Fotos cortesía de Torío Photo
































Tuvieron que pasar 6 meses y tres aplazamientos para que Leather Boys pudieran realizar la puesta de largo de «Born In The Seventies«, su nueva obra y puñetazo en la mesa del hard rock estatal. Las restricciones derivadas de la pandemia y la situacíon local habían condenado a ver pasar los dias a uno de los grandes lanzamientos del género del pasado año y no solo en la región, como la casi totalidad de la crítica nacional corrobora.

La interminable espera daba su primera alegría al colgar el cartel de «Sold Out» en la taquilla del Auditorio de la Casa de la Cultura de Avilés. Como maestro de ceremonias el coruñés Fernando “Tanxencias” Sampedro, redactor de la revista Popular 1, presentaba su nuevo libro “Todo En El Nombre del Rock N’ Roll”, una recopilación de entrevistas con leyendas del rock como Lemmy, Johnny Rotten, Scott Gorham, Nikki Sixx o Ted Nugent, dando tiempo a los últimos preparativos de la banda antes de subir a las tablas.

Año y medio después de su última actuación en vivo, Leather Boys retomaba su habitat natural. El apoyo incondicional de la «Leather Army» que llenaba la platea y el ayuntamiento de la localidad representado por la concejala de cultura Yolanda Alonso, al fin veían recompensado su paciencia y trabajo con los primeros acordes de «Rebirth«. El que será su próximo sencillo y videoclip de la banda abría un setlist con protagonismo absoluto para «Born In The Seventies«.

Cinco meses sin poder ensayar o los nervios al presentar nuevo material pueden pasar factura pero hasta los pequeños problemas técnicos fueron algo tan natural como los ácidos soliloquios de Leather Sex. Casi noventa minutos de puro hard rock que la audiencia disfrutó a pesar de unas medidas a las que cuesta mucho adaptarse y que desgraciadamente parecen haber llegado para quedarse una larga temporada. Que este fin de semana haya sido el pistoletazo de salida para una larga y fructífera temporada de conciertos en Asturias es nuestro mayor deseo y esperanza, Gracias Leather Boys por no decaer en el esfuerzo, nos vemos en la próxima.
Fotos: Torío Photo
La Asociación Cultura y Música Bellavista (CYMBEL) de Sevilla anuncia la celebración de la sexta edición del Concurso Rock Bellavista. Dirigido a todas las bandas nacionales creadoras de temas propios dentro de todas las vertientes del rock, las bases de participación están a libre disposición en la página oficial https://cymbel.es/rock_bellavista y en las páginas de Facebook de la asociación y del propio concurso, siendo el plazo máximo para recibir material el próximo 18 de mayo.

El premio consistirá en material de sonido por valor de 500€. Se prevé un concierto con las bandas finalistas y los artistas seleccionados se darán a conocer en los medios colaboradores, Music Out Producciones, Sevilla Disonante, Algo de Rock, Lenguas de Fuego, Asociación Cultural Musical Rock Machine, Prensa & Artística Buitre Negro y Sevilla Metal.

