Factoría Sound nos presenta su ciclo de conciertos para el primer trimestre de 2026.
Los conciertos en la Factoría Cultural avilesina arrancarán el viernes 30 de enero con Arnau & The Honky Tonk Losers, formación bilbaína con una propuesta sonora mezcla de honky tonk, country-rock y folk, que bebe directamente de la tradición norteamericana, consolidada en su primer LP «Second Chances» editado en el mes de abril vía Guns Of Brixton Records.
El viernes 6 de febrero la propuesta se endurece para dar paso al cuarteto portugués Travo, formación que apuesta por el heavy psych y el garage rock. Con un directo intenso y envolvente, la banda se ha ganado una reputación creciente gracias a actuaciones que convierten cada concierto en una experiencia física y sonora, marcada por la distorsión, la energía y la exploración psicodélica.
El 6 de marzo la formación zaragozana Montana Stomp liderada por Susana Colt actuará por primera vez en Asturias para presentar en la Factoría su nuevo disco «The Horse And The Hill«. Animales en directo siempre al galope de potentes melodías ofrecerán un viaje por el southern rock americano, el british blues, el hard rock setentero y country con sabor a bourbon.
El viernes el 20 de marzo James Leg pondrá el colofón a la programación del primer trimestre del año. Una de las figuras más singulares del blues y el rock actual James Leg acompañado de su inseparable Fender Rhodes apuesta por el boogie, el soul y el rock setentero, con un sonido crudo y poderoso con una personal voz que convierte cada actuación en un auténtico sermón rock.
Oscar (guitarra), JordiOnly (guitarra y sintes), Quim (bajo) y Manel Woodcvtter (batería) integran Syberia. Agrupación instrumental con origen en Barcelona y que nos presenta un “Quan Tot S’Apagui” pensado íntegramente en su catalán natal, y donde se acompañan de la colaboración del actor Lluís Soler , recitando unos versos en el epílogo del álbum. Trabajo que verá la luz el próximo 16 de enero vía Silent Pendulum Records (Estados Unidos) y Moment Of Collapse Records (Alemania).
“En La Foscor Una Llum Que Brilla” guarda un cierto misterio en su prólogo. Un arranque roto por unas teclas igualmente tensas, casi minimalistas, que a ratos me recuerdan al bueno de Hans Zimmer. Pero cuando las guitarras toman el mando, estos parecen los Syberia que todos conocemos. Si acaso algo más densos, algo más oscuros, pero con el mismo buen nivel técnico de anteriores entregas. Esa construcción por capas, casi inherente al género, esas estructuras en crescendo, están soportadas por riffs hábiles. Con gancho incluso. Vibra aquí, toda vez la batería de Manel adquiere un mayor brío, un cierto acercamiento a territorios más extremos. Perfectamente integrado en el andamiaje de la composición. A principio y a término. Me agrada el grosor que emana de las partes más pesadas. Ahí la producción, tengo la impresión que algo más “sucia” que en trabajos anteriores, casa a la perfección con los nuevos horizontes que buscan. Estupendo primer corte.
Es precisamente la batería de Manel la que marca el inicio de “Llampecs D’Oblit D’Uns Records En Vida”. A él se suma el crepitante bajo de Quim y, solidarias las guitarras, Syberia traman un prólogo directo y ágil. Quizá el impacto global que me produce esta segunda entrega sea menor que aquella que inauguraba el álbum. Aún así, encuentro una buena creación de atmósferas. Campo este que la banda ha ido macerando con el paso del tiempo, llevando a Syberia a contornos mucho más metálicos, arrastrando consigo una cierta melancolía en las melodías y transmitiendo una mayor desesperación cuando irrumpen, casi cual elefante en cacharrería, las partes más angostas y pesadas. Camino del cierre, la composición adquiere un paso más vivo primero, un mayor nervio después, y los chicos le andan cerca al black metal más leve. Detalle este, de hecho, explicitado en la propia nota de prensa, y que uno intuye del todo premeditado.
