Crónica: Vendaval Fest (Sábado 25/7/2026)

La mañana del sábado no prometía nada bueno, una gran tormenta durante la madrugada y la lluvia torrencial que nos sorprendía al filo del mediodía hacían saltar todas las alarmas. Por suerte la climatología mejoró a pasos agigantados y con apenas media hora de desfase sobre el horario previsto se pudo disfrutar de la sesión vermú gratuita en el casco viejo de Ribadeo bajo el nombre de «Vendaval Na Rúa«. Ajenos a cualquier circunstancia adversa un gran número de curiosos y “vendavaleros” acogieron con agrado las propuestas de la Green River Band, que rendían homenaje a la siempre disfrutable Creedence Clearwater Revival y a Lija y Terciopelo, banda tributo a los navarros Marea.

A través de interpretaciones fieles a la original hicieron las delicias de un público muy a favor de obra y que no dejó en ningún instante de corear unos himnos atemporales que forman parte, cada uno en su parcela, de la memoria colectiva de muchos amantes del rock. La tregua climatológica permitió un desarrollo impecable y sin sobresaltos, salvo un pequeño problema eléctrico al final del set de la Green River Band que sería solucionado con premura y agilidad.

Ya bien entrada la tarde llegaría el momento de retornar al aparcamiento de Alfredo Deaño para vivir la segunda jornada del festival. Abrían la velada nuestros compatriotas y amigos de Ochobre con su punk rock comprometido y marcadas raices folk. Presentan su nuevo disco «La Rabia Nos Dentes» y lo primero que nos llama la atención es una novedad en la alineación. La llegada de un nuevo bajista a la banda, lleva a Miguel a la guitarra para hacer dupla con Viti Redondo (Sound Of Silence, Ofensivos, Rorshack).

Reichel no se guarda nada en el zurrón durante su actuación. Salta e interacciona con el público mientras su voz se mantiene en el nivel de excelencia habitual. Natalia por su parte ayuda a los coros y aporta el imprescindible sonido de la gaita, clave en la idiosincrasia de Ochobre. Aunque la audiencia siempre es perezosa con las bandas que abren cualquier festival, el buen número de publico que congregaron disfrutó de lo lindo con temas que van camino de clásicos como “Sélo” o “Escuela D’Amor”, su himno “Autodefensa Muyer” y la inesperada colaboración de Miguel Fernandi “Burilo”, voz de Skama La Rede y parte fundamental en el nacimiento de Ochobre.

Turno para los madrileños Hermana Furia y su cruda mezcolanza de stoner rock, grunge y post punk. Con un marcado mensaje reivindicativo, feminista y de concienciación social la banda liderada por la infatigable Duvi demostró por qué están considerados uno de los proyectos de mayor proyección del rock estatal.

Con una puesta en escena intensa, se mueven como pez en el agua como altavoz contra la violencia machista, las desigualdades del sistema y las complejidades de la salud mental, lograron meterse al público en el bolsillo gracias a la evidente química entre Edu y Duvi, la teatralidad y magnetismo escénico de un directo que se vive con intensidad de principio a fin. Apenas 60 minutos de concierto que fueron la antesala perfecta para la llegada del plato fuerte del sábado.

Pude vislumbrar muchos rostros conocidos que se habían acercado desde Asturias para disfrutar de una nueva masterclass del señor Enrique Villarreal “El Drogas”. El otrora componente de Barricada nunca defrauda y en esta ocasión volvía a jugar magistralmente sus cartas intercalando éxitos de su paso por la formación navarra con himnos de su etapa solista para ofrecer un gran concierto de auténtico y puro rock urbano, desatando la nostalgia y euforia colectiva de un público entregado desde el primer acorde.

A sus 65 años El Drogas no dejó centímetro de escenario por recorrer, interactuar con la gente y dejar patente una actitud y carisma imbatible. No dudo en colgarse al hombro la guitarra acústica, jugar con su pie de micro o hacer malabares con sus bastones, todo en favor de un show que si bien está estudiado al milímetro siempre nos hace disfrutar como la primera vez. Un gustazo comprobar de primera mano como padres e hijos corean al unísono letras que forman parte de la historia musical de este país.