Segundo largo para el proyecto de rock progresivo de Raúl Lupiañez, SomeWhereOut. Tras debutar en 2019 con “Eternity, Infinity”, obra basada en historias de mi querido y admirado Isaac Asimov, el músico malagueño vuelve ahora con este “Deep In The Old Forest” para profundizar en los cuentos populares europeos y, de paso, rodearse de una enorme lista de colaboradores que ya os iré relatando durante la reseña. El disco fue grabado en Big Sound Corp y The Forest Studio, producido y mezclado por el propio Lupiañez, masterizado por Israel Lupi y se encuentra en las calles desde mediados del mes de enero.
Ya en los albores del álbum encontramos las primeras colaboraciones. “Prelude: The Stories” viene acompañada de Begoña Ramos (Hey Listen) al violín y John Serrano (Nightmare Vibes, CIONClub) a la voz. Tan escueta como tranquila y ensoñadora. Un buen preludio para “Bones, Blood And Fear” con Dante Martín (Neptunia) en voces y los solos de David Santana (The Void) y Eduardo Antón (War Dogs). Uno advierte enseguida muchas de las bazas del álbum con sólo escuchar este primer corte con enjundia del mismo. No extraña por ahí que fuera el adelanto del mismo. Más allá de que su producción no sea de diez, ni mucho menos, no se puede decir que ésta empañe el gran trabajo en lo que a composición se refiere y la forma en que vira desde la abrupta sequedad inicial hacia un final más lucido en lo técnico, también más atmosférico.
“Mara”, basada en el relato de origen serbio del mismo nombre, incorpora a Francisco Garoz (41 Ravens) tras la batería y a Raúl Medina (Rey Eco) en voces. Lupiañez coloca aquí un breve prólogo que deambula entre el pop más ligero y la psicodelia para posteriormente virar hacia terrenos más endurecidos. Sin perder la perspectiva ni, digamos, el leitmotiv principal del disco ni la buena gramática, sí siento que se merecía algo más de tiempo en el reloj. Claro que con un disco entre manos que va más allá de los sesenta minutos, quién soy yo para quejarme.
Tal y como cabría esperar de un tema inspirado por el cuento de La Caperucita Roja, SomeWhereOut cuentan aquí con una voz femenina que no es otra que la de Alba Bermejo (Memorias de Sefarad, Rojo Once). El largo primer tercio de “Someone With No Name” oscurece el tono general del álbum, volviéndose este más oscuro y sombrío, pero también más sinfónico. Superado ese arranque entre brumas, se inunda primero de una luz donde brilla con fuerza la voz de Bermejo, para arrimarse después a postulados cercanos al rock progresivo. Ojo a un epílogo donde Alba Bermejo (graduada en canto del nivel máximo Rockschool England y profesora de canto y técnica vocal desde 2014) brilla con especial fuerza. De mis favoritas del disco.
Basada en el cuento ruso “Finist, el Halcón”, “Our Promise” cuenta con la voz de Abraham Linares (41 Ravens), el bajo de Andrés Gabarrón (ex-Bauer, ex-Kinesic), trae de vuelta al violin de Begoña Ramos y se completa con un solo de guitarra de David Espinar (ex-Sonora, ex-Hangar 24). Los bonitos arreglos de cuerda arrullan la delicada voz de Linares en una composición que aporta los momentos más calmos del disco. Resulta, claro, más plana en lo gramático, pero no deja de estar bien planteada y mejor ejecutada.
La pequeña instrumental “Interlude I: Covenant. I” antecede a “The Fallen One”, basada en la leyenda polaca Pan Twardowski y donde irrumpe la voz de José Mañas (The Oxide Pipes). Con ella regresa la faceta más virguera de la banda, tanto en lo gramático como en lo técnico, en un corte que pisa territorios más psicodélicos primero y más metálicos después. Es en estas partes más pesadas donde quizá eche en falta algo más de fuerza en la línea vocal, pero en cualquier caso me parece uno de los temas más certeros y redondos de todo este “Deep In The Old Forest”.
“You and I”, basado en el cuento ruso “María de las Muertes”, cuenta con la voz de Eleison Braiden y el violín de Begoña Ramos para ofrecernos un corte de nuevo oscuro, sí, pero también acompasado y portador de cierta sensualidad, coronado por el resultón duelo violín – guitarra que habrá de anteceder al epílogo. Menos avezada en lo gramático que otras compañeras de disco pero curiosa y muy personal por tono.
“The Midnight Bell” se basa en el cuento alemán “Juan El Erizo” y cuenta con las voces de Abraham Linares y Alba Bermejo. Por tono recuerda a “Our Promise” en particular y por arreglos y sonido de guitarras a las composiciones más tranquilas de Steven Wilson en general. Sea el parecido casual o intencionado, que los ecos del músico de Kingston-upon-Thames no distraigan del corte bien concebido y mejor rematado que en realidad es.
El cuento polaco “La Princesa y la Montaña de Cristal” sirve de background a “The Crystal Mountain”, donde aparecen la voz de Jesús Martínez (The Ivory Hawks) y el solo de guitarra de Israel Lupi (41 Ravens). Si su antecesora rememoraba a su vez a “Our Promise”, esta habrá de hacer lo propio con “The Fallen One”. Disfrutona y enérgica, casi exhibicionista en lo técnico y todo un chute de intensidad y energía antes de introducirnos en el que será el epílogo del álbum.
Adornado por la voz de John Serrano y las cuerdas de Begoña Ramos, “Interlude II: Winter”, en realidad una melodía anónima y popular de origen alemán, es la encargada de anteceder al tema final del álbum. Este casi cuarto de hora de “The Old Forest”, basado en el cuento alemán “Hansel y Gretel” y para el que Lupiañez ha contado con la voz de Dante Martín y el solo de bajo de Antonio Maña (41 Ravens) construye un buen crescendo desde su tranquilo prólogo para llegar a lindar con el metal más marcado primero y recubrirse de arreglos sinfónicos posteriormente. Un solo de aires floydianos inunda el tranquilo puente central y nos conduce hacia un final de gran carga sinfónica y que por tono lo mismo recuerda a Yes que a The Neal Morse Band o The Flower Kings. El cierre, sin embargo, es acústico, casi tímido, poco o nada representativo del corte (y el disco) al que pone broche, pero de elegancia más que sobrada.
Dignísimo segundo disco de Raúl Lupiañez y/o SomeWhereOut. Florido en cuanto a influencias, diverso en lo tonal y, por momentos, brillante en lo técnico. No tiene, claro, la consistencia de las bandas propiamente dichas. Incluso diría que hay alguna colaboración un pelín fuera del encuadre. Discos como este adolecerán siempre de lo mismo. No puede estar uno en misa y repicando que reza el viejo dicho. Pero más allá de detalles “idiosincrásicos” de la propia naturaleza del proyecto, y si eres habitual de este tipo de obras, encontrarás aquí motivos sobrados para tumbarte en tu rincón favorito, ajustar bien los auriculares y dejarte llevar por este notable “Deep In The Old Forest”.
Texto: David Naves
Los madrileños Hamlet abrazan la situación sanitaria actual y exprimen una gira acústica para esta primavera. De abril a junio ofrecerán 8 conciertos acústicos que podrían crecer en número con el paso de los días.

