Crónica: Sacavera + Mystereo (Gijón 7/2/2026)

El pasado 7 de febrero tuvo lugar la presentación del primer trabajo de estudio de Sacavera acompañados de MyStereo en la sala Cógigo 23 de Gijón. Ya había podido disfrutar anteriormente de este trío de las cuencas formado por Michell Ardura (guitarra y voz), Arturo “Turo” Fernández (batería) y Javier Garrido (bajo), la última vez en el festival solidario Raposu Rock (crónica) organizado por Rheme Peláez y me llamó la atención su música de letras reivindicativas y su buen directo. No quise dejar pasar la oportunidad para asistir a la primera fecha de presentación de su EP homónimo grabado en los Tutu Estudios, reseñado recientemente por mi compañero David Naves (reseña). Además todo ello unido al aliciente de poder disfrutar de una gran banda con más de 20 años de trayectoria profesional, como son los gijoneses MyStereo, por este motivo me dirigí a la antigua Memphis Live dispuesta a disfrutar de ambas propuestas.

No era la primera vez que acudía a este local, aunque lo cierto es que había asistido con sus anteriores gerentes y la sala está completamente remodelada. Decorada con mucho gusto y actualmente dispone de un espacio habilitado como escenario, para ser justos diría que demasiado pequeño, tuve la impresión de que a veces a los músicos les faltaba espacio para moverse. La acústica desde mi punto de vista ha mejorado notablemente y tiene una luz más cálida que la azul que recuerdo anteriormente en otros conciertos. Me gustó mucho como ha quedado aunque la iluminación es un poco escasa, falta algún foco en el escenario y esto dificulta en gran parte a la hora de tomar fotografías, sobre todo a los que no somos profesionales, ya que sólo había iluminación en la parte derecha del escenario. Esto último lo comento a modo de crítica constructiva porque me parece algo fácilmente subsanable y que beneficia en gran medida a la hora de tomar documentos gráficos o simplemente visualizar el espectáculo.

Pasados veinticinco minutos de las ocho abrieron el show los locales MyStereo. El concierto estaba previsto para las 20 horas pero los espectadores no fueron demasiado puntuales, si bien es cierto que la sala estaba bastante concurrida al momento de iniciar su descarga. Esta banda de gran trayectoria profesional inició su formación en Gijón en el año 2004, ganadores de numerosos certámenes de música en vivo a nivel local y nacional, han compartido escenario con artistas internacionales como los canadienses The Dudes o los finlandeses The Rasmus. En esta ocasión se presentaron con Adrián Muñiz (voz), Bruno Suárez (guitarra), ausente Alex Camargo (guitarra), completaron la alineación Sixto Santamaría (bajo) y Alex Fernández (batería).

Comienzan con una intro musical para dar paso al corte que abría su álbum debut “Above The Clouds” de 2016 “Helicopter Blues”, con un sonido muy enérgico y cañero. Adrián Muñiz, juega con su micro y cable volteándolo sobre su cabeza, imitando así las aspas de un helicóptero, aunque tuvo que mostrarse más contenido en movimientos que en otras ocasiones debido a las reducidas dimensiones del escenario. El repertorio a lo largo de la noche estuvo compuesto por temas de sus cuatro álbumes de estudio, aunque mayoritariamente del último “Panic” editado a finales del 2022, del que interpretarían a continuación “Pupperteers”, tema en el que el frontman se bajaría del escenario para bailar entre el público y “Numbers”.

Posteriormente Adrián Muñiz se dirige a todos los asistentes para presentarnos la canción “Your Head’s Not Upon Your Shoulders” comentando que “ahora toca una de locos, porque cada vez estamos más locos y hay que reivindicarlo”, único corte que interpretaron de su álbum “Space Cake” de 2008, muy enérgico, con sonido rotundo e interpretado con mucha fuerza; así como el siguiente “Panic Attack” perteneciente a su último álbum “Panic”. El tema “Happy Citizen”, del álbum “MyStereo” editado en el 2012, es presentado por su cantante comentando a modo de crítica que “somos ciudadanos felices porque tenemos móviles” e incluye una pandereta a modo de acompañamiento musical. Después le tocaría el turno a “Dressed To Kill”, canción de su último disco “Panic”, en la que Adrián Muñiz se baja una vez más para bailar entre el animado público que estaban disfrutando plenamente de la actuación y del impecable sonido. Como anécdota comentar que se produjo un pequeño incidente con la batería, que era la de Sacavera compartida por ambas bandas, y mandaron llamar a Arturo, que en ese momento estaba fuera de la sala, para arreglarlo. A consecuencia de ello tuvieron que parar el concierto unos minutos mientras Arturo lo solucionaba y en la espera el frontman de MyStereo pide un minuto de silencio para el “charles” de la batería. Después el show pudo continuar con normalidad.

