Bajo el título de «Theater Of Sorcery«verá la luz el 2 de abril la opera prima de la formación francesa Avaland. La banda afincada en Grenoble y liderada por el músico de 22 años Adrien G. Gzagg, principal compositor de la obra, hará su presentación con una metal opera basada en la historia fantástica, la mitología y el esoterismo.
01 Theater Of Sorcery ft. Emmanuelson 02 Gypsum Flower ft. Scheepers/Emmanuelson/Zorgati 03 Let the Wind Blow ft. Zorgati/Heli/Kanji 04 Storyteller ft. Zak Stevens 05 Escape To Paradise ft. Zorgati/Kanji 06 Holy Kingdom Of Fools ft. Jeff Kanji 07 Never Let Me Walk Alone ft. Madie 08 Deja-Vu ft. Emmanuelson 09 I’ll Be Ready For Your Love ft. Heli Andrea 10 War Of Minds ft. Zorgati/Madie 11 Rise From The Ashes ft. Zorgati/Madie/Stevens/Heli/Kanji/Emmanuelson/Scheepers
El álbum narrará la historia del joven hechicero Adam Wilstorm que podría traer de regreso la luz al reino de Avaland. Así durante su viaje, deberá aprender a controlar sus poderes ligados a la tormenta. Para llevar a cabo la grabación Gzagg ha contado con cuatro amigos músicos, Camille Souffron (bajo), Christophe Feutrier (guitarra), Lucas Martinez (guitarra) y Léo Mouchonay (batería) con los que había compartido escenario en el pasado. El disco también incluye invitados de renombre para voces y guitarras como Ralf Scheepers (Primal Fear), Zak Stevens (Savatage, TSO), Zaher Zorgati (Myrath), Emmanuelson (Rising Steel), Stéphan Forté (Adagio), Madie (Nightmare) entre otros. Este es el primer adelanto del trabajo:
Así define el propio Adrien G. Gzagg el proyecto:
Comencé mi vida en el heavy metal como un gran fan de Avantasia y Ayreon. Me impresionaron los grandes músicos que Tobias Sammet y Arjen Lucassen pudieron reunir. ¡Rápidamente supe que haría algo como eso en mi vida! No fue fácil encontrar músicos lo suficientemente locos como para seguirme en esta aventura, y les agradezco mucho su confianza en este proyecto, especialmente al guitarrista Christophe Feutrier, mi complice Avaland desde hace 5 años. También me gusta remarcar que Avaland no es una banda «clásica», es una metal opera y cuando el Covid pase planeo subir al escenario con muchos vocalistas para interpretar esta historia teatral, épica y mágica. Para resumir, Avaland es una ópera de la era moderna no solo para los fanáticos del metal, ¡sino más allá! «
Una vez abierta concluida la prospección que habría de llevarnos hasta el último disco de los stoner doom isleños de Bis·nte, la siguiente veta en revelarse ha sido Boveda Del Sol, o lo que es lo mismo, el proyecto donde desarrolla todo su imaginario musical quien produjera el debut de los mencionados mallorquines. Jordi Vaquero, que ese es su nombre, amén lógicamente de todas las labores aparejadas a la producción, corre también aquí con todos los instrumentos mientras que el arte corresponde a Miriam Espacio (www.miriamespacio.com). El proyecto, nacido allá por 2014, publicó en 2016 su primer largo “Terra Firma” y el single en comandita con Takoningen “Escaping the Future” en mayo de este mismo año. “Traveler Between Worlds”, el Ep de dos temas que os traemos hoy, vino al mundo el 15 de diciembre y se puede encontrar en su página de bandcamp. (https://bovedadelsol.bandcamp.com/).
“Traveler Between Worlds” arranca sobre una desasosegante línea de bajo para pronto introducir guitarras floydianas y una base rítmica que no escatima nitidez ni pegada. El resultado es un corte que no vacila en la creación de atmósferas, incorpora gozosos toques de psicodelia y desliza una voz bronca, que no agresiva, que le viene como anillo al dedo. Desciende en su puente central, administrando sabiamente la cara más onírica de Boveda Del Sol mediante un interesante uso de los ecos y las reverberaciones. Finalmente, revela su cara más árida y monolítica en un tercio final que, no obstante, no escatima en buenas melodías. Estupenda.
