La formación bizkaína Blackhearth estrena vídeo lírico para «The Wrath Of God» como segundo adelanto de su próximo disco del mismo título. La canción cuenta con la colaboración de Tim «Ripper» Owens (Judas Priest, Iced Earth, Beyond Fear).
01 Betrayal 02 Into The Unknown 03 My Bornless Child 04 Rotten To The Core 05 Nothing But Dust 06 This World 07 The Wrath Of God 08 True Belief 09 Reaching The Shore 10 Banished Forever
Backhearth nacía en Durango en el año 2010 con Alex Hernández (guitarra) y Asier Larrea (batería) como principales motores. Editaban su álbum debut en agosto de 2019 a través de Sliptrick Records. Las 10 canciones que componen este nuevo trabajo se grababan en los Chromaticity Studios con la producción de Pedro J. Monge (Vhäldemar) y verán la luz el próximo 1 de diciembre. A continuación podemos escuchar la colaboración con el ex voceras de Judas Priest.
El próximo 28 de noviembre verá la luz «Polar» el nuevo disco del combo metalcore asturiano As Life Burns. Tras el estreno hace escasas fechas de su primer adelanto «The Prophecy» nos presentan las fechas de su regreso a los escenarios. Un arranque de gira con punto de partida el 10 de diciembre en Cuenca y parada en casa en el mes de enero.
Acompañados por la formación gallega Barbarian Prophecies y los thrashers gijoneses Tyrant harán presentación de su nueva formación en Asturias el sábado 22 de enero en la Sala Gong de Oviedo.
Entradas anticipadas disponibles contactando con cualquiera de las bandas.
Los gasteiztarras The Faithless harán parada en los escenarios astures el próximo sábado 20 de noviembre para presentar su fantástico nuevo disco «Reflections On The Blue Side«. La cita será en la ovetense Sala Gong acompañados por los progresivos guipuzcoanos Mise En Abyme tras la caída del cartel de Evil Seeds.
Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Entradium.
De la mano de HFMN habrá que esperar a marzo del próximo año para la llegada del combo hardcore Anal Hard a nuestros escenarios. Acompañados de la banda madrileña Proudz prometen poner patas arriba la Sala Sir Laurens de Oviedo.
Entradas disponibles a través del siguiente enlace a HFMNCREW
Sôber desvelan la primera entrega de conciertos promocionales de «Elegía«, su nuevo disco. De la mano de FranelrockProducciones hará parada en Asturias. De nuevo la Sir Laurens de Oviedo será el epicentro de la descarga de la banda madrileña allá por el mes de marzo del próximo año, en la que contarán como bandas invitadas con los melódicos Bon Vivant y Contrabanda.
Entradas disponible a partir del 19 de noviembre a través de Latiquetera.es
El viernes 12 de noviembre pudimos asistir a una particular misa de ocho en la Sala Sir Lauren’s de Oviedo, gracias al concierto de El Altar del Holocausto, programado dentro del ciclo musical Ciudad Sonora, el cual está impulsado por el Ayuntamiento de Oviedo y va a venir muy bien para volver a poner en marcha los conciertos en las distintas salas de la capital asturiana tras los duros años de la pandemia.
Ya antes de la apertura, prevista a las 20:00, se agrupaban algunos asistentes que querían asegurar su entrada (era gratis hasta completar el aforo) para disfrutar de la homilía, aunque finalmente no se colgó el cartel de completo la sala presentaba un buen ambiente, más si tenemos en cuenta la cantidad de eventos de ese día en la región.
Un poco más tarde del horario previsto para el inicio, justificado el retraso por el aluvión de gente en el puesto de merchandising, gestionado por los propios miembros del grupo, salieron a escena los cuatro integrantes, ataviados con sus características túnicas blancas y pidiendo silencio y que el público se acercase al escenario, aprovechando esta nueva normalidad, tras varios conciertos de público sentado.
Venían los de El Altar a presentar su EP Trinidad y así arrancaron con «Caridad» y su característico sonido pesado y poderoso, pero con partes sosegadas que sirven para que la gente se vaya metiendo en situación de manera progresiva. Intercalando varias de sus canciones más queridas de anteriores trabajos nos fueron dando a conocer los otros dos temas que componen esta trilogía de canciones que son «Fe» y «Esperanza» (títulos muy acordes al tiempo que vivíamos cuando el disco salió a la luz). Aunque en realidad, para aquellos que hayan adquirido el disco en formato físico hay dos temas (ya publicados anteriormente) que también pudimos sentir en el directo del viernes. Destacó el sonido compacto y sin fallos de toda la banda, en especial la contundencia de las cajas del batería Reaper Model.
