Alice Cooperrelata su lenta recuperación tras contraer Covid-19 en el mes de diciembre. El legendario artista de 73 años destaca como fue «aniquilado» por el virus a pesar de no tener que ingresar en el hospital.
No podía comer, no podía dormir, ahora ya me encuentro bastante bien, al menos al 95%. pero llegué a perder 7 kilos de peso.
Tras vacunarse en su residencia habitual en Phoenix (Arizona), el artista desvela que sufrió escalofríos e hipotermia durante las horas posteriores. Confiesa además que se sentía menos «vulnerable» en su casa que en un hotel diferente todos los días. Cuando estaba en Europa, me pasaba todo el día lavándome las manos, cada vez que tocaba algo, pensaba ¿cómo sabes que no estaba infectado?
Sus planes más inmediatos es lograr la plena recuperación y cuando la situación sanitaria global lo permita volver a la carretera para presentar su nuevo álbum de estudio «Detroit Stories«, publicado en febrero a través de earMUSIC.
«Lethal Liberty«, el icónico álbum debut de los thrashers catalanes Legion, será reeditado por el sello Pathologically Explicit Recordings más de 30 años después de su lanzamiento original.
A finales de verano estará disponible en vinilo 12» negro y amarillo el primer disco de la formación barcelonesa, pioneros del thrash estatal junto a Fuck Off. Editado originalmente por G.B.B.S. Records en septiembre de 1989, contaba con la producción y mezcla de Guy Wenger y Peter Eichenberg.
Lars Ratzenberger, conocido musicalmente como Lars Ratz, bajista y fundador de la banda alemana Metalium, fallecía en la mañana del domingo 18 de abril en Mallorca tras un tragíco accidente de aviación. Experimentado piloto, residente en la isla desde hace más 20 años,se precipitaba desde gran altura contra el suelo cuando volaba en ultraligero. Las primeras hipótesis apuntan a un posible fallo en el propulsor, ya que las rachas de viento no eran muy elevadas, no obstante, no se descarta que pudiera haberse sentido indispuesto cuando pilotaba la aeronave.
En su extensa trayectoria musical como bajista en los citados Metalium y bandas como Velvet Viper, Viva o Fire!, ha colaborado con bandas españolas como Azrael, Darksun, Centinela o Forever Slave y combos internacionales como los suecos de Seventh One, el vocalista alemán Francis Soto o la japonesa Saeko. A través de la siguiente playlist en nuestro canal de Spotify rendimos homenaje al malogrado músico. Descanse en paz maestro.
Gilby Clarke, todo un miembro de la aristocracia del rock mundial, sobradamente conocido por sus pasos por Guns N’ Roses en los 90 y/o por The MC5 durante un tour europeo de la banda en 2005, viene ahora a traernos el que es su primer disco en solitario en casi dos décadas de trayectoria, que se dice pronto. Para este “The Gospel Truth”, a editar por el sello Golden Robot Records el 23 de abril, el músico nacido en Cleveland ha contado con los bajistas Nikki Sixx (Mötley Crüe) y Muddy Stardust, así como los baterías Kenny Aronoff (John Mellencamp, Chickenfoot), Matt Starr (Mr. Big, Ace Frehley), Chad Stewart (Faster Pussycat, L.A. Guns) y Stephen Perkins (Jane’s Addiction, Porno For Pyros, Infectious Grooves…). El disco ha sido escrito y producido por el propio Clarke en su estudio angelino Redrum Recording y mezclado por el ganador de un Grammy Chris Lord-Alge.
Apenas rastro de la gastadísima Les Paul de Clarke en las desnudas estrofas de una “The Gospel Truth” que da el pistoletazo de salida al disco al tiempo que le da nombre. Es un corte cuidadosamente trazado, rico en arreglos y coros, con una línea de bajo de las que perduran en tu cabeza y que muestra un rock más clásico en fondo que en forma. El sonido que Chris Lord-Alge ha extraído de la composición termina por redondear este interesante y entretenido arranque.