4 ABRIL / ZAMORA (TEATRO RAMOS CARRION)
10 ABRIL / ALICANTE (SALA THE ONE)
24 y 25 ABRIL / MADRID (TEATRO MUÑOZ SECA)
30 ABRIL / ZARAGOZA (TEATRO DE LAS ESQUINAS)
9 MAYO / VILLAVA- PAMPLONA (SALA TOTEM)
30 MAYO / VALLADOLID (TEATRO CARRION)
11 JUNIO / BILBAO (SALA SANTANA 27)
Un formato intimista y cautivador, respetando todas las medidas de seguridad que la situación sanitaria exige.

Y tú qué hacías con 22 años? Adrien G. Gzagg una ópera metal con algunos amigos y varios de sus ídolos colaborando en ella en lo que casi parece una reedición musical del meme aquél de Bernini. Y es que acompañando al joven francés hay gente como Ralf Scheepers (Primal Fear), Zak Stevens (Circle II Circle, Savatage, Trans-Siberian Orchestra), Zaher Zorgati (Myrath), Stéphan Forté (Adagio), Madie (Nightmare)… Comenta el propio Adrien que se adentró en esto del metal gracias a proyectos como Ayreon o Avantasia, por lo que dar vida a esta metal opera parecía el camino más lógico a seguir. También que pronto se dispuso a buscar músicos “lo suficientemente locos” como para acompañarle en esta andadura, con el guitarrista Christophe Feutrier a la cabeza. Acompañando a Christophe y Adrien en el núcleo central de Avaland encontramos al también guitarrista Lucas Martinez, Camille Souffron (bajo) y Léo Mouchonay (batería).
Las labores de grabación, colaboraciones al margen, se llevaron a cabo en los KNT Studios franceses por Steven Rozier, mezcla y arreglos por Caleb Bingham en los Nightmare Sound Studios, Kevin Codfert se encargó de la masterizarización y, finalmente, Stan-W Decker (Aldaria, Allen – Lande, Vanden Plas, Dragonforce…) se encargó del artwork. A la venta el 2 de abril vía Rockshots Records.
Con la colaboración del ex-Pretty Maids Ricky Marx en guitarras, “Theater Of Sorcery” inaugura el disco con toda la épica y el boato que se le supone a un álbum de estas características, al menos en su prólogo, pues toda vez irrumpen las estrofas todo resuena mucho más desnudo y práctico. Fabrice Emmanuelson (Ellipsis, Rising Steel) recupera la épica del prólogo para lustrar el buen estribillo y todo carbura cuando debe. Ciertos dejes a lo Rainbow del imprescindible “Rising”, mucho cambio tonal y una escritura más retorcida de lo que hacía intuir el arranque conforman un arranque que deja un buen sabor de boca.
“Gypsum Flower”, de nuevo con Emmanuelson pero también con el omnipresente Stéphan Forté, Ralf Scheepers y Zaher Zorgati de los interesantísimos tunecinos Myrath, es la gran opus del disco. No sorprende que la voz del joven vocalista de Susa acompañe a una escritura que rima en gran medida con la de su banda madre. Un buen crescendo que se eleva desde la calma de toques orientales hasta un power metal con aires de Symphony X. Hay una estupenda línea de bajo acompañando a la desnudez de las estrofas, así como una gran labor en lo ornamental y, sobre todo, mucha frescura en lo gramático. Sorprendente en un zagal apenas escapado de la adolescencia.
“Let The Wind Blow”, con Zorgati, Jeff Kanji y, sobre todo, Heli Andrea (Mobius), se adhiere a postulados más racionales. Un medio tiempo sencillo y bien estructurado donde resuenan ecos de Nightwish en particular y del heavy / power metal nórdico en general y que va adquiriendo cierta épica con el transcurrir de los minutos. Funcional. “Storyteller”, con guitarra del gran Zak Stevens, resuena más contemporánea en cuanto a arreglos, y en líneas generales resulta en un power metal vigoroso en lo rítmico pero nada sorprendente en lo gramático, salvado eso sí por el buen nivel técnico que despliega. Stevens deja un buen solo en el puente, donde incluso irrumpe un tímido blast-beat, pero todo deja cierto sabor a trámite cumplido y poco más.
