Baja California: Portada y primeras fechas en vivo

Los hard rockeros astures Baja California arrancan la preventa de su tercer álbum de estudio «Electricidad«, primero para el sello El Dromedario Records. Tras los 3 sencillos de adelanto «Electricidad«, «Tiempo Suicida» y «Dueños De La Noche» nos presentan la portada obra de Laura Estrada y Tigre Limón además de sus primeras fechas en vivo.

Sábado 16 de marzo en Gijón (Sala Acapulco) + La Desbandada
Viernes 5 de abril en León (Sala Babylon)
Sábado 6 de Abril en Madrid (Sala La Caverna)
Sábado 13 de abril en Bilbao (Sala Rocket) + Corazones Eléctricos
26/27 de julio en Ribadeo (Vendaval Fest)

Entradas disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.enterticket.es/?busqueda=baja%20california

Reseña: Sylvania «Purgatorium» (Art Gates Records 2023)

Pues ya tenemos de vuelta a los chicos de Sylvania. La banda, que pasara por nuestros escenarios el pasado mes de septiembre dentro del marco del Karma Fest, regresa ahora con un cuarto álbum de nombre “Purgatorium” y en el que encontramos a Álvaro Chillarón bajo, Sergio Pinar en baterías, Sergio Garay y Alberto Montoya en guitarras y Alberto Sÿmon en voces, amén de las colaboraciones del Saratoga Tete Novoa y el Opera Magna Nacho Sánchez Soler.

A excepción hecha de las baterías, que vendrían al mundo en los Novo Estudios, serían los Fireworks Estudios quienes registrarían el resto de elementos bajo supervisión y posterior mezcla de Fernando Asensi (Lethargus, Zarpa, Dragonfly…). El material resultante sería masterizado finalmente por el propio Alberto Montoya y adornado por el arte de JM Design (Amadeüs, Dünedain, Daeria…). En la calle desde el pasado veintidós de diciembre vía Art Gates Records.

Pocas sorpresas con la introducción “Entre La Vida y La Muerte” y el tono casi cinemático en el que se desarrolla, con ecos que oscilan entre Danny Elfman y James Newton Howard. Que en cualquier caso me gusta por el crescendo que plantea pero sobre todo por la forma en que se introduce en una “Purgatorium” que terminara por dar nombre al disco. Corte de power metal clásico, casi señorial, con unas más que dignas guitarras dobladas durante el prólogo. Acierta la producción a la hora de mantener el equilibrio entre la cara propiamente metálica de la banda valenciana y todo el aparataje sinfónico con el que lo acompañan. El ex Nocturnia Alberto Sÿmon traza aquí un estribillo que me recuerda, y no poco, a la buena gente de Argion. Sencilla, directa, con gancho y, da la impresión de muy pensada con el directo en mente.

El Río De Los Lamentos” baja las revoluciones para apoyarse ahora en un riff a ratos cabalgante al que acompañan ahora unos arreglos que adquieren un mayor protagonismo con respecto al corte precedente. Colabora aquí Nacho Sánchez Soler al teclado pero si por algo sorprende esta tercera entrega es por el doble juego vocal que plantea durante estrofas. No es nueva esa dualidad en cuanto a voces pero tampoco puedo decir que me parezca mal resuelta. Sylvania ofrecen aquí un tono más oscuro. Sin excesos, siempre dentro de las barreras del género, pero que termina por contribuir a dotar de una mayor versatilidad a este cuarto trabajo. Mayor brío el que entregan durante la extensa ración solista, que termina eso sí de manera un tanto naíf. En cualquier caso bien está esa calma antes del llamativo groove que anticipa al estupendo epílogo. Pequeños detalles al margen, uno de los cortes que más ha ido ganando con el correr de las escuchas.

Mucho es el gancho que posee la no obstante tímida línea de piano que introduce “Tu Calor Será Mi Voz”. Mejor aún el riff que conduce hacia las estrofas y ese trazo ambivalente en el que se desarrollan. El estribillo hace mucho por encontrar un gancho que unifique a banda y público en los directos. Por ahí surge una cierta autoconsciencia con la que conecto solo a ratos. También un bajo, el de Álvaro Chillarón, que dará vistoso apoyo durante las partes más desnudas. Muy Helloween la ración de solos que despachan aquí y juguetona la manera en que la banda transita hasta el epílogo. No caben sorpresas esta vez. Sÿmon parece de hecho más que cómodo en estos tonos medios y el corte, sin alardes gramáticos de ningún tipo, termina por funcionar.

Corría el mes de mayo del año pasado cuando la banda anticipó este nuevo álbum con el single “Aunque Mi Alma Se Desgarre”. Composición riquísima en cuanto a arreglos, trazada a un tiempo con gusto clásico y al otro con la suficiente inteligencia y agilidad para que su escucha enganche al oyente a la primera. Al menos si este es de los que disfrutan del metal más amable y melódico. Valga la redundancia. Su línea de voz, en particular durante las partes más desnudas de las estrofas, trae a mi mente a los Mägo De Oz más “populistas”, mientras que después hay ideas que me recuerdan a Freedom Call, Edguy, Axxis… Sin parecerme el corte más redondo de los diez, sí que posee una de las secciones solistas más llamativas y vibrantes de todo “Purgatorium”.

El disco encuentra ahora una nueva instrumental. En este caso una muy apaciguada “Canto De Luna” donde las guitarras acústicas toman el mando sobre un tímido colchón ornamental. Discreta por duración, aún más por trazo, donde apenas se divisa un pequeño up tempo sinfónico en su recta final, y que introduce una “Hechizo De Invierno” cuyo arranque siempre me transporta a los Avalanch de “El Ángel Caído” o “Llanto De Un Héroe”. En lo que atañe a las estrofas, diría que son estos los Sylvania más guerreros de todo el disco, trayendo de vuelta incluso aquél contrapunto vocal que ya planteaba “El Río De Los Lamentos”. Sorprende por ahí ese estribillo en tonos mucho más amables y cercanos al tono general de este cuarto disco, componiendo así un corte un tanto bipolar, que no fallido.