En la recta final interpretarían de su álbum homónimo el tema “Play First” y la emotiva “U” de su primer disco “Above The Clouds«. “Digital Holocaust”, corte de su último álbum de estudio “Panic”, es presentada por Adrián Muñiz como una canción “apocalíptica” y comenta que le gustaría que hiciéramos un pogo, finalmente lo hubo y el propio frontman se bajó del escenario para unirse a él.

Tras estos momentos de diversión tendría lugar la sorpresa de la noche, cuando llaman a Michell Ardura, guitarra y voz de Sacavera, para interpretar junto a ellos un tema que no tenían incluido en el repertorio “The Monday Call”, de su álbum debut y Adrián comenta que hacía veinte años su primer concierto había sido junto a Michell, que estuvo con MyStereo un tiempo muy breve, pero con el que mantiene una gran amistad, y la química se vio reflejada en la interpretación de esta enérgica canción, en la que el propio frontman terminó tumbado sobre la tarima del escenario.

La parte final del concierto la reservaron para repasar su último trabajo de estudio “Panic” interpretando los temas “Fight In Vain” y “The Sentence Is Death”. Finalizarían el show a las 21:28 horas con un público entusiasmado que no paró de bailar y de disfrutar en todo momento del magnífico sonido de esta banda, con tintes de psicodelia y rock alternativo e independiente.

Turno para Sacavera, tras una breve pausa, se suben al escenario a las 21:45 para presentarnos su primer trabajo lanzado hace unos meses. Michell Ardura, a la guitarra y voces, Arturo “Turo” Fernández a los parches y Javier Garrido al bajo, este último luciendo una visera de su grupo y camiseta de Drunken Buddha, probablemente en honor al recientemente desaparecido Mario Herrero, teclista de la banda. El grupo formado en 2024 por músicos veteranos de la escena asturiana, a los que tuve oportunidad de ver en su debut en el Valliniello Sound Fest de 2024 (crónica), comenzó con un sonido contundente y mucha fuerza presentándonos “Invisible” tema dedicado a las personas que padecen de Alzhéimer y segundo corte de su EP homónimo, compuesto por cinco temas, los cuales nos interpretarían íntegramente a lo largo de la noche.

Además de las canciones de su primer trabajo interpretaron otros temas de carácter social y reivindicativo, con su personal sonido que podríamos definir como “sello de la casa” en el que combinan punk, metal y rock urbano, como serían las que interpretarían a continuación “Todo Va Bien” y “Decepción”. Supieron ganarse al público en todo momento y me llamó la atención el hecho de que a pesar de que MyStereo y Sacavera musicalmente son bastante diferentes, el público que nos congregamos en la sala fuimos prácticamente el mismo desde el principio hasta el final y disfrutamos igualmente de las dos propuestas.

Tras estos dos temas nos interpretarían seguidas las cuatro canciones restantes de su primer EP: En primer lugar “El Hombre Del Saco”, último corte de su EP. A continuación Michell Ardura dedica “Mentiras”, la penúltima canción de su primer trabajo, al “infame» Netanyahu; seguirían con la reivindicativa “Extinción”, primer corte de su nuevo trabajo, y a su término Ardura da las gracias a todos los presentes por venir a la presentación de su primer EP para terminar con “La Chica De La Curva”, de original temática que combina diferentes estilos con predominio del rock urbano.

El sonido fue impecable en todo momento y la conexión con el público total. Había además en la sala una chica llamada María, que ese día cumplía años, así se lo hicieron saber a Sacavera y finalmente tanto los músicos como toda la sala terminamos cantándole el “Cumpleaños Feliz”. En cierto modo tuve la impresión de vivir un “déjà vu” ya que no hacía demasiado tiempo también en otra sala de Gijón tuve oportunidad de presenciar una dedicatoria de cumpleaños similar.

Después de terminar de presentarnos al completo su magnífico primer trabajo de estudio Sacavera continuaría interpretando otros temas de su cosecha no incluidos en él como la canción “Güaje”, de letra divertida y cantada en asturiano, “Ignorantes”, “Te Toca A Tí”, “La Pieza Del Puzzle” y “Gigantes De Arena”, en la que Michell Ardura pide la colaboración del público a grito de “ahora necesitamos que nos ayudéis a cantar un poco” y de este modo finalizarían el show a las 22:38 horas dejándonos con muy buen sabor de boca y ganas de volver a verles pronto en los escenarios. Próximamente continuarán con más fechas de presentación y les deseamos mucho éxito con su primer trabajo y con los que seguro seguirán a éste.