Retorna la dupla Zorgati & Kanji para una “Escape To Paradise” que en líneas generales parece más centrada que su predecesora. Muy Avantasia, claro, pero dueña de uno de esos estribillos bien acomodados ante los que no queda sino rendirse. El buen trabajo que muestra en cuanto a arreglos así como la notable exhibición solista del puente central y el up-tempo del epílogo terminan por redondear la oferta. En esa buena línea gramatical circula “Holy Kingdom Of Fools”, con los coros más ampulosos (no quisiera decir exagerados, pero ahí, ahí) de todo el disco. El bajo, porque resulta que hay un bajo en la mezcla y durante un par de cortes no lo sabíamos, resuena ahora con fuerza inusitada en estribillos y uno se pregunta por qué no pasa lo mismo en otros cortes del álbum. La música y sus misterios.
Madie (Nightmare) ejerce de buen contrapunto dentro de una “Never Let Me Walk Alone” envuelta en tonos que lindan con el hard rock más contemporáneo y, guitarra de Ayman Mokdad (Ayman, Kenobass Project) mediante, se alejan del canon dominante del álbum. En escritura resulta bastante convencional, apegada a lo más granado del hard / metal europeo de la actualidad y un estupendo ejemplo de cómo insuflar otro aire a un disco de estas características. Dos cosas regresan en “Deja-Vu”. Una, Fabrice Emmanuelson. Otra, el aire Nightwish que portaba “Let The Wind Blow”. El bajo de Souffron, qué bueno que volviste, se hace fuerte en la mezcla y la línea vocal resulta en una de las más atractivas de este debut de Avaland. El solo del ex-Rising Steel Virgile y los cambios tonales del epílogo me resultan la guinda perfecta.
Piano y calma para el prólogo de “I’ll Be Ready For Your Love”, de nuevo con Heli Andrea a bordo. Baladón con todas las de la ley, con toda la pompa que se le supone a un trabajo de estas características, y donde el de Grenoble y su contrapunto femenino lustran con sus registros una de las composiciones más personales del álbum. Estupenda. Regresan Zorgati y Madie en “War Of Minds” pero también el tono predominante y todo para construir otro de esos cortes de escritura no del todo apasionada pero de digestión más que agradable, donde resuenan ecos de Iron Maiden en lo guitarrístico y que no hace sino conducir hasta el cierre sin mayores complicaciones. Cierre que no es otro que este “Rise From The Ashes”, con casi toda la tropa a bordo (Zorgati, Madie, Stevens, Heli, Kanji, Emmanuelson y Scheepers) para finiquitar este buen debut con toda la grandiosidad que cabía esperar y a la vez huyendo de finales interminables. Un buen crescendo que encandilará a los fanáticos del género.
Teniendo en cuenta que mientras escribo esto faltan tres meses para la salida del álbum, no estoy del todo seguro de si esta es de verdad la versión definitiva de la mezcla o quedan aún detalles por pulir. Digo esto porque la producción, sin alcanzar a empañar las composiciones en ningún caso, es verdad que dista de ser brillante. Y es una lástima vista la nómina de invitados, el empeño que ha puesto el bueno de Adrien en la composición y el gran trabajo en lo interpretativo. En cualquier caso, el jovencísimo músico francés ha entregado una metal opera más que digna, cuyos aciertos podrían achacarse a la bisoñez de su alma mater y que, en cualquier caso, espero tenga una buena acogida ahora y una mejor continuación en un futuro.
Texto: David Naves
La veterana formación vasca Leize estrena el videoclip «No Podrán» como primer adelanto de su próximo disco para Maldito Records.