Confieso que no me esperaba la espectacular respuesta del público al concierto de los valencianos Benito Kamelas. Difícil papeleta la suya, salir tras la exhibición de El Drogas no era nada fácil y sin embargo, a base de buenas canciones, una audiencia con la lección bien aprendida y ese aura de sinceridad que transmiten se metieron en el bolsillo a todo el Vendaval Fest.

Liderados por la inconfundible figura, voz y carisma de Joaquín Gómez «Quini» alternaron himnos ya clásicos como “Fue Mi Abuelo”, “He Decidido”, “Resiliencia” o “Ayer Soñé” con temas de su último trabajo de estudio «Justicia Poética«. Conectaron inmediatamente con la gente logrando que la frontera entre músicos y público desapareciera por completo. Ante esa demostración tiene aún más valor lo esencial de su propuesta, los Benito no necesitan de efectos visuales, pirotecnia ni ornamentos para dejarnos el alma llena y una gran sonrisa en el rostro.

Metidos de lleno en la madrugada tomaban posesión del escenario el trio barcelonés The Lizards. Jornada accidentada la suya, con el equipaje extraviado doblaron viaje al aeropuerto de Asturias para llegar a la hora indicada con todo su arsenal bajo control. Aprovecharon a presentar temas de su nuevo disco “Blow The Surface” editado en el mes de marzo y que fueron muy bien recibidos por el notable número de incondicionales que seguían en pie al filo de las 2 de la madrugada.

Carla, Judith y Edgar no bajaron en ningún momento la intensidad en los escasos 45 minutos que dispusieron, la verdad que pasaron en un suspiro, dejándonos con unas terribles ganas de más. Entrega, actitud y carisma definen su buen hacer sobre las tablas y si además sumamos canciones directas como “Everybody Sucks”, “Dead City” o “What I Am” su apuesta es siempre ganadora.

El cierre del día llevaba el nombre de Las Moskas Retrompeteras, vencedores en la «Loita De Bandas» (concurso de bandas del propio festival). Con el ska/punk por bandera mutan sin complicación del euskera al castellano en beneficio de unas canciones que pasadas las 3 de la madrugada obligaron a los supervivientes a bailar y realizar los últimos pogos del festival.

El buen hacer una sección de vientos (trompeta y trombón) de lo más fiestera es un plus para su desempeño sobre el escenario, aportando emotividad y un punto gamberro. Detalle diferencial que no dudamos ayudó a lograr su participación en el Vendaval Fest. Se supieron vencedores en una empresa harto difícil como era evitar la estampida habitual llegados los estertores del festival. Y aún quedaba para los más fiesteros una hora bajo la sintonía de DJ Tralla.

Para H.M.B. nuestro primer Vendaval Fest no pudo ser más placentero. Gran organización, que no dio mas que facilidades para realizar nuestro trabajo, inmejorable ubicación, una más que meritoria apuesta por bandas emergentes, una selección de auténtico lujo en las bandas consagradas y una sesión vermú para dinamizar la economía poniendo en valor el turismo y la gastronomía local. Puntos a mejorar? Siempre se puede, principalmente unos horarios que no requieran tanto esfuerzo para aguantar hasta el final y la adecuación del suelo del recinto que nuestros cansados pies agradecerán eternamente.

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas, demos, trasgos e diaños, espiritos das nevoadas veigas, o próximo ano se nos deixan, voltaremos!!!

Texto: José Ángel Muñiz
Fotos: Carmen González

Reseña: The Buzzos «Survival» (Maldito Records 2026)

Vuelta al ruedo para los hard rockeros de Quintana De La Serena (Badajoz) The Buzzos. No sabíamos nada de los extremeños desde aquél “XX” (reseña) con el daban cumplido repaso a su trayectoria anterior, por lo que este “Survival” viene ahora a poner de actualidad a la banda. Sean Swindle en voces, Diego Leone y Diego Iglesias en guitarras, Lander Pulido al bajo y Jesús Putule en baterías se encuentran detrás de estos once temas. Un trabajo grabado y mezclado en Sonak Studios & Live por Luismi García y posteriormente masterizado en Crossfade Mastering por Enrique Soriano, cuyo artwork fue creado por el propio Putule sobre una idea del frontman Sean Swindle y se encuentra ya en la calle vía Maldito Records.