Con “Zero-G Elevator Music” quizá no empatice de igual forma, si bien aprecio en gran medida lo espacial de su prólogo y esa cadencia cercana al sinfónico que desarrolla durante los casi siete minutos de reloj. Desprovista de voces y arrojada por completo a descubrir la faceta instrumental de Vaquero, resulta más ensoñadora e incluso contemplativa que su compañera de Ep. Acompaña a su desarrollo calmo y tranquilo una lejana melodía de guitarra a la que secunda una línea de bajo que resulta estupenda en su simpleza y todo deja la sensación de funcionar cuando debe.
Sólo dos temas. No da tiempo a aburrirse pero sí a empatizar con algunas de las ideas aquí dispuestas. El sonido acompaña en gran medida, cosa que no sorprende viendo quién se encuentra detrás del proyecto, y la escritura acompaña para construir dos temas diferentes entre sí pero lo suficientemente cercanos para lograr que uno resulte el complemento del otro. Más que correcto como gancho a un futuro trabajo largo que continúe la carrera de este proyecto de Vaquero toda vez abandonemos la maldita pandemia y todos los rigores que ésta ha traído aparejados. Estaremos atentos.
Adrian Smith (Iron Maiden) y Richie Kotzen (Poison, Mr.Big) desvelan más detalles de su álbum «Smith/Kotzen«, que verá la luz el 26 de marzo a través del sello BMG.
01 Taking My Chances 02 Running 03 Scars 04 Some People 05 Glory Road 06 Solar Fire 07 You Don’t Know Me 08 I Wanna Stay 09 ‘Til Tomorrow
El álbum ha sido grabado en las Islas Turks & Caios (Bahamas) en febrero de 2020. Producido por Richie y Adrian y mezclado por Kevin “Caveman” Shirley (Iron Maiden, Led Zeppelin, Journey, Rush, Mr.Big, Aerosmith, The Black Crowes…).Ambos músicos han coescrito todas las canciones y comparten labor como vocalista, guitarrista y bajista en la grabación. El disco cuenta con las colaboraciones de Nicko McBrain (Iron Maiden) a la batería en el tema “Solar Fire”. También un viejo amigo de Richie y compañero de gira, Tal Bergman, batería de Rod Steward, Billy Idol, Joe Bonamassa o Sammy Hagar, en canciones como “You Don’t Know Me”, “I Wanna Stay” y “Til Tomorrow”. En los otros temas es el propio Richie Kotzen quien se sentó en la batería. Tras la presentación del primer sencillo de adelanto “Taking My Chances” estrenado el pasado mes de diciembre en plataformas digitales, la formación desvela el videoclip oficial para dicho single promocional.
La formación barcelonesa de hard rock melódicoGüru lanza al mercado «10 Years» su nuevo trabajo de estudio para celebrar el 10º aniversario de la banda. Una recopilación de todos sus grandes éxitos, regrabados, mezclados y masterizados para la ocasión más 4 temas inéditos, que veían la luz el pasado 15 de enero.
La banda capitaneada por el guitarra y productor David Palau, estrenaba también el tema «Open Road» a través de su canal en Youtube como primer sencillo de presentación del álbum.
Sé que esto salió a primeros de octubre del fatídico 2020 pero aún con esas me parecía interesante, cuando no necesario, traéroslo a la página. Trident, formados allá por 2007 en las mismas entrañas de Suecia, a caballo entre Estocolmo, Gotemburgo y Uddevalla, debutarían a pecho descubierto con un primer largo en 2010, de revelador título, “World Destruction” (Regain Records). Ahora, o en todo caso, en octubre del pasado año, regresaron a la vida tras una serie de singles y Ep’s con el largo “North” (Non Serviam Records). La banda se compone a día de hoy de Anders “Bloodlord” Backelin (bajo), Goat (batería), Ulv (guitarra solista), Defiler (voz) y el ex-Dissection Reaper (guitarra rítmica). “North” se grabó en el Armageddon Recordings (Vänersborg, Suecia) a las órdenes del propio Anders Backelin y cuenta con arte del madrileño Juanjo Castellano. No es solo que el arte recuerde a los capitales Dissection con el inevitable tono azul que desprende, sino que, además, Trident cuentan ahora en sus filas con un ex de la banda de Jon Nödtveidt. Hechos que me llevan inmediatamente a preguntarme cuánto habrá en este “North” de influencia, cuánto de homenaje o, directamente, cuánto de plagio en estos casi sesenta minutos de música. Veamos pues.
