Crónica: Tercera jornada del 24º Concurso Rock Ciudad de Oviedo

Última jornada del primer fin de semana del Oviedo Rock la llevada a cabo en la antigua fábrica de armas de La Vega (Oviedo) y en la que nos encontramos a Joven Kenobi, Amazing Relámpago, Oxide y los N.E.O. de Alberto Cereijo en una apacible pero fría tarde / noche otoñal.

Joven Kenobi son viejos conocidos ya del concurso. Nacidos en 2015, su pop-rock de fuerte influjo indie resonó en La Vega ante el escasísimo público con clase y elegancia, todo sea dicho, lejos de la línea editorial que se le supone a una página como esta.

Más animados resultarían Amazing Relámpago y su rock de fortísimo influjo grunge. También viejos conocidos del Oviedo Rock y que mostraron cierta eficacia a la hora de construir (e interpretar) sus temas y, creemos, lograron un mayor enganche con la audiencia.

Había ganas de ver a Oxide después de escuchar, hace ahora casi un año, su debut “Endless Road” (del que podéis leer una reseña en este enlace). El escaso tiempo disponible fue bien aprovechado por los de la capital del Principado, en un concierto sobrio y funcional. Desde ya deseando ver qué tal se desenvuelven en un show completo.

Pero faltaba el plato fuerte de la noche. La venida de N.E.O. a Asturias era doblemente importante. No solo por tratarse del primer concierto de presentación de su estupendo segundo álbum de estudio sino por tratarse de la primera subida a las tablas de la banda gallega desde 2019. Que se dice pronto. Y sí, es la banda de Alberto Cereijo, pero también la de Tino Mojón (batería) Diego P. Castro (bajo y coros) y Pedro Regueira al micro.

Demasiado Tarde” de su segundo álbum sería la encargada de dar el pistoletazo de salida al show de los gallegos. Desde un primer momento mostrando una gran química entre ellos a pesar de todo el tiempo transcurrido lejos de los escenarios. Tablas para dar y tomar, tal y como se presumía.

Regresarían después al debut, aquél “Objeto Cercano A La Tierra” de 2019, justo antes de entregar la primera de las cuatro versiones que salpimentarían su set-list, y que no sería otra que “Land Of Confusion”, convenientemente adaptada al idioma de Cervantes en esta nueva encarnación.

Contar con un vocalista como Regueira en una banda de estas características es un lujo. El de N.E.O. mostró un gran estado de forma y conectó con la audiencia a base de ganas pero también de tablas. Por ahí resonó una “Sin Red” que pasa por ser de lo mejor de su “Punto De No Retorno”. Aún sonaría “Terapia” antes de refrescarnos la memoria con una vuelta al debut de ECO, gracias a la estupenda “De Pie” y donde el guitarrista coruñés destapa el tarro de las esencias que suele decirse.

Impresiona ver desde tan cerca al gallego. Un verdadero placer para los sentidos a poco que a uno le gusten las guitarras bien afinadas y las cosas bien hechas. Un genio, desde luego, al que no vamos a descubrir a estas alturas de la película.

Sea como fuere, aquí vendría un largo repaso por el primer disco, en forma de “A Cada Paso”, “Avanzo”, “Recuerdo” y “Sobre El Mar”, que acabaría dando pie a otra de las versiones de la noche, esta vez “Palabras Para Julia”, que Alberto ya interpretara con Los Suaves, y que musica el poema de José Agustín Goytisolo.

No conviene olvidarse de la base rítmica que forman Castro y Mojón. Sobrios, elegantes, perfectamente integrados en una mezcla que saca lo mejor de La Vega como recinto apropiado para este tipo de eventos. (Del frío que llega a hacer allí dentro a estas alturas del año hablaremos otro día).

En cualquier caso, con “Norte” regresamos a “Punto De No Retorno”, encarando ya una parte final del show por donde aparecerían también “Punto y Aparte” y “En el Aire”, justo antes de que el cuarteto se tomase un respiro en forma de habitual parón antes de los bises.

Unos bises que nos entregarían en forma de “Sólo Algunas Veces” con un Cereijo a un nivel altísimo, para seguir con “Neolengua” para cerrar con el pequeño guiño al himno gallego, bandera incluida, y colofón con la última versión de la noche, «Al Alba” de Aute.

Un concierto grande en contraste al escaso público que acudió a la llamada de los gallegos en particular y del concurso en general. Lejos de querer leerle la cartilla a nadie, Dios nos libre, lo cierto es que encontrarse un panorama tan desolador en cuanto a asistencia hiela el ánimo del más pintado casi tanto o más de lo que lo hicieron las bajas temperaturas. Si tenéis suerte y os pillan cerca, id a verles, insensatos.