Puede ser el de “Naixença D’Una Mort Tranquil·La” el prólogo que más me recuerda a los Syberia de álbumes como (el estupendo) “Resiliency”. De primeras es un corte del que, en comparación con predecesores, emana una mayor cantidad de luz. Hay buenos riffs y melodías de Oscar y JordiOnly. También ciertos arreglos que no vienen sino a acentuar esa mayor luminosidad de la composición. Incluso pequeños remansos de paz donde, de nuevo perfectamente integrados y que fluyen con total naturalidad. Toda vez el corte supera su ecuador y las guitarras se vuelven inevitablemente más graves y crudas, un disco como “Requiem From Hell” de los japoneses Mono acude inmediatamente a mi subconsciente. Lo que me agrada de este caminar hacia el tramo final es la cierta épica que brota de repente, ayudada por las guitarras pero también por los sintes, y que otorgan un marcado poso grandilocuente a su conocido post-metal.
Desde luego que si el prólogo de “Naixença D’Una Mort Tranquil·La” era luz, el de “Dins La Meva Ánima La Sang Em Bull…” destila un carácter mucho más tenue y oscuro. Y sin embargo, de entre esa oscuridad va surgiendo un post-rock entre tenue y sombrío, elevado crescendo mediante, con melodías atravesadas por una cierta tristeza. Una encrucijada rota de pronto por guitarras de una melancolía, también de una fuerza, que por pura colisión construyen alguno de mis momentos favoritos de todo el álbum. Ese momento puede que salte en mil pedazos antes de lo que me gustaría. Sea como fuere, todo va redirigiendo hacia un post-metal que, de nuevo, parece jugar a hibridar a los Syberia pasados con los actuales (quien sabe si futuros) con una buena amalgama de riffs hábiles y base rítmica de precisión casi milimétrica. La composición se arquea y contorsiona sin por ello perder un ápice de gancho. Más bien al contrario. Puede que sean los Syberia más orgánicos, más telúricos, pero el recuerdo a bandas como Isis o Amenra se resuelve como (casi) inevitable. En otras palabras: puede que mi favorita de las cinco.
El arranque de “Quan Me’n Vagi No Em Tanqueu Els Ulls” porta un cierto clasicismo. Un post-rock postrado en las raíces mismas del género. Elegante, tendido, bien dibujado y del que se desprenden una delicadeza y (casi diría) un refinamiento roto, de manera abrupta, por una estupenda línea de batería de Manel y una gama riffera de nuevo igualmente clásica. El trazo dibuja un cierto vértigo. Partes más acomodadas que colisionan con otras más violentas, no lejanas de un post-black que a ratos podría llegar a rimar con el shoegaze de gente como An Autumn. En lo que a mí respecta, ha sido el corte que más escuchas ha requerido de cara a la redacción de esta reseña. No quisiera decir que su escritura resulte laberíntica, pero sí que esta resulta estar llena de virajes y recodos ante los que no cabe pérdida de atención. Con todos los sentidos puestos en este último corte, la recompensa son unos Syberia, aparentemente, en un momento más que dulce. Acompañados de esa mayor oscuridad sin perder conexión con sus propios orígenes. Un ejercicio de funambulismo sonoro a la altura de los compositores más avezados. A tres minutos del final se aviene la calma. El cuarteto rebaja los biorritmos para introducir la comentada narración del actor Lluís Soler y tramar su poético final. Estupendo broche.
La nota de prensa que adjuntan avisa y “Quan Tot S’Apagui” lo confirma: estos son los Syberia de siempre pero el poso más oscuro que se deja sentir a lo largo y ancho de muchos cortes otorga una marcada personalidad a este nuevo trabajo. La jugada, pienso, funciona, aunque como siempre, en esto habrá opiniones para todos los gustos. En cuanto a composición le encuentro pocas pegas. Menos aún en lo relativo a ejecución. La producción, como digo algo más “sucia” ahora, casa con ese espíritu más sombrío y Syberia huyen de su pasado sin olvidarse de él. Habiendo comprobado en el pasado lo mucho que esta banda gana cuando traslada sus obras al directo, solo queda, pues, disfrutar de estas nuevas composiciones en vivo lo antes posible. Guiño, guiño.