Directa al grano, “Mad City” se mueve hábil tras esa melancolía del prólogo que luego, llegados los primeros versos de la estrofa, viene a adoptar un deje que me recuerda mucho al mejor Billy Idol. Un registro este que le viene como un guante al bueno de Sean Swindle y un primer corte, bien apuntalado en riffs y también en melodías, de los que entran a la primera y canturreas durante todo el día. Porque el estribillo tiene un gancho de mil demonios y la producción es firme, contundente en su punto justo, y la banda parece estar en mejor forma que nunca. El disco no podía empezar con mejor pie.

Storm Inside My Brain” no pierde ni el brío ni la contundencia, pero es cierto que suena un tanto más ligera. Es vivaracha, Iglesias y Leone están muy finos a la hora de arrastrar sus riffs por otra composición sencilla, directa, con mucho feeling, ideada para propulsar ese característico registro de Swindle. Me funcionan estas estrofas, el modo en que la base rítmica opera sin excesos, sin alardes, ocupando su justa porción de protagonismo en la mezcla. Luego llega ese solo del epílogo, que aún en su sencillez, me resulta uno de los más lúcidos del álbum. Puede que no tenga el gancho del tema apertura, que requiera de alguna pasada más atenta que otros cortes dentro de este “Survival”, pero con eso y con todo me agrada.

La sorpresa, si se le puede llamar así, llega con una “Lost In Time” que, casi de inmediato y aún a falta de teclas, me lleva (casi) siempre a pensar en una banda como Sex Museum, especialmente en estribillos. Son estos unos The Buzzos bailables, claro, libidinosos incluso, con el bajo de Lander Pulido ganando peso en la mezcla, ayudando a sujetar ese deje más desenfadado de esta tercera entrega. Estupendo ese puente central por cómo funde melodías de guitarra y ese cuidado registro de Swindle y la llamativa línea de batería, si bien pienso que al solo de Leone se le podría haber sacado algo más de jugo. Te enganchará a la primera, palabra.

En contraste a esa cara más lúdica, “Make Things Right” regresa a la cara más punk de los extremeños. Desde la primera estrofa hasta el gritón estribillo, todo porta mi aire más despreocupado, ganando enteros en pegada y ampliando el rango sonoro del álbum. Es el corte más rácano de los once pero, pienso ahora, llega a buen término de todas formas.

Tonight”, que en cierto modo me recuerda al tema apertura del álbum, sí creo que merecía una duración algo más ambiciosa. Alguna de mis melodías favoritas de todo “Survival” surgen en esta quinta entrega. Me funciona esa construcción alterna de las estrofas y el modo en que Swindle las encara tras el micro. Los coros que suman más adelante, y de nuevo el trabajo de Iglesias y Leone en guitarras es todo lo fino que cabría esperar. Pero siempre llego al epílogo con ganas de más.

Y es curioso porque siento que, después, “Pretty Face” le pesa algo el culo en cuanto a duración. Que no me desagrada, pero que siento que su parte final se alarga en exceso. Sea como fuere, The Buzzos vuelven aquí a esa vena más punk (o proto punk en realidad) sin perder la clase ni tampoco la chulería inherentes al género, con un Jesús Putule estupendo en baterías y, en gustos personales al margen, una banda que sabe interpretar muy bien su papel.

Luego arranca “Hard To Hide” y siempre me atrapa el modo en que propone esas guitarras más graves sin perder un ápice de nervio, al tiempo que irrumpe el Swindle más vacilón de todo el disco. Hay buenas estrofas aquí pero, sobre todo, otro de los estribillos más redondos de todo el largo. Puede ser esta, fácilmente, la entrega más contundente que les recuerdo, con una base rítmica que de nuevo gana peso y una estupenda (de verdad) labor de Iglesias y Leone en guitarras. Rematada, de hecho, por un estupendo solo en su tramo final y, por aquello de que la cabra siempre acaba tirando al monte, fácilmente mi favorita de esta nueva remesa.

Falling Like A Comet” retoma aquella senda más bailable de aquella “Lost In Time” para mostrar al quinteto de nuevo en esa encarnación más juguetona. Es cierto que luego en estribillos todo resulta mucho más canónico, pero anda que no incitan a mover las caderas esas estrofas. Todo enfundado en otra estupenda línea de bajo de Putule, que por momentos (palabras mayores, soy consciente) me recuerda al bueno de John Deacon. Otro de los cortes más característicos y llamativos de todo el álbum, abrochado por un estupendo epílogo.