Si tenéis oportunidad no dejéis de acercaros a disfrutar de estas dos bandas asturianas bastante distintas musicalmente, pero de gran calidad y que no os van a dejar indiferentes. Por mi parte, sólo queda agradecer a Heavy Metal Brigade por su confianza y apoyo, a todas las personas que apuestan por la música en vivo, desde organizadores, salas…, a quienes asisten como público, a los amigos que nos acompañan, a los músicos y especialmente a los miembros del grupo Sacavera, que me ayudaron mucho en la realización de esta crónica con su pronta respuesta a las preguntas que les formulé. Nos vemos próximamente…hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!

Texto y Fotos: Aurora Menéndez

Reseña: Leather Boys «Lysergic Motel» (The Fish Factory 2026)

Que no hay quinto malo, dicen. “Lysergic Motel” trae de vuelta a Leather Boys tras los fastos de su XX aniversario. Leather Rose (voz y coros), Leather Skelter (batería y coros), Leather Sex (guitarra y coros), Leather Latin Lover (bajo y coros) y Leather Dirty Duke (guitarra y coros) conforman la actual alineación de los asturianos. El álbum se grabó en los Tutu Estudios entre 2025 y 2026 con Olaya Camilo a los mandos y posterior mezcla y masterización de Sergio Tutu. Finalmente, artwork y diseño corrieron a cargo de Javier Gómez Bobes y la foto de la banda fue obra de Titto Velusi.

B.D.S.M.” ocurre en un suspiro. Ni dos minutos de la cara más desenfadada, más punk, incluso me atrevería a decir que más libre de la banda asturiana. Con un Leather Rose de lo más gritón y unos coros del Leather Choir pero que muy bien tirados. Toda una llamada a las armas.

Aunque “Haircut & Attitude” parece tener más enjundia. Porque crece en duración pero también porque carga con uno de los riffs que más y mejor me han funcionado de todo el largo. Fieles a ese hard hedonista que tanto han afilado durante más de veinte años. Un corte directo, creo que bien construido y de los que parecen invitar a desgañitarse en su traslación al directo. Que en eso siempre aciertan y esta vez, con toda la experiencia adquirida, no iba a ser menos. Tanto el puente como el duelo solista que sucede a continuación me parecen estupendos.

Leather Skelter marca el paso tras los parches en esta “Crush On You”. Compone una más que interesante línea de batería en otro corte vivo, agradable, bien construido, donde parece caber de todo. Ese rollo hard angelino de finales de los ochenta en coros, palmas, buenas melodías de guitarra bajo estribillos. Es uno de esos cortes que, reza el tópico, más peso van ganando con el correr de las escuchas, amén de uno de los más equilibrados en cuanto a producción y mezcla. Sergio Tutu, desde luego, conoce bien a la banda y sabe, de sobra, cómo exprimir lo mejor de cada uno. Altamente pegadiza.

Sonic Love”, a la sazón composición más extensa de todo el álbum, se atreve con un tono más a lo The Cult para ofrecer otra de las muchas caras de estos Leather Boys. Otro riff con gancho y un Leather Rose dejando estrofas marca de la casa. El propio Sergio Tutu suma teclas aquí y el corte gana por ahí una cierta distinción. Me agradan esos solos a modo de engarce entre estribillos y estrofas. También la línea de bajo que Leather Latin Lover ha trazado aquí. Tal vez al puente se le podría haber sacado algo más de jugo. Sea como fuere otra de mis favoritas.

Red Flag”, en palabras de la propia banda “la historia de un fan pagafantas que necesitaba espabilar”, rebaja algo el ritmo pero sin perder de vista su querencia por el hard rock de siempre. Quizá el corte más idiosincrático de los doce, lleno de estrofas amables (en lo tonal) y estribillos de fácil digestión y que, de nuevo, incitan al puño en alto y el grito desgañitado en sus futuros conciertos.

Midlife Crisis”, la que tenemos muchos que seguimos defendiendo esta música cuando ya son más las canas que el sentido común, devuelve parte del nervio perdido. Bien adornada por ese piano de Tutu, tiene a la vez un riff directo y pegadizo así como alguna de las mejores voces que le he escuchado a Leather Rose en bastante tiempo. Apenas tres y medio en el reloj, estos Leather Boys post XX aniversario parece que no tengan un segundo que perder, coronados por otro estupendo solo durante previo al epílogo. Un epílogo cuyo rush final, con esos coros tan marcados y el acelerón de Leather Skelter, disfruto de lo lindo. Para qué mentir.

Electrify”, dedicada por Leather Dirty Duke a su hija, cocina al alimón con Leather Sex algunos de los riffs y solos más redondos de este “Lysergic Motel”. Un corte que bien podría ser el hermano gemelo, si acaso el mellizo, de la anterior “Sonic Love”. Desde luego propone unas estrofas la mar de llamativas, casi me atrevería a decir que desconocidas en el ya amplio imaginario Leather. Ellos resultan desde luego mucho más reconocibles (y ruidosos) durante estribillos, con un Leather Rose en su salsa. Otra que considero entre los grandes aciertos de la nueva cosecha.

