Agenda: A Dark Reborn «Last Echo Tour 2024»

Desde Girona el combo melodeath A Dark Reborn desvela las fechas en vivo para el 2024 en la que incluyen parada en Asturias. La presentación de «Last Echo«, su nuevo trabajo de estudio para Art Gates Records y publicado el 20 de octubre tendrá lugar el sábado 13 de abril en la ovetense Lata De Zinc.

Liderados por la vocalista Lur, la joven formación catalana combina sonidos de piano atmosféricos con voces limpias e influencias oscuras moldeadas por el poder de sus riffs de guitarra. Su álbum debut “My Light” fue aclamado tanto por público como por la prensa especializada, realizando gira por España y Portugal durante el 2022.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/a-dark-reborn-en-oviedo

Reseña: Saedín «Luna Nueva» (Demon Records 2023)

Pues ya tenemos de vuelta a la buena gente de Saedín. La banda, que ya ocupara estas líneas con su debut “Entre Ríos”, regresa ahora con un Ep de cuatro temas producidos por Leo Jiménez y al que han dado en llamar “Luna Nueva”. Recordemos que forman la banda granadina Carlos M. Calvente en baterías, Zoraida Vidal en teclas, Antonio Ortiz Castillo al bajo, Juanjo Mesbailer en guitarras y Ángela Mesbailer en voces. Grabado, mezclado y masterizado en AntiStudio (Fuenlabrada) con Anti Horrillo (Stravaganzza, Lords of Black, Dark, Saratoga…) a los controles y adornado por el arte de José Antonio Vives (Ankhara, Herética, Canker, Deimler…) “Luna Nueva” se encuentra en la calle desde el pasado veintitrés de junio vía Demons Records.

Despierta” sirve como carta de presentación del Ep y en su marcado clasicismo esconde trazos sencillos y letras optimistas, alegres incluso, que por algún motivo me recuerdan a las que Víctor García acostumbra a trazar para los asturianos Warcry. Ángela las interpreta con clase, también con cadencia, siendo (o pareciéndolo) consciente tanto de sus capacidades como de sus limitaciones. Producción sin grandes errores, si bien es cierto que la batería, particularmente el bombo, suena a ratos algo disparado. Nunca de forma catastrófica, pienso, si bien lo suficiente como para empañar los habituales tonos orientalistas del combo granadino. En cualquier caso un arranque alegre y optimista para los fans del metal más alegre y también grandilocuente.

De lo más sinfónico el arranque de una “Embrujo” que apacigua los ritmos vivos del corte previo para entregar una suerte de “Kashmir” a lo Saedín con Ángela moviéndose casi en susurros. La banda torna luego al heavy metal más clásico para estribillos, donde inevitablemente uno piensa en Medina Azahara, para después insertar una serie de ritmos, también de arreglos e incluso de riffs que no desentonarían en un álbum de Orphaned Land. Hábiles a la hora de amalgamar tanto esos toques más populares como de echar mano de un mayor sinfonismo sin que la producción se resienta, impecable labor de Horrillo aquí, el corte termina emergiendo como gran triunfador de este pequeño Ep del combo andaluz.

Puertas A La Soledad”, o la balada de este “Luna Nueva”, se conduce con elegancia. Tanto en lo que a arreglos se refiere como en lo tocante a una escritura clásica, que no acomodada. El corte refugia sorpresas. Al menos más de las que adiviné en primeras escuchas. A lo que se ve algo distraídas. Buenas líneas al piano de Zoraida Vidal aquí, alternas a una preponderante uso de los arreglos. Pero si algo me agrada es la forma en que Juanjo Mesbailer acompaña al corte sin llegar erigirse nunca en protagonista, operando siempre en favor de la composición y no en el de su ego. Dejando buenos adornos melódicos a lo largo y ancho del corte, así como un buen riff durante ese pequeño crescendo que precede al epílogo. Insistiré: ha ido ganando muchos enteros con las escuchas.

Vamos A Volar”, no era para menos con ese título, entrega la cara más metálica de Saedín. Ahora sí con un Juanjo Mesbailer erigido en gran protagonista con ese buen solo que ocupa el llamativo puente central. Riffs con gancho, letras optimistas, poderosos arreglos y una cuidada base rítmica, ya sin aquél sonido un tanto artificial de la anterior “Despierta”. Por construcción puede resultar algo predecible, cierto es, pero es en todo caso un corte más que útil a la hora de exhibir a los Saedín más potentes. A buen seguro una fija en sus directos.