Summer´s Almost Gone” es un baladón / medio tiempo con todas las de la ley. Cuidadosamente arreglado, preñado de buenas melodías de guitarra y con el Swindle, evidentemente, más sentido y nostálgico de todo el largo. De construcción clásica, ese trazo en crescendo, acompañada de buenos detalles desde el piano, y donde todo resulta tan profundamente clásico como terriblemente funcional. Estupendo el solo y el modo en que se funde con la voz del propio Swindle primero y con los detalles desde las teclas después. Realmente estupenda.

Fool’s Luck” recupera la cara más vibrante de la banda con un hard rock vibrante, directo, pegadizo y descarado solidario al Swindle más agudo de todo el álbum. Uno de esos cortes que parece pensado, creado y ejecutado con el directo como fin último, que a ratos me recuerda al último trabajo de mis paisanos Leather Boys, y donde la banda, pienso, vuelve a dar lo mejor de sí. Llena de buenos guitarrazos, otro estribillo con gancho y un nervio, en definitiva, pocas veces oído a lo largo de todo “Survival”. Y es que como dijo aquél: “es solo rock ‘n’ roll pero me gusta”.

El cierre es para “Dirty Halo”, que regresa a la cara más vacilona de la banda para un cierre sensual, algo arrastrado, apoyado en buenos riffs y en ese Sean Swindle hedonista y lascivo. Puro hard aguardentoso, bien construido sobre otro estupendo riff de Iglesias y Leone. Como estupendo es ese solo que antecede al epílogo, así como el trazo de este, y que corona el que, pienso, es otro más que notable trabajo de los quintanenses.

Deformación profesional, cierto es que me engancho en mayor medida a la cara más hard de la banda y no tanto cuando se atreven a derivar hacia un punk más primario. Con eso y con todo una estupenda colección de nuevas canciones. Por lo general bien armadas, interpretadas con buen gusto (si bien hay momentos en que el cuerpo me pide solos algo más ambiciosos) y con un Sean Swindle que, sin abandonar su característico registro, sabe moverse con toda la diversidad que exigen estas nuevas once canciones. Todo centrifuga en favor de una banda que vuelve a la actualidad por todo lo alto. Francamente, no esperábamos menos.

Texto: David Naves

Agenda: Ronnie Wood en Barcelona

A través de Cruïlla Concerts Ronnie Wood, legendario guitarrista de The Rolling Stones y Faces junto a Rod Steward, recalará en la Sala Razzmatazz de Barcelona el sábado 12 de septiembre para presentar el disco recopilatorio «Fearless: Anthology 1965-2025» en el que desgrana su extensa trayectoria musical además de ofrecer 4 temas inéditos.

Acompañado por la reconocida cantante irlandesa Imelda May ofrecerá un repertorio que viajará desde sus inicios allá por los años 60 del pasado siglo, su trayectoria como miembro de The Rolling Stones y una sólida etapa como solista.

Entrada anticipada disponible a través del siguiente enlace:
https://tickets.oneboxtds.com/cruillaconcerts/

El Festival Derrame Rock regresa a Langreo

Para conmemorar el 30º aniversario de su nacimiento el festival Derrame Rock regresará a Langreo, donde tuvo su sede del año 2000 al 2003. El evento tendrá lugar los días 9 y 10 de octubre en las instalaciones de los Talleres del Conde en La Felguera (Langreo).

El festival tendrá caracter gratuito y recordará sus raices, desde su nacimiento en un pequeño bar de Sotrondio (El Santo Grial), su paso por las localidades asturianas de Grao, Gijón, Oviedo, Langreo, Pravia y el en su momento polémico viaje a Galicia. Esta edición que se concibe como una despedida definitiva más que una vuelta a la actividad, contará con la participación de seis o siete bandas, algunas hoy día son clásicas, en su historia con el Derrame Rock daban sus primeros pasos. Recordamos que por el festival pasaron nombres del calibre de Barricada, Ilegales, Rosendo, Barón Rojo, Los Suaves, Soziedad Alkohólika, Marea, Mägo de Oz, Warcry, Tierra Santa, Koma, La Polla, Saratoga, Sôber, Porretas, Avalanch, Reincidentes o Hamlet.

