigor. La banda arremete entonces con “El Blues Del Innombrable”, donde envueltos en un sonido aún algo errático, Hooves descerraja un buen primer solo de guitarra. Es un buen arranque. Pero con el sonido ya bien equilibrado, es una gran versión la que ofrecen en “Alimentándose En Secreto”, una de las andanadas más rotundas y vibrantes de la jornada. Vendimos nuestras almas al Reverendo. No quedaba otra. Buenos coros de Hooves aquí y una base rítmica, la del Hermano Lynott al bajo y Jhonny Liver en baterías, apuntalando la versión más trotona del establo. Tal y como dejó dicho el Reverendo, “el caballo había vuelto a Otero”. Y de qué forma.

Tuvo que ser uno de sus cortes más clásicos quien apaciguara un tanto los ánimos: “El Cuervo” puso una mayor calma, una cierta aridez incluso, mientras la voz de Caballo Moldavo trotaba de lado a lado del escenario. Son muchas las veces que nos hemos visto las caras. Pero me atrevería a decir que nunca con un Reverendo G. Throat tan activo como la noche del viernes. Agradecimientos a la buena gente de Sküld y turno para el corte que daba título a aquél Ep de 2021, “Réprobos”, siempre de frente, con el frontman bajando al piso y Hooves dejando otra buena ristra de solos.

Siempre me ha costado trabajo encasillar a Caballo Moldavo en una etiqueta concreta pero es verdad que la de Danzig aparece como una figura (quiero pensar que sólo en lo musical) de vital importancia para ellos. Al de Nueva Jersey rindieron pleitesía, una noche más, con su revisión del “Dirty Black Summer”. Si no arrimábamos cebolleta así, desde luego iba a ser imposible. Hay que ver cómo llenaban Liver & Lynott aquí desde sus respectivas tareas. Quizá de ahí que “Marcados”, que da nombre al álbum, ganase tantos enteros en su traslación al directo. Al menos esa impresión tuve. Lo cierto es los chicos llegaron a la Gong con la lección pero que bien aprendida. Tantos años de rodaje, al final, se notan. No queda otra. “Mi muerte centinela”, que el Reverendo abre con una cita de Octavio Paz, había sido proclamada por la voz moldava como una de sus favoritas. Un corte cuyos contrastes en estudio se magnifican con el grosor (“vaya gordor”) del directo.

En “Misa Negra”, especialmente durante el puente más calmado, tuve la sensación de que nunca había contemplado tal comunión entre banda y público en un show de este particular establo. Pero pese a que era la presentación del nuevo disco, ellos andan ya mirando al futuro. Tema nuevo, que no traiciona sus esencias, y donde Hooves dejó algún que otro riff ganchero y pegajoso como pocos. La noche continuaba. Y lo iba a hacer con la presencia arriba del escenario de un tal Pablo García, a quien los elementos quisieron jugarle una (pequeña) mala pasada. Caballo Moldavo mutaban así en quinteto y, por ahí, “El Pantano” procuraba al cierre su cara más abiertamente alucinada.

De nuevo en su formato original, tocaba enfrentar la recta final, donde “Bienvenidos Al Valle Del Cielo” demuestra que puede ser una canción grande para ellos. Sin ni mucho menos abandonar sus señas de identidad, conecta con la gente, tiene gancho por los cuatro costados y redondea con la precisa outro de Kalari a las teclas. Otra de las que, pienso, ganaron una barbaridad con respecto al estudio. El Reverendo echó mano del megáfono y “Al Otro Lado Del Viento” rivalizó con el corte anterior en cuanto a enganche con la audiencia. Dos cortes que, presumo, va a costar horrores sacar de los cierres de sus shows. Como ese “Green Machine” (Kyuss) al que reverenciaron una noche más. Indómitos, áridos, crudos, orgánicos y de lo más disfrutables. We ride at dawn.

La cuadra vikinga. Una buena dupla para una tarde noche de lo más prestosa. Creemos sinceramente que se cumplieron las expectativas. Muchos nos volvimos marcados para casa y esta nueva era moldava se abrió, pensamos, de forma inmejorable. Es por ello que no quisiera cerrar sin agradecer a ambas bandas por el trato que nos dispensaron, ni tampoco sin mandar un saludo a la mucha buena gente con la que departimos antes, durante y después. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: Caballo Moldavo «Marcados» (Discos Furia / Ataque! 2025)

Marcados” constituye el primer largo para el cuarteto de origen asturiano Caballo Moldavo, la banda que forman Reverendo G. Throat (voz), Lionel Hooves (guitarra), Jhonny Liver (batería) y Hermano Lynott (bajo). Diez cortes, alguno ya presente en aquél Ep de 2021, que han venido a la vida bajo la producción del Sound of Silence Nefta Vázquez (Absalem, Beast Inside, Bestia Negra, Blast Open…) en los Breakdown Studios y que se presentarán el próximo viernes 14 en el ovetense Gong Galaxy Club junto a Sküld.

Alimentándose En Secreto”, que ya ha sonado en algún que otro directo de los asturianos, confiere una cierta alucinación sobre su habitual propuesta arrastrada y cenagosa. Ritmos vivos, casi marciales, y la característica voz del Reverendo. El sonido, en comparación con otras producciones extraídas de los Breakdown Studios, resulta deliberadamente sucio. Cruje el bajo de Lynott camino de estribillos. Un trallazo directo, sin grandes alardes ni ataduras, con riffs pegadizos y un buen solo de Hooves camino del epílogo. Un arranque que, doy fe, les funciona y de qué forma en vivo.

