Reseña: Jean Paul’s Dream Vision «Reminiscences» (Demons Records 2025)

Segundo largo vía Demons Records del músico y compositor alicantino Juan Pablo “Jean Paul”, acompañado por una verdadera constelación de músicos para los quince cortes, nada menos, que alcanza este “Reminiscences”. Y es que son más de cincuenta los nombres que se han dado cita en esta nueva obra. Gente como Johnny Gioeli, Isra Ramos, Steve Overland, Paco Ventura, Ángel Belinchón, Danny Vaughn… El trabajo ha sido producido y mezclado por el Hitten Johnny Lorca en los Mole Mother Studios de Murcia. Es el propio Juan Pablo quien carga con las guitarras rítmicas, así como (evidentemente) con toda la composición a excepción hecha de “Vega”, coescrita ésta al alimón con Michael Flexig. Lorca ocupa el bajo y entre Samu Baeza y Willy Medina alternan con las baterías. Hechas las presentaciones, y procurando dejar por el camino el menor número de nombres posible, entremos de una vez en materia.

Las hábiles manos de Henrik Larson (Jaded Heart, Masterplan) sobre el teclado introducen la inicial “Flying Away”. Y lo hacen procurando un inicio bien acomodado, optimista incluso, que conduce hacia un buen riff de guitarra. A él se agarra todo un Steve Overland (FM), trazando no solo una buena línea de voz sino adornándose también con elegantes armonías. Tras estas guitarras se encuentran David Palau y Christian Vidal (Therion). Un primer corte bien producido, trazado muy por la senda del libro de estilo del género. Disciplinado pero también eficaz.

Quien viene a casa en “Come Back Home” es nada menos que Johnny Gioeli (Hardline, Axel Rudi Pell), en comandita con Samu Baeza (Santiago Campillo) en baterías, las teclas de Carlos Álvarez (Dry River), el bajo de Fernando Mainer (Jeff Scott Soto, Jorge Salán) y el solo del Medina Azahara Paco Ventura. Todo se apoya sobre otro hábil riff de Jean Paul. También, claro, en la buena línea de voz de Gioeli, en particular en estribillos, encajando en un registro que le viene ni que pintado. La mezcla equilibra y da color sin olvidarse de la base rítmica. Ahí destaca la labor de Mainer, añadiendo una capa más de distinción y buen gusto. Luego Paco Ventura dispone un solo más que interesante. Extenso, en los tiempos que corren, y en el que da la sensación de habérselo pasado en grande mientras lo grababa. Puede ser uno de los cortes más redondos de este segundo largo.

Vuelve el veterano Steve Overland para una “Walking In The Rain” que, a modo de curiosidad, clava la duración del corte precedente. Y al igual que aquella, dibuja paisajes tranquilos, agradables y, claro, muy melódicos. Johnny Lorca carga ahora con el bajo, también con el solo de guitarra, en un corte amable, que fluctúa entre la balada y el medio tiempo, bellamente revestido por esos teclados de Elena Alonso (Lethargus) y atravesado por una (nada impostada) melancolía. Estupendo epílogo, por cierto.

En “In the Storm” sigue a bordo la voz de FM. Un inicio reposado, muy amable, al que luego acuden guitarras igualmente ligeras, formando contornos calmos, casi prístinos. El actual Ñu Manolo Arias se encarga de la eléctrica, Lorca de los pasajes acústicos, Nilver Pérez (Revlin Project) pone el teclado y Diego Teruel (Amaro, Gürú) el bajo para otra entrega amable, cuidada con sumo detalle y donde Overland, cómo no, brilla con luz propia. Me agradan ambos solos. El acústico de Lorca, el eléctrico de Arias. Dobla este el suyo, que se alzará finalmente como uno de los más efusivos del álbum, contrastando, sin desentonar, con el tono del corte que lo acoge.

Vuelve Gioeli para “This Must Be Heaven”, que viene a recuperar parte del nervio perdido. Ahí, la voz de Hardline se defiende cual gato panza arriba. Es un corte que parece trazado a mayor gloria del vocalista neoyorquino. El estribillo es de esos que entran cual cuchillo en mantequilla. El Tritón Javier Mira pone el primer solo sobre la batería de Samu Baeza y el bajo de Santi Hernández (Lujuria). Y Lorca pone el último de los solos en un epílogo que me agrada tanto por trazo como por ejecución.

Pero el disco vuelve a poner la calma de por medio “Dream Vision”, con teclas de Nilver Pérez y violín de Gianne Mowatt, es una balada tendida y clásica pero tal vez algo previsible. Cuenta no obstante con un Lee Small (Lionheart) que va componiendo una línea vocal llena de feeling y carisma. Él, junto al buen solo de Johnny Lorca, constituyen los mayores asideros del corte que, a fin de cuentas, da nombre al proyecto. Es quizá por ello que tal vez cabía esperar algo más de este sexto corte.

Es Dani Rodríguez quien reviste violines a “My Last Breath”. Aquí está todo un Göran Edman (Brazen Abbot, Talisman, Crossfade…), en un grandísimo estado de forma, trazando una de las mejores líneas de voz de todo el álbum. Lo cual, dada la constelación de cuerdas vocales que se ha dado cita aquí, es todo un logro en sí mismo. Sobre el papel, además, estamos ante uno de los cortes más hábiles de este “Reminiscences”. Arranca en balada para después sufrir un giro dramático y conducir esta visión hacia terrenos mucho más intensos y vibrantes. Hay un solo no poco vistoso de José de Castro “Jopi” como remate. Y si bien todo me funciona aquí, cierto es que habría agradecido una batería con algo más de punch. Con eso y con todo, otra de mis favoritas.