Blues & Decker despedirán 2025 encima de un escenario. El próximo viernes 26 de diciembre presentarán su nuevo EP «II: Return«, reseña aquí, en las instalaciones del ovetense Kuivi Almacenes.
A partir de las 21 horas con acceso libre hasta completar aforo la formación compuesta por Gustavo Pérez (voz y guitarra), Guzmán Lanza (guitarra), Kike Cuetos (bajo) y Diego Reyes (batería) ofrecerá una nueva demostración de su potente directo y esa inconfundible mezcla de blues, rock y energía, característica de su sólida y dilatada trayectoria.
De la mano de Artistik Producciones y el Lion Rock Fest los hard rockeros alemanes The New Roses recalarán en nuestros escenarios el próximo 2026. Cuatro paradas (Madrid, Burgos, Pamplona y Barcelona) en el mes de abril dentro de la gira promocional de su última obra de estudio «Attracted To Danger» editada a través de Napalm Records el pasado 2024.
Jueves 23 de abril – Sala Nazca (Madrid) Viernes 24 de abril – Andén 56 (Burgos) Sábado 25 de abril – Sala Canalla (Pamplona) Domingo 26 de abril – Razzmatazz 2 (Barcelona)
Tras su presentación el pasado verano en el RockveraFest y el reciente paso por la Urban Rock de Vitoria los hard rockeros astures November retomarán los escenarios el próximo sábado 27 de diciembre en el ovetense Gong Galaxy Club.
Presentarán su ópera prima «The Long Way Home«, reseña aquí, que veía la luz en el mes de septiembre a través del sello Skyfall Records. La encarnación en vivo de la formación está compuesta porDani G. ( Nörthwind, Eden, Darksun, Last Days Of Eden) a la voz, Fer Espina (The Riders, Fran Juesas, Blister) al bajo, Alex Tilles (Soundwave, El Hombre Más Tonto Del Mundo) y Diego Riesgo (Drunken Buddha, Nymerians) en guitarras y Kay Fernández a la batería.
Apertura de puertas a las 20:30 horas e inicio del concierto a las 21 horas. Entrada anticipada 9€ + gastos disponible a través del siguiente enlace: https://salagong.com/evento/november/
Nacidos en Madrid a mediados del 2020 Gilipojazz está formado Ángel Cáceres (bajo y voces), Iker García (guitarra y voces) y Pablo Levin (batería y voces). Tresmúsicos inclasificables, a la hora de fusionar estilos, capaces de mezclar rock progresivo, funk, jazz, metal y música clásica de una forma virtuosa pero llena de humor e irreverencia.
El 30 de enero continuarán en la Sala Acapulco de Gijón con la gira promocional de su último álbum de estudio «Progresa Adecuadamente» editado en 2024. El pasado verano formaban parte de la programación musical del prestigioso Festival de Jazz de Montreux (Suiza), siendo la primera banda de rock española que actúa en el festival. Para dejar constancia han editado en formato digital el E.P. «Live at the Montreux Jazz Festival 2025» compuesto por 3 temas «Erzuín”, “Payasos & Metalpatitos” y “Iker Me Debe Un Café”.
Con 12 años de trayectoria y más de 1000 conciertos repartidos en 20 países la formación alavesa Moonshine Wagon cerrará el año del ciclo de conciertos Factoría Sound. La cita con el combo heavy-bluegrass tendrá lugar el próximo viernes 19 de diciembre en Factoría Cultural de Avilés.
Formados actualmente por Goiatz Dutto (violín, mandolina y voz), Lander Lourido (guitarra y voz), Víctor Martín (contrabajo) y David “Dagda” Sánchez (bouzouki, banjo y violín) presentarán sus nuevas composiciones. Una propuesta sin instrumentos eléctricos, sin teclados ni batería, en la que prima la fiesta y el country más enérgico.
