Crónica: Voul + Al Final Solo Habrá Cenizas (Oviedo 9/5/2026)


Noche de Sludge” fue una de las propuestas en la extensa programación de la ovetense Lata de Zinc, que tuvo lugar el pasado sábado 9 de mayo. Un cartel sugerente con dos bandas del género: Al Final Solo Habrá Cenizas y Voul, que harían suyo el lema que figuraba en el mismo: “always sludge, always antifascist”.

Tal pareciera que todo estaba preparado para generar a la perfección un ambiente lúgubre y plomizo. Ya desde la calle, con un clima desapacible y que no invitaba mucho a salir de casa (como así lo atestiguó la escasa afluencia de público) y entrando en la sala, perfectamente preparada para la ocasión, con su habitual oscuridad e invasión de humo, intuíamos lo que iba a acontecer. El escenario, sobrio, una batería y un micrófono, dos banderas de Acción Antifascista cubriendo tímidamente los amplis dispuestos a derecha e izquierda y, como novedad, una luz láser verde que proyectaba finos rayos hacia la sala. Suficiente. Y sensación de soledad, nada más abrir la puerta. El ambiente parecía desalentador y un tanto depresivo. Pero nada más lejos de la realidad. Pasados unos minutos de las nueve de la noche, el escenario se llena con la presencia del dúo coruñés Al Final Sólo Habrá Cenizas, ante unas cuarenta personas, que se mantienen a lo largo de toda la velada. Edu (guitarra y voz) y Zalo (batería) realmente llenan, arrastran, llegan. Qué bien engrasada ha de estar la maquinaria en las bandas de solo dos componentes, para poder, ellos solos, transmitir su mensaje sonoro del mismo modo (o incluso mejor) que una banda con más músicos sobre las tablas. Y esta banda, ¡vaya que si lo estaba!

Como decía, humo, luces rojas, humedad, el underground en su máxima expresión y primera bofetada en la cara con “10000 Años”, de su última obra “Lodo”, a la cual le pegarían un buen repaso a lo largo de los intensos cuarenta minutos de su actuación. Una propuesta, la de los gallegos, que se mueve entre el slugde, el doom, sonidos más garajeros y mucha actitud. “Tumbas” y “XIII” llegaron a nuestro estómago como un martillazo y es que, si la voz rasgada de Edu y la suciedad de sus riffs se muestran brutales, no se queda atrás la contundencia de la pegada de Zalo, con su camiseta de Neurosis, clara influencia en el dúo gallego. Estaban sonando tronadores. Tras este inicio que nos dejó clavados en el suelo, degustando esos rasgueos y esa percusión endiablada, se presentan y nos dicen que van a tocar dos temas nuevos. Buena recepción del material inédito por parte del público que se van acercando más al escenario. De nuevo, el vertiginoso ritmo de la batería nos estaba dejando embobados.

Partes cadenciosas, que empiezan pesadas, arrastrándose para ser rotas por una batería que irrumpe sin piedad y diálogos entre ambos instrumentos para rematar con una pequeña parte cantada. Hubo un momento en que las luces de la sala se bajan, quedando casi a oscuras, mientras el humo no dejaba de estar presente. Y llega el final con un “Palestina Libre”, no sin los debidos agradecimientos a los responsables de la Lata de Zinc y a Voul. Rematan con una espléndida “Tierra Sangra Fuego” dejando dibujada una expresión de satisfacción en los presentes.

Pocos cambios y poco tiempo de espera para el regreso a los escenarios asturianos de la banda madrileña Voul, que allá por el mes de agosto del pasado año ya dejaban patente su gran desempeño sobre las tablas en el Stonefest (crónica). El ambiente seguía sumido en la neblina física y emocional que había dejado Al Final Sólo Habrá Cenizas. Edu Rodríguez, el hombre tras los parches, y que es la parte central de la banda, ya que también cumple la función de vocalista, hizo buen acopio de baquetas (las podría necesitar) y comparte con la parroquia su botella de whisky, tras el primer tema. “Fear” y “Pain Brigade” marcan el comienzo de otra actuación memorable y otra lección de percusión orgánica, sin artificios ni añadidos, solo pura rabia descargada sobre los parches. Como comentaba al principio, a pesar de que la atmósfera sonora podría parecer un tanto depresiva, no se reflejaba así en el rostro entusiasmado de los presentes.