Al Otro Lado Del Viento”, si bien porta parte de ese brío del tema inicial, por la conjunción entre sus riffs y la propia voz de G. Throat resulta menos agresiva, algo más liviana. Caballo Moldavo amplificando sus registros. Fácilmente una de mis letras favoritas de todo el álbum, llama poderosamente la atención en lo que a estribillos se refiere. Hay detalles en esta línea vocal que me llevan a pensar en un tal Danzig. Un puente que abraza contornos más alucinados y un epílogo marca de la casa moldava. Hooves remata la función con otro buen solo primero, armonizando con la propia voz del Reverendo después. Una de las entregas más lúcidas de entre las diez.

El Cuervo”, a estas alturas ya todo un clásico de los asturianos, viene para aportar la cara más oscura de estos Caballo Moldavo. Basada, claro, en el poema del mismo nombre de Edgar Allan Poe, trae en estrofas un riffs llamativo por lo seco y directo que resulta. Contrapunto a esos estribillos más turbios y oscuros, con algunas voces realmente graves. Éstas darán paso a un metal pesado, no agónico pero sí arrastrado y rocoso, con esos riffs tan crudos y voluminosos de Hooves. La producción y mezcla me agrada. Resulta tan orgánica como lo son las propias descargas de la banda y, por ahí, no podría encajar mejor con la propia idiosincrasia del cuarteto.

Presente ya en aquél Ep de 2021, “El blues Del Innombrable”, construida sobre otro riff con no poco gancho, adopta un rock poderoso y con pegada. Siempre dentro del particular universo sonoro de los asturianos, y donde Reverendo pone en solfa otra línea de voz no poco característica. Su timbre podrá gustar más o menos, pero desde luego que personalidad no le falta. Me agrada el solo de Hooves, también el (leve) crescendo sobre el que se apoya. El nombre de Danzig vuelve a sobrevolar aquí, sí, pero de todos modos, una de las que más se repiten en mi cabeza tras sus directos.

Mi muerte Centinela”, tras su prólogo desnudo y poético, trae al frente a los Caballo Moldavo más ruidosos. Construye por ahí un corte de grandes contrastes. El más evidente, claro, la forma en que el riff de Hooves se contrapone al ahora calmo Reverendo. Muy llamativas estas primeras estrofas y la forma en que se van ennegreciendo camino de estribillos. Hay momentos de pesadez, bien apuntalados por la base rítmica de Liver y Lynott, y una construcción que entrega su debida cuota de protagonismo a cada elemento presente en la mezcla. Hooves y Reverendo de nuevo armonizando en el epílogo, firman un estupendo cierre. Otra de mis favoritas.

Réprobos”, que daba nombre al mencionado Ep de 2021, es a estas alturas una de sus entregas más idiosincráticas. A este punto, clásico inevitable de sus directos, sigue siendo aquí ese corte malencarado, sucio y vibrante que ya era entonces. Se reviste ahora, eso sí, de la colaboración del propio Nefta Vázquez, acentuando con su reconocido registro rasgado, el corte más cabrón de todo “Marcados”. Siempre “de frente” y sin excusas ni complejos. Puro metal sucio, hosco y vibrante en la más pura tradición del cuarteto. Corte fundamental para ellos.

La pequeña “Ecos Del Pantano”, con Kalari poniendo sus hábiles manos al teclado, supone una pequeña introducción previa al tema título, una “Marcados” que viene a recuperar a esos Caballo Moldavo más pesados y cenagosos. Me gusta la línea de batería sobre la que se construye este octavo corte. También el riff que Hooves dispone aquí o esa construcción algo más abierta. Y es que encuentro riffs que me enganchan desde su pesadez. También solos siempre contenidos y en favor de la propia composición, sin afán masturbatorio de ningún tipo. Potente, poderosa y muy moldava.

Misa Negra”, otra de las que ya aparecía en aquél “Réprobos” de hace cuatro años, sigue siendo ese metal sucio y crudo que ya era entonces. Corte más extenso del álbum, sigue conservando ese aire malsano y fangoso, tan característico en ellos. Me agradan los riffs sobre los que se sitúan sus estribillos, también la mayor gravedad que adquiere Reverendo camino de estribillos. También lo alucinado del puente que antecede al epílogo o lo malencarado, casi diría malsano, de su negruzco epílogo. Fácilmente otra de mis favoritas.

Bienvenidos Al Valle Del Cielo” es stoner sucio y desgastado. Sublimado por unas voces especialmente áridas ahora, al tiempo que Hooves acompaña con otro riff de no poco gancho. Del mismo modo, me llama la atención la línea de batería que Liver trama aquí. Apuntala esa base rítmica un cierre de ritmos vivos, que no obstante no hace por abandonar esas guitarras siempre graves y rotundas. Es cierto que la sección solista está algo constreñida aquí, pero una buena colección de riffs para un cierre eficaz y disfrutón.

La cosa tiene truco pues varias de estas nuevas composiciones, en realidad, no son tan nuevas, y llevan tiempo sonando en sus directos. Por ahí uno pierde parte del elemento sorpresa que depara todo nuevo álbum. Pero quienes acudan vírgenes a este primer largo del cuarteto, se congratularán del grosor de los riffs y la pesadez de sus ritmos. Siempre a medio camino entre el sludge, el stoner y cualquier otra cosa que se les pase por la cabeza, sus señas de identidad siguen aquí más presentes que nunca. Una maraña de riffs cabrones, ritmos entre lo pesado y lo vibrante y la característica voz del Reverendo apuntalando su universo particular. Solo queda esperar que la ya inmediata presentación en vivo de este “Marcados” se dé igual de bien.

Texto: David Naves