Qué pena que algo como “Wayfarer” apenas llegue a los tres minutos. En ese transitar lento, que guiña tanto al blues como al grunge, si bien nunca llega a cruzar del todo ambas líneas, abundan los detalles de interés. Los buenos coros que acompañan al estribillo, las casi omnipresentes teclas y una de las líneas de voz más redondas de todo el trabajo. Estupenda en lo gramático, pero ya digo que se me hace corta. Con Nikki Sixx a bordo, “Tightwad” tiene poco o nada que ver con la banda que compusiera “Shout At The Devil” y más con el boogie rock de Status Quo, especialmente en estrofas. Y si “Wayfarer” destacaba por escritura, esta lo hace por ejecución. Empatizo en gran medida con su riff principal, pero sobre todo, con el solo que Clarke acomoda en el puente previo al epílogo.
“Rock N Roll Is Getting Louder” es todo lo que uno espera tras un título semejante. El tono general es más sleazy, más angelino, más esperable de un músico que pasó por una banda como Guns N’ Roses. Y aunque no resulte excepcional por escritura, funciona a la hora de ampliar el abanico de influencias del disco. “Wise Old Timer” pronto rebaja el tono y atempera la algarabía previa para conducirse cadenciosa por un medio tiempo bien cuadrado pero con el que me cuesta conectar. Hay un notable deje a AC/DC en la construcción de las estrofas, un pequeño toque sureño en el solo de Clarke y aunque me cueste encontrarle peras en lo ejecutivo, como digo es un tema con el que me ha costado empatizar.
“Violation” trae de vuelta al Clarke más fiestero para confeccionar un rock and roll de los de toda la vida y que debería convertirse por méritos propios en el gran emblema del álbum. La escritura es juguetona, la interpretación intachable y la suma de arreglos consigue precisamente eso, sumar. Estupenda. Apenas dos minutos y medio le ha concedido el de Ohio a una “The Ending” que pasa por ser lo más directo y a la vez visceral de todo el trabajo. Siempre dentro de un canon clásico, sin aspavientos innecesarios ni florituras exhibicionistas. Un corte tan efectivo como breve.
Como si del negativo del corte anterior se tratase, el tono más atemperado de “Dangerous Sin” como su escritura más retorcida junto a algunas de las mejores interpretaciones de todo el trabajo convierten al octavo tema del álbum en uno de los grandes atractivos del mismo. “Make Me Smile (Come Up And See Me)”, versión de Steve Harley & Cockney Rebel resulta en una rendición absolutamente fiel al original. Que para versión infiel y oligofrénica ya está la que hicieran en 2003 los electrónicos Erasure. Cierra el disco la muy entretenida, poco complicada y estupendamente bien resuelta “She Wont Fight Fair” portando algún que otro guiño a Queen pero sobre todo un puente que roza la excelencia. Un buen final.
No estamos ni de lejos ante el disco más ambicioso de 2021. Tampoco ante el más aburrido. Ni mucho menos. “The Gospel Truth” es un buen rato de rock añejo para olvidarte de tus preocupaciones y brindar por un género que sigue como gato panza arriba resistiéndose a desaparecer. Como cabía esperar hay buenas interpretaciones de Clarke con su Les Paul y tampoco se pone palos en las ruedas a la hora de componer líneas vocales (algo que, por ejemplo, Mikael Åkerfeldt lleva ya casi diez años haciendo). Un disco sincero en definitiva, muy para fans del músico de Cleveland en particular y del rock más clásico en general.
Nueva entrega de las novedades del “merchan” de las bandas. En esta ocasión os presentamos los últimos productos de Black Sabbath, Powerwolf y Vhäldemar.
La legendaria banda británica nos presenta el diorama de su álbum debut, en esta ocasión acompañado por la figura de la misteriosa mujer que aparece en la portada del disco. Una caja de PVC transparente con las siguientes dimensiones, ancho 21 cm, alto 22,5 cm y 7,5 cm de profundo.
Por su parte los germanos Powerwolf lanzan un nuevo cáliz, dentro de la línea de productos litúrgicos de la banda. Una espectacular creación en resina sintética (poliresina) y acero inoxidable con las siguientes dimensiones, altura 19,5 cm, ancho 8,5 cm y 6,5 cm de diámetro para una capacidad de 150 ml.
Los vizcaínos Vhäldemar actualizan su «merchan» con la inclusíon de la edición japonesa de su último disco «Straight To Hell«, el parche del álbum y algunos packs muy interesantes.
Son tiempos dificiles para la música. Carestía de conciertos y restriciones de aforo han minado buena parte de los recursos de las bandas y no sólo de las locales. Toma nota y no te olvides consultar este apartado cuando no sepas que regalar/te.