Agenda: Valliniello Sound Fest 2026

Retorno a la programación musical astur para el Valliniello Sound Fest. Con la entrada del otoño las instalaciones del Colegio Fernández Carbayeda de Valliniello (Avilés) serán el epicentro de una cita gratuita que tendrá lugar el sábado 26 de septiembre y que contará con Sex Museum, Lex Lüger, Automatic Kafka, JAF Dragontales y Rock & Rockets como protagonistas.

En esta ocasión la organización apuesta por un cartel de 5 bandas, apostando por el talento local formaciones de nivel estatal y un destacado cabeza de cartel como son Sex Museum en plena celebración de sus 40 años de trayectoria.

Rock Imperium 2027: Bruce Dickinson Nueva Confirmación

Bruce Dickinson se une al cartel del próximo festival Rock Imperium que tendrá lugar en Cartagena los días 2, 3 y 4 de julio de 2027. El legendario vocalista de Iron Maiden vuelve al Parque El Batel ahora con su proyecto en solitario para repasar los himnos de su trayectoria individual y canciones de su último disco «The Mandrake Project«.

El británico de une a un plantel que cuenta como primeras bandas confirmadas con Helloween, celebrando sus 40 años de trayectoria, y los conciertos exclusivos de Children Of BodomMayhemVenom y Erik Grönwall. Entradas y abonos a la venta a través del siguiente enlace:
https://www.rockimperiumfestival.es/es/entradas/

Crónica: Arcanxo Festival (Viernes, 17/07/2026)

Pisamos por primera vez las tierras gallegas del Valle del Tea, un espacio natural en el que se desarrolla el Arcanxo Festival. En esta, su tercera edición, nos encontramos un cambio cuantitativo y cualitativo respecto al cartel presentado, dos días, en lugar de tres y un elenco de bandas internacionales y nacionales, emergentes y de renombre, combinando distintos estilos dentro del metal.

Un reclamo importante para acudir pero que, como pudimos comprobar, no sería el único. Y es que contar con un entorno como el de A Freixa, a kilómetro y medio de la localidad de Ponteareas, con zona gratuita de acampada y playa fluvial, justo al lado del recinto del festival es todo un privilegio añadido. Respecto al recinto, la palabra que lo define es comodidad. Zonas de descanso con sombra y todo lo necesario a mano. Se nota el trabajo de la organización y la sensación de estar como en familia, algo que se echa mucho de menos en los grandes festivales.

Así que, solo quedaba disfrutar de la oferta musical del día, comenzando la fiesta a las seis en punto con los locales Titano. Sin más aditivos que su presencia, la banda arrancó con la fuerza descomunal que le confiere su frontman Triple M, una de las voces más potentes de la jornada. Presentaban los vigueses su E.P “Apex”, una propuesta cargada de técnica y de una mezcla interesante de sonidos dentro del estilo deathcore, que, como ya habíamos degustado en el reciente Breakdown Fest asturiano (crónica), nos muestran que puede llegar a ser una banda de gran proyección.

No faltó en su descarga la versión del “Disengage” de Suicide Silence y la parada en la que Dyable y Elvis Hernández se lucen en lo instrumental con un solo y un fondo de sintetizadores. Era también el cumpleaños de Aarón, su bajista, quien se unió al público y terminó en volandas. Una coreada “The Apex Is Here” y “Deo Vashara” completan media hora de actuación en la que animaron sin parar a los más madrugadores, bajo un sol de justicia. Turno para los djs que amenizaban la espera del cambio entre banda y banda desde un lateral de la barra del bar. Se lo curraron muy bien a lo largo de las dos jornadas.

Y salen unos jovencísimos Sarcator, como se tiene que salir, a romper con todo. El de los suecos era uno de los directos que más ilusión nos hacía ver y es que su álbum debut fue considerado como uno de los mejores discos del año 2020 en el circuito thrash, así que, tocaba comprobar cómo defendían su propuesta. Pues fácilmente pusieron al Arcanxo patas arriba desde los primeros acordes. Velocidad, actitud, unos riffs endiablados, movimiento, complicidad entre guitarras y bajista, vamos, los ingredientes necesarios que definen a una banda thrasher. El sonido no fue tan nítido como en Titano pero su blackened thrash caló en los presentes que se animaron con los primeros circle pits. Una energía tan contagiosa que la valla sufrió lo indecible con las embestidas de la gente.

