Divertida entrevista con los thrashers Brutalfly en el primer aniversario de la publicación de su nuevo disco de estudio «I Was An Experiment«.
Disfruta de la entrevista tanto como nosotros al realizarla a través de un nuevo podcast en nuestro canal de ivoox. Muchas gracias Diego, César y Andrés por todas las facilidades para realizar este documento.
A través del siguiente comunicado los riojanos Infamia anuncian su despedida tras 21 años de trayectoria.
Hola a tod@s. Este comunicado es, sin ninguna duda, el más dificil de los 21 años de trayectoria de la banda: nos despedimos. No ha sido una decisión fácil, pero creemos que hemos dado todo lo que teníamos que dar por nuestra parte.
INFAMIA para nosotros ha sido algo muy importante en nuestras vidas. Una demo, seis discos y miles de momentos únicos e irrepetibles junto a vosotr@s… GRACIAS!!! Pero antes de irnos, daremos un concierto muy especial en Alfaro, nuestra casa, repasando TODA nuestra discografía. Será un gran día, ¡¡¡no os lo perdáis!!! (Puede que hasta haya alguna sorpresa). Estamos trabajando para intentar llevar nuestra música a más ciudades por última vez. Estad pendientes a nuestras redes sociales.
A través de sus redes sociales The Dead Daisies anuncia el regreso a la formación de John Corabi. El que fuera vocalista original de la banda entre los años 2015 al 2019 recupera la labor que desempeñaba Glenn Hughes en los últimos años.
La actual formación que se completa con los guitarras David Lowy y Doug Aldrich, el batería Brian Tichy y Michael Devin al bajo editará el 18 de agosto su próximo disco, un doble recopilatorio compuesto clásicos de sus cinco discos, más dos temas inéditos.
Disco 1: 01 Miles In Front Of Me 02 Lock N’ Load 03 Face I Love 04 Mexico 05 Midnight Moses 06 With You And I 07 Something I Said 08 Fortunate Son 09 Long Way To Go 10 Song And A Prayer
Disco 2: 01 Make Some Noise 02 Resurrected 03 Rise Up 04 Holy Ground (Shake The Memory) 05 Unspoken 06 Bustle And Flow 07 Hypnotize Yourself 08 Born To Fly 09 The Healer 10 Let It Set You Free
Noche de reencuentros la que reunió en la Sala Acapulco de Gijón a una banda en búsqueda de su camino como Burnt To Death junto a dos instituciones de nuestra escena como son Soldier y Legacy Of Brutality. Con una buena entrada, parece tener tirón el metal extremo en Asturias en estos tiempos post-confinamiento, y la descarga de tres bandas en un momento más que dulce, la noche vino a darse más o menos como sigue.
Para cuando el trío Burnt To Death irrumpe en escena, apenas se cuentan con los dedos de una mano las almas presentes frente al escenario. Algo que no arredró al combo extremo, dedicado desde un primer momento a descerrajar su bien conocido black metal. Su propuesta, que con el tiempo ha ido implementando tintes death, configura ahora un sonido más personal e identificable que en nuestro anterior encuentro con ellos. Algo que sin duda nos alegra.
La banda, ahora con Solarfall encargado también de las voces, pareció más melódica a ratos, más disonante a otros, mostrándose en cualquier caso tan compacta como poco comunicativa, cierto es que en la más pura tradición del género. Sea como fuere podemos decir que en la media hora escasa de la que gozaron, y como diría un clásico, pusieron toda la carne en el asador. Editan disco más allá del verano por lo que habrá que estar ojo avizor.
Venían Soldier con la intención de recordar el décimo aniversario (+1) de su “ Gas Powered Jesus” y nadie podrá decir que nos defraudaron. Al contrario, la banda pareció no acusar la inactividad. Y es que más allá de pequeños problemas de Dani Villamil con el inalámbrico en “Tunguska Mosh”, que de todos modos no le impidieron alcanzar al solo, todo vino a confirmarnos el amor que el público asturiano siente por el combo ovetense.
Arrancaron con “A Handful Of Children” y “Between Two Masters” para que el thrash y la nostalgia se hicieran uno en la sala gijonesa. Con Phil González acaparando gran parte del protagonismo, no cejó el frontman en su empeño de hacer suyo a un público, por otro lado, muy receptivo, se hicieron grandes frente a los inconvenientes.
“Ante la duda de si vamos con Rusia o con Ucrania, nosotros vamos con Fernando Alonso” decía el propio Phil. Desde luego que con él y con ese thrash de ramalazos sureños en el que tan bien se manejan y que les hace tan especiales y disfrutones. Una banda que desde luego se divierte y que tras la entrada de Dmitry Stalingrado, ha venido a ganar varios enteros en lo que a calidad técnica se refiere.