Fire” es hard melódico de muchos quilates. Pero es también un corte con brío, directo y disfrutón. Le pone voz un Danny Vaughn (Tyketto) por el que parece que no pasan los años. Esta casa, y cualquiera que le viera a su paso por el Lion Rock Fest de 2024 (crónica), puede dar fe. El solo es para el sueco Tommy Denander. Lastrada, si acaso, por tratarse de una de las entregas más rácanas en cuanto a duración de todo el disco, bien está ese extra de picante que le otorga al tracklist.

El vocalista de origen sudafricano Mick Devine (Seven) pone su registro al servicio de esta “Because Of You”. El disco regresa al terreno de las baladas y lo hace en su encarnación más clásica. Un corte finamente arreglado, rematado por el buen solo del Acid Rain o Torquemada Guillermo Guerrero, al que hay que sumar el coro de voces blancas del CEIP Río Segura, el violín de Gizane Meowtal, el bajo de José Luis Gallego y los teclados de Pablo Sancha (After Lapse, Against Myself). Estupenda en su crescendo final, otra de las entregas más firmes y redondas de todo el trabajo.

El veterano vocalista de origen alemán Michael Flexig presta sus habilidades tanto vocales como compositivas en esta “Vega”, donde Jean Paul cuenta con Fran Rodríguez (Nexx) en teclas, Willy Medina (Hitten) en baterías, Antonio Muñoz (91 Suite, Sunsët) al bajo y el solo de Fran Alonso (Hackers). Un hard rock sencillo, sin grandes complicaciones, que sabe llegar a término dejando por el camino buenos riffs y una producción de lo más cuidada. Sin tampoco tratarse de una entrega corta como la anterior “Fire”, sí pienso que merecía otro cierre que no ese desangelado fade out final.

Hay algo en la línea de piano que traza Elena Alonso en “Lonely Warrior” que siempre me lleva a penar en el ya desaparecido Meat Loaf. Regresa Johnny Gioeli tras el micro en otra balada de esas que rebosan buen gusto por cada poro. Contribuye a ello, y en gran medida, el violín de Sara Ember (Last Days Of Eden, Ñu). Samu Baeza (batería) y Peri (bajo) forman la base rítmica de un corte que trazará un cuidado crescendo camino del epílogo. Siento que, de todos los cortes lentos del álbum, puede ser éste el que tiene mejor factura de todos.

Y ya que estamos con parecidos, que me aspen si los teclados de “Lejos” no me recuerdan al “Maniac” de Michael Sembello. El disco vira hacia nuestro idioma para que Isra Ramos (Avalanch, Amadeüs) le ponga voz. Chema García en teclas, David Mascaró en bajo y, sobre todo, Tommy Denander en solo, contribuyen a revestir otro de los cortes más vibrantes del disco.

Me agrada el tono más oscuro que acompaña a “Bajo Un Disfraz”. Ángel Belinchón, de los muy reivindicables Dry River, lleva la voz cantante en un corte que viene a amplificar el rango sonoro del álbum. Fran Alonso pone las rítmicas y Pablo García (WarCry) el solo en la entrega más extensa de las quince que Jean Paul ha ideado para este “Reminiscences”. Acompañan las teclas de Chris McCop (Tokyo Motor Fist) y el bajo de Maca (Zelion, Tálesien, Eco…) para uno de esos cortes que, como reza el tópico, van ganando peso con el paso de las escuchas. El solo de Pablo García no sorprenderá a quienes sigan la trayectoria del asturiano. Quizá sí esas voces que vuelve a poner el coro del CEIP Río Segura. Eficaz por sí misma y, al mismo tiempo, interesante por el contraste que produce con el resto de cortes.

Sueño o Realidad” ya parte desde un prólogo bien elegante. Desde ahí transita hacia un hard más cercano a los grandes dogmas del hard melódico. En ese registro tan clásico, sobresale la labor de Chema Sales (Lost Wingman) al micro. En estrofas y también en estribillos. El bajo corre a cargo de Santi Hernández (Lujuria). Hay guitarras de Christian Vidal (Therion) y teclas de Fran Rodríguez (Nexx). Y el que brilla con el solo es, de nuevo, un inspirado Tommy Denander. Fácil, te la sabes a la primera, pero funciona.

“Tras El Cristal” es un broche final no poco llamativo. Y lo es por el contraste que se produce entre las distintas voces participantes: Fernando Pleite (Siddharta), Narciso Tenorio (Júpiter), Carlos Pina (Panzer) y Elizabeth Amoedo (Against Myself). Buena labor de Elena Alonso con las teclas, también de Maca al bajo y por supuesto de Johnny Lorca con el solo. Mucha clase para cerrar el álbum con clase. Con cierto optimismo incluso. Al final, tal y como reza la letra: “tras la niebla siempre hay claridad”.