Los valencianos Night Hearth presentan nuevos detalles de su próximo álbum de estudio «El Rincón Del Tiempo Y El Alma». La portada obradeArca Design es un reflejo fiel de un disco compuesto por 9 composiciones de heavy metal sinfónico elaboradas y orquestaciones cuidadas al mínimo detalle, grabadas en Fireworks Estudios con Enrique Mompó y Fernando Asensi a los controles.
01 A Través De La Luz 02 El Rincón Del Tiempo Y El Alma 03 Como Si No Hubiese Un Mañana 04 Bajo La Luz De La Luna 05 Lejos De Mi Tierra 06 Corazón A Fuego 07 Dentro De Mi Alma 08 Déjame 09 Anochecer
Su single de adelanto «Como Si No Hubiese Un Mañana» se estrenará el lunes 3 de mayo. Para disfrutar del álbum habrá que esperar al viernes 24 de septiembre.
Grabados en los años 213 y 2015 por Alberto Rionda en los estudios Sanctuarium acompañado por una formación de lujo compuesta por Isra Ramos (voz), Chez García (teclados), Rubén Lanuza (bajo) y Leo Duarte (batería), los discos cuentan con ilustraciones de Luis Royo. Reservas disponibles a través del siguiente enlace:
Con un proceso compositivo detrás que nos remonta hasta el año 2009, el disco que hoy nos ocupa tiene poco de convencional. La propia banda en sí responde a duras penas al concepto habitual dentro del rock y/o el metal al punto de que prefieren definirse como “orquesta”. Con los alemanes Haggard como mayor reflejo, esta orquesta italiana se compone de Luca Catalano (composición, voz, guitarras), Marco Catalano (composición, batería, voz), Alex Armuschio (composición, teclados, voz principal), Max Clara, Roberta Malerba y Elena Richetta (voces), Giuseppe Ferrante (bajo, contrabajo), Luca Marangoni (violín), Carlo Perillo (viola), Daniela Lorusso (cello), Cristiano Blasi (flauta), Chiara Marangoni (horns) y Wilma Collo (letras). Los italianos cuentan en su haber con los largos “From Ancient Times” (2006), “Children of Hùrin” (2007), “Lay of Leithian” (2009) y “The Lost Tales” (2013). Adornado con el arte de Felipe Machado (Vanden Plas, Blind Guardian, Axel Rudi Pell, Persuader, Lords of Black…), “War Of The Jewels” vio la luz en formatos CD y digital el 19 de marzo y, salvo catástrofe, hará lo propio en vinilo el 12 de junio vía Rockshots Records.
Ainur comentan: “War Of The Jewels” es el undécimo volumen de “La Historia de la Tierra Media”. En la mitología de Tolkien está la historia de las grandes guerras que surgieron después de la creación de los Silmarils por Fëanor. El tema principal son las grandes batallas de Beleriand, a excepción de Nirnaeth Arnoediad que tendrá gran espacio en nuestro próximo álbum. El personaje principal implícito es Fëanor, el más poderoso de los Elfos. Musicalmente, es un álbum temático como todos nuestros anteriores y futuros y reconocerás temas musicales que ya usamos en “From Ancient Times”, “Children of Hùrin” y “Lay of Leithian”; sin embargo, las atmósferas son más agresivas y poderosas que en el pasado porque los temas que hemos puesto en música esta vez necesitaban un soporte musical más poderoso”.
Quién mejor que Ted Nasmith, uno de los ilustradores de la obra de Tolkien más reconocidos del planeta, para narrar la introducción de un álbum como este. “Fate Disclosed” abre el disco en clave cinemática con la voz del diseñador canadiense introduciéndonos a su vez en una overtura, “Wars Of Beleriand”, que en palabras de la propia orquesta italiana sirve tanto para este álbum como para el par que están por venir en el futuro. Única instrumental de todo el trabajo, alberga ni más ni menos que catorce temas musicales, que representan a su vez pasado, presente y futuro. Curiosísima amalgama, que devanea entre Yes, King Crimson y The Flower Kings.
“Hell Of Iron”, descripción musical de la fortaleza del mal donde se esconde Melkor, resulta en un prog convenientemente actualizado en la forma, (especialmente en lo respectivo a afinaciones) pero eminentemente clásico en su fondo. La riqueza en arreglos que se deja notar ya desde las primeras notas, la buena escritura, el cuidadísimo aspecto vocal y la miríada de cambios de ritmo que atesora la convierten en una muy destacable primera entrega con verdadera enjundia del trabajo.