Es llamativo el modo en que el prólogo de “Aussie Girl” parece romper con la tónica general del álbum. Es apenas un guiño, muy cuidado eso sí, pues pronto ellos vuelven a su hard rock de siempre. Acompañados de nuevo por las teclas de Sergio Tutu y con un Leather Rose más vacilón que nunca. Me agrada el contraste entre lo “desnudo” de las estrofas y lo más rotundo de los estribillos. Un ejercicio de equilibrio tan clásico como bien traído, rematado por unos buenos coros primero y un gran solo de guitarra después. Creo que de lo mejor escrito y ejecutado de todo el álbum.

La fugaz “Backdoor Lady”, donde el solo corre a cargo de Leather Pig Rocket y arranca con el bajo de Leather Latin Lover en solitario, bien podría llevar a pensar en los inevitables Motörhead. Leather Boys en su versión más punk, más desenfrenada, más libérrima. Un perdigonazo de esos que, a poco que te despistes, te lo pierdes.

Fading Star”, de Leather Dirty Duke para su madre, viene para poner la nota melancólica, que no trágica, al álbum. Un Leather Rose más moderado, más amable, va componiendo unas primeras estrofas hasta llegar a esos estribillos directos al centro de toda emoción. Me gusta esa construcción en crescendo, tan clásica, tan funcional, así como los riffs en que se apoyan. También la línea de batería que un fino Leather Skelter ha pergeñado aquí. Sensacional epílogo. Otro corte redondo, de los que entra a la primera y que evidencia que no todo es jarana y jolgorio en los álbumes de estos chicos.

Fairground Queen” nos devuelve a los Leather Boys más vivarachos y apunkarrados. Un corte marca de la casa, con un deje entre macarra y chulesco en el que parecen la mar de cómodos. Breve pero de lo más disfrutona.

El cierre es para esta “Acid Riders”, donde llama poderosamente la atención la voz filtrada de un Leather Rose que, a ratos, parece mutar en Dave Wyndorf. Lo mejor es el modo en que los estribillos reconducen hacia una versión mucho más reconocible de la banda. Un corte de contrastes, por tanto, con un fluir de lo más llamativo, y que cierra este quinto trabajo rimando más que nunca con el propio artwork que lo adorna. El solo, además, puede ser el más alucinado que les recuerdo. Y luego un epílogo que ofrece destellos sinfónicos. Que nunca dejen de sorprender.

Es un álbum que siento algo más conciso que aquél “Born In The Seventies” de 2020 (reseña), lo que redunda en un buen puñado de cortes directos a la par que memorables. Alterno entre canciones casi fugaces y composiciones mucho más trabajadas e incluso elegantes. Todo facturado entre buenos solos, una producción equilibrada y un nervio que para sí quisiera algún que otro jovenzuelo. Cuarenta y dos minutos de pura idiosincrasia Leather, tan hedonista y dicharachera como siempre, que tendrá su presentación oficial junto a Pölvora el próximo 21 de febrero en el Palacio de Santa Cecilia de su Avilés natal. Salvo causa de fuerza mayor allí nos vemos.

Texto: David Naves

Reseña: Dais «Barlovento» (The Fish Factory 2025)

Barlovento” es el quinto largo ya para los hard / heavies barceloneses Dais, la banda que forman David García en guitarra y coros, Agus Milton en baterías, Álvaro Vicente en bajo e Isabel Mañós en voces. Producido, grabado y mezclado por Fernando Redondo en el Koryland Studio, las pistas salidas de aquellas grabaciones serían posteriormente masterizadas por el cinco veces ganador del Grammy Alex Psadourakis y adornadas por la foto de Alfredo Geisse. En la calle vía The Fish Factory.

Barlovento” propone a los Dais más cercanos al metal, profusos en el uso del doble bombo, con riffs formales y efectivos, acompañando a un registro, el de Isabel Mañós que no puedo decir que me conquiste. Pero es una composición extensa, ágil, de solos prolijos y abundantes. Dais parecen querer rendir tributo a las esencias mismas del género y el desempeño de mi tocayo colma en todo momento mis expectativas. Llama la atención ese puente más tranquilo por la forma en que David García lo rompe con otra grata exhibición solista. Extensa y, por lo general, llevada hacia la cara más potente de los barceloneses.

El Mar y Tú” arranca en una clave mucho más hard. Un medio tiempo donde me agradan los riffs que García dispone sobre prólogo y primeras estrofas. También esos pequeños escorzos con los que acompaña a la voz de Mañós. Por alguna razón, el cambio de ritmo que introducen camino del epílogo me termina resultando algo torpe y atropellado. Éste, que concita una cierta calma ahora, es elegante, suponiendo una cierta nota de color en un corte que siento algo desequilibrado. Falto de cierta cohesión.