Tras la comunión entre público y banda, llegó el momento del primer cierre de concierto con la poderosísima “El que es bueno, es libre aún cuando sea esclavo; el que es malo, es esclavo aunque sea rey” que permitió ver hasta un tímido “wall of death” aunque todavía mucha gente está reacia a soltarse del todo, cosa totalmente comprensible.
Parón, aclamación por parte de la gente, entregada y con ganas de más (se llegó a oír el ya famoso grito de “queremos ir a misa”), y retorno de la banda al escenario para cerrar el concierto con «Lucas I 26-38«, quizás su corte más popular que dio buena muestra del poderío de esta banda instrumental de corte post-rock que no tiene nada que envidiar a las propuestas que nos vienen de fuera.
Bolo con un sonido impecable y que cumplió las expectativas de los asistentes, que al terminar volvieron nuevamente a dejar patente su satisfacción pasando por el puesto de discos y camisetas a llevarse para casa unos cuantos recuerdos.
El próximo viernes 19 de noviembre, un día después de ver la luz su nuevo disco «Back in Memphis«, el guitarrista Javier Vargasaterrizará en Asturias. La cita será en el auditorio del Centro Cultural de Mieres para presentar un nuevo trabajo repleto de colaboraciones de músicos de Blues Brothers, Johnny Lang, Joe Walsh, Booker T Jones y los Double Trouble del legendario Stevie Ray Vaughan.
Debido a las restricciones vigentes en el Reino Unido, John Byron Jagger, sobrino de Mick Jagger, artista invitado de la gira y voz durante gran parte del show se cae del cartel tomando las riendas de la labor vocal su habitual bajista Luis Mayo. Como no hay adversidad que la música no supere, el combo interpretará un amplio setlist en el además de repasar sus temas clásicos y el nuevo trabajo dejarán pinceladas de su gusto por los clásicos del rock con varias versiones de The Rolling Stones, Canned Heat o Chuck Berry.
Fechas afectadas:
18 de Noviembre Sala Fundición (Logroño) 19 de Noviembre Mieres Centru Cultural (Asturias) 20 de Noviembre Sala Zero (Madrid) 21 de Noviembre Sala Malandar (Sevilla) 26 de Noviembre Sala Wolf (Barcelona) 27 de Noviembre Sala Santana 27 (Bilbao)
Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Mutick
Y sigue el goteo de bandas y proyectos provenientes de tierras gallegas. Algo se cuece en el noroeste que se deja sentir tanto en variedad como en cantidad y casi siempre en calidad. Los últimos en hacerlo son estos Unchosen Ones, nacidos de las cenizas de la banda viguesa Astral Sidhe allá por 2018. De aquellos rescoldos proceden Christian Marco (teclados), José Fernández (batería) y Robert Martínez (bajo), a quienes se suman ahora Fran Romero (guitarra) y Javier Calderón (voz), ex-integrante de unos viejos conocidos de Heavy Metal Brigade como son Chaos Over Cosmos. Con la pretensión de tocar en directo bien a finales del presente 2021, bien a comienzos de 2022, la banda entrega ahora para abrir boca este Ep “Kill The Night” de tres temas y al que adorna el arte de la ilustradora Abigaíl González.
La homónima “Kill The Night”, de estructura agradable, regusto clásico, ricas líneas tanto de voz como de teclas y buenas guitarras, adolece eso sí de una base rítmica mejor empastada con el resto de elementos presentes en la grabación. Pecado menor este de todas formas y que si bien es cierto le resta algo de brillo al conjunto, no empequeñece en ningún modo el buen trazo que enseña esta primera entrega. La consabida entrega solista previa al epílogo me funciona. No altera los biorritmos de la composición ni se deja llevar por una deriva ególatra o artificial sino que resulta solidaria a ésta. Un buen primer corte, para nada el mejor producido que he oído últimamente pero de innegable buen gusto.