La canción hace una feroz crítica al sistema, al funcionamiento de la sociedad de consumo en la que las personas somos piezas de un engranaje de producción:
“Estamos inmersos en la estúpida era de la impunidad de los mercados, donde las personas terminan siendo meras declaraciones de intenciones, siempre a cobijo de lo que llaman Estado. Pero esta vez no podrán cerrar todas las bocas, ni parar todas las manos, ni cerrar todos los ojos, esta vez, si estamos despiertos, ¡no podrán!.”
En Asturias el hard rock y el metal vuelven a ser protagonistas en los próximos días con la celebración de varios conciertos, en un fin de semana que recuerda los añorados tiempos pre-covid. Automatic Kafka, El Altar del Holocausto y Leather Boys darán color y banda sonora a una jornada muy esperada tanto por las bandas protagonistas como por los amantes del rock en directo.

El sábado tendrá lugar en Mieres Centru Cultural la presentación en directo de «Metamorphosis» el primer álbum de Automatic Kafka. Hard rock, grunge, sonidos alternativos, todo tiene cabida en la gran ópera prima del quinteto afincado en Oviedo. Con entrada libre hasta completar el aforo, restringido a 146 plazas por la pandemia, la recogida de las invitaciones se puede hacer en la Conserjería de la Casa de Cultura de Mieres o reservando en el teléfono 985 45 19 53.
Asiduos a los escenarios asturianos, El Altar del Holocausto presentará también el sábado su recién publicado cuarto álbum “Trinidad” en el Auditorio de la Casa Municipal de Cultura de Avilés. El grupo de post-rock y post-metal lanza al mercado este nuevo trabajo tras 2 años de silencio. Skybite, Reaper Model y Weasel Joe arrancan asi la gira promocional que tendrá su presentación oficial el 1 de abril en Madrid.
Y el domingo llegará el turno para Leather Boys. Tras varios aplazamientos debido a las restricciones provocadas por la pandemia tendrá lugar al fin la esperada presentación de su aclamado último trabajo “Born In The Seventies“, también en el Auditorio de la Casa Municipal de Cultura de Avilés. Antes del concierto se realizará la presentación del libro “Todo En El Nombre del Rock N’ Roll”, una recopilación de entrevistas con leyendas del rock como Lemmy, Johnny Rotten, Scott Gorham, Nikki Sixx o Ted Nugent, editado por el coruñés Fernando “Tanxencias” Sampedro, redactor de la revista Popular 1.
Desde Heavy Metal Brigade deseamos que este sea el inicio de una extensa y fructífera temporada de conciertos que ayude a un sector herido y maltratado durante el último año.