Mar Interior” bien podría recordar a una banda tan querida entre nuestro acerbo popular como son Muro. Angus Milton, que también pondrá el piano aquí, comanda firme desde el doble bombo. Sin pausa, sin excusas, sobre una cuidada línea de bajo y unos riffs, como ya ocurriera en el corte que da nombre al disco, son más serviciales que brillantes. García se desquita con un buen duelo guitarrero en el puente. La composición apenas abandona ese pulso tan vibrante para un puente un tanto fugaz. Muy funcional a la hora de dejar latir a los Dais más enérgicos.

Arrecife De Cristal”, con las teclas de Joan Valverde aportando un cierto aire Rainbow al conjunto, confronta riffs con gancho con unas estrofas atractivas por diversas. Bien armada desde el plano gramático, juega a enfrentar a los Dais más potentes con los más hard. Fruto de ese doble juego, siento que la banda, ayudada por los pequeños detalles del mencionado Joan Valverde está dando lo mejor de sí en esta cuarta entrega.

Somos Eternos” arranca con Mañós apenas acompañada por la batería de Milton. A sus líneas se irán sumando el resto de elementos para un corte que de la balada muta en un heavy diverso desde el papel, atrevido incluso, hábil desde el plano puramente gramático. Son los Dais más libres en lo que a composición se refiere. Con pocas ataduras y, por ahí, sonando más atractivos. Curiosamente, el corte más rácano del trabajo, con poco más de cuatro minutos, y aquél donde encuentro más cómoda a Mañós.

De “Leviatán” vuelve a ser otro de esos cortes bipolares, que tanto parecen gustar al cuarteto. Juega a confrontar la chulería del prólogo con partes más desnudas, dejando entremedias otra composición ágil y dinámica. David García está ora ruidoso, ora elegante y finalmente casi jovial durante un epílogo que busca el optimismo en cierto modo. Curiosa. El cierre es para “Windward”, versión en el idioma de Shakespeare de “Barlovento”.

Y el disco, a grandes rasgos, tiene cosas que me agradan y otras con las que soy incapaz de conectar. Es un heavy clásico, en el que a ratos transpira su amor por el hard más clásico, coronado por una voz, la de Isabel Mañós, a la que me cuesta un mundo hacerme. Para muy fans de la escuela más clásica.

Texto: David Naves

Z!Live Rock Fest 2026: Epica Nuevo Cabeza De Cartel

La formación neerlandesa de metal sinfónico​​ Epica se confirma como nuevo headliner de la 11ª edición del Z!Live Rock Fest tras la caida del cartel de Twisted Sister debido a los problemas de salud de su frontman Dee Snider.

La banda liderada por Simone Simmons ofrecerá un show especial extendido el sábado 13 de junio donde desplegarán toda su potencia, épica orquestal e intensidad que les ha llevado a convertirse una de las bandas más influyentes y respetadas del metal sinfónico mundial.

Abono completo 130€ + gastos y todas las modalidades de entradas disponibles a través del siguiente enlace:
https://zliverock.com/entradas/

Agenda: Moundrag Regresa A Oviedo

El dúo francés hard prog heavy psych Moundrag regresa a la capital del Principado casi 3 años después para presentar su nueva obra de estudio «Deux» editada en octubre del pasado 2025 a través del sello español Spinda Records.

De la mano de La Novena Escena los hermanos Camille y Colin Goellaën Duvivier llevarán su arriesgada propuesta sonora a la Lata De Zinc el sábado 14 de febrero y consolidar un universo propio donde confluyen el rock progresivo, la psicodelia ceremonial y el hard rock setentero, ejecutados únicamente con teclados vintage, batería y dos voces demoledoras. 

Entrada anticipada online 15€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/en/events/moundrag

Crónica: Travo (Factoría Cultural de Avilés 6/2/2026)

Travo vienen desde Braga (Portugal) y lo suyo es la psicodélia y la energía. El cuarteto luso traía sus muchos bártulos a la Factoría y había que levantar el culo de la silla y tomar el pulso a una de las formaciones más prometedoras del país vecino.

En solitario pero a la vez en buena compañía. Y es que, aunque con cuentagotas esta vez, nuestro querido recinto avilesino se fue llenando para recibirles. Y ellos respondieron pisando el acelerador a fondo desde el minuto uno. Desatados, fundiendo un nervio muy rockero, muy visceral, con altas dosis de psicodelia descosida y vibrante. Gonçalo Ferreira comanda a la vez en guitarra y voces. Éstas últimas poseen a veces un cierto halo alucinado, revelándose finalmente como una de las grandes señas de identidad de la banda.