Habiendo reunido semejante pléyade de colaboradores, conseguir que el álbum suene cohesivo a lo largo de más de una hora de música resulta todo un logro- Puede que el paso de las escuchas destapen ciertos desequilibrios en lo que a sonido se refiere, si bien estos son del todo puntuales. El álbum transita siempre dentro de los grandes cánones del género melódico. Dispone buenas ideas y mejores canciones a los Edman, Gioeli, Overland y compañía, se acompaña de grandes ejecutores como Pablo García, Tommy Denander, Christian Vidal o el propio Lorca… y se las arregla para buscarle las cosquillas al género, ahí están “Bajo Un Disfraz” o “Because Of You”, sin que ello signifique traicionar sus mismas esencias. Un trabajo de orfebrería técnica que no esconde la gran labor realizada desde el plano puramente compositivo. Un disco que, desde antes de ayer, debería ocupar lugar de privilegio en la vitrina de cualquier fan del género.

Texto: David Naves

El Rock Volverá A Sonar En El Tizón

La gijonesa Sala El Tizón regresa a la actividad un año después del abrupto parón provocado por el fallecimiento de José García (Pepe Tizón). La gerencia encabezada por Sonia Fernández apuesta por revivir el histórico pub ubicado en la Calle Capua el próximo 13 de febrero con una programación que en sus propias palabras califica como variada y en la que sonará mucho rock.

Gran noticia de la que nos alegramos enormemente ya que no fueron pocos los buenos momentos que H.M.B. pudo disfrutar en el emblemático establecimiento gijonés.

Crónica: Concierto Solidario «Magaya Astur 2026»

La asociación cultural motera  Magaya Astur, organizó el pasado sábado 10 de enero en la Sala Acapulco de Gijón el concierto solidario “Todos Con Mael”, para recaudar fondos y ayudar a este pequeño niño gijonés de tres años, amputado de manos y piernas en junio, tras contraer una infección poco común, por meningococo tipo B.

Por este motivo, no quisimos perdernos esta cita, para mí mi primer concierto y crónica del año, para colaborar en lo posible y dar visibilidad a este tipo de eventos benéficos a los que los miembros de Heavy Metal Brigade hemos acudido siempre que nos ha sido posible. Cabe destacar también la solidaridad y talento de los músicos y bandas que acudieron a la cita: El Trío Calavera, A3 Rock, Clovers CB, Rafa Kas y Pablo García, lamentablemente Sam Rodríguez no pudo asistir en esta ocasión, como venía anunciado en el cartel.

En torno a las 21:30 horas se subió al escenario Pablo Aldecoa, padre de Mael para leer un emotivo discurso en el que da las gracias a todos los asistentes por estar ahí, por llenar la sala y por no mirar hacia otro lado. Nos narra con emoción la dura batalla que han tenido que librar él y su familia: “Hace solo seis meses nuestra vida se rompió en mil pedazos y en cuestión de horas pasamos del miedo más cotidiano de unos padres normales al terror más profundo que puede sentir una familia, pensar que tu hijo puede no salir adelante”. En todo este proceso Mael siempre sonrió y siguió siendo él, a pesar de su lucha. Finalmente agradece a todas las personas que les han apoyado y añade: “Hoy cuando miramos atrás nos damos cuenta de algo muy importante: No hemos caminado solos ni un solo paso”.

Tras las palabras del padre de Mael, los primeros en abrir el cartel serían Rafa Kas Trío: integrado por el carismático guitarrista gijonés Rafa Kas (Ilegales, Fe de Ratas, O’Funkillo), acompañado por Wilón De Calle (The Electric Buffalo) a la batería y Antón Ceballos (A3 Rock, Real Straits, Ángel Miguel & The Travellers) al bajo.

Al inicio, y para calentar motores en la sala, harían una magnífica versión, desde mi punto de vista más “cañera” que la original, del tema “Surrender” de Cheap Trick. Rafa Kas demostró una vez más su habilidad a las cuerdas y nos regaló un impresionante solo al inicio del conocido “Whisky In The Jar” que popularizó Thin Lizzy en la década de los 70, y posteriormente también pudimos disfrutar de duelos de guitarra y bajo entre Rafa Kas y Antón Ceballos.

Después de este tema se subiría al escenario el guitarrista Pablo García (Warcry) e interpretaría junto a Rafa Kas Trío uno de los temas más aclamados en la sala, el clásico y conocido “Highway Star” de Deep Purple, que podríamos describir como todo un himno para los moteros y muy apropiado para la ocasión.

El sonido en todo momento fue impecable y cabe reseñar la gran conexión entre los músicos y los espectadores. Si bien esta parte del show a mi juicio fue un poco breve, ya que terminarían apenas superadas las 22 horas, posteriormente pudimos volver a disfrutar de las colaboraciones de Rafa Kas y Pablo García en el escenario con el resto de bandas. Desafortunadamente el teclista Sam Rodríguez no pudo asistir al espectáculo y Rafa Kas lamentó su ausencia y pidió un aplauso para él.

Tras una breve pausa, a las 22:15 horas se subiría al escenario el Trío Calavera con Borja García (Muñeco Vudú, Alto Volto) a la voz y guitarra, Diego Motta (Alto Volto) al bajo y Wilón de Calle (The Electric Buffalo) a la batería. Antes de iniciar su descarga de clásicos del blues y del rock, Borja García dedica el concierto al pequeño Mael, indiscutible protagonista de la velada. Comienzan con un tema instrumental clásico del rock, “Rumble” de Link Wray, pero sería con el popular “Burning Love” de Elvis Presley con el que el público empezaría a cantar y bailar eufóricamente. Seguirían con otro tema que también hizo las delicias del respetable “It’s All Over Now”, tema popularizado por The Rolling Stones a principio de la década de los 60. A continuación, regresaría nuevamente al escenario Rafa Kas para interpretar juntos “Whole Lotta Rosie”, tema de la primera época de AC/DC con Bon Scott. La versión que hacen de este tema es más lenta, menos “cañera” que la original y con más toques de blues.