Disfrutamos de las líneas del bajo en “The Ripper”, el ex Adrift, Dani, sabe lo que se trae entre manos y junto a la guitarra de Alberto completan el trío que va a sonar tan compacto como contundente. Turno para los agradecimientos y aplauso para el responsable de la sala, para continuar con una versión de los Bad Brains, dejando una impronta más hardcore punk. La Telecaster de Alberto se muestra más salvaje para ralentizarse en el siguiente tema, como su nombre indica, “Ralentiez”.

Directos y oscuros, con inspiración en las miserias cotidianas, creando una sensación de desesperanza, con pasajes siniestros y agónicos, concretados en la rabia con que aporrea Edu su batería, la música de Voul nos estaba dejando a los presentes absortos y profundamente impresionados, al borde de un abismo que nos esperaba, “The Abyss Awaits”. En este tema destaca, de nuevo, la conjunción de partes más lentas e hipnóticas, rotas por el protagonismo de la batería, en una suerte de desenfreno y descontrol. Agradece aquí Edu nuestra presencia y “que les den a los sionistas”, “Genocide” continúa con esa descarga que violenta a los parches en cada golpe, ante la mirada de admiración de aquellos que saben cómo se toca un instrumento de estas características.

Tras “Mi Ruina”, así presentada en castellano, dan por finalizada su intensa hora de actuación con el rápido “Fucked Up The System” que también es el cierre de su último trabajo “Fear”. Si a la crudeza, densidad y emocionalidad de Al Final Sólo Habrá Cenizas le unimos la rotundidad y pesada sonoridad de Voul, podríamos decir que ambas bandas cumplieron con creces aquello de dedicarle una noche al slugde. Solo podemos decir que valió la pena desperezarse para acudir a un evento de estas características. Agradeciendo a las bandas por su buen hacer y por su contribución a esta crónica, no queda más que despedirnos hasta la próxima.

Texto y Fotos: Erundina Artidiello

Crónica: The Hangmen (Avilés 8/5/2026)

¿Por qué The Hangmen llevan 40 años en activo? Que mejor forma que ir en persona y comprobarlo. Si ya al poco de poner las entradas en venta, arrasaron, con un fulminante «sold out» en nuestra querida segunda casa, la Factoria Cultural. Sólo quedaba disfrutarlo.

Pistoletazo de salida de la banda angelina con retraso pero con recámara cargada. A las 21:13 horas hacen sus honores Jimmy James (guitarra), Angelique Congleton (bajo) y Jorge Disguster (batería) sin olvidarnos del único superviviente y miembro fundador, Bryan Small al frente. Primer disparo con su octavo y más reciente álbum, “Stories To Tell” con el tema “Broken Heartland” donde el sonido de garage comienza y hace presencia en toda la sala. Para dar paso a un tema del albúm «Metallic I.O.U.«, “Loner, Junkies & Liquor Stores”, historia evocando temáticas de desolación y vida marginal. Nos deleitan y regalan un nuevo tema “Real Blues”, que esperemos que se convierta en su próximo álbum. El calor comienza ser palpable tanto del público como sobre el escenario.

Defienden un repertorio de su extensa carrera, que realmente es lo que nos vienen a demostrar y celebrar, un cuarenta aniversario, que a pesar de cambios de discográficas y sobrevivir a sus adicciones, les queda mucho rock underground que dar. Magistral combinación de clásicos del álbum «Cactusville» (2019), “Looking For Blood” y “Man In Black´s Hand”, y del «East Of Western» (2012) como “Homesick Blues” y el mítico “Railroad Man” donde el propio, Bryan comenzaba a despojarse de sus atuendos, chaqueta vaquera y más tarde de su camisa. Para quedarse con su camiseta de tiras para sacar al mismísimo verdugo interior, con una apuesta en escena impecable tanto su voz como con el juego de su guitarra. Un Bryan carismático y seductor.

Hacen participe en el escenario a Lucas Miralpeix, compañero en su gira española por su paso de las 11 ciudades afortunadas. Tocando un instrumento inusual, llamado cowbell (cencerro) en un tema de su último álbum “Bayou Moon”. Un magistral Jimmy James, que si ya me impactó su forma de tocar la guitarra con riffs limpios con el uso del “slide”, acabó enamorándome con su armónica. Cierre de tema con brindis de cerveza incluido y super merecido.

