Uno de los grandes trabajos de la banda vitoriana Soziedad Alkoholika como es «Ratas«, será reeditado en vinilo con motivo del 25º aniversario de su publicación por EL TRIDENTE y MALDITO RECORDS .
Un disco que marcó un antes y un después en la trayectoria de la banda, al conseguir llegar a ser disco de oro. Temas imprescindibles y emblemáticos, como ‘Ratas’, ‘En El Tejao’, ‘No Kiero Participar’ o el polémico ‘Explota Zerdo!’, añadiiendo nuevas sonoridades a su música de la banda como el punk, hardcore, o thrash metal. Para apoyar el lanzamiento se edita el vídeo lírico de «Ratas» con la dirección, guión, animación y postproducción de Manu Viqueira.
La icónica banda sludge EyeHateGod desvela los primeros detalles de su próximo disco «A History Of Nomadic Behavior» que verá la luz en marzo del próximo año a través de Century Media Records.
01 Built Beneath The Lies 02 The Outer Banks 03 Fake What’s Yours 04 Three Black Eyes 05 Current Situation 06 High Risk Trigger 07 Anemic Robotic 08 The Day Felt Wrong 09 The Trial Of Johnny Cancer 10 Smoker’s Place 11 Circle Of Nerves 12 Every Thing, Every Day
El que será su álbum de regreso tras 6 años de silencio ha sido producido por la propia banda junto a Sanford Parker (Yob, Voivod) y James Whitten (Thou, High On Fire) que se hizo cargo también de las mezclas finales. Este es el primer adelanto «High Risk Trigger«.
«A History of Nomadic Behavior» llega tras un período en el que la banda de Nueva Orleans estuvo de gira durante tres años. Anteriormente su vocalista Mike IX Williams había sufrido una insuficiencia hepática que derivó en un trasplante.
«Movimos nuestros traseros durante tres años y de ahí proviene básicamente «A History of Nomadic Behavior«, afirma el propio Williams antes de abordar este nuevo desafío a su salud:
«La muerte es parte de la vida, es una tirada de dados. A veces te quitas la vida como viene, otras veces luchas por mantenerte con vida».
La exótica formación The Hu rinde homenaje a Metallica adaptando al mongol «Sad But True» el clásico tema de los de San Francisco.
El combo mongol que saltaba a la fama mundial hace apenas dos años con el tema «Wolf Totem«, a día de hoy son casi 45 millones de reproducciones en Youtube, realizan esta versión afirmando que Metallica ha sido siempre una gran influencia e inspiración para la banda. Ha sido todo un reto mostrar el respeto que The Hu tiene a la formación californiana transformando «Sad But True» a nuestro idioma y estilo.
Segundo largo para estos metaleros toledanos de Fuck Division tras su debut homónimo de 2019. Ellos son Korpa (voz), Adri y Jacin (guitarras), Kappo (batería) y M. Iván (bajo). Este “Ojos Que Ven Corazón Que No Siente” ve la luz bajo el paraguas de Lady Stone Music, con producción de Iván Ibáñez y la propia banda para una grabación que fue llevada a buen término en los Estudios 51 de su ciudad natal. El arte que adorna la portada corresponde a elarbolgris y fue editado el pasado seis de noviembre.
Como no podía ser de otra forma, la introducción del disco huye de sinfonismos grandilocuentes para exhibir músculo guitarrero prácticamente desde el primer segundo. Este arranque arrastra al primer corte con enjundia, “El Enviado”, que profundiza en esas guitarras abruptas y alude a las grandes del género en un arranque que tiene de simple casi tanto como de efectivo. Korpa declama verso tras verso con la rabia habitual, lo que no quita para que su voz resulte legible en todo momento. Punto a su favor. La banda emplea el tercio final para ofrecer su cara más veloz primero y la más atmosférica y pesada después. El buen sonido en términos generales termina por redondear la oferta. “Fénix”, que roza los cuatro minutos, muestra algo más de brío en sus estrofas. La ganancia en tiempo con respecto al tema previo sirve para que los toledanos exhiban un mayor músculo compositivo lo que termina redundando en una escritura sensiblemente más diversa que la ofrecida en el tema apertura. El riff sobre el que se apoya el tercio final debería funcionar como un tiro en sus directos.