También junto a Kas nos interpretarían “Over The Hills And Far Away” de Led Zeppelin, versión muy bien ejecutada, en la que se hace patente la compenetración musical entre Borja García y Rafa, y además nos consta que esta banda es una de las favoritas y de las que más influencia han ejercido musicalmente en Borja García junto con MC5 y Jimi Hendrix. Ya sin Rafa Kas en el escenario, el Trío Calavera nos dejaría su particular interpretación de “Whipping Post” del grupo de rock sureño The Allman Brothers Band. Continuarían deleitándonos con una cuidada selección de temas de rock y blues de los 60 y 70, y pondrían nuevamente a toda la sala a bailar desenfrenadamente con el famoso tema “Proud Mary” (conocida también como “Rolling On The River”), compuesta por John Fogerty y con innumerables versiones a lo largo de los años, aunque particularmente, por su forma clásica de tocar e interpretar la música me recordó más a la publicada por The Creedence Clearwater Revival en 1969.

Posteriormente subiría al escenario otro de los músicos colaboradores en el show, que no es otro que Pablo García con su inseparable guitarra roja PRS Custom 24 Piezo, que también lleva a sus giras con Warcry, para interpretar junto al Trío Calavera el “Red House” de Jimi Hendrix y la popular “La Grange” de ZZ Top, dando muestras de una enorme pericia técnica. Finalmente el trío en solitario nos dejaría una versión muy fiel a la original de “The Riverboat Song” de Ocean Color Scene para terminar pasados unos minutos de las 23:30 horas con la divertida “Surfin Bird (Bird Is The Word)” de The Trashmen, con el que la Sala Acapulco se vino arriba, bailando y cantando su pegadizo estribillo.

A continuación, le llegaría el turno a A3 Rock, trío integrado por Ángel Miguel, guitarra y voz (Real Straits, Ángel Miguel & The Travellers), Antón Ceballos al bajo y Alejandro Blanco, batería y voz (Ángel Miguel & The Travellers). Comenzarían en torno a las 23:40 horas con el clásico de The Rolling StonesHonky Tonk Women”, para seguir con un par de temas muy conocidos y disfrutados por el público de los británicos The Police, “So Lonely” y “Message In A Bottle”, con una magnífica interpretación vocal del batería Alejandro Blanco. Pudimos disfrutar nuevamente de la colaboración de Pablo García, y en primer lugar interpretarían juntos “Crossroads”, tema de Cream, banda de Eric Clapton en la década de los 60. A continuación nos dejaron una versión con tintes muy “blueseros” del tema “All Your Love” de Gary Moore y con “duelos” de guitarras entre Ángel Miguel y Pablo García. Para terminar la colaboración de éste último con la emotiva canción “While My Guitar Gently Weeps” de The Beatles, en el que Pablo García nos regala un impresionante solo y sorprende a todos con su posición para tocar la guitarra, colocando ésta a su espalda, a la altura de la nuca. Posteriormente, con el trío ya sin su colaborador en el escenario, nos dejarían una de las versiones más coreadas que fue “Brilliant Disguise” de Bruce Springsteen.

Nuevamente, contaríamos con la presencia de Rafa Kas en el escenario para interpretar en primer lugar “Hammer To Fall” de Queen, cantada por el batería Alejandro Blanco. A continuación también con Alejandro Blanco como voz principal y con impresionantes solos de guitarra de Rafa Kas y Ángel Miguel ejecutarían una fiel versión de la balada de Prince, “Purple Rain”. Para terminar finalmente su actuación sobre las 00:40 horas, dedicando a la asociación Magaya Astur el tema “Sultans Of Swing”, cantada en esta ocasión por Ángel Miguel y con Rafa Kas aún en el escenario.

La banda que pondría el broche final a la velada sería Clovers CB, que saltaban al escenario a las 00:50 horas. La componen los músicos Elías Llano a la voz, Javi Carcedo a la batería, Kike Planelles (Roza, Pájaros En La Cabeza) a la guitarra y Tito Röber (La Destilería, Mbolados) al bajo. Nos dejaron versiones de conocidos temas mayoritariamente de rock, intercalando canciones más actuales con grandes clásicos. Comenzarían con la conocidísima “Kiss” , original de Prince pero la versión que interpretaron particularmente me recuerda más a la que posteriormente publicaría Tom Jones. Seguirían con el clásico “Hush” popularizado por Deep Purple a finales de los sesenta. Para posteriormente interpretarnos dos temas de principios del 2000, “Do You Want To” de la banda escocesa de indie rock Franz Ferdinand y “Vertigo” de los irlandeses U2. Continuaron con el enérgico blues que llenó de ritmo la Acapulco, “Baby, Please Don´t Go” de 1935, original de Joe Williams, aunque con muchísimas versiones posteriores.