Dan paso a temas del albúm «The Hagmen» (1989) como “Coal Mine”, con cortes más recientes y la versión que han hecho suya del “Russian Roulette” de The Lords Of The New Church y broche final con “Blood Red” de «Loteria» (2004) Si Bryan demostró ser seductor y carismático sobre tablas, Jimmy la explosión de un buen cocktail “on the rocks”, con un show magistral de baile de dedos. Sin olvidarnos de una discreta Angelique, que le robé dos sonrisas 🙂 con una base rítmica de diez al bajo. Todo ello acompañado por la intensidad y energía arrolladora de Jorge, el batería.

Está clara la respuesta de que porque siguen en activo. Bolo demoledor con una energía arrolladora que no dejó indiferente a nadie. ¡¡Un bolazo!! Esperemos volver pronto a disfrutarlos al más puro rock and roll. Porque The Hangmen tienen muchas más “stories to tell”.

Gracias a The Hangmen por conversar conmigo un ratito, os espera otro cachopo!! Gracias a la Factoría Cultural de Avilés dentro de su apuesta de ciclos musicales y a Factoria Sound por hacerlo posible.

Texto y Fotos: Carmen González

Z! Live Rock Fest 2026: Cambios En El Cartel

Evil Invaders y Dominium toman el relevo de Crematory y Adam And The Metal Hawks (AMH) mientras que Brothers Of Metal pasan a la programación del sábado 13 de junio.

Crematory cancelan su participación en el festival debido a problemas de salud de uno de sus miembros mientras que la causa de Adam And The Metal Hawks (AMH) son complicaciones logísticas en su gira. Los relevos mantienen y elevan el nivel del plantel, Evil Invaders, han labrado una gran reputación gracias a su combinación explosiva de speed, thrash y heavy metal clásico. Dominum han irrumpido con fuerza gracias en la escena con su particular universo conceptual, metal melódico y el power metal se mezclan en una narrativa oscura y cinematográfica inspirada en el imaginario zombie.

Abono completo y todas las modalidades de entradas disponibles a través del siguiente enlace:
https://zliverock.com/entradas/

Crónica: Vargas Blues Band (Oviedo 8/5/2026)

Apenas año y medio después de su paso por el Teatro El Llar de Corvera (crónica) regresaba a los escenarios asturianos la Vargas Blues Band, o lo que es lo mismo, Javier Vargas a la guitarra, Peter Kunst a la batería y Luis Mayol al bajo. A falta de nuevo disco que presentar,  «Barrio Blues» verá la luz en el mes de junio, el repertorio contaría con una nutrida representación de temas de su último trabajo discográfico «Down Under Blues«. Disco editado en julio del pasado año profundamente influenciado por la extensa estancia de la banda en Australia e incluido en su libro autobiográfico «Historias De La Carretera» que un servidor y un buen puñado de asistentes nos llevamos gustosamente a casa.

Más comunicativo que en Corvera, el guitarrista departió en varias ocasiones con el público pasajes incluidos en el libro. La charla con Eric Clapton tras un concierto en el Royal Albert Hall londinense gracias a su buena relación con el malogrado Tim Bogert sirvió como antesala a la interpretación de «Sunshine Of Your Love«, el clasicazo de los Cream.

Viajes de ida y vuelta a través de su trayectoria con la dupla Kunst/Mayol alternando la voz solista nos hicieron degustar temas tan dispares en el tiempo como «Hard Time Blues» de su segundo álbum «Madrid – Memphis«, «Black Cat Boogie«, «Texas Tango» a composiciones más recientes como «Magic Train«, «Long Way From Home» o «Conductores Suicidas«, escrita originalmente para Joaquin Sabina allá por 1992 y que formará parte su mencionada anteriormente próxima obra de estudio. La que parece fija en el repertorio es «Blues Local«, canción que reivindica la maltratada escena musical casera.

Comentó la espiritualidad que abraza el actual Carlos Santana, que seguro copará un episodio del libro. Recordemos que Santana grababa allá por 1994 una versión de «Blues Latino«, clásico tema instrumental del maestro madrileño. Fruto de esa buena sintonía el próximo disco contará con la colaboración de Andy Vargas, voz de la formación liderada por el guitarrista mexicano. Hubo tiempo para recordar al tristemente desaparecido Gary Moore a través de una interpretación sobria y comedida de «Parisienne Walkways» del genio irlandés.