En su mezcolanza de metal sinfónico, aires orientales y heavy metal de pequeños acentos power, Saedín van poco a poco buscando su lugar en una escena necesitada de bandas que rompan un statu quo a veces un tanto cuadriculado y conformista. Disponen para tal fin cortes interesantes, particularmente “Embrujo”, en torno al cual surgen ideas que me interesan más y otras que no tanto. No obstante el Ep continúa con las buenas sensaciones que nos proporcionara aquél primer largo de hace ahora un par de años, por lo que deberían estar más que contentos. Ojalá verles asomar por el norte más pronto que tarde.

Texto: David Naves

Reseña: KK’s Priest «The Sinner Rides Again» (Napalm Records 2023)

Muchas veces la música en general y el metal en particular no son más que un juego de expectativas. Las que había con el debut de KK’s Priest eran bastante altas y, debates individuales al margen, podemos concluir que el álbum nunca llegó a cumplirlas del todo. Sesenta y cuatro sobre cien tiene de nota media “Sermons Of The Sinner” en la llamada “Encyclopaedia Metallum” sin ir más lejos. Sea como fuere y ya con el veterano Les Binks fuera de la disciplina de la banda, cuyo puesto tras los parches ocupa ahora el Cage y ex-Ross The Boss Sean Elg, aquí siguen Tony Newton al bajo, A.J. Mills en guitarras, Tim “Ripper” Owens en voces y sobra decirlo K.K. Downing también en guitarras.

Con producción del propio ex-Judas Priest, “The Sinner Rides Again” ha vuelto a grabarse bajo el mismo equipo que hiciera lo propio en el anterior trabajo. A saber: el bajista Tony Newton y Anthony Wall, con la diferencia de que esta vez ha sido el Pyramaze Jacob Hansen (Anubis Gate, Xandria, Avantasia, Volbeat, Doro, Evergrey…) quien se ha encargado de mezclar primero y masterizar después las nueve pistas que contiene este segundo esfuerzo de los británicos. En la portada, más fea que el precio de los alquileres si me preguntan, repite Andy Pilkington (Flotsam and Jetsam, Tygers of Pan Tang, Fifth Angel…) para un trabajo que vio la luz a finales de septiembre a través del sello austríaco Napalm Records.

Sons Of The Sentinel”, que irrumpe solemne y poderosa, transige pronto hacia un metal vigoroso y rotundo. De revoluciones altas y donde Owens percute con sus agudos marca de la casa. El de Akron puede no epatar del modo en que lo hiciera en aquél ya lejano “Jugulator”, el tiempo pasa para todos, pero parece seguir guardando unos cuantos trucos en su particular chistera. Aún cuando suena algo forzado, que es el caso. Sorprende en cualquier caso lo frontal del estribillo y el riff tan simple, pero tan efectivo, sobre el que se apoya. El puente, que recupera para el fondo aquél deje solemne del prólogo, da obligado paso a la inevitable ración solista. Duelo éste que parece un cruce entre los ídem de “The Sentinel” y “Hellrider”. Un inicio sin grandes sorpresas ni tampoco mayores dobleces. Digno y bien dirigido. Poderoso incluso.

Strike Of The Viper”, hasta el día de hoy el corte más escueto que haya entregado la banda, deja escapar muchas buenas ideas precisamente por lo raquítico de su propia duración. Owens parece más cómodo en estos tonos más rabiosos, disfrutando como un enano mientras acomete una de las líneas de voz más perpendiculares de todo “The Sinner Rides Again”. La otra vendrá más adelante en el tema título. Hay buenas armonías aquí y allá, y entiendo que la intención era entregar la cara más rotunda de estos KK’s Priest. Pero se suceden las escuchas y siempre termina por saberme a poco.