Nos comenta Mateo Tervonen que es la primera vez que tocan en España, así que aprovecharon bien la ocasión para dar un repaso a su discografía. Caen temas como “Perdition’s Hand”, la versión de los Anti CimexDogfight” y “Devil Sun” de su álbum del 2022 “Alkahest”, que dicen no haber tocado antes en directo. Le meten aún más velocidad, si cabe para ir terminando con la que da título a su álbum del pasado año “Swarming Angels & Flies” dejando patente el nivel que estaba teniendo ya esta edición del Arcanxo.

Con un nombre tan sugerente como De l’Abîme Naît l’Aube (D.A.N.A. – Del Abismo nace el Alba) sabíamos que nos esperaba una propuesta muy distante a lo vivido hasta el momento. La danza entre pasajes atmosféricos y desgarradores toques de post-metal, junto a una puesta en escena mágica y cargada de simbología, nos iban a enganchar al instante. Salen al escenario, adornado con un gran telón de fondo, además de elementos vegetales, plumas y cuencos, los seis componentes de D.A.N.A. como en una especie de rito iniciático, vestidos de blanco, descalzos y donde no faltó el incienso aromatizando el recinto. Esta emergente banda de origen suizo venía a presentarnos su maravillosa ópera prima “Rituel: Initiation” de la cual desgranaron cuatro temas. Brillaron no solamente en lo musical sino también por su cuidada interpretación escénica, donde destacan los dúos entre Sébastien y Fantine, los diálogos bajo-gong y el modo en que daban por concluido cada tema.

Contaron, para la ocasión, con la presencia de la guitarrista del dark folk trio Ataraxia, que sustituía al guitarrista original y, desde mi punto de vista, creo que aportó un toque más de misticismo. Lograron mantener absorto al ya numeroso público congregado en el recinto, hasta tal punto, que, si bien en los primeros temas se podía oír el murmullo de la gente hablando, a partir de «Le Vertige D’une Descendance” consiguieron acallar, al menos, a las primeras filas, logrando una especie de trance, algo más que meritorio tratándose de un festival. No le hizo justicia la hora de actuación a los suizos, ni tampoco el sol lacerante de la tarde. Deseamos poder disfrutarlos en sala o en un ambiente más propicio y, desde luego, recomendamos seguirlos de cerca.

Nuevo giro estilístico con la presencia en el fondo del escenario de un gran telón negro con el logo de Induction. La banda de power metal sinfónico da comienzo a su actuación, poco después de las nueve de la noche, aún con mucha luz, pero ya sin las molestias del sol, abriendo con “Beyond Horizons” y “Dark Temptation”, con un sonido todavía un poco deficitario, que va a ir mejorando a partir del tercer tema, logrando una actuación, en su conjunto, bastante notable. Conscientes de que su música no es metal extremo, pero metal, al fin y al cabo, como señala su vocalista Gabriele Gozzi, Induction dieron buena cuenta de lo que saben hacer: destacados solos como el de Justus Sahlman en “I Am Alive”, guitarras dobladas en temas como “Love Kills” y la voz cuidada y nítida de Gozzi.

Como anécdota, una chica del público pone el punto simpático regalándoles una pegatina de la banda punk gallega A Ras Da Kona. Ya el personal se encuentra totalmente despierto y se une a los coros de “Steel And Thunder”. Tim Hansen (hijo del mítico guitarrista de Helloween) se luce en sus duelos con Sahlman y nos recuerda su paso por el burgalés Zurbarán Rock y que siguen de gira. Y ya, para terminar, rematan con “Gods Of Steel”, un tema que solo se puede degustar en directo y “Queen Of Light” que dedican a las mujeres allí presentes. Actuación agradable, dinámica y de mucha interacción con el público, que no dejó de corear el nombre de la banda en todo momento.

En el presente 2026, el señor James McBain se marcó un tremendo discazo y, mira que no es escasa su discografía precisamente, en los doce años que lleva al frente de su proyecto Hellripper, en el que él lo es todo. Acompañado de músicos para el directo, dieron un recital de black speed sin tregua ni pausa. Sobrios en lo escénico, el escocés es el centro de las miradas. Abre con la fabulosa “All Hail The Goat”, tema inicial de su EP del 2019 y sigue con “Kinchyle” de su obra reciente. “Ready for some rock and roll?” demanda McBain antes de espetarnos una “Hell´s Rock And Roll” que enloquece a los presentes.