“Enter” es apenas una introducción, de dos minutos largos y aire guerrero, que nos introduce de cabeza en “Death”, un corte que disimula mal y pronto su amor por las composiciones de Nödtveidt. Desde ese arranque con la acústica hasta el crescendo en que se sumerge a continuación, todo tiene el inequívoco aroma del mejor black melódico sueco de siempre. El sonido ofrece un perfecto equilibrio entre crudeza y nitidez y todo carbura tan correcto como impersonal y predecible. Prólogo al margen, en “Imperium Romanum” se adivinan ciertos riffs y patrones más lindantes con el death metal, en un corte híbrido entre géneros que recuerda por momentos a Impaled Nazarene. Goat, o lo que es lo mismo, Joakim Antonsson (también en Nox Aurea y Altar of Sacrifice) comanda larguísimas estrofas a base de blast beats que no hacen sino profundizar en ese parecido con sus vecinos empalanazarenos. Se atempera en un epílogo de aires épicos muy bien medidos. Un corte redondo.
El prólogo de “Summoning” vuelve a sonar de forma inequívoca a la banda de Strömstad. Es un tema cuyo primer tercio huye de una escritura lineal, ofreciendo estrofas juguetonas, cuando no alternas, y que exhibe una velocidad un punto por debajo del tema previo, de lo que resulta un sonido mucho más natural y orgánico, y donde se intercalan breves pasajes melódicos dominados por la faceta más acolchada del quinteto. Defiler (Henri Heikkinen) declama con gravedad apoyado en su habitual registro mestizo durante el largo tercio final y todo me transmite el aroma de las mejores bandas post-Dissection del género, con Sacramentum siempre a la cabeza. “Pallbearers Hymn” trae un prólogo oscurecido en tono y acompasado en ritmo, lustrado por el buen hacer de la dupla Ulv & Reaper y apoyado en una base rítmica que adquiere mayor presencia y nitidez. Es precisamente Ulv (Per-Owe Solvelius) quien adorna el elegante puente de un corte a mayor gloria de la faceta más a medio gas de los suecos. Funcional a la hora de darle otro aire al disco pero de escritura nada diferencial.
“Final War”, por contra, refracta con el tema previo y se entrega sin medida a la faceta más agria, veloz y furibunda de la banda nórdica. Su primer tercio posee una visceralidad desconocida hasta ahora en “North”, que contrasta con los patrones más calmados que emergen antes y, sobre todo, durante el puente central. El epílogo vuelve a apabullar tanto por velocidad como por lo diverso de su andamiaje, propiciando finalmente uno de los cortes más redondos de todo el trabajo. Tal es así que casi agradezco, uno ya tiene una edad, que “Possession” traiga de vuelta la faceta más melódica, así como también la más atemperada y tranquila, si es que se puede hablar de tranquilidad a estas alturas de disco, de la banda, en un corte donde de nuevo vuelve a emerger la figura de Antonsson “Goat” con una estupenda línea de batería. Como estupendas son las melodías de guitarra, elegantes incluso, casi épicas. Un buen presagio del par de joyas que se nos vienen encima.
“North” ofrece de primeras un metal acompasado, elegante y lustroso, pertrechado sobre una letra que, como no podía ser menos, evoca con nórdico chovinismo y casi una por una todas las vicisitudes de poblar terrenos tan alejados del ecuador del planeta. Y tú quejándote del frío de la meseta. Superadas las comodidades rítmicas del prólogo, y poco antes de alcanzar los tres minutos, emerge con una escritura nada lineal que lo mismo cabalga a lomos de blast beats iracundos que adopta patrones lentos y casi farragosos. Las guitarras dobladas del epílogo no suenan a nada oído previamente en el disco pero son, a su manera, redondas. Estupendo penúltimo corte.
Para el final queda el tema más largo de todo el álbum. Este “Schaman”, de inicio meditabundo y sombrío, que pronto tornará en marcial, no del todo vikingo pero casi, a lomos de uno de mis riffs favoritos de todo el trabajo. Tras ese impás virará para ofrecernos de nuevo la cara más violenta, por rápida, del quinteto, y después conectar con un una gramática en constante cambio para terminar conformando un corte, casi en todo momento, impredecible. Para mí es la gran catedral del disco. Lo es por la variedad en riffs, por la riqueza de estos, por la diversidad tonal, por esforzarse en usar, para bien, sus casi once minutos de trayecto. Incluso la producción de Backelin acompaña, dotando a sus guitarras de un espesor mayor. Toda esa rabia, esa variedad en ritmos, ese mayor peso de la dupla de seis cuerdas, se disuelve durante el largo puente acústico que habrá de anticipar un final, arreglos mediante, dominado por la épica. Un cierre magnífico.