No faltaron los debidos agradecimientos de Phil. Tampoco su llamado al wall of death, ni la dedicatoria a Taburete del “Corrupted (Sex In Prison)” de su segundo álbum. Y aunque no estemos para ser protagonistas sino para contar todo lo que acontece, el caso es que tuvo que ser el equipo de Heavy Metal Brigade quien respondiera a la pregunta del frontman sobre qué tema faltaba en el set para concluir su descarga, que no era otro que “Revolt”. Cincuenta minutos con los de Oviedo disfrutando y haciendo disfrutar. Da gusto tenerles de vuelta.
Lo mismo se podría decir de una de las mejores bandas de death metal de nuestro territorio como son Legacy Of Brutality. Estatus que sin duda confirmarían la noche del pasado sábado. Apoyados en la introducción de su nuevo álbum de estudio, el fenomenal “Travellers To Nowhere”, Simón y los suyos no dejarían títere con cabeza. Fue el propio tema homónimo el encargado de abrir las hostilidades. No en su formato íntegro, esos veinte minutos que no han dejado a nadie indiferente, sino como primera piedra de toque de un show sólido y rugiente como pocos.
“Ahora vamos a tocar una rápida” repetía una y otra vez un motivadísimo y enchufado Simón, quien haría suya la habitual tarima de la sala, sin dejar de arengar a la concurrencia e incluso cediéndole el micro a Nefta (Blast Open, Sound of Silence…) o Florentino Ruiz (Rorshack), buscando en todo momento la forma de implicarnos a todos en un show que vino a dejar el listón del death metal por las nubes. Era lo que se les pedía y fue lo que nos dieron.
Y es que mientras se sucedían recuerdos a anteriores trabajos, “Behind The Black Mirror”, “Hammer Of Doom”, la banda parecía más enchufada que nunca, dejándonos la sensación de que se habían preparado la cita a conciencia, o son unas malas bestias, o una combinación de ambas opciones. Borja, en boca del propio Simón el particular “guitar hero” del quinteto, dibujó un solo tras otro con su habitual clase. En realidad toda la maquinaria dejó la sensación de estar en perfecto estado de revista, por mucho que Lalo se colase en uno de los temas.
En el aspecto negativo, que hubieran de reducir su set por lo a rajatabla que la sala lleva sus horarios. Aspecto este al que nunca nos acostumbraremos. Es especialmente sangrante cuando has esperado tanto tiempo por volver a ver a una banda como esta y te quitan el caramelo de la boca cuando apenas lleva cincuenta minutos sobre las tablas. Sin querer ponernos “tribuneros” ni tampoco cargar las tintas en exceso, sí pensamos que tanto músicos como el público que ha pagado religiosamente su entrada merecen ser tratados con un mayor grado de cariño y respeto. Sea en la sala que sea.
Porque es horrible esa sensación de ser segundo plato que estos finales tan abruptos dejan en nuestro ánimo pero a grandes rasgos fue otra gran noche de metal. Mucho rostro conocido entre el público, amplia presencia de músicos, que siempre es de agradecer, y en definitiva la felicidad que supone el tener de vuelta a dos nombres tan relevantes como Soldier y Legacy Of Brutality, amén de atestiguar la pujanza de unos Burnt To Death realmente prometedores. Muchísimas gracias Iñaki, vaya un saludo enorme para tod@s y nos vemos en el siguiente.
Cinco años ha habido que esperar por un nuevo trabajo de los progresivos valencianos de Xátiva Noah Histeria. Editado el pasado diciembre, fue compuesto por Quique Villalba, Manuel Harari y Juan Giner y posteriormente grabado en el estudio de Genís Ibáñez. En él colaboran viejos integrantes de la banda como Alex Alonso, Salva Párraga, Javier Badía o Daniel Torregrosa. Cuenta con masterización de Raúl Nácher en Soniart Producciones y portada de Mónica Cuadrado.
Todo abre con la instrumental “EVA”, profunda y espacial, por momentos casi onírica, redirige más adelante hacia unas tenues guitarras que bien pueden recordar al post-rock más liviano. En cualquier caso, una calma profunda que amplifica el impacto del primer corte, un “Ville Neuve” donde nada es lo que parece. Su prog resulta nada lineal aquí y esa dispersión tan marcada puede llegar a incomodar a los oídos menos acostumbrados. Composición ésta en definitiva repleta de cambios en lo rítmico y también lo tonal. De ahí que pienso habrá quien agradezca la gravedad que exhibe en su tronco central. Otros, la cualidad espacial de sus sintes y la forma en que éstos riman con la introducción del álbum. Sea como fuere, un primer corte vibrante y audaz.