“Monstruo Interior”, que adelantó al disco semanas atrás, es un viaje a la cara más amarga y pesada de Fuck Division. Acentuada, más si cabe, instantes previos al puente central. Korpa exhibe, ahora sí, lo más profundo y oscuro de su registro y emerge una base rítmica que gana en nitidez para dotar de mayor empaque a esta desinhibida bajada al fango. Podría achacársele cierta linealidad, claro. Para hacer una tortilla tienes que romper algunos huevos. Como contrapunto, “Lodo” resulta más briosa y enérgica. Kappo deja por el camino la mejor línea de batería de todo el disco. Recupera una escritura más diversa y viene más adornada en cuanto a las líneas de guitarra que acompañan a las estrofas. Pesada y groovie en el puente y aún más descarnada en su epílogo. Con “A Tu Sombra” regresan en cierto modo la dureza y la pesadez de “Monstruo Interior” pero ésta muestra una escritura más abierta que redunda en un corte notablemente menos asfixiante que aquél. Y no porque su último tercio no se esfuerce por transitar lugares poco complacientes, tanto en lo lírico como en lo rítmico, pero sea como fuere intuyo algo más de luz en líneas generales.
Entramos en el tercio final del disco con “Por Qué”, la cual muestra en el prólogo uno de los riffs con más groove de todo el trabajo que habrá de dar paso a unas estrofas dotadas de mayor brío. Es uno de los temas más variables y poliédricos del disco. Bien construido, diverso y rico tanto en lo tonal como en lo rítmico, con el solo de su epílogo pone la guinda a uno de los temas más redondos del segundo de los toledanos. “Todos” muestra una escritura muy similar a la del tema previo, acentuando esas estrofas de aires punk-metaleros pero que termina por resultar algo más predecible que sus compañeras de álbum. La final «Caronte«, con el bajo emergiendo con fuerza inusitada, lo cual no tiene eco ni espejo en ningún otro corte del disco, destapa la cara más apegada al crossover de la banda castellano-manchega. Un final que resuena contra todo lo escuchado previamente, con ecos que pueden ir desde Machine Head a Slipknot o los propios Vita Imana. Un final fresco y diferencial.
Media hora de trabajo esparcida en ocho canciones más una introducción que exudan una lealtad inquebrantable a los usos y costumbres del metal más groovie y contemporáneo, sin elementos exógenos que enturbien la mezcla y les distraigan del objetivo. Y por momentos conciso y rábido como un demonio. De tipos con origen en bandas como Vita Imana, Evencore o Cuernos de Chivo no cabía esperar otra cosa. Un golpe a conciencias amodorradas que ve la luz bajo la tesitura más complicada que el negocio haya conocido en toda su historia, lo que convierte en un verdadero salto de fe tanto a este “Ojos Que Ven Corazón Que No Siente” como a cualquier otro trabajo parido en un tiempo tan convulso y casi distópico como el presente.
A través del siguiente comunicado en nombre de Alcatrazz y firmado por Jimmy Waldo, Joe Stump, Gary Shea y Mark Benquechea se anunciaba la llegada a la banda de Doogie White (Rainbow, Malmsteen, Tank, Michael Schenker) como nuevo vocalista para el tour 2021.
Alcatrazz estamos muy emocionados de anunciar que nuestro buen amigo Doogie White cantará con nosotros durante todas las fechas de nuestra gira en el 2021. Somos grandes admiradores de la voz de Doogie y de su impresionante currículum musical. Prometemos un espectáculo en directo explosivo con todos los sabidos clásicos de Alcatrazz, además de temas adicionales del paso de Doogie por Rainbow y Michael Schenker… ¡incluso puede haber un par de canciones nuevas también!
¡Esperamos veros a todos, fans y amigos en lo que esperamos será un regreso muy necesario a la música en vivo el próximo año! Nos vemos pronto … ¡No Parole From Rock N’ Roll! ¡Cuídense y sigan rockeando!
No ha tardado en llegar la reacción de Graham Bonnet, quien apelando a su condición de fundador de la formación, afirma que continuará adelante con la banda incluso prepara nuevo material para un próximo álbum de estudio.
¡Hola a todos! He recibido algunos mensajes en referencia al comunicado de prensa de mis antiguos miembros de Alcatrazz y me siento obligado a abordarlos aquí en lugar de responder individualmente. Para que quede claro, seguiré grabando y actuando con Alcatrazz. Soy el fundador y compositor principal y lo he sido desde los inicios de la banda en 1983. Actualmente estoy en el estudio terminando el tercer álbum de Graham Bonnet Band y una vez terminado, comenzaré a trabajar en un nuevo disco de Alcatrazz. ¡Voy a anunciar la increíble nueva formación de Alcatrazz en primavera y no puedo esperar para llevar este espectáculo a la carretera! ¡Hasta entonces!