Aunque no sería él quien tomaría la palabra sino el batería Nuno Gonçalves. Otro petardazo de rock enérgico y después un corte algo más apaciguado, por cuyas estrofas mi mente traía consigo el nombre de Sex Museum. Alternaron con un mayor nervio y Gonçalo Ferreira remató con el pie sobre su Cry Baby. Uno de los muchos pedales y artilugios que el de Braga tenía a sus pies. Y aunque venían presentando cortes de su último álbum, aquel “Astromorph God” de 2023, quisieron anticiparnos una composición de nueva hornada. Una donde sus grandes señas de identidad parecían intactas: voces filtradas y ritmos vibrantes. Una cierta vehemencia incluso.

Lo cierto es que no fueron muchos los descansos que se permitieron. Pero cuando los hubo, por ellos se colaba un acento más espacial en su forma de entender el rock and roll. Nuno hacía vibrar la batería, y la Factoría con él, pero es cuando los dos Gonçalo, Ferreira y Carneiro, doblan sus guitarras que todo parece trascender hacia una conciencia más elevada: la que nos confirma que estamos ante uno de los secretos mejor guardados del país vecino. Que habían cenado cachopo, reconocieron. Si es que así cualquiera.

Es casi incontable el número de pedales, teclados, sintes y demás artilugios que ocupa las tablas. De todo ello echan mano para gozo nuestro. Es de admirar, pienso ahora, cómo incluso en las partes más entregadas al mero derroche técnico, no escatiman en nervio o intensidad. La sala vibra, casi se retuerce, mientras la gente baila y disfruta con ellos. Y es que la energía que derrocharon desde luego se contagió a quienes tenían en frente. En las partes algo más apaciguadas surgía un gran David Ferreira al bajo. Sus cuerdas crepitaron el viernes, arrasando con todo a su paso.

La psicodelia desbocó en el tramo final. Ellos se fueron y por los altavoces arrancó a sonar el “It’s A Long Way To The Top (If You Wanna Rock ’n’ Roll)” de AC/DC. Y estábamos ya recogiendo cuando ellos decidieron que había tiempo para una bola extra. Bola extra que degustamos extasiados. No era para menos.

Un gozo. Un disfrute. Su techo no sabemos donde está pero su presente, si obedezco a la descarga del viernes, no podría pintar mejor. A tenor de todo lo visto, oído y gozado una banda a tener muy en cuenta. No me queda más que mandar sendos agradecimientos a Sergio Blanco y Omar Wylde. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto y Fotos: David Naves

Reseña: Jean Paul’s Dream Vision «Reminiscences» (Demons Records 2025)

Segundo largo vía Demons Records del músico y compositor alicantino Juan Pablo “Jean Paul”, acompañado por una verdadera constelación de músicos para los quince cortes, nada menos, que alcanza este “Reminiscences”. Y es que son más de cincuenta los nombres que se han dado cita en esta nueva obra. Gente como Johnny Gioeli, Isra Ramos, Steve Overland, Paco Ventura, Ángel Belinchón, Danny Vaughn… El trabajo ha sido producido y mezclado por el Hitten Johnny Lorca en los Mole Mother Studios de Murcia. Es el propio Juan Pablo quien carga con las guitarras rítmicas, así como (evidentemente) con toda la composición a excepción hecha de “Vega”, coescrita ésta al alimón con Michael Flexig. Lorca ocupa el bajo y entre Samu Baeza y Willy Medina alternan con las baterías. Hechas las presentaciones, y procurando dejar por el camino el menor número de nombres posible, entremos de una vez en materia.

Las hábiles manos de Henrik Larson (Jaded Heart, Masterplan) sobre el teclado introducen la inicial “Flying Away”. Y lo hacen procurando un inicio bien acomodado, optimista incluso, que conduce hacia un buen riff de guitarra. A él se agarra todo un Steve Overland (FM), trazando no solo una buena línea de voz sino adornándose también con elegantes armonías. Tras estas guitarras se encuentran David Palau y Christian Vidal (Therion). Un primer corte bien producido, trazado muy por la senda del libro de estilo del género. Disciplinado pero también eficaz.

Quien viene a casa en “Come Back Home” es nada menos que Johnny Gioeli (Hardline, Axel Rudi Pell), en comandita con Samu Baeza (Santiago Campillo) en baterías, las teclas de Carlos Álvarez (Dry River), el bajo de Fernando Mainer (Jeff Scott Soto, Jorge Salán) y el solo del Medina Azahara Paco Ventura. Todo se apoya sobre otro hábil riff de Jean Paul. También, claro, en la buena línea de voz de Gioeli, en particular en estribillos, encajando en un registro que le viene ni que pintado. La mezcla equilibra y da color sin olvidarse de la base rítmica. Ahí destaca la labor de Mainer, añadiendo una capa más de distinción y buen gusto. Luego Paco Ventura dispone un solo más que interesante. Extenso, en los tiempos que corren, y en el que da la sensación de habérselo pasado en grande mientras lo grababa. Puede ser uno de los cortes más redondos de este segundo largo.