El buen prólogo de “Origami” tiene algo del Devin Townsend más reciente, a lo que contribuyen esas voces rotas primero y los arreglos que acompañan a las guitarras después. Corte que se irá más allá de los trece minutos y donde los de Xátiva vendrán a sacar no poco músculo en el terreno puramente técnico. Desde su sólida base rítmica a los muchos detalles con que inundan cada recodo de un trazo en constante diálogo consigo mismo. Nada resulta predecible aquí y lo que pueda restar en gancho, habrá de ganarlo en frescura. Bien traída en todo caso esa mayor gravedad que anticipa su hábil tronco central o la cuidada línea de batería que surge a raíz del enorme despliegue técnico mostrado. Que no alcanza a sonar desafiante pero, desde luego, tampoco descuidado o conformista. Una profunda carga atmosférica recubre su tercio final, grandilocuente primero y más oscura después. Hay en este epílogo alguna estrofa un tanto torpe, así como un sonido algo descompensado durante los tonos más graves. Aún con eso, toda una experiencia.
Un tímido piano da la bienvenida a “El Hombre Duplicado”. Un prólogo tranquilo que vendrá a alimentar el amplio rango de texturas que son capaces de manejar Noah Histeria. Hay, en este transitar reposado, algo de los Haken más leves. Sensación que no hace sino ampliar un estribillo que porta por igual clase y gancho. Me agrada de igual forma cómo su puente central anticipa primero y materializa más adelante unos desarrollos técnicos siempre contenidos, nunca ególatras o desligados del tono imperante. Corte finalmente más convencional, dentro de lo que cabe, eso sí, tratándose de un proyecto tan poco conformista como este.
Como queriendo desquitarse de ese giro hacia posiciones menos ambiciosas, surge de pronto una “Oro y Miel” donde de nuevo el énfasis está puesto en la creación de distintas atmósferas y tejidos, así como en la forma en que estos se conjugan y colisionan entre sí. En la matizada locura de este quinto corte surgen ambientes que me recuerdan de inmediato a los Kayo Dot más exigentes, lo cual siempre es buena señal. La explosión técnica de su tronco central esta vez no alcanza a ser tal. Al punto de que sorprende la mesura que destila. Apenas una isla de tranquilidad en otro corte valiente, atrevido, singular y poderoso.
Bienaventurado el que castigaba a todo aquél que ose quebrantar la Ley del Pez: por la boca muere quien sopla y sorbe.
La banda sonora que Hans Zimmer tramara para el fantástico Dune de Denis Villeneuve acude a mi mente siempre que reproduzco el prólogo de esta “Vallée Vieille”. Sólo que no es Timothée Chalamet quien hace acto de aparición aquí sino, claro, el tema más decididamente espacial, y también enigmático, de todo “Ojepse”. Con los sintetizadores al mando de las operaciones y desligado de cualquier impulso que tenga que ver con el rock, a excepción hecha de ese ending bronco y poderoso. Enfurruñará a los más intransigentes, no le quepa a nadie la duda.
“La Pirámide”, claro, reconduce hacia territorios mucho más mundanos. Incluso su apartado lírico resulta aquí mucho más convencional. Fue adelanto del álbum y por ahí tal vez el que resulte menos arriesgada, no quisiera decir pretenciosa, que otras ofertas dentro de “Ojepse”. Sigue siendo un corte que se va hasta los ocho minutos largos, donde caben sus habituales cambios de ritmo, alternancias tonales y esa comprobada pericia a la hora de enfrentar sus ejecuciones. Pero no logro quitarme la sensación de que la banda ha echado el freno de mano aquí.
La final “Ríen” traerá de vuelta a los Noah Histeria más atmosféricos para después sumergirse de nuevo en su habitual subibaja compositivo. Y aunque no es un cierre sorprendente en lo que a composición respecta, tarea ardua ésta tras el amplísimo muestrario que ha ofrecido el álbum, hay que reconocer el buen efecto que produce ese epílogo entre melancólico y enigmático.