De nuevo regresaría el guitarrista Rafa Kas al escenario para acompañar a Clovers CB. En primer lugar interpretaría junto a ellos el blues “Pride And Joy” de Stevie Ray Vaughan. A continuación le llegaría el turno a “You Never Can Tell”, conocida también como “C’est La Vie” de Chuck Berry, con un divertido Elías Llano imitando la coreografía del popular baile que se marcaron John Travolta y Uma Thurman en la icónica “Pulp Fiction” de Tarantino. Seguirían con los clásicos “Light My Fire” de The Doors e “Immigrant Song” de Led Zeppelin, tema este último ejecutado con gran energía por parte de los músicos y en el que Elías Llanos se luce vocalmente con una gran interpretación. En la recta final de dicha colaboración con Kas, nos dejarían una particular versión de la popular canción de la película FlashdanceManiac” de Michael Sembello y justo es decir que a estas alturas ya toda la sala estaba contagiada del buen rollo y la energía que transmitía la banda, que no decayó más bien al contrario, cuando empiezan a sonar las primeras notas de “Under Pressure”, popularizada por QueenDavid Bowie, magníficamente ejecutada y a mi modo de ver por la voz y el ritmo me recordó más a la de Bowie. Finalmente, interpretarían la canción “Whatever You Want” de Status Quo, con su pegadizo estribillo que fue muy bien acogida por el respetable.

En la recta final Rafa Kas abandona el escenario y deja paso al otro colaborador especial, Pablo García, que interpretaría junto a Clovers CBGimme All Your Lovin’” de ZZ Top y “Born To Be Wild” de Steppenwolf, uno de los temas de la legendaria película Easy Rider, que dedicarían a los moteros, a la asociación Magaya Astur y a la gente que se juega la vida en la carretera.

Se despiden sobre las 01:55 horas con los primeros acordes de la canción “The Trooper” de Iron Maiden que terminarían enlazando con el estribillo de “Born To Be Wild”. A continuación Elías Llano nos agradece a todos que hayamos asistido y dice que es un placer haber estado allí con tantísimos amigos y “artistazos del copón”, seguidamente presenta a los músicos de la banda y se despide añadiendo: “Vémonos en los chigres, magaya”.

A pesar de las casi cuatro horas y media que duró el concierto, el público totalmente entregado pide “otres tres” pero solo pueden tocar una más. Sale de nuevo Rafa Kas al escenario para comentarnos que después sonará música de otros estilos y que sólo les está permitido tocar una canción más para poder desalojar la sala cuanto antes y la guinda final la pondría el tema “Shook Me All Night Long” de AC/DC, dejando a un público enfervorecido que no paró de cantar su estribillo, para dar por finalizado el show a las 02:00 horas con todos los músicos y alguno de los miembros de Magaya Astur sobre el escenario y con agradecimientos especiales a los asistentes, músicos y colaboradores.

Al finalizar el concierto, la sensación generalizada fue de satisfacción por el apoyo y solidaridad recibidos. Tuve ocasión de charlar con Batu Duarte, uno de los miembros de Magaya Astur que colaboraron en la organización del evento y me trasladó esta misma impresión. Me comentó también que a pesar de que ellos ya han llevado a cabo diversos eventos solidarios éste fue el que más apoyo y aportaciones recibió con unas 450 entradas vendidas, prácticamente un “sold out”, teniendo en cuenta que el aforo de la sala es de unas 500 personas y que en la fila 0 llevaban recaudados en torno a 7.000 €. También mencionó que el abuelo de Mael, que estuvo presente esa noche, es una persona muy querida en Magaya Astur y que de él surgió la idea de organizar este evento para ayudar a su nieto.

Por mi parte, solo queda agradecer y dedicarles estas líneas a Heavy Metal Brigade por permitirme publicar esta extensa crónica, a los amigos que me acompañaron y están dispuestos a ayudar y apoyar la música y todas las nobles causas, a todas las personas solidarias que se acercaron a la Sala Acapulco dispuestas a aportar su pequeño granito de arena y a disfrutar de la calidad musical que tenemos en la tierrina, a los músicos, organizadores y miembros de Magaya Astur, a la familia del pequeño y por supuesto a Mael, que luchó contra el “dragón” del meningococo y lo venció. Nos vemos muy pronto… hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!! 

Texto y Fotos: Aurora Menéndez

Z!Live 2026: Showcases Como Antesala Del Festival

Consolidados como una cita habitual dentro de la programación del Z! Live, los showcases apuestan por las bandas emergentes de nuestra escena. Los denominados Z! Pro Showcases se celebrarán el miércoles 10 de junio en el Pub Numancia de la capital zamorana.

En esta edición 2026, los showcases estarán centrados exclusivamente en bandas emergentes, proyectos que se encuentran dando sus primeros pasos y que buscan crecer dentro de la escena del heavy metal. El objetivo es claro: seguir apostando por el relevo generacional de la escena y ofrecer a nuevos proyectos la oportunidad de actuar dentro del marco del Z! Live.

Si tienes una banda con actividad real y ganas de formar parte del entorno del Z! Live Rock Fest, la organización ha abierto una convocatoria para seleccionar a los cuatro grupos que formarán parte del cartel de esta jornada previa.

Las bandas interesadas en participar pueden encontrar toda la información y el formulario de inscripción en la web oficial del festival, en la sección Z! PRO, el plazo de inscripción finaliza del 28 de febrero.

State Of Crime & Science (SOCS) Presenta A Su Nuevo Batería

La formación alternativa gijonesa State Of Crime & Science nos presenta su nuevo batería. Mathias Monzón toma el relevo de Iván Fernández.

El batería de origen uruguayo se forjó musicalmente en el circuito de jams de Montevideo. Desde los 19 años participó en numerosas sesiones e integró diversos proyectos musicales. De formación autodidacta, Monzón ha recorrido casi todas las jams de la capital uruguaya antes de emprender en marzo de 2019 un viaje al “viejo continente” y profundizar en su carrera artística.