Reap The Whirlwind” tiende un riff casi motörheadiano, permítaseme el vulgarismo, para lo que no deja de ser una pieza de metal sencilla, vivaracha, directa y al pie. Con la firme pegada del californiano Sean Elg durante estrofas y una construcción más hábil durante el reluciente despliegue solista del puente. Que no sorprenderá a quienes lleven toda una vida siguiendo los pasos del rubio guitarrista de Birmingham pero tampoco puedo decir que desagrade. Pero otro corte que palidece, aunque solo en parte, por una duración algo escueta. Son setenta y uno los años que tiene el, a día de escribirse estas líneas, todavía ex-Judas Priest, y la consigna, al menos en lo que vendría a ser la cara A del hipotético vinilo, parece clara, Al menos si uno recuerda la duración media de los cortes que integraban aquél primer álbum de 2021.

One More Shot At Glory” calma por fin las altas revoluciones por las que venía transitando “The Sinner Rides Again”. Y lo hace redirigiendo hacia un medio tiempo al que beneficia un riff pegadizo, con clase y un gancho de mil demonios, así como una producción encargada, a ratos, de otorgarle una mayor épica al conjunto. Un corte que acelera el pulso en su tronco central, acogiendo ahí unas vibraciones más asemejables al resto de cortes aquí presentes. El solo, que perderá en velocidad para ganar en melodía, reluce como pocos dentro de este tracklist. Y es que “más”, en este caso velocidad, no ha de ser siempre sinónimo de “mejor”. Owens por su parte parece más en sintonía aquí, desde luego más natural que en aquella “Sons Of The Sentinel”, lo que contribuye finalmente a componer una línea de voz a la que no le faltan ni gancho ni tampoco punch. A día de hoy una de mis favoritas de esta segunda venida de KK’s Priest.

Hymn 66” aún hará más por rebajar esas altas pulsaciones, descendiendo a territorios lindantes (que no tocantes) con el doom más primigenio y elemental. En especial durante las primeras estrofas del mismo, moviéndose así hacia un terreno apenas explorado por el guitarra de los West Midlands. El corte va y viene, propiciando buenos cambios de ritmo, bien aprovechados por Elg para tramar una línea de batería ágil hasta casi la contorsión. Y no obstante el resultado final no ha llegado a engancharme del todo. Puede que el problema resida precisamente en lo brusco de sus distintos cambios de rumbo. Cambios que alcanzan a sonar algo aleatorios. Impostados incluso. Tampoco ayuda un estribillo que, esfuerzos de Owens al margen, desbarra a la hora de buscar una mayor épica, destapando finalmente una acuciante falta de gancho. Que fuera una de las elegidas para la promoción del álbum entra para mí en lo enigmático. Lo arcano si me apuran.

Sin llegar al deslenguado descaro de Burning Witches con su World On Fire”, cierto es que las primeras estrofas del tema título “The Sinner Rides Again” siempre me recuerdan a “Judas Rising” del sacerdote. Un corte clásico del señor Downing: buena construcción, hábil juego tonal incluso y una producción hábilmente situada entre los formalismos que exige el presente y la lealtad a la que obliga el pasado. Hay algo en la línea de voz de este sexto corte que habrá de desligarlo del resto, mostrando a un Owens en tesituras más formales, si por formales entiende uno más convencionales. Todo contribuye a hacer de este otro de los cortes más distintos del tracklist, jugando en este caso a favor. Acierta, pienso, allí donde falló la anterior “Hymn 66”. Aunque como siempre digo, estoy abierto a debate.

Larguísimo prólogo el de “Keeper Of The Graves”, muy en sintonía con lo que Judas Priest vinieron a proponer en un álbum tan denostado y a la vez incomprendido como fue “Nostradamus”. Owens, otras veces tan exuberante, sobreactuado incluso, reserva para esta introducción una de las interpretaciones más subyugantes que se le recuerdan. Y todo para que luego el corte vire de forma dramática hacia un metal tan poderoso y firme como convencional y un tanto predecible. Que acierta, al menos en lo que a intenciones se refiere, porque los coros que se suceden a lo largo y ancho del corte no podrían sonar más desangelados. El epílogo, sí, recupera los sonidos del inicio y propicia la habitual construcción circular. Tan clásica. Tan efectiva. Pero siempre pienso que podría haber sido uno de los emblemas de esta segunda entrega y entre unas cosas y otras termina quedándose en tierra de nadie.