Caben tantísimos matices en sus composiciones que difícilmente apreciarás éste álbum tras una primera escucha distraída. Algo que en estos tiempos de fugaz inmediatez puede resultar un muro infranqueable para muchos. Un hándicap del todo insalvable. Pero si decides saltar este muro y mirar qué hay del otro lado, “Ojepse” recompensará tu curiosidad con altísimas dosis de progresivo retorcido, audaz y nada predecible. Interpretado con un gusto tan solo equiparable a la buena producción que exhiben estos ocho cortes. Con el correr de las escuchas aprecio ciertas estrofas algo atropelladas o, quien lo diría, solos que bien podrían haber tenido algo más de presencia y/o desarrollo. Nimiedades que en ningún caso mermarán la nota final de un disco que difícilmente bajará del notable. Avisados estáis.
El festival zamorano Z Live Rock revela los horarios de su nueva entrega. Su edición más ambiciosa con cuatro días de duración arrancará el jueves 7 de junio en la plaza de toros de Toro con estos protagonistas:
La entrada es independiente al abono del festival y contará con servicio de autobús con salida y retorno a Zamora. El jueves 8 de junio el festival se trasladará al recinto ferial Ifeza en la que destacan las actuaciones de Michael Schenker, Amorphis, Symphony X, Ross The Boss o Barón Rojo en su gira de despedida.
La jornada del viernes contará de nuevo con una gran selección de bandas internacionales encabezada por Airbourne, Eluveitie, Angra o Insomnium y producción estatal como Saratoga, El Altar Del Holocausto, Jolly Joker y la confirmación de Angelus Apatrida como sustitutos de Exodus.
El sábado traerá consigo el cierre por todo lo alto con el paso por el festival de Helloween, Haken, Dark Tranquillity, Gloryhammer, Evergrey, Crisix o Dünedain.
Los power metaleros valencianos Sylvania avanzan los primeros detalles del que será su cuarto disco de estudio «Purgatorium«, primero con Alberto Sÿmon a cargo de las voces.
01 Entre La Vida y La Muerte 02 Purgatorium 03 El Río De Los Lamentos 04 Tu Calor Será Mi Voz 05 Aunque Mi Alma Se Desgarre 06 Canto De Luna 07 Hechizo de Invierno 08 Mar de Agosto 09 Juicio De Las Almas 10 Hacia La Eternidad
Con portada obra de Joel Marco (JM Design) se trata de una obra conceptual que nos cuenta la historia de una persona que, tras sufrir un accidente, queda atrapada en un lugar fantástico que hace de limbo entre la vida y la muerte: un purgatorio a donde acuden las almas perdidas. Aquí deberá superar algunas aventuras mientras repasa escenas de toda una vida insípida y llena de carencias, para determinar si finalmente abandona el mundo de los vivos o si decide luchar y continuar viviendo. Con «Purgatorium» la banda intenta mantener y mejorar su identidad compositiva, basada en la combinación de cuidadas elaboraciones melódicas con un sonido cada vez más contundente y orquestaciones muy presentes. Este nuevo álbum destacará por incluir composiciones más frescas con influencias del metal sinfónico y power metal más modernos y que seguro van a resultar del agrado de seguidores y recién llegados.
La grabación y producción de baterías han corrido a cargo de Facundo Novo (Novo Estudios), mientras que las voces, bajo, guitarras y orquestaciones han pasado por la mesa de los Fireworks Estudios de Enrique Mompó. La mezcla es obra del guitarra de la formación Alberto Tramoyeres y Fernando Asensi (Fireworks Estudio), que también se ha encargado de la masterización.
Warcry arranca la preventa de la edición en doble vinilo de su último trabajo de estudio «Daimon«.
CARA A 01 A Por Ellos 02 Que Se Vaya 03 La Hora De Sufrir 04 Para Siempre CARA B 05 Con Tu Luz 06 Desde El Dolor 07 Como Un Mar CARA C 08 Ego 09 Tragedia 09 Condenado 10 Orfeo CARA D 11 Inténtalo 12 Solo Sé 13 Las Estrellas
Con fecha de salida el próximo 1 de junio el lanzamiento contará con 2 temas extra «Tragedia» y «Las Estrellas«, este ultimo incluido anteriormente en la edición especial en digipack.
Hay trabajos que caen en nuestras manos meses antes de su publicación y otros, es el caso del segundo largo de los colombianos Medium, que lo hacen pasado largo tiempo desde su fecha de edición. Y hay que decir que ha caído en nuestras manos en un cuidadísimo digipack en el que la banda parece haber volcado todo su empeño. El álbum involucra a Edison Vélez y Fredy Salazar (guitarras) junto a los tres Valencia: Julián David (bajo), Jacobo (batería) y Daniel (voces). Este “Infierno” fue grabado, mezclado y masterizado en el Soundblast Studio (Armenia, Colombia) y contó con diseño gráfico e ilustraciones de Carlos Jácome.