Visto lo visto tras el cruce de declaraciones estaremos atentos a lo que depare el futuro con dos alineaciones disputándose el nombre de la banda, probablemente llegando a los tribunales. Tiempo al tiempo, los amantes de los culebrones vayan preparando las palomitas 🙂 .
Fiel a la verdadera fe metálica y trabajador incansable desde que diera luz verde a Iron Savior a mediados de la década de los noventa, la de Piet Sielck es una carrera tan prolífica como digna. La banda, que entrega ahora su decimotercer álbum de estudio desde que debutaran con el Ep homónimo allá por el 97, acompañado de dos don nadies como Kai Hansen y Thomen Stauch, vuelve ahora apenas un año después del “Kill Or Get Killed” de 2019 a tratar de demostrar por qué pasa por ser uno de los entes más respetados dentro del metal alemán de corte clásico.
A Sielck, guitarra y voz, le acompañan en esta andadura el batería ex-Scanner Patrick Klose, el bajista ex-Running Wild y ex-Masterplan Jan-Sören Eckert y el guitarra ex-Lacrimosa Joachim «Piesel» Küstner. Este “Skycrest” viene con producción del propio Sielck, arte de Felipe Machado Franco (Axel Rudi Pell, Blind Guardian, Ayreon, Vanden Plas, Saratoga… ) y tiene prevista su salida al mercado el 4 de diciembre vía AFM Records, fecha en la que Eckert, quien recientemente superó un cáncer, cumplirá cincuenta y cinco años. Una vez hechas las presentaciones de rigor, entremos en materia.
Lo primero que nos encontramos es la intro de rigor. “The Guardian”, ligeramente cinemática y guitarrera, que rápido nos introduce en el tema título “Skycrest”, con la banda con el piloto automático exhibiendo un corte clásico, de riffs igualmente clásicos y un estribillo que sorprende por el aire a Queen que desprenden los coros y lo bien que empastan con la voz de Sielck. El sonido aún cumpliendo con creces, me deja la sensación de andar algo falto de graves. “Our Time Has Come”, que precedió al disco a mediados de octubre, no exhibe mayor músculo compositivo pero sí gana puntos en velocidad. De igual modo, una mayor carga en cuanto a arreglos acentúa la faceta más épica y power del cuarteto alemán. Me pareció un buen adelanto y escuchado ahora el disco en su totalidad aún me encaja mejor en el contexto del álbum.
“Hellbreaker” emerge más marcial, rebajando los bpm y mostrando una cara más contenida en lo rítmico, no tanto así en lo compositivo. Sus estrofas brillan a gran altura, si bien es verdad que esos estribillos, muy Accept, me resultan un pelín predecibles. Aún con esto, contiene un trabajo en cuanto a guitarras más que notable, en especial durante su tercio final. “Souleater” ahonda en esos patrones propios de la banda de Wolf Hoffmann para conformar otro corte arenoso y pesado que resulta más válido por el contraste que ejerce con el resto del álbum que por lo excelso de su escritura. “Welcome To The New World” resurge más briosa en ritmos. Resulta igualmente más actual en cuanto a arreglos y aunque trae un final cuya estructura no podría ser más clásica e incluso canónica, ésta arrastra tras de sí uno de los mejores solos de todo el álbum.
“There Can Be Only One” es puro heavy metal del de toda la vida. Del de siempre. Un corte que podrían haber firmado desde Axel Rudi Pell a Manowar pasando por Magnus Karlsson o el propio Kai Hansen. El tipo de canción que los fans adorarán, profundamente fiel al estándar clásico y dueño de una sinceridad aplastante. Pero con el que me cuesta horrores conectar. “Silver Bullet”, igualmente clásica pero más zapatillera, eleva la propuesta más allá de los seis minutos para aportar uno de los temas más sólidos del disco. Nuevamente clásico y elemental en su primer tercio, entrega un puente que sobresale sobre la media del álbum y un final bien construido y mejor ejecutado. Con “Raise The Flag» aparecen toques más rockeros, enfundados en un corte que despliega un aire fortísimo, otra vez, a Accept, durante los estribillos, cuyo ADN más liviano le sirve para dotar de cierta frescura al tracklist.