Funciona mucho mejor “Pledge Your Souls”. Quizá porque lejos de exigirse más de la cuenta, abraza un convencionalismo que a estas alturas del disco resulta, por irónico que parezca, de lo más refrescante. Todo funciona en esta receta tan sencilla como elemental, amén de que la banda parece especialmente lúcida en lo que a ejecución se refiere. Estrofas, solos, estribillos, puente. Todo está donde debe de estar y si tengo que ponerle un pero, es ese engorroso fade out final. Un corte que habría de agradar a los fans más irredentos así como entregar buenos réditos sobre las tablas.

En un universo paralelo, fue Ronnie James Dio y no Tim “Ripper” Owens quien entró en Judas Priest tras la salida de Rob Halford. En algo así pienso cada vez que alcanzo el corte final “Wash Away Your Sins”. Que el propio vocalista estadounidense integrara una banda tributo al pequeño elfo no hace sino acrecentar la idea en mi subconsciente, amén claro del propio riff que Downing propone aquí y que parece huido de algún postrero álbum del frontman nacido en Portsmouth. En definitiva un corte llamativo por lo anecdótico de su propuesta y no tanto por lo redondo de su factura, convencional y anodina pero sin las buenas hechuras de, sin ir más lejos, “Pledge Your Souls”.

La cuestión es si esto mejora no ya a “Firepower”, quizá el definitivo canto de cisne del sacerdote, sino a aquél “Sermons Of The Sinner” de 2021. Y lo cierto es que pienso que sí. Este pierde diez minutos de metraje con respecto a aquél al que sucede y KK’s Priest dan la impresión de estar ahora más concentrados, de ser más sabios. Cortes como “One More Shot At Glory” o el tema título me parecen entregas que superan tanto en escritura como en ejecución, incluso en feeling, a cualquier corte del debut. No diría lo mismo de otras como “Strike Of The Viper” o en especial “Hymn 66” pero es que nadie dijo que sacarse de la manga una obra maestra pasados los setenta fuese sencillo. En ningún caso. De todas formas quienes busquen aromas clásicos, cortes bien producidos (salvo los pequeños detalles apuntados) y un vocalista de esos que ya no quedan, bien harían en dejarse caer por esta segunda venida de la banda.

Texto: David Naves

Reseña: Calico Jack «Isla De la Muerte» (Rockshots Records 2023)

Nuevo trabajo de la banda milanesa CALICO JACK, cuyo nombre proviene del apodo del Capitán John Rackman, pirata inglés que surcaba los mares de las Bahamas y Cuba a principios del siglo XVIII. Fundados en 2011 por los hermanos Toto (guitarra rítmica) y Laps Caputo (batería) hacen un folk metal pirata mezclando sonidos actuales escandinavos con partes de heavy metal clásico.

El 30 de Junio vió a la luz «Isla de la Muerte«, a través del sello Rockshots Records. Grabado en Elnar Studio por Mattia Stancioiu, mezclado y masterizado por la propia banda, al igual que los créditos de las canciones. Portada a cargo de Sergey Vasnev y fotografía por Chiara Massetti.

Este nuevo trabajo de los transalpinos se abre con «Broadside Attack«, acordes clásicos de violín dan paso a un tema acelerado donde combinan a la perfección una base extrema y la melodía aportada por el violinista Dave Grassi, consiguiendo recordar a los alemanes Equilibrium.

Segundo tema y diez minutazos para el cuerpo con la homónima del disco. Riffs poderosos cercanos al thrash más old school, melodías del violín, un doble bombo protagonista y diversos cambios de ritmo tan previsibles como imprescindibles en un tema largo. Todo ello bien ejecutado, hace un corte más que escuchable y define claramente las intenciones del combo italiano.

«Bad Fortune» comienza de manera muy clásica con unos riffs muy Running Wild, para quedar un corte folk típico de las tierras vikingas, aportando unos buenos solos de guitarra y una imponente parte vocal a cargo de Gio Casini.

Continuamos con «Antigua«, cuarto corte con un inicio acústico muy bardo y sorpresa, estrofas entrelazadas en castellano e inglés durante todo el tema. En esta canción los de Milán sacan su lado más folkie y festivo, mezclando sonidos caribeños al más puro estilo Korpiklaani. Algo que también es más que notorio en el siguiente corte, «Three Cheers To The Shanty Man«, tema que hará las delicias a los amantes del género. «Marauder» acelera y endurece su base, pero manteniendo siempre ese ritmo folk, ayudado por un violín notorio que adorna de melodías a lo largo de toda la canción.