“Ashen Wasteland” es, dentro de lo que cabe, la entrega más agresiva de este pequeño Ep. Con un tono que por momentos me recuerda a grandes glorias del metal progresivo ochentero como Queensrÿche o Crimson Glory, es sin embargo una entrega tan breve y frugal como briosa y ágil, que camina a lomos de un muy reconocible riff cabalgante y deja por el camino varios cambios de ritmo de lo más apreciable. Desde luego que bien merecía un desarrollo algo más ambicioso.
“Shadow Dancer” traerá muy al frente las teclas de Christian Marco, desnudará casi por completo las (buenas) estrofas y culminará en el que creo que es el estribillo mejor trazado e interpretado del Ep. Bien es cierto que no arriesgará un ápice en cuanto a escritura, destilando un clasicismo que algunos encontrarán recalcitrante, pero que deja un muy buen poso desde el plano meramente ejecutivo. En especial con la pequeña ganancia que ofrece en su epílogo.
Y aunque ya digo que falta cierta pulcritud y algo de punch, lo cierto es que Unchosen Ones han trazado tres canciones como para, al menos, arquear una ceja y prestar un mínimo de atención. Que no hay gran travesía que no empiece con un pequeño primer paso es sabido. Por ahí los fans del metal más liviano a buen seguro sabrán apreciar estas cuidadísimas melodías, los buenos adornos que los que atraviesan, el interesante desempeño técnico que destilan y finalmente el arrebatador encanto del clasicismo puro y sin adulterar que desprenden este prometedor triunvirato de temas.
Gran noche de rock and roll en el ovetense Gong Galaxy Club con Skuld y Drunken Buddha como anfitriones de la que sería una velada con sabor a todo aquello que la pandemia y el confinamiento nos arrebataron y que, paso a paso, terminará por volver florecer.
Skuld, con Roberto Peláez en batería, José Carlos Peláez al bajo, la pareja Roberto J. García y Chinky Peláez en guitarras y Lorena González al micro serían los encargados de romper el hielo.
Para los profanos, son una banda que planea firme entre el hard rock y el heavy metal de antaño, de lo que dan buena cuenta tanto los temas propios pasados como alguno futuro que nos presentaron. Y también, claro, las innumerables versiones que desarrollaron sobre el escenario de la sala Gong. Desde “Can I Play With Madness” (Iron Maiden) a “Heaven Can Wait” (Gamma Ray), pasando por “Rainbow In The Dark” (Dio), con miembros de Drunken Buddha acompañándoles, o “Diamonds And Rust” (Joan Baez) en clave Judas Priest.
Su puesta en escena es sobria, los temas, propios y ajenos, son ejecutados con gracia y hay buena conexión con el público durante su actuación. Por contra, bien es verdad que el brillo de las versiones opaca en parte a la producción propia. En cualquier caso, un buen primer plato y atentos ya a próximas producciones discográficas por su parte.
Venían Drunken Buddha a presentar su segundo álbum de estudio (del que podéis leer una reseña aquí) y su remozada base rítmica, esa que ahora forman Fran Fidalgo (bajo) y Kay Fernández (batería). Junto a ellos siguen en este tinglado Diego Riesgo (guitarra), Michael Arthur Long (voz) y Mario Herrero (teclados).
Calcando el arranque de su estupendo “II” aparecen sobre las tablas con el público metido ya en el bolsillo casi antes de sonar la primera nota. Ventajas de jugar en casa. La puesta en escena es clásica y todo lo lucida que permite una sala como la Gong, y al final, “es solo rock and roll pero nos gusta”. Con “Devil’s Breath” subsanando algún que otro desajuste en cuanto a sonido, la banda encarrilla un show que no obviaría recuerdos a su primer disco ni versiones de grandes clásicos.
“Purple Skin” pondría un poco la pausa y “Can’t Hold Your Gaze” el primer recuerdo al debut. Todo con un gran sonido, un Michael en gran forma y el impulso de la renovada base rítmica. De repente Drunken Buddha son una banda de un nivel superior.
No faltaría invitado (Álvaro Cocina, guitarra de Nuevecondiez) ni el ya clásico baño en champán de Michael sin el que los conciertos de los Buddha no serían lo que son. Tampoco versiones, en forma de “Mr Big” (Free), “Walking In The Shadow OfThe Blues” (Whitesnake) o “Highway Star” (Deep Purple), ésta última en concreto recibida con notable algarabía por un público ya totalmente entregado.