A medio camino entre el heavy más tradicional y un thrash sin adulterar, desprovisto de introducciones aleatorias ni zarandajas de ningún tipo, arrancan con una “Caronte” que resulta directa y compacta pero mientras peca por algunas estrofas a ratos un tanto atropelladas. Que de todas formas me agrada por una producción capaz de dar cabida a todos los elementos presentes en la mezcla. Ahí crepitará en todo momento un bajo que viene a dar el debido empaque al conjunto:
“Soberbia” por su parte arranca en una clave mucho más melódica. Medio tiempo que contrasta con el aguardentoso y sucio registro de Daniel al tiempo que se beneficia del extenso, si bien algo distraído solo de guitarra del puente. Tras él queda la sensación de que el corte se dirige hacia territorios más enfebrecidos. Nada más lejos. La composición recupera estribillos y se conduce hacia el cierre con cierta sensación de redundancia.
“Avaricia” pondrá algo más de picante en lo que a composición se refiere. No solo porque porta varios de los riffs más redondos de todo el tracklist sino también por la forma en que combina toda una gama de ritmos e intensidades sin llegar nunca a perder de todo el foco. Un buen solo durante el puente y el thrash a la Anthrax del epílogo rematan la oferta y dan la razón, pienso, a quien apostó por ella como una de las cartas de presentación de este segundo trabajo.
Con Óscar Sancho a bordo, “Lujuria” vuelve a darle otro giro de timón al particular “Infierno” de los colombianos. Los de Pereira, cowbell y gorgoritos mediante, abrazan a Obús en particular y al heavy más chulesco de finales de los años ochenta en general para entregar el corte más diferente, deslenguado y vivaracho de los nueve:
“Ira”, claro, regresará a los parámetros más thrash de los colombianos. Que funciona en esa encarnación tan bifocal. A un tiempo pesada, al otro más ágil. A fin de cuentas un corte diverso, que aquí y allá avanza un tanto a trompicones. Que tiene buenos aportes solistas en su parte final pero donde no dejo de pensar que un desarrollo algo más ambicioso le habría venido como anillo al dedo a las buenas ideas aquí presentes.
Otro buen riff alumbra el buen prólogo de una “Gula” que persiste en esa búsqueda de un thrash añejo siempre tamizado por las aguas del heavy metal más clásico. Buen estribillo el que plantan aquí y buenos los pequeños detalles melódicos que lo acompañan. Asimismo llamativo ese puente de poso más oscuro y el más que notable solo del epílogo. Corte bien asentado en el bando ganador de este segundo álbum.
“Envidia” prosigue en esa senda, si bien ahora Daniel entrega unos tonos altos durante estribillos prácticamente desconocidos durante todo el tracklist. En lo compositivo reconozco que con el correr de las distintas escuchas me cuesta conectar con este séptimo corte. Todo a pesar de que Medium le ponen empeño. En esos primeros riffs a la Exodus, en el mayor empaque de su base rítmica o en ese más que correcto, si bien algo escaso, solo que adorna su parte final.
“Pereza” es, curiosamente, el corte más ambicioso de “Infierno”. Al menos en lo que a duración se refiere. Se apoya en un prólogo tranquilo y reposado, que habrá de dar paso a un medio tiempo a ratos arrastrado, a ratos más vibrante, siempre bien construido y en ocasiones mejor adornado. Puede resultar tópico recordar “My Darkest Hour” del tito Mustaine pero, salvando las distancias, especialmente en cuanto al aspecto lírico, la influencia parece más que evidente. Un buen corte de todos modos.
“Infierno” despide el disco del mismo nombre destapando, aunque sea con cuentagotas, a los Medium más técnicos. Todo sea dicho, sin alardes, sin derivaciones extrañas, manteniendo en todo lo alto su habitual heavy/thrash que me agrada en lo musical en relación prácticamente inversa al modo en que lo hace su apartado lírica. Bien armado en todo caso, despide el álbum con el pedal en la tabla, algo que siempre es de agradecer, pero no me termina de enganchar del todo.
Es el segundo álbum de una banda que parece andar buscando aún su lugar. Su particular hibridación de thrash y heavy funciona bien a ratos. Hay cortes que me enganchan, otros que incluso me sorprenden (el toque macarra y chulesco de “Lujuria”, el picante de “Avaricia”, el apaciguamiento de “Pereza”) mientras que otros han pasado sin pena ni gloria tras las distintas escuchas del álbum. Un álbum dirán algunos que desigual, y puede ser, que muestra a una banda con margen de mejora pero a la que convendrá seguir en un futuro. Estaremos atentos.