Crónica: Teksuo + As Life Burns + Maverick (Oviedo 21/3/2026)

En Asturias podemos presumir de muchas cosas, entre ellas, de la cantidad de bandas de la escena metalera que tenemos, en todos sus géneros y subgéneros. Algunas con proyección nacional e, incluso, internacional, y muchas con trabajos de enorme calidad artística. Entre estas últimas, se encuentra Teksuo, banda de metalcore con gran trayectoria (casi veinte años desde su primera demo), reconocida, pero no lo suficientemente valorada (desde mi punto de vista). El pasado 13 de marzo estrenaron su nuevo trabajo “The Glow Before I Go” (reseña), comenzando la gira de presentación del mismo en Oviedo, el 21 de este mes, junto a unos habituales en sus conciertos asturianos, As Life Burns y Maverick.

El lugar elegido para dicho estreno fue el escenario grande de Kuivi Almacenes, en Oviedo, un espacio que, de momento, se presta a este tipo de eventos y esperemos que se pueda mantener a pesar de los obstáculos que, de vez en cuando, han de salvar.

Cumpliendo los horarios, a las 21:30 horas aparece sobre las tablas, el quinteto de Mieres, Maverick. Habría unas 50 personas justo cuando suena la intro, pero el aspecto de la sala mejoró en escasos minutos, el tiempo que tardó la gente en darse cuenta de que aquello había empezado.

La propuesta de la banda difiere del estilo metalcore que iba a inundar el resto de la noche, siendo el de los mierenses un punk rock ágil y divertido, muy al gusto de sus acólitos, que no cesaron en corear tema a tema, desde los primeros: “Mil Golpes” y “Cometas”. Tras esta apertura, aprovecha un entusiasta Misa para saludar y agradecer a Teksuo por su invitación, pidiendo ruido para ellos.

Maverick parecían sentirse en familia. Salieron a pasarlo bien y eso se transmitió al personal que ya iba entrando en calor, aunque Misa señala que parecemos un poco dormidos. Justo antes de “La Espiral”, el cantante consigue que la gente se acerque al escenario, siendo este uno de los temas más reconocidos de la banda, a tenor del movimiento y el fervor del público en sus cánticos. “Demostradme que la sabéis de verdad”. Quedó claro. Luego vienen otras dos apuestas seguras: “Luces De Ciudad”, donde señalan a la protagonista del vídeo, elaborado para este tema (Marina Fortes se encuentra presente en la sala). Y una corta y más punky “Travis”, en la que colaboran Torri y Oriol en la labor coral.

Siguen con “Los Días Más Oscuros”. Casi al final de este tema, irrumpen unos segundos del “Never Gonna Give You Up” de Rick Astley, como si se tratara de una interferencia, retomando después el final de la canción. Un pequeño descanso para presentar el inédito “Su Legado”. “Este seguro que no os lo sabéis”, indica Misa, ya que estará incluido en el que será su próximo disco. Una canción que habla del legado de los abuelos. Lo novedoso no restó un ápice en la entrega de los presentes.

Con “No Hay Final” y “El Miedo En Vuestros Ojos” se despide el combo mierense, dejando un muy buen sabor de boca entre sus seguidores y rematando ya con un pequeño “wall of death” sus, aproximadamente, cuarenta minutos de actuación. Diremos que el sonido fue mejorando en el transcurso del concierto, como les ocurrió también a Teksuo y As Life Burns, pero bastante aceptable en el caso de Maverick.

Eran las 22:30 horas cuando comienza a sonar la intro que acompaña a “Thirst For Tears”, en un escenario adornado con los roll up y el telón de la banda anfitriona, Teksuo. El quinteto de espaldas al público y con poca luz, comienza esta gira de presentación con los dos primeros temas que abren su recién estrenado “The Glow Before I Go”: “Thirst For Tears” y “All You Wanted”. Por desgracia, el sonido no les acompaña en esta primera entrega. Podemos escuchar la poderosa voz de Diego y el retumbar de la batería de Luis, opacando la labor de bajo y guitarras.

Esta situación se fue subsanando a partir del tercer tema “Raise The Flag”, donde destaca la labor de Constan al bajo y una batería con mucha presencia, marcando las líneas de un metalcore más clásico. Teksuo logra crear una atmósfera que engancha entre la portentosa y versátil voz de Diego y el acompañamiento instrumental del resto de los componentes. Algunos cierres son memorables.

Pequeño respiro para saludar al respetable, pedir aplausos para el resto de las bandas e instar a “celebrar la vida”, al tiempo que presenta otro de los cortes del nuevo álbum, “Sailing To The Unknown”. Aquí ya se nota la comunión total entre público y banda. El tema nos lleva a navegar entre una melodía hipnótica, rota por las estrofas afiladas que imprime Diego. Tal parecía que la canción ya tuviese una gran andadura, a tenor de cómo fue recibida y coreada.