Vuelve el veterano Steve Overland para una “Walking In The Rain” que, a modo de curiosidad, clava la duración del corte precedente. Y al igual que aquella, dibuja paisajes tranquilos, agradables y, claro, muy melódicos. Johnny Lorca carga ahora con el bajo, también con el solo de guitarra, en un corte amable, que fluctúa entre la balada y el medio tiempo, bellamente revestido por esos teclados de Elena Alonso (Lethargus) y atravesado por una (nada impostada) melancolía. Estupendo epílogo, por cierto.

En “In the Storm” sigue a bordo la voz de FM. Un inicio reposado, muy amable, al que luego acuden guitarras igualmente ligeras, formando contornos calmos, casi prístinos. El actual Ñu Manolo Arias se encarga de la eléctrica, Lorca de los pasajes acústicos, Nilver Pérez (Revlin Project) pone el teclado y Diego Teruel (Amaro, Gürú) el bajo para otra entrega amable, cuidada con sumo detalle y donde Overland, cómo no, brilla con luz propia. Me agradan ambos solos. El acústico de Lorca, el eléctrico de Arias. Dobla este el suyo, que se alzará finalmente como uno de los más efusivos del álbum, contrastando, sin desentonar, con el tono del corte que lo acoge.

Vuelve Gioeli para “This Must Be Heaven”, que viene a recuperar parte del nervio perdido. Ahí, la voz de Hardline se defiende cual gato panza arriba. Es un corte que parece trazado a mayor gloria del vocalista neoyorquino. El estribillo es de esos que entran cual cuchillo en mantequilla. El Tritón Javier Mira pone el primer solo sobre la batería de Samu Baeza y el bajo de Santi Hernández (Lujuria). Y Lorca pone el último de los solos en un epílogo que me agrada tanto por trazo como por ejecución.

Pero el disco vuelve a poner la calma de por medio “Dream Vision”, con teclas de Nilver Pérez y violín de Gianne Mowatt, es una balada tendida y clásica pero tal vez algo previsible. Cuenta no obstante con un Lee Small (Lionheart) que va componiendo una línea vocal llena de feeling y carisma. Él, junto al buen solo de Johnny Lorca, constituyen los mayores asideros del corte que, a fin de cuentas, da nombre al proyecto. Es quizá por ello que tal vez cabía esperar algo más de este sexto corte.

Es Dani Rodríguez quien reviste violines a “My Last Breath”. Aquí está todo un Göran Edman (Brazen Abbot, Talisman, Crossfade…), en un grandísimo estado de forma, trazando una de las mejores líneas de voz de todo el álbum. Lo cual, dada la constelación de cuerdas vocales que se ha dado cita aquí, es todo un logro en sí mismo. Sobre el papel, además, estamos ante uno de los cortes más hábiles de este “Reminiscences”. Arranca en balada para después sufrir un giro dramático y conducir esta visión hacia terrenos mucho más intensos y vibrantes. Hay un solo no poco vistoso de José de Castro “Jopi” como remate. Y si bien todo me funciona aquí, cierto es que habría agradecido una batería con algo más de punch. Con eso y con todo, otra de mis favoritas.

Fire” es hard melódico de muchos quilates. Pero es también un corte con brío, directo y disfrutón. Le pone voz un Danny Vaughn (Tyketto) por el que parece que no pasan los años. Esta casa, y cualquiera que le viera a su paso por el Lion Rock Fest de 2024 (crónica), puede dar fe. El solo es para el sueco Tommy Denander. Lastrada, si acaso, por tratarse de una de las entregas más rácanas en cuanto a duración de todo el disco, bien está ese extra de picante que le otorga al tracklist.

El vocalista de origen sudafricano Mick Devine (Seven) pone su registro al servicio de esta “Because Of You”. El disco regresa al terreno de las baladas y lo hace en su encarnación más clásica. Un corte finamente arreglado, rematado por el buen solo del Acid Rain o Torquemada Guillermo Guerrero, al que hay que sumar el coro de voces blancas del CEIP Río Segura, el violín de Gizane Meowtal, el bajo de José Luis Gallego y los teclados de Pablo Sancha (After Lapse, Against Myself). Estupenda en su crescendo final, otra de las entregas más firmes y redondas de todo el trabajo.

El veterano vocalista de origen alemán Michael Flexig presta sus habilidades tanto vocales como compositivas en esta “Vega”, donde Jean Paul cuenta con Fran Rodríguez (Nexx) en teclas, Willy Medina (Hitten) en baterías, Antonio Muñoz (91 Suite, Sunsët) al bajo y el solo de Fran Alonso (Hackers). Un hard rock sencillo, sin grandes complicaciones, que sabe llegar a término dejando por el camino buenos riffs y una producción de lo más cuidada. Sin tampoco tratarse de una entrega corta como la anterior “Fire”, sí pienso que merecía otro cierre que no ese desangelado fade out final.