Mar De Agosto” es una balada de tranquilo inicio al piano donde Sÿmon, claro, ofrecerá la cara más amable de su registro. Pocas sorpresas en cuanto a trazo con ese muy clásico crescendo que conduce hasta el elegante solo de guitarra. No puede decirse que se hayan liado la manta a la cabeza, baladas así hemos escuchado ya unas cuantas, pero los valencianos al menos parecen haberse preocupado de arreglarla en condiciones. Posee además buenas ejecuciones y a un Sÿmon que ofrecerá su mejor cara en el más elevado tramo final. Lo dicho, de las de toda la vida.

El Juicio De Las Almas”, primero del par de cortes con Tete Novoa a bordo, recupera a aquellos Sylvania más oscuros de “El Río De Los Lamentos”, contrapuestos una vez más a un estribillo, con la actual voz de Saratoga tan torrencial como acostumbra. Luminoso y radiante. Sin que su trazo me resulte en exceso brillante, sí que resulta atravesada por algunos de mis riffs favoritos de todo el álbum. También por una a ratos vibrante sección solista. Desde luego parece haber muy buena química entre ambos músicos. También entre ambos vocalistas, si bien no me parece esta la letra más redonda del álbum. Opinión esta profundamente subjetiva, claro.

Hacia La Eternidad” cierra “Purgatorium” yéndose hasta los doce minutos. Y lo hace planteando de inicio un power metal a la alemana, deudor directo de los Gamma Ray más vivarachos. Ahí se produce un descenso hacia una calma que acogerá a las primeras estrofas. Vistosos arreglos de viento aquí y otra buena línea de bajo de Chillarón. Tete Novoa regresa para enfrascarse en un duelo con Sÿmon y, en cierta manera, recuerdo “Las Ruinas Del Edén” de Avalanch, si bien es más una sensación que un parecido empíricamente demostrable. El puente central, que desciende a una calma sinfónica, de nuevo casi cinemática, puede recordar al power metal de principios de este siglo. Y es que mientras que tras él surgen los Sylvania más amables, me agrada lo diverso del trazo en este tercio final aunque quizá no tanto los riffs en que se apoyan. Pero la producción acierta de nuevo a amalgamar las distintas líneas en un perfecto equilibrio entre lo que es heavy / power metal y lo que no deja de ser puro ornamento. Dejes folkies anticiparán uno de los epílogos mejor resueltos del álbum. La banda nunca ha sido ajena a los cortes largos pero este desde luego puede ser el más redondo que hayan trazado nunca. Gran cierre.

Notable trabajo el de los valencianos. Por lo sólido de muchos temas y lo diverso de otros. Al final el disco parece conversar consigo mismo en lugar de agarrarse a una única carta ganadora. Por ahí surgen composiciones con gancho, la propia “Purgatorium”, junto a cortes más extensos e igualmente eficaces como “El Río De Los Lamentos” o en especial la final “Hacia La Eternidad”. Y puede que la aportación de Nacho Sánchez en la primera peque de discreta. Todo lo contrario puede decirse no obstante de Tete Novoa en la segunda. Al final un álbum que, si bien no me resulta del todo perfecto, ha ido ganando lo suyo con el paso de los días y las escuchas. Ya me contaréis si también ha sido vuestro caso.

Texto: David Naves

Reseña: Cherokee «III» (Demons Records 2023)

Los hard heavies vigueses Cherokee tienen cita con el público astur el sábado nueve de marzo de 2024, por lo que echarle un vistazo a su más reciente obra “III” resultaba de lo más pertinente. Ellos son Fran Gómez y Gerardo Fernández en guitarras, Fran Vázquez a la voz, Carlos Delgado en baterías y Edu Mateos al bajo. Con José Pineda como productor, el trabajo ha sido grabado en los estudios Área 51 y ha contado con las colaboraciones de Hugo Bistolfi (Galilea, ex-Rata Blanca, ex-Alianza), Javi Oliva y Niko del Hierro (Saratoga). Con portada de F.J., “III” se encuentra en la calle vía Demons Records desde el pasado dieciséis de octubre.

Quimera” ejerció como carta de presentación de este “III”. Y un poco también como piedra de toque del mismo. Porque es un hard / heavy directo y sin ambages, con Fran Vázquez moviéndose en tonos altísimos, revelando un registro a medio camino entre Juan Gallardo (Ángeles del Infierno) y Adrián Barilari (Rata Blanca) con el que conecto solo a ratos. Para más inri, aquí las guitarras revelan un tono que no alcanza tampoco a conquistarme. Otra cosa es el uso que Gómez y Fernández hacen de ellas, que vendrá a revelarse tan clásico como eficaz durante el obligado despliegue solista del puente. Un arranque correcto.

Las Puertas Del Cielo” hace por atemperar el brío de su predecesora. Por retorcer la escritura incluso. Es más chulesca, más pretendidamente sensual. Como unos Whitesnake de finales de los ochenta puestos al día. Todo le sirve a Carlos Delgado para tramar una línea de batería llena de buenos detalles. Pero es Fran Vázquez al micro quien, a fuerza de sonar más natural y no tan excesivo, gana no pocos enteros con respecto a otros desempeños más exigentes dentro de “III”. El crescendo final, clásico hasta la médula, resulta bien resuelto. Adornado incluso. Insisto, no me conquista el tono de estas guitarras pero sí lo que los chicos están haciendo con ellas.