Hoy os traemos el renacimiento de Nova Era, proyecto del que fuera guitarrista de los ahora en stand-by WarCry. El cordobés José Rubio, verdadera alma mater del proyecto, se acompaña esta vez de Javi García (bajo), Javier González (batería), Francisco Gil (teclado), Roberto Beade (guitarra) y Fran Vázquez (voz). “The Curse” estará el 5 de abril en la calle vía Demons Records / On Fire Records.
“Born To Die” es profusa en voces altísimas sobre un metal sencillo y directo, sin excesivos alardes, salvada, cierto es, por el buen riff en que se sustenta y el buen solo de Rubio durante el puente pero donde echo en falta un sonido más cristalino. “Slaves” incide con más parsimonia en estrofas, donde Fran Vázquez aprovecha para atemperar su registro primero y lucir un estribillo con más peso después. También gana su cuota de protagonismo un entramado ornamental que envuelve todo el conjunto de unos aires más lindantes con el power. Buena colección de solos de guitarra y teclado en su parte final y la sensación de que se trata de un corte más redondo que su predecesor.
“First Love” se arrima a estructuras propias de los habituales medios tiempos del alemán Axel Rudi Pell. Dista, eso sí, de la perfección que ha logrado el de Bochum a fuerza de repetirse hasta la caricatura. Sea como fuere, la desnudez que exhibe en estrofas sirve para apreciar en buena medida la base rítmica de los dos Javier, pero es en los estribillos donde quizá más se le aprecien las costuras a este tercer tema del álbum. Me deja una sensación agridulce, cuanto menos. La banda parece sentirse más cómoda dentro de la sencilla y decidida cabalgada de un corte como “Run For Your Life”, con coros más tímidos pero mejor incrustados en la mezcla, solos epatantes y una gran base rítmica. Sencillísima, te la sabes antes de oírla, pero funciona.
“Break The Rules” inunda la composición de doble bombo y una mayor riqueza en cuanto a ejecución. No es casualidad que sea justo aquí donde emerja el puente más logrado de todo “The Curse”. Nada sorprendente en cuanto a escritura, pero para nada un corte fallido ni mucho menos. “Bite Of Freedom” es el tema más corto del disco y, a la contra de la normal habitual de este tipo de entregas, este resulta en un metal sencillo, con Fran Vázquez volviendo a los tonos altos de comienzo del disco. O intentándolo. Hay algo que me chirría en cuanto a la línea de voz y no saber hasta qué punto es responsabilidad del vocalista sevillano o de la producción del álbum me exaspera. Es una pena porque, pese a lo corto de su duración, no deja de ser un corte apoyado en buenos riffs y su escritura resulta más que decente.
Lejos de corregir errores de su predecesora, “Face To Face” bordea la catástrofe. De todas formas es un corte de nuevo bien sustentado por los dos Javier y mejor ornamentado por el Francisco Gil más inspirado de todo el álbum. Precisamente es el propio Gil quien comanda con sus teclas ese buen final que es “The Curse”. Cabalgada sencilla, muy para fans del género, que cumple con la siempre ingrata labor de cerrar el disco exhibiendo notables detalles en lo ejecutivo. Corte final y, sin embargo, grandes hechuras de ser la encargada de abrir sus directos. Estupenda.
Grandes detalles en lo ejecutivo pero una voz, que, salvando las distancias, me recuerda a la del Control Denied Tim Aymar, pero con la que no he llegado a conectar. Buenos detalles ornamentales pero apenas media hora de música. Sensación agridulce, por tanto, la que me deja esta nueva venida del andaluz José Rubio.
Texto: David Naves