Digamos que el repertorio presentado por Teksuo alternó de una manera muy equilibrada, temas del último EP “Lost In A Dream”, editado en 2024, junto con los del último trabajo, y algún otro aporte de aquel “Nure-Onna”. Es en “Lost In A Dream” donde Diego pide un acercamiento del público y una mayor energía, que obtiene al instante, a la par que va provocando que la gente coree, a modo de acompañamiento, mientras David desgrana unos excelentes riffs.

Para “One Of A Kind”, Diego pide la presencia de su colega Misa, con el que va a compartir turno en su ejecución, mientras Rafa y Constan se mueven por el escenario, provocando un poco más de movimiento entre la gente. En “Sanctify My Ache” comienza Diego, casi a capella, el resto de la banda quietos, hasta que explotan y se redondea con el solo de David. Leve descanso y un Diego solitario inicia uno de los temas del nuevo disco cantados en castellano: “Dogma”, con solo un leve acompañamiento de los acordes de David.

Otro giro de tuerca. Diego interpreta sentado, en un inicio, “Let It Rain” del “Endless”(2020) y nos invita a abrazarnos. Dos estrenos más: “Erase By Mistake” y “Shadows Die Twice” donde el movimiento se vuelve a hacer patente y la gente bota. En “Natural Born LiarsDiego nos invita a acompañarle con las palmas y Rafa la vive y la canta para rematar con una movida “Holes”, como broche final a una hora que se nos hizo corta y emocionalmente intensa. Como sorpresa, suena “Un verano en Nueva York”, la popular versión de Bad Bunny, mientras los músicos recogen el escenario.

Difícil misión les quedaba a As Life Burns. A la banda de Laviana les tocó continuar con la fiesta con un público más mermado. Sin telón de fondo ni más artificio que los habituales acompañamientos pregrabados y, esta vez, más que con sus predecesores, el juego de luces de la sala acompañó muy acertadamente en el desarrollo de su actuación. En esta ocasión, a Mikel (voz), le acompañaba Diego a la guitarra (ataviado con una camiseta de los raperos Ummo), Guille al bajo y Roro a la batería.

Abren con “Whispers”, tras la que Mikel se afana en poner a la gente de nuevo en movimiento, pidiendo circle pits incesantemente, pero poco se consigue a estas alturas de la noche. Una “Again This Brightness” cantada entre Mikel y el guitarra consigue un poco más de acción en las primeras filas. Con su intro electrónica y netamente más metalcore, suena “The World Of Evil”. Mikel aprovecha un leve descanso para agradecer a Teksuo, Maverick y al Kuivi para arremeter después con “Until The Clean Mind Breaks”, que me gustó mucho. Llega una sentida “Debris Hills”, más cadenciosa.

Siguiente intro, se oyen las olas del mar y una voz que acompaña a la voz rasgada de Mikel, “I Failed”. Más acción con “Fire And Ice”, donde Roro se despacha a gusto. Mikel agradece que se apoye el underground, solo por los directos ya vale la pena, apostilla. A partir de aquí, el ambiente vuelve a tornarse una fiesta. Suena “Bring The Torch” y en la parte final del tema, el incansable frontman nos pide acompañarle encendiendo las luces del móvil. “¿A quién le gusta el techno?”, nos pregunta, justo antes de la electrónica intro a “Awaken The Madness”, un tema que me recuerda a Bring Me The Horizon.

Obediencia total del público cuando Mikel nos pide agacharnos en “We Are Animals”, culminando con un tímido wall of death. Y esto llega al definitivo final con “Where The End Is Never Seen”, tras 45 minutos de una actuación que consiguió cerrar una buena velada del metal más moderno, con hechura asturiana.

Agradecer, como siempre, a Heavy Metal Brigade, a las bandas y, en especial, a Noelia Amieva por su inestimable apoyo para elaborar esta crónica.

Texto y Fotos: Erundina Artidiello

Reseña: Teksuo «The Glow Before I Go» (Autoproducción 2026)

Años siendo punta de lanza de nuestro metalcore, llega por fin el turno de hincar el diente al nuevo trabajo de los asturianos Teksuo. “The Glow Before I Go”, que así se llama esta quinta obra, fue producido, grabado, mezclado y finalmente masterizado por el vocalista Diego. Junto a él se encuentran Luis (batería), Constan (bajo), Rafa (guitarra rítmica) y David (guitarra solista). Todo se completa con el arte de Patricia López Amorós y Noelia Amieva, amén de las fotos de esta última. Desde el pasado trece de marzo en la calle.