Afincado en Asturias su impronta rítmica se hizo notar en las jam sessions de Oviedo y del mítico Savoy de Gijón, donde su estilo rockero y su capacidad interpretativa le valieron el reconocimiento de la escena local. Una trayectoria que culmina ahora con su incorporación a S.O.C.S., aportando fuerza, técnica y visión musical al corazón rítmico de la banda.

Bienvenido Mathias, nos vemos muy pronto escenario mediante.

Crónica: Crudo en León (Black Bourbon 31/1/2026)

Habíamos visto ya a Crudo en la sala Black Bourbon de León hace seis meses. ¿Tendríamos ganas de volver a verles en el mismo sitio otra vez? Sí, por varios motivos: porque ir a esta acogedora sala, en pleno Barrio Húmedo de la capital leonesa, es siempre un placer; porque en la fecha previa de junio nos habían dejado muy buen sabor de boca, y con ganas de más; y, sobre todo, porque esta vez nos traían su flamante nuevo disco bajo el brazo, su quinto LP, titulado «mEtAnOIA«, publicado tan solo unos días después de esa visita anterior a León. Y volvieron a hacerlo: nos dejaron con muy buen sabor de boca y con ganas de más.

Comenzaron muy puntuales y bien fuerte, con una de sus canciones más populares, «Movidas«, el segundo single del LP que se presentaba esta noche. De hecho, sonaron varios temas de ese disco, pero no fue lo único que nos dieron los cuatro músicos avilesinos. Como nos prometió Víctor, hicieron un buen repaso de su discografía, compuesta ya de 5 álbumes de estudio muy interesantes, sin dar más importancia a uno sobre otro.

Es curioso lo de Crudo. No hay un cantante destacado, ya que la tarea vocal se reparte a partes iguales entre el enérgico Víctor Vivar y el inquieto bajista Luis Melero. Tampoco se puede decir que haya un guitarrista destacado, ya que los solos de cuerdas se reparten, también de forma bastante equilibrada, entre el mismo Víctor y el (solo aparentemente tranquilo) Abraham Díaz. El que no comparte protagonismo, al menos en su tarea en la pegada de parches, es el sonriente y poderoso Adrián Simón “Petu”. Pura democracia que se transforma en un sonido muy duro y enérgico, muy divertido en sus letras y ritmos pegadizos, una experiencia que sí merece la pena ver cada medio año.

Tras el arranque potente, una digna cantidad de fans y amigos disfrutamos del repaso de los astures, tarareamos, bailoteamos y la gozamos. La descarga fue tremenda, Crudo está en perfecta forma y con unas ganas inmensas de pasarlo bien, siempre es un placer ver a una banda muy unida que se divierte mucho mientras interpretan un buen hard rock maduro, cañero, variado, expresivo y divertido. Puede parecer una tontería, pero ver sonrisas, gestos y guiños de los de arriba hace que los de abajo nos animemos incluso más de lo que ya de por sí provoca la propia música. Las canciones iban cayendo casi sin pausa entre ellas, con escuetas presentaciones, más que suficiente, y casi sin tiempo de recuperar la respiración.

Canciones tan populares como «Bocazas«, «Gamonal» o «El Avestruz» (que les sirvió de cierre) se alternaron perfectamente con otras como «Animal«, con la que abrieron la noche; las duras «Leyendas Urbanas«, «Miedo A Caer» u «Otro Ladrillo En La Pared«. La melodía tomaba algo más de protagonismo en «Héroes«, la rítmica «Sin Pedir Perdón«, «Escenario De Guerra» y sobre todo en «31 De Enero«, muy adecuada para la fecha, un tema que no tocan habitualmente, como nos explicó Víctor mientras cambiaba de guitarra.

El ritmo rápido volvió con «Cobarde» y «A La Cara«, y ya no pararía hasta el final. No podía faltar «Naufragio«, otro single de adelanto de «mEtAnOIA«, tras el cual llegó el momento más emotivo, recordando a artistas inspiradores que nos han dejado recientemente (Robe Iniesta, Jorge Ilegal), pero sobre todo a Boni y a Barricada, con la emotiva canción «Tras Tus Pasos«. Pedimos «otras tres» y tuvimos más, «Frágil«, «Quiso Escapar«, «Recuerdos» y «El Avestruz«, una recta final dura, cañera, ruidosa, justo lo que queríamos.

¿Veremos a los asturianos en León dentro de otros seis meses? Unos cuantos votamos «sí», son garantía de pasar un rato muy divertido y animado. Y ojalá cada vez seamos más los que disfrutemos de esta propuesta de punk rock urbano tan interesante. Muchas gracias, Crudo, por vuestra gran actuación y simpatía, antes, durante y después. Y, como siempre, muchas gracias a la sala Black Bourbon y sobre todo a nuestra querida Patry, por la gran acogida otra vez.

Texto y Fotos: Mar Fuertes

Agenda: Jelusick + Nurcry + Klanghor en Oviedo

El fantástico vocalista croata Dino Jelusick recalará en el ovetense Gong Galaxy Club para poner fin a su gira de cuatro fechas por escenarios estatales.

Acompañado por Ivan Keller a la guitarra, Luka Brodarić al bajo y Mario Lepoglavec tras la batería, el también teclista con pasado en Whitesnake y Trans-Siberian Orchestra presentará el domingo 24 de mayo en Asturias su última obra de estudio «Apolitical Ecstacy» editada el pasado año vía Escape Music.