Seguimos con derroteros más oscuros, acorde a la historia narrada, «Queen Anne’s Revenge«, barco del famoso pirata Blackbeard. Canción acelerada donde nos cuenta como este barco legendario es visto con pavor y considerado casi una amenaza sobrenatural, después de todo, su capitán era considerado por sus oponentes, como un verdadero demonio en la tierra. De lo mejor del disco, tanto por su épica historia como por su ejecución musical, de ahí que haya sido uno de los adelantos del disco.

Octavo corte «Haul Away Joe«, el tema más corto del disco (3:31), y se nota. Rápido y directo, sin paliativos, donde sigue destacando la voz gutural de Gio. Y del tema más corto pasamos al más largo(15:47), «Sandokan«. Como buen tema largo, está lleno de diferentes matices, sonidos y cambios de ritmo, tan complejos en su ejecución como en su escucha. Como si del propio Steve Harris en el «Senjutsu» se tratara, comienzan con un extenso intro de violín acompañado de instrumentos árabes durante casi cuatro minutos, donde empiezan a dar caña pero mezclando un popurrí de muchas cosas. Tema arriesgado donde los haya, el cual hay que abrir la oreja más, comparado con el resto del disco. Y es que es la excepción a un trabajo notable y de fácil escucha, con todos los componentes que se esperan de un grupo de este estilo, bien ejecutados, con buen sonido e interesantes letras que te harán surcar las aguas de esta «Isla de la Muerte«.

Texto: José Miguel «Lago«

Agenda: Moundrag en Oviedo

El dúo francés hard prog heavy psych Moundrag re-editará en vinilo el próximo 27 de septiembre su primer LP «Hic Sunt Moundrages» a través de Spinda Records e inmediatamente se tirarán a la carretera para presentarlo en vivo en una extensa gira por España y Portugal de la mano de la agencia Ya Ya Yeah Music.

«HIC SUNT MOUNDRAGES TOUR» – PART III
08 Oct | Santander @ Rock Beer The New
09 Oct | Toledo @ Sala Pícaro
10 Oct | Madrid @ Los Conciertos de Radio 3
10 Oct | Madrid @ Moby Dick Club
11 Oct | Oviedo @ Lata de Zinc
12 Oct | Cambados @ Krazzy Kray
13 Oct | Cartaxo (PT) @ CCC
14 Oct | Oeiras (PT) @ Patio do Sol
15 Oct | Granada @ Planta Baja
16 Oct | León @ El Gran Café

Dr. Mad Drum a la batería y Organ Fury a los teclados, alter ego de los hermanos Camille y Colin Goellaen-Duvivier apuestan por un sonido híbrido del hard rock y el rock progresivo para rendir homenaje a bandas como Atomic Rooster, Deep Purple y King Crimson por cuyo amor incondicional fundarían la banda allá por 2018. El miércoles 11 de octubre tendrá lugar la parada en Asturias, concretamente en la ovetense Lata de Zinc.

Slowburn: Portada, tracklist y primer adelanto de «Fire Starter»

Los madrileños Slowburn estrenan «Psycho Wars» como adelanto de su segundo disco de estudio «Fire Starter» que verá la luz el 17 de octubre a través de Fighter Records.

01 Psycho War
02 Exiled
03 The Beast
04 On Fire
05 I’m Revenge
06 Two Years
07 Touch the Sky
08 Last Chance
09 Falling
10 The Price Of Liberty

Nacidos en el 2015 de la mano de Jorge Serrano, también bajista en Rancor, a lo largo de los años, han sufrido varios cambios en la formación dando la bienvenida a músicos experimentados de la escena madrileña, incluidos miembros de bandas como Roar, Rancor, Metal Legion y Motociclón. Tras su álbum debut «Rock And Roll Rats«, editado en febrero de 2020 llega este nuevo trabajo inspirado en el heavy metal clásico como podemos comprobar en su primer adelanto «Psycho Wars«.

Agenda: Maragda en el Kuivi PopUp

El trio psicodélico / progresivo barcelonés Maragda regresará a los escenarios asturianos el próximo martes 15 de agosto como parte de la programación musical del ovetense Kuivi PopUp.