El arranque propuesto por “Thirst For Tears” no podría resultar más elegante. Ni tampoco más fiel a la ya larga tradición de la banda. Diego dispone su registro más leve para los Teksuo más atmosféricos. Un primer corte en gran medida tranquilo, rodeado por pequeñas islas de rabia tan iracunda como fugaz. Me agrada ese puente central. También el solo igualmente tranquilo que lo ocupa. El buen sonido que atraviesa la composición, tanto en los momentos más cinemáticos como en los más crudos, termina por redondear la que, pienso, es una estupenda carta de presentación.

Casi continuando donde lo dejara la anterior, “All You Wanted” recoge el testigo de los Teksuo más vibrantes e intensos. Hay estrofas realmente crudas aquí y unos estribillos trazados con engañosa ambivalencia. Bajo ellos Rafa y David han colocado buenos riffs y melodías. La producción echa mano, sin abusar, de elementos externos. Apenas pequeños escorzos que apuntalan los cambios de ritmo que desarrollan. Un metalcore con un gancho de mil demonios en coros, de esos que anidan en tu cabeza durante días y animan a cantar voz en grito en sus directos.

Sailing To The Unknown” sorprende con los tonos casi alternativos del prólogo. David entrega buenos solos superado ese arranque tan clásico. Luego la composición toma una de esas rutas ambivalentes, intrincadas, tan habituales del quinteto. Un corte en gran medida tranquilo, atravesado eso sí por alguno de los breakdowns más afilados, crudos y cortantes que les recuerdo. Todo sin llegar a lo casi sísmico de unos Lorna Shore, pero funcionando como perfecto contrapunto a la mayor calma que domina, en gran parte, la composición. Todo un cruce de caminos del que salen más que airosos.

Sanctify My Ache” apostará en primer término por la contundencia, entendida al modo Teksuo, y contrapondrá después estribillos limpios, casi cristalinos, con Diego dejando voces realmente altas con su habitual buen tino para las melodías. Hay algo en sus partes más aseadas que me recuerda a Vessel de Sleep Token. Algunos de los riffs en que se apoyan esa voces incluso. Es un corte que va virando hacia la versión más cruda de la banda. Siempre sin abusar del recurso, comedidos aún en su brutalidad, alcanzando puede que el cliché pero nunca la caricatura. Servidor tal vez le habría metido tijera a todo cuanto acontece tras el (estupendo) solo de David, pero con eso y con todo un corte que disfruto de muy buena gana.

Monochrome” es en gran medida un medio tiempo cuidado, delicado tanto desde el aspecto puramente instrumental como el lírico, con unas letras teñidas de melancolía y una cierta rabia nada impostadas. Diego baila a placer entre registros y la base rítmica de Constan y Luis soporta cada giro de guión con precisión y clase. “De Piedra” al margen, el corte más cuidado en lo emocional de los doce que componen este “The Glow Before I Go”.

Luego estalla “Where The Noise Can’t Reach” y de repente Diego nos regala unos primeros versos de los que entran a la primera y perduran en tu subconsciente durante días. Arrimándose (tímidamente) al rock alternativo de unos Coheed & Cambria, hay voces aquí que me recuerdan, y no poco, al bueno de Claudio Sánchez, estos son los Teksuo más amables y cercanos. Me agrada el marcado deje atmosférico y también esos tonos casi rayanos con el pop más casual que le siguen. Un cuidado paseo por la cara más blanda de los asturianos, rematado por un solo de David que, aunque sea por pura justicia, creo que bien merecía algo más de espacio.

De Piedra”, primer corte en nuestro idioma del combo asturiano, es a su vez la entrega más extensa del álbum. Tiene gracia que Diego declame aquello de “Perdí mi voz…” mientras canta con ese buen gusto, esa clase y esa sensibilidad. Pero más allá de lo anecdótico, esta es una balada de las grandes. Trazada con sumo cuidad, que camina por la absoluta calma y termina sin embargo en tonos cercanos a bandas como Vola o Textures. Piel de gallina, alguna lagrimilla incluso cuando David remata con ese solo de la parte final. Realmente estupenda.

Y como rebelándose contra esa calma, “Shadows Die Twice” despliega un metalcore crudo, descosido, rotundo y de una pesadez nada condescendiente. Siempre dejando que su cara más melódica impregne estribillos pero disponiendo al mismo tiempo guitarras y voces realmente agrias. Hay mucho riff rompecuellos aquí. De esos que invitan a bajar hasta el mismo suelo, y donde Diego canta ahora con todo el mal café imaginable. Si no son los Teksuo más despiadados, poco faltará. De superar la criba y terminar en sus setlists, preveo hostias como panes.