Texto: David Naves

Crónica: Segunda jornada del 24º Concurso Rock Ciudad de Oviedo

Segunda jornada de la 24º edición del concurso rock Ciudad de Oviedo, esta vez con la participación de Oklahoma, The Magus, Secta y Tierra Santa como anfitriones. Hardcore, hard rock y heavy metal, a priori se presentaba una velada de muchos decibelios.

Iniciaban las hostilidades los renovados Oklahoma, se estrenaba David como nuevo bajista, quienes a pesar de contar con el menor público de la noche lograban conectar con los asistentes con su propuesta combativa y directa a través de temas como “Perder La Cabeza” y “Otra Derrota Más”. Escasos 20 minutos sin pausa para dejar su sello en el concurso.

Primer contacto de Heavy Metal Brigade con The Magus. Los de Colloto salían muy enchufados. Tener a varios veteranos de la escena en la formación se nota. “Fester” y “Shining” fueron un par de ases en la manga para la banda encabezada por Ouleia a la voz, captando rápidamente el interés del público. Muy buena actuación la suya.

Secta ya empiezan a ser reconocidos para el público astur, contar con miembros de Winchester y Drunker Buddha y más su reciente victoria en el Festiamas les coloca en la terna de favoritos. Quien sabe si un arma de doble filo para el concurso. Ajenos a todo esto la banda salió a lo suyo, ofrecer un mini incendiario concierto de puro hard rock. Palpables son las influencias de los AC/DC más clásicos, solo hay que escuchar “Dame Tu Miel”, pero la oferta engancha y hace disfrutar a la parroquia que es lo que finalmente cuenta. Dejaron con ganas de más, otro punto a su favor.

Llegaba el turno para Tierra Santa. Más público que la jornada anterior con Obús a pesar de la gélida temperatura de recinto. Varios lustros habían pasado desde la última visita de los riojanos a Asturias y se notó, había muchas ganas de ver a las huestes comandadas por Ángel San Juán.

Arrancaba el concierto con “Nerón”, “Tierras de Leyenda” y “Sangre de Reyes” para meterse desde el minuto uno al público en el bolsillo. No hacen falta presentaciones cuando quien tienes delante conoce y corea cada una de tus canciones. Sin pausa, un escueto agradecimiento y vuelta a empezar.

Tierra Santa se mostraron en un grandísimo estado de forma, quizás tuvo algo que ver que desde agosto no pisaban un escenario. Gran sonido y sensaciones que trasladaban a gran parte de la audiencia, la más veterana, a aquella época hace casi 20 años, en que la banda era habitual en nuestros escenarios. Afortunadamente ayer se volvían a ver detalles del llamado “relevo generacional”. “Indomable”, “Juana de Arco” y “La Momia” en la parte central del concierto, sirven para que tomen protagonismo los teclados de Juanan San Martín. Que decir de la dupla de guitarras de Dan Díez y Ángel San Juan, estuvieron a gran nivel toda la noche.

En la parte final del show “Pegaso”, “Alas de Fuego” y “El Laberinto Del Minotauro” dejaban claro que el setlist de la noche era una colección de himnos. El tiempo volaba para una banda que parecía jugar en casa. El 2022 traerá nuevo disco de Tierra Santa y será otra historia, muy interesante pero totalmente diferente.

Para el final no podía ser de otra manera, reservaron “Legendario” y “La Canción Del Pirata”, tan suya ya como de Espronceda, dejando satisfechos a los asistentes a la antigua Fábrica de Armas de la capital asturiana a pesar de unos escasos 75 minutos de concierto. Que no tengamos que volver a esperar tanto para repetir un concierto de leyenda.

Texto: José A. Muñiz

Crónica: Primera jornada del 24º Concurso Rock Ciudad de Oviedo

Y regresó el Oviedo Rock y lo hizo de la mano de la mano de los participantes Lyla & Javi, Fesoria A Les Ortigues e Indocentes y los invitados, la incombustible banda vallecana Obús.

Sería el rock tranquilo de Lyla & Javi, a quienes notamos algo nerviosos defendían sus 20 minutos correspondientes con 4 temas de su EP debut recientemente publicado. Pero es que quién no lo estaría en un concurso de estas características.

… pues los chicos de Fesoria A Les Ortigues. Su agropop acústico e irreverente está muy lejos de la música que solemos mover en Heavy Metal Brigade pero resultaron una propuesta fresca, divertida y hasta cierto punto llamativa.