Hay algo en la línea de piano que traza Elena Alonso en “Lonely Warrior” que siempre me lleva a penar en el ya desaparecido Meat Loaf. Regresa Johnny Gioeli tras el micro en otra balada de esas que rebosan buen gusto por cada poro. Contribuye a ello, y en gran medida, el violín de Sara Ember (Last Days Of Eden, Ñu). Samu Baeza (batería) y Peri (bajo) forman la base rítmica de un corte que trazará un cuidado crescendo camino del epílogo. Siento que, de todos los cortes lentos del álbum, puede ser éste el que tiene mejor factura de todos.

Y ya que estamos con parecidos, que me aspen si los teclados de “Lejos” no me recuerdan al “Maniac” de Michael Sembello. El disco vira hacia nuestro idioma para que Isra Ramos (Avalanch, Amadeüs) le ponga voz. Chema García en teclas, David Mascaró en bajo y, sobre todo, Tommy Denander en solo, contribuyen a revestir otro de los cortes más vibrantes del disco.

Me agrada el tono más oscuro que acompaña a “Bajo Un Disfraz”. Ángel Belinchón, de los muy reivindicables Dry River, lleva la voz cantante en un corte que viene a amplificar el rango sonoro del álbum. Fran Alonso pone las rítmicas y Pablo García (WarCry) el solo en la entrega más extensa de las quince que Jean Paul ha ideado para este “Reminiscences”. Acompañan las teclas de Chris McCop (Tokyo Motor Fist) y el bajo de Maca (Zelion, Tálesien, Eco…) para uno de esos cortes que, como reza el tópico, van ganando peso con el paso de las escuchas. El solo de Pablo García no sorprenderá a quienes sigan la trayectoria del asturiano. Quizá sí esas voces que vuelve a poner el coro del CEIP Río Segura. Eficaz por sí misma y, al mismo tiempo, interesante por el contraste que produce con el resto de cortes.

Sueño o Realidad” ya parte desde un prólogo bien elegante. Desde ahí transita hacia un hard más cercano a los grandes dogmas del hard melódico. En ese registro tan clásico, sobresale la labor de Chema Sales (Lost Wingman) al micro. En estrofas y también en estribillos. El bajo corre a cargo de Santi Hernández (Lujuria). Hay guitarras de Christian Vidal (Therion) y teclas de Fran Rodríguez (Nexx). Y el que brilla con el solo es, de nuevo, un inspirado Tommy Denander. Fácil, te la sabes a la primera, pero funciona.

“Tras El Cristal” es un broche final no poco llamativo. Y lo es por el contraste que se produce entre las distintas voces participantes: Fernando Pleite (Siddharta), Narciso Tenorio (Júpiter), Carlos Pina (Panzer) y Elizabeth Amoedo (Against Myself). Buena labor de Elena Alonso con las teclas, también de Maca al bajo y por supuesto de Johnny Lorca con el solo. Mucha clase para cerrar el álbum con clase. Con cierto optimismo incluso. Al final, tal y como reza la letra: “tras la niebla siempre hay claridad”.

Habiendo reunido semejante pléyade de colaboradores, conseguir que el álbum suene cohesivo a lo largo de más de una hora de música resulta todo un logro- Puede que el paso de las escuchas destapen ciertos desequilibrios en lo que a sonido se refiere, si bien estos son del todo puntuales. El álbum transita siempre dentro de los grandes cánones del género melódico. Dispone buenas ideas y mejores canciones a los Edman, Gioeli, Overland y compañía, se acompaña de grandes ejecutores como Pablo García, Tommy Denander, Christian Vidal o el propio Lorca… y se las arregla para buscarle las cosquillas al género, ahí están “Bajo Un Disfraz” o “Because Of You”, sin que ello signifique traicionar sus mismas esencias. Un trabajo de orfebrería técnica que no esconde la gran labor realizada desde el plano puramente compositivo. Un disco que, desde antes de ayer, debería ocupar lugar de privilegio en la vitrina de cualquier fan del género.

Texto: David Naves

El Rock Volverá A Sonar En El Tizón

La gijonesa Sala El Tizón regresa a la actividad un año después del abrupto parón provocado por el fallecimiento de José García (Pepe Tizón). La gerencia encabezada por Sonia Fernández apuesta por revivir el histórico pub ubicado en la Calle Capua el próximo 13 de febrero con una programación que en sus propias palabras califica como variada y en la que sonará mucho rock.

Gran noticia de la que nos alegramos enormemente ya que no fueron pocos los buenos momentos que H.M.B. pudo disfrutar en el emblemático establecimiento gijonés.