Cómo engaña ese prólogo de “Erased By Mistake”, que puede ser lo más cerca que Teksuo han estado del tan denostado nü-metal. Luego Luis reconduce con brío tras baterías y la banda transita hacia otra de esas escrituras ambivalentes, entregando aquí alguno de los momentos más desquiciados de todo el álbum. Estribillos agudísimos y un muy cuidado solo de David. Otro de los cortes que ha ido ganando un gran peso específico con el paso de las escuchas.

Mi problema con “Dogma”, si es que lo hay, es tan solo que no conecto con él del mismo modo en que lo hago con el otro tema en español del disco. Otro corte tranquilo, apoyado en baterías y ambientes electrónicos, con David disponiendo buenas líneas de guitarra aquí y allá. Pero al final, sea por lo escaso de su desarrollo, por mi propio estado de ánimo o cualquier otro motivo, lo cierto es que transito por ella nunca con desidia pero sí que a veces con una pequeña indiferencia.

Let (Me) Go” es otro medio tiempo cuidado, conciso, con la propia producción del álbum brillando igualmente en los entornos más cálidos como en los más quebradizos. Me agrada por esos matices atmosféricos, por lo sencillo pero funcional de su trazo, la clase de Diego tras el micro y el arrullo (también el tono) de las guitarras. Un corte que, de nuevo, sabe aludir a las fibras más sensibles y emocionales del oyente. Giro final al margen.

El cierre no podría resultar más satisfactorio. “Nothing Stays”, sin abandonar sus habituales colisiones tonales, deja cuidadas líneas vocales, de nuevo pequeños escarceos con el nü-metal más leve y algún que otro breakdown muy bien tirado. Me gusta cómo el solo de David rompe la tónica de ese agrio puente central. También la sensibilidad acústica con que afrontan la parte final de la composición. Un último corte que ni mucho menos es solo un corte más. Gran broche.

Si tuviera que definir este nuevo álbum de Teksuo con una sola palabra, esa sería “equilibrio”. Son muchas las influencias e ideas que manejan, pero todo resulta natural, orgánico incluso, de un modo en que los riffs que ayudan a construir esos trazos tan (a veces) discontinuos nunca opacan el protagonismo de las voces o la base rítmica. O viceversa. Metalcore, escarceos con el alternativo más mainstream o el (eternamente vilipendiado) nü-metal de los noventa, todo centrifuga en favor de unas canciones a veces con gancho, otras con pegada y alguna incluso con un profundo vértigo emocional. Entre todas construyen un trabajo, valga el tópico, donde la banda asturiana parece haber alcanzado la tan ansiada madurez musical. Gran disco.

Texto: David Naves

Teksuo: Nuevo Disco y Presentación en Directo

Bajo el nombre de «The Glow Before I Go» verá la luz el viernes 13 de marzo el nuevo disco de la formación metalcore asturiana Teksuo. El que será su quinto larga duración constará de 12 nuevas canciones y portada obra de Patricia López Amorós.

01 Thirst For Tears (VIDEO)
02 All You Wanted
03 Sailing To The Unknown
04 Sanctify My Ache
05 Monochrome
06 Where The Noise Can’t Reach
07 De Piedra
08 Shadows Die Twice
09 Erased By Mistake (VIDEO)
10 Dogma
11 Let (Me) Go
12 Nothing Stays

La presentación del nuevo álbum en casa tendrá lugar el sábado 21 de marzo en las instalaciones del ovetense Kuivi Almacenes a partir de las 21 horas. Compartirán escenario con una banda amiga como son As Life Burns y el combo punk rock mierense Maverick.

Entrada online anticipada 12€ a través del siguiente enlace:
https://kuivialmacenes.es/event/teksuo/

Made In Asturias: Medra, Argion, Caballo Moldavo y Teksuo estrenan material

La infatigable escena asturiana no ceja en la composición de nuevo material. Medra, Argion, Caballo Moldavo y Teksuo nos presentan sus nuevas canciones.

Los sinfónicos gijoneses Medra estrenan su primer sencillo «Guiding Star«, grabado en los estudios Room 31 con Rod Feijoo a los controles.

Los power metaleros Argion presentan «Junto A Mí«, balada homenaje al vínculo inquebrantable entre un caballero y su caballo. Un símbolo a la lealtad y compañía de las mascotas. En esta nueva etapa con Richard de la Uz a la voz, la formación mantiene su épica característica con un sonido renovado y gran carga de emotividad.

A dos días de la presentación y lanzamiento de «Marcados» el primer larga duración de Caballo Moldavo, el cuarteto estrena el videoclip «Al Otro Lado Del Viento«, tema que versa sobre la figura del creador incomprendido.

