Continuando la senda marcada por los exitosos eventos estivales celebrados en años anteriores, con el nuevo milenio el Ayuntamiento de Gijón volvía a programar para la semana grande la ciudad un concierto de metal protagonizado por una banda de referencia. Tras el paso de Deep Purple, Bon Jovi, Manowar o Scorpions, en el año 2001 se endurecía la apuesta con la formación brasileña Sepultura.

El combo sudamericano aterrizaba en Asturias un día antes para alojarse en el Hotel Rey Pelayo de la ciudad, apenas a quinientos metros del lugar del concierto. Presentaban «Nation» el segundo álbum de la formación tras la salida de su vocalista y fundador Max Cavalera en 1997. La imponente figura del norteamericano Derrick Green se esforzaba por reflotar a una banda lejos de su mejor momento, la crítica era implacable con un recién publicado «Nation» y su sello discográfico Roadrunner Records apenas promocionaba el lanzamiento.

Como en años anteriores la banda invitada representaría a la región, en este caso los gijoneses Intolerance, nacidos a principios de los años 90 y pioneros del movimiento hardcore en Asturias. En sus escasos 30 minutos de tiempo presentaron «Nada Ha Cambiado«, su primer LP tras la reunión de la formación en 1999 después de 6 años de parón. Un disco publicado un mes antes del concierto, grabado en apenas una semana en los Estudios Moonlight de Gijón, con Ovidio Morán a los mandos.

Algo más de 3.000 gargantas acompañaron a las bandas esa noche, no llegaron al nivel de convocatoria de las leyendas mencionadas anteriormente pero los grandes detalles de los brasileños se ganaban a la mayor parte de los fans. Igorr Cavalera tras su inseparable batería lucía la camiseta del Sporting De Gijón en las primeras canciones y Derrick Green aparecía en escena con la de Intolerance.

Poco más de 80 minutos de concierto que abrían con «Troops Of Doom» y «Slave New World» para repasar el mencionado «Nation» con temas como «Sepulnation«, «Who Must Die«, «Border Wars«, «Human Cause» o «One Man Army«. El tramo central de su actuación estaría protagonizado por clásicos como «Biotech Is Godzilla«, «Refust/Resist«, «Arise» o «Territory«, para poner un broche de oro a su primera visita a los escenarios astures con la tribal «Roots Bloody Roots«. Con mejor sonido que en ocasiones anteriores en el Palacio de Deportes, en esta ocasión no hubo que lamentar el cambio de ubicación del concierto, programado originalmente en la plaza de toros de El Bibio. Un evento que contentó a público y organización, prueba de ello sería la llegada un año después a Gijón de los norteamericanos Slipknot.
Texto: José Ángel Muñiz
Fotos: Archivo H.M.B.