Es en “Wars Begin” donde ya la cosa se pone seria. Narra en lo temático “la paz ancestral que persistió en la Tierra Media antes de que llegara el mal” y trae aparejado uno de los prólogos más cristalinos (edulcorado dirán algunos) del álbum, de un preciosismo en sus líneas vocales de lo más evocador. También en cuanto a arreglos. Se endurecerá toda vez supere su delicado primer tercio para derivar hacia territorios más convencionales si bien habrá de permanecer siempre dentro de los preceptos habituales del género. Entre líneas de Hammond y una batería que adquiere nuevos bríos hasta su desembocadura en un epílogo nuevamente tranquilo y reposado. Estupenda.
“La primera matanza entre elfos pasa por ser uno de los momentos más oscuros de la mitología de Tolkien” y sirve como trasfondo a esta “Kinslaying (The First)”, que sorprende por la desnudez, incluso la extrañeza, que muestra en su prólogo, y que según sus palabras, “refleja la que se puede leer en los libros del profesor”. Tal discordancia irá yendo y viniendo a lo largo del desarrollo, a la par que engarzará con otra gran labor vocal y un progresivo ligero por lo general. Adquirirá cierta épica en un final que habrá de dejar otro gran despliegue vocal. En general menos diversa de lo que su duración hace intuir pero igualmente interesante.
“Grinding Ice” narra “el cruce de Helcaraxë, una frontera completamente helada entre la Tierra Media y las Tierras Eternas donde vivía Valar”. En su primera parte habla sobre “la decisión de los Elfos de emprender la heroica travesía del Grinding Ice”, y lo hace sobre una estructura juguetona, trufada de buenos cambios de ritmo y grandes arreglos. Atemperará después para circular sobre un medio tiempo mucho más convencional y que, salvo por pequeños detalles, resulta sorprendente en un álbum como este. Allí narrará “la trágica realización de las graves pérdidas sufridas por este intrépido pueblo” para culminar en un tercio final sinfónico y arrebatado donde se nos narrará “la hazaña lograda y cómo la venganza seguirá a la traición”. Estupendo solo de guitarra final para otro de los puntos álgidos de este “War Of The Jewels”.
Continuación natural de “Grinding Ice”, Ainur cuenta para esta séptima entrega con la siempre inestimable ayuda de ese mago de las teclas que es Derek Sherinian. El tema refiere en lo lírico a “la batalla que libraron los Elfos en las laderas del reino de Morgoth una vez que llegaron a la Tierra Media. Una batalla que fue librada en un tiempos tan pretéritos que aún no había salido ni sol ni luna”. La colaboración del teclista de Laguna Beach se traduce, curiosamente, en varios de los momentos más pesados de todo el trabajo. Si bien muestra una gramática más convencional que sus compañeras, tampoco me resulta un corte aburrido o fallido.
“Spirit Of Fire” muestra a Fëanor contemplando su destino. “Sabía qué esperar pero decidió seguirlo y murió tratando de recuperar lo que era suyo por derecho. Se da cuenta de que nada puede destruir el mal que invade la Tierra Media y la voz magistral de Roberto Tiranti (Labÿrinth) subraya esta sensación”. Épica bien subrayada por coros apabullantes, en el fondo sigue siendo ésta una banda transalpina, y un gran desempeño de Tiranti como grandes baluartes de otro gran puntal del disco. “La primera parte de la canción se centra en el espíritu de fuego que arde en el más poderoso de los Elfos y el tema de la muerte llena la segunda parte”. De resultas de ello en su tronco central muda en balada más o menos convencional y clásica, por momentos preciosista, y siempre bien medida. Corte abiertamente bicéfalo, quizá un tanto descompensado y que quizá te agrade sólo a medias.
Introducción al margen, la canción más corta del álbum es esta “The Broidress”, que versa en lo lírico sobre “Miriel, la madre de Fëanor”. Uno de ellos cuenta “cómo murió al dar a luz a su hijo: literalmente consumida por él “porque la fuerza que habría alimentado la vida de muchos se ha ido a Fëanor”. Se dice que después del parto, Miriel se acostó a descansar y así permaneció por la eternidad porque su alma abandonó su cuerpo” y casi es más larga la explicación que la canción en sí. Extraña por otro lado, también tranquila y muy dada a refractar casi por completo con el resto del álbum, en especial por el uso de ese sinte de corte retrofutirista. Una buena previa al corte que se nos viene encima.