Indocentes que estrenaban formación la noche del viernes no resultaron tan originales como ellos pero se llevaron el gato al agua en cuanto a conexión con el escaso público gracias a un rock tan sencillo como enérgico, empujado por la presencia de Iris Martínez, de la Derrame Rock School, a la batería y un infatigable Andrés Arias a la guitarra y voz .

Y aunque el goteo siguió durante toda la noche, diría que el show de Obús acogió a menos público del esperado. Con la desapacible noche y la coincidencia con otros eventos como principales causas, el caso es que los de Vallecas arrancan con “Necesito Más” y ya importa poco la escasa asistencia o el frío que nos asoló dentro de la antigua fábrica de armas.

Salvo pequeñas migajas de su último disco (“Whisky Con Hielo” y “No Me Lo Digas Más”), fue una presentación consagrada a sus grandes éxitos de siempre. Así encadenan “Cualquier Noche Sale El Sol”, “El Que Más” o “Mi Amigo El diablo” con Fortu demostrando estar aún a la altura de las circunstancias a pesar de tantos años de carretera.

Sea como fuere, es en el tronco central del show donde la banda da lo mejor de sí. También el sonido de la amplia nave ovetense, con “Te Visitará la muerte” o “Que Te Jodan” como platos fuertes de esta parte del show.

Fortu haría de las suyas en el clásico “Sólo Lo Hago En Mi Moto”, alargando en gran medida el final entre gritos casi imposibles. Quizá colocar aquí esta “No Me Lo digas Más” de su último disco no fuese la decisión más acertada a la hora de confeccionar el set list, pero da igual, porque después irrumpe “Prepárate” y público y banda se vuelven uno.

Pero si algo caracteriza a estos Obús del siglo XXI es la consistente pegada de Carlos Mirat tras la batería. Muy sólido durante toda la noche, aún tuvo tiempo para dejarnos su ya habitual número con la escalera (con Fortu a la batería) y complacer a la parroquia. En especial a los más jóvenes, que los había en mayor número del que cabría esperar. El final, como no podía ser de otra forma, es para “Vamos Muy Bien” y la sensación general mientras recogíamos nuestros bártulos es la de que parece haber Obús para rato. Os daremos cumplida cuenta de ello aquí, en Heavy Metal Brigade.

Texto: David Naves
Foto y vídeo: H.M.B.

Scorpions: Portada y primer adelanto de «Rock Believer»

Tras una década de despedida de los escenarios que no de los estudios de grabación, la leyenda germana Scorpions presenta la portada y primer adelanto de su próximo disco de estudio «Rock Believer«, que llegará al mercado finalmente el 25 de febrero del próximo 2022.

El tema «Peacemeaker» ha sigo el elegido como primer adelanto del álbum. Una canción compuesta por Rudolf Schenker y el bajista Pawel Maciwoda en la parte musical con letra de Klaus Meine. El que será el 19º álbum de estudio de la banda se gestó durante la pandemia mundial en los Peppermint Park Studios de su ciudad natal Hannover recuperando el espíritu de los años 80, en palabras de su vocalista, una banda metida en una habitación tocando en directo. La mezcla se llevó a cabo en los legendarios Hansa Studios de Berlín, con el Michael Ilbert a los mandos.

Reseña: Redención «Derrota Y Destino EP» (Maldito Records 2021)

Redención son una joven banda arancetana formada allá por el año 2015 y que cuenta en su haber con los largos “Zero” (Foque) en 2017 y “Abruptum” (Maldito Records) en 2019. Ellos son el par de miembros fundadores Sergio Gómez (guitarra) y Jason Simmons (batería) además de David Peñalver (voz), Alex Posilio (guitarra) y Javier Díaz (bajo). Este Ep de cuatro temas que lleva por nombre “Derrota y Destino”, al igual que su anterior obra de estudio, vuelve a contar con producción, grabación y mezcla por parte de Carlos Escobedo (Sôber) en los madrileños Estudios Cube, para que posteriormente el prestigioso Dave Donnelly (Red Hot Chili Peppers, Slash, Aerosmith, Mötley Crüe…) masterizase las pistas resultantes en su estudio de la ciudad de las estrellas. En la calle desde el 14 de septiembre a través de Maldito Digital.