Centrados en los últimos tiempos en la liberación de sencillos, Teksuo estrena «Thirst For Tears«, canción que formará parte de su nuevo LP, compuesto por 12 temas y que verá la luz durante el primer trimestre de 2026. La grabación contiene la esencia de la banda, pegadizos estribillos melódicos, potentes breakdowns y una base electrónica que no defraudará a ningún fan del metal moderno.

As Life Burns: Doble Estreno

Los lavianeses As Life Burns presentan nuevo material por partida doble. Dos sencillos «Where The End Never Seen» y «Whispers» disponibles en todas las plataformas digitales en los que la banda vira hacia un sonido más electrónico para acercarse al metalcore más actual.

Con una temática más oscura y depresiva para presentar el desequilibrio de la mente humana, ambas canciones formarán parte de un proyecto conceptual grabado en el estudio de Diego Teksuo con artwork obra de Javi «Kili» Villamaña (Where The Waves Are Born).

Una formación en constante evolución que define a las nuevas composiciones como una transición hacia lo que está por llegar. Metalcore más producido, sonidos extraños y ambientes más oscuros para que lo que está por llegar sea más interesante, actual e intenso.

Galería Fotográfica: País Punk Rock (Llangreu 11/4/2025)

Resumen gráfico del concierto País Punk Rock, homenaje al punk rock asturiano protagonizado por músicos reconocidos de nuestra escena musical como Dani León (La Destilería, Avalanch), Juan Bertrand (La Tarrancha, Söax), Luis Vázquez De La Torre, Carlos Álvarez, José Manuel TejedorMarisa Valle Roso, Sandra Luisquiños (Alexandra In Grey), Humberto Sierra (Misiva)Diego Prieto (Teksuo)Maxi (Fe De Ratas), Pablo Martínez (Desakato), Ramón Blanco (Los Berrones) y Berto Menéndez (Skontra).


Fotos: José Ángel Muñiz

Premios AMAS 2025: Nominados Hard Rock y Metal

La XX edición de los Premios AMAS, los galardones de la música asturiana, presenta la lista de nominados y da inicio al plazo de votaciones a través de la web premiosamas.com. A continuación repasamos las categorías que incluyen candidatos relacionados con el hard rock y el metal, estilos que vuelven a copar espacios importantes en esta nueva entrega.

VOZ:

Simón García (Legacy Of Brutality)

Diego G. (Teksuo)

Lara Hoevenaar

Sandra Lusquiños (Alexandra In Grey)

BAJO:

Fran Fidalgo (Drunken Buddha)

Miguel Uría (Black Half)

Carlos Laiz (Pablo Canalís Quartet)

Iván Vaf (Los Buscavidas)

BATERÍA:

Iris Martínez (Indocentes)

Manuel Molina (Nacho Vegas)

Rubén Cadenas (Guieldu)

Israel Sánchez (La Fábrica de Músicos)

GUITARRA:

Nefta Vázquez (Escuela de Odio, Blast Open)

Rod Feijóo (Amboaje, Doñita González)

Juan Yagüe (Cerezal, Algaire)

José Del Río Secades «Rucu» (Orquesta Dominó)

LETRAS:

Phil González (Soldier)

Humberto Sierra «Humber» (Misiva)

Iván Pérez «Ivo» (Muñeco Vudú)

Xandru Martino (Corquieu)

PRODUCCIÓN:

Álvaro Bárcena

Pablo Jonte

Sergio Díaz «Firu«

Fernando Arias

DIRECTO:

Me Fritos And The Gimme Cheetos

Bigote De Mujer

Hevia

Fran Juesas

VIDEOCLIP:

Titi Muñoz

Marginaris Project

Enol Villamor

J.C. Álvarez

CANCIÓN ROCK:

Baja California «Indomable«

State Of Crime & Science «SOCS«

Söax «Cuento«

Ritmo Vudú «La Modbilette«

DISCO ROCK:

Aneuma «Venom«

Eden «Alma De Libertad«

Secta «Panzer»

Onza «Segundo Aliento«

La ceremonia de entrega de premios tendrá lugar el viernes 7 de marzo en el Teatro Filarmónica de Oviedo. Nosotros ya hemos elegido nuestros favoritos, no dejes de votar a los tuyos!!!

Crónica: Karma Fest (Viernes 27/9/2024)

Diez años no se cumplen todos los días y en el Karma Fest lo sabían. El festival lavianés ampliaba su oferta a 2 días, acogía por primera vez dos escenarios y contaba con cabezas de cartel de renombre internacional en las figuras de Venues (Stuttgart, Alemania) y Heart Of A Coward (Milton Keynes, Reino Unido). Junto a ellos, una oferta de lo más diversa pero centrada en gran medida en un género, el metalcore, que sigue al alza.