Compartirán gira con Nurcry, viejos conocidos por estos lares la formación madrileña encabezada por Kike Fuentes y Klanghor, banda zamoranade rock sinfónico que cuenta en sus filas con el guitarrista Manuel García de Acilu (Death&Legacy, Nocturnia, José Andrëa).

Entrada anticipada 28€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/jelusick-nurcry-klanghor/

Crónica: Tarja & Marko Hietala «Living The Dream Together Tour» (Gijón 30/1/2026)

El Living The Dream Together Tour 2026 traía a los ex Nightwish Tarja Turunen y Marko Hietala al Gijón Arena. Una buena oportunidad para repasar la amplia trayectoria de uno y otra, amén de reencontrarse con buenos amigos y pasar una, por otro lado, muy desapacible noche de viernes.

En lo que al abajo firmante respecta, aún no conocía el recinto gijonés en esta nueva iteración. Y nada más hacer acto de presencia, lo primero que ven mis ojos es la despedida de la primera banda de la noche, los británicos Serpentyne, con quienes espero saldar mi deuda en un futuro. Por suerte el compañero Miguel Rubio nos cubría las espaldas y aporta la siguiente reflexión:

Media hora tuvieron los londinenses Serpentyne, habituales acompañantes de Tarja por sus giras en Europa para calentar el ambiente. Su estilo, totalmente alineado con el espíritu del evento, se mueve ente el metal sinfónico y el folk metal. Presentaron, no exentos de varios problemas técnicos, temas fundamentalmente de su último trabajo «Tales From The Dark» de 2025.

Al rato nos topamos con los rockeros estadounidenses Rok Ali And The Addiction. Los de Nashville ofrecieron un set de un rock denso, parapetado entre lo clásico y lo alternativo, que tuvo difícil encaje en una noche como esta. Densos a ratos, Chris Nix dejaba algún que otro destello de calidad desde su guitarra mientras Alison Krebs divagaba con su voz por el escenario. Le pusieron empeño y ganas, pero desde luego no era ni el momento ni el lugar.

Marko Hietala y su banda saltan a escena cuando faltan diez para las ocho, procurando con “Frankenstein’s Wife” un apaciguado arranque de set, a la contra de aquello que dicta el libro de estilo. Aún con media entrada, siendo generosos, en el coso gijonés, el finlandés mostró tanto una imagen algo descuidada, esa raída sudadera, como una voz en perfecto estado de revista. Todo carisma y sonrisas, “Rebel Of The North” resulta algo más vacilona. Tuomas Väinölä con la guitarra y Bob Engstrand tras las teclas dejaron buenos solos aquí. Los cambios de instrumento del propio Väinölä serían una constante a lo largo de la noche. Y es que para la más rotunda “Proud Whore” es una Explorer la que cuelga de sus hombros. Con ella dibuja otro gran solo. Ni que decir tiene que el carismático bajista finlandés sabe rodearse bien.

Hablando de guitarras, a pachas entre la acústica y una Telecaster (o eso me pareció desde abajo) es que enfrenta Väinölä una “Isäni Ääni” que pondría la calma, el sosiego y también la elegancia. “Impatient Zero”, a todo esto con Hietala dando un buen nivel en cuanto a voz, recuperó parte del nervio perdido. Aquí la banda brilla también a nivel técnico, con buenos solos de guitarra primero y de teclado después. A término, hubo gritos de “Marko, Marko” desde el público, síntoma inequívoco de lo bien que se lo estaban pasando. Así las cosas, diría que “The Dragon Must Die” fue lo más completo del show. Por ese aire medio oriental pero también por el modo en que ellos acertaron a conjugar técnica y músculo. Fácilmente mi favorita de Hietala el pasado viernes…

… aunque la gente pareció recibir de mucho mejor grado la más festiva “Juoksen Rautateitä”. Amén de un Hietala que ya tenía a la audiencia en el bolsillo, aquí brilló sobremanera Bob Engstrand a las teclas. Estupendo arreón final, por cierto. Las tres voces al frente armonizan al tiempo que ofrecen una pequeña pausa en “Roses From The Deep”, cuando quizá el set pedía algo más de brío. Y da igual porque cuando Marko, en perfecto inglés, anuncia que conoce a una amiga que “canta bien”, el Gijón Arena poco menos que se viene abajo para recibir a la leyenda finlandesa del power sinfónico Tarja Turunen. Juntos entregan “Left On Mars” mientras un mar de móviles buscaban inmortalizar el momento. La química entre ambos, huelga decirlo, era total. Ella se fue, prometiendo volver pronto, y Hietala se despidió con aquella “Stones” de su “Pyre Of The Black Heart” de 2020. Una hora prácticamente clavada de set y la sensación de que éste fue claramente de menos a más.

Pasan veinte de las nueve cuando Tarja regresa sobre las tablas del Gijón Arena. Lo hace después de una pequeña (y preciosa) introducción para irrumpir con los aires de tango, después de todo su marido es argentino, de “Eye Of The Storm”. Doug Wimbish, músico que ha tocado para gente del calibre de Living Colour, Jeff Beck, Mick Jagger, Madonna o Joe Satriani entre otros muchos, tendría algún problema con el bajo aquí. Resuelto, para agrado de todos, a la mayor brevedad. A término y en perfecto español, Tarja reconocería estar “muy contenta”. También nosotros de verla tan risueña, tan comunicativa. Y lo que es más importante: con su característico registro aparentemente intacto. El escenario, pienso que muy apropiadamente, se inunda de luz roja para “In For A Kill”, a buen seguro uno de los cortes más oscuros (dentro de lo que cabe) del set.