El pasado 28 de noviembre, la lluvia nos dio una tregua, aunque no el frío, y nos acercamos hasta la ciudad de Oviedo. Al llegar no recordaba que era el día en que oficialmente se encendían las luces de Navidad y me encontré con una luminosa ciudad abarrotada de gente y con bastantes cortes de tráfico en la zona centro, así como con cambios en las paradas de transporte público, que me hicieron temer lo peor. Que no llegaría a tiempo a mi destino esa noche para ver en el Gong Galaxy Club a Ritual, banda tributo a Ghost. Afortunadamente erré en mis cálculos y llegué con tiempo suficiente para ver desde el comienzo la actuación que empezó puntualmente, a las 21 horas.
Nada más entrar en la sala, compruebo que está bastante concurrida, pese a la coincidencia con otros eventos musicales en la capital y el encendido de las luces navideñas. Me sorprende y a la vez me admira la juventud del público asistente y también el hecho de que gran parte de ellos van con la cara maquillada y vestimenta al estilo de la banda, con lentillas blancas, portando máscaras como las de The Nameless Ghouls… Y en ese momento me doy cuenta de que es cierto lo que alguna vez había escuchado, que Ghost ha sabido conectar perfectamente con el público más joven y que también es quien les ha iniciado en el metal.
En el interior del Gong nos amenizan la espera, por otra parte mínima, con música de rock y metal para hacerla más llevadera y a las nueve en punto salen al escenario los músicos de Ritual, con un cálido recibimiento. Ritual, es una banda de músicos españoles con identidades que permanecen en el anonimato, al igual que fue la intención de Ghost en sus inicios, aunque desde 2017 y debido a acciones legales emprendidas por varios músicos que habían trabajado en este proyecto se reveló públicamente la identidad de su líder, el sueco Tobias Forge.
Me sorprende muy gratamente el parecido físico y lo bien caracterizado que está el cantante, con idéntica vestimenta a la del conocido Papa Emeritus II, así como los cuatro músicos: dos guitarras, un bajo y un batería. Todos ellos con máscaras y ataviados con túnicas iguales a las de los originales The Nameless Ghouls, portando su símbolo alquímico correspondiente en el traje.
Este tributo se centra en la primera época de la banda y tanto los personajes como su caracterización son un fiel reflejo de ello, con una imitación muy lograda además incluso de los movimientos de los personajes en escena. Comienzan con una “intro” en la que los músicos van saliendo uno a uno al escenario y saludando al respetable para seguidamente dar paso a “Per Aspera Ad Inferi”, tema bastante cañero y con potentes ritmos de batería del segundo disco de Ghost, “Infestissumam”.
A continuación interpretarían “Prime Mover” de su primer álbum de 2010, “Opus Eponymous”, canción de las más metaleras y con un estribillo muy oscuro. En “Secular Haze”, el cantante se presenta y se dirige al joven público hablándoles en una mezcla de italiano y español con la siguiente frase: “il mio fraterno me habló muy bien de ustedes”, lo cual provoca sonrisas y una respuesta positiva entre los espectadores de la sala. Esta canción fue primer single del álbum “Infestissumam” y sus melodías generan una atmósfera propia de una película de terror.
Continúan con el primer tema del primer álbum de Ghost, “Opus Eponymous”, se trata de “Con Clavi Con Dio”, de atmósfera inquietante y una de las más coreadas por el respetable. Después nos deleitarían con tres canciones seguidas de su tercer disco de estudio “Meliora” de 2015: “From The Pinnacle To The Pit”, que abre con un potente riff de bajo; “Cirice”, la que fuera el primer single, tema lento y potente, de ambientación gótica y “Absolution”, canción rítmica y con sonido oscuro y melódico.
Del cuarto álbum de estudio de Ghost, “Prequelle” de 2018, nos interpretarían seguidamente “Ashes”, introducción de ambiente siniestro que evoca un cuento de terror, cuya atmósfera se rompe con “Rats” de sonidos mucho más “festivos” y estribillo pegadizo, con tintes del hard-rock ochentero e incluso del disco-rock de los 70 y principios de los 80.