Al evento no le falta de nada. Los habituales casetas de merchan, una buena barra, puestos de comida, etcétera. Y nos gusta que apuesten por el método de la pulsera “cashless” en lugar de los siempre engorrosos papelitos, fichas a veces, de otros festivales. Con una climatología que vino a cebarse con especial énfasis en la jornada del viernes y un denominador común, el frío, a buen seguro que muchos indecisos se lo pensaron hasta muy última hora.

Porque lo cierto es que el panorama era algo desolador cuando los gallegos Her Anxiety pusieron en marcha la más internacional del Karma Fest. No fue mucho el tiempo del que dispusieron pero sí las ganas que le echaron. Con una propuesta muy afín al espíritu del Karma Fest, en honor a la verdad hay que decir que son mucho más que la llamativa apariencia de su frontwoman Aida. Conectaron bien con la gente y nos hicieron entrar en calor. Falta hacía.

Sin solución de continuidad, ventajas de los dos escenarios, llegaba el turno de Where The Waves Are Born, parece que expertos en estas lides de afrontar el horario tempranero. La amplia formación vino a comportarse en Pola de Laviana con todo su arsenal intacto, conjugando melodía con contundencia y poniendo a bailar a más de uno. A puro pico y pala siguen labrándose su particular leyenda. Lo cierto es que suenan cada vez más solidos. Guille Rodríguez incluso aprovechó para bajar a la hierba y cerrar un set donde, a buen seguro, más de uno se quedó con la copla.

Desde Valladolid vinieron los metalcore Blaze The Trail, que armaron una salida de set a jierro para goce de los fans del metalcore más elegante. Lo cierto es que arrimaron a un buen número de curiosos al “Senderos Del Carbón Stage”, el escenario pequeño de esta décima edición. Serían a la sazón responsables del primer wall of death del fin de semana y con “Mayhem” supieron poner a la gente voz en grito. El set funcionó a base de contrapuntos entre sus cortes más potentes y ciertos pasajes más atmosféricos en la más pura tradición del género. El set culmina con su bajista bajando al verde del Karma Fest y la sensación de que todo el set se movió por los cauces esperados. Muy cumplidores.

La de Headon suponía una elección bastante bien tirada por parte de la organización del festival. Su heavy metal bebe en cierto grado de lo alternativo y, por ahí, su buen encaje en el propio espíritu del evento. Me esperaba “Libérate” como arranque del set pero quiso la banda abrir con “Máscara” ese ataque a quienes se esconden “tras un teclado”. No fue la banda con mejor sonido de todas cuantas pasaron por el “La Salve Stage”, el escenario grande, pero lo cierto es que le echaron ganas.

Y Andy Martínez puso todo su carisma a favor de las buenas canciones que atesoran. En la más tranquila “Canto De Sirena” echamos de menos a Jessie Williams pero el propio Andy tiró de su amplia variedad de registros para darle todo el calor posible a la composición. La banda hubo de lidiar con pequeños problemas de sonido primero, el apagado de las luces después. Tras los inconvenientes, “Revolución” vino a dar la verdadera medida de los murcianos, con una cierta porción del público, coreando con ellos. Víctor García, presente entre el público, recibió un cariñoso saludo por parte del frontman murciano. Y mientras que “Asfixia” mostró esa cara más alternativa, “Constantine” puso el gancho y la versión del “Desátame” de Mónica Naranjo nos sorprendería a más de uno. Si bien es cierto que eché en falta un corte como “Sigo En Pie”, de su anterior “Génesis”, una buena versión de la banda.

Llegaba el turno entonces a los valencianos Dawn Of Extinction, que desde el escenario pequeño vendrían a afianzar esta fase más heavy del set con su incendiario thrash metal de corte moderno. Era una de esas bandas que se encontraban fuera de mi radar hasta la tarde del viernes y os puedo asegurar que me sorprendieron.

“Se parecen mucho a Trivium” me confesó cierto fotógrafo antes del comienzo del set y lo cierto es que me gustó esa salida tan nerviosa y furibunda que propusieron. Cristian Juárez, a quien después veríamos junto a Leo Jiménez, comanda un cuarteto sólido y potente, que en efecto recoge cierto legado de la banda de Matt Heafy y desde luego sabe cómo empastar buenos temas. También cómo mostrar un más que notable nivel técnico. “This World Remains” vino después de los obligados agradecimientos y “Motherfucker”, con Laviana a coro, exacerbó la cara más visceral de la banda. Incluso vimos un tímido wall of death en “Apocalypse”. Nos agradaron.