Casi 2 horas de show, buen sonido y complicada iluminación para quien intentara tomar pruebas gráficas de la velada, que dejaron satisfechos a la mayoria del medio centenar de incondicionales que se acercaron la noche del pasado viernes al Gong Galaxy Club y la sensación de «un día más en la oficina» para los de paladar más exigente.

Turno para fotos y firma de unos libros que practicamente volaron del puesto de merch. Siempre es un placer charlar un rato con unos protagonistas tan amables en las distancias cortas como profesionales encima de un escenario. Como nos recordó en uno de sus «speech» el maestro del blues latino, gracias al blues por poner voz a un planeta sin voz.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Breakdown Fest (Oviedo 8/5/2026)

Y el metal extremo, en sus distintas formas, de nuevo se hizo carne en la capital del Principado. Regresó el Breakdown Fest y lo hizo con Estilo como epicentro, reuniendo en la remozada sala a los canarios The Zeronaut, los ciudarealeños Incordian, los vigueses Titano y los asturianos Sound of Silence. En un fin de semana sobre saturado de oferta, aún cuando se cayó alguna de las citas, el sarao que nos ocupa no lo tenía nada fácil…

Ni tampoco The Zeronaut cuando toman el escenario de la sala. Poca gente aún, algo que, de todas formas, lejos de arredrar a los de las islas, nos conminó a seguir bien de cerca su death melódico de corte clásico. Una forma de entender el melodeath que, de entrada, me recordaba a los catalanes Ravenblood (mi última visita a esta sala había sido precisamente para verles, lo que son las cosas) y un sonido donde, al comienzo, se echaba en falta una batería con más presencia. Inconvenientes que se irían arreglando con el trascurso del set y que, de todos modos, tampoco empañaron su descarga.

Pero ellos tienen buenos temas. “Dead Machines” cae como una losa sobre la sala. Víctor Nassar, bajista y voz, había ironizado con que querían “traer algo de sol pero no cabía en la maleta”. Aquí se mostraron sólidos, casi rocosos, añadiendo unas pizcas de pesadez a su metal extremo. El propio Nassar agradeció a la gente su presencia allí, “somos pocos pero dispuestos”, para después arremeter con la cara más vigorosa del cuarteto. “Under The Righteous’ Flag” entrega una visión algo más épica. Lástima que no pudiéramos oír esa segunda voz de Ruymán Santana. En cualquier caso, bien están esos solos que trama junto con Francisco González. “Ahora vamos a bajar un poco el tono”, adelantó Nassar. Y procedieron a descargar “Through The Night”, con un tiento más heavy en melodías con pasajes más tranquilos y, ahora sí, esa segunda voz de Santana.

Nos veía “muy peinaos” aún Nassar, de ahí que procedieran con “In The Throes Of Bliss”, que encerraba su cara más vibrante y nerviosa. No fue mucho el rato del que dispusieron, apenas media hora, pero a fe mía que lo aprovecharon. Sin olvidarse de los debidos agradecimientos, cuesta (como es lógico, por otro lado) ver a bandas de las islas por estos lares, procedieron con un tramo final donde destacaron los solos doblados de “Slowly We Rust” o esa pesadez final de “What Lies Below”. A buen seguro que más de una cabecita se quedó con su copla.

Le llegaba el turno entonces a los thrashers Incordian. La banda, que hubo de cancelar su paso por el Mosh Fest (crónica) hace ahora un año, tenía el viernes una ocasión que ni pintada para sacarse esa espinita. Y desde luego le pusieron ganas y empeño. Arribaron a Oviedo en formato cuarteto, lo que de todas formas no amilanó a los chicos. Y es que ya desde la inicial “Su Ley y Su Dios” ponen todo de su parte para que la gente se lo pase en grande. Tal es así que ya desde ese arranque se pudo ver algo de movimiento frente al escenario. “Gasolina y Llamas” propone después a unos Incordian rebosantes de pesadez y groove. Paco Sánchez al micro, no cesaba de moverse por todo el escenario, buscando siempre la conexión con la gente a cada momento.