Al final, lo que empieza dando la impresión de ser otro mero doppelgänger de sus desaparecidos vecinos de Dissection, con uno de sus ex-miembros a bordo incluso, resulta en un álbum dotado de una personalidad, por momentos, apabullante. Sorpresas te da la vida. Trident saben bien lo que hacen y el inicio con “Death”, toda vez has escuchado el álbum en su conjunto, casi suena a broma más o menos malintencionada. Si en un (sencillo) salto de fe pasas de ahí y, sobre todo, alcanzas el sobresaliente dúo final de canciones, encuentras algo que, cuanto menos, merece estar en algún que otro podio del mejor black – death facturado en todo 2020. Casi nada.
La XVI edición de los Premios AMAS, los galardones de la música asturiana, ya tiene lista de nominados. A continuación repasamos las diferentes categorías en que aparecen candidatos relaccionados con el hard rock y el metal.
Las votaciones a los grupos y artistas nominados propuestos por el Anuario de la Música en Asturias ya se pueden realizar a través de la web premiosamas.com. Una entrega que sorprende por la repetición de varios de los nominados de la anterior edición. Recordamos que se puede votar una vez al día en www.premiosamas.com hasta el 28 de febrero.
A través de la siguiente playlist en Spotify hacemos repaso a los nominados relaccionados con el hard rock y el metal. Nosotros ya hemos elegido nuestros favoritos, no se te olvide votar a los tuyos!!!
La formación madrileña Eon presentará el próximo 21 de enero a través de su canal de Youtube su tercer álbum «Rubicón«.
Un estreno interactivo a través del chat de la plataforma que contará además con la presentación de su segundo single «Arde» en forma de videoclip. El álbum que verá la luz oficialmente el 22 de enero a través de Rock Estatal Records da una vuelta de tuerca al sonido de la banda con la incorporación de elementos electrónicos.
No miento cuando digo que el de Adventus es fácilmente uno de los debuts más esperados por la parroquia más clasicómana en años. A bordo, como muchos y muchas ya sabréis a estas alturas, Víctor García (voz), Fernando Mon (guitarra), Luis Melero (bajo) y Manuel Ramil a los teclados y composición. La grabación se llevó a cabo en los estudiosTercera Planta del propio Ramil. Cabe añadir también que tanto el arte que adorna la portada como el que acompaña a todo el libreto es obra de Daniel Alonso (Darksun, WarCry, Sauze, Centinela). Un trabajo que busca traducir a imágenes el concepto tanto lírico como musical de las once canciones que lo componen. Así pues, entremos en materia.
La introducción “Nemesis”, cinemática y poderosa en lo musical, viene acompañada por una narración con sabor a redención. A continuación irrumpe “Dame Una Razón”, con aires a los buenos Symphony X sobre el que se desarrolla un power metal nada sorprendente en lo gramático pero bien confeccionado, con buenas melodías de Mon y García centelleando con su habitual registro aguardentoso. Mon y Ramil se siguen el uno al otro en un estupendo puente en lo técnico que conduce a un correcto epílogo. Curiosamente, tras el corte más extenso del álbum, emerge el más rácano. “Solo Uno Más” es puro Víctor García. No me cabe la menor duda de que el de Ares ha compuesto esto con el vocalista asturiano en mente y se nota. No se olvida de un buen desarrollo técnico durante el puente pero en líneas generales es sencilla y directa. La clase de corte que los fans de WarCry han bancado durante años.
“Agua En El Desierto” ofrece un mayor peso en lo ornamental que enfrenta un riff más pesado así como una línea vocal sensiblemente más agresiva. De escritura sencilla y canónica, la disfruto más con el corazón que con la cabeza. El buen doble bombo de Ardines comanda “Donde Diga El Corazón”, que pasa por ser uno de los cortes más avanzados en lo gramático y al que acompaña una destacable serie de riffs por parte de Fernando Mon. Punta de lanza de la cara más power de Adventus y la más certera del disco en este sentido.