Por contra, “Undertaker” deja un riff principal que es puro gancho. Buena labor a las guitarras de Julian Barrett y Alex Scholpp. La puesta en escena se reducía a poco más que un videowall ofreciendo algún que otro videoclip, como fue el caso aquí. Así las cosas, pienso que lo mejor de esta primera parte. Tarja nos contó entonces que se venían dos cortes que no habían tocado en mucho tiempo (salvo por la noche anterior en Lisboa), siendo el primero de ellos “500 Letters”. Esta, que agigantó la cara más sinfónica de la banda, pudo pasar algo desapercibida. Y es una pena porque Scholpp dejó un estupendo solo de guitarra en su parte final. “Crimson Deep”, en cambio sí que acertó a conectar con la gente. Desde la fina introducción de Wimbish, pasando por ese tono a ratos casi amable y terminando por una Tarja, parapetada tras el pie micro, intachable en desempeño vocal.

En “Demons In You” se iba a dar uno de los momentos especiales de la noche, que se inicia cuando Tarja echa mano de un smartphone de alguien del público y culmina cuando aúpa a un pequeño a las tablas. La gente poco menos que se volvió loca aquí. Pequeños grandes detalles que siempre suman. No hace falta más que recordar la torrencial ovación que se le brindó. “Victim Of Ritual”, de nuevo con un vídeo proyectado al fondo, muestra a una Tarja en constante búsqueda del contacto con el público. También algún que otro problema con la microfonía de la batería, de nuevo solventado sobre la marcha.

Iba a llegar entonces un dramático giro de guión. Marko Hietala volvía a escena para un pequeño impás acústico. De entre otras me pareció reconocer “Feel For You”, de aquél “Century Child” de 2002, “Eagle Eye” del aún más lejano “The Shadow Self” de la propia Tarja y, volviendo a Nightwish, “Higher Than Hope”. Tras la calma, tras haber guiñado el ojo a la anterior banda de ambos, vuelta al eléctrico para “Slaying The Dreamer”, que en cierto modo anticipaba la que estaba por venir. Tarja, no obstante, contraatacó (es un decir) con material propio. La elegante, distinguida y bien rematada “Silent Masquerade” mostró la mejor cara de la banda en lo que a ejecución se refiere.

Digo esto porque quizá el clásico inevitable (uno de tantos) “Wishmaster” no alcanzó a sonar tan redondo como me esperaba, lo que no quita para que el público se volviera loco cantando y bailando. Con Hietala yéndose de nuevo a camerinos, le llegó el turno a la propia frontwoman de agradecer todo el apoyo que se le ha brindado en estos treinta años de carrera. Se dice pronto. El Gijón Arena respondió arrullando con sus voces a la finlandesa. Ella cerró en solitario demostrando cuánto de bien cuidada está esa particular voz suya.

Para los bises quedaron “Dead Promises”, de aquél “In The Raw” de 2019, y con un estupendo (y me quedo corto) Scholpp en coros, con Hietala de vuelta la siempre machacona “Wish I Had An Angel”, que puso a botar a todo el mundo, y el cierre con las presentaciones primero y la muy apropiada “Until My Last Breath” después. Pienso que un gran rush final. En lo personal habría cambiado alguna de las versiones por “Nemo”, pero con eso y con todo, una jornada bien agradable.

Qué bueno por un lado tener un recinto en Asturias capaz de acoger citas como la del viernes y por otro que la gente respondiera del modo en que lo hizo. En lo que a esta región concierne, llevamos años (décadas) añorando y rememorando aquellos inolvidables conciertos en la célebre, mítica (y ahora resurgida) Quattro de Avilés y, de la nada, el Gijón Arena ha venido a acoger la venida de toda una Tarja Turunen, que no es poco, a juzgar por la buena entrada que registró el renovado coso gijonés. Aprovechemos mientras nos dure, pues fue esta una cita de lo más entretenida y agradable. Que (Rok Ali And The Addiction al margen) se desarrolló con un sonido más que óptimo (era mi mayor temor al entrar por la puerta) y que a servidor, optimista recalcitrante, me hace albergar grandes esperanzas de cara al futuro. Veremos lo que tardan los de siempre en echarlas por tierra.

Sin duda que fue una buena jornada. Gracias infinitas a la nutrida compañía por hacerla aún más llevadera si cabe, a la promotora por las facilidades dispuestas en favor de esta crónica y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Miguel Rubio / José Ángel Muñiz

Edén Al Zurbarán Rock Burgos

Edén se suman al espectacular plantel que formará parte de la nueva edición del festival burgalés Zurbarán Rock tras su victoria en el concurso de bandas celebrado ayer en el Festival Las Candelas.

La formación de origen asturiano y que cuenta con varios miembros de origen leonés en sus filas compartirá escenario el 10/11 de julio con Doro, Heaven’s Gate, The Poodles, los Masters Of Ceremony de Sasha Paeth y Hardcore Superstar como primeras bandas confirmadas. Esta nueva entrega del festival, que mantiene su apuesta por el acceso gratuito, estrenará ubicación, el Espacio El Plantío de la capital burgalesa.