Sería el propio frontman quien aparecería con una señal de tráfico por el escenario, pidiendo a los presentes que se movieran en círculos. Todo para una “De-Mente” que, sí, desató algún que otro circle pit en Estilo. Con sentidos deseos de fallecimiento para algún que otro genocida, que cada cual se haga su composición de lugar, “¿Dónde Está La Muerte?” destapa su cara más venenosa. Blast beats en baterías y mucho baile frente al escenario, Incordian no hacían prisioneros. Todo ese thrash incendiario y venenoso no oculta, no obstante, la cara más lúdica del eventual cuarteto. Y es que “vamos a hacer una romántica”, exclamó Paco Sánchez, y lo que resultó de ello fue “Peste”, esa pequeña broma perteneciente a su último largo “De-Mente” (reseña).

Y no, Diva Satanica no estaba allí para sumar sus voces en “La bestia Ya Despierta”. Lo que despertó, sin embargo, fueron las ganas de fiesta tanto de los presentes como del propio vocalista, quien no dudó en bajar a mezclarse con el público. Para la recta final quedan la tan fugaz como cómica “Muerte x Churro”, “Mugre Humana” (con Txeffy sumando voces en estribillos) o la muy bailonga “Thrashtornaos”. Si usted tiene un problema y se los encuentra, “¡cuidado con el cerdo!”. Tan contestatarios y protestones como divertidos y contundentes.

Titano, recentísima formación deathcore viguesa, asaltaba la capital asturiana con apenas una referencia bajo el brazo, el Ep “Apex”, y muchas ganas de derribar la sala hasta sus mismos cimientos. Se les puede echar en falta (o no) el escaso material con el que irrumpieron en el Breakdown Fest, pero de ningún modo el buen sonido del que gozaron y lo compactos que acertaron a sonar.

Porque ya desde que atruena esa Harley Benton de ocho cuerdas y nos inundan las diversas bombas de sonido, uno palidece ante la pegada de los gallegos. Triple M en voces mostró una gran habilidad a la hora de bailar entre registros agrios y oscuros. Haciendo buen uso del podio que colocó al frente del escenario y retando en todo momento al público. Fue la cara más visible de una banda por otro lado sobria en lo escénico. En cualquier caso, “Last Of The Brood” añadió algo más de nervio a su deathcore. Y, en consecuencia, la batería sufrió los rigores del directo. Un kit que a un tris estuvo de echar por tierra su descarga.

En cualquier caso los disfruté cuando exhibieron algo más de músculo técnico. También un pulso más melódico. Y aunque me costó reconocer la versión que introdujeron (“Disengage” de Suicide Silence según nos chivaron, nos hacemos mayores sin remisión), la gente a mi alrededor la recibió de muy buena gana, coreando incluso las melodías provenientes de la ocho cuerdas de Dyable. Precisamente él junto al batería Elvis Hernández se quedarían a solas sobre las tablas para darle un descanso a Triple M. Él y la banda al completo volvieron para intentar demostrar su mejor cara. Que fue el hecho… solo a medias. Al punto de que Titano acabaría por repetir el corte porque las cosas se hacen bien o no se hacen. Para el cierre quedaría, qué cosas, otra repetición, la del primer corte que habían tocado, “Deo Vashara”, dejando claro que son una banda joven, algo escasa aún de repertorio, pero con mimbres suficientes para armar mucho ruido en la escena deathcore estatal. Queda dicho.

El pasado viernes, Sound of Silence se tiraron desde un octavo y sin red. “A New Level Of Suffering” (reseña) veía la luz hace escasas fechas y la presentación del mismo resultaba, quizá, algo temprana. Dio igual. Tienen la lección tan aprendida, suenan tan sólidos y engrasados, que uno piensa cómo es que esta banda no ha alcanzado cotas mayores en su ya larga travesía por la escena estatal.

Y es que ya en “Life After Magma” queda patente que van a hacer lo que quieran con nuestras cabezas. Con nuestros cuellos. No hay concesión de ningún tipo. A degüello, Jorge Rodríguez marca el paso y la dupla Nague & Rubo empasta riffs y melodías sin perder agresividad ni tampoco clase. El tema que da título a ese último trabajo los devuelve a sus raíces más melodeath y, al final, a Nefta, voz del quinteto, le sobraban la sudadera y hasta los pantalones. En “Ritual Massacre” están sonando intensos como demonios. De un lado al otro de las tablas, Viti paseaba su bajo y también su gesto risueño mientras engranaba con las violentas andanadas de Jorge en baterías. “Uncertainty / Path To Hope”, Rubo con sus poses de toda la vida, y unos Sound of Silence que acertaron a sonar más melancólicos de cara al epílogo.