“The Great Battle (Or The War Of Wrath)”, guiña el ojo al primer álbum de la banda, (“War Of Wrath” era el penúltimo tema de aquél álbum), versa sobre “la guerra que pone fin a todos los eventos de la Primera Era en la mitología de Tolkien” y está divida en dos partes bien diferenciadas. Veamos:
“Passage” es la primera de ellas y “propone de una manera aún más completa la historia de Eärendil que viajó a Valinor y rezó a los Valar para que intervinieran contra Morgoth por todos y cada uno”. Se reconoce aquí el tema de Eärendil, presente ya en aquél debut de 2007. Dulce, tranquila, bien trazada e inequívocamente melancólica, pero he de decir que poco sorprendente a estas alturas de trabajo.
“Avenged”, que versará sobre “la sangrienta e interminable guerra contra todas las cosas malvadas encabezadas por el Señor Oscuro. Elfos, dragones, hombres, orcos, enanos, balrogs, águilas y lobos luchan en un clímax de sonidos y eventos hasta que el glorioso final en el que se recuperan las Joyas y el gran tema de Silmarils llena la escena”. Podría esperarse de esta segunda parte un desempeño más directo y menos rico en cuanto a intervalos rítmicos y tonales. Nada más lejos. La escritura que emerge en esta parte final guiña el ojo al progresivo más abiertamente exhibicionista y, por ahí, habrá a quien le resulte terroríficamente tediosa. Nunca llueve a gusto de todos, ni en la Tierra Media ni en ningún lado. Por contra, claro, si eres fan del género te faltará aplaudir con las orejas entre tanto ir y venir. Ainur han puesto aquí toda su sapiencia y esta segunda parte resulta toda una celebración. “La conclusión de la canción vuelve a proponer la profecía que pronunció Mandos al principio de todo lo que predecía el destino de las Joyas: ahora ve su cumplimiento final”. Brillante.
Para el final queda una “Apocalypse” donde la banda/orquesta quería “terminar un álbum épico como este con una canción igualmente épica. “Apocalypse” es la representación musical del hundimiento de Beleriand cuando los valles se levantaron y las colinas se pisotearon; y Sirion ya no existía”. Un final comedido en términos gramáticos pero reluciente en cuanto a voces y arreglos.
Podría decirse que Ainur han grabado el “Nightfall In The Middle Earth” del progresivo, de no ser porque las ambiciones del enorme combo italiano están puestas más allá de una única entrega. La suya me parece del todo ineludible para cualquier persona que se diga fanática del progresivo más añejo y recargado. En una cara de la moneda: la excelsa producción, la gran cantidad de cambios tonales, los notabilísimos desempeños técnicos, las no menos brillantes líneas vocales, el mar de arreglos y el par de buenas colaboraciones. Y en la otra, claro, que a poco que le tengas ojeriza a la obra del profesor, esto te resultará del todo intragable. O que se la tengas al propio género en sí, de tan dado como es a veces a ensimismarse en lo técnico, en la floritura eterna, en perderse en la más burda y tonta autocomplacencia. Creedme que no es el caso, aunque de todo hay. Que se dé bien.
La formación de hard rock melódico Torque estrena «Emma» como segundo sencillo de su álbum debut “The Deep Between Two Souls“. El espectacular estreno de la banda leonesa veía la luz el pasado 19 de febrero a través del sello The Fish Factory con la producción y masterizado de Alfredo Arold en los vigueses Arold Music Studios.
Diez temas compuestos por Pedro Torque (voz), salvo “We Are One” obra de Ion Andrés (guitarra), que sirven como carta de presentación de una banda que se maneja como pez en el agua entre el hard rock, el aor y los sonidos melódicos. El disco cuenta con las colaboraciones de Phillip Meier, vocalista de la banda suiza Fire Rose y Paloma Gómez, voz de los también leoneses Death Bringer. Muchísimas gracias por la dedicatoria Miriam, esperamos veros muy pronto por Asturias.
Disponible a través del siguiente enlace a la tienda de The Fish Factory.