Tan solo piano y voz para el largo prólogo de la extensa “Parte De Tu Vida”. Ramil y García se manejan bien. Buena línea vocal, buen piano acompañando al asturiano, pero donde realmente brilla este largo baladón es a partir del puente con la irrupción de todo el peso metálico. Qué queréis, la cabra tira al monte. “Más Fuerte Que El Dolor” fue adelanto del disco allá por el pasado mes de diciembre y no cuesta mucho esfuerzo entender los motivos. Estandarizada, sencilla y funcional, apoyada en una de esas letras con tufillo a taza de Mr. Wonderful que tanto y tan bien le han funcionado a García durante años. No logro conectar del todo pero tampoco se me escapan los motivos por los cuales cortes así gustan tanto entre el público medio del género.
Empatizo más con “Luces Y Sombras”. Nuevamente más agresiva tanto en riffs como en voces, más diversa en lo gramático, más seria en lo lírico y en líneas generales más madura. Un corte que tendría mal encaje en discos como “El Sello De Los Tiempos” o especialmente “Alea Jacta Est” y que porta uno de los mejores duelos teclado – guitarra de todo el trabajo. Estupenda. “No Pudo Ser Mejor” retorna en lo lírico a un canon similar al de “Más Fuerte Que El Dolor” pero apoyada en tonos más cercanos al hard rock más ligero. Sencilla y funcional.
Buena construcción la que exhibe “A Corazón Abierto”. Un medido, elegante y bien ejecutado crescendo que vuelve a conectarme con el disco, especialmente en lo técnico. Y aunque predecible en lo formal, funciona gracias una ejecución intachable. Un estupendo solo de Mon en su parte final pone la guinda. De lo mejor del álbum. “Sin Miedo” pondrá una sonrisa en la cara de todos aquellos que añoren la primera etapa de WarCry. Power metal brioso, cabalgante y descamisado. Notable riff en estrofas sobre una incansable batería de Ardines y sobrevolando en todo momento la idea de que en directo podría funcionar como un auténtico tiro. La final “Trozos De Hielo” no anda muy lejos de su predecesora, y sin parecerme ni mucho menos brillante, no deja de portar ciertos detalles de interés en lo técnico. Un cierre correcto.
El gallego de Ares Manuel Ramil, principal cabeza pensante detrás del proyecto, puede estar más que satisfecho. Tal vez “Morir Y Renacer” no aporte nada a estas alturas, sobre todo pensando en términos formales, siendo como es un disco de género, pero sus composiciones, con el siempre particular timbre de Víctor García aportando carisma y empaque, tienen alma y dejan poso. En esto el vocalista nacido en Brisbane no decepciona. El ex-Avalanch pone todo de su parte en las líneas vocales y da lo mejor de su habitual repertorio. Y aunque no sea ya aquél vocalista de vitalidad inagotable que deslumbrara al público allá por el cambio de siglo, los años no perdonan, sigue siendo un intérprete capaz de transmitir como nadie. Podría hacerlo incluso mientras recita el listín telefónico. Y eso, amigo mío, es impagable. Le acompañan esta vez una más que notable labor de los Mon y Ramil en lo técnico y sí, claro, el aspecto lírico del disco…
Esto va en gustos, claro. Personalmente me cuesta horrores conectar con según qué letras, pero entiendo, y lo he dicho por ahí atrás, que la parroquia gusta y no poco de este tipo de mensajes. Y es ahí donde está ahora la pelota. Si Adventus salen adelante o se quedan en un proyecto fallido (y en esto Ramil, Mon y Ardines tienen experiencia) dependerá única y exclusivamente de ti, querido oyente. Único y verdadero juez todopoderoso que da y quita razones. El resto somos meros espectadores.
El 2021 continua con la imparable sucesión de tristes noticias para el mundo del rock y la música en general. En la madrugada de hoy nos llegaba la confirmación del fallecimiento de Sylvain Sylvain, guitarra de la banda de glam rock New York Dolls, a los 69 años tras luchar contra el cáncer los dos últimos años. Nacido en El Cairo (Egipto) bajo el nombre de Sylvain Mizrahi, desarrolló su carrera musical en la banda de las «muñecas» en las 2 etapas de la formación (1970-1977 y 2004-2011), en solitario y en proyectos como Criminal$ y Syl Sylvain and the Teardrops.
Muchas gracias por tu legado. Descansa en paz maestro.