La pesada “Monster” y la melancólica “Three Shots” serían otras de los momentos álgidos, al menos en lo que a acogida por parte de la parroquia se refiere, demostrando que su producción viene sobrada de gancho y carisma.
Al final la sensación que queda es la de estar ante una banda que aún no ha traducido en cuanto a asistencia a sus conciertos el nivel que estos arrojan. Algo que con noches como la del viernes no dudo sucederá más tarde o más temprano. Y es que Drunken Buddha, más allá de consideraciones puramente estilísticas, se comen las tablas a bocados, como si cada concierto corriese el riesgo de ser el último, y al final uno sale con una sonrisa y un agradecimiento. Que vengan más noches como esta.
El dúo Lyla & Javi son los sorprendentes vencedores de la 24ª edición del Concurso Rock Ciudad de Oviedo «Alejandro Blanco Espina» con Secta, favoritos en todas las quinielas, como segundos clasificados siendo la tercera posición para Ríbanos. El combo que estrenaba formación en el concurso era curiosamente la primera en actuar el pasado 5 de noviembre.
Con este primer premio dotado de 6.000 € está incluido el compromiso por parte del ganador de ofrecer al menos una actuación promocional gratuita en las Fiestas de San Mateo del año siguiente, en el espacio que determine la organización. Enhorabuena Lyla & Javi.
Penúltima jornada del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo 2021, la que ha de anteceder a la entrega de los premios y, por qué no decirlo, en la que el cartel de aspirantes mejor casaba con el espíritu de esta página, reuniendo para la ocasión a las bandas concursantes Bestia Negra, State Of Crime & Science y Beast Inside junto a los ganadores del año pasado, Breay la banda invitada Tahúres Zurdos. Noche que se dio como sigue.
Bestia Negra lidiarían con la siempre difícil labor de romper el hielo, entre las fechas y el recinto, casi se podría decir que de forma literal, para mostrarnos un metal clásico, sito en algún lugar determinado entre Iron Maiden, Accept y Grave Digger. Clásicos y honestos, afianzados por un frontman con ganas de calentar el congelador que es la antigua fábrica de armas de La Vega. Con el poco tiempo disponible, unos escasos veinte minutos, quizá se hicieron largas alguna de sus introducciones, pero fue su decisión armar ese set list y como tal habrá que respetarla.
State Of Crime & Science, y no SOCS como los renombrara la organización, mostraron un apreciable nivel técnico y unas hechuras como compositores la mar de interesantes, donde se suma una voz no exenta de carisma y calidez. Se mueven en un metal contemporáneo, de ecos progresivos con cierto aire a los primeros discos de Riverside. Nos gustaron mucho, lo cual no quiere decir nada a efectos del concurso pero sí que nos pone tras la pista de una banda con muy buena pinta.
Beast Inside vendrían a agitar los cuellos de la parroquia a base de un thrash clásico que entronca con algún que otro deje más contemporáneo, trazando unas canciones a menudo tan predecibles como funcionales. Eficaces incluso. Armados con un almacén de riffs infecciosos, unas poderosas líneas de batería pero también algún cable más corto de la cuenta, de la guitarra, no penséis mal, lo cierto es que dejaron a los suyos, que los había, más que satisfechos. El thrash asturiano sigue vivo y de qué forma.
Después vendría el turno de los estupendos Brea, ganadores del año pasado, quienes estrenaban batería en la figura de un hiper entregado Andrés “Drest” González y que volverían a dejar muestras de su fino blues rock en la helada noche ovetense. Sobrados de clase, sorprenderían a propios y extraños con una versión de “Killing in the Name” (R.A.T.M.), tan impensable a priori como poderosa en esa encarnación más blues rockera.
Un concierto el suyo que se nos hizo un tanto corto pero es que había que dejar espacio a la cabeza de cartel, que no eran otros que los Tahúres Zurdos de Aurora Beltrán. Una buena guinda para un concurso cuyas cartas ya están están echadas y donde solo queda esperar a conocer a los ganadores. Nosotros tenemos nuestros favoritos, claro, pero con estas cosas uno no sabe muy bien a qué atenerse. Dicho lo cual, mucha suerte a todos.