Teksuo son una de las grandes instituciones tanto del metalcore estatal como del propio festival en sí, donde juegan en casa y nunca fallan. Reconozco que el tipo de música que hacen me engancha solo a ratos pero la del viernes puede ser fácilmente la mejor de sus descargas de todas cuantas les hemos visto. Por lo contundentes que sonaron y por un Diego en voces que sigue acrecentando su gama de registros conforme pasan los años.

Laviana vibraba con el quinteto. Con una puesta en escena beneficiada ya de la marcha del sol, siempre se podrá argüir en su contra el uso (que no abuso) de bases pregrabadas. Con eso y con todo lo cierto es que “Lost In A Dream” mediante, pocas veces habrán sonado tan redondos. Desencadenó un nutrido wall of death y no es para menos.

Sería el propio Diego quien pediría que nos abrazáramos para aquella “Let It Rain” de su “Endless” de 2020. El final, de lo más agrio y descarnado, terminó por dar fe del buen momento que atraviesan. A tenor de lo visto en una nueva edición del Karma, queda Teksuo para rato.

Turno entonces para los madrileños de Coslada Debler Eternia, la banda que comanda desde el micro Rubén Kelsen y que vendría a poner la nota power metalera en la jornada del viernes. Los chicos salieron decididos a mostrar su mejor cara. Desde el escenario pequeño pero con ímpetu de banda grande. En primeras filas puede que el sonido no fuera del todo nítido. Más cerca de la mesa de sonido, titánica la labor técnica a lo largo de todo el fin de semana, lo cierto es que su propuesta sonaba mucho más equilibrada.

Catrina” puso el gancho y “Levántate” nos anticipó parte de lo que será el nuevo trabajo de la banda. Los chicos disfrutaron además de buenos invitados sobre las tablas. Juw, también ilustradora de su próximo disco, acompaña a Debler Eternia sobre las tablas para “Mar De Lágrimas” y Leo Jiménez hace lo propio en “Recto Hasta El Amanecer”, que pondría el acento en un power zapatillero, despreocupado y de lo más entretenido. Bajo la lluvia aguantamos la más festiva “La Procesión De Los Borrachos”. El Lépoka Dani Fuentes tampoco quiso perderse la fiesta y al final nos pareció que habíamos visto una buena encarnación de la banda madrileña. Esperando ya su quinto trabajo.

Vuelta a “La Salve Stage” para disfrutar de la gira donde el fuenlabreño Leo Jiménez viene celebrando sus treinta años en esto de la música. Y qué mejor para hacerlo que verse rodeado de una base rítmica, Patricio Babasasa al bajo y Carlos Expósito en baterías, que nos trae no pocos recuerdos a muchos. La formación arriba de las tablas la completaban el Dulcamara Rufo J. Cantero y el propio Cristian Juárez de Dawn Of Extinction en guitarras, amén de los ex Mägo de Oz Patricia Tapia y Zeta en tareas vocales.

Se preveía fiesta y lo que aconteció fue un repaso casi quirúrgico a la carrera del ex Saratoga, con especial acento en su carrera en solitario tras separar sus caminos de la banda de la iguana. Termina la intro, el tema central de Basil Poledouris para “Conan” si mis oídos no me engañan, y se notaba a la gente muy adentro ya para “Desde Niño«, de aquél “Animal Solitario” de 2013. El de Fuenlabrada tuvo además la suerte de la pequeña tregua que la lluvia dio a la sufrida audiencia, por lo que no quedaba otra que divertirse. Tras “Con Razón o Sin Razón” llega una petición de aplauso para Zeta y Patricia, que respaldan a Leo en voces derrochando no poco carisma en el proceso.

Soy Libertad”, también de aquél disco de 2016, fue una de las más coreadas de la parte inicial del set. Y si bien la de Leo Jiménez en solitario es una carrera que he seguido con cierta distancia, cortes como “Condenado”, con Andy Martínez sobre las tablas, destaparon una cara más agria con la que disfruté. A buen seguro las atenciones recayeron entonces en ambos vocalistas, pero Patricio y Carlos brillaron con auténtica luz propia aquí.

Regresó Patricia para repasar la más hard rockera “Volar”, de Zero3iete y me gustó que el también integrante de Stravaganzza pusiera el énfasis en los más pequeños antes de proceder con “Cielo e Infierno”. Aquí nos las vimos con la lluvia, que arreciaba ya sobre Pola de Laviana, pero todo un Pablo García se aupó al escenario grande y quien es este modesto plumilla para perderse tan especial ocasión. Allí que deslizaron “El Fin Del Camino”, también de Zero3iete, con el asturiano brillando como acostumbra. Uno de esos guitarristas capaces de convertir el solo más imposible en pura rutina sin perder la sonrisa. Zeta y Patricia volverían para la balada “Llévame” mientras que “Tu Destino” reuniría de nuevo a ambos hachas de Dawn of Extinction.