Más cercana al que vendría a ser el canon del álbum, “End Of The Rainbow” tampoco sorprende por escritura pero es verdad que deja la sensación de que todo está donde debe. Aporta unos coros durante estribillos que retrotraen al tema título y en su primer tercio brilla más por ejecución que por escritura. Mucho más fresca y diversa en su tercio final, termina convertida en una de las entregas más atractivas de todo “Skycrest”. El penúltimo corte del disco es la balada “Ease Your Pain”, donde unos tímidos arreglos acompañan a una composición clásica y al registro más atemperado de Sielck. Sin inventar la rueda, ni mucho menos, os puedo asegurar que no pasa por ser la peor balada dentro dentro del género de las que he escuchado últimamente. Ni mucho menos. El cierre “Ode To The Brave” resulta en otra andanada briosa y despreocupada, que se enmarca en la mejor tradición del metal alemán a pesar del aire a Virgin Steele de sus estribillos, pero que resulta fenomenal para cerrar el álbum plantando una sonrisa en el rostro de los fans más aguerridos del cuarteto alemán.
La de Iron Savior es una carrera que he seguido con intermitencia desde que llamaran mi atención a comienzos de siglo. Me reconozco un tanto sobrepasado por tantos trabajos como han editado a lo largo de los años. Trabajos, además, que rara vez descienden de los cincuenta minutos de duración. Este “Skycrest” posee todas las armas necesarias para hacer las delicias de su nutrida legión de seguidores. Un disco de género, con todo lo bueno y a la vez todo lo malo de los discos de género, y que escuchado y reescuchado mientras trato de ser lo más ecuánime y consecuente posible, no creo que merezca una nota por debajo del bien, tampoco por encima del notable. Una muesca más en el revólver de Sielck, que presumo no será la última.
La formación afincada en GijónDrunken Buddhapresentaba ayer en la sede de la Caja Rural De Asturias su esperado segundo álbum, fruto de su victoria en la edición 2019 del concurso musical Festiamas.
Bajo el título «II» verá la luz el 18 de diciembre este nuevo trabajo de la banda, grabado en los estudios Dynamita con Dani G. a los controles y en los Magoo Studio de Oviedo, con la producción de Juan Martinez. La portada, al igual que su primer álbum, es obra del tatuador e ilustrador gijonés Yori Moriarty. El apartado fotográfico ha sido realizado por el estudio Osmow, habitual colaborador de la formación.
La presentación en directo de «II» se celebrará el mismo día 18 de diciembre coincidiendo con el lanzamiento del álbum en el teatro del Centro Cultural Valey de Castrillón en Piedras Blancas, siempre y cuando las normas y situación sanitaria lo permitan.
Desde el sello germano MDD Records nos llega el que es ya el sexto álbum de estudio para estos aguerridos thrashers de Nuclear Warfare. Curiosamente, y pese a que tanto la banda como el sello que edita este “Lobotomy” comparten lugar de origen, el trío de Stuttgart se fue hasta el Oversonic Studio brasileño para grabar con Friggi MadBeats como productor y después al también carioca Absolute Master para que Neto Grous masterizara estos nueve cortes de puro thrash teutón. Finalmente el artwork corrió a cargo de Edu Nascimentto. La banda se compone a día de hoy de Alexandre Brito (batería), Sebastian Listl (guitarra, coros) y Florian Bernhard (bajo y voz).
Metallica fueron los primeros en darse cuenta de que el thrash metal era un género prácticamente extinto en lo estilístico cuando decidieron dar un dramático giro a su carrera con su quinto álbum de estudio, ganándose el odio de centenares, sino miles, de seguidores en todo el mundo, casi a la par que se convertían en la banda de rock favorita de gente a la que en realidad no le gustaba el rock. El género sobrevivió de aquella manera hasta la segunda ola que nos trajeron los Havok, Evile, Vektor o nuestros héroes locales de Angelus Apatrida hace ahora entre quince y veinte años. Es precisamente en 2001 donde se establecen estos chicos de Nuclear Warfare para, tres años más tarde, debutar con “War Is Unleashed”, y desde entonces no han parado de entregar discos de forma regular cada tres o cuatro años. Este que nos ocupa arranca con la muy punkera, nada original y aún así muy ganchera “Lobotomy” que da nombre al disco. Thrash directo y a piñón, con Brito marcando el paso y un riff que has oído cientos de veces. La producción de Friggi MadBeats entrega un sonido con un punto guarrete que le viene como anillo al dedo al espíritu de la banda y del disco.
“Bombshell Desease” ahonda en postulados del tema título, si bien es verdad que deriva un tanto hacia el metal en comparación con aquella y resulta mucho más cerebral. Buen baile de estructuras en un final al que se le podría haber dado más cancha. “Gladiator” sube hasta los siete minutos y medio para convertirse en la entrega más extensa de este “Lobotomy”. Parte de terrenos tranquilos donde se apoyan unas buenas guitarras dobladas para luego evolucionar hacia un thrash veloz en el que la voz de Bernhard rezuma cierto grado de desesperanza inédito en cortes previos. Se atempera en su puente central para insuflar algo de melodía primero y el solo de rigor después. Los tintes Megadethianos que exuda el final terminan por conformar un corte interesante por escritura y tono, pero que a veces me da la impresión de que le pesa un poco el culete.