Lejos queda ya su anterior paso por la Lata de Zinc en abril del pasado año así que será buen momento para refrescar la presentación de su álbum debut homónimo editado por el sello discográfico gaditano Spinda Records y del que tenéis cumplida reseña a continuación (enlace) además de catar sus nuevas composiciones.

Reseña: Burning Witches «The Dark Tower» (Napalm Records 2023)

Quinto trabajo ya para la banda de Brugg, en Suiza, Burning Witches, que forman a día de hoy Jeanine Grob al bajo, Lala Frischknecht en baterías, Courtney Cox y Larissa Ernst en guitarras y Laura Guldemond en voces. Este “The Dark Tower” que hoy nos presentan contó con producción del Destruction Schmier y V.O. Pulver, colaborador habitual del combo centroeuropeo. Adornado por el arte de Gyula Havancsák (Accept, Wintersun, Annihilator, Grave Digger, Stratovarius…) vio la luz el pasado mayo vía Napalm Records.

Rise Of Darkness” es apenas un minuto de introducción al vasto ideario que las suizas han dispuesto a lo largo y ancho de su última obra de estudio. Es un corte casi eclesial por momentos y que vendrá a derivar en una de las varias cartas de presentación, esta “Unleash The Beast” con todos los cilindros en funcionamiento y un pulso, particularmente en estrofas, que bien podría recordar a los Judas Priest más vibrantes. Que sufre de un estribillo un tanto atropellado, si bien acaba por arreglárselas para trazar un más que digno comienzo de tracklist.

Renegade” no se desliga de esa querencia por la banda de Glenn Tipton, si bien las de Brugg aprovechan ahora para descender aquél pulso más vibrante de la apertura y deslizar un hard/heavy ochentero, deslenguado y chulesco. Guldemond está especialmente certera a la hora de trazar las distintas líneas de voz. Todas ellas situadas sobre unos riffs a ratos un tanto planos, que convergerán, ahora sí, en un estribillo sobrado de gancho. Lo particular del solo, con esa sonoridad más oscura a comienzo, desata una pequeña disonancia con el tono general del corte en sí, que desaparecerá más tarde, quedando apenas como curioso guiño a los momentos más oscuros del álbum. Que los habrá.

Evil Witch” recrudece la propuesta de las Witches. Riffs ágiles, Frischknecht firme con el doble bombo y un pulso casi marcial en una de las estrofas más inteligentes y mejor trazadas de todo “The Dark Tower”. Corte que no niego desprecié en las primeras escuchas al disco y que me ha ido ganando desde entonces. En gran medida gracias a las mencionadas estrofas, también a un estribillo puede que simple y lacónico, pero que se las arregla para amarrar en el subconsciente, y terminando por ese solo en crescendo y las guitarras dobladas en que culmina. Mientras escribo esto una de mis favoritas de las trece y más que merecida su traslación al mundo del videoclip.

World On Fire” parece por momentos la hermana suiza de “Judas Rising”, tema apertura de aquél “Angel Of Retribution” de Judas Priest. Su riff, sus estrofas de versos breves y lacónicos. Burning Witches insertan no obstante un estribillo lo suficientemente disociado del mencionado corte del Sacerdote para marcar las debidas distancias. Pero sea como fuere lo cierto es que el parecido resulta más que obvio. Y de todos modos es apreciable el mayor dramatismo que Guldemond implementa a su registro aquí. También su sección solista por cómo funde épica, técnica y elegancia. En resumen me parece un buen corte al que su excesivo parecido le resta algún punto que otro.

Dará un respiro la distinguida “Tomorrow”. Balada en toda regla, elegante y diáfana, apoyada en guitarras cristalinas y con el poderoso registro de Guldemond aportando las debidas notas de color y también de dramatismo a un trazo no por convencional menos disfrutable.

En clave más cinemática, “House Of Blood” resulta en una pequeña introducción que habrá de llevarnos hasta el corte que da nombre al álbum, ésta “The Dark Tower” en cuyos riffs creo divisar una fuerte influencia de la banda del ahora denostado, no sin razón, Jon Schaffer. Es un corte algo a la contra de los grandes pulsos del álbum. Construido a mayor gloria de su faceta más pesada y arrastrada, si funciona es más por el uso de contrapuntos que por su trazo a ratos algo redundante. En cualquier caso ni mucho menos la más redonda de este quinto trabajo.