Circle pits, pogos, se desata la locura y el polvo levantado nos bautiza como si fuese parte del ceremonial endiablado que preside el de Aberdeen. Las vallas son testigos de un nuevo subidón de energía durante “Black Arts & Alchemy” y “Hunderprest”, la que abre su flamante “Coronach”. Provocador en todo momento, nos pregunta si estamos cansados justo en el clímax de su actuación. La respuesta sigue siendo contundente, mientras una entrada salvaje del bajo nos anuncia “The Affair Of The Poisons”. Gran labor la de los músicos que acompañan a McBain, quien baila, toca, hace headbanging sin perder un ápice de velocidad. Cerrando con una “Bastard Of Hades” cantada al alimón con el guitarrista y donde suena un fragmento del “Angel Of Death” de Slayer, la de Hellripper fue una muy notoria actuación, muy disfrutada y rozando el sobresaliente.

Ya metidos de pleno en la noche, esto no podía más que mejorar. La multitud estaba expectante ante el plato fuerte de la jornada: la presencia de una de las formaciones fundadoras del death metal melódico, Dark Tranquillity. Un enorme telón, simulando un cielo estrellado, que iba variando de tonalidades a lo largo de la actuación con un juego de luces entre azules y rosadas, acompañaron a los suecos en su magistral puesta en escena. El carismático Mikael Stanne, pletórico en todo momento, completa la formación ya situada y a punto de iniciar con “The Wonders At Your Feet”. Estos pioneros de lo que fue el “Gothenburg Sound” sentaron cátedra tras “Hours Passed In Exile” y “Unforgivable” y esto no había hecho más que empezar. Martin Brändström se luce a los teclados en un muy aclamado y coreado “Atoma”. La pesadez atmosférica de “Nothing To No One”, interpretada con más garra por Stanne, acompañado por el juego de guitarras entre Johan Reinholdz y Peter Lyse Karmark, dio paso a “The New Build”, otra muestra arrolladora del buen hacer de los suecos, que invitaba a reventarse el cuello.

Pequeña pausa para presentar “Cathode Ray Sunshine”, destacando el elegante diálogo guitarras – teclado, que confiere ese tono melódico tan característico del género. En la misma línea, le sigue “Terminus (Where Death is Most Alive)”, comunión total con el público, que acompaña puños en alto. Nuevo cambio de registro y el infatigable frontman presenta “Not Nothing”, un tema más relajado que daría paso a la última parte del recital con temas tan emblemáticos como “Punish My Heaven” de un álbum clave en su discografía como el “The Gallery”, que cumple ya 31 años, “Phantom Days” y “Last Imagination”, donde la banda se toma un respiro y el teclista destaca, una vez más, con un solo. La traca final quedó reservada para el trío de ases: “Lost To Apathy” (fabuloso Peter Lyse Karmark aquí), “Therein”, tema de 1999, como bien nos recuerda Stanne y la mítica “Misery’s Crown”. Lujazo de actuación a la que solo achacamos que el sonido estaba extremadamente alto, llegando, en ocasiones a resultar molesto, aún en la parte de atrás del recinto.

Finalmente le tocó a la banda madrileña Endernity cerrar la jornada, con una selección de versiones de Metallica y Pantera. Insistieron en comentar que ellos tienen también temas propios pero que se les había solicitado desde la organización del festival, hacer este repaso a los temas míticos que todos conocemos y convertir en un gran karaoke a un recinto en el que aún resistía un buen número de personas. Y así fueron cayendo “Creeping Death”,“For Whom The Bell Tolls”, “One”, “Seek And Destroy”, etc. para luego cambiar de instrumentos y de registro, interpretando “Cowboy From Hell”, “Walk”, “This Love” o “Domination”, con un Manu que manejó a la perfección ambos registros y que realizó a mano alzada una encuesta para saber qué banda, de las dos versionadas, era la preferida. Gana Pantera para su asombro, ya que dice que incluyeron más temas de Metallica en su setlist. Creo que nadie se lo tuvo en cuenta.

La jornada había sido espléndida, superando con creces nuestras expectativas. Excelente organización, sonido, comodidad, solo nos quedaba descansar y repetir al día siguiente.

Texto y Fotos: Erundina Artidiello