Posteriormente Ritual regresaría al álbum debut de Ghost, “Opus Eponymus” con: “Elizabeth”, la que fue el sencillo principal de este disco, con estribillo épico y sonido doom metal, en la que al inicio el cantante, con gesto teatral, bebe de un cáliz que lanza por los aires y “Death Knell”, uno de los temas más oscuros y con influencias de Black Sabbath.
A continuación Emeritus II se dirige a todos los asistentes para preguntar: “¿Qué tal Oviedo?” y “¿qué nos está pareciendo el Ritual?” y da paso a “Witch Image”, corte más reciente del álbum “Prequelle” de 2018, con sonido de guitarras más limpias e influencias del hard-rock ochentero. Después le tocaría el turno a “Zenith”, tema de la edición deluxe del álbum “Meliora” de 2015, lanzada inicialmente como un bonus track para ser incluida en reediciones y compilaciones posteriores, como “13 Commandments”.
Seguidamente Ritual nos interpretaría una de las canciones más coreadas en la sala, que no es otra que “Dance Macabre”, segundo sencillo promocional del tercer álbum de estudio de Ghost “Meliora”, con estribillo pegadizo e influencias del pop ochentero y de grupos de AOR. Posteriormente llegaría también otro de los temas que más hizo vibrar y cantar a todos los presentes, “Mary On A Cross”, de ritmos melódicos y marcado estribillo, que fue lanzado por Ghost como parte del EP “Seven Inches Of Satanic Panic” en 2019.
Acercándonos a la recta final del concierto, Emeritus II se dirige a toda la sala para decirnos que tenemos que cantar con él para invocar al “Zombie Queen” y a continuación comienzan a sonar las primeras notas de “Ghuleh / Zombie Queen”, este corte empieza como una balada minimalista para terminar con un cambio de enfoque menos dramático y más alegre y con unos marcados ritmos de batería. Esta canción, al igual que la siguiente que interpretaría Ritual, pertenece al álbum “Infestissumam”, se trata de “Year Zero”, su segundo sencillo.
En la recta final Ritual nos deleitaría con uno de mis temas favoritos de Ghost, “Square Hammer” , y a juzgar por la cálida acogida de esta canción diría que también una de las preferidas del respetable. Con una magnífica interpretación de la banda, combina a la perfección lo siniestro con lo accesible, de riffs pegadizos. Con este tema a las 22:27 horas Ritual apagarían las luces del escenario para dejarlo vacío. Pero tras los gritos de “otres tres” del público regresarían interpretando en primer lugar “Lachryma”, segundo sencillo del último álbum de Ghost “Skeletá”, lanzado el 25 de abril de 2025. A continuación, “If You Have Ghosts”, de su primer EP homónimo de 2013, producido por Dave Grohl. Seguirían con “Ritual” de su primer disco “Opus Eponymous”, canción con contraste de solos siniestros y estribillos melódicos. Para finalizar en torno a las 22:48 horas con “Monstrance Clock”, corte con marcadas influencias de King Diamond que nos evoca pasajes góticos y tenebrosos, perteneciente al segundo álbum de Ghost, “Infestissimum”.
Al apagarse los focos y echar un vistazo alrededor, contemplo las caras de satisfacción generalizada de todos los espectadores y pese a las reticencias que a veces generan los tributos, se nota que el público disfrutó plenamente del show, más cuando a los pocos minutos los músicos se mezclan entre la gente repartiendo setlists y haciéndose fotos con todos aquellos que quisieran, entre los que me incluyo. Es de agradecer la cercanía y amabilidad en el trato de los artistas y os animo a que si tenéis oportunidad os acerquéis a experimentar el “Ritual” de devoción al sonido de Ghost.
Por último, sólo me queda agradecer al equipo de Heavy Metal Brigade por el apoyo, al Gong Galaxy Club por las facilidades y a los amigos y todos los que os acercáis a las salas a disfrutar de la música en vivo. Nos vemos próximamente… hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!