Hasta aquí llegaba la presentación del nuevo álbum. De ahí en adelante el set consistiría en un cumplido repaso a obras anteriores, con alguna que otra sorpresa. Hubo “Tensa Calma”, si bien Nefta hacía poco honor al título, correteando de un lado al otro del escenario, subiéndose al podio y no dejando una sola gota en el tintero como, por otra parte, viene siendo habitual en él. Hablaba antes de las poses habituales de Rubo. Otro de los gestos que acostumbran a repetirse es el de Nefta pasando por entre las piernas de Viti. Un clásico ya de la banda asturiana y que sucede en “Nunca Seré Feliz”. Sí que eran felices, no obstante, quienes se encontraban frente al escenario. Pienso que no era para menos.

Dmitry Stalingrado dio un pequeño descanso a Nague para “Felices Bajo Tierra”. “Abajo, arriba, abajo…” bromeaba Nefta antes del breakdown. Incluso hubo ronda de espontáneos aquí. Pelayo López primero, Gin (After Salem) después. Más que nunca: una fiesta. Esto se llama “Sacrificio…” (de una vida atormentada) exclamó Nefta. Y, con él y su banda, nos retrotraímos hasta el álbum de 2009 “El Funeral De Las 10 Almas”. Hubo wall of death aquí, con presencia del propio frontman (“espera que voy p’allá”) y en general mucho movimiento entre sus fieles. Para el tramo final fueron quedando viejas perlas del quinteto. A saber: “Un Nuevo Anochecer” o “Viendo Al Cielo Llorar”, pero mi favorita de este tramo final, qué le vamos a hacer si la cabra siempre tira al monte, es “Densa Niebla”, con un Nefta llevado en volandas, una vez más (y van…) y la banda confirmando que sigue tan enérgica, efectiva e incluso disfrutona como siempre. Todo clase y pegada.

Puede que el público no respondiera en el número que barruntamos algunos antes de llegar a la sala. Puede que la oferta del pasado fin de semana, como dije más arriba, fuese de todo punto desproporcionada, hipertrofiada… Pero ello no quita para que las cuatro bandas aquí presentes dieran lo mejor de sí para otro buen Breakdown Fest. Que no muera la idea, siga viva en el futuro y nosotros que lo veamos (y lo contemos). Por mi parte nada más. Agradecer a Nefta el trato y las facilidades dispuestos en favor de esta crónica, mandar un saludo tanto a bandas como a los habituales de siempre, de toda la vida, y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Erundina Artidiello

Agenda: State Of Crime & Science En Oviedo

Regreso a la capital del Principado para los gijoneses State Of Crime & Science. Tras su paso en enero de 2025 por la Lata De Zinc el próximo sábado 9 de mayo recalarán en las instalaciones del Kuivi para presentar su nueva alineación tras la llegada de Mathias Monzón como nuevo batería.

A partir de las 21 horas y con acceso libre la formación alternativa presentará su última obra de estudio (reseña) publicada el pasado año a través de Tunguska Media Factory

Crónica: La Gripe y Tú (Gijón 24/4/2026)

El pasado 24 de abril fue una noche para recuperar, con nostalgia, los grandes éxitos e himnos intergeneracionales de los añorados Platero y Tú. Un evento marcado como imprescindible en mi agenda y que suponía el regreso a los escenarios asturianos —concretamente a la Sala Acapulco de Gijón— de los bilbaínos La Gripe y Tú.

Para quien no los conozca, La Gripe está integrada por la sección rítmica de los Platero tras su disolución: Jesús García a la batería y Juantxu Olano al bajo, junto con Txema Olabarri a la guitarra y la voz. Tras tres discos publicados y varias giras como power trío, decidieron, por “petición popular” y tras las magníficas sensaciones que dejó un concierto homenaje a Platero y Tú celebrado en diciembre de 2023 en la capital vizcaína, embarcarse en una gira dedicada a rescatar los clásicos de su banda de origen. Ya como La Gripe y Tú, incorporaron a Fran Malanoche a la voz y guitarra, logrando un sonido aún más próximo al de los Platero.