El show fue un continuo ir y venir de invitados. Leo, que lleva años batallando contra una parálisis parcial de la cuerda vocal derecha, fue todo ímpetu y carisma en Laviana. Sea como fuere aquí llegó el turno de recordar su paso por Saratoga, que acometió primero con “Vientos De Guerra” primero y “Perro Traidor” después para dar la verdadera medida de lo que serían unos Saratoga con dos guitarras sobre el escenario. “Parte De Mí”, mi favorita de entre las baladas que “La Bestia” llegara a grabar para la banda de Niko del Hierro, con Juárez enseñando una preciosa ¿Dean V-Coustic? Puso fin al repaso.

Con “Grande” recordó su paso por Stravaganzza. En lo personal habría preferido algo como “Impotencia”, que la banda había tocado semanas atrás en La Riviera, pero lo apretado de los festivales impone sus propios rigores. Volverían Pablo García y Patricia Tapia para el curioso mashup entre “The Trooper” de Iron Maiden y “Beat It” del llamado rey del pop Michael Jackson, pero sería “Hijo De La Luna” (Mecano) en clave Stravaganzza la que cerraría el show. Mucha nostalgia y una voz, la de Leo Jiménez, que se niega a dar la batalla por perdida.

Para cuando los valencianos Retrace The Lines toman el Senderos del Carbón, el frío azota ya Pola de Laviana. De ellos me gustó la salida tan descosida e intensa que propusieron. Su propia concepción del post-hardcore, siempre tan bronca e intensa. Pero también que se trajeran a su propio DJ y teclista con ellos en lugar de disparar sus líneas pregrabadas desde un ordenador portátil.

Nosotros aquí aprovechamos para tomar un tentempié, era larga la jornada ya para entonces y aún quedaban los cabezas de cartel, así que no puedo ofreceros un detalle más pormenorizado de sus evoluciones. Tampoco es el suyo un género que controle como debiera. Pero en la lejanía que daba la zona de “avituallamiento” sí que pude ver al público del Karma Fest pasárselo en grande con los de la ciudad del Turia.

Desde Stuttgart llegaban los chicos de Venues con su elegante metalcore a dos voces y uno de los baterías más vistosos de todo el fin de semana en la figura de Denis Vanhöfen. Con la dupla Daniela “Lela” Gruber y Robin Baumann en voces, los germanos se ganaron a un público que se las veía y de qué forma contra el frío. Rigores de un festival al pie de la montaña y del mes de octubre.

Lo cierto es que dejaron una buena gama de riffs, también de breakdowns, pero siempre de una manera, en cierto modo, controlada. Sin perderse en tonos excesivamente oscuros y sacando un gran partido de la mentada dupla entre Gruber y Baumann. Comentaron que este era su primer concierto dentro de nuestras fronteras, lo que otorga gran mérito a los pequeños pinitos en nuestra idioma con los que introdujeron alguno de los temas. La gente saltó cuando se les pidió y en general hubo mucho movimiento en las primeras filas.

Gruber introdujo con un atisbo de ironía “Bad Karma”, de su último álbum “Transience” y la sensación que fue quedando es la de estar ante una banda de nivel dentro de las lindes del género. El pequeño speech conque la alemana introduce “Reflections” llamando a desobedecer a la voz interior que tanto nos atenaza, pondría el apunte cada vez más necesario sobre la necesidad de hablar sobre la salud mental. La lluvia volvería a arreciar entonces sobre la localidad asturiana, pero nos quedó la sensación de haber visto a una banda que parece llamada a cotas aún mayores.

Había interés por ver a los locales Selfaware tras el cambio de formación que la banda ha acometido en su base rítmica. Ello junto con los buenos temas que atesora aquél “Entropy” con el que debutaron allá por 2021 terminaron pesando más que la lluvia, el frío y los retrasos. Porque quiso un problema técnico cebarse con la guitarra de Luis Miranda, que refunfuñando, se negaba a obedecer a las órdenes de su dueño.

Para cuando los técnicos reconducen la situación, la banda acomete una “Chaos Theory” cuyos versos “you can’t stop the rain with your hands” (“no puedes parar la lluvia con tus manos”) no podrían haber resultado más elocuentes. “Damage Is Done”, una de las piezas más graves de aquél disco debut, sonó realmente iracunda en Laviana.

La banda aprovechó además la ocasión para presentar algún tema nuevo, que a ratos me sonaba muy Megadeth. También para recordar “Ébola” de la anterior banda de Miranda, Innerself. Con otro tema nuevo y la pegadiza “Demonized” cerrarían el viernes cuando, quien más quien menos, tiritaba ya de frío. Para lo que menos quedado.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz