
Combo hispanorruso de nueva creación, Slit Your Gods es el nombre bajo el que se parapetan Jordi Mora a las voz y letras, Rod M. y Santi Gzlez. en guitarras, Oskar M. al bajo y Roman T. como batería para dar forma a este EP de apenas tres temas “Dogmatic Convictions Of Human Decrepitude”. Las líneas de batería fueron grabadas en el AngelRape Studio, mientras que el resto de instrumentos fueron alumbrados en estudios caseros y mezclados por el guitarrista Santi Gzlez. Finalmente la portada es obra de Adriaen Collaert, adaptada para la ocasión por Jordi Mora. Saldrá a la luz el 11 septiembre de 2020 a través del sello norteamericano Comatose Music.
Lo que tenemos nada más superar la oscura introducción que lleva aparejada “Cult Of Supreme Blasphemy” es exactamente el tipo de death metal feroz y acelerado que uno intuye nada más ver la portada. Sorprende primero el buen sonido que desprende, máxime si tenemos en cuenta las circunstancias en que ha sido compuesto y grabado pero, sobre todo, que es su primera referencia como banda. Death metal de largos desarrollos veloces donde la batería del ruso Roman vuelan como alma que lleva el diablo. Hay pequeños interludios lentos, donde el tema coge aire y vira hacia terrenos más pesados, apenas anecdóticos eso sí.
“Dragged by the Cross” detiene el crono por debajo de los cuatro minutos y aunque apuesta de pleno por desarrollos rápidos, transcurre bien salpimentada por otros más retorcidos en un tema emperrado en huir de estructuras previsibles y mucho más lineal de lo que pudiera parecer en un primer momento por la duración del mismo.
Para el final queda el corte más extenso del EP, al que quizá le pese una introducción demasiado extensa. Compensa después entregando varios de los mejores riffs del trabajo y una línea vocal que emerge como la más diversa de todo este “Dogmatic Convictions Of Human Decrepitude”. Es el tema con mayor aroma a death metal contemporáneo, bien adornado en su parte final y brutal en toda la extensión de la palabra. Buen cierre que deja con ganas de catar algo más extenso por su parte en un futuro.
Brutal death metal, en definitiva, que huye de la vertiente más contemporánea, emperrada a veces en deslizarse de manera casi cómica hacia el slam, y que apuesta de pleno por velocidad primero y por más velocidad después. Tres temas fulgurantes en lo rítmico, sí, pero bien construidos y con un sonido sorprendente dadas las circunstancias. Una buena forma de llamar a la puerta de los sellos y presentar sus reales, si es que esa es su pretensión principal, y trece minutos de buen death metal a todo trapo en cualquier caso.
Texto: David Pérez Naves