La apertura estaba prevista para las 21 horas, pero el aspecto de la sala en esos primeros minutos resultaba bastante desalentador: apenas una decena de personas en el interior. Parecía que el desastre estaba servido. Hacia las 21:30, Juantxu y Txema abandonaron el camerino para mezclarse con ese poco público, dando lugar a un meet and greet improvisado en el que no dudaron en hacerse fotos con quien lo solicitara, generando charlas distendidas, risas e incluso —me atrevería a decir— preparando una de las sorpresas del concierto. Un gesto de cercanía que los engrandece.

Para las 22:00, hora anunciada para el inicio, el ambiente había mejorado notablemente, con unas 200 personas dispuestas a revivir esas canciones que forman parte de la banda sonora de la vida de muchos de nosotros. Con un escenario sobrio, sin artificios, la banda apareció pasados unos minutos de la hora prevista. Juantxu se dirigió al público: “Buenas noches, ¿estamos todos? Los del baño, que empezamos”. Y arrancaron con fuerza, enlazando “Tiemblan Los Corazones”, “No Quieres Saludar” y “Voy A Acabar Borracho”, que culminaron deseándonos buenas noches y salud.

Mis sospechas se confirmaron desde esos primeros compases: iba a ser una velada de auténtico karaoke. La audiencia, muy entregada, coreaba cada estrofa al ritmo que marcaban los músicos, algo que el propio Juantxu reconoció: “Sois pocos pero cantarines”, comentó. La energía que desprendían desde el escenario era impresionante, especialmente su cantante, que no dejaba de saltar, correr o gesticular, llegando siempre a tiempo al micro. El sonido era excelente; no así la iluminación, con unos proyectores traseros que generaban contraluces que dificultaban ver a la banda y un deslumbramiento molesto en más ocasiones de las deseadas. Aun así, la música mandaba, y tocaba continuar con otro de los momentos más esperados: la archiconocida “Alucinante”.

Juantxu, quizá el más comunicativo con el público, aprovechó mientras afinaban para contar un chiste y ganarse aún más a la audiencia antes de retomar su etapa con Platero con otra terna imbatible: “Entre Dos Mares” —con un eskerrik asko, Gijón por parte de Fran al terminar—, “Cómo Has Perdido Tú” y “Tras La Barra”, que dedicaron, como no podía ser de otra manera, “a los camareros, camareras y a todo el que tenga una cerveza o un vaso en la mano”.

Bromearon diciendo que el calor que les transmitíamos les obligaba a volver a afinar antes de dedicar “Me Dan Miedo Las Noches” a todo el que esté enamorado, lo vaya a estar o lo estuvo en el pasado. La enlazaron sin pausa con “Ya No Existe La Vida” y “No Hierve Tu Sangre”. Quizá fuera Fran Malanoche quien tuviera la tarea más complicada: sustituir a Fito en temas tan arraigados en la memoria colectiva supone un desafío enorme, pero Fran demostró con solvencia que está a la altura, aportando un toque personal que los actualiza y hace suyos. Su actitud sobre las tablas —sin parar de moverse, acercarse a las primeras filas, intercambiar gestos cómplices con sus compañeros— y su calidad musical tanto a la guitarra como a la voz contribuyeron a que su interpretación perdure en nuestra memoria.

Para “Mari Madalenas” subió Juanma, uno de los técnicos, que acompañó a Juantxu en los coros. Antes del solo, un “Suelta la fiera, Txema” nos preparó para otra interpretación memorable, con gestos, cercanía y una entrega admirable. Continuaron con “El Roce De Tu Cuerpo”, y ni el calor ni los focos molestos impidieron que la cantáramos a pleno pulmón. “Joder, ¡cómo canta Gijón!”, exclamó Juantxu al terminar. Preguntó si estábamos cansados y, tras un rotundo “¡No!” del público, siguieron con “Tu Pelo Rojo”, tema original de Sedientos, antiguo grupo de Txema, con la voz principal a cargo de Natxo, liberando a Fran, que junto a Juantxu se ocupó de los coros. La batería introdujo “Barrancos Rocosos”, otro de los temas de La Gripe, nuevamente con Natxo como voz principal. La banda funciona como una máquina perfectamente engrasada: cada uno ocupa su lugar en cada momento, y entre todos logran una conexión total con su público.