Siéntelo”, que cuenta con todo un Niko del Hierro al bajo, puede ser fácilmente el corte con el que más me cuesta conectar de todo el álbum. Ni con el aspecto lírico, recurrente y con cierta sensación de déjà vu, ni tampoco con los tonos más bajos y aguardentosos de Fran Vázquez en estrofas. Y es una pena porque en su tronco central habita un buen crescendo y pequeños destellos técnicos que hablan, y no precisamente mal, del nivel técnico que poseen Cherokee. Pero un poco por los detalles que comento y otro por la corta duración de la composición en sí, al final no puedo sino situarla en el vagón de cola dentro de las once que componen este “III”.

Trazada con gusto clásico, adornada con sumo cuidado y afrontada por el Fran Vázquez más neutro, centrado y sólido, “Nada Es Para Siempre” funciona a la hora de revelar el lado más elegante y ampuloso de los vigueses. Medio tiempo con la debida carga melancólica, gana enteros en producción, si bien el bajo de Mateos se sobrepone a ratos al resto de elementos. Pero culmina en un buen estribillo y cuenta con grandes detalles toda vez la composición encara su recta final y emerge la obligada sección solista. Lo dicho, clásica y nada original pero resuelta de manera impecable, no le puedo poner pegas más allá de su propia autoconsciencia.

Déjame” transige, y lo hace de manera más que orgullosa, hacia un AOR acomodado y grandilocuente. Valga la redundancia. Con Fran Vázquez más cómodo que nunca y la producción brillando en lo que a equilibrio se refiere, deriva en un estribillo sin sorpresas ni tampoco dobleces. Ni inventa la rueda ni lo pretende, pero funciona, que es lo importante, y entiendo los motivos por los que fue elegida como otro de los adelantos de este “III”. Parece casi el negativo de aquella “Quimera” y por ahí viene a colarse el amplio rango de influencias que manejan.

Quien echase de menos aquellos pulsos más heavies y musculosos, podrá darse un festín con esta “Sí o No”. Pero lejos del nervio de los temas más potentes, Vázquez arrastra un deje chulesco en sus líneas de voz que la convierten en una de las piezas más curiosas de todo “III”. Posee una idiosincrasia muy a la española, donde se traslucen varios de los grandes nombres patrios de los ochenta. Entre Bella Bestia, no obstante el propio Vázquez llegó a ocupar el cargo en la ya desaparecida banda madrileña, hasta los Obús más clásicos, todo funciona para confeccionar el que puede ser fácilmente mi corte favorito de los once. Lo que son las cosas.

No Mires Atrás” funciona mientras trae al frente un hard de finales de los ochenta al que adornan varios de los riffs más redondos y mejor definidos de todo el álbum. Con Vázquez trazando una contenida pero elegante línea de voz y una producción nítida pero potente, parece uno de esas entregas nacidas con el directo como principio y fin. Lo mejor es que ello no quita para que la banda opte por una sección solista primero llamativa y después clásica. Acomodada incluso. Quien sea habitual de mis reseñas sabrá de sobra que no acostumbro a conectar con letras tan descaradamente vitalistas como esta. Pero quién soy yo para negar el buen rendimiento que líricas de este perfil han dado a bandas de todo pelaje a lo largo de la historia de nuestro rock & roll.

Fuiste Mía”, traslación a nuestro idioma del “Angelia” de Richard Marx, continúa en los mismos tonos amables y distinguidos de la original, añadiendo claro guitarras más presentes y una línea de voz más cercana a espectros debidamente rockeros. Culminada con un notable solo de guitarra en su tronco central, conduce hasta otra versión, en este caso “El Guardián De Tu Piel”, de la ya desaparecida banda madrileña Beethoven R., donde Cherokee cuentan con Javi Oliva para el solo de guitarra. Una de esas versiones que lejos de reproducir palmo a palmo al original, sabe aportar su propio granito de arena en búsqueda (y hallazgo) de un tono que aporte la debida savia nueva sin faltar al espíritu de lo que uno está adaptando y reproduciendo.

Pero qué duda cabe que conecto en mayor medida con esta “No Hay Perdón” donde la banda cuenta con la colaboración del ex teclista de Rata Blanca Hugo Bistolfi. Y ciertamente parece un corte con hechuras de ocupar algún viejo disco de los argentinos, con esa distinción tan significativa que aporta el buen hacer del músico bonaerense. Tal vez no disponga del estribillo más lúcido de todo “III”, pero brilla sin aburrir en términos técnicos y funciona a la hora de aportar una mayor intensidad al conjunto durante su parte final.

Para el cierre queda una última versión, esta “Entender El Amor” original de la vocalista figuerense Mónica Naranjo. Difícil, no ya por los habituales tonos altos de la catalana, sino también por los muchos requiebros que tenía aquella línea de voz, amén de lo profano del propio empaque musical, sito a mil millas del conocido hard heavy de los gallegos. Cherokee realizan una aproximación que rezuma heavy metal por los cuatro costados, con el Vázquez más filtrado de todo el disco y un inteligente uso de las armonías. Quizá por el propio riesgo que conlleva la idea, no puedo decir que me desagrade. Al contrario.

En resumidas cuentas y tras las sucesivas escuchas de “III” lo más que acierto a entrever es que se trata, al menos a mis ojos, de un álbum un tanto desigual. Cortes que disfruto en gran medida (“Las Puertas Del Cielo”, “Sí o No”, “Déjame”) junto a ofertas, dicho sea con todo el cariño, que encuentro un tanto prescindibles (“Siéntelo”). Y como ya apunté por ahí atrás, puede que el tono de estas guitarras no alcance a conquistarme pero, insisto, el desempeño de la pareja Gerardo Fernández y Fran Gómez es ordenado las más de las veces, operando siempre en favor de las propias canciones y nunca en favor de sus propios egos como músicos. Luego está la figura de Fran Vázquez. El sevillano es uno de esos vocalistas excesivos, volcánicos incluso, al que disfruto en mayor medida durante sus tonos medios y no tanto cuando su voz registra tonos imposibles, si bien a lo largo y ancho del álbum se suceden varias excepciones a este hecho. En cualquier caso un álbum que debería de hacer las delicias de todo fan del buen hard / heavy estatal.

Texto: David Naves

Mike Stamper: «Emerge From Error» ya está en la calle

Ayer veía la luz en todas las plataformas «Emerge From Error«, el tercer disco conceptual de la saga del Error, que el multiinstrumentista asturiano Mike Stamper comenzaba en 2016 con «Ended By Error«, continuó en 2017 con «Extended By Error» y cierra ahora con un nuevo álbum de metal instrumental sobre el proceso de superación de los errores humanos y sus consecuencias derivadas, en clara analogía y paralelismo con los errores informáticos.

En este episodio, nuestro protagonista consigue deshacerse de la nostalgia y del dolor, confrontando finalmente al Error, absorbiendo su poder (aprendiendo la lección), y logrando con ello poder salir de ese lóbrego estado mental. Grabado, producido y mezclado por el propio Stamper entre 2022 y 2023 en su Stampcore Studios IV cuenta con la masterización de Dani Sevillano. Publicado a través del sello Stampcore Records contiene las colaboraciones de los guitarristas Cristian Iglesias (The Feat, Eden), Dmitry Stalingrado (Soldier, Sound Of Silence), Nathan Cifuentes (Vendaval, Argion) y Andrés García (Yuggoth). Hace escasas fechas Heavy Metal Brigade publicaba una amplia reseña del álbum que puedes consultar aquí. Escucha el álbum a continuación:

Reseña: Scent Of Death «Into Everlasting Hate» (Hecatombe Records 2023)

Tercer largo para las huestes tech/death orensanas de Scent Of Death. A día de escribirse estas líneas forman la banda gallega Luis C. González al bajo, Rolando Barros en baterías, la dupla guitarrera Bernardo E. Tesouro & Jorge F. Taboada y Sergio M. Afonso en voces. Las diferentes líneas de guitarra y bajo vinieron al mundo por mediación de Taboada en el Bird Of Hermes Studio de su ciudad natal. Asimismo, Rolando Barros se encargó de materializar tanto baterías como voces en el lisboeta UnderGrind Studio y finalmente María Mendoza pondría su granito de arena en forma de arreglos orquestales. Todo para que José Fernando Tercero (Celtibeerian, Unchosen Ones, Asedio…) mezclase y masterizase el material resultante en el JFT Producciones Studio de Ciudad Real. Con nueve cortes, una duración de algo más de cuarenta minutos y adornado por el arte de Adi Christianize (Decayed Flesh, The Fallen Prophets, Encephalic, Inhuman Depravation…) ha visto la luz por mediación de los sellos Hecatombe Records y Base Record Production.

Coros eclesiales dan la bienvenida a una “Sooner Or Later” que sirvió a su vez para presentar el nuevo disco en sociedad. Y es un corte donde ya desde un primer momento y en forma de riffs retorcidos y baterías endiabladas, se manifiesta el gusto del quinteto orensano por el brutal death de aires técnicos y enrevesados. Que me agrada por cómo la banda sabe conducirse sin que esas ansias por desligarse del BDM más estandarizado redunden en una suerte de indefinición de cara a la galería. La vistosa galería de solos, bien apoyada por una mezcla que otorga su debido espacio a cada línea sin opacar al resto, viene a configurar finalmente un primer corte fulgurante en lo rítmico y vibrante tanto en lo compositivo como en lo puramente ejecutivo.

Y no es que “The Choice Of The Strong” descabalgue de ese death metal punzante y colérico pero no es menos verdad que en su galería riffera es fácil adivinar un deje más disonante. Que no llega al extremo de unos Gorguts de su última etapa pero le confiere a este segundo corte un aura algo más particular del resto de cortes que integran este primer disco de los gallegos en diez años. Sobresale de igual forma el atemperado solo de su puente central, anticipo de los Scent Of Death más pesados y monocromáticos. Apenas un guiño antes de que Rolando Barros levante el vuelo en forma de incesantes blast beats. Es este uno de esos cortes que ganan horrores con el pasar de las escuchas y casi lo mismo podría decirse de todo el álbum en general.

Porque “The Mute Idol”, con una vibración cercana a los mejores Immolation e inundada sin embargo por una gran labor dentro del terreno melódico, viene a dejar a las claras que la banda parece en mejor forma que nunca. Si Barros volaba en el tema previo, no será menos en esta nueva andanada de death metal técnico pero crujiente. Su línea de batería resulta de lo más eficaz sobre todo a la hora de engarzar las múltiples capas y diversas direcciones que este tercer corte es capaz de dibujar. El ídolo mudo resulta firme tanto en la velocidad como en el tecnicismo. Amén de añadir, ya en su tercio final, una atmósfera recargada, casi épica, como anticipo del desbocado epílogo. Estupenda.

Aquellos aires atmosféricos que se manifestaban en el corte previo alimentan el prólogo de una “Romans” que toda vez alcanza sus primeras estrofas se parapeta tras el Barros más fulminante de todo el álbum. En un primer término no deja de ser un corte que alterna a los SoD más trepidantes con los más pesados. Será precisamente en estas partes más arrastradas, casi groovies, donde Sergio M. Afonso se desgañite a placer, entregando tonos del todo abisales, contrapuestos a la faceta más melódica del dúo Tesouro y Taboada. De lo más vistoso el solo con el que tiñen su más apaciguado tronco central para luego tramar un epílogo entre retorcido y desbocado. Para nada mi favorito dentro de este nuevo trabajo y sin embargo un aporte nada desdeñable.

Solve Et Coagula” es una instrumental de dos minutos largos que viene a partir en dos “Into Everlasting Hate” y prepararnos para lo que está por venir en su segunda mitad. De hecho tanto su poso tranquilo como esos aires a pura introducción que manifiestan tanto sus riffs y melodías como los distintos arreglos terminan por amplificar el alcance del siguiente corte, “Tortured Mind”, composición que parece construida a mayor gloria de los Scent Of Death más violentos. Por ahí me resulta inteligente cómo la banda introduce pequeñas islas de bajas revoluciones y trazo algo más esquemático, Tema profundamente bipolar en definitiva cuya estructura puede no llamar en exceso la atención pero como sucede no pocas veces a lo largo del álbum, resulta todo lo bien ejecutado que se le exige a una agrupación del género.

Con “Among Them” estamos ante uno de los cortes más extensos de este nuevo trabajo. También ante uno de los más centrados y mejor resueltos. Parte de una gama de riffs capaz de resultar incluso original. Algo muy difícil a estas alturas del cuento y que habla bien a las claras tanto del buen nivel de la dupla Taboada & Tesouro como de su inteligencia a la hora de no decantarse por opciones más sencillas y acomodadas. Cierto que más adelante adoptan un groove más pesado y, por qué no decirlo, evidente, con el que conecto en menor medida. Sea como fuere, el trazo siempre me resulta atractivo. En especial a la hora de fusionar todas sus capas e ideas sin que el resultado final, pienso que más que notable, resulte impostado o antinatural.

Indoctrinated” traerá al frente a los Scent Of Death más descosidos y violentos. Siendo como es uno de los cortes más rácanos en cuanto a duración se refiere, no puede uno decir que se sorprenda del hecho. Puro brutal death metal canónico y atemporal. Con una base rítmica percutiendo como si en el empeño le fuera la vida y de tanto en cuanto buenos detalles en lo técnico por parte de Tesouro y Taboada. Poco sorprendente y sin embargo más que firme en sus intenciones.

El cierre será para una extensa “Even The Angels Fall” donde los gallegos echarán mano de los arreglos de María Mendoza cara a configurar un prólogo de épica clásica y funcional. Tras él emerge un death metal arrastrado a la par que técnico, amén de una producción que lleva a cabo un más que interesante juego entre canales. Recomiendo la escucha con un buen par de auriculares. Los orensanos echan el resto aquí en cuanto a técnica se refiere. No por tópico resulta menos verdad el hecho de que SoD aprovechan este último corte para tramar un conglomerado de muchas de las ideas que pueblan su última obra. Desde el death más clásico y descosido hasta esas pulsiones más técnicas que los disocian de buena parte del brutal death metal que nos llega hoy en día.

Once años hacía que Scent Of Death no editaban algún tipo de material. A tenor de lo escuchado a lo largo y ancho de estos nueve cortes, la espera parece haber merecido la pena. Empezando por el buen sonido que tiene el disco, siguiendo por lo ágil que me resulta tanto en lo compositivo como en lo ejecucional y terminando por las pocas dobleces que he podido detectar en las distintas escuchas del mismo. Al final “Into Everlasting Hate” trae de vuelta a unos Scent Of Death aún en plena posesión de todos sus poderes, por lo que no cabe más que darles desde aquí nuestra más sentida enhorabuena.

Texto: David Naves

Reseña: Bio-Cancer «Revengeance» (Hammerheart Records 2023)

Estamos ante el tercer trabajo de los thrashers griegos Bio-Cancer, la banda que forman a día de redactarse estas líneas Thanasis Andreou y Stavros en guitarras, Tomek S. a la batería, Lefteris en voces y Giannhs al bajo y coros. “Revengeance”, que el sello neerlandés Hammerheart Records puso en circulación a primeros de septiembre de 2023, contó con el Lucifer’s Child George Emmanuel (After Dusk, Septicflesh, Rotting Christ, Lake of Tears…) en unas tareas de grabación y edición que serían llevadas a buen término en los Pentagram Studios. Más tarde, el Graveheart Pete Rutcho (Abnormality, Meliah Rage, Havok…) se haría cargo de las respectivas mezclas y master en los Damage Studios de Southbridge, Massachusetts, Estados Unidos. Con Wouter Wagemans y Giannis Nakos encargándose de la maquetación y Panos Bakogiannis de las fotos, el artwork de esta tercera obra sería delegado finalmente al buen hacer del británico Dan Goldsworthy (Accept, Xentrix, Hell, Corpsegrinder, Haken, Gloryhammer…).

Citizen… Down!” engancha con un prólogo orgánico, ligado a los grandes tropos del álbum, y que huye a mil kilómetros de cualquier introducción engolada y grandilocuente. Al contrario, Bio-Cancer disponen un thrash tan incendiario como poderoso, lindante a ratos con el death metal más casual, donde el doble juego vocal es pura gasolina. Metal hiriente, en esto tiene parte de culpa el violentísimo registro de Lefteris. También un tronco central donde la banda desgaja un groove que, en sus acentos, no alcanza a desligarse de las altas revoluciones pero resulta de lo más eficaz a la hora de amplificar el impacto del ineludible duelo solista que adorna al epílogo. Arranque vibrante y poderoso, efectiva declaración de intenciones y una de las cartas de presentación del trabajo con todo merecimiento.

44 Days In Hell” parece vibrar en sintonía con el tema previo. Sin embargo, es mayor el empeño que la banda pone aquí en unos riffs más apaciguados, a la par que más técnicos, para un corte que parece dispuesto a mayor gloria de su buen nivel como compositores. Alberga muchas de las caras del inconfundible thrash enfebrecido de los griegos, las tamiza con trazos más enrevesados y, al mismo tiempo, no deja de hibridar largos trallazos de un thrash tan clásico como hegemónico. Y todo mientras inyectan un poderoso e irresistible deje melódico a un corte inteligente, bien trazado y, desde luego, milimétricamente ejecutado. Las sonoridades más contemporáneas que preceden al solo, lejos de desviar la mira de su objetivo, alimentan la composición final de tanto en cuanto inundan, sin permear, el buen hacer de estos Bio-Cancer. Cabe mencionar, además, la gran línea de batería que traza Tomek aquí. Tan firme en el uso del doble pedal como a la hora de comandar los distintos cambios de ritmo. Temazo, si me preguntan, empañado si acaso por el engorroso fade out final.

Muy presente el bajo de Giannhs a lo largo y ancho de “Footprints On My Back”, donde vendrá a alimentar unas estrofas que Lefteris descerraja en tonos que, a ratos, llegan a lindar con un black metal al uso. Quizá este tercer corte me resulte no tan llamativo en lo que a riffs se refiere. Y sin embargo engancha con ese pulso siempre a la contra del thrash más acomodado, con una base rítmica que por momentos parece ser capaz de sostener un rascacielos. Sí sorprende esta vez su tronco central por la forma tan hábil en que acoge esas tonalidades más oscuras. El mentado registro de Lefteris quizá resulte un tanto extraño aquí. Pero la construcción que conduce hacia el epílogo no podría ser más redonda, con el pulso más melódico de Andreous y Stavros brillando a la altura de las consecuencias.

Revengeance”, lejos de calmar los ánimos y pese a lo que que se podría intuir tras su prólogo, vuelve a abrazarse a un thrash trotón y enfebrecido, sazonado aquí y allá de un groove, ahora sí, tan prominente como acentuado, asidero de un corte sencillo y clásico en su trazo ambivalente, pero de nuevo efectivo a la hora de traernos a los Bio-Cancer más nerviosos. Hay cierto aroma al metal contemporáneo, contrapunto más que firme al thrash más energético y vibrante del quinteto, que entrega aquí un puente interesante por su juego entre líneas y armonías. El epílogo, de una épica melancólica y algo desgastada, dará respiro al sufrido oyente.

Siempre que arranca la fenomenal “Dream Merchants” recuerdo “Empyrean”, aquél debut de los suecos Paranorm, lo cual no es mala cosa pues aquél era fácilmente uno de los mejores, si no el mejor, de cuantos álbumes diera el género hace ahora casi tres años. Es éste, sí, un thrash de nuevo orgullosamente híbrido, nacido de una amalgama donde su habitual metal vitriólico y fulgurante acoge unas mayores dosis tanto de tecnicismo como de atmósfera, siendo éste el corte de los ocho que más peso acoge por parte de la producción de George Emmanuel. Las guitarras dobladas del puente, el bicéfalo solo de guitarra que surge después y la forma en que transita hacia ese epílogo teñido de puro death melódico, es ya por derecho propio uno de los grandes cortes del año dentro del género. Palabra:

Que no os engañe el apaciguado, melódico incluso, prólogo de “Swiping Life Away”. Bio-Cancer aprovecha esta sexta entrega para reconducir hacia aquél thrash hiriente de comienzos del álbum. Lindando como lo hace con el death melódico en buena parte de sus estrofas, bien está el color que aportan los solos del puente, aun cuando siento a estos un tanto recurrentes a estas alturas del álbum. Es uno de esos cortes que suena a que su composición salió adelante con el directo en mente. Desde luego no posee el compromiso de otros cortes de este “Revengeance”, lo que no quita para que por ahí emerja un Lefteris ciertamente colérico. Encabronado incluso. En cualquier otro disco sería uno de los cortes estrella. Aquí se queda en cabeza del vagón de cola.

Underdog (Against The Odds)” acogerá algunos de los riffs más violentos, por rápidos, de todo este tercer álbum. Y fíjate que su prólogo no podría ser más comedido. Elegante incluso, con esas guitarras por momentos distinguidas. Es apreciable cómo la banda opta aquí por una construcción más clásica a la hora de crear un crescendo que se desliga de tantos (y tan buenos) cambios de ritmo que el disco ha acogido con anterioridad. El corte va desde esa distinción inicial hasta el puro blast beat sin que ello cercene un trazo que jamás alcanza a sonar impostado ni forzado. Quizá eche en falta una igual variedad en lo que a voces se refiere. El de Lefteris encaja aquí solo a ratos, al menos esa es mi percepción, negándole parte del alcance por otro lado redondo, casi magnífico, acusado por los pequeños desequilibrios que comento.

Cierre para “Bludgeoning Skullcrushing Mayhem” y a la banda aún le queda oxígeno para una andanada final de thrash volcánico y furibundo. Bio-Cancer no hacen prisioneros, transitando esta vez hacia una pulsión a ratos más punk que me lleva a pensar, aunque sea de forma vaga, en bandas como Ratos De Porão, primeros Napalm Death, últimos Extreme Noise Terror… Un corte que entrega, sin miramiento alguno, la vertiente más cerril del combo griego, clausurando el álbum con valiente y poderoso descaro. De ese mayor nervio se deduce una construcción menos sorprendente, más lineal incluso, entregada tanto al puro blast beat como al Lefteris más cafre. Poderosísimo final.

Hay un acercamiento a postulados más extremos dentro de este “Revengeance” que puede pillar con el pie cambiado a más de uno. Lo positivo es cómo la banda ha sabido integrarlo dentro de lo que, en el fondo, sigue siendo un disco de thrash metal al uso. Pero uno que quema más calorías de las habituales. Que hibrida géneros sin perder nunca la perspectiva, tema final al margen. Por momentos impecable en cuanto a ejecución, con la ampliamente mencionada dupla Andreou & Stavros brillando por lo general a gran altura. Entre medias habrá cortes que me parezcan no tan buenos, así como una base rítmica a ratos algo perdida en la mezcla. Con eso y con todo, uno de los álbumes más certeros que el género diera en 2023. Que no es poca cosa. Si problemas de agenda no nos lo impiden, estaremos viéndoles próximamente en el ovetense Gong Galaxy Club junto a Sound Of Silence y Electrikeel. Os esperamos allí.

Texto: David Naves

Reseña: Reveal «Still Alive» (Art Gates Records 2023)

Nuevo trabajo de la banda capitaneada por Tino Hevia (Darksun, Nörthwind), tercero ya en su trayectoria. Editado el 3 de noviembre por el sello Art Gates Records, donde lo primero y más llamativo que nos encontramos es la épica portada a cargo de Felipe Machado (Blind Guardian, Axel Rudi Pell, Lords Of Black…) que ya nos da una idea de lo que nos vamos a encontrar en los nueve temas que componen esta nueva obra de Reveal. Durante poco más de 45 minutos, la banda astur sueca nos ofrece una continuación y evolución de sus dos anteriores trabajos, «Timeline» del 2017 y «Overlord» editado en el 2019. Manteniendo la base heavy/power que les caracteriza y añadiendo distintas influencias y matices, que claramente se reflejan en el primer corte y primer adelanto, «You’re Still Alive«. Tema directo, enérgico y agresivo en sintonía con los nuevos aires que se respiran dentro del power metal europeo. Algo trabajado a conciencia, tanto en la grabación del disco a cargo del propio Tino Hevia en su My Nightmare Studio, como en la masterización por parte de Mika Jussila (Nightwish, Amorphis, Warcry…) en los Finnvox Studios de Helsinki. En esta ocasión Reveal se han tomado su tiempo en preparar este «Still Alive«, incluso en palabras del propio Hevia, fue grabado dos veces, y eso se hace evidente en los múltiples arreglos y detalles del álbum. Este primer adelanto vino acompañado por un estupendo y épico videoclip, grabado por Titi Muñoz con la colaboración de ilustres de la escena asturiana.

«Page By Page» nos muestra su lado más power metalero con varios cambios de ritmo sobresalientes y una letra que nos transporta al mundo literario fantástico que tantos devotos tiene este genero. Llevamos tan sólo dos temas y no se puede dejar de nombrar la gran labor de Rob Lungdren, adaptando su voz a cada canción con diversos registros y brillando en «Dragon Reborn«, composición con temática basada en la saga literaria “La Rueda Del Tiempo”. Gran tema empujado por una poderosa batería por parte de Dani Cabal, nos deja otro corte power metalero, que aunque sea un topicazo, hará las delicias de los más fieles al genero. Al igual que «The Crow» último adelanto, velocidad, doble bombo, unas notables melodías de guitarra, que junto a un buen estribillo, un buen solo y una exquisita ejecución, nos deja a las claras el gran trabajo de Tino Hevia y los suyos.

Bajamos el ritmo con «World Full Of Wonders«, pero no en intensidad, destacando el bajo de Jorge Ruiz y adornado por unos sobresalientes teclados de Helena Pinto. Nos dejan un medio tiempo lleno de matices en esta ocasión con letra basada en la serie de televisión «Carnival Row«. Digno de mención el solo de guitarra a cargo de David Figuer, en este tema y durante todo el disco, siendo brillante y sin ser cargante, ya que muchos guitarristas pecan con mezclar calidad con cantidad y para nada es el caso, gran labor por su parte.

Sexto corte y sorpresa por partida doble en forma de colaboraciones. «Metal Messiah» nos lleva a los Reveal más “jevis”, acompañados por un Tim «Ripper» Owens (Judas Priest, Iced Earth, KK’s Priest), que nos ofrece parte de su garra, pero sin llegar a sobresalir, consiguiendo por contra ensalzar la figura de Rob, en un más que destacado duelo vocal. Notables teclados de fondo y como guinda del pastel, solazo de Pablo García (Warcry) que nos deja un tema de puro heavy metal. En palabras de Tino, el tema más heavy que ha compuesto en toda su vida. Damos fe de ello.

Llega el turno de «Sea Of Lives«, quizás puede ser ese tema que toda banda que se precie quiere hacer, letra crítica sobre la falsedad de las personas, y en lo musical, riffs, melodías de guitarra y teclado de fondo, buen solo, estribillo, quedando un tema completo donde los haya, personalmente de lo mejor del disco, para escuchar varias veces y disfrutar.

Seguimos con el segundo adelanto «Not Look Back«, canción que tiene todos los elementos que un single o hit debe de tener y que funcionaría a la perfección en un hipotético mundo radiofónico o televisivo justo e imparcial, la canción lo merece.

Y ya para finalizar, caña y doble bombo, «The Man Without Fear«, aderezado con distintos pasajes y detalles, donde cada instrumento tiene su espacio para brillar y que sirve de perfecto resumen de lo que os podéis encontrar en este más que recomendable «Still Alive«, el cual, esperamos poder disfrutar en directo más pronto que tarde.
Texto: José Miguel «Lago»

Reseña: DOI «Desideratum» (Oniric Records 2023)

Los madrileños DOI están de vuelta. La banda, que ya pasara por estas páginas con aquél “Descenso Onírico” de 2020, nos presenta ahora un primer largo al que han dado en llamar “Desideratum” y que, tal como anticipaban aquellos primeros cinco temas, ahonda en su particular mixtura de metalcore, groove, nü…. Ellos son Gatsu (batería), Jon y Edu (guitarras), Pablo (bajo) y Dez (voces). El álbum consta de nueve cortes producidos por Alex Tena (Bonecarver).

Un Alex Tena que parece haber hecho un gran trabajo toda vez arranca un una “Déjame Entrar” de más que apropiado título. La receta es sencilla, con esos riffs de ida y vuelta, los preeminentes coros, la rica línea vocal y ese bajo crujiente y precipitado. Composición sencilla, que me agrada por la mayor pesadez que exhibe en su tronco central.

Mercado De La Piel”, que plantea la situación hipotética de un lugar donde todo tiene un precio pero no existen prohibiciones ni reproches morales. En lo musical lleva a DOI varios pasos más adelante, con un mayor peso en cuanto a escritura, que se pierde por toda una maraña de tonos y capas que la elevan como una de las composiciones más centradas y a la vez refrescantes de todo el álbum. Incluso en el plano técnico, permitiéndose un par de acentos (guitarra primero, bajo después) para nada exuberantes pero desde luego sí llamativos.

Más Fuerte”, que tuvo el honor de presentar al disco en sociedad, late con una cierta sensación de urgencia, a la par que deriva hacia un groove repentino que, particularmente durante estrofas, me recuerda a sus paisanos Skunk D.F.. Un corte que en su epílogo pasa de la más pura introspección a la rabia más descosida. Blast beats inclusive. Oferta diversa, bien planteada y mejor resuelta.

El disco entra de lleno en las relaciones de pareja con esta “Dame El Cielo”, a ratos desesperanzada, casi siempre desgarrada y con ciertos guiños que me recuerdan sobremanera a los tristemente desaparecidos Estirpe. Destaca aquí, quizás por puro contraste, el elegante solo que ocupa su tronco central. La paleta de colores de este “Desideratum” sigue creciendo pero lo mejor es la forma tan natural con la que la banda ha sabido implementar su amplio rango de influencias.

Sobre lo duro que resulta echar de menos a alguien versa una “Cenizas Sobre Cenizas” evidentemente desgarrada y apasionada. Que goza de un poso más melódico en sus primeras estrofas, también en sus estribillos, mientras que vuelve a reservar una mayor crudeza, la del puro desengaño, para su hosco epílogo. De las que más ha ido ganando con el correr de las escuchas.

Olvidado”, en memoria de quienes perdieron la vida durante la borrasca Filomena, parte de un prólogo leve y melódico para después mutar en uno de los cortes más hirientes, coléricos y vibrantes de todo “Desideratum”. En comandita con sus compas de Incordian, DOI echan aquí el resto en lo que a mal café se refiere, con una batería que echa humo y un aspecto vocal debidamente frontal, colérico y desgarrado. Ciertos riffs me recuerdan a los Strapping Young Lad del “City”, lo cual no es mala cosa. En resumidas cuentas el corte resulta tan abrasador como ver a los responsables de aquél desastre todavía hoy sentados en sus sillones mientras dirigen nuestros destinos con mano de hierro. Vaya para ellos todo nuestro desprecio.

Muy juguetón el riff de esta “Dejando La Roca”, que en términos puramente empíricos puede que no me resulte tan interesante como otras ofertas dentro de este álbum pero, por otro lado, tiene un gancho de mil demonios. Clásico corte rompecuellos con todas las trazas de darles buenos réditos en directo, coronado con un estupendo solo durante el puente pero de final un tanto abrupto.

Inhumanamente Humano”, que en su caso dispara contra los abusos de la patronal, se envuelve en el clásico juego estrofa desnuda y estribillo poderoso para un corte de construcción sencilla pero bien resuelto y eficaz. Cierto que algunas líneas de voz resultan un tanto atropelladas. Pero no será menos verdad que todo hijo de vecino se puede sentir identificado con esta lírica.

Curiosamente, puede que sea la homónima “DOI” la que más frío me deja de este nuevo trabajo. Aún así aprecio lo pegadizo del riff, ciertos acentos melódicos que tiene por ahí y la habitual diversidad en cuanto a voces. Pero enfrentada a otros cortes de este largo siempre termina quedando algo por debajo.

Cabe decir que no me ha sorprendido este nuevo trabajo. Tampoco decepcionado, ojo. La banda sigue donde lo dejara en su “Descenso Onírico” de 2020 y por ahí las premisas son claras. Metal de nuevo cuño, un abanico enorme de influencias, inteligencia a la hora de plasmarlas en sus composiciones y una producción a la altura de las circunstancias. Habrá quien eche en falta más solos, más pasajes tranquilos o incluso más tralla. De todo hay. Lo cierto es que con las varias escuchas que han caído hasta día de hoy, en conjunto me parece un disco equilibrado e incluso inteligente. Ya le estáis pegando un par de vueltas.

Texto: David Naves

Agenda: Cranio + Skuld en Gijón

La formación ferrolana Cranio, hasta el 2021 conocidos como Cráneo, presentarán en vivo su nuevo disco «11:11» en la gijonesa Sala Ángeles y Demonios acompañados por Skuld. Entrada única en taquilla 8 euros.

Editado vía Demons Records el pasado 11 de noviembre «11:11» vuelve a dejar patente la influencia del heavy metal nacional de los 80 en la banda y su querencia por las letras socarronas, ácidas y divertidas. La grabación se llevó a cabo en los estudios Tercera Planta con Manuel Ramil en labores de producción, mezcla y masterización.

Mientras tanto Skuld rematará 2023 con una batería de fechas en vivo. Tras su paso hace apenas una semana por el Raposu Rock, el próximo 25 de noviembre estarán en las instalaciones de la Asociación Cultural Los Bancos De Atrás en Unquera (Cantabria) junto a Chabacanos y Polemika, el sábado 2 de diciembre recalarán en El Urriellu de El Entrego para cerrar el año en Vigo el 16 de diciembre en el local de la asociación motera Pawnees MC devolviendo visita a Cranio y con Ardora como parte del tripartito protagonista.