El cadencioso y tranquilo arranque de “Tu Héroe Interior” no deja vislumbrar la tensión y el brío que la banda desplegará toda vez irrumpan esas estrofas. El doble juego vocal ayuda a agrandar el poso contemporáneo de un tema apertura de sonido intachable, no cabía otra con semejantes créditos, pero que quizá echa en falta un estribillo con algo más de gancho. Interesante trazo el de su puente central en cualquier caso, coronado por un solo más que correcto y que conduce hacia un final con algo más de brío. Correctísima en cualquier caso.

Derrota y Destino” ensombrecerá el tono, adoptará guitarras más livianas y desnudará unas estrofas que no tienen reflejo en ningún otro corte del Ep. Esa calma logrará amplificar el impacto de unos estribillos más enérgicos primero y del estupendo solo de guitarra que irrumpirá después. “La Marca”, que anticipó al Ep allá a finales del mes de junio, parte desde un prólogo que vira sin complejos hacia territorios mucho más clásicos. Y por ahí funciona bien tanto por su buena ejecución como por la forma en que se contrapone al resto de temas de este “Derrota y Destino”. Una base rítmica que gana en presencia, así como esas guitarras en constante derroche melódico, puntos álgidos de esta buena hibridación entre épocas.

Y para cerrar, qué mejor que este camaleónico “El Pozo de los Mortales”, que traerá aparejados varios de mis riffs favoritos de todo el Ep y alguna que otra línea de voz más que notable, si bien no alcanzo a conectar del todo con el aspecto lírico de la misma. Lo que no deja de ser una mera cuestión de gustos y no tiene mayor importancia pues no dudo que habrá quien la escuche y le parezca digna de Francisco de Quevedo. Gustos, ya se sabe. A nivel melódico resulta bien trazada y ejecutada con gusto y mimo, resultando finalmente en un cierre más que digno.

Buena hibridación entre clasicismo (menos) y contemporaneidad (más) para un cuarto de hora de metal agradable, que enseñorea una rabia en el primer corte que se irá diluyendo con el correr de las canciones en pos de ofrecer una cara mucho más melódica. A la par que asistimos a ese viraje tonal irán surgiendo detalles reseñables a nivel melódico y también técnico, injertos en estructuras, eso sí, eminentemente clásicas las más de las veces. Sencillo, agradable y sincero trabajo.

Texto: David Naves

Jack Slamer: Spain Tour 2021

La joven formación suiza de hard rock Jack Slamer desvela la serie de conciertos que compondrán su gira por nuestros escenarios incluida parada en la Sala Gong de Oviedo.

11 Noviembre – Café Teatro La Nube (Bilbao)
12 Noviembre – Casa De Cultura (Burlada)
13 Noviembre – Rock & Blues Café (Zaragoza)
14 Noviembre – La Traviesa (Torredembarra)
16 Noviembre – Sala Nana (Ciudad Real)
17 Noviembre – Louie Louie (Estepona)
18 Noviembre – TrashCan Music Club (Madrid)
19 Noviembre – Salason (Cangas Do Morrazo)
20 Noviembre – Bajo Cinco (Barco De Valdeorras)
21 Noviembre – Sala Gong (Oviedo)

Bajo el sello Nuclear Blast publicaban el pasado 2020 su tercer disco Keep Your Love Loud, un aclamado trabajo con claras influencias de los grupos de los años 70. Led Zeppelin, Deep Purple y Wolfmother son unas referencias patentes en su enérgicos conciertos pero con su propio carácter y energía. Entradas online disponibles a través de Myacceso.com y Woutick.

Ruben Kelsen (Débler) retoma su carrera en solitario

Tras los últimos cambios cambios en Débler, su vocalista Rubén Kelsen retomará su proyecto en solitario el próximo día 3 de diciembre con un concierto en la Sala Rockville de Madrid.

Allá por el 2012 y 2014 Kelsen publica sus primeros trabajos en solitario Cautivo de sus Besos y Sangre y Arena  respectivamente. No sería hasta el 2014 en que entraría a formar parte de Débler, con los que lleva publicaría tres discos “Noctem Diaboli”, “Somnia” y “Adictium” hasta la fecha. Durante el confinamiento del pasado año 2020, decidía regrabar sus dichos álbumes en solitario y ya en el 2021 lanza varios singles como Rey LeónLágrimasTelaraña y Tierras del Sur. Kelsen forma parte además de de la compañía de Artes Escénicas Alcalá, con la que ha interpretado musicales como «Jesucristo Superstar» o «Notre Dame de París«.

Durante la presentación compartirá escenario con la formación melódica valenciana Klandestina Club que presentará su último disco Al Límite de lo Prohibido.

Entrada anticipada 12€, taquilla 15€

Venta Anticipada: myacceso.com y Escridiscos

Como anticipo a la presentación el músico madrileño realizará el próximo sábado 13 de noviembre en la misma Sala Rockville un pequeño concierto acústico y rueda de prensa para medios y fans. Los compradores de la entrada para el concierto del 3 de diciembre tendrán acceso gratuito para el show case hasta completar aforo.

Reseña: Nunslaughter «Red Is The Color Of The Ripping Death» (Hells Headbangers Records 2021)

La leyenda Nunslaughter no ha vuelto porque en realidad nunca se fue. Poco dados al formato largo y más a avasallar a sus acérrimos con una miríada de directos, Ep’s y Splits de todo signo y condición, los de Pittsburgh regresan al full-length siete años después de “Angelic Dread”. La banda la componen a día de escribirse estas líneas Wrath (batería), Detonate (bajo), Tormentor (guitarras) y el miembro original Don Of The Dead (voz). Al igual que su anterior álbum, “Red Is The Color Of Ripping Death” ha sido grabado, mezclado y masterizado por el propio Tormentor. Hells Headbangers Records lo ponía en circulación a finales del mes de agosto en CD, casete y digital.

La inicial “Murmur” arremete con toda la furia que se le presupone, pero resulta mejor armada y un tanto más diversa de lo que pudiera pensarse a priori. Y mientras el corte siguiente “Broken And Alone” desarrolla su habitual ataque directo y visceral, es con cortes como “To A Whore” o “Banished” donde de verdad me divierto. El primero porta un prólogo primero melódico y luego pesado tras el cual desarrollan un death metal casi embrionario. Y el segundo amplifican esa vena pesada para que Wrath introduzca una juguetona línea de batería y la voz se enfangue en consecuencia. Cortes como este son fundamentales dentro del disco. No alcanzan a ser sorprendentes ni revolucionarios por sí mismos pero me gusta la forma en que dotan al conjunto de una mayor profundidad y dinamismo.

El tema título “Red Is The Color Of Ripping Death”, cuyo prólogo profundiza en esos patrones densos y oscuros, reproduce y amalgama muchos de los leitmotivs del disco, resultando una de las entregas más diversas desde el plano gramático e incluso más lucidas en cuanto a ejecución. Da nombre al disco y no me extraña. Más convencional y rudimentaria resultará “Eat Your Heart”, que me terminará enganchando con esos riffs de cadencia limítrofe con el thrash más puro. “Annihilate The Kingdom Of God” se enriquece gracias al doble juego vocal, evoca por momentos al death sueco más cerril y agrada finalmente por esa escritura ágil y diversa.

Beware Of God” es otra entrega corta pero bien armada, atractiva de nuevo gracias a una buena labor de Tormentor y cuyo final despreocupado y veloz resulta su mayor valor. “Black Cat Hanging” recupera aquellas pulsiones lentas y acendradas de “Banished” para arrimarse por momentos a los Celtic Frost más cavernarios y culminar otro de los cortes imprescindibles del álbum. “Dead In Ten”, corte más extenso del trabajo, incorpora en su epílogo riffs de auténtico proto doom para luego contraponer un death sencillo pero bien trazado. Blast beats, buenas alternancias y un ambiente pútrido y malsano. Estupenda. “The Devil Will Not Stray” emerge pesada, casi marcial, y contribuye a darle otro aire al disco entre esos riffs casi monocordes y su cariz amenazante. De lo más simple en cuanto a estructura, eso sí.

Engaña una “The Temptress” que reconducirá en primer término hacia su death trotón de siempre para tornarse más marcial después. Un tanto ineficaz. “Casket Lid Creaks” amplifica aquél acercamiento a los Celtic Frost más oscuros de “Beware Of God” mientras que la final “Below The Cloven Hoof” es un broche breve, directo y vehemente.

No ha lugar a experimentos con gaseosa. Aquí, desde luego, no caben sorpresas. Por suerte, tampoco hay mucho lugar para el disgusto. Ni tiempo para el aburrimiento tampoco en esa poco más de media hora de música de la que consta el disco. Pero sí incluso a mí, que siempre he seguido a esta banda un poco desde fuera, me agrada el álbum, intuyo que a sus parroquianos habituales les satisfarán en gran medida estos catorce aportes de death desarrapado, directo y visceral. Por ahí anidan en cualquier caso buenos contrapuntos, influencias que amplían su radio de acción y una escritura lo suficientemente inteligente como para sortear el posible sopor. Una leyenda en plena forma y con todavía mucho ruido por hacer.

Texto: David Naves