Heart Of Ice” recupera a las Burning Witches más vibrantes, si bien lo hará a fuerza de traer al frente una serie de riffs un tanto distraída. Tampoco la voluntariosa línea de voz de Guldemond pasa por extraordinaria. Y es una pena porque toda la sección solista es estupenda, fácilmente entre las más redondas de todo el trabajo. Corte tan desigual como el propio álbum que lo aloja.

Arrow Of Time” irrumpe con un tono más comedido. Es un medio tiempo que deja fluir la buena técnica que alberga el dúo Ernst & Frischknecht, si bien y en líneas generales, noto una composición poco cohesiva. Que no acierta con un tono claro e incorpora, con acierto desigual, todo un abanico de influencias que casan solo a ratos. Desde Riot a Queensrÿche pasando por el hard más apaciguado y a término tintes más metálicos y pesados. Buenos destellos aquí y allá pero echo en falta una mayor cohesión entre todas sus partes.

Qué duda cabe que la banda parece más cómoda en cortes como este “Doomed To Die”. Que recupera aquellos pulsos más oscuros apenas intuidos en la anterior “Renegade” y entrega a las Burning Witches más intensas y vigorosas de todo “The Dark Tower”. Armadas con un estribillo que parece tener el directo como fin único, por ahí se dejan oír voces más graves, buenos riffs, mejores melodías y una tan incendiaria como juguetona sección solista.

Into The Unknown” que vuelve a posiciones más tranquilas, albergará el que es fácilmente mi riff favorito de todo el álbum. De nuevo con algo de Iced Earth insertado en su ADN pero lo suficientemente inteligente como para terminar sonando en gran medida a Burning Witches. Seis minutos largos de metal a ratos machacón, que conforme transita hacia su tronco central me evocará a bandas como Sanctuary, Nevermore, Savatage… a la escuela americana en definitiva. Hay cierta épica, drama incluso, en su tronco central, que culmina enfrascado en una oscuridad casi teatral que, a ratos, evoca al bueno de King Diamond. Corren las escuchas y siento que en su amalgama de influencias acierta allí donde falló “Arrow Of Time”.

The Lost Souls” funde a las Burning Witches más vivarachas de comienzos del álbum con las más oscuras de finales del mismo y el resultado es un corte bifocal y nunca sobresaliente. Con buenos contrapuntos en sus distintas líneas de voz pero un estribillo nada brillante. Buenos riffs en estrofas y más acomodados en estribillos. Una más que decente ración de solos en su tronco central pero un trazo, a estas alturas, ya poco sorprendente.

Para el final en ciertas ediciones del álbum quedan un par de versiones. Del “Shot In The Dark” de Ozzy la primera. Del “I Wanna Be Somebody” de W.A.S.P. la segunda. Todo lo leales que cabría esperar de ellas, si bien pienso que la del príncipe de las tinieblas pedía una línea de voz algo más limpia.

Altos y bajos en el nuevo álbum de las suizas. Que me agrada por el buen nivel técnico que despliega y un ramillete de temas verdaderamente logrados, con “Evil Witch” o “Into The Unknown” a la cabeza. Entre medias hay cosas que me descolocan (“World On Fire”), otras con las que directamente no he llegado a congeniar (“Arrow Of Time”) e incluso alguna que me parece muy por debajo del resto en todos los aspectos (“The Lost Souls”). Mis sensaciones, por tanto, no podrían ser más desiguales. Queda ahora asistir al próximo Rock Nalón y ver de qué son capaces sobre las tablas. Os emplazamos a todos allí.

Texto: David Naves

Vendaval editará «Por el tiempo» en cassette

Leyenda Records será la encargada de lanzar la edición en cassette de «Por el tiempo«, el último álbum hasta la fecha de Vendaval.  Una tirada única de 50 copias, aún sin fecha de salida al mercado.

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El sello madrileño vuelve a unir fuerzas con el combo asturiano tras la exitosa reedición del álbum debut de la banda a finales del pasado año 2018, ver noticia aquí. Para conseguir tu copia ponte en contacto con Leyenda Records o la propia banda. Muy pronto todos los detalles.