Retomaron el repertorio de Platero con “Por Fin”, en la que Juantxu volvió a pedir la colaboración de Juanma: “¿Dónde está el puto corista?”, bromeó. Llegó el turno de “Un Abecedario Sin Letras”, muy reconocido y coreado, que supuso otro de los puntos álgidos del set, que no decayó cuando, entre bromas —“Dejamos la música del siglo pasado para pasar a tocar música culta”—, presentaron “Inmanol”. Para “Ramón”, un tema que, según dijeron, nunca les habían pedido que dejaran de tocar pese a tratar sobre un hombre maltratado, Txema cambió de instrumento y salió con una guitarra de doble mástil (perdonad que no sea entendido en guitarras, pero creo que era una Harley Benton DC-Custom II), que mantuvo en “Al Cantar”, dedicada a los amigos que ya no están, a los que están lejos y a los que no han podido venir. Tras esta, se retiraron al camerino.

Poco tardaron en regresar. Tomando de nuevo la palabra, Juantxu preguntó si se ceñían al guion o arriesgaban, y se respondió a sí mismo diciendo que seguirían el plan y luego verían. Y lo que marcaba el guion era que la guitarra de Natxo empezara a sonar entre el público introduciendo “Cantalojas”, durante la cual aprovecharon para presentar a todo el equipo: empezando por Txema, Fran —del que comentaron que además de batería era su chófer y hacía alguna tarea más—, sin olvidarse de Sonia en el merch, Juanma, técnicos de sonido, de luces… Personalmente, siempre disfruto este tipo de agradecimientos en los que se reconoce la labor de quienes están detrás de los focos.

La locura volvió a desatarse con la siguiente, uno de sus himnos más emblemáticos: “Hay Poco Rocanrol”, con Fran cantando entre el público. Y llegó otra de las sorpresas de la noche, la salida de guion a la que Juantxu se había referido y que nos pidió que no grabáramos: una improvisación por parte de uno de los asistentes, al que invitaron a subir para interpretar junto a ellos “A Un Tipo Listo”. Sospecho que esa participación se gestó en las charlas del meet and greet. Sin duda, un detalle que hizo único el concierto de Gijón.

Encararon la recta final con “Juliet” y, tras un efusivo “Mil gracias, Gijón”, se despidieron con “Si Tú Te Vas”, en la que invitaron al niño que estaba junto a mí —quien, como ya dije, se sabía todos los temas al dedillo— a subir al escenario y cantar junto a ellos. Seguro que se llevó un recuerdo imborrable. Tras el concierto, nuevamente tanto Juantxu como Txema se mezclaron con el público y no dudaron, pese al comprensible cansancio, en hacerse fotos y charlar con todo el que se lo pidió, poniendo un broche de oro a una actuación ya de por sí extraordinaria.

Quiero aprovechar estas últimas lineas para agradecer a la banda esa cercanía mostrada y a la sala y su personal todas las facilidades que, como siempre, nos ofrecieron. Nos vemos en el siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Agenda: Cobardes En Gijón

Nueva parada en Asturias para la formación rockera navarra Cobardes. El próximo sábado 9 de mayo llegarán a la gijonesa Sala Acapulco inmersos en la presentación en vivo de su nueva obra de estudio «Balance De Daños» publicada a través de El Dromedario Records el pasado mes de abril.

La formación liderada por la voz y la guitarra de Javier Janices «Cordobés» presentará sus nuevas canciones a través de un rock and roll directo, de letras poéticas y fuerte presencia escénica.

Entrada anticipada 15€ a través del siguiente enlace:
https://www.enterticket.es/eventos/cobardes-en-gijon

Lion Rock Fest 2026: Michael Schenker & Robin McAuley Cabeza De Cartel

La cuarta edición del Lion Rock Fest ya tiene fecha, primeras bandas y cabeza de cartel confirmados. La cita con el hard rock del más alto nivel regresará el sábado 7 de noviembre de 2025 al Palacio de Congresos y Exposiciones de la capital leonesa.

A falta de cerrar el plantel de bandas Michael Schenker ejercerá como cabeza de cartel gracias a un show especial con Robin McAuley a la voz. A falta de cerrar esta nueva entrega compartirán escenario con la formación sueca Art Nation, maestros del rock melódico con toques progresivos, la formación británica Midnite City y el combo hard rock suizo Fighter V.

Oferta de lanzamiento de entradas anticipadas disponible hasta las 23:59 horas del martes 5 de mayo a través del siguiente enlace:
https://www.ticketmaster.es/event/