“Fuck Face” recupera la tónica general del álbum con thrash revolucionado y gritón, heredero casi directo de la vertiente más energizada del género de Dark Angel, primeros Sodom, primeros Kreator. Etcétera. Rebaja la intensidad para acoplar el solo durante el puente central, pero en líneas generales es un directo al mentón sin muchos miramientos. En contraste, “Betrayers From Hell” resulta más pesada y machacona por momentos. No exenta de partes rápidas donde Brito saca pecho tras la batería, pero en gran medida un corte más acompasado y retorcido que sus compañeros de track list, lo que ayuda a que el disco respire. Uno de los temas más llamativos del álbum, lastrado un tanto por lo exiguo de su duración. El inicio tranquilo y algo alucinado de “The Blood Lord Will Return” anticipa uno de mis riffs favoritos del disco, que cabalga aquí a lomos de un thrash con toques d-beat muy disfrutable. Sin inventar la rueda ni irse tampoco a moderneces innecesarias, es uno de los cortes con los que más empatizo de todo el disco, rematado por el irresistible aroma clásico que desprende el solo de Listl.
“They Live”, que sin las letras a mano desconozco si guarda relación o no con la reivindicable película homónima del (casi) siempre interesante John Carpenter, es otra de las entregas más distinguidas del álbum, la menos leal a la tradición en su mezcolanza de sonidos y una de las mejor estructuradas de todo el disco, con un gran trabajo de Listl en lo que a riffs se refiere y, quizá, el estribillo más pegajosao de todo el álbum. “Death by Zucchini” resulta en un primer tercio que bordea el punk – pop más elemental y evoluciona a un thrash facilón en su tercio final. Puede resultar hasta graciosa por momentos (¿¡ese estribillo!?) pero en general me ha parecido bastante olvidable. “Ages Of Blood”, por contra, es un feroz ataque de thrash envilecido en la onda de la anterior “Fuck Face” cuyo único propósito radica en cerrar el álbum con buen sabor de boca. Cinco minutos sin apenas respiro para partirse el cuello viendo a la banda en directo. Si tal cosa llega a darse algún día y las autoridades que nos gobiernan dejan de ponerle mil y una restricciones a la música en directo al tiempo que dan todo tipo de facilidades a otros ámbitos menos comprometidos. Me he ido de madre, disculpen.
He pasado varias veces por “Lobotomy” y en su mayor parte lo he hecho con una sonrisa. No me sorprenden estos casi cuarenta minutos de thrash clásico y peléon. Si acaso el extraño impás que supone la desubicada “Death by Zucchini”, pero nada más. Como he dicho otras veces, tampoco es un disco que me aburra. La velocidad que desprenden algunos temas está bien cuadrada y resuelta, hay algún guiño d-beat que siempre agradezco en entregas de este tipo y un par de cortes que destacan en escritura y donde emerge el buen hacer de Listl a la guitarra. El problema es que esto ya lo has oído. Contentará a los fans de la banda y dejará con ganas de más a quienes acudan a él en busca de un nuevo “Spectrum Of Death”.
En un año en que prácticamente todos los festivales se han ido al garete debido a la pandemia, la organización del Granito Rock no ha cejado en el empeño de celebrar su 20º aniversario, adaptándose a las circunstancias para en un formato recudido, rehacerse y mostrar su cara más solidaria.
El 27 de diciembre a partir de las 11 de la mañana tendrá lugar esta particular edición 2020, con todas las medidas necesarias para poder disfrutarlo con total garantías. Un mini festival acústico que contará con Jose Andrea & Uroboros, Alberto Riondae Isra Ramos (Avalanch/Alquimia) y Jorge Salan presentando su nuevo trabajo «TEMPUS«. La entrada para el Granito Rock será de 5 kgs de alimentos no perecederos, galletas, turrón, leche para bebés, alimentos infantiles, cereales, etc. para mostrar la cara más solidaria del rock con aquellos hogares más necesitados. Las entradas nominativas ya están a disposición del público en el Centro de Juventud de Collado Villalba, el día del concierto se pedirá el DNI.
Centro de Juventud de Collado Villalba
C/ Rincón de las Eras nº 10
Horario: de 10 a 14 horas y de 17